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DICCIONARIO DE GRAMÁTICA ESPAÑOLA

  

a1. 1. Primera letra del abecedario español y del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) a (no *el a, ya que el nombre de esta letra es una de las excepciones a la regla que exige el empleo de la forma el del artículo ante nombres femeninos que comienzan por /a/ tónica; ® el, ?); su plural es aes.

2. Con esta letra se representa en la escritura el sonido vocálico /a/. En la formación de hiatos y diptongos, forma parte, junto con la e y la o, de las llamadas vocales abiertas o fuertes.

 a1. (Letra)

a2. (Preposición)

abdomen.

ABECEDARIO.

aborigen.

*aborígena.

ABREVIACIÓN.

ABREVIATURA.

2. Métodos de formación de abreviaturas.

3. Plural de las abreviaturas.

4. Género de las abreviaturas.

5. Ortografía de las abreviaturas.

acápite.

acedia o acedía.

acemita.

acento1.

ACENTO2.

1. Acento prosódico.

1.1. Palabras tónicas y átonas.

1.2. Palabras agudas, llanas o graves, esdrújulas y sobresdrújulas.

2. Acento gráfico u ortográfico.

ACENTUACIÓN. 1. Acentuación prosódica.

2. Acentuación gráfica u ortográfica.

acera.

acidia.

acné.

ACORTAMIENTO.

acrobacia.

ACRÓNIMO.

advertir.

*aereo-.

aero-.

aeróbic o aerobic.

aerobics.

aerobismo.

aeromancia o aeromancía.

aerostato o aeróstato.

affiche.

afiche.

áfilo, la o afilo, la.

afrodisíaco, ca o afrodisiaco, ca.

agrafia o agrafía.

ágrafo, fa.

*alcahué.

alderredor, al derredor.

alérgeno.

ALFABETO.

áloe o aloe.

alrededor.

*alredor.

alvéolo o alveolo.

Amazonia o Amazonía.

ambrosía.

amoníaco o amoniaco.

anémona o anemona.

anemone.

anhídrido o anhidrido.

año.

apocalipsis.

apoplejía.

apostema.

*apostemilla.

APÓSTROFO.

apoteosis.

aquel, lla, llo.

aquiescencia.

*aquiesciencia.

areola o aréola.

*arrascar.

artritis.

artrosis.

asfixia.

ASTERISCO.

atiborrar.

*atiforrar.

atmósfera.

aun, aún.

aureola.

auriga.

austríaco, ca o austriaco, ca.

avaro, ra.

ávaro, ra.

avisar.

*axfisia.

 

abdomen. ‘Vientre’. Se tilda solamente su plural esdrújulo abdómenes.

 

 

ABECEDARIO. 1. Para designar la serie ordenada de las letras con que se representan los sonidos de una lengua, pueden usarse indistintamente en español los términos abecedario y alfabeto (del lat. abecedarium y alphabetum, respectivamente). El primer término está formado a partir del nombre de las cuatro primeras letras de la serie latina (a, be, ce, de), y el segundo, a partir del nombre de las dos primeras de la serie griega (alfa, beta). Aunque son ambos válidos, el nombre alfabeto es el de uso más general y el que ha dado lugar a derivados: alfabético, alfabetización, analfabeto, etc.

2. Como las demás lenguas románicas, el español se sirvió básicamente desde sus orígenes de la serie alfabética latina, que fue adaptada y completada a lo largo de los siglos. Así, el abecedario español está hoy formado por las veintinueve letras siguientes: a, b, c, ch, d, e, f, g, h, i, j, k, l, ll, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z (® a, b, c, etc.).

3. Esta variante española del alfabeto latino universal ha sido utilizada por la Academia desde 1803 (cuarta edición del Diccionario académico) en la confección de todas sus listas alfabéticas. Desde esa fecha, la ch y la ll, que en realidad son dígrafos, es decir, signos gráficos compuestos de dos letras, pasaron a considerarse convencionalmente letras del abecedario por el hecho de representar, cada uno de ellos, un solo sonido. No obstante, en el X Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española, celebrado en 1994, se acordó adoptar, a petición de varios organismos internacionales, el orden alfabético latino universal, en el que la ch y la ll no se consideran letras independientes. En consecuencia, las palabras que comienzan por estas dos letras, o que las contienen, pasan a alfabetizarse en los lugares que les corresponden dentro de la c y dentro de la l, respectivamente. Esta reforma afecta únicamente al proceso de ordenación alfabética de las palabras, no a la composición del abecedario, del que los dígrafos ch y ll siguen formando parte.

4. Mientras que los dígrafos ch y ll son las únicas grafías que representan, respectivamente, los sonidos /ch/ y /ll/, el sonido que representa el dígrafo rr es el mismo que el representado por la r en posición inicial de palabra o precedida de las consonantes n, l o s (® r, 2 y 3). Este solapamiento explica que, a diferencia de la ch y la ll, la rr no se haya considerado nunca una de las letras del alfabeto.

 

 

aborigen. 1. Puede ser adjetivo (‘originario de un territorio o lugar’) o sustantivo (‘primitivo habitante de un país’). Tiene una única forma, válida para el masculino y para el femenino: el/la aborigen. No debe emplearse la forma *aborígena, achacable a un cruce con indígena.

2.Se tilda solamente su plural esdrújulo aborígenes.

 

 

*aborígena. ® aborigen.

 

 

ABREVIACIóN. 1. Es todo procedimiento que busca economizar tiempo y espacio en la representación gráfica de una palabra o expresión mediante la supresión de letras o sílabas de su escritura completa. Existen distintos tipos de abreviaciones, dependiendo de cuál sea su método de formación, su ortografía y su modo de lectura; así, es necesario distinguir entre abreviaturas, acrónimos, siglas y símbolos (® ABREVIATURA, ACRóNIMO, SIGLA, SíMBOLO).

2. Otro tipo de abreviación es el ilustrado por palabras del tipo bici por bicicleta, tele por televisión, metro por metropolitano, cine por cinematógrafo, radio por radiodifusión, quimio por quimioterapia, depre por depresión, cole por colegio, profe por profesor, compa por compadre, etc. A estas palabras se las denomina «abreviamientos», «acortamientos léxicos» o, simplemente, «acortamientos» (® ACORTAMIENTO).

 

 

ABREVIATURA. 1. Es la representación gráfica reducida de una palabra o grupo de palabras, obtenida por eliminación de algunas de las letras o sílabas finales o centrales de su escritura completa, y que siempre se cierra con un punto. En principio, cualquier palabra puede ser abreviada (salvo, claro está, las que tienen ya una forma propia reducida), de ahí que suela distinguirse entre abreviaturas «personales», las que cualquier hablante particular genera para uso propio en su escritura privada, y «convencionales», que son aquellas reconocidas y empleadas comúnmente por los usuarios de una lengua. Dentro de las abreviaturas convencionales, unas son de uso general y otras se utilizan en contextos particulares, como es el caso, por ejemplo, de las abreviaturas que un autor emplea dentro de un libro y que deben recogerse al principio o al final de la obra en una lista explicativa. Para ver la lista de abreviaturas convencionales de uso general, consulte el apéndice 2.

La abreviatura ha de ser eficaz y, por este motivo, debe suprimir al menos dos letras de la palabra abreviada, aunque haya ejemplos difundidos en que solo se elimina una: vid. por vide (‘véase’).

El uso de las abreviaturas convencionales no es libre, sino que está limitado a ciertos contextos y sometido a ciertas reglas; así, en general, no pueden utilizarse las abreviaturas en cualquier lugar del texto: *De repente, miré a la dcha. y los vi juntos. Las abreviaturas de tratamientos solo deben emplearse cuando anteceden al nombre propio (Sr. González, D.ª Juana, etc.). Tampoco es apropiado escribir una cantidad con letras seguida de la abreviatura del concepto cuantificado: *veinte cts. por veinte centavos, *cinco pts. por cinco pesetas.

2. Métodos de formación de abreviaturas. Son dos los procedimientos para formar abreviaturas:

a) Por truncamiento, esto es, por eliminación de las letras o sílabas finales de una palabra: cód. por código, art. por artículo. En este caso, nunca deben terminar en vocal: pról., y no *pró. ni *prólo., como abreviatura de prólogo.

b) Por contracción, esto es, eliminando letras centrales de la palabra y dejando solo las sílabas o letras más representativas: dpto. o depto. por departamento, cfr. por cónfer, admr. por administrador. Dentro de las abreviaturas formadas por contracción, están las que presentan la letra o letras finales voladas: n.o por número, af.mo por afectísimo.

3. Plural de las abreviaturas. Según sea su método de obtención, las abreviaturas forman el plural de los modos siguientes:

a) Si se obtuvieron por truncamiento, se añade una -s final: págs. por páginas. Constituye una excepción el plural de las abreviaturas cent. (centavo, centésimo) y cént. (céntimo), que es cts. y no *cents.ni *cénts. En caso de truncamiento máximo, esto es, en abreviaturas formadas por una sola letra, el plural se expresa duplicando dicha letra: ss. por siguientes, vv. por versos, FF. AA. por Fuerzas Armadas, EE. UU. por Estados Unidos.

b) Si se obtuvieron por contracción, se aplican las reglas generales de formación del plural, ya que la abreviatura mantiene las últimas letras de la palabra abreviada. De este modo, se añade al final de la abreviatura la marca de plural que corresponda según su terminación: -s para las terminadas en vocal y -es para las terminadas en consonante: dptos. o deptos. por departamentos, admones. por administraciones. Como excepción, Vd. y Ud. (usted) forman su plural en -s: Vds., Uds. (ustedes). También constituye una excepción el plural de la abreviatura pta., que es pts. (pesetas), aunque se usa frecuentemente la forma regular ptas. El plural de las abreviaturas con letras voladas debe representarse con este mismo tipo de letras: n.os por números, af.mos por afectísimos.

4. Género de las abreviaturas. Cuando se abrevia una palabra de doble terminación, una para cada género, el femenino se forma, si el masculino termina en vocal, sustituyendo la -o final por una -a: Lcda. por licenciada (masc. Lcdo.); si el masculino termina en consonante, se añade una a, volada o no; no obstante, hay abreviaturas que sirven tanto para el masculino como para el femenino: Lic. (licenciado o licenciada), izq. (izquierdo o izquierda). Cuando se añade una a volada, esta puede escribirse subrayada o sin subrayar: D.a o D.a por doña. Existe una pequeña diferencia en la formación del femenino de las abreviaturas, cuando el masculino termina en consonante, según haya sido su método de obtención:

a) Las abreviaturas obtenidas por truncamiento forman el femenino mediante la adición de una a volada. Ejemplos: Dir. para el masculino director y Dir.ª, Dir.a para el femenino directora (y no *Dira.). En muchos países de América es frecuente que el femenino de estas abreviaturas se escriba con a no volada, por lo que es posible encontrar formas como Profa., en lugar deProf.ª, Prof.a, para el femenino profesora. Ello se debe a la dificultad que en las máquinas de escribir tradicionales suponía la introducción de las letras voladas. Aunque son válidas ambas formas, se recomiendan, por razones de unidad, las que llevan la a volada.

b) Las abreviaturas obtenidas por contracción admiten las tres posibilidades especificadas anteriormente para la formación del femenino: Sr. para el masculino señor, y Sra., Sr.a o Sr.a para el femenino señora; Dr. para el masculino doctor, y Dra., Dr.a o Dr.a para el femenino doctora.

5. Ortografía de las abreviaturas. Para la correcta escritura de las abreviaturas han de tenerse en cuenta, además, los aspectos siguientes:

a) Las abreviaturas mantienen la tilde en caso de incluir en su forma la sílaba que la lleva en la palabra desarrollada: mín. por mínimo, pág. por página, admón. por administración, C.íapor compañía.

b) Por regla general, las abreviaturas se escriben con mayúscula o minúscula según corresponde a la palabra o expresión que se abrevia. Así, deben escribirse con mayúscula las abreviaturas de aquellos nombres que se escriben con mayúscula cuando se desarrollan: Bs. As. por Buenos Aires, JJ. OO. por Juegos Olímpicos, mientras que las abreviaturas de nombres comunes se escriben normalmente con minúscula: pág. por página, c. e. por correo electrónico (salvo, naturalmente, si van después de punto o al principio de un enunciado). No obstante, existen numerosas excepciones, y así, siempre se escriben con inicial mayúscula las abreviaturas de fórmulas de tratamiento, incluso aquellas que se escriben con minúscula cuando se desarrollan: S. S.por Su Santidad, S. M. por Su Majestad, S. A. R. por Su Alteza Real, Ilmo. por Ilustrísimo, Excmo. porExcelentísimo, Ud. por usted, Sr. por señor, D. por don. También, por tradición, se escriben con inicial mayúscula las abreviaturas de algunos nombres comunes: P. V. P. por precio de venta al público, D. L. por depósito lega. Existen también usos dobles, en los que es posible el empleo indistinto de mayúscula o minúscula: P. O. y p. o., abreviaturas de por orden; P. A. y p. a., abreviaturas de por autorización; Q. D. G. y q. D. g., abreviaturas de que Dios guarde.

c) Cuando la abreviatura corresponde a una expresión compleja o a una estructura oracional, se separan mediante un espacio las letras que representan abreviadamente cada una de las palabras que integran dicha expresión, a diferencia de las siglas, que nunca se escriben con blancos de separación entre las letras que las componen (® SIGLA, 5a). Ejemplo: P. V. P. por precio de venta al público, b. l. m. por besa la mano. Cuando las abreviaturas van precedidas de una cifra, se escriben separadas de esta por un espacio: 15 págs. Sin embargo, las abreviaturas referidas al vuelto y recto de un folio se escriben pegadas al número correspondiente. Ejemplo: 15v.º, 15r.º.

d) Se escribe siempre punto detrás de las abreviaturas, hecho que las distingue de los otros tipos de abreviaciones, que se escriben sin punto (® SIGLA, 5a; SíMBOLO, 2a). No obstante, existen algunas excepciones: las abreviaturas en que el punto se sustituye por la barra: c/ por calle, c/c por cuenta corriente, d/f por días fecha, d/v por días vista (como se ve por los ejemplos, no debe dejarse espacio entre las letras y la barra; si la abreviatura se compone de dos letras, el segundo elemento tampoco lleva punto, salvo que se trate del que marca el final del enunciado); y las abreviaturas que se escriben entre paréntesis, que también se escriben sin punto: (a) por alias. Tanto en abreviaturas representadas con letras como con números (caso de los numerales ordinales), antes de la letra volada se escribe siempre punto: Sr.a, 1.º, 3.er. Si la abreviatura coincide con final de oración o de párrafo, el punto de la abreviatura ocupa el lugar del punto final, es decir, solo se escribirá un punto y no dos: Compré todo lo necesario para la cena: solomillos, patatas, cebollas, etc. Los otros signos de puntuación (coma, punto y coma, puntos suspensivos, interrogación, etc.) deben escribirse tras el punto de la abreviatura. Así pues, si tras una abreviatura hay puntos suspensivos, se escriben cuatro puntos: Algunas abreviaturas con tilde son pág., cód., admón....

e) Las abreviaturas nunca deben dividirse mediante guion de final de línea: *ad- / món.

f) Cuando la abreviatura es compleja, es decir, cuando se compone de más de un elemento, no deben separarse estos en líneas diferentes: *p. / ej., como tampoco deben aparecer en renglones diferentes la abreviatura y el término del que esta depende: *15 / págs., *Sr. / Pérez.

g) Una abreviatura nunca debe quedar como único componente de una línea de texto; en esos casos, debe escribirse la palabra completa: *En las librerías se venden libros, carpetas, bolígrafos, / etc. Debe ser: En las librerías se venden libros, carpetas, bolígrafos, / etcétera.

6. Cuando se lee una abreviatura, ha de desarrollarse toda la palabra o expresión abreviadas. La lectura de una abreviatura, al igual que la de un símbolo (® SíMBOLO, 6),debe restablecer todas las letras eliminadas en su representación gráfica. Las abreviaturas y los símbolos son, en este sentido, un fenómeno puramente gráfico.

7. Las abreviaturas que corresponden a fórmulas fijas abrevian todas y cada una de las palabras que las integran, incluso artículos, preposiciones o conjunciones: s. e. u o. por salvo error u omisión, q. e. p. d. por que en paz descanse.

8. Las abreviaciones de las unidades de medida (m, km, g, l, etc.) son símbolos (® SíMBOLO), no abreviaturas.

 

 

 

acápite. En algunos países de Hispanoamérica se utiliza la voz acápite para designar las divisiones de un texto que terminan con punto y aparte. Es, por tanto, voz sinónima de párrafo: «Dos años antes escribió una sentida poesía [...], que desgraciadamente[...] no podemos trascribir in extenso, reduciéndola al primero y último acápite» (Avendaño Perfiles [Perú 1974]). También significa ‘apartado, serie de párrafos que tratan de un mismo asunto’: «Se expresa en el segundo párrafo del acápite titulado “Cómo preparar la visita del Papa”» (Nuevo Herald [EE. UU.] 14.7.97); y ‘título o epígrafe’: «El acápite, tomado de la Biblia [...], decía: “Lo que es demasiado maravilloso para ti, no lo indagues» (Sábato Abaddón [Arg. 1974]). No hay razón para censurar su uso, pues deriva de la expresión latina a capite ‘desde el principio’, usada para indicar que se debía comenzar a escribir desde el principio del renglón. De ahí que en algunos países de Hispanoamérica se llame punto acápite al punto y aparte (® PUNTO, 1.1b).

 

 

 

acedia o acedía. 1. ‘Pereza, flojedad’ y ‘tristeza, angustia’. Además de acedia y acedía, existe la variante admitida acidia. De entre ellas se prefiere acedia, la forma más cercana a su etimología (del lat. acedia) y la más extendida en el uso culto.

2. La voz acedía significa también ‘acidez, cualidad de acedo’ y ‘pez marino semejante al lenguado’.

 

 

 

acemita. ® cemita.

 

 

acento1. No hay razón alguna para censurar las locuciones verbales poner o cargar el acento en o sobre algo (‘hacer hincapié, poner énfasis, dar mayor importancia’), existentes también en otras lenguas como el inglés (to lay stress upon) o el francés (mettre l’accent sur), y que se documentan en español desde el primer tercio del siglo XX: «El cuento es la simple narración de peripecias. El acento en la fisiología del cuento carga sobre estas» (Ortega Artículos [Esp. 1917-33]); «Ortega ha puesto el acento en la vocación nobiliaria de Velázquez como punto esencial para la interpretación del carácter [...] del artista» (Lafuente H.ª pintura [Esp. 1946-53]). La palabra acento tiene en estas locuciones el sentido figurado de ‘importancia, relieve particular que se da a determinadas ideas, palabras, hechos, fines, etc.’, que se apoya en uno de los sentidos del verbo acentuar ‘intensificar, realzar’, que comenzó a adquirir gran difusión a partir de la segunda mitad del siglo XIX: «A estas causas indicadas pueden agregarse otras que [...] contribuyen a acentuar la crisis por que atraviesa la filosofía» (Ganivet España [Esp. 1890]).

 

 

ACENTO2. Al hablar del acento, es necesario distinguir entre el acento prosódico, que es el mayor relieve con que se pronuncia determinada sílaba dentro de una palabra, y el acento gráfico u ortográfico —también llamado tilde—, que es el signo con el cual, en determinados casos, se representa en la escritura el acento prosódico.

1. Acento prosódico. A lo largo de la cadena hablada no todas las sílabas se pronuncian con igual relieve. El realce con que se pronuncia una sílaba con respecto a las demás que la acompañan (dentro de una palabra o de un grupo de palabras que forman una unidad acentual) se denomina acento prosódico. Así, en la palabra gato, el acento prosódico recae sobre la primera sílaba: [gáto]; y en la oración Dame mi libro el acento prosódico recae en la primera sílaba del verbo y del sustantivo: [dáme | milíbro] (el posesivo mi, que carece de acento propio dentro de la cadena hablada, se une al sustantivo libro, con el que forma un grupo acentual). El acento prosódico también recibe los nombres de acento de intensidad, tónico o fonético.

Frente a otras lenguas en las cuales el acento prosódico es fijo (como en francés, donde todas las palabras se acentúan en la última sílaba), el español es una lengua de acento libre. Esto significa que, en las palabras españolas, el acento puede recaer en cualquier sílaba (normalmente en alguna de las tres últimas). Además, el acento prosódico tiene en español valor distintivo, pues existen palabras que solo se diferencian entre sí por la posición que en cada una de ellas ocupa el acento: TÉRmino (sustantivo), terMIno (1.ª pers. del pres. de indic. de terminar) y termiNÓ(3.ª pers. del pret. perf. simple o pret. de indic. de terminar). La sílaba sobre la que recae el acento prosódico se denomina sílaba tónica o acentuada, y la que carece de él se llama sílaba átona o inacentuada.

1.1. Palabras tónicas y átonas. Todas las palabras pronunciadas de manera aislada tienen acento prosódico. Sin embargo, dentro de la cadena hablada, no todas las palabras se pronuncian con acento. Así, dependiendo de si en el discurso se pronuncian normalmente con acento o sin él, se distinguen dos clases de palabras: acentuadas o tónicas e inacentuadas o átonas.

a) Palabras acentuadas o tónicas. La mayoría de las palabras son tónicas, esto es, contienen, al menos, una sílaba tónica (algunas, excepcionalmente, dos). En español son tónicas las siguientes clases de palabras: los sustantivos; los adjetivos; los verbos, aunque sean auxiliares; la gran mayoría de los adverbios; algunos pronombres personales, como yo, tú, él, ella, ello, nosotros/as, vosotros/as, nos (en el plural mayestático), vos, ellos/as, usted/es, mí, ti, sí, conmigo, contigo y consigo; los demostrativos; los posesivos cuando no aparecen antepuestos al sustantivo, es decir, mío, tuyo, suyo, nuestro, vuestro, y sus femeninos y plurales; los interrogativos y exclamativos; el relativo cual/es cuando va precedido de artículo; los indefinidos; los numerales; algunas conjunciones (normalmente las derivadas de adverbios, como la concesiva así o la temporal apenas), y la preposición según.

Los adverbios terminados en -mente son las únicas palabras que se pronuncian, de manera natural y no enfática, con dos sílabas tónicas: la que corresponde al adjetivo del que derivan y la del elemento compositivo -mente, cuya primera sílaba es tónica: HÁbilMENte, aLEgreMENte (sobre la acentuación gráfica de estas palabras, ® TILDE2, 4.2).

b) Palabras inacentuadas o átonas. Algunas palabras carecen de sílaba tónica, por lo que se unen, a efectos de pronunciación, a la palabra tónica que las sigue o a la que las precede, formando con ella un grupo acentual. Si una palabra se agrupa con la palabra tónica que la sigue, se llama proclítica: en mi casa [enmikása] (la preposición y el posesivo, que son átonos, son aquí palabras proclíticas); y si lo hace con la palabra tónica que la precede, se llama enclítica: dímelo [dímelo] (los pronombres personales átonos me y lo son, en este caso, palabras enclíticas; los pronombres enclíticos se escriben siempre unidos al verbo). En español son átonas las siguientes clases de palabras: los artículos el, la, lo, los, las; las conjunciones; los adverbios tan y medio; los pronombres personales me, te, se, lo, la, le, los, las, les, nos, os; las preposiciones, excepto según; los posesivos antepuestos al nombre, sean formas apocopadas o no, esto es, mi, tu, su, nuestro, vuestro, y sus femeninos y plurales; los relativos, salvo cual/es, que es tónico cuando va precedido de artículo, y algunas fórmulas de tratamiento, como don, fray, san, sor. También suele ser átono el primer elemento de los nombres de pila compuestos: José Luis [joseluís], María Luisa [marialuísa]) y el de otras expresiones compuestas: tres mil [tresmíl], veintidós mil [beintidosmíl], boca abajo [bokabájo], calle arriba [kallearríba], etc. Sobre la acentuación gráfica de las expresiones compuestas escritas en varias palabras, ® TILDE2, 4.5.

1.2. Palabras agudas, llanas o graves, esdrújulas y sobresdrújulas. Según el lugar que ocupa en ellas la sílaba tónica, las palabras se clasifican en agudas, llanas o graves, esdrújulas y sobresdrújulas.

a) Las palabras agudas son aquellas cuya última sílaba es tónica: reLOJ, aVIÓN, iGLÚ. También reciben el nombre de oxítonas.

b) Las palabras llanas o graves son aquellas cuya penúltima sílaba es tónica: LÁpiz, BLANco, carTEra. También reciben el nombre de paroxítonas.

c) Las palabras esdrújulas son aquellas cuya antepenúltima sílaba es tónica: PÁjaro, esDRÚjulo, SÁbado. También reciben el nombre de proparoxítonas.

d) Las palabras sobresdrújulas son aquellas en las que es tónica alguna de las sílabas anteriores a la antepenúltima: CÓmetelo, haBIÉNdosenos, LLÉvesemela. También reciben el nombre de superproparoxítonas. Como se ve por los ejemplos, en español solo son sobresdrújulas las palabras compuestas de una forma verbal y dos o tres pronombres enclíticos.

2. Acento gráfico u ortográfico. ® TILDE2.

 

 

 

ACENTUACIóN. 1. Acentuación prosódica: ® ACENTO2, 1.

2. Acentuación gráfica u ortográfica: ® TILDE2.

 

 

 

acera. ‘Parte lateral y ligeramente elevada de una calle, destinada al trásito de peatones’. La variante hacera, de la que proviene acera, ha caído en desuso y debe evitarse.

 

 

acidia. ® acedia o acedía.

 

 

acné. 1. ‘Enfermedad de la piel’. La forma etimológica llana acne, frecuente en obras científicas del siglo XIX, no se emplea en la actualidad. Es preferible la forma aguda acné, única usada hoy.

2. En el español actual esta palabra se emplea casi exclusivamente en masculino: «Las inflamaciones, el acné y las manchas de la piel se esfuman» (Prensa Libre [Guat.] 24.5.97). Es hoy raro, pero admisible, usarla con el género femenino etimológico: «El capítulo no finaliza sin tratar problemas de interés cotidiano como [...] la acné y la alergia» (Brusco Comer [Arg. 1987]). Lo que no debe hacerse es emplear ambos géneros conjuntamente: *el acné rosácea (debe decirse el acné rosáceo o la acné rosácea).

 

 

ACORTAMIENTO. 1. Los acortamientos son procesos espontáneos de abreviación (® ABREVIACIóN) que tienden a eliminar las sílabas finales de palabras que se sienten demasiado largas y cuyo uso frecuente hace que sea más cómodo mencionarlas abreviadamente: moto por motocicleta, radio por radiodifusión. También existen, aunque en menor número, casos de acortamiento por supresión de sílabas iniciales: bus por autobús, fago por bacteriófago.

2. La mayoría de los acortamientos suele reducir a dos sílabas el cuerpo de las palabras abreviadas: bici por bicicleta, boli por bolígrafo, cine por cinematógrafo, compa por compadre, cole por colegio, profe por profesor, etc. Si la palabra completa está formada por un elemento prefijo, el acortamiento suele reducirse a este: súper por supermercado, macro por macroinstrucción, tele por televisión,etc. Los acortamientos suelen afectar normalmente a sustantivos, aunque también se encuentran ejemplos de adjetivos, especialmente en España: ridi por ridículo, tranqui por tranquilo, porno por pornográfico, e incluso de algunas locuciones: porfa, en lugar de por favor.

3. Se generan normalmente en el habla coloquial, en ámbitos juveniles o entornos familiares y, mientras no se generalizan, difícilmente se encuentran en la lengua escrita, si no es con fines determinados (estilísticos, literarios, publicitarios). Su dimensión primera es, por tanto, oral, más que gráfica. Muchos de ellos, no obstante, han acabado desplazando en el uso general a las formas plenas, despojándose de su inicial carácter familiar o jergal, como ha ocurrido, por ejemplo, con moto por motocicleta, radio por radiodifusión, taxi por taxímetro, cine por cinematógrafo. En algunos de estos casos, el uso de las formas plenas puede llegar incluso a sentirse como afectado.

4. La mayoría de los acortamientos mantienen el género de la palabra completa: la quimio por la quimioterapia, el cine por el cinematógrafo; no obstante, existen algunas excepciones, como un cromo por una cromolitografía. Los acortamientos, cuando son sustantivos, admiten el plural normal; pero si son adjetivos, su plural es invariable: películas porno (‘pornográficas’), situaciones díver (‘divertidas’).

5. Los acortamientos se dan con frecuencia en la formación de hipocorísticos, que son los nombres abreviados o deformados que se usan como designaciones afectivas o familiares. Así, los nombres propios de persona, en el uso familiar, tienden a apocoparse, es decir, a perder sílabas o letras finales; es frecuente la presencia, en muchos de ellos, de una -i final inusual en español: Montse por Montserrat, Javi por Javier, Marga por Margarita, Pili por Pilar, Mili o Mila porMilagros. También existen hipocorísticos formados por supresión de la parte inicial del nombre de pila: Nando por Fernando, Tino por Constantino.

 

 

 

acrobacia. ‘Ejercicio o pirueta’. Es una palabra llana cuyas dos últimas vocales forman diptongo. Es errónea la forma *acrobacía.

 

 

ACRóNIMO. 1. La palabra «acrónimo» designa, por un lado, el término formado por la unión de elementos de dos o más palabras, constituido normalmente por el principio de la primera y el final de la segunda o, también, por otras combinaciones. Ejemplos: teleñeco, de televisión y muñeco; docudrama, de documental dramático; módem, de modulación y demodulación; Mercosur, de Mercado Común del Sur; Pemex, de Petróleos Mexicanos; Inserso, de Instituto Nacional de Servicios Sociales. Por otro lado, también se llama acrónimo a la sigla que se pronuncia como una palabra: OTAN, ovni, sida (® SIGLA). Debido a su forma pronunciable, es muy frecuente que los acrónimos, tras una primera fase en que aparecen escritos con mayúsculas por su condición de siglas (OVNI, SIDA), acaben por incorporarse al léxico común del idioma y se escriban, por ello, con letras minúsculas (ovni, sida), salvo, naturalmente, cuando se trata de nombres o denominaciones que exigen su escritura con inicial mayúscula (Unesco, Unicef).

2.La formación de siglas y acrónimos es un fenómeno muy extendido en países anglosajones, especialmente en ámbitos científico-técnicos. Así, se han incorporado a nuestro idioma numerosas palabras que son, originalmente, siglas o acrónimos ingleses: radar, por radio detecting and ranging; sonar, por sound navigation and ranging; láser, por light amplification by stimulated emission of radiation; pulsar, por pulsating star; quásar, por quasi stellar radio source; transistor, por transfer resistor; télex, por teleprinter exchange. En algunos casos, los acrónimos extranjeros se han adaptado o traducido al español, y así, no decimos aids (adquired immuned deficiency syndrome), sino sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida); no decimos NATO (North Atlantic Treaty Organization), sino OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte); no decimos NAFTA (North American Free Trade Agreement) sino TLC (Tratado de Libre Comercio) (® SIGLA, 6).

3.Una vez incorporados al léxico común del idioma, los acrónimos forman el plural siguiendo las reglas generales de su formación en español, esto es, añadiendo -s si terminan en vocal (ovnis, ucis) o -es si terminan en consonante (radares, transistores).

4.En cuanto a su género, la mayoría de los acrónimos del primer tipo, es decir, los formados por la unión de elementos de dos o más palabras, han adoptado el género masculino, incluso cuando la traducción de la palabra núcleo de la expresión extranjera abreviada es femenina: un pulsar, a pesar de que star ‘estrella’ es femenino; un quásar, a pesar de que source ‘fuente’ es femenino. A veces, este masculino se explica porque se sobrentiende un concepto masculino elidido: el [rayo] láser, a pesar de que light ‘luz’ es femenino. Por el contrario, los acrónimos que se originan a partir de siglas adoptan el género de la palabra núcleo de la denominación completa: la uci (por ‘unidad’, femenino), el sida (por ‘síndrome’, masculino) (® SIGLA, 4).

5. De los cuatro tipos de abreviaciones que existen, solamente los acrónimos que se han incorporado al léxico general y que, por lo tanto, se escriben con minúscula, admiten su división con guion de final de línea y se someten a las reglas de acentuación gráfica en español: lá- / ser, ra- / dar (® ABREVIATURA, 5e; SIGLA, 5e).

6.Los acrónimos, al igual que las siglas (® SIGLA, 7), se leen como se escriben. No son solo, por tanto, abreviaciones gráficas, sino también orales: ante una abreviatura o un símbolo, el lector debe leer, desarrollada, toda la palabra abreviada (® ABREVIATURA, 6; SíMBOLO, 6), mientras que un acrónimo o una sigla se leen sin desarrollar sus componentes abreviados.

7. Los acrónimos suelen omitir para su formación los artículos, las preposiciones y las conjunciones que aparecen en la denominación completa, salvo si son necesarios para facilitar la pronunciación del resultado final: ACUDE (por Asociación de Consumidores y Usuarios de España), pyme (por pequeña y mediana empresa).

 

 

 

 

 

 

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advertir. 1. Verbo irregular: sigue el modelo de sentir(® APéNDICE 1, n.º 56).

2. Para la correcta utilización de este verbo, han de tenerse en cuenta las consideraciones siguientes:

2.1. Cuando advertir significa ‘percatarse [de algo], reparar [en algo]’, es transitivo; aquello en lo que se repara se expresa mediante un complemento directo y se construye sin preposición: Los delincuentes advirtieron la presencia de la policía en las inmediaciones. Con este sentido, advertir no lleva nunca complemento indirecto, ni explícito ni implícito. Si el complemento directo es una oración subordinada encabezada por la conjunción que, es incorrecto, en esta acepción, el empleo de la preposición de delante de la conjunción subordinante que: *Los delincuentes advirtieron DE QUE había policías en las inmediaciones (sí sería correcto si hubiese un complemento indirecto implícito, es decir, si lo que se quisiera decir es que los delincuentes avisaron a otras personas de la presencia de la policía; ® 2.2a).

2.2. Cuando advertir significa ‘hacer que [alguien] se percate [de algo] o repare [en ello]’, puede construirse de dos modos diferentes:

a) Aquello en lo que debe repararse se expresa mediante un complemento de régimen precedido de la preposición de: Advirtió a su cómplice DE la presencia de la policía en las inmediaciones. Si el complemento de régimen, en lugar de un sustantivo, es una oración subordinada encabezada por la conjunción que, es correcto el empleo conjunto de la preposición y la conjunción: Advirtió a su cómplice DE QUE había policía en las inmediaciones. Esta construcción es habitual hoy en España, pero infrecuente en América. En ella, el complemento de persona funciona como complemento directo, pues admite la transformación en pasiva: Su cómplice fue advertido DE QUE había policía en las inmediaciones. Por ello, deben emplearse las formas pronominales lo(s), para referente masculino, yla(s), para referente femenino: Lo/La advertí de los peligros que corría. No obstante, con este verbo se emplea mayoritariamente, incluso en áreas no leístas (® LEíSMO) y en niveles cultos, el pronombre le(s), debido posiblemente a la analogía con la construcción en la que el complemento de persona es indirecto por ser directo el complemento de cosa (Le advertí [a Juan, a María] los peligros que corría; ® 2.2b).

b) Aquello en lo que debe repararse se expresa mediante un complemento directo. Este régimen es el habitual cuando el complemento directo es una oración subordinada (encabezada por la conjunción que) o un pronombre, y especialmente cuando la intención es admonitoria o amenazante: Advirtió al reo QUE no toleraría más amenazas; Se lo advirtió. Y prácticamente es el único régimen usado cuando, con esta misma intención, el verbo está en primera persona del presente de indicativo: Te advierto QUE me estoy cansando de tus impertinencias. El complemento de persona, en estos casos, es siempre indirecto y, por tanto, la forma pronominal que le corresponde es le(s) (o se, cuando el complemento directo también está representado mediante el pronombre correspondiente): Le advirtió [a Juan o a María] QUE no toleraría más amenazas; Se lo advirtió (no sería correcto decir *Lo/La advirtió QUE no toleraría más amenazas; ® LOíSMO y LAíSMO).

2.3. Cuando advertir significa ‘aconsejar’ es transitivo; aquello que se aconseja se expresa mediante un complemento directo y se construye sin preposición: Le advirtió (= le aconsejó)QUE no invirtiera en ese negocio si no quería perder dinero. El complemento de persona es también aquí el complemento indirecto; por tanto, no sería correcto decir *Lo advirtió QUE no invirtiera en ese negocio.

 

 

*aereo-. ® aero-.

 

 

aero-. Elemento compositivo prefijo que significa ‘aire’, como en aerodinámica, aerofagia, aerofobia, etc.; o ‘aéreo’, como en aeroclub, aeronáutica, aeropuerto, etc. No debe utilizarse como elemento prefijo la forma *aereo- (*aereopuerto, *aereonáutica, etc.), error debido al influjo del adjetivo aéreo (‘del aire o de la aviación’).

 

 

 

aeróbic o aerobic. 1. La voz inglesa aerobics (‘técnica gimnástica consistente en realizar ejercicio físico al ritmo de la música’), que se usa como extranjerismo en algunas zonas de América, se ha adaptado al español con dos acentuaciones: una llana, aeróbic, acorde con la pronunciación del étimo inglés, y otra aguda, aerobic: «Vivo entregada al aeróbic y a mi trabajo» (Reina Reflejos [Esp. 1990]); «Hago aerobic en un gimnasio» (Albamonte Aerobismo [Esp. 1990]). Ambas son válidas, pero la llana aeróbic es la más extendida en el uso actual y resulta, por ello, preferible.

2. En algunos países americanos se ha optado por traducir esta voz inglesa como gimnasia aeróbica o, simplemente, aeróbica: «Yo, agotada después de mi gimnasia aeróbica, me había ido a acostar» (Donoso Elefantes [Chile 1995] 216); «La modelo transmitirá a los invitados su estilo de vida, cómo sacarse partido, cómo vestirse, conocimientos de aeróbica en el agua y yoga» (Caras [Chile] 9.6.97). En otras áreas, como, por ejemplo, en Colombia y los países caribeños, han optado por el uso de la expresión ejercicios aeróbicos o, simplemente, aeróbicos: «El instructor de aeróbicos le ordena al alumno arquear la espalda» (Tiempo [Col.] 11.11.96). No deben confundirse estos términos con aerobismo (® aerobismo).

 

 

 

aerobics. ® aeróbic o aerobic.

 

 

 

aerobismo. En América del Sur, especialmente en los países del Río de la Plata, designa el ‘deporte que consiste en correr al aire libre’: «El aerobismo es un deporte de los llamados de resistencia. El correr mejora la eficiencia muscular» (Albamonte Aerobismo [Arg. 1990] 19). En otras zonas del mundo hispánico se emplean, con este sentido, el término inglés jogging o el falso anglicismo footing. Es preferible usar, en su lugar, el sustantivo aerobismo, o los verbos trotar (raro en España aplicado a personas, pero frecuente en América con este sentido) y correr: «Vuelvo a casa y salgo a trotar» (Época [Chile] 11.7.97); «Si sale a correr al parque, al mes tiene diez amigos que corren» (Aguilar Error [Méx. 1995]).

 

 

 

aeromancia o aeromancía. ® -mancia o -mancía.

 

 

 

aerostato o aeróstato. ‘Aeronave que flota en el aire’. Ambas acentuaciones son correctas. Esta palabra se ha formado con el elemento compositivo prefijo aero- ‘aire’ más la voz griega statós ‘estable’. Como ha ocurrido en la mayoría de las palabras españolas con esta terminación, la forma llana está desplazando hoy en el uso a la forma etimológica esdrújula. (® giróstato o girostato; heliostato o helióstato; reostato o reóstato; termostato o termóstato).

 

 

 

affiche. ® cartel1.

 

 

 

afiche. ® cartel1.

 

 

 

áfilo, la o afilo, la. En botánica, ‘carente de hojas’. La acentuación etimológica esdrújula áfilo (del gr. áphyllos) es la preferida en el uso y la más recomendable; pero también es válida la forma llana afilo.

 

 

 

afrodisíaco, ca o afrodisiaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

agrafia o agrafía. ‘Incapacidad para escribir, debida a una lesión cerebral’. Ambas formas son correctas y tienen su justificación: agrafia, por analogía con otros trastornos que implican la pérdida de una capacidad, como afasia (‘incapacidad para hablar’), agnosia (‘incapacidad para reconocer seres u objetos’), apraxia (‘incapacidad de realizar movimientos’), etc.; agrafía, por analogía con otras palabras formadas con el elemento compositivo -grafía: biografía, criptografía, fotografía, etc. La forma agrafia, con diptongo, preferida por los profesionales de la medicina, campo al que pertenece este término, es la más recomendable. El adjetivo correspondiente es ágrafo, no *agrafo.

 

 

 

ágrafo, fa. ® agrafia o agrafía.

 

 

 

*alcahué. ®cacahuate.

 

 

 

alderredor, al derredor. ® alrededor.

 

 

 

alérgeno. ‘Sustancia que provoca reacciones alérgicas’. Aunque también se ha usado la forma llana alergeno, debe preferirse la forma esdrújula, como corresponde a la pronunciación correcta de las voces formadas con el elemento compositivo -´geno (de la raíz griega gen ‘generar, producir’): electrógeno, halógeno, lacrimógeno, etc.

 

 

 

ALFABETO. ® ABECEDARIO.

 

 

 

áloe o aloe. ‘Planta utilizada en medicina y cosmética’. En latín, lengua de la que procede este sustantivo masculino, la vocal tónica era la a, por lo que la forma esdrújula áloe es la más cercana a la etimología y la preferida en el uso culto. Pero también se usa, y es válida, la forma llana aloe [alóe].

 

 

 

alrededor. 1. Adverbio que significa ‘en torno a algo’ o ‘por el perímetro de algo’. Suele ir seguido de un complemento precedido de la preposición de: Se sentaron alrededor del fuego; Daban vueltas alrededor de la plaza. Cuando precede a cantidades, forma con de una locución preposicional que significa ‘aproximadamente’: Asistieron al acto alrededor de trescientas personas. Aunque puede escribirse también en dos palabras (al rededor), es preferible y mayoritaria la grafía simple. Han caído en desuso y, por tanto, deben evitarse hoy las formas alderredor y al derredor. No es correcta la forma *alredor. En la lengua literaria se usa también la locución en derredor, de igual significado: «Miré en derredor, por si alguien había visto mi gesto» (Larreta Volavérunt [Urug. 1980]).

2.Como sustantivo significa ‘contorno, lugar situado en torno a algo’. En este caso se escribe en una sola palabra y se usa normalmente en plural: Le gustaba pasear por el parque y sus alrededores. Es correcto su empleo como sustantivo precedido de un posesivo, en construcciones de valor adverbial: a mi (tu, su, etc.) alrededor;o de valor adjetivo: de mi (tu, su, etc.) alrededor.

3.Es legítimo el uso del adverbio seguido de los posesivos plenos mío, tuyo, suyo, etc.: «Mira mi padre alrededor suyo» (Fuentes Cristóbal [Méx. 1987]); «Siento una ola de temor alrededor mío» (Pinto Despertar [C. Rica 1994]). Se justifica este uso porque el adverbio alrededor está formado por la contracción al seguida del sustantivo rededor ‘contorno’: «Se trata de ir bordando todo el rededor» (Tudela Costura [Méx. 1988]).

 

 

 

*alredor. ® alrededor.

 

 

 

alvéolo o alveolo. ‘Celdilla, cavidad’. En latín, esta palabra era esdrújula. En español, existen dos formas correctas: la etimológica esdrújula alvéolo, preferida en el uso culto, y la llana alveolo[albeólo].

 

 

 

Amazonia o Amazonía. La región de América del Sur correspondiente a la cuenca del río Amazonas recibe en español los nombres de Amazonia o Amazonía. La forma Amazonia es la más extendida en el uso general, tanto en España como en América: «Al cabo de los meses se fugó a la Amazonia» (Collyer Pájaros [Chile 1995]); pero también se usa, especialmente en Perú, Ecuador y Venezuela, la forma Amazonía, con acento en la i por analogía con la terminación en -ía de otros topónimos como Hungría, Turquía, etc.: «Negocios que comprendían desde la fabricación de casimires hasta la introducción del ardiente cultivo de la pimienta en la Amazonía» (Vargas Llosa Tía [Perú 1977]).

 

 

 

ambrosía. ‘Manjar de los dioses’. En el español actual solo se usa la forma ambrosía, con hiato entre las dos vocales finales, acentuación correspondiente al étimo griego de esta voz. La forma ambrosia [ambrósia], con diptongo entre las vocales finales, responde a la acentuación latina, pero está en desuso y debe evitarse.

 

 

 

amoníaco o amoniaco. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

anémona o anemona. ‘Planta de flores vistosas’ y ‘pólipo marino’. Este sustantivo femenino se ha usado en español con dos acentuaciones: una llana, anemona [anemóna], correspondiente al étimo latino de esta voz (lat. anemone), y una esdrújula, anémona [anémona]. Los hispanohablantes se han decidido claramente por la forma esdrújula, cuyo uso es, por tanto, preferible. La variante llana anemone es hoy rara.

 

 

 

anemone. ® anémona o anemona.

 

 

 

anhídrido o anhidrido. ‘Compuesto químico’. Se admiten ambas acentuaciones, aunque la forma esdrújula anhídrido es claramente mayoritaria en el uso.

 

 

 

 

 

 

 

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año. Para expresiones como los años veinte, etc., ® década, 2.

 

 

 

 

 

 

 

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 APÉNDICE 2: Lista de abreviaturas

 

 

  ADVERTENCIAS PRELIMINARES:

  1 En esta lista se recogen las abreviaturas convencionales más usuales en español. Se trata de una lista necesariamente incompleta, ya que cualquier usuario de la lengua puede crear cuantas abreviaturas considere oportunas, siempre que lo haga de acuerdo con las reglas de formación de este tipo de abreviaciones (®ABREVIATURA, en el cuerpo del Diccionario).

  2 Cuando una abreviatura tiene variación de género, a continuación de la forma masculina se da, entre paréntesis, la forma correspondiente del femenino, aunque, por razones de economía de espacio, en el desarrollo únicamente aparece el masculino. Solo cuando una abreviatura sirve indistintamente para el masculino y para el femenino, se hacen explícitos ambos géneros en su desarrollo.

  3 No se registran las formas del plural, salvo las irregulares, por ser fácilmente deducibles a partir de las reglas de formación del plural de las abreviaturas (® ABREVIATURA, 3).

  4 Cuando una misma abreviatura tiene distintos valores, estos se separan mediante una pleca doble (||).

  5 Cuando una abreviatura es de uso geográficamente limitado, se indica entre corchetes la abreviatura del país al que corresponde.

  6 Las abreviaturas cuyo uso actual es poco frecuente llevan, en cursiva y entre paréntesis. la marca p. us. (= poco usada).

  7 Aunque las abreviaturas de las formas de tratamiento se escriben siempre con inicial mayúscula, los tratamientos, en su forma plena, normalmente se escriben con minúscula. Así, en esta lista, el desarrollo de las abreviaturas de los tratamientos se da en minúsculas, sin que esto suponga que estas palabras no deban o no puedan usarse, según el contexto o la dignidad del referente, con letra inicial mayúscula.

 

a.

arroba

A.

alteza

(a)

alias

A. A.

a la atención

aa. vv., AA. VV.

autores varios (cf. vv. aa., VV. AA.)

Abg.

abogado, da (también Abg.do)

Abg.do (fem. Abg.da)

abogado (también Abg.)

a. C.

antes de Cristo (también a. de C., a. de J. C. y a. J. C.; cf. d. C.)

a/c

a cuenta

acept.

aceptación

A. D.

anno Dómini (lat.: ?en el año del Señor?)

a. de C.

antes de Cristo (también a. C., a. de J. C. y a. J. C.; cf. d. de C.)

a. de J. C.

antes de Jesucristo (también a. C., a. de C. y a. J. C.; cf. d. de J. C.)

a. D. g.

a Dios gracias

admón.

administración

adm.or (fem. adm.ora)

administrador (también admr.)

admr. (fem. admra., admr.a)

administrador (también adm.or)

a/f

a favor

afmo., af.mo (fem. afma., af.ma)

afectísimo

A. I.

alteza imperial

a. J. C.

antes de Jesucristo (también a. de J. C.; cf. d. C. y d. de C.)

Alfz.

alférez

Almte.

almirante

a. m.

ante merídiem (lat.: ?antemeridiano, antes del mediodía?; cf. m. y p. m.)

A. M. D. G.

ad maiórem Dei glóriam (lat.: ?a mayor gloria de Dios?)

ap.

aparte

apdo.

apartado

A. R.

alteza real

Arq.

arquitecto, ta

art.

artículo (también art.º)

art.º

artículo (también art.)

Arz.

arzobispo

A. S.

alteza serenísima

A. T.

Antiguo Testamento

atte.

atentamente

atto. (fem. atta.)

atento

av.

avenida (también avd. y avda.)

avd.

avenida (también av. y avda.)

avda.

avenida (también av. y avd.)

 

 

B.

beato, ta (también Bto.)

Barna.

Barcelona (ciudad de España)

Bco.

banco (?entidad financiera?)

Bibl.

biblioteca

b. l. m.

besa la mano (p. us.; cf. q. b. s. m.)

Bmo. (fem. Bma.)

beatísimo

Bo., B.º

barrio

Brig.

brigada (?grado militar?)

Bs. As.

Buenos Aires (capital de la Argentina)

Bto. (fem. Bta.)

beato (también B.)

 

 

c.

calle (también c/ y cl.) || capítulo (también cap. y cap.º) || centavo (también cent., ctv. y ctvo.)

c/

calle (también c. y cl.) || cargo (también cgo.) || cuenta (también cta.)

C.ª

compañía (también Cía., C.ía y Comp.)

C. A.

compañía anónima || comunidad autónoma [Esp.]

caj.

caja || cajón

cap.

capítulo (también c. y cap.º)

Cap.

capital || capitán

Cap. Fed.

capital federal (también C. F.)

cap.º

capítulo (también c. y cap.)

c. c.

cédula de ciudadanía

C. C.

casilla de correo

c/c

cuenta corriente (también cta. cte.)

Cdad.

ciudad

c. e.

correo electrónico (cf. e-mail)

cent. (pl. irreg.: cts.)

centavo (también c., ctv., y ctvo.) || centésimo

cént. (pl. irreg.: cts.)

céntimo

C. F.

capital federal (también Cap. Fed.)

cf.

cónfer (lat.: ?compárese, véase?; también cfr., cónf. y cónfr.; cf. cp.)

cfr.

cónfer (lat.: ?compárese, véase?; también cf., cónf. y cónfr.; cf. cp.)

c. f. s.

coste, flete y seguro

cgo.

cargo (también c/)

ch/

cheque

C. I.

cédula de identidad

Cía., C.ía

compañía (también C.ª y Comp.)

cje.

corretaje

cl.

calle (también c. y c/)

Cmdt.

comandante (también Cmte., Comte. y Cte.)

Cmte.

comandante (también Cmdt., Comte. y Cte.)

Cnel.

coronel (también Col.)

cód.

código

col.

colección || colonia (?barrio?) [Méx.] || columna

Col.

colegio || coronel (también Cnel.)

Comod.

comodoro

com.ón

comisión

Comp.

compañía (también C.ª y Cía., C.ía)

Comte.

comandante (también Cmdt., Cmte. y Cte.)

cónf.

cónfer (lat.: ?compárese, véase?; también cf., cfr. y cónfr.; cf. cp.)

cónfr.

cónfer (lat.: ?compárese, véase?; también cf., cfr. y cónf.; cf. cp.)

Contalmte.

contraalmirante

coord. (fem. coord.ª)

coordinador

cp.

compárese (cf. cf., cfr., conf. y confr.)

C. P.

código postal (cf. D. P.)

C. por A.

compañía por acciones

crec.

creciente

cta.

cuenta (también c/)

cta. cte.

cuenta corriente (también c/c)

Cte.

comandante (también Cmdt., Cmte. y Comte.)

ctv.

centavo (también c., cent. y ctvo.)

ctvo.

centavo (también c., cent. y ctv.)

c/u

cada uno

 

 

D.

don (cf. D.ª y Dña.)

D.ª

doña (también Dña.; cf. D.)

d. C.

después de Cristo (también d. de C., d. de J. C. y d. J. C.; cf. a. C.)

dcho. (fem. dcha.)

derecho

d. de C.

después de Cristo (también d. C., d. de J. C. y d. J. C.; cf. a. de C.)

d. de J. C.

después de Jesucristo (también d. C., d. de C. y d. J. C.; cf. a. de J. C.)

del.

delegación

D. E. P.

descanse en paz (cf. e. p. d. y R. I. P.)

depto.

departamento (también dpto.)

desct.º

descuento (también dto.)

D. F.

Distrito Federal

d/f

días fecha

Diag.

diagonal (?calle?) [Arg.]

dicc.

diccionario

Dir. (fem. Dir.a)

director || dirección

d. J. C.

después de Jesucristo (también d. de J. C.)

D. L.

depósito legal

D. m.

Dios mediante

Dña.

doña (también D.ª; cf. D.)

doc.

documento

D. P.

distrito postal (cf. C. P.)

dpto.

departamento (también depto.)

Dr. (fem. Dra., Dr.ª)

doctor

dto.

descuento (también desct.º)

dupdo.

duplicado

d/v

días vista

 

 

e/

envío

e. c.

era común

e/c

en cuenta

ed.

edición || editorial (Ed., cuando forma parte del nombre propio de una editorial; también edit., Edit.) || editor, ra

edit., Edit.

editorial (también ed., Ed.)

edo.

estado (?división territorial dentro de una nación?)

ef.

efectos

ej.

ejemplo, ejemplar

Em.a

eminencia

Emmo.

eminentísimo

entlo.

entresuelo

e. p. d.

en paz descanse (cf. D. E. P., q. e. p. d. y R. I. P.)

e. p. m.

en propia mano

e. s. m.

en sus manos

et ál.

et álii (lat.: ?y otros?)

etc.

etcétera

Exc.ª

excelencia

excl.

exclusive (cf. incl.)

Excmo. (fem. Excma.)

excelentísimo

 

 

f.

folio (también fol. y f.º)

f.ª

factura (también fra.)

fasc.

fascículo

F. C.

ferrocarril

fca.

fábrica

Fdo.

firmado

féc.

fécit (lat: ?hizo?)

fig.

figura

f.º

folio (también f. y fol.)

fol.

folio (también f. y f.º)

Fr.

fray || frey

fra.

factura (también f.ª)

 

 

G.

guaraní (moneda oficial de Paraguay; cf. PYG, en apéndice 3)

Gdor. (fem. Gdora., Gdor.ª)

gobernador

Gob.

gobernador (también Gdor.)

g. p., g/p

giro postal

Gral.

general

g. v.

gran velocidad (cf. p. v.)

 

 

H.

hermano (también Hno.)

Hno. (fem. Hna.)

hermano (también H.)

 

 

I.

ilustre (también Il. e Iltre.)

ib.

ibídem (lat: ?en el mismo lugar?; también ibíd.)

ibíd.

ibídem (lat.: ?en el mismo lugar?; también ib.)

íd.

ídem (lat.: ?el mismo, lo mismo?)

i. e.

id est (lat.: ?esto es?)

igl.ª

iglesia

Il.

ilustre (también I. e Iltre.)

Ilmo. (fem. Ilma.)

ilustrísimo

Iltre.

ilustre (también I. e Il.)

imp.

imprenta (también impr.)

impr.

imprenta (también imp.) || impreso

impto., imp.to

impuesto

incl.

inclusive (cf. excl.)

Ing.

ingeniero, ra

Inst.

instituto

izdo. (fem. izda.)

izquierdo (también izq. e izqdo.)

izq.

izquierdo, da (también izdo. e izqdo.)

izqdo. (fem. izqda.)

izquierdo (también izq. e izdo.)

 

 

J. C.

Jesucristo (cf. Jhs. y Xto.)

Jhs.

Jesús (referido a Cristo; cf. J. C. y Xto.)

 

 

k. o.

knock-out (ingl.: ?fuera de combate?)

 

 

L/

letra (?de cambio?)

l. c.

loco citato (lat.: ?en el lugar citado?; también loc. cit.)

Lcdo. (fem. Lcda.)

licenciado (también Ldo. y Lic.)

Ldo. (fem. Lda.)

licenciado (también Lcdo. y Lic.)

Lic.

licenciado, da (también Lcdo. y Ldo.)

loc. cit.

loco citato (lat.: ?en el lugar citado?; también l. c.)

Lps.

lempira(s) (moneda oficial de Honduras; cf. HNL, en apéndice 3)

Ltd.

limited (ingl.: ?limitado, limitada?; cf. Ltdo.)

Ltdo. (fem. Ltda.)

limitado (cf. Ltd.)

 

 

m.

meridies (lat: ?mediodía?; cf. a. m. y p. m.)

M.

majestad || madre (?tratamiento religioso?; también M.e)

Magfco. (fem. Magfca.)

magnífico

máx.

máximo (cf. mín.)

M.e

madre (?tratamiento religioso?; también M.)

mín.

mínimo (cf. máx.)

m. n.

moneda nacional

Mons.

monseñor

mr.

mártir

ms.

manuscrito

 

 

n.

nota

N.ª S.ª

Nuestra Señora (referido a la Virgen; también Ntra. Sra., Ntr.ª Sr.ª)

N. B.

nota bene (lat.: ?nótese bien?)

N. del T.

nota del traductor

n.º

número (también nro. y núm.)

nro.

número (también n.º y núm.)

N. S.

Nuestro Señor (referido a Jesucristo; cf. N. S. J. C.)

N. S. J. C.

Nuestro Señor Jesucristo (cf. N. S.)

Ntra. Sra., Ntr.ª Sr.ª

Nuestra Señora (referido a la Virgen; también N.ª S.ª)

núm.

número (también n.º y nro.)

 

 

Ob.

obispo

ob. cit.

obra citada (cf. óp. cit.)

O. F. M.

Orden de frailes menores (franciscanos)

O. M.

Orden Ministerial [Esp.]

O. P.

Orden de predicadores (dominicos)

óp. cit.

ópere citato (lat.: ?en la obra citada?; cf. ob. cit.)

O. S. A.

Orden de San Agustín (agustinos)

 

 

p.

página (también pg. y pág.)

P.

papa (cf. Pnt.) || padre (?tratamiento religioso?)

p. a.

por ausencia || por autorización (también P. A.)

pág.

página (también p. y pg.)

párr.

párrafo

Pat.

patente

Pbro.

presbítero (también Presb.)

P. D.

posdata (cf. P. S.)

p. d.

porte(s) debido(s) (cf. p. p.)

pdo.

pasado

Pdte. (fem. Pdta.)

presidente

p. ej.

por ejemplo (cf. v. g. y v. gr.)

pg.

página (también p. y pág.)

p. k.

punto kilométrico

pl.

plaza (también plza. y pza.)

plza.

plaza (también pl. y pza.)

p. m.

post merídiem (lat.: ?posmeridiano, después del mediodía?; cf. a. m. y m.)

P. M.

policía militar

Pnt.

pontífice (cf. P.)

p. o., p/o

por orden

p.º

paseo

p. p.

por poder || porte(s) pagado(s) (cf. p. d.)

ppal.

principal (también pral.)

pral.

principal (también ppal.)

Presb.

presbítero (también Pbro.)

Prof. (fem. Prof.ª)

profesor

pról.

prólogo

prov.

provincia

P. S.

post scríptum (lat.: ?después de lo escrito?; cf. P. D.)

pta. (pl. irreg.: pts.)

peseta (moneda oficial de España; cf. ESP y PTA, en apéndice 3)

p. v.

pequeña velocidad (cf. g. v.)

P. V. P.

precio de venta al público

pza.

plaza (también pl. y plza.)

 

 

q. b. s. m.

que besa su mano (p. us.; cf. b. l. m.)

q. b. s. p.

que besa sus pies (p. us.)

q. D. g., Q. D. G.

que Dios guarde (p. us.)

q. e. g. e.

que en gloria esté (p. us.)

q. e. p. d.

que en paz descanse (p. us.; cf. D. E. P., e. p. d. y R. I. P.)

q. e. s. m.

que estrecha su mano (p. us.)

q. s. g. h.

que santa gloria haya (p. us.)

 

 

R.

reverendo, da (también Rdo., Rev., Rvd. y Rvdo.)

R. D.

Real Decreto [Esp.] (cf. R. O.) || República Dominicana

Rdo. (fem. Rda.)

reverendo (también Rev., Rvd., Rvdo. y R.)

reg.

registro

Rep.

república

Rev.

reverendo, da (también Rdo., Rvd., Rvdo. y R.)

R. I. P.

requiéscat in pace (lat.: ?descanse en paz?; cf. D. E. P. y e. p. d.)

R. O.

Real Orden [Esp.] (cf. R. D.)

r. p. m.

revoluciones por minuto

RR. HH.

recursos humanos

Rte.

remitente

Rvd.

reverendo (también R., Rdo., Rev. y Rvdo.)

Rvdo. (fem. Rvda.)

reverendo (también R., Rdo., Rev. y Rvd.)

Rvdmo. (fem. Rvdma.)

reverendísimo

 

 

s.

siglo || siguiente (también sig.)

S.

san (cf. Sto.)

s. a., s/a

sin año [de impresión o de edición] (cf. s. d., s. e. y s. l.)

S.ª

señoría || señora

S. A.

sociedad anónima (cf. S. L.) || su alteza

S. A. I.

su alteza imperial

S. A. R.

su alteza real

S. A. S.

su alteza serenísima

s. c.

su casa

s/c

su cuenta

s. d.

sine data (lat.: ?sin fecha [de edición o de impresión]?; cf. s. a., s. e. y s. l.)

Sdad.

sociedad (también Soc.)

S. D. M.

su divina majestad

s. e., s/e

sin [indicación de] editorial (cf. s. a., s. d. y s. l.)

S. E.

su excelencia

Ser.mo (fem. Ser.ma)

serenísimo

s. e. u o.

salvo error u omisión

s. f., s/f

sin fecha

Sgto.

sargento

S. I.

Societatis Iesu (lat.: ?de la Compañía de Jesús?; también S. J.)

sig.

siguiente (también s.)

S. J.

Societatis Iesu (lat.: ?de la Compañía de Jesús?; también S. I.)

s. l., s/l

sin [indicación del] lugar [de edición] (cf. s. a., s. d. y s. e.)

S. L.

sociedad limitada (cf. S. A.)

S. M.

su majestad

s. n., s/n

sin número (en una vía pública)

Soc.

sociedad (también Sdad.)

S. P.

servicio público

sq.

et sequentes (lat.: ?y siguientes?)

Sr. (fem. Sra., Sr.ª, S.ª)

señor

S. R. C.

se ruega contestación

S. R. M.

su real majestad

Srta.

señorita

s. s.

seguro servidor (p. us.)

S. S.

su santidad

s. s. s.

su seguro servidor (p. us.)

Sto. (fem. Sta.)

santo (cf. S.)

s. v., s/v

sub voce (lat.: ?bajo la palabra?, en diccionarios y enciclopedias)

 

 

t.

tomo

tel.

teléfono (también teléf. y tfno.)

teléf.

teléfono (también tel. y tfno.)

test.o

testigo

tfno.

teléfono (también tel. y teléf.)

tít.

título

trad.

traducción || traductor, ra

Tte.

teniente

 

 

U.

usted (también Ud., V. y Vd.)

Ud.

usted (también U., V. y Vd.)

Univ.

universidad

 

 

v.

véase (cf. vid.) || verso

V.

usted (p. us.; también U., Ud. y Vd.) || venerable

v/

visto

V. A.

vuestra alteza

Valmte.

vicealmirante

V. A. R.

vuestra alteza real

V. B.

vuestra beatitud

Vd.

usted (p. us.; también U., Ud. y V.)

Vdo. (fem. Vda.)

viudo

V. E.

vuestra excelencia, vuecencia

v. g.

verbi gratia (lat.: ?verbigracia, por ejemplo?; también v. gr.; cf. p. ej.)

v. gr.

verbi gratia (lat.: ?verbigracia, por ejemplo?; también v. g.; cf. p. ej.)

V. I.

usía ilustrísima (cf. V. S. I.)

vid.

vide (lat.: ?véase?; cf. v.)

V. M.

vuestra majestad

V. O.

versión original (cf. V. O. S.)

V.º B.º

visto bueno

vol.

volumen

V. O. S.

versión original subtitulada (cf. V. O.)

V. P.

vuestra paternidad

vs.

versus (lat.: ?contra?)

V. S.

vuestra señoría

V. S. I.

vuestra señoría ilustrísima (cf. V. I.)

vto. (fem. vta.)

vuelto

vv. aa., VV. AA.

varios autores (cf. aa. vv., AA. VV.)

 

 

W. C.

water closet (ingl: ?servicio, retrete?)

 

 

Xto.

Cristo (cf. J. C. y Jhs.)

 

 

 

 

 APÉNDICE 3: Lista de símbolos alfabetizables

 

 

ADVERTENCIAS PRELIMINARES:

  1 En esta lista se recogen los símbolos alfabetizables más usuales, casi todos ellos referidos a las unidades de medida, los elementos de la tabla periódica, los puntos cardinales y las monedas oficiales de todos los países europeos y americanos.

  2 Los símbolos de los prefijos de las unidades de medida, que no se usan nunca aislados, se transcriben seguidos de un guion.

  3 Los símbolos son siempre invariables en plural. Por tanto, todas las formas recogidas en esta lista sirven tanto para el singular como para el plural.

  4 Cuando un mismo símbolo tiene distintos valores, estos se separan mediante una pleca doble (||).

  5 Aunque a partir del 1 de enero de 2002, los países de la Unión Europea pertenecientes a la «zona euro» han sustituido su moneda nacional por la común europea, denominada euro, se ha considerado útil incluir en esta lista los símbolos de las distintas monedas nacionales.

  6 En el caso de algunas monedas, además del símbolo trilítero establecido de acuerdo con las normas de la ISO (International Organization for Standardization ?Organización Internacional de Normalización?), se incluye(n) otro(s) de uso corriente.

 

a

área

a-

atto-

A

amperio

Ac

actinio

Ag

plata

Al

aluminio

ALL

lek (moneda oficial de Albania)

Am

americio

Ar

argón

ARP

peso argentino (moneda oficial de la Argentina)

As

arsénico

at

atmósfera técnica

At

ástato

atm

atmósfera normal

ATS

chelín (moneda oficial de Austria)

Au

oro

 

 

b

barn

B

boro || belio || octeto (del ingl. byte)

Ba

bario

BAK

marco convertible (moneda oficial de Bosnia-Herzegovina)

bar

bar

BBD

dólar barbadense (moneda oficial de Barbados)

Be

berilio

BEC

franco belga convertible (moneda oficial de Bélgica)

BEF

franco belga (moneda oficial de Bélgica)

BEL

franco belga financiero (moneda oficial de Bélgica)

BGL

leva (moneda oficial de Bulgaria)

Bh

bohrio

Bi

bismuto

Bk

berkelio

BOB

boliviano (moneda oficial de Bolivia; también Bs)

Bq

becquerel

Br

bromo

BRC

cruceiro (moneda oficial de Brasil)

bs

boliviano (moneda oficial de Bolivia; también Bs y BOB)

Bs

bolívar (moneda oficial de Venezuela; también VEB) || boliviano (moneda oficial de Bolivia; también bs y BOB)

BSD

dólar bahameño (moneda oficial de las Bahamas)

BYR

rublo bielorruso (moneda oficial de Bielorrusia)

BZD

dólar beliceño (moneda oficial de Belice)

 

 

c

ciclo || circa

c-

centi-

C

culombio || carbono

Ca

calcio

CAD

dólar canadiense (moneda oficial de Canadá)

cal

caloría

cd

candela

Cd

cadmio

Ce

cerio

Cf

californio

CHF

franco suizo (moneda oficial de Suiza y Liechtenstein)

Ci

curio (?unidad de radiactividad?; cf. Cm)

Cl

cloro

CLP

peso chileno (moneda oficial de Chile)

cm

centímetro

cm2

centímetro cuadrado

cm3

centímetro cúbico (incorrecto: *c. c.)

Cm

curio (?elemento químico?; cf. Ci)

Co

cobalto

COP

peso colombiano (moneda oficial de Colombia)

Cr

cromo

CRC

colón costarricense (moneda oficial de Costa Rica)

Cs

cesio

Cu

cobre

CUP

peso cubano (moneda oficial de Cuba)

CV

caballo de vapor (también hp)

CZK

corona checa (moneda oficial de la República Checa)

 

 

d

día

d-

deci-

da-

deca-

dB

decibelio

DEM

marco alemán (moneda oficial de Alemania)

dm

decímetro

dm2

decímetro cuadrado

dm3

decímetro cúbico

DKK

corona danesa (moneda oficial de Dinamarca)

DOP

peso dominicano (moneda oficial de la República Dominicana)

Dy

disprosio

dyn

dina

 

 

E

Este (?punto cardinal?)

E-

exa-

ECS

sucre (moneda oficial de Ecuador)

EEK

corona estonia (moneda oficial de Estonia)

Er

erbio

erg

ergio

Es

einstenio

ESC

escudo (moneda oficial de Portugal)

ESP

peseta (moneda oficial de España y Andorra; también PTA; cf. pta., en apéndice 2)

Eu

europio

EUR

euro (moneda oficial de la Unión Europea)

eV

electronvoltio

 

 

f-

femto-

F

flúor || faradio || franco (?moneda?; también FF y FRF)

Fe

hierro

FF

franco francés (moneda oficial de Francia, Andorra y Mónaco; también F y FRF)

FIM

marco finlandés (moneda oficial de Finlandia)

FL

florín (moneda oficial de los Países Bajos; también NLG)

Fm

fermio

Fr

francio || franklin

FRF

franco francés (moneda oficial de Francia, Andorra y Mónaco; también F y FF)

ft

pie (del ingl. foot ?unidad de longitud?)

 

 

g

gramo (incorrecto: *gr)

G-

giga-

Ga

galio

GBP

libra esterlina (moneda oficial del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte)

Gd

gadolinio

Ge

germanio

GIP

libra gibraltareña (moneda oficial de Gibraltar)

gr

grano [sic] (?unidad de peso?)

GRD

dracma (moneda oficial de Grecia)

Gs

gauss

GTQ

quetzal (moneda oficial de Guatemala)

Gy

gray

GYD

dólar guyanés (moneda oficial de Guyana)

 

 

h

hora || altura (del ingl. height)

h-

hecto-

H

henrio || hidrógeno

ha

hectárea

Ha

hahnio

He

helio

Hf

hafnio

Hg

mercurio

HNL

lempira (moneda oficial de Honduras; cf. Lps., en apéndice 2)

Ho

holmio

hp

caballo de vapor (del ingl. horsepower ?unidad de potencia?; también CV)

HRK

kuna (moneda oficial de Croacia)

Hs

hassio

HUF

forinto (moneda oficial de Hungría)

Hz

hercio

 

 

I

yodo

IEP

libra irlandesa (moneda oficial de Irlanda)

in

pulgada (del ingl. inch ?unidad de longitud?)

In

indio

Ir

iridio

ISK

corona islandesa (moneda oficial de Islandia)

ITL

lira italiana (moneda oficial de Italia, San Marino y Ciudad del Vaticano; también LIT)

 

 

J

julio

JMD

dólar jamaicano (moneda oficial de Jamaica)

 

 

k-

kilo- (incorrecto: *K-)

K

kelvin || potasio

Kr

kriptón

Kv

kurchatovio

 

 

l, L

litro (incorrecto: *lit y *Lit)

La

lantano

lb

libra (?unidad de peso?)

Li

litio

LIT

lira italiana (moneda oficial de Italia, San Marino y Ciudad del Vaticano; también ITL)

lm

lumen

Lr

laurencio

LTL

litas (moneda oficial de Lituania)

Lu

lutecio

LUF

franco luxemburgués (moneda oficial de Luxemburgo)

LVL

lats (moneda oficial de Letonia)

lx

lux

 

 

m

metro (incorrecto: *mt y *mtr)

m2

metro cuadrado

m3

metro cúbico

m-

mili-

M-

mega-

mbar

milibar

Mc

megaciclo

Md

mendelevio

MDL

leu moldavo (moneda oficial de Moldavia)

mg

miligramo

Mg

magnesio

min

minuto (de tiempo)

MKD

dinar macedonio (moneda oficial de Macedonia)

mm

milímetro

Mn

manganeso

Mo

molibdeno

mol

mol o molécula gramo

Mt

meitnerio

MTL

lira maltesa (moneda oficial de Malta)

Mx

maxwell

MXP

peso mexicano (moneda oficial de México)

 

 

n-

nano-

N

Norte || newton || nitrógeno

Na

sodio

Nb

niobio

Nd

neodimio

Ne

neón

NE

Noreste

Ni

níquel

NIC

córdoba (moneda oficial de Nicaragua)

NLG

florín holandés (moneda oficial de los Países Bajos)

No

nobelio

NO

Noroeste (también NW, en el sistema internacional)

NOK

corona noruega (moneda oficial de Noruega)

Np

neptunio

NW

Noroeste (del ingl. Northwest; también NO, en el ámbito hispánico)

 

 

O

Oeste (también W, en el sistema internacional) || oxígeno

Oe

oersted

Os

osmio

oz

onza

 

 

p-

pico-

P

fósforo || poise

P-

peta-

Pa

pascal || protactinio

PAB

balboa (moneda oficial de Panamá)

Pb

plomo

pc

parsec

Pd

paladio

PES

sol (moneda oficial de Perú)

PLZ

esloti (adaptación del polaco zloty, moneda oficial de Polonia)

Pm

prometio

Po

polonio

Pr

praseodimio

pt

pinta

Pt

platino

PTE

escudo (moneda oficial de Portugal; también ESC)

Pu

plutonio

PYG

guaraní (moneda oficial de Paraguay; cf. G., en apéndice 2)

 

 

Qm

quintal métrico

 

 

R

roentgen

Ra

radio

rad

radián

Rb

rubidio

Re

renio

Rf

rutherfordio

Rh

rodio || Rhesus (?factor sanguíneo?)

Rn

radón

ROL

leu rumano (moneda oficial de Rumanía)

Ru

rutenio

RUR

rublo (moneda oficial de Rusia)

 

 

s

segundo (de tiempo) (incorrecto: *sg)

S

Sur || siemens || azufre

Sb

antimonio

Sc

escandio

Se

selenio

SE

Sureste

SEK

corona sueca (moneda oficial de Suecia)

Sg

seaborgio

Si

silicio

SIT

tólar (moneda oficial de Eslovenia)

SKK

corona eslovaca (moneda oficial de Eslovaquia)

Sm

samario

Sn

estaño

SO

Suroeste (también SW, en el sistema internacional)

sr

estereorradián

Sr

estroncio

SRG

florín surinamés (moneda oficial de Surinam)

Sv

sievert

SVC

colón salvadoreño (moneda oficial de El Salvador)

SW

Suroeste (del ingl. Southwest; también SO, en el ámbito hispánico)

 

 

t

tonelada

T

tesla

T-

tera-

Ta

tantalio

Tb

terbio

Tc

tecnecio

Te

telurio

tex

tex

Th

torio

Ti

titanio

Tl

talio

Tm

tulio

TRL

lira turca (moneda oficial de Turquía)

TTD

dólar trinitense (moneda oficial de Trinidad y Tobago)

 

 

u

unidad de masa atómica

U

uranio

UA

unidad astronómica

UAH

grivna (moneda oficial de Ucrania)

USD

dólar estadounidense (moneda oficial de los Estados Unidos de América, Haití, Panamá y Puerto Rico)

UYP

peso uruguayo (moneda oficial de Uruguay)

 

 

V

voltio || vanadio

VEB

bolívar (moneda oficial de Venezuela; también bs)

 

 

W

Oeste (del ingl. West; también O, en el ámbito hispánico) || vatio || wolframio

Wb

weber

 

 

XCD

dólar del Caribe Oriental (moneda oficial de Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas)

Xe

xenón

 

 

Y

itrio

Yb

iterbio

yd

yarda

YUD

dinar yugoslavo (moneda oficial de Yugoslavia)

 

 

Zn

zinc

Zr

zirconio

 

 

apocalipsis. 1. Cuando se refiere al título del último libro canónico del Nuevo Testamento, se escribe con mayúscula: «También a San Juan se le atribuye el Apocalipsis o Revelación» (Garrido Esoterismo [Esp. 1983]). Cuando se refiere a ‘fin del mundo’, en sentido recto o figurado, se escribe con minúscula: «¿Seguirá existiendo [el tiempo] después del apocalipsis?» (Abc [Esp.] 9.6.97); «Bastaría un zarpazo táctico para desbaratar el apocalipsis que traman los ayatolás» (Mundo [Esp.] 15.8.96).

2.Aunque alguna vez se emplea con el género femenino etimológico, en español es hoy mayoritario y, por tanto, preferible su uso en masculino.

 

 

 

apoplejía. ‘Parálisis’. A diferencia de otras palabras con la misma terminación que admiten dos acentuaciones (hemiplejia o hemiplejía, paraplejia o paraplejía, etc.), solo es válida en este caso la forma apoplejía, acorde con la pronunciación griega etimológica de esta voz (® -plejia o -plejía).

 

 

 

apostema. ‘Absceso supurado’: «¿Te sobraría algo de ungüento para una apostema que me ha salido en la laringe?» (GaHortelano Gramática [Esp. 1982]). Es también válida la forma postema: «Podían contraer enfermedades como la gota, las postemas» (Olivas Cocina [Perú 1996]). Ambas formas son femeninas, por lo que es un error su empleo en masculino: *«Sirve para el tratamiento de los apostemas» (MñzCalvo H.ª farmacia [Esp. 1994]).

 

 

 

*apostemilla. ® postemilla.

 

 

 

 

 

 

 

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APóSTROFO. Signo ortográfico auxiliar en forma de coma alta (’), que apenas se usa en el español actual.

1.Como usos españoles, se distinguen principalmente dos:

a)En ediciones actuales no modernizadas de textos antiguos, sobre todo poéticos, se mantiene la costumbre de otras épocas de usar este signo para indicar la omisión o elisión de la vocal final de determinadas partículas (preposiciones, artículos, conjunciones) cuando la palabra siguiente empieza por vocal: d’aquel (por de aquel), l’aspereza (por la aspereza), qu’es (por que es).

b)Para indicar, con fines específicos (literarios, lingüísticos, publicitarios, etc.), la supresión de sonidos que se produce en ciertos niveles de la lengua oral. Este uso aparece con frecuencia en textos literarios cuando el autor desea reproducir el habla de personajes de bajo nivel sociocultural: No m’apetece irme p’al pueblo.

2.Por otra parte, se conserva en la reproducción de nombres o expresiones procedentes de lenguas en las que se mantiene el uso moderno del apóstrofo, como el catalán, el inglés, el francés o el italiano. Puede aparecer en:

a)Nombres propios: O’Connor, D’Annunzio, L’Hospitalet de Llobregat.

b) Expresiones o frases hechas de otras lenguas que, por razones expresivas, se emplean a veces en español: No siempre salen las cosas como querríamos. ¡Qué le vamos a hacer! «C’est la vie»; «No nos quedemos aquí en este “no man’s land”, parecemos tontos, vamos a la mesa» (Rossi María [C. Rica 1985]).

3.Hay que evitar los siguientes usos del apóstrofo, ajenos al español, y que se deben al influjo del inglés:

a)Cuando aparece en sustitución de las dos primeras cifras de un año: *’82 por 1982. Si se desea hacer la abreviación, lo que es frecuente en la expresión de acontecimientos relevantes celebrados en ciertos años, no debe utilizarse el apóstrofo: *España ’82 (Campeonato Mundial de Fútbol), *Barcelona ’92 (Juegos Olímpicos). Basta con las dos últimas cifras, que pueden unirse o no con guion a la palabra precedente: España 82 o España-82.

b) Cuando se usa, seguido de una s, para indicar el plural de las siglas: *ONG’s. El plural de las siglas es invariable en español: las ONG (® SIGLA, 3).

4.No debe usarse el apóstrofo para separar las horas de los minutos: *las 20’30 h. En este caso, debe usarse preferiblemente el punto o, también, los dos puntos (® PUNTO, 3.1 y DOS PUNTOS, 2.1).

5.Tampoco debe usarse el apóstrofo para separar, en los números, la parte entera de la parte decimal: *3’1416. En este caso, debe usarse preferentemente la coma (® COMA, 4), aunque también puede usarse el punto (® PUNTO, 3.4).

6.No debe confundirse con apóstrofe (®apóstrofe).

 

 

 

apoteosis. 1. ‘Exaltación o momento culminante’ y, en teatro, ‘escena final espectacular’. Es un sustantivo femenino:la apoteosis.

2.Como adjetivo (‘grandioso, espectacular’), son válidos tanto apoteósico, mayoritario en el uso y, por tanto, preferible, como apoteótico: «El triunfo fue apoteósico» (Vanguardia [Esp.] 30.1.95); «El pueblo [...] no le otorgó el recibimiento apoteótico que se le había dispensado a Madero» (Leyva Piñata [Méx. 1984]).

 

 

 

aquel, lla, llo. Demostrativo: ® TILDE2, 3.2.1.

 

 

 

aquiescencia. ‘Consentimiento’. Es errónea la forma *aquiesciencia: *«Sin contar con mi completa aquiesciencia» (Puértolas Noche [Esp. 1989]).

 

 

 

*aquiesciencia. ® aquiescencia.

 

 

 

areola o aréola. ‘Círculo rojizo alrededor de una herida o del pezón’. Esta palabra era esdrújula en latín, de ahí la forma aréola: «Se acordó de aquellos pezones de aréola morada» (Pozo Novia [Esp. 1995]). Pero en el español actual se está generalizando el uso de la forma llana areola [areóla], que se considera preferible por este motivo: «Se debe fortificar la piel de la areola del pezón desde dos meses antes del parto» (Barreiro Farmacia [Arg. 1996]). También se usa con este mismo sentido la palabra aureola (® aureola).

 

 

 

*arrascar. ® rascar.

 

 

 

artritis. ‘Inflamación de las articulaciones’. Esta voz contiene el sufijo de origen griego -itis ‘inflamación’, por lo que no debe confundirse con artrosis (® artrosis).

 

 

 

artrosis. ‘Enfermedad degenerativa de las articulaciones’. Esta voz contiene el sufijo de origen griego -sis ‘estado irregular, enfermedad’, y no debe confundirse con artritis (®artritis).

 

 

 

asfixia. ‘Suspensión o dificultad en la respiración’. Se pronuncia [asfíksia]. Son erróneas las pronunciaciones *[aksfísia] y *[aksfíksia], así como la grafía *axfisia.

 

 

 

ASTERISCO. Signo ortográfico auxiliar en forma de estrella (*), que se coloca en la parte superior del renglón. Se emplea en los casos siguientes:

1.Como signo de llamada de nota al margen o a pie de página dentro de un texto. En este caso, si hay más de una llamada en una misma página, se pueden ir añadiendo asteriscos a las llamadas sucesivas (los asteriscos pueden escribirse también encerrados entre paréntesis, aunque hoy es raro):

 

Beethoven* compuso una única ópera, titulada Fidelio**.

–––––––––––––––

* Bonn, 1770-Viena, 1827.

**Estrenada en Viena en 1805, durante la ocupación francesa de la ciudad.

 

Dado el efecto antiestético que puede producir en una página la acumulación de asteriscos, cuando haya necesidad de hacer varias llamadas (normalmente, más de tres), lo más recomendable es utilizar números arábigos con este fin.

2.En obras lingüísticas de carácter normativo, cuya finalidad es describir el uso correcto del idioma, se antepone el asterisco a las palabras, expresiones o construcciones consideradas incorrectas: *geráneo (forma correcta: geranio), *a grosso modo (forma correcta: grosso modo), *pienso de que vendrá (forma correcta: pienso que vendrá).

3.En obras lingüísticas de carácter descriptivo, se utiliza para indicar que una determinada construcción es «agramatical», es decir, que incumple alguna regla del sistema de la lengua: *Sus estos ojos; *Quiero que yo vaya a París.

4.En lingüística histórica, antepuesto a una palabra, indica que se trata de un vocablo hipotético, no documentado en ningún texto, pero cuya existencia en algún momento del idioma se supone y es fruto de una reconstrucción: *bava, *appariculare.

 

 

 

atiborrar. ‘Llenar con exceso’. Es errónea la forma *atiforrar, debida quizá al cruce con forrar: *«Esta carne de ahora tiene mucho merme desde que las atiforran [a las ovejas] de piensos compuestos» (Berlanga Gaznápira [Esp. 1984]).

 

 

 

*atiforrar. ®atiborrar.

 

 

 

atmósfera. ‘Capa de aire que rodea la Tierra’. Solo se usa hoy con acentuación esdrújula, única, por tanto, que debe considerarse correcta (® -sfera).

 

 

 

aun, aún. ® TILDE2, 3.2.4.

 

 

 

aureola. 1. ‘Círculo luminoso alrededor de la cabeza de los santos’. Los hispanohablantes se decantaron, hace ya muchos siglos, por la acentuación llana para esta palabra. Por ello, la forma esdrújula auréola, aunque acorde con la pronunciación etimológica latina, debe evitarse hoy.

2. También significa, figuradamente, ‘brillo que da la fama o el prestigio’: «Wolf podrá continuar alimentando su aureola» (País Digital [Esp.] 16.1.98); «Su fama de transformista acrecienta su aureola de hombre capaz de burlar una y otra vez a sus perseguidores» (Teitelboim País [Chile 1988]).

3. Es válido su uso con el sentido de ‘círculo rojizo alrededor del pezón’: «El nuevo tipo de implante sólo está contraindicado en las mujeres cuya aureola mamaria es de pequeñas dimensiones» (Vanguardia [Esp.] 27.3.94), para lo que también se emplea la palabra areola (® areola o aréola).

 

 

 

auriga. En la Grecia y la Roma antiguas, ‘conductor de un carro tirado por caballos’. No es correcta la pronunciación esdrújula *[áuriga].

 

 

 

austríaco, ca o austriaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

avaro, ra. 1. ‘Que tiene o muestra avaricia’. No debe confundirse con ávaro (®ávaro).

2.Cuando lleva complemento, se construye con la preposición de: «Balthus, hombre avaro DE detalles sobre sí mismo [...], se reserva hoscamente su vida y su intimidad» (Abc [Esp.] 2.2.96).

 

 

 

ávaro, ra. ‘Perteneciente a un antiguo pueblo caucásico’: «Constantinopla tuvo que combatir contra eslavos, ávaros y persas» (Bassegoda Atlas [Esp. 1989]). No debe confundirse con avaro(® avaro).

 

 

 

avisar. Este verbo, cuando se usa con el sentido de ‘advertir o hacer saber [algo a alguien]’, puede construirse de dos formas:

a) Lo que constituye el aviso se expresa mediante un complemento de régimen encabezado por la preposición de: Avisaron al embajador DE la llegada del presidente. Si el complemento de régimen, en lugar de un sustantivo, es una oración subordinada encabezada por la conjunción que, es correcto el empleo conjunto de la preposición y la conjunción: Avisaron al embajador DE QUE el presidente había llegado. El complemento de persona es, en esta construcción, el complemento directo, pues admite la transformación en pasiva: El embajador fue avisado DE QUE el presidente había llegado. Por ello, deben emplearse las formas pronominales lo(s), para referente masculino, y la(s), para referente femenino: Lo/La avisaron DE QUE su padre había fallecido. No obstante, con este verbo se emplea mayoritariamente, incluso en áreas no leístas (® LEíSMO) y en niveles cultos, el pronombre le(s), debido posiblemente a la analogía con la construcción en la que el complemento de persona es indirecto por ser directo el complemento de cosa (Le avisaron [a Juan, a María] que su padre había fallecido; ® b).

b) Lo que constituye el aviso se expresa mediante un complemento directo y se construye sin preposición. En este caso, el complemento de persona funciona como complemento indirecto. Este régimen es el habitual cuando el complemento directo es una oración subordinada (encabezada por la conjunción que) o un pronombre, y especialmente cuando la intención es admonitoria o amenazante: Avisó a los alumnos QUE se le estaba acabando la paciencia; Se lo avisó. Pero también es correcta en estos casos la construcción con preposición (® a): Les avisó DE QUE se le estaba acabando la paciencia; Les avisó DE ello. No obstante, cuando, con esta misma intención, el verbo está en primera persona del presente de indicativo, prácticamente el único régimen usado es sin de: Te aviso QUE me estoy cansando de tus impertinencias. Cuando el complemento de cosa se construye sin preposición, el complemento de persona es siempre indirecto y, por tanto, la forma pronominal que le corresponde es le(s) (o se, si el complemento directo está representado también mediante el pronombre correspondiente): Le avisé [al médico o a la enfermera] QUE me estaba haciendo daño; Se lo avisé (sería incorrecto *Lo/La avisé QUE me estaba haciendo daño;® LOíSMOy LAíSMO).

 

 

 

*axfisia. ®asfixia.

 

 

 

b. 1. Segunda letra del abecedario español y del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) be, be alta o be larga; su plural es bes. Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico bilabial sonoro /b/. El sonido /b/ se representa también en la escritura por la letra v (® v) y, a veces, por w (® w).

2. Cuando la b va seguida de s y de otra consonante, su pronunciación se relaja, pero debe evitarse su desaparición: *[astrúso] por abstruso, *[astraér] por abstraer. No obstante, la reducción del grupo -bs- en -s- se ha fijado en la escritura en algunos casos. Así, el grupo -bs- puede simplificarse en -s- en las palabras obscuro, subscribir, substancia, substitución, substraer, y sus compuestos y derivados: sustancia, sustancial, sustantivo, oscuro, etc. No es propio de la pronunciación culta la vocalización de la /b/ en esta posición: *[ausolúto] por absoluto, ni su cambio por los sonidos /k/ o /g/: *[aksolúto, agsolúto] por absoluto.

3. Debe evitarse la pronunciación como una /g/ de la /b/ ante /u/: *[aguélo] por abuelo, *[guéno] por bueno. No obstante, esta pronunciación se ha fijado en algún caso en la escritura, dando lugar a variantes gráficas admitidas: buhardilla / guardilla.

 

 

b.

*bacalado.

bacalao.

bacallao.

bádminton.

bálano o balano.

balaustrada.

*balustrada.

balaustre o balaústre.

barahúnda.

*barahúnta.

barajar.

barajear.

baraúnda.

barísfera o barisfera.

BARRA.

batiscafo.

beba.

bebé o bebe.

beeper.

Beijing.

beneficencia.

*beneficiencia.

berberí.

berberisco, ca.

bereber o beréber.

berebere.

bibliomancia o bibliomancía.

bimano, na o bímano, na.

biósfera o biosfera.

bíper.

blue jean.

bluyín.

bosníaco, ca o bosniaco, ca.

bronquiolo o bronquíolo.

-bs-.

bulimia.

busca1.

busca2.

buscapersonas.

búsqueda.

 

*bacalado. ® bacalao.

 

 

 

bacalao. ‘Pez’. Es errónea la forma *bacalado, que a veces se emplea por ultracorrección. La variante bacallao está en desuso y debe evitarse.

 

 

 

bacallao. ® bacalao.

 

 

 

bádminton. La voz inglesa badminton, ‘deporte que consiste en golpear con raquetas ligeras una pequeña semiesfera bordeada de plumas’, ha conservado en su adaptación al español la pronunciación esdrújula etimológica, por lo que debe escribirse con tilde. Es incorrecta la forma *badmington, que no corresponde ni a la grafía inglesa ni a la española.

 

 

 

bálano o balano. ‘Glande’ y ‘tipo de crustáceo’. Ambas acentuaciones son correctas, aunque la forma esdrújula, que es la etimológica, es la más usada.

 

 

 

balaustrada. ‘Barandilla, antepecho’. No debe usarse en castellano la forma catalana *balustrada: *«Coronadas de almenas las balustradas del edificio principal» (Vanguardia [Esp.] 21.5.94).

 

 

 

balaustre o balaústre. 1. ‘Columnilla de las varias que forman una balaustrada o barandilla’. La forma con diptongo, balaustre [ba - láus - tre], es la más usada entre los hablantes cultos. No obstante, la forma con hiato balaústre [ba - la - ús - tre], también se considera aceptable. Deben evitarse en el habla culta deformaciones vulgares o formas dialectales como *balostre, *balotre o *balagostre, así como *balustre, que se usó en España y América en épocas antiguas del idioma: *«Muchos años a través de mi vida he pasado por aquella especie de plaza estancada, con oblicuos balustres de hierro» (GmzSerna Automoribundia [Esp. 1948]).

2. En algunos países de América, especialmente en Colombia y Ecuador, se usa también esta palabra como variante de palustre ‘paleta de albañil’.

 

 

 

*balustrada. ® balaustrada.

 

 

 

barahúnda. ‘Ruido y confusión grandes’. También es válida la forma baraúnda: «La baraúnda de sonidos era indescriptible» (José Keaton [Esp. 1991]). Es errónea la forma *barahúnta, debida quizá al cruce con marabunta: *«Habituados a esta barahúnta de cuentachistes» (Carbonell Apaga [Esp. 1992]).

 

 

 

*barahúnta. ®barahúnda.

 

 

 

barajar. En sentido recto significa ‘mezclar los naipes antes de repartirlos’. De ahí procede el uso figurado de ‘considerar varias posibilidades antes de decidir algo’: «Su cerebro creativo barajaba diversas posibilidades» (Allende Eva [Chile 1987]). No debe usarse este verbo como sinónimo de ‘considerar’, referido a una sola cosa: *«Los sindicatos convocan nuevos paros y el presidente baraja recurrir a un referéndum» (Vanguardia [Esp.] 2.12.95). Se dice también barajear; pero en la lengua culta se usa más, y es preferible, la forma barajar.

 

 

 

barajear. ® barajar.

 

 

 

baraúnda. ® barahúnda.

 

 

 

barísfera o barisfera. ® -sfera.

 

 

 

BARRA. Signo ortográfico auxiliar, que recibe diversos nombres según su disposición:

1.La barra propiamente dicha consiste en una línea diagonal que se traza de arriba abajo y de derecha a izquierda (/). Se usa en los casos siguientes:

1.1.Para señalar el límite de los versos en los textos poéticos que se reproducen en línea seguida. En este caso, la barra se escribe entre espacios: «¡Y si después de tantas palabras, / no sobrevive la palabra! / ¡Si después de las alas de los pájaros, / no sobrevive el pájaro parado! / ¡Más valdría, en verdad, / que se lo coman todo y acabemos! (Vallejo Poemas [Perú 1923-38]).

1.2.En algunas transcripciones de portadas de textos antiguos, la barra se utiliza para señalar el cambio de línea en el original, y también se escribe entre espacios:QVINTA / PARTE DE FLOR / DE ROMANCES NVE / uos, nu[n]ca hasta agora impressos: / Llamado Ramillete de Flores: / De muchos, graues, y diuer / sos Autores. Recopi / lados no co[n] po / co traba / jo.

1.3.Tiene valor preposicional en expresiones como 120 km/h (= kilómetros por hora), Real Decreto Legislativo 1/1995 de 24 de marzo (= primer decreto de 1995), salario bruto 220 000 pts./mes (= pesetas al mes). En este uso se escribe sin separación alguna de los signos gráficos que une.

1.4.Colocada entre dos palabras, o entre una palabra y un morfema, indica la existencia de dos o más opciones posibles. En este caso no se escribe entre espacios y puede sustituirse por paréntesis (® PARéNTESIS, 2c): El/los día/s pasado/s; Querido/a amigo/a; «Ese era el tipo de bromas y/o mentiras piadosas que Inés no soportaba» (Bryce Vida [Perú 1981]) (® y2, ?). Este uso es poco elegante y debe evitarse en documentos personalizados. Solo es admisible en anuncios, circulares o algunos textos de tipo técnico.

1.5.Forma parte de algunas abreviaturas: c/ (por calle), c/c (por cuenta corriente) (® ABREVIATURA, 5d).

1.6.Se utiliza para separar la mención de día, mes y año en la expresión numérica de las fechas: 15/2/2000, para lo que también pueden utilizarse guiones o puntos (® FECHA, 2c).

1.7. En obras lingüísticas, se usan las barras para encerrar la representación de los fonemas y las transcripciones fonológicas: el fonema /s/, /klábe/.

1.8.En obras de ortografía, se utiliza para marcar el final de renglón cuando se deben hacer indicaciones sobre la división correcta de palabras a final de línea, o sobre la conveniencia o no de separar en líneas diferentes determinadas palabras o elementos: Las abreviaturas compuestas de más de un elemento no podrán separarse en líneas diferentes; así, será incorrecto separar *S. / M. porSu Majestad.

1.9. En la prensa, se utiliza la barra diagonal para separar los nombres de los dos o más autores de un reportaje o noticia cualesquiera. Del mismo modo, se utiliza para separar las dos procedencias geográficas de una información: «El constante aumento de las cardiopatías. [...] M. Sánchez / M. Costa-Pau. Madrid / Barcelona» (País [Esp.] 6.6.00). Como se ve, en este uso la barra se coloca entre espacios.

1.10. En matemáticas significa ‘dividido por’, tanto en las divisiones, uso en que equivale al símbolo ¸ o a los dos puntos: 15/3 (= 15 ¸ 3 o 15 : 3, ‘quince dividido por tres’), como en los quebrados o fracciones, uso en que equivale a la raya horizontal con que también se representan este tipo de números: 3/4 (‘tres dividido por cuatro’ o ‘tres cuartos’). En este uso, la barra se escribe pegada a los números.

1.11. En informática, se emplea para separar las distintas páginas jerarquizadas de una dirección electrónica: http://www.rae.es/nivel1/adiccio.htm.

2.La barra doble (//) se usa en los casos siguientes:

2.1.Para señalar el cambio de estrofa en los textos poéticos que se reproducen en línea seguida. En este caso, la barra doble se escribe entre espacios: «¡Más valdría, en verdad, / que se lo coman todo y acabemos! // ¡Haber nacido para vivir de nuestra muerte!» (Vallejo Poemas [Perú 1923-38]).

2.2.Para indicar el cambio de párrafo o el cambio de página en las ediciones de textos antiguos que ofrecen información sobre la disposición formal del original. En este último caso, la doble barra va seguida del número del folio o de la página correspondiente: [...] honrras e faziendas //35 destruyen los que a sabiendas fazen pies de los costados. Como se ve, la doble barra se escribe separada por un espacio del texto que se transcribe, y sin separación con respecto al número que la acompaña.

2.3. En informática, separa la sigla inglesa http (= hiper text transport protocol), de la dirección electrónica: http://www.rae.es.

3. La barra inversa (\) se usa en informática para separar los nombres de los diferentes directorios o carpetas jerarquizados: c:\consulta\acento\tilde.doc.

4. La barra vertical (|), llamada pleca en tipografía, tiene diversos usos convencionales, entre los que cabe destacar los siguientes:

4.1. En obras sobre versificación clásica, separa los distintos pies métricos que componen los versos.

4.2. En obras lingüísticas, marca la existencia de una pausa menor dentro de un enunciado: Hay excepciones en eso | como en todo.

5. La doble barra vertical o pleca doble (||) se usa, normalmente, en los casos siguientes:

5.1. En diccionarios y otras obras de carácter lexicográfico, separa los distintos significados o acepciones de las palabras o entradas que se definen.

5.2. En la edición de textos poéticos, señala la cesura o pausa interior del verso determinada por el ritmo: «Delos sos oios || tan fuerte mientre lorando» (Mio Cid [Esp. c1140] v. 1).

5.3. En obras lingüísticas, marca la existencia de una pausa mayor dentro de un texto: Pedro se levantó temprano. || Antes de salir, | se dio una ducha rápida.

 

 

 

batiscafo. ‘Embarcación sumergible’. Esta palabra (del fr. bathyscaphe [batiskáf]) es llana en español, acentuación que conserva la de su étimo francés. No debe usarse, pues, la forma esdrújula *batíscafo.

 

 

 

beba. ® bebé o bebe, 3.

 

 

 

bebé o bebe. 1. ‘Niño pequeño, especialmente el que aún mama’. En sentido figurado, se usa referido a personas de más edad para ponderar su juventud o su inexperiencia. Este término se introdujo en español a través del francés, lo que explica la acentuación aguda de bebé, única forma que se usa en España. En algunas zonas de América, especialmente en el Cono Sur, se usa también la forma llana bebe [bébe].

2. En España, el término bebé funciona generalmente como sustantivo epiceno, esto es, con un solo género gramatical, el masculino, independientemente de cuál sea el sexo de la persona a la que se refiere: «En la mochila de Carolina apareció un bebé muerto. La niña era de Carolina» (Mundo 20.11.96 [Esp.]); en algunas zonas de América, salvo en los países del Río de la Plata (® 3), tanto la forma aguda como la llana se usan a menudo como sustantivos comunes en cuanto al género, es decir, el sustantivo permanece invariable, pero los artículos o adjetivos que lo acompañan sí cambian de género (el bebé o la bebé; el bebe o la bebe): «Dijo que la bebé estaba viva» (Tiempo [Col.] 16.11.94); «Tanto la madre como la bebe fueron trasladadas al Hospital Jackson Memorial Hospital» (Américas [EE. UU.] 14.4.97).

3. En la Argentina, Paraguay y Uruguay, la forma llana se usa normalmente con dos terminaciones, según el sexo de la persona a la que se refiera (el bebe o la beba): «Franco sacó a la beba de su camita» (Abc Color [Par.] 19.12.96).

4. El diminutivo regular de la forma aguda bebé, que casi no se usa en la práctica, es bebecito: «La vaca rosada de una de sus pinturas dice más sobre nosotros que miles de bebecitos de plástico» (Tiempo [Col.] 1.12.91). El diminutivo de la forma llana, que tiene bastante uso en América y comienza a extenderse también en España, es bebito, o bien bebita, si se usa con flexión de género: «Es madre de un bebito de 2 meses» (Clarín [Arg.] 11.1.97); «La bebita era puro llanto» (Galeano Días [Urug. 1978]).

 

 

 

beeper. ® busca2.

 

 

 

Beijing. ® Pekín.

 

 

 

beneficencia. ‘Asistencia a los necesitados’. Es errónea la forma *beneficiencia: *«No somos una empresa de beneficiencia» (Nueva Provincia [Arg.] 8.3.97).

 

 

 

*beneficiencia. ® beneficencia.

 

 

 

berberí. ® bereber o beréber.

 

 

 

berberisco, ca. ® bereber o beréber.

 

 

 

berebere. ® bereber o beréber.

 

 

 

bereber o beréber. 1. ‘De Berbería, nombre dado antiguamente a la región del norte de África’. Hoy se emplea para designar a los individuos pertenecientes al pueblo más antiguo de los que habitan esta región africana. Ambas acentuaciones son correctas, aunque la forma más usada hoy es bereber [berebér]. El plural es bereberes y beréberes, respectivamente. Existe además, y es válida, la forma berebere, de uso menos frecuente y cuyo plural es también bereberes.

2. Existen otros dos términos sinónimos: berberisco, ca y berberí (pl. berberíes), pero solo se usan en sentido histórico, esto es, para referirse a este pueblo en épocas anteriores, cuando estaba vigente el topónimo Berbería. De estos dos, hoy solo se usa el término berberisco: «No olvidemos que el propio Cervantes, al ser apresada la galera Sol por los corsarios berberiscos, conoció el mercado de los esclavos cristianos» (Tibón Aventuras [Méx. 1986]). El término berberí está en desuso.

 

 

 

bibliomancia o bibliomancía. ® -mancia o -mancía.

 

 

 

bimano, na o bímano, na. ‘Que tiene dos manos’. Este adjetivo, formado por el prefijo bi- ‘dos’ y el sustantivo latino manus ‘mano’, se contrapone a cuadrumano (‘que tiene manos en sus cuatro extremidades’), que también presenta la variante cuadrúmano. En ambos casos, la acentuación etimológica es la esdrújula, pero en el uso son mayoritarias las formas llanas, por influjo de la pronunciación del sustantivo mano [máno].

 

 

 

biósfera o biosfera. ® -sfera.

 

bíper. ® busca2.

 

 

 

blue jean. ® vaquero.

 

 

 

bluyín. ® vaquero.

 

 

 

bosníaco, ca o bosniaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

bronquiolo o bronquíolo. ‘Pequeño conducto de los varios en que se dividen los bronquios’. Esta palabra se ha creado a partir del sustantivo español bronquio más el sufijo diminutivo latino -olus. Las voces españolas con esta terminación suelen presentar dos acentuaciones, ambas válidas: una esdrújula, que es la etimológica, y otra llana. En cada una de ellas, la preferencia en el uso se ha inclinado por una u otra forma (® folíolo o foliolo; gladiolo o gladíolo; pecíolo o peciolo). En este caso se usa más la forma llana bronquiolo.

 

 

 

-bs-. ® b, 2.

 

 

 

bulimia. ‘Gana desmedida de comer’. Es errónea la forma *gulimia, debida al cruce con gula.

 

 

 

busca1. 1. ‘Búsqueda’: «La busca serena, apacible y en ocasiones lúdica de la verdad» (Marías España [Esp. 1985]). Su uso es más frecuente en locuciones: en busca de, a la busca de, a la busca y captura de. También se emplea en la locución nominal orden de busca y captura: «Se dictó orden de busca y captura internacional contra él» (Vanguardia [Esp.] 30.6.95). Se considera igualmente válida la fórmula orden de búsqueda y captura, ya que los sustantivos busca y búsqueda son sinónimos: «Dictó una orden de búsqueda y captura contra él» (Mundo [Esp.] 15.8.96).

2.Puesto que busca es un sustantivo, es perfectamente correcto decir en mi (tu, su, etc.) busca o en busca mía (tuya, suya, etc.).

 

 

 

busca2. Acortamiento de buscapersonas (‘aparato portátil para recibir mensajes a distancia’): «Durante la representación sonó el busca» (Feo Años [Esp. 1993]). Se usa sobre todo en España. En muchos países de América se emplea el término inglés beeper, que debe usarse en la forma adaptada bíper: «Mantienen una constante comunicación [...] a través del teléfono, fax y mensajes por medio del bíper» (Abc Color [Par.] 27.10.96).

 

 

 

buscapersonas. ® busca2.

 

 

 

búsqueda. Orden de búsqueda y captura. ®busca1.

 

 

 

c. 1. Tercera letra del abecedario español y del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) ce; su plural es ces.

2. Con esta letra pueden representarse en la escritura tres sonidos consonánticos distintos:

2.1. Cuando la letra c precede a las vocales a, o, u (casa, comer, cuerdo), va ante consonante (clase, cráneo, acto, acción, acné) o está en posición final de palabra (frac, vivac, chic) representa, en todas las zonas hispanohablantes, el sonido velar oclusivo sordo /k/. Este sonido se representa también en la escritura por la letra k en cualquier posición y por el grupo qu ante e, i y, alguna vez, ante a, o: káiser, queso (® k, q). Cuando el sonido /k/ va seguido de /s/, la secuencia de ambos se representa mediante la letra x (® x), excepto en las palabras macsura, fucsia y su derivado fucsina, y facsímile y las palabras de su familia (facsímil, facsimilar y telefacsímil). Naturalmente, en las zonas de seseo, la secuencia /k + s/ también puede corresponder a la grafía cc: acción [aksión].

2.1.1. Debe evitarse, en la pronunciación culta, la vocalización de este sonido ante consonante: *[doutór] por doctor, *[páuto] por pacto, así como su pérdida: *[aféto] por afecto, *[deféto] por defecto, *[diresión, direzión] por dirección. En la lengua culta de España se admite esta pérdida únicamente cuando precede al sonido /s/ seguido de otra consonante, lo que sucede en palabras que contienen la grafía x seguida de otro sonido consonántico: [estráño] por extraño, [estrémo] por extremo.

2.1.2. El sonido /k/ en posición final de palabra aparece solo en palabras onomatopéyicas y en voces de origen extranjero. Normalmente se representa con la letra c (clic, cloc, tic, tictac, bloc, frac, vivac, coñac, cómic, cópec, etc.), salvo en amok, anorak, bock, yak, cok, quark, rock, volapuk y algunas otras voces de procedencia igualmente foránea.

2.2. Cuando la letra c precede a las vocales e, i, representa dos sonidos distintos, según las zonas:

a) En las hablas del centro, norte y este de España representa el sonido interdental fricativo sordo /z/: cena [zéna], aciago [aziágo].

b) En las hablas del suroeste peninsular, en Canarias y en toda Hispanoamérica representa el sonido predorsodental fricativo sordo /s/ (cena [séna], aciago [asiágo]). Este fenómeno recibe el nombre de “seseo” (® SESEO).

Ambos sonidos pueden representarse también en la escritura mediante la letra z (® z). De hecho, algunas palabras pueden escribirse indistintamente con c o z: ácimo / ázimo, bencina / benzina, cebra / zebra, etc., aunque la variante con c suele ser la preferida. Excepcionalmente se escriben solo con z ante e, i las siguientes palabras, casi todas de origen extranjero: azimut, chalazión, elzevir y sus derivados elzeviriano, elzevirio; enzima ‘fermento’ y sus derivados enzimático, enzimología; nazi y su derivado nazismo; razia, zéjel, zen, zendal ‘individuo de un grupo indígena mexicano’, zendo, zepelín, zigurat, zigzag y su derivado zigzaguear; zinguizarra, zipizape, ziranda, zis zas; algunos topónimos, como Azerbaiyán, así como sus gentilicios azerbaiyano y azerí; Zimbabue y su gentilicio zimbabuense; y también algunos nombres propios de persona, como Ezequiel, Zenón, Zeus.

3. Los derivados de nombres propios de persona que contienen una z en su última sílaba pueden escribirse indistintamente con c o con z ante e, i: «Es cierto que Einstein, al final de su vida, reconoce su ascendencia leibniciana» (Lorente Teoría [Esp. 1987]); «Al racionalista principio leibniziano de razón suficiente [...], Heidegger opone la imagen poética del místico Silesius» (Abc [Esp.] 2.2.96); «El somocismo fue también un fenómeno económico» (Prensa [Nicar.] 6.6.97); «Aquello marcó el principio del fin del somozismo» (País [Esp.] 23.8.98).

4. La letra c seguida de la letra h forma el dígrafo ch (® ch).

 

 

c.

cacahuate.

*cacahué.

*cacahuet.

cacahuete.

cacumen.

canon.

cantiga o cántiga.

Caracala.

*Caracalla.

carácter.

cardíaco, ca o cardiaco, ca.

carmen.

carraspear.

cartel1.

cartel2o cártel.

cartomancia o cartomancía.

CECEO.

celíaco, ca o celiaco, ca.

celtíbero, ra o celtibero, ra.

cemita.

cenit o cénit.

centimano, na o centímano, na.

cercén.

ceromancia o ceromancía.

certamen.

cerumen.

ch.

chauffeur.

chimbambas.

chofer o chófer.

cíclope.

cleptomaníaco, ca o cleptomaniaco, ca.

cocktail, cock-tail.

*cocreta.

coctel o cóctel.

cofrada.

cofrade.

coligüe.

colihue.

colindante.

colon.

colón.

coma1.

COMA2.

1. USOS LINGÜÍSTICOS DE LA COMA.

1.1. Para delimitar incisos.

1.2. Para separar o aislar elementos u oraciones dentro de un mismo enunciado.

1.3. Para distinguir entre sentidos posibles de un mismo enunciado.

2. USO DE LA COMA ANTES Y DESPUÉS DE LAS CONJUNCIONES COPULATIVAS Y DISYUNTIVAS.

3. USOS INCORRECTOS DE LA COMA.

4. USOS NO LINGÜÍSTICOS DE LA COMA.

COMILLAS.

*concencia.

conciencia.

concienciación, concienciar.

*conciente.

concientización, concientizar.

cónclave.

condición.

consciencia, consciente.

contraorden.

convalecencia.

convaleciente.

*convalescencia, *convalesciente.

*coopartícipe.

copartícipe.

CORCHETE.

CREMA.

corporeizar.

corporizar.

cortacircuitos.

cortocircuito.

crátera.

crimen.

cromósfera o cromosfera.

croqueta.

*cuadraplejia o cuadraplejía.

cuadriga.

cuadriplejia o cuadriplejía.

cuadrumano, na o cuadrúmano, na.

cuidado.

cuidar.

culmen.

 

cacahuate. 1. ‘Planta’ y, especialmente, su ‘fruto seco comestible’. Esta forma —la más próxima a la etimología (del náhuatl cacahuatl)— es la única usada en México y la preferida en la mayoría de los países americanos donde se utiliza esta voz: «Se masajea la cara con aceite de cacahuates» (Ronald Frutoterapia [Col. 1998]). En España solo se emplea la variante cacahuete. Las formas *alcahué (con pl. *alcahués o *alcahueses) y *cacahué(con pl. *cacahués o *cacahueses), propias del habla popular de España, no deben usarse en la lengua culta. No es válida la forma *cacahuet, que se usa a veces en el nivel culto: *«El cacahuet es una semilla de gran valor biológico»(MtzLlopis Alimentos [Esp. 1961]).

2.Para referirse a esta planta, y especialmente a su fruto, en amplias zonas de América se usa la voz maní (® maní).

 

 

 

*cacahué. ®cacahuate.

 

 

 

*cacahuet. ® cacahuate.

 

 

 

cacahuete. ®cacahuate.

 

 

 

cacumen. ‘Inteligencia, agudeza’. Se tilda solamente su plural esdrújulo cacúmenes.

 

 

 

canon. ‘Regla’, ‘modelo’, ‘lista o catálogo’ y ‘pago periódico establecido por ley’. Se tilda solamente su plural esdrújulo cánones.

 

 

 

cantiga o cántiga. ‘Composición poética destinada al canto’. El uso de la forma esdrújula es hoy raro, pero admisible: «También en la lírica medieval y las cántigas populares se ha verificado el traspaso del sujeto de la enunciación» (Russotto Tópicos [Ven. 1993]). Es más normal y, por tanto, recomendable la forma llana cantiga.

 

 

 

Caracala.El sobrenombre con que se conoce comúnmente al emperador romano Marco Aurelio Antonino Basiano (188-217 d. C.) debe escribirse en español Caracala, como corresponde a su correcta pronunciación: [karakála]. Esta grafía ya se documenta en español en el siglo XVI: «Dize de Caracala, emperador, que era liberal y limosnero» (Toro Tesoro [Esp. 1548]). La grafía *Caracalla, que mantiene la doble ele etimológica latina es un arcaísmo ortográfico que debe evitarse.

 

 

 

*Caracalla. ® Caracala.

 

 

 

carácter. ‘Conjunto de rasgos característicos’ y ‘signo de la escritura’. Esta palabra es llana y se pronuncia [karákter], no *[karaktér]. En el plural, el acento prosódico se desplaza de la a a la e: caracteres (pron. [karaktéres]). Es errónea la forma *carácteres.

 

 

 

cardíaco, ca o cardiaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

carmen. ‘Poema’ y ‘casa con huerto o jardín en Granada (Esp.)’. Se tilda solamente su plural esdrújulo cármenes.

 

 

 

carraspear. ‘Emitir una especie de tosecilla voluntaria para aclarar la garganta’. Es errónea la forma *garraspear, así como el sustantivo*garraspera: *«Garraspea fuerte para aclarar su garganta» (Hayen Calle [Méx. 1993]).

 

 

 

cartel1. ‘Lámina de papel que se exhibe con fines publicitarios o informativos’. Este sustantivo masculino procede del provenzal y, como en esta lengua, es una palabra aguda: cartel [kartél]. Es errónea, con este sentido, la acentuación *cártel, que sí existe, sin embargo, como variante de otra palabra que se escribe igual (® cartel2). Cuando el cartel se exhibe con fines publicitarios, en algunos países americanos se emplea también con cierta frecuencia la voz afiche, adaptación del fr. affiche: «¿Cuántas veces, a lo largo del día, dirigimos nuestra mirada a una señorita que, desde un afiche callejero, nos incita a tomar una bebida refrescante?» (Marafioti Significantes [Arg. 1988]). Cuando el cartel se coloca en una pared interior con fines meramente decorativos, se suele utilizar más la palabra póster (del ingl. poster), cuyo plural, en español, debe ser pósteres: «Los de entonces aún tenemos tus pósteres pegados en las paredes, y se organizan festivales en recuerdo de tus mejores canciones» (Sierra Regreso [Esp. 1995]).

 

 

 

cartel2 o cártel. ‘Organización ilícita que trafica con drogas o con armas’ y ‘convenio entre empresas para evitar la competencia’. Este sustantivo masculino procede del alemán Kartell,lengua en la que esta palabra es aguda: [kartél]. En español son válidas tanto la acentuación etimológica aguda cartel (pl. carteles), usada mayoritariamente en casi todo el mundo hispánico, como la llana cártel (pl. cárteles). Se trata de un nombre común y, por consiguiente, debe escribirse con inicial minúscula: «Allí se está fortaleciendo [...] lo que en Colombia ya se está considerando como un nuevo cartel de la droga: el cartel de Guaviare» (Nacional [Ven.] 1.7.96).

 

 

 

cartomancia o cartomancía. ® -mancia o -mancía.

 

 

 

CECEO. Consiste en pronunciar la letra s de forma igual o semejante a como se pronuncian en las hablas del centro, norte y este de España las letras c (ante e, i) y z, es decir, con sonido interdental fricativo sordo /z/ (® z, 2a). Así, un hablante ceceante dirá *[káza] por casa, *[zermón] por sermón, *[perzóna] por persona. El ceceo es un fenómeno dialectal propio de algunas zonas del sur de la Península Ibérica. En América está muy poco extendido y solo se ha registrado en algunos puntos. Se considera, por lo general, poco prestigioso socialmente y suele asociarse con personas de escasa formación; de ahí que los hablantes cultos de las zonas ceceantes lo eviten.

 

 

 

celíaco, ca o celiaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

celtíbero, ra o celtibero, ra. ‘De un pueblo hispánico prerromano’. Ambas acentuaciones son correctas: la esdrújula celtíbero es la preferida en el uso y, por tanto, la más recomendable; la llana celtibero es la etimológica latina. (® ibero o íbero).

 

 

 

cemita. ‘Tipo de harina’ y ‘pan o pastel hecho con ella’. Se usa en América. Son también válidas las formas acemita y semita.

 

 

 

cenit o cénit. ‘Punto más alto del hemisferio celeste’ y, en sentido figurado, ‘apogeo, punto culminante’. En los textos astronómicos y, en general, en la norma culta, se prefiere la forma aguda etimológica cenit[senít, zenít], aunque también se considera válida la forma llana cénit: «También se utilizan nombres como nadir, que es el punto de la esfera celeste opuesto al cenit» (Fierro Mundos [Méx. 1997]); «Era entonces mi lenta, mayestática ascensión al cénit de la gloria regia» (Hernández Secreter [Esp. 1995]). Aunque son también válidas las variantes gráficas con z-, son hoy infrecuentes y, por tanto, menos recomendables.

 

 

 

centimano, na o centímano, na. ‘Que tiene cien manos’. Este adjetivo culto, formado por el elemento compositivo prefijo centi- ‘cien’ y el sustantivo latino manus ‘mano’, presenta dos acentuaciones correctas. La etimológica esdrújula centímano y la llana centimano, por influjo de la pronunciación del sustantivo mano [máno]. (® bimano o bímano).

 

 

 

cercén. 1. Esta voz procede del latín circen ‘círculo’ y su acentuación etimológica y primera en español era llana: cercen [sérsen, zérzen]. Se empezó a usar como adverbio, acompañando al verbo cortar y similares, con el sentido de ‘enteramente y en redondo’: «Y Basagante [...] pensole cortar la cabeça, mas firiole en lo alto del yelmo, assí que le cortó toda la corona cercen [...], sin le llegar a la carne» (RdgzMontalvo Amadís [Esp. 1482-92]). Muy pronto comenzó a anteponérsele la preposición a: «Al segundo le cortó el braço derecho a cercen» (Ortúñez Espejo [Esp. 1555]). Posteriormente se creó una forma aguda cercén, que es la única usada hoy y siempre en la locución adverbial a cercén: «Cabezas y cabezas cortadas a cercén» (Guillén Son [Cuba 1947]).

2. Esporádicamente se documentan empleos como sustantivo masculino, con el significado de ‘tajo, corte’: «Allí está la aldea y el bosque, el mundo, salido sin cercén, de la boca del misterio»(FdzFlórez Bosque [Esp. 1943]).

 

 

 

ceromancia o ceromancía. ® -mancia o -mancía.

 

 

 

certamen. ‘Concurso para estimular con premios una actividad’. Se tilda solamente su plural esdrújulo certámenes.

 

 

 

cerumen. ‘Cera de los oídos’. Se escribe sin tilde por ser una palabra llana acabada en -n. No es normal su empleo en plural.

 

 

 

ch. 1. Dígrafo que, por representar un solo sonido, es considerado desde 1803 cuarta letra del abecedario español (® ABECEDARIO, 3). Su nombre es femenino: (la) che; su plural es ches.

2. En general, este dígrafo o letra doble representa en la escritura el sonido consonántico palatal africado /ch/, aunque en algunas hablas dialectales de Hispanoamérica y del sur de España se hace fricativo y se pronuncia de forma semejante a la sh inglesa.

3. El sonido /ch/ solo puede aparecer en español en posición inicial de sílaba, de ahí que no existan palabras acabadas en ch, excepción hecha de algunas voces extranjeras o de origen extranjero como kitsch, crómlech, zarevich, etc., o de topónimos como Múnich o Zúrich (® Múnich, Zúrich). También terminan en ch, aunque alternando con la letra c, algunos nombres propios de origen catalán, como Vich (también Vic) o Doménech (también Doménec), en los que esta letra representa, como en su lengua de origen, el sonido velar oclusivo sordo /k/: [bík], [domének]. (En catalán la grafía con c es hoy la preferida).

4. Esta letra doble es indivisible en la escritura, de manera que sus componentes no pueden separarse con guion de final de línea: ace- / char, no *acec- / har.

5. La forma mayúscula del dígrafo ch es Ch, es decir, solo la primera de las letras que lo componen debe escribirse con mayúscula (® MAYúSCULAS, 1.2). Igualmente se escribe solo la c mayúscula cuando este dígrafo forma parte de una sigla: PCCh por Partido Comunista de China (® SIGLA, 5c).

 

 

 

chauffeur. ® chofer o chófer.

 

 

 

chimbambas. ® quimbambas.

 

 

 

chofer o chófer. 1. ‘Persona que tiene por oficio conducir automóviles’. Este sustantivo presenta dos acentuaciones correctas en español. La forma aguda chofer [chofér] (pl. choferes), acorde con la pronunciación del étimo francés chauffeur, es la que se usa en América: «Esa tarde vendría a verlo una señora en un carrazo que manejaba un chofer uniformado de azul» (Vargas Llosa Tía [Perú 1977]). En España, se usa solamente la forma llana chófer (pl. chóferes): «Alquiló un gran automóvil, con chófer» (Torrente Filomeno [Esp. 1988]).

2. En cuanto al género de este sustantivo, en francés es epiceno, esto es, tiene un solo género gramatical, el masculino, independientemente del sexo de la persona a la que se refiere, y así se recomienda usarlo en español: Mi hermana es el chófer del presidente de la compañía; «En el jurado, de 15 miembros figuran, entre otros: [...] una mujer blanca de 59 años, chofer de bus» (Tiempo [Col.] 12.6.97).

 

 

 

cíclope. ‘Gigante mitológico de un solo ojo’. Aunque tradicionalmente se han dado dos acentuaciones correctas para esta palabra, una llana ciclope, acorde con el étimo latino, y otra esdrújula cíclope, acorde con el étimo griego, la única reconocida por el uso es la forma esdrújula y, por tanto, es la que debe emplearse hoy.

 

 

 

cleptomaníaco, ca o cleptomaniaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

cocktail, cock-tail. ® coctel o cóctel.

 

 

 

*cocreta. ® croqueta.

 

 

 

coctel o cóctel. 1. ‘Bebida compuesta de licores mezclados’ y ‘fiesta en la que se toma esta bebida’. Este sustantivo masculino es adaptación de la voz inglesa cocktail y tiene en español dos acentuaciones correctas. La forma cóctel (pl. cócteles), que conserva la acentuación llana etimológica, es la única usada en España y la preferida en los países del Cono Sur. En el resto de América esta pronunciación alterna con la aguda coctel [koktél] (pl. cocteles). Debido a la general aceptación del término españolizado, no deben usarse las grafías extranjeras cock-tail o cocktail, ni su plural cocktails. Son incorrectas otras grafías que no son ni inglesas ni españolas, como *coktail, *coctail, *cócktail, *coktel, así como los plurales *coctels y *cóctels.

2. Cóctel o coctel molotov. ® molotov.

 

 

 

cofrada. ® cofrade.

 

 

 

cofrade. 1. ‘Persona que pertenece a una cofradía’. Esta palabra es llana: [kofráde]. La forma esdrújula cófrade no es propia del habla culta, salvo en Chile, donde se usa con normalidad: «Aún te veo en las reuniones de camaradería [...], haciendo correr, de cófrade a cófrade, tus revistas humorísticas» (Freire Tevedécada [Chile 1990]).

2. Se trata de un sustantivo común en cuanto al género (el/la cofrade): «Eran fechas de alegre laboriosidad para las cofrades» (GmzOjea Cantiga [Esp. 1982]). La forma femenina cofrada, documentada en épocas antiguas del idioma, no se usa en el español actual.

 

 

 

coligüe. ® colihue.

 

 

 

colihue. En la Argentina y Chile, ‘planta cuyos tallos son cañas muy resistentes’ y ‘caña de esta planta’: «Los actores 5.º y 6.º traen un largo colihue con un lazo en la punta, enlazan al actor 2.º y lo derriban» (Arrau Digo [Chile 1981]). También se admite la grafía coligüe, pero la grafía con -h- es la preferida en la lengua culta escrita.

 

 

 

colindante. ‘Contiguo’. Se construye con la preposición con: «Las regiones colindantes CON El Salvador y Honduras» (Prensa Libre [Guat.] 8.7.96). No debe construirse con a: *«Se han habilitado varios campos colindantes a esa carretera como zona de aparcamiento» (Diario Navarra [Esp.] 29.4.99). Lo mismo cabe decir del verbo correspondiente colindar: «dos cosas colindan» o «colinda una CON otra».

 

 

 

colon. ‘Porción del intestino grueso’. Se tilda solamente su plural esdrújulo cólones.No debe confundirse con colón (® colón).

 

 

 

colón. ‘Unidad monetaria de Costa Rica y de El Salvador’. No debe confundirse con colon (® colon).

 

 

 

 

 

 

 

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COMA2. Signo de puntuación (,) que indica normalmente la existencia de una pausa breve (la menor de las pausas que se marcan ortográficamente) dentro de un enunciado. Señala, según los casos, un final de entonación ascendente, descendente o en suspensión del segmento oracional anterior a ella. Se escribe sin separación de la palabra o el signo que la precede y separada por un espacio de la palabra o el signo que la sigue. Para usar correctamente la coma, hay que tener en cuenta que no siempre su presencia responde a la necesidad de realizar una pausa en la lectura y, viceversa, existen en la lectura pausas breves que no deben marcarse gráficamente mediante comas. Por otra parte, aunque en algunos casos el usar la coma en un determinado lugar del enunciado puede depender del gusto o de la intención de quien escribe, existen comas de presencia obligatoria en un escrito para que este pueda ser correctamente leído e interpretado. A continuación se exponen los usos normativos de la coma.

 

1. USOS LINGüíSTICOS DE LA COMA.

1.1. Para delimitar incisos. Deben utilizarse dos comas, una delante del comienzo del inciso y otra al final. En este caso, la coma sí indica pausa y el inciso se lee en un tono más grave que el del resto del enunciado. La mayor parte de las veces puede alternar, en este uso, con la raya (® RAYA, 1 y 2) y con los paréntesis (® PARéNTESIS, 2a). Los incisos pueden ser:

1.1.1.Aposiciones explicativas: Cuando llegó Adrián, el marido de mi hermana, todo se aclaró; Juan González, presidente de la asociación, hizo unas polémicas declaraciones a la prensa.

1.1.2.Adjetivos explicativos pospuestos al sustantivo u oraciones adjetivas explicativas: Los soldados, cansados, volvieron al campamento con dos horas de retraso (se explica que los soldados estaban cansados, de ahí que se retrasaran);La casa, que está al borde del mar, es muy luminosa (se explica que la casa de la que se habla está al borde del mar). Por el contrario, si el adjetivo o la oración adjetiva tienen función especificativa, no se escriben entre comas:Los soldados cansados volvieron al campamento con dos horas de retraso (se especifica que, del total de los soldados, algunos, los que estaban cansados, llegaron con retraso); La casa que está al borde del mar es muy luminosa (se especifica que, de entre todas las casas que hay en una zona determinada, hablamos de la que está situada al borde del mar).

1.1.3.Sustantivos en función vocativa, esto es, cuando sirven para llamar o nombrar al interlocutor: Javier, no quiero que salgas tan tarde; Has de saber, muchacho, que tu padre era un gran amigo mío; Venid aquí inmediatamente, niños. Cuando los enunciados son muy breves, se escribe igualmente coma, aunque esta no refleje pausa alguna en la lectura: No, señor; Sí, mujer.

1.1.4.Interjecciones o locuciones interjectivas: Bah, no te preocupes; No sé, ¡ay de mí!, cuánto tiempo más voy a poder soportarlo.

1.1.5.Expresiones u oraciones de carácter accesorio, sin vinculación sintáctica con los elementos del enunciado en que se insertan: Tus rosquillas, ¡qué delicia!, son las mejores que he probado en mi vida; Se presentó a comer, dime tú si no es para matarlo, con diez amigotes y sin avisar. En estos casos, son preferibles los paréntesis.

1.1.6.Cualquier otra clase de comentario, explicación o precisión a algo dicho: Toda mi familia, incluido mi hermano, estaba de acuerdo; Nos proporcionó, después de tantos disgustos, una gran alegría; El buen gobernante, según sostenía un célebre político, debe estar siempre preparado para abandonar el poder.

1.2. Para separar o aislar elementos u oraciones dentro de un mismo enunciado.

1.2.1.La coma separa los elementos de una enumeración, siempre y cuando estos no sean complejos y ya contengan comas en su expresión, pues, en ese caso, se utiliza el punto y coma (® PUNTO Y COMA, 2a): Ayer me compré dos camisas, un pantalón, una chaqueta y dos pares de zapatos.

Cuando la enumeración es completa o exhaustiva, el último elemento va introducido por una conjunción (y, e, o, u, ni), delante de la cual no debe escribirse coma:

Es un chico muy reservado, estudioso y de buena familia.

No le gustan las manzanas, las peras ni los plátanos.

¿Quieres té, café o manzanilla?

Si la enumeración es incompleta y se escogen solo algunos elementos representativos, no se escribe conjunción alguna ante el último término, sino coma. La enumeración puede cerrarse con etcétera (o su abreviatura etc.), con puntos suspensivos (® PUNTOS SUSPENSIVOS, 2g) o, en usos expresivos, simplemente con punto:

Acudió toda la familia: abuelos, padres, hijos, cuñados, etc.

Estamos amueblando el salón; hemos comprado el sofá, las alfombras, la lámpara...

Todo en el valle transmite paz: los pájaros, el clima, el silencio.

1.2.2.Se separan mediante comas los miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado. Al igual que en el caso anterior, si el último de los miembros va introducido por una conjunción (y, e, o, u, ni), no se escribe coma delante de esta:

Llegué, vi, vencí.

Estaba preocupado por su familia, por su trabajo, por su salud.

No te vayas sin correr las cortinas, cerrar las ventanas, apagar la luz y echar la llave.

No obstante, existen casos en que la conjunción sí puede ir precedida de coma (® 2).

1.2.3.En las oraciones simples, se escribe coma para separar el sujeto de los complementos verbales cuando el verbo está elidido por haber sido mencionado con anterioridad o estar sobrentendido:

Su hijo mayor es rubio; el pequeño, moreno.

Los que no tengan invitación, por aquella puerta.

Nueve por tres, veintisiete.

1.2.4.Se escribe coma delante de cada una de las oraciones o elementos coordinados encabezados por adverbios correlativos que funcionan como conjunciones distributivas o disyuntivas, como bien..., bien... / ora..., ora... / ya..., ya...:Organizaremos la fiesta, bien en tu casa, bien en la mía; «Medio atarantado dentro del huevo de metal, ora oliéndose a sí mismo, ora las exudaciones de las láminas» (Fuentes Cristóbal [Méx. 1987]); «Habrá quienes estén de acuerdo con el jeque Abdula, ya porque se quieran ir al desierto con él, ya porque compartan su pesimismo sobre el futuro» (Schwartz Conspiración [Esp. 1982]).

Igualmente se escribe coma delante de la correlación disyuntiva o bien..., o bien (a veces, uno de los dos términos se encabeza simplemente con o): «Al dar la pelota en uno de los nervios del lomo de la piel holandesa, o bien rebotaba tan fulmínea, o bien perdía su elasticidad» (Lezama Paradiso [Cuba 1966]); «Los adultos, en cambio, a partir de cierta edad, o bien tenían los síntomas sin las enfermedades, o algo peor: enfermedades graves con síntomas de otras inofensivas» (GaMárquez Amor [Col. 1985]).

Se separan por comas las oraciones yuxtapuestas de sentido distributivo: Unos se ganaban la vida cazando, otros pescando, los más cultivando los campos; también las expresiones correlativas que reproducen un mismo esquema gramatical, propias de dichos populares o fórmulas fijas: Hecha la ley, hecha la trampa; Ojo por ojo, diente por diente; Excusatio non petita, accusatio manifesta.

1.2.5. Es conveniente escribir coma delante de excepto, incluso, salvo y menos, cuando funcionan como conjunciones: «Todo me irrita, excepto la soledad» (Millás Desorden [Esp. 1988]); «Todo, incluso el prodigio, se infectaba de los modos de una relajante y conocida etiqueta» (GaHortelano Cuento [Esp. 1987]); «Los pobres lo perdonan todo, menos el fracaso» (Sepúlveda Viejo [Chile 1989]); «Los muebles grandes habían sido apartados, salvo el piano de concierto» (GaMárquez Amor [Col. 1985]); «Las tales tienen respeto a no mezclarse con gente común, excepto si son cristianos» (SchsSinisterra Retablo [Esp. 1985]); «Cristina siempre estaba a mano, salvo cuando se daba una comilona de ratones» (Rossi María [C. Rica 1985]).

1.2.6.Se escribe coma delante de las conjunciones o locuciones conjuntivas que unen las oraciones incluidas en una oración compuesta, en los casos siguientes:

a)Ante oraciones coordinadas adversativas introducidas por pero, mas, aunque, sino (que): Hazlo si quieres, pero luego no digas que no te lo advertí; Jugó un gran partido, aunque al final no pudo alzarse con la victoria.

b)Ante oraciones consecutivas introducidas por conque, así que, de manera que, etc.: Prometiste acompañarla, así que ahora no te hagas el remolón; No quiero verte más por aquí, conque ya te estás largando.

c)Ante oraciones causales lógicas o explicativas, también llamadas «de la enunciación»: Ha llovido, porque está el suelo mojado. Por el contrario, las causales puras o reales, también llamadas «del enunciado», no se introducen mediante coma: El suelo está mojado porque ha llovido. La diferencia entre un tipo de causales y otro es que las causales propiamente dichas expresan la causa real del hecho enunciado en la principal (El suelo está mojado porque ha llovido:la lluvia es la causa real de que el suelo esté mojado), mientras que las lógicas o explicativas no introducen la causa real de lo expresado en la oración principal, sino el hecho que permite al que habla afirmar o enunciar la oración principal (Ha llovido, porque está el suelo mojado: lo que me lleva a afirmar que ha llovido es que el suelo está mojado). Esta distinción se extiende también a las oraciones finales: Se esfuerza mucho para que te enteres (final real o del enunciado: se esfuerza mucho con el fin de que te enteres, de que seas consciente de ello) / Se esfuerza mucho, para que te enteres (final falsa o de la enunciación: se esfuerza mucho, y yo te lo digo, te lo hago saber).

1.2.7. Se escribe coma para separar los dos términos de la construcción copulativa intensiva no solo..., sino (también)...: Sus palabras fueron consideradas ofensivas no solo por mí, sino (también) por todos los presentes.

1.2.8.Cuando se invierte el orden regular de las partes de un enunciado, anteponiendo al verbo elementos que suelen ir pospuestos, se escribe coma detrás del bloque anticipado en los casos siguientes:

a)En las oraciones simples, cuando los complementos circunstanciales están colocados al comienzo del enunciado, salvo que sean muy cortos: En aquellos calurosos días de principios del verano pasado, la convivencia era idílica (pero: En casa no puedo estudiar). Cuando otros complementos verbales (directos, indirectos, complementos de régimen, etc.) anticipan su aparición, no debe escribirse coma cuando la intención es destacar o enfatizar el elemento anticipado: Vergüenza debería darte; Muy contento estás tú. Sin embargo, cuando el elemento anticipado simplemente expresa el tema del que se va a decir algo, la coma es opcional: De dinero, no hablamos nunca / De dinero no hablamos nunca; Carne, no suelo comer mucha / Carne no suelo comer mucha. En este último caso, la presencia de la coma es más conveniente cuanto más largo es el fragmento anticipado: La costumbre de hacer regalos a los niños cuando terminan las clases, nunca la hemos seguido en mi casa.

b)En las oraciones compuestas, cuando la oración subordinada adverbial (con verbo en forma personal o no personal) precede a la principal: Si vas a llegar tarde, no dejes de avisarme; De tanto como cenó, no pudo conciliar el sueño; Aunque no lo creas, es verdad; Antes de entrar, dejen salir; Estudiando mucho, llegará lejos; Dicho esto, el diputado bajó del estrado. También en estos casos, si la subordinada es muy breve, puede prescindirse de la coma: Si lo sé no vengo.

1.2.9.Se escribe coma detrás de determinados enlaces como o sea, esto es, es decir, a saber, pues bien, ahora bien, en primer lugar, por un/otro lado, por una/otra parte, en fin, por último, además, con todo, en tal caso, sin embargo, no obstante, por el contrario, en cambio y otros similares, así como detrás de muchos adverbios o locuciones adverbiales que modifican a toda la oración y no solo a uno de sus elementos, como efectivamente, generalmente, naturalmente, por regla general, etc.: Por lo tanto, los que no tengan invitación no podrán entrar al recinto; no obstante, podrán seguir el acto a través de pantallas instaladas en el exterior. Naturalmente, los invitados deben vestir de etiqueta. Si estas expresiones van en medio de la oración, se escriben entre comas: Estas palabras son sinónimas, es decir, significan lo mismo; los antónimos, en cambio, tienen significados opuestos.

Cuando las locuciones son de carácter anunciativo, es posible sustituir la coma por los dos puntos si se desea realizar una pausa mayor, de intención enfática (® DOS PUNTOS, 1.7): Me voy ahora mismo de aquí; es más: no pienso volver nunca.

1.2.10. Se escribe coma detrás de los complementos encabezados por locuciones preposicionales con valor introductorio, del tipo en cuanto a, respecto de, con respecto a, en relación con, con referencia a, a tenor de...: En cuanto a ti, no quiero volver a verte; A tenor de lo visto, no creo que cambie mucho la situación. De la misma manera, se pone coma detrás de locuciones preposicionales o adverbiales con valor condicional, concesivo, final, causal, etc.: En ese caso, nos quedaremos en casa; A pesar de todo, conseguimos nuestro objetivo; Para eso, hubiera sido mejor que no hablaras; Aun así, nadie te lo va a agradecer.

1.2.11. Se escribe coma delante de una palabra que se acaba de mencionar cuando se repite para introducir una explicación sobre ella: Se compró la mejor moto que había en el mercado, moto que, a los pocos meses, acabó olvidada y polvorienta en el garaje.

1.2.12. La palabra etcétera (o su abreviatura etc.) siempre se separa con coma del resto del enunciado: «Los bailes populares como la sardana, la jota, etcétera, estaban proscritos en locales como L'Empori de la Patacada» (Mendoza Ciudad [Esp. 1986]); «Los bailes autóctonos, las peregrinaciones, etc., perduran hasta nuestros días» (Leyva Piñata [Méx. 1984]).

1.2.13. Se escriben entre comas los sobrenombres o seudónimos cuando se mencionan tras el nombre verdadero: «Simón Bolívar, el Libertador, se honra como padre de la patria en Venezuela, en Colombia, en Ecuador, en Bolivia y, en cierto modo, también en Perú» (Morón H.ª Venezuela [Méx. 1994]); José Martínez Ruiz, Azorín, perteneció a la generación del 98. Al contrario que estos, los sobrenombres que no pueden utilizarse solos, sino que deben necesariamente ir acompañados del nombre propio, se unen a este sin coma: Alfonso II el Casto, Guzmán el Bueno, Lorenzo el Magnífico.

1.2.14.Es conveniente escribir entre comas la mención del autor cuando se pospone al título de la obra: La escultura El pensador, de August Rodin, es la más conocida de su autor.

1.2.15. En la datación de cartas y documentos, se escribe coma entre el lugar y la fecha: Santiago, 8 de enero de 1999; En Cartagena, a 16 de marzo de 2000; o entre el día de la semana y el del mes: Lunes, 23 de enero de 2002 (® FECHA, 6).

1.2.16. En las direcciones, en España se escribe coma entre la calle y el número del portal: Calle del Sol, 34; Avenida de la Constitución, número 2. Este uso es muy poco frecuente en Hispanoamérica.

1.2.17. Se separan mediante coma el nombre de una colección y el número del volumen correspondiente: Biblioteca de Autores Españoles, 24; Colección Melibea, 5.

1.2.18.Se usa la coma para separar los componentes del nombre completo de una persona o los de un sintagma cuando se ha invertido su orden normal para integrarlos en una lista alfabética (bibliografía, índice, etc.):

 

BELLO, Andrés: Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos.

CUERVO, Rufino José: Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana.

 

— construcción, materiales de

— puntuación, signos de

 

1.3. Para distinguir entre sentidos posibles de un mismo enunciado. La coma es imprescindible, en muchos casos, para que un determinado texto sea correctamente interpretado. Una misma secuencia de palabras puede tener varios significados dependiendo de cómo esté puntuada. En un ejemplo como el siguiente, la presencia o ausencia de la coma varía completamente el significado del enunciado: Me he vestido, como me indicaron (me indicaron que me vistiera) / Me he vestido como me indicaron (me indicaron cómo debía vestirme). Si no se coloca coma detrás de mientras, esta palabra es conjunción en lugar de adverbio temporal: Mientras hizo lo que debía y todo salió bien, no hubo problemas. / Mientras, hizo lo que debía y todo salió bien. Algo parecido ocurre con luego, que puede ser adverbio (‘después, más tarde’): Yo no estuve allí luego, no pude hablar con él; o conjunción consecutiva (‘así que, por lo tanto’): Yo no estuve allí, luego no pude hablar con él. De la misma manera, el adverbio así pasa de ser un conector oracional cuando va seguido de coma (‘entonces, por consiguiente’: Así, no hubo quien lo convenciera), a un modificador verbal cuando no la lleva (‘de esa manera’: Así no hubo quien lo convenciera).

 

2. USO DE LA COMA ANTES Y DESPUéS DE LAS CONJUNCIONES COPULATIVAS Y DISYUNTIVAS.

El uso de la coma es incompatible con las conjunciones y, e, ni, o, u cuando este signo se utiliza para separar elementos de una misma serie o miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado (®1.2.1 y 1.2.2). Sin embargo, hay otros casos en que no solo el uso conjunto de la coma y la conjunción es admisible, sino necesario:

2.1.En una relación compuesta de elementos complejos que se separan unos de otros por punto y coma, delante de la conjunción que introduce el último de ellos se escribe una coma (o también un punto y coma; ® PUNTO Y COMA, 2a): En el armario colocó la vajilla; en el cajón, los cubiertos; en los estantes, los vasos, y los alimentos, en la despensa.

2.2.Se escribe coma delante de estas conjunciones cuando la secuencia que encabezan enlaza con todo el predicado anterior, y no con el último de sus miembros coordinados:

Pagó el traje, el bolso y los zapatos, y salió de la tienda.

No sé si ir de vacaciones a Francia o Italia, o quedarme en casa.

2.3.Cuando se enlazan miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado, si el último de ellos es semánticamente heterogéneo con respecto a los anteriores (es decir, no introduce un elemento perteneciente a la misma serie o enumeración), por indicar normalmente una conclusión o una consecuencia, se escribe coma delante de la conjunción: Pintaron las paredes de la habitación, cambiaron la disposición de los muebles, pusieron alfombras nuevas, y quedaron encantados con el resultado.

2.4.Es frecuente, aunque no obligatorio, que entre oraciones coordinadas se ponga coma delante de la conjunción cuando la primera tiene cierta extensión y, especialmente, cuando cada una de ellas tiene distinto sujeto: La mujer salía de casa a la misma hora todas las mañanas, y el agente seguía sus pasos sin levantar sospechas; O vienes conmigo antes de que pierda la paciencia, o te quedas aquí para siempre; No tenían ni idea de las graves consecuencias de su mal comportamiento, ni nadie se atrevió a recriminárselo.

2.5.Cuando la conjunción y tiene valor adversativo (equivalente a pero), es recomendable que se anteponga una coma: Le aconsejé que no comprara esa casa, y no hizo caso.

2.6.Debe escribirse coma detrás de cualquiera de estas conjunciones si inmediatamente después comienza un inciso: Te mirará y, en el mejor de los casos, esbozará una sonrisa; Puedes venir con nosotros o, por el contrario, quedarte en casa todo el día.

 

3. USOS INCORRECTOS DE LA COMA.

3.1.Es incorrecto escribir coma entre el sujeto y el verbo de una oración, incluso cuando el sujeto está compuesto de varios elementos separados por comas: *Un desgraciado accidente, ocasionó la dimisión de la junta directiva; *Mis padres, mis tíos, mis abuelos, me felicitaron ayer. Cuando el sujeto es largo, suele hacerse oralmente una pausa antes del comienzo del predicado, pero esta pausa no debe marcarse gráficamente mediante coma: Los alumnos que no hayan entregado el trabajo antes de la fecha fijada por el profesor || suspenderán la asignatura.

Dos son las excepciones a esta regla: cuando el sujeto es una enumeración que se cierra con etcétera (o su abreviatura etc.) y cuando inmediatamente después del sujeto se abre un inciso. En ambos casos aparece necesariamente una coma delante del verbo de la oración:

El curso estaba a punto de comenzar. Las sillas, los pupitres, la pizarra, etc., esperaban ya la llegada de los alumnos.

Mi hermano, como tú sabes, es un magnífico deportista.

3.2.Siguiendo el uso actual más extendido entre los escritores y gramáticos, no debe escribirse coma delante de la conjunción que cuando esta tiene sentido consecutivo y va precedida, inmediatamente o no, de tan(to), tal: «Dependían tanto uno del otro que la confianza era imposible» (Saer Entenado [Arg. 1988]); «Los ojillos eran tan vivos y transparentes que parecía sonreír con la mirada» (Sarduy Pájaros [Cuba 1993]); «Hay lectores que han leído tanto que confunden lo leído con lo vivido» (Alegre Locus [Esp. 1989]); «La situación había llegado a tal punto que ya no era posible ocultarla» (Uslar Pietri Visita [Ven. 1990]).

3.3.No se escribe coma detrás de pero cuando precede a una oración interrogativa o exclamativa: Pero ¿dónde vas a estas horas?; Pero ¡qué barbaridad!

3.4. Tras las fórmulas de saludo en el encabezamiento de cartas y documentos se emplean los dos puntos (® DOS PUNTOS, 1.4), y no la coma. El uso de la coma es, en este caso, un anglicismo ortográfico que debe evitarse:

*Querido amigo,

Te escribo esta carta para comunicarte...

El uso correcto es:

Querido amigo:

Te escribo esta carta para comunicarte...

 

4. USOS NO LINGüíSTICOS DE LA COMA.

En las expresiones numéricas escritas con cifras, la normativa internacional establece el uso de la coma para separar la parte entera de la parte decima. La coma debe escribirse en la parte inferior del renglón, nunca en la parte superior: p = 3,1416. Pero también se acepta el uso anglosajón del punto, normal en algunos países hispanoamericanos (® PUNTO, 3.4): p = 3.1416.

 

 

 

COMILLAS. 1. Signo ortográfico del cual se usan diferentes tipos en español: las comillas angulares, también llamadas latinas o españolas (« »), las inglesas (“ ”) y las simples (‘ ’). Las comillas inglesas y las simples se escriben en la parte alta del renglón, mientras que las angulares se escriben centradas. Las comillas que abren abajo y cierran arriba (,, ”) solo se usan en alemán.

2.Se trata de un signo de los llamados dobles, ya que existen comillas de apertura y comillas de cierre. Todos los tipos de comillas se escriben sin espacio de separación respecto de la primera y la última palabra del período que enmarcan, y con un espacio de separación respecto de las palabras o signos que las preceden o las siguen. Sin embargo, cuando lo que sigue a las comillas de cierre es otro signo de puntuación, este se escribe pegado a ellas.

3. Es necesario establecer una jerarquía en el uso de los distintos tipos de comillas, al menos en los textos impresos. Se recomienda utilizar en primera instancia, en los textos impresos, las comillas angulares, dejando los otros tipos para cuando deban entrecomillarse partes de un texto ya entrecomillado. En este caso, las comillas simples se emplearán en último lugar: «Antonio me dijo: “Vaya ‘cacharro’ que se ha comprado Julián”». No obstante, en la escritura manuscrita, por cuestiones de comodidad, no suelen utilizarse las comillas angulares, y tampoco es corriente su empleo en la prensa, donde se usan normalmente las comillas inglesas, que son las que pueden insertarse de modo más inmediato desde los teclados de las computadoras u ordenadores.

4.Las comillas se utilizan en los casos siguientes:

a)Para enmarcar la reproducción de citas textuales. Si el texto que se reproduce consta de varios párrafos, antes era costumbre colocar comillas de cierre al comienzo de cada uno de ellos (salvo, claro está, en el primero, que se inicia con comillas de apertura):

 

Dice Rafael Lapesa en su obra Historia de la lengua española, a propósito de los germanos:

«En el año 409 un conglomerado de pueblos germánicos —vándalos, suevos y alanos— atravesaba el Pirineo y caía sobre España [...].

»Así quedó cumplida la amenaza que secularmente venía pesando desde el Rhin y el Danubio».

 

Hoy, lo normal es reproducir la cita con sangrado respecto del resto del texto y generalmente en un cuerpo menor. En ese caso, ya no son necesarias las comillas:

 

Dice Rafael Lapesa en su obra Historia de la lengua española, a propósito de los germanos:

En el año 409 un conglomerado de pueblos germánicos —vándalos, suevos y alanos— atravesaba el Pirineo y caía sobre España [...].

Así quedó cumplida la amenaza que secularmente venía pesando desde el Rhin y el Danubio.

 

Cuando se intercala un comentario del transcriptor de la cita, este debe enmarcarse entre rayas (® RAYA, 5), sin necesidad de cerrar las comillas para volverlas a abrir después del inciso: «Es imprescindible —señaló el ministro— que se refuercen los controles sanitarios en las fronteras».

También se encierran entre comillas las palabras textuales que se reproducen dentro de un enunciado en estilo indirecto: «Desde Medicus Mundi reconocieron ayer sentir “impotencia y congoja” por este asesinato y exigieron “un compromiso de las autoridades para el esclarecimiento de estos graves hechos”» (País [Esp.] 12.6.00). La inclusión, a través de las comillas, de un texto literal dentro de un enunciado en estilo indirecto es aceptable siempre y cuando no se incumpla alguna de las condiciones impuestas por el estilo indirecto, como, por ejemplo, la correlación de tiempos verbales o los cambios en determinados elementos deícticos como pronombres o adverbios. No sería aceptable, por tanto, un enunciado como el siguiente: *Mi madre nos recomendó que “no salgáis a la calle sin abrigo”.

b)Para encerrar, en las obras literarias de carácter narrativo, los textos que reproducen de forma directa los pensamientos de los personajes: «“¡Hasta en latín sabía maldecir el pillastre!”, pensó el padre» (Clarín Regenta [Esp. 1884-85]). Cuando los pensamientos del personaje ocupan varios párrafos, se colocan comillas de cierre al comienzo de cada uno de ellos (salvo, claro está, en el primero, que se inicia con comillas de apertura):

«“¡Oh, a él, a don Álvaro Mesía le pasaba aquello! ¿Y el ridículo? ¡Qué diría Visita, [...] qué diría el mundo entero!

”Dirían que un cura le había derrotado. ¡Aquello pedía sangre! Sí, pero esta era otra”. Si don Álvaro se figuraba al Magistral vestido de levita, acudiendo a un duelo a que él le retaba... sentía escalofríos»(Clarín Regenta [Esp. 1884-85]).

c)Para indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar, procede de otra lengua o se utiliza irónicamente o con un sentido especial: Dijo que la comida llevaba muchas «especies»; En el salón han puesto una «boiserie» que les ha costado un dineral; Parece que últimamente le va muy bien en sus «negocios».No obstante, hay que tener en cuenta que en textos impresos en letra redonda es más frecuente y recomendable reproducir los extranjerismos en letra cursiva que escribirlos entrecomillados.

d)Cuando en un texto manuscrito se comenta un término desde el punto de vista lingüístico, este se escribe entrecomillado: La palabra «cándido» es esdrújula. No obstante, en los textos impresos, en lugar de comillas, se distingue tipográficamente el término en cuestión escribiéndolo en un tipo de letra diferente al de la frase en que va inserto (en cursiva si el texto normal va en redonda, o en redonda si el texto normal va en cursiva): La palabra entre, incluida tradicionalmente en la lista de preposiciones, no funciona a veces como tal.

e)En obras de carácter lingüístico, las comillas simples se utilizan para indicar el significado de una palabra: La voz apicultura está formada a partir de los términos latinos apis ‘abeja’ y cultura ‘cultivo, crianza’.

f)Para citar títulos de artículos, poemas, capítulos de un libro, reportajes o artículos periodísticos y, en general, cualquier parte dependiente dentro de una publicación, a diferencia de los títulos de los libros, que se escriben en cursiva cuando aparecen en textos impresos en letra redonda, o subrayados si se trata de textos manuscritos o mecanografiados: Ha publicado un interesante artículo titulado “El léxico de hoy” en el libro El lenguaje en los medios de comunicación.

5.En cuanto a la combinación de las comillas con otros signos de puntuación, hay que tener presentes las indicaciones siguientes:

a)Los signos de puntuación correspondientes al período en el que va inserto el texto entre comillas se colocan siempre después de las comillas de cierre:

Sus palabras fueron: «No lo haré»; pero al final nos ayudó.

¿De verdad ha dicho «Hasta nunca»?

b) El texto recogido dentro de las comillas tiene una puntuación independiente y lleva sus propios signos ortográficos. Por eso, si el enunciado entre comillas es interrogativo o exclamativo, los signos de interrogación y exclamación se colocan dentro de las comillas:

Le preguntó al conserje: «¿Dónde están los baños, por favor?».

«¡Qué ganas tengo de que lleguen las vacaciones!», exclamó.

De esta regla debe excluirse el signo de punto, que se escribe siempre detrás de las comillas de cierre cuando el texto entrecomillado ocupa la parte final de un enunciado o de un texto (® 5c).

c) Cuando lo que va entrecomillado constituye el final de un enunciado o de un texto, debe colocarse punto detrás de las comillas de cierre, incluso si delante de las comillas va un signo de cierre de interrogación o de exclamación, o puntos suspensivos:

«No está el horno para bollos». Con estas palabras zanjó la discusión y se marchó.

«¿Dónde te crees que vas?». Esa pregunta lo detuvo en seco.

«Si pudiera decirle lo que pienso realmente...». A Pedro no le resultaba fácil hablar con sinceridad.

En el caso de que deba colocarse una llamada de nota que afecte a todo el texto entrecomillado, esta debe colocarse entre las comillas de cierre y el punto:

Rafael Lapesa señalaba que «es muy discutido el posible influjo de las lenguas indígenas en la pronunciación del español de América»1.

———

1Historia de la lengua española, p. 545.

 

Si la nota solo hace referencia a la última palabra del texto entrecomillado, la llamada debe colocarse delante de las comillas de cierre:

Rodolfo Lenz llegó a afirmar que el habla vulgar de Chile era «principalmente español con sonidos araucanos1».

———

1 El araucano o mapuche es la lengua que hablaban los naturales de la antigua región de Arauco, en la zona central de Chile.

 

 

 

 

 

 

 

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*concencia. ® conciencia, 1.

 

 

 

conciencia. 1. Los términos conciencia y consciencia no son intercambiables en todas sus acepciones. Así, en sentido moral, como ‘capacidad de distinguir entre el bien y el mal’, solo se usa la forma conciencia: «Mi conciencia fue la más cruel de mis jueces... ¡nunca me perdonó!» (Olivera Enfermera [Méx. 1991]). Con este sentido forma parte de numerosas locuciones, como tener mala conciencia, remorderle [a alguien] la conciencia, no tener conciencia (‘no tener escrúpulos’), tener cargo de conciencia, etc. En el sentido general de ‘percepción, conocimiento’, se usan ambas formas, aunque normalmente se prefiere la grafía más simple: «Tengo conciencia de mis limitaciones» (Ocampo Cornelia [Arg. 1988]); «Estas inclinaciones no venían refrenadas por los dictados de la religión, la conciencia cívica ni la cultura» (Mendoza Ciudad [Esp. 1986]); «Las religiones han sido socavadas por la conciencia de que son meros mecanismos para la supervivencia» (Aguilera Hombre [Esp. 1995]). Es errónea la forma *concencia, usada a veces en el nivel popular: *«Aquel médico tenía más hechuras y maneras que concencia» (Sender Réquiem [Esp. 1953]).

2.El adjetivo correspondiente, en todos los casos, es consciente, y su antónimo, inconsciente.No son correctas las formas *conciente ni *inconciente. El adjetivo consciente se construye con el verbo ser cuando significa ‘saber, tener conciencia de algo’: «El técnico es consciente de que Bolivia arriesga ante Argentina gran parte de sus chances para clasificar» (Clarín [Arg.] 2.4.97). No obstante, en Hispanoamérica se utiliza con frecuencia en este caso el verbo estar: «Está consciente de que tendrá que trabajar duro» (Caras [Chile] 29.9.97). Como se ve por los ejemplos, este adjetivo se construye con la preposición de. Si lo que sigue a la preposición es una oración precedida de la conjunción que, no debe omitirse esta (® QUEíSMO). Se construye con el verbo estar cuando significa ‘que no se ha perdido el conocimiento’: «Su vida no corre peligro y está consciente, según el parte médico» (Vanguardia [Esp.] 2.6.95).

3.El verbo correspondiente a esta familia (‘hacer que alguien sea consciente de algo’) es, en España, concienciar, que se conjuga, en cuanto al acento, como anunciar (® APéNDICE 1, n.º 4): «Se conciencia a los padres del estado de su hijo, para que el seguimiento sea más eficaz» (Mundo [Esp.] 3.7.97); en América es concientizar: «¡Aquí necesitamos gente como ustedes para concientizar al pueblo!» (Palencia Camino [Ven. 1989]). Esta última forma la usó en España Unamuno, pero no como sinónimo de concienciar, sino con el sentido filosófico particular de ‘hacerse conciencia, espiritualizarse’: «La obra de la caridad, del amor a Dios, es tratar de libertarle de la materia bruta, tratar de espiritualizarlo, concientizarlo, o universalizarlo todo» (Unamuno Sentimiento [Esp. 1913]). Los sustantivos que designan la ‘acción de concienciar o concientizar’ son, respectivamente, concienciación y concientización.

4. Mala conciencia. El uso de esta locución, calco del francés mauvaise conscience o del ingl. bad conscience (‘sentimiento de no obrar correctamente’), está ya perfectamente asentado en nuestro idioma y no debe censurarse: «Más de una vez siento la mala conciencia de no trabajar tanto como debiera» (Laín Descargo [Esp. 1976]); «Ya no podían seguir soportando el asedio de la mala conciencia» (Allende Eva [Chile 1987]).

 

 

 

concienciación, concienciar. ® conciencia, 3.

 

 

 

*conciente. ® conciencia, 2.

 

 

 

concientización, concientizar. ® conciencia, 3.

 

 

 

cónclave. ‘Junta de cardenales para elegir nuevo papa’. La forma esdrújula cónclave es la única usada hoy en todo el mundo hispánico. La forma llana etimológica conclave ha caído en desuso y debe evitarse.

 

 

 

condición. 1. En el sentido de ‘requisito, circunstancia indispensable para algo’ lleva implícita la idea de anterioridad. Por consiguiente, no debe usarse, por redundante, la forma *precondición, salvo que expresamente se emplee en el sentido de ‘condición previa a otra u otras condiciones’. Así, no es correcto su empleo en el ejemplo siguiente: *«Estados Unidos debe proporcionar reactores nucleares a esos tres países sin imponer ninguna precondición» (País [Esp.] 21.6.77).

2.Esta palabra no debe usarse en español con el sentido de ‘enfermedad, trastorno’, que es propio del inglés: *«Las estadísticas de la policía reflejan que ha habido un aumento en el número de agentes [...] que sufren alguna condición mental» (Nuevo Herald [EE. UU.] 15.3.98).

3. A condición de o con la condición de. Locuciones preposicionales que preceden a la expresión de una condición. Cuando esta se expresa por medio de una oración introducida por la conjunción que, no debe suprimirse la preposición de (® QUEíSMO): Te acompañaré con la condición de que me invites (incorrecto: *con la condición que me invites); Todo el mundo es libre de no ir a condición de que lo avise antes (incorrecto: *a condición que lo avise antes).

 

 

 

consciencia, consciente. ®conciencia.

 

 

 

contraorden. ‘Orden contraria a otra’. Se tilda solamente su plural esdrújulo contraórdenes. Debe escribirse en una sola palabra, no en dos: *contra orden.

 

 

 

convalecencia. ‘Período de recuperación tras una enfermedad’. Es errónea la forma *convalescencia: *«Después de la convalescencia, Luis regresa al trabajo» (Paranaguá Ripstein [Méx. 1997]). El adjetivo es convaleciente, no *convalesciente.

 

 

 

convaleciente. ® convalecencia.

 

 

 

*convalescencia, *convalesciente. ® convalecencia.

 

 

 

*coopartícipe. ® copartícipe.

 

 

 

copartícipe. ‘Persona que tiene participación con otra en algo’. Es errónea la forma *coopartícipe.

 

 

 

CORCHETE. 1. Signo ortográfico formado por una línea vertical con dos más pequeñas en los extremos con las que forma ángulo recto. Se trata de un signo doble, ya que existe un corchete de apertura ( [ ) y otro de cierre ( ] ). Los corchetes se utilizan, por regla general, de forma parecida a los paréntesis que incorporan información complementaria o aclaratoria. Los corchetes se escriben sin espacio de separación respecto de la primera y la última palabra del período que enmarcan, y con un espacio de separación respecto de las palabras o signos que los preceden o los siguen (hay, no obstante, algunas excepciones; ®2c). Sin embargo, cuando lo que sigue al corchete de cierre es otro signo de puntuación, no debe dejarse espacio de separación entre ambos signos.

2. Los corchetes se utilizan en las ocasiones siguientes:

a) Cuando dentro de un enunciado o texto que va entre paréntesis es preciso introducir alguna precisión o nota aclaratoria: Una de las últimas novelas que publicó Benito Pérez Galdós (algunos estudiosos consideran su obra Fortunata y Jacinta [1886-87] la mejor novela española del siglo XIX) fue El caballero encantado (1909). Este orden de inclusión se invierte en las fórmulas matemáticas o químicas, donde los corchetes encierran operaciones ya encerradas entre paréntesis: [(4 + 2) ´ (5 + 3)] - (6 - 2) (® PARéNTESIS, 2h).

b) En poesía, se coloca un corchete de apertura delante de las últimas palabras de un verso para indicar que no cabe en la línea anterior y se continúa, alineado a la derecha, en el renglón siguiente:

Y los ritmos indóciles vinieron acercándose,

Juntándose en las sombras, huyéndose y

[buscándose.

(Silva Obra poética [Col. 1880-95]).

c) En la transcripción de un texto, se usan los corchetes para marcar cualquier interpolación ajena al original: una aclaración, la adición de una o varias palabras, el desarrollo de una abreviatura, la corrección de lo que se consideran errores o erratas, o cualquier otra alteración del texto original: La nieve hermoseaba [texto tachado: los parques y edificios de] la ciudad aquella mañana fría de diciembre; Hay otros [templos] de esta misma época de los que no se conserva prácticamente nada; Acabose de imprimir el A[nno] D[omini] de 1537; Subió la cue[s]ta con dificultad. [En el original, cuenta]. Al desarrollar abreviaturas, no se deja espacio de separación entre el corchete de apertura y la letra que lo precede.

d)También se usan tres puntos entre corchetes para indicar, cuando se transcribe un texto, que se ha omitido una parte de él, ya sea una sola palabra o un fragmento. En este caso, aunque se prefieren los corchetes, también pueden utilizarse los paréntesis (® PARéNTESIS, 2e): «Le sonreí para decírselo; pero después pensé que él no pudo ver mi sonrisa [...] por lo negra que estaba la noche» (Rulfo Páramo [Méx. 1955]).

3.La combinación de los corchetes con otros signos ortográficos es idéntica a la de los paréntesis (® PARéNTESIS, 3).

 

 

corporeizar. ‘Dar cuerpo a algo no material’. Se usa más como pronominal: «Donde la cocina, cualquier cocina, se corporeiza y hace tangible es en la mesa» (Vergara Comer [Esp. 1981]). Su conjugación se acentúa como la de peinar (® apéndice 1, n.º 12). También se dice corporizar: «Los fantasmas de Scilingo se corporizaban» (Verbitsky Vuelo [Arg. 1995]).

 

 

corporizar. ® corporeizar.

 

 

 

cortacircuitos. ‘Aparato que interrumpe automáticamente la corriente eléctrica’: «Empalme con conmutador rotativo y doble juego de cortacircuitos» (Parés Instalador [Esp. 1974]). El singular es cortacircuitos, no *cortacircuito. No debe confundirse con cortocircuito (® cortocircuito). Se escribe en una sola palabra, sin guion intermedio (incorrecto: *corta circuitos, *corta-circuitos).

 

 

 

cortocircuito. ‘Circuito de resistencia muy pequeña, especialmente el que se produce por contacto accidental entre dos conductores y suele determinar una descarga’. Es errónea la forma *cortacircuito, que se usa a veces por confusión con cortacircuitos(® cortacircuitos): *«No utilice el mueble del televisor como repisa o estante para colocar p. ej. jarrones con flores; recuerde que si estos gotean pueden ser causa de cortacircuitos» (Folleto 1998). Debe escribirse en una sola palabra, sin guion intermedio (incorrecto: *corto circuito, *corto-circuito). El plural es cortocircuitos.

 

 

 

crátera. En la Grecia y la Roma antiguas, ‘vasija ancha para mezclar agua y vino’. Aunque alguna vez se ha usado la forma llana cratera, acorde con el étimo latino de esta voz, hoy la única forma usada es la esdrújula crátera.

 

 

 

CREMA. ®DIéRESIS.

 

 

 

crimen. ‘Delito grave, en especial si es sangriento’. Se tilda solamente su plural esdrújulo crímenes.

 

 

 

cromósfera o cromosfera. ® -sfera.

 

 

 

croqueta. ‘Masa rebozada y frita, de forma ovalada’. Es errónea la forma *cocreta, usada a veces en la lengua popular, como ilustra el ejemplo siguiente: «La señorita Pirula es una chica joven y con aire de ser muy fina y muy educadita, que aún no hace mucho más de un año decía denén, y leñe, y cocretas» (Cela Colmena [Esp. 1951]).

 

 

 

*cuadraplejia o cuadraplejía. ® cuadriplejia o cuadriplejía.

 

 

 

cuadriga. ‘Carro tirado por cuatro caballos’. Esta palabra es llana (pron. [kuadríga]). Son incorrectas la grafía y la pronunciación esdrújula *cuádriga.

 

 

 

cuadriplejia o cuadriplejía. ‘Parálisis que afecta a las cuatro extremidades’. Ambas acentuaciones son correctas (® -plejia o -plejía). Este término se usa sobre todo en América, especialmente en la Argentina: «Mural repartido en todos los clubes y lugares de veraneo para prevenir las cuadriplejias» (Cibeira Bioética [Arg. 1997]). En España se emplea más el sinónimo tetraplejia. Son incorrectas las formas *cuadraplejia y *cuadraplejía y el adjetivo derivado cuadrapléjico, ca: *«El jugador sufrió un paro respiratorio que le produjo un estado de cuadraplejia» (Clarín [Arg.] 21.12.87).

 

 

 

cuadrumano, na o cuadrúmano, na.  ® bimano o bímano.

 

 

 

 

 

 

 

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cuidado. 1. ‘Atención o vigilancia’. Cuando se usa con el verbo tener, este sustantivo puede ir seguido de un complemento encabezado por dos preposiciones:

a) Tener cuidado de [algo o alguien]. Es sinónimo de cuidar ‘estar a cargo de alguien o algo para que no sufra perjuicio’: Ten cuidado DEL niño mientras voy al mercado (= ‘cuídalo’).

b) Tener cuidado con [algo o alguien]. Es sinónimo de cuidarse ‘precaverse de alguien o algo que puede causar daño’: Ten cuidado CON el niño, que es muy travieso (= ‘cuídate de él’).

2. La locución estar o dejar X al cuidado de Y puede ser interpretada de dos formas: X es cuidado por Y o Y es cuidado por X. Así, puede decirse Dejé a mi hermano al cuidado del negocio o Dejé el negocio al cuidado de mi hermano. En este ejemplo, no hay ambigüedad posible, pues solo uno de los factores (mi hermano) puede ser agente de la acción de «cuidar» implícita en el sustantivo cuidado. Pero si ambos factores (X e Y) son seres animados y, por tanto, susceptibles de ser agentes de la acción, sí se producen enunciados ambiguos: Dejé al abuelo al cuidado del niño (¿quién cuida a quién?). Son razones contextuales o extralingüísticas las que permiten eliminar, en la mayoría de los casos, la ambigüedad (por ejemplo, en esta oración es más lógico interpretar que el abuelo es quien cuida al niño, y no a la inversa, si se trata de un niño de corta edad).

 

 

 

cuidar. 1. Cuando se usa con el sentido de ‘estar a cargo [de alguien o algo] para que no sufra perjuicio’, puede construirse de dos formas:

a) Como transitivo. En este caso, el complemento verbal es directo y se construye sin preposición, o con la preposición a si el complemento directo es de persona: Cuida la granja de sus abuelos; Cuida a sus hermanos pequeños.

b) Como intransitivo. En este caso se construye con un complemento de régimen encabezado por la preposición de: Cuida DE sus hermanos pequeños; Cuida DE la granja de sus abuelos.

2. Cuando el complemento verbal, en lugar de un sustantivo, es una oración subordinada encabezada por la conjunción que, significa ‘procurar [que se lleve a cabo la acción expresada por el verbo subordinado]’. En este caso es preferible que el complemento vaya precedido de la preposición de: Cuida DEque sus hermanos pequeños vayan al colegio; Cuida DE que la granja de sus abuelos no se arruine. También es admisible la supresión de la preposición de: Cuida que sus hermanos pequeños vayan al colegio; Cuida que la granja de sus abuelos no se arruine.

3. Usado en forma pronominal, este verbo significa ‘precaverse o protegerse [de alguien o algo que puede causar daño]’ y se construye siempre con la preposición de: Cuídate DE ese amigo tuyo, que no es de fiar; Cuídate DE las malas lenguas.

 

 

 

culmen. ‘Cumbre o grado último de algo’. Se escribe sin tilde por ser una palabra llana acabada en -n. No es normal su empleo en plural.

 

 

 

d. 1. Quinta letra del abecedario español y cuarta del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) de; su plural es des.

2. Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico dental sonoro /d/.

3. El fenómeno más destacable en relación con la pronunciación de este sonido es su debilitamiento en posición intervocálica. Este debilitamiento es especialmente notable en la terminación -ado propia de los participios de los verbos de la primera conjugación y de algunos nombres. En el habla coloquial de algunas zonas, especialmente en España, el debilitamiento es extremo y llega con frecuencia a la total omisión de la /d/: (*[kansáo], por cansado; *[peskáo] por pescado). Esta pérdida debe evitarse en el habla esmerada. La pérdida de la -d- en la terminación -ido es propia de hablantes de muy bajo nivel cultural: *[komío] por comido, *[benío] por venido.

4. También es extremadamente débil la pronunciación de la /d/ final de palabra, que en el habla poco esmerada de algunas zonas de España tiende normalmente a perderse (*[madrí, usté, berdá], por Madrid, usted, verdad). En realidad, en la pronunciación normal se articula una /d/ final muy relajada, apenas perceptible. En zonas del centro de la Península Ibérica algunos hablantes cambian por /z/ el sonido /d/ en final de sílaba o de palabra (*[azkirír] por adquirir, *[birtúz] por virtud), pronunciación que debe evitarse. Entre hablantes catalanes es frecuente pronunciar la /d/ final como /t/, por influjo del catalán: [berdát] por verdad.

 

 

d.

dar.

década.

decenio.

demoníaco, ca o demoniaco, ca.

demonomancia o demonomancía.

DEQUEÍSMO.

dermis.

derredor.

desorden.

dictamen.

DIÉRESIS.

dinamo o dínamo.

dionisíaco, ca o dionisiaco, ca.

dipsomaníaco, ca o dipsomaniaco, ca.

DIPTONGO.

DIVISIÓN DE PALABRAS AL FINAL DE RENGLÓN.

dolmen.

domínica o dominica.

dominicano, na.

dominico, ca.

dominico-.

dominiqués, sa.

dominó o dómino.

DOS PUNTOS.

1. Usos lingüísticos.

2. Usos no lingüísticos.

dudar.

 

dar. 1. Verbo irregular (® APéNDICE 1, n.º 27).

2. Dar + algunos sustantivos abstractos de sentimiento como pena, vergüenza, miedo, risa, rabia, etc. Todas estas expresiones suelen ir seguidas de un sustantivo o de una oración subordinada (con infinitivo o con un verbo en forma personal introducido por la conjunción que) que expresa lo que causa el sentimiento de pena, vergüenza, rabia, etc. La causa del sentimiento, tanto si se expresa por medio de un sustantivo como de una oración subordinada, puede ir precedida o no de la preposición de. Por tanto, son igualmente correctas oraciones como Me da pena tu hermano / Me da pena DE tu hermano; Nos da rabia verte en ese estado / Nos da rabia DE verte en ese estado; Le da vergüenza que lo vean así / Le da vergüenza DE que lo vean así. En la lengua culta suele ser más habitual la construcción sin de.

3.Dar la (real o realísima) gana.® gana, 2.

4.Dar gana(s). ® gana, 3.

5.Dar de sí. Esta locución tiene dos significados:

a)‘Ensancharse, perder tensión’. Con este sentido se aplica a cosas materiales, preferentemente a tejidos y prendas de vestir, y solo se usa en tercera persona: Este traje ha dado mucho de sí. En España se usa también como transitivo: Como hagas eso, vas a dar de sí el traje.

b)‘Rendir, producir’. Con este sentido, puede aplicarse tanto a cosas (La reunión no ha dado más de sí) como a personas (Si se esfuerza, aún puede dar más de sí). Habitualmente se emplea solo en tercera persona, tanto del singular como del plural. Si el sujeto es una primera o una segunda persona, deben usarse las formas correspondiente del pronombre reflexivo: Estoy agotada y no doy más de mí; Si no puedes dar más de ti, abandona. No es normal su empleo con la primera y segunda personas del plural.

 

 

 

década. 1. Los términos década y decenio,en sentido temporal, significan, ambos, ‘período de diez años consecutivos’. Pero mientras que decenio se usa para designar el ‘período de diez años comprendido entre dos años cualesquiera’, década designa en especial el ‘período de diez años referido a cada una de las decenas del siglo’ (años diez, veinte, treinta, cuarenta, cincuenta, sesenta, setenta, ochenta y noventa). Es muy frecuente expresar los decenios tomando como límites años que terminan en la misma cifra, como se ve en el ejemplo siguiente: «El fecundo decenio andaluz (1578-1588) se interrumpió cuando [...] tuvo que trasladarse a Segovia» (Abc Cultural [Esp.] 13.12.91). Pero hay que saber que esta costumbre implica una inexactitud, ya que esos límites comprenden, en realidad, un período de once años y no de diez, pues en el cómputo debe incluirse tanto el primer año como el último. Se recomienda mayor precisión en la indicación de los decenios, como se ejemplifica a continuación: «Sus exportaciones aumentaron el 82% en el decenio 1963-1972» (VV. AA. Crisis [Méx. 1979]).

2. En cuanto a las diez décadas de cada siglo, cada una de ellas comienza en un año acabado en 1 y termina en un año acabado en 0. Así, la primera década del siglo XX es la que va de 1901 a 1910; la segunda, de 1911 a 1920; la tercera, de 1921 a 1930, etc.

A partir de la tercera década es habitual utilizar expresiones como los años veinte, la década de los treinta, los cuarenta, etc., que hacen referencia al decenio comprendido entre los años de cada siglo que tienen la misma cifra en su decena; así, la expresión los años veinte alude conjuntamente a los años comprendidos entre 1920 y 1929, ambos inclusive. En estos casos, no se debe poner en plural el cardinal referido a la decena: *«Se desarrolla cuantitativamente [el ciclo narrativo] en los últimos años de la década de los veintes y en la década de los treintas» (Coronado Fabuladores [Méx. 1984]); *«A través de los veintes y de los treintas, muchos poetas de talento [...] trabajaban en otros estilos» (Hora [Guat.] 14.7.97). Tampoco deben usarse fórmulas como *los 20s o *los 20’s, copiadas del inglés.

 

 

 

decenio. ® década.

 

 

 

demoníaco, ca o demoniaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

demonomancia o demonomancía. ® -mancia o -mancía.

 

 

 

DEQUEíSMO. Consiste en el uso indebido de la preposición de delante de la conjunción que cuando la preposición no viene exigida por ninguna palabra del enunciado.

1. Se incurre en dequeísmo en los siguientes casos:

a) Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada sustantiva de sujeto. El sujeto de una oración nunca va precedido de preposición y, por tanto, son incorrectas oraciones como: *Me alegra DE QUE seáis felices (correcto: Me alegra QUE seáis felices); *Es seguro DE QUE nos quiere (correcto: Es seguro QUE nos quiere); *Me preocupa DE QUE aún no hayan llegado (correcto: Me preocupa QUE aún no hayan llegado); *Es posible DE QUE nieve mañana (correcto: Es posible QUE nieve mañana). En estos casos, los pronombres me, te, le, etc. que pueden aparecer ante el verbo funcionan como complemento indirecto. Algunos de estos verbos, cuando se usan en forma pronominal (alegrarse, preocuparse, olvidarse, etc.), sí exigen un complemento precedido de la preposición de. En ese caso, el uso conjunto de la preposición y la conjunción es obligatorio, y los pronombres reflexivos que anteceden al verbo no ejercen ninguna función, sino que son parte integrante del verbo: *Me alegro QUE seáis felices (correcto: Me alegro DE QUE seáis felices); *Me preocupo QUE no os falte nada (correcto: Me preocupo DE QUE no os falte nada). (® QUEíSMO, 1).

b) Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada sustantiva de complemento directo. Esto ocurre, sobre todo, con verbos de «pensamiento» (pensar, opinar, creer, considerar, etc.), de «habla» (decir, comunicar, exponer, etc.), de «temor» (temer, etc.) y de «percepción» (ver, oír, etc.). El complemento directo nunca va precedido de la preposición de y, por tanto, son incorrectas oraciones como *Opino DE QUE no tenéis razón (correcto: Opino QUE no tenéis razón); *Pienso DE QUE conseguiremos ganar el campeonato (correcto: Pienso QUE conseguiremos ganar el campeonato); *Me dijeron DE QUE se iban a cambiar de casa (correcto: Me dijeron QUE se iban a cambiar de casa); *Le comunicaron DE QUE tenía que dejar el cargo (correcto: Le comunicaron QUE tenía que dejar el cargo); *Temo DE QUE no llegues a tiempo (correcto: Temo QUE no llegues a tiempo); *He oído DE QUE te casas (correcto: He oído QUE te casas).

c) Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada que ejerce funciones de atributo con el verbo ser. Este complemento, por lo general, no va precedido de preposición y, por tanto, son incorrectas oraciones como *Mi intención es DE QUE participemos todos (correcto: Mi intención es QUE participemos todos); *Su deseo era DE QUE lo pasáramos bien (correcto: Su deseo era QUE lo pasáramos bien).

d) Cuando se inserta la preposición de en locuciones conjuntivas que no la llevan: *a no ser DE QUE (correcto: a no ser QUE), *a medida DE QUE (correcto: a medida QUE), *una vez DE QUE (correcto: una vez QUE).

e) Cuando se usa la preposición de en lugar de la que realmente exige el verbo: *Insistieron DE QUE fuéramos con ellos (correcto: Insistieron EN QUE fuéramos con ellos); *Me fijé DE QUE llevaba corbata (correcto: Me fijé EN QUE llevaba corbata); *Hizo hincapié DE QUE había que evitar el estrés (correcto: Hizo hincapié EN QUE había que evitar el estrés).

2. Los verbos dudar, informar, advertir, avisar y cuidar, en sus acepciones más comunes, presentan dos regímenes en español, esto es, pueden construirse con complemento directo (sin preposición) o con complemento de régimen (con preposición): advertir [algo a alguien] y advertir [DE algo a alguien]; avisar [algo a alguien] y avisar [DE algo a alguien]; cuidar [algo] y cuidar [DE algo]; dudar [algo] y dudar [DE algo]; informar [algo] (en América) e informar [DE algo] (en España). Por lo tanto, con estos verbos, la presencia de la preposición de delante de la conjunción subordinante que no es obligatoria (® advertir, avisar, cuidar, dudar, informar).

3. Un procedimiento que puede servir en muchos de estos casos para determinar si debe emplearse la secuencia de «preposición + que», o simplemente que, es el de transformar el enunciado dudoso en interrogativo. Si la pregunta debe ir encabezada por la preposición, esta ha de mantenerse en la modalidad enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición, tampoco ha de usarse esta en la modalidad enunciativa: ¿DE qué se preocupa? (Se preocupa DE que...); ¿Qué le preocupa? (Le preocupa que...); ¿DE qué está seguro? (Está seguro DE que...); ¿Qué opina? (Opina que...); ¿EN qué insistió el instructor? (Insistió EN que...).

4. Antes (de) que, después (de) que, con tal (de) que, ® antes, después, tal.

 

 

 

dermis. ‘Capa de la piel’. Es un sustantivo femenino: la dermis. No debe usarse como masculino: *«Depositándose, en cambio, la hemosiderina en el dermis» (DzRubio Lecciones [Esp. 1964]).

 

 

 

derredor. Al derredor, en derredor. ®alrededor.

 

 

 

desorden. ‘Confusión’. Se tilda solamente su plural esdrújulo desórdenes. No debe usarse esta palabra en el sentido de ‘afección, trastorno, alteración de la salud’, que corresponden al inglés disorder: *«El hallazgo del gen de la ataxia de Friedriech, un desorden del sistema nervioso» (Abc [Esp.] 20.12.96).

 

 

 

 

 

 

 

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dictamen. ‘Opinión autorizada’. Se tilda solamente su plural esdrújulo dictámenes.

 

 

 

DIéRESIS. Signo ortográfico auxiliar, también llamado «crema», representado por dos puntos (¨) que se disponen horizontalmente sobre la vocal a la que afectan. En español tiene los usos siguientes:

1.Debe colocarse obligatoriamente sobre la u para indicar que esta vocal ha de pronunciarse en las combinaciones gue y gui: vergüenza, pingüino. Como ocurre con la tilde, la diéresis debe escribirse también sobre las letras mayúsculas: BILINGÜE, LINGÜÍSTICA. En ediciones actuales de textos antiguos no modernizados, también puede encontrarse este signo escrito sobre la u en las combinaciones que, qui, con esta misma finalidad: qüestión, qüistión (en lugar de la forma moderna cuestión).

2.En textos poéticos, la diéresis puede usarse colocada sobre la primera vocal de un diptongo para indicar que las vocales que lo componen deben pronunciarse en sílabas distintas. Esta licencia poética recibe igualmente el nombre de diéresis. De este modo, la palabra a la que afecta y, en consecuencia, el verso en que aparece cuentan con una sílaba más a efectos métricos: «Como tórtola vïuda / quedé, pero no sin ramo, / pues en el de una taberna / estuve arrullando tragos» (Quevedo Jácaras [Esp. 1610-45]); «¡Oh! ¡Cuán süave resonó en mi oído / el bullicio del mundo y su rüido!» (Espronceda Diablo [Esp. 1840-41]).

 

 

 

dinamo o dínamo. 1. ‘Máquina que transforma energía mecánica en eléctrica, o viceversa’. Ambas acentuaciones son correctas. Este término surge, en la mayoría de las lenguas europeas, por acortamiento de la expresión (máquina) dinamoeléctrica, origen que justifica en español la forma llana dinamo. La forma esdrújula dínamo se explica por influjo del griego dýnamis ‘fuerza’.

2. En cuanto al género, esta palabra se ha usado, desde su origen, tanto en masculino como en femenino: «Hemos dicho muchas veces [...] que la dinamo (o el dinamo) no es otra cosa que un ovillejo de alambres que se mueve rapidísimamente en presencia de los polos de un imán o de un electroimán» (Echegaray Ciencia [Esp. 1870-1903]). En España el uso en femenino está hoy generalizado: «Hizo girar con fuerza la manivela de una dinamo» (Val Hendaya [Esp. 1981]); pero sigue siendo frecuente su empleo en masculino en muchas zonas de América: «Instalaron un teléfono desastroso y un dínamo para la electricidad» (Rossi María [C. Rica 1985]). Se recomienda su uso en femenino, por ser este el género que corresponde tanto al sustantivo sobrentendido máquina como a la voz griega dýnamis.

 

 

 

dionisíaco, ca o dionisiaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

dipsomaníaco, ca o dipsomaniaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

DIPTONGO. 1. Un diptongo es un grupo de dos vocales distintas que se pronuncian dentro de la misma sílaba: vien - to, a - cei - te, cau - sa, sua - ve, hue - ve - ra. Desde el punto de vista fonético, en español pueden dar lugar a diptongos las siguientes combinaciones vocálicas: una vocal abierta (a, e, o) seguida de una vocal cerrada (i, u) átona; una vocal cerrada átona seguida de una vocal abierta; y una vocal cerrada seguida de otra vocal cerrada distinta (es decir, las secuencias iu o ui): aula, cuadro, cantáis, peine, androide, justicia, cielo, función, ciudad, descuido, vacuo. Aunque, en el habla, la secuencia de dos vocales abiertas —especialmente cuando ninguna de ellas es tónica (petróleo, raedera)— puede articularse como diptongo, esta combinación vocálica se considera siempre hiato (® HIATO, 1) desde el punto de vista normativo.

2. De las secuencias anteriores, se pronuncia siempre como diptongo el grupo formado por una vocal abierta tónica y una cerrada átona (en ese orden): Sainz, teméis, voy, causa. Pero, por lo general, aparte de este grupo, una misma combinación vocálica de las mencionadas en el párrafo 1 se pronuncia, en unas palabras, dentro de la misma sílaba —diptongo— y, en otras palabras, en dos sílabas diferentes —hiato—. Así, por ejemplo, la secuencia ie se pronuncia como diptongo en la palabra miedo (mie - do) y suele pronunciarse como hiato, al menos en el español peninsular y en el de algunas zonas de América, en rieron (ri - e - ron). Por otra parte, algunas de estas combinaciones vocálicas (las formadas por una vocal cerrada átona y una abierta tónica, o por dos vocales cerradas diferentes) pueden, en una misma palabra, fluctuar en su pronunciación entre el hiato y el diptongo, dependiendo de diversos factores, como el mayor o menor esmero en la pronunciación, el origen geográfico o social del hablante, etc. Este es el caso, por ejemplo, de gratuito (que puede pronunciarse con diptongo (gra - tui - to) o con hiato (gra - tu - i - to) y de cruel (cruel o cru - el). Dada esta variabilidad, se ha optado por establecer una serie de convenciones sobre qué ha de considerarse diptongo y qué ha de considerarse hiato a la hora de acentuar gráficamente las palabras. Así, cada secuencia vocálica será considerada siempre un hiato o siempre un diptongo al colocar las tildes, con independencia de su pronunciación real dentro de la palabra (® TILDE2, 2.1.1 y 2.2.1).

3. La h intercalada no tiene ninguna implicación en la consideración como diptongo o como hiato de una determinada secuencia vocálica. Así, hay grupos de vocales con h intermedia que forman diptongo: ahijado, ahumar, prohibir, y otros que forman hiato: ahínco, turbohélice, prohíbe.

4. Debe evitarse en la pronunciación la reducción del diptongo a una sola vocal: *[pasénsia, pazénzia] por paciencia, *[ulójio] por Eulogio, *[kontíno] por continuo, *[bénte] por veinte,*[trénta] por treinta. En el caso de los numerales compuestos de las series del veinte y del treinta, esta monoptongación es común, a veces incluso entre personas cultas, aunque es conveniente evitarla en el habla esmerada: *[bentikuátro] por veinticuatro, *[trentaidós] portreinta y dos. En estas palabras, es inadmisible en la pronunciación culta el cierre de la e en i: *[bintikuátro]. También debe evitarse la pronunciación como diptongos de algunas combinaciones vocálicas que son siempre hiatos en la dicción culta: *[golpiár] por golpear, *[kuéte] por cohete (® HIATO, 4).

 

 

 

DIVISIóN DE PALABRAS AL FINAL DE RENGLóN. ® GUION2 O GUIóN, 2.

 

 

 

dolmen. ‘Monumento prehistórico’. Se tilda solamente su plural esdrújulo dólmenes.

 

 

 

dominicano, na. Este adjetivo tiene dos significados en español: ‘de la República Dominicana’ y ‘de la Orden de Santo Domingo’. En este último sentido, es más usual el término dominico (® dominico).

 

 

 

domínica o dominica. En el lenguaje eclesiástico, ‘domingo’ y ‘escrituras que se leen en el oficio de cada domingo’. Su acentuación etimológica y más recomendable es la esdrújula: «Se vendía [el pan de dulce] en la Semana Santa, en particular, durante el periodo comprendido entre el viernes de Dolores y la domínica de Cuasimodo» (Olivas Dulces [Perú 1996]). También se ha usado, y es válida, una forma llana, dominica [dominíka], menos recomendable, ya que tiene el inconveniente de coincidir con la forma femenina del adjetivo dominico (® dominico).

 

 

 

dominico, ca. ‘De la Orden de Santo Domingo’: «La obra que sin duda más destaca en esa lista es la enciclopedia medieval del fraile dominico Johannes de Geminiano» (Trabulse Orígenes [Méx. 1994]). Esta palabra es llana: [dominíko]. La forma esdrújula domínico no es propia del habla culta, salvo en Chile, donde se usa con normalidad. No debe usarse este adjetivo como sinónimo de dominiqués (® dominiqués).

 

 

dominico-. Elemento compositivo prefijo que significa ‘de la República Dominicana’: «En las regiones de salud cercanas a la frontera dominico-haitiana [...], se montó una vigilancia permanente» (Listín [R. Dom.] 7.5.97). No debe usarse esta forma, aislada, como gentilicio, función que corresponde a dominicano (® dominicano).

 

dominiqués, sa. ‘De Dominica, país caribeño situado en la isla del mismo nombre’. No debe confundirse este término con dominicano (® dominicano) ni con dominico (® dominico).

 

 

 

dominó o dómino. ‘Juego de mesa’ y ‘traje con capucha’. Este sustantivo masculino conserva mayoritariamente en español la acentuación aguda que tiene en francés, lengua de donde la hemos tomado. Solo en Puerto Rico se usa la forma dómino. En plural es dominós (o dóminos): «Existía en una vieja casa un armario con innumerables antifaces, caretas, dominós» (Ocampo Cornelia [Arg. 1988]).

 

 

 

 

 

 

 

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DOS PUNTOS. Signo de puntuación (:) que representa una pausa mayor que la de la coma y menor que la del punto, y que marca un descenso entonativo. Detienen el discurso para llamar la atención sobre lo que sigue, que siempre está en estrecha relación con el texto precedente. Los dos puntos se escriben sin blanco de separación con respecto a la palabra o el signo que los antecede, y separados por un espacio de la palabra o el signo que los sigue. Hay que distinguir entre usos lingüísticos y usos no ligüísticos de los dos puntos.

1. Usos lingüísticos.

1.1. Preceden a una enumeración de carácter explicativo:

Ayer me compré dos libros: uno de Carlos Fuentes y otro de Cortázar.

Tres son las provincias aragonesas: Huesca, Zaragoza y Teruel.

1.2. Cuando, por interés, se anticipan los elementos de la enumeración, los dos puntos sirven para cerrarla y dar paso al concepto que los engloba:

Natural, sana y equilibrada: así debe ser una buena alimentación; Cortesía, amabilidad, generosidad, delicadeza...: esas son las cualidades de una persona educada.

1.3. Preceden a la reproducción de citas o palabras textuales, que deben escribirse entre comillas e iniciarse con mayúscula (® MAYúSCULAS, 3.1.3): Ya lo dijo Ortega y Gasset: «La claridad es la cortesía del filósofo»; Las palabras del médico fueron: «Reposo y una alimentación equilibrada».

1.4. Se emplean tras las fórmulas de saludo en el encabezamiento de cartas y documentos. En este caso, la palabra que sigue a los dos puntos, y que inicia el cuerpo de la carta, se escribe con inicial mayúscula y en renglón aparte (® MAYúSCULAS, 3.1.3):

Muy señor mío:

Le agradeceré que en el plazo más breve posible...

Es costumbre anglosajona, que debe evitarse en español, utilizar en este caso la coma en lugar de los dos puntos:

*Querido amigo,

Te escribo esta carta para comunicarte...

1.5. Sirven para separar una ejemplificación del resto de la oración: De vez en cuando tiene algunos comportamientos inexplicables: hoy ha venido a la oficina en zapatillas.

1.6. En textos jurídicos y administrativos —decretos, sentencias, bandos, edictos, certificados, instancias— se colocan después del verbo, escrito con todas sus letras en mayúscula, que presenta el objetivo fundamental del documento (® MAYúSCULAS 3.1.3). La primera palabra que sigue a ese verbo se escribe siempre con inicial mayúscula y en párrafo aparte:

CERTIFICA:

Que D. José Álvarez García ha seguido con aprovechamiento el Curso de Técnicas Audiovisuales...

Solamente en estos casos los dos puntos son compatibles con la conjunción subordinante que.

1.7.Sirven para marcar una pausa enfática tras locuciones de carácter introductorio como a saber, ahora bien, pues bien, esto es, dicho de otro modo, en otras palabras, más aún..., y no precisan que la oración que los sigue se inicie con mayúscula: Nunca me ha molestado colaborar. Dicho de otro modo: me gusta ayudar a los demás; ¿Recuerdas lo que te conté de Ramiro? Pues bien: ha vuelto a hacerlo. En la mayoría de estos casos, los dos puntos son sustituibles por la coma. La diferencia entre el uso de uno u otro signo está en que con la coma el énfasis desaparece y la expectación creada en el lector con respecto a lo que se va a decir es menor.

1.8. Se emplean también para conectar oraciones relacionadas entre sí sin necesidad de utilizar otro nexo. Son varias las relaciones que pueden expresar:

a) Relación causa-efecto: Se ha quedado sin trabajo: no podrá ir de vacaciones este verano; Empezó a pedir ayuda: nunca había sentido tanto miedo.

b) Conclusión, consecuencia o resumen de la oración anterior: Siempre tuvo un carácter huraño con los demás: hoy se encuentra solo y amargado; Fueron demasiados los errores cometidos: al final se perdió el partido. También puede utilizarse, en estos casos, el punto y coma (® PUNTO Y COMA, 2b).

c) Verificación o explicación de la oración anterior, que suele tener un sentido más general: La paella es un plato muy completo y nutritivo: tiene la fécula del arroz, las proteínas de sus carnes y pescados, y la fibra de sus verduras. También puede utilizarse, en este caso, el punto y coma (® PUNTO Y COMA, 2b).

1.9. En títulos y epígrafes es frecuente su uso para separar el concepto general del aspecto parcial del que va a tratarse: La literatura medieval: estudio comparativo de los principales motivos recurrentes; El viento: una fuente de energía alternativa.

1.10. En los epígrafes internos de un libro, se utilizan para separar el epígrafe, del texto que le sigue, cuando este comienza en la misma línea. En este uso pueden alternar con la raya precedida de un punto (® RAYA, 8a): La revolución industrial: Su origen hay que situarlo en Gran Bretaña, alrededor de 1780, cuando la industria textil algodonera y la siderurgia experimentaron una rápida aceleración de su capacidad productiva.

1.11. Es incorrecto escribir dos puntos entre una preposición y el sustantivo o sustantivos que esta introduce: *En la reunión había representantes de: Bélgica, Holanda y Luxemburgo. *La obra estuvo coordinada por: Antonio Sánchez. El uso correcto prescinde de los dos puntos: ... representantes de Bélgica, Holanda y Luxemburgo; ... coordinada por Antonio Sánchez.

2. Usos no lingüísticos.

2.1. Se emplean los dos puntos para separar las horas de los minutos en la expresión del tiempo. No debe dejarse espacio de separación entre los dos puntos y las cifras colindantes. En este uso, que se ha extendido a partir de su aparición en los relojes digitales, los dos puntos pueden alternar con el punto (® PUNTO, 3.1): 15:30 h, 12:00 h.

2.2. Indican división en expresiones matemáticas. En este caso, se escriben con espacio de separación respecto de las cifras colindantes: 8 : 2 = 4. En este uso, alternan con la barra (® BARRA, 1.10) y con el símbolo ÷.

 

 

 

dudar. 1. En el sentido de ‘tener duda [sobre algo], no dar[le] crédito, no confiar [en ello]’ puede construirse de dos modos diferentes:

a) Como intransitivo. En este caso se construye con un complemento de régimen encabezado por la preposición de: Dudo de su honestidad; Duda de mis posibilidades de ganar. Este es el único régimen posible cuando el complemento verbal es un sustantivo (no puede decirse: *Dudo su honestidad; *Dudo sus posibilidades de ganar). Si el complemento de régimen es una oración subordinada encabezada por la conjunción que, es correcto el empleo conjunto de la preposición y la conjunción: Dudo DE QUE sea honesto; Duda DE QUE yo pueda ganar.

b) Como transitivo. En este caso, el complemento verbal es directo y se construye sin preposición. Este es el régimen habitual cuando el complemento directo es una oración subordinada (encabezada por la conjunción que) o un pronombre átono de 3.ª persona: Dudo QUE haya dicho la verdad; Lo dudo. Pero también es correcta en estos casos la construcción con preposición (® 1a): Dudo DE QUE haya dicho la verdad; Dudo DE ello.

2. En el sentido de ‘vacilar, sentir indecisión’, normalmente se usa como intransitivo y se construye preferentemente con las preposiciones en o entre (esta última, cuando se hacen explícitas las distintas opciones): No dudes EN acudir a mí si tienes problemas; Dudo ENTRE ir o no ir. Pero también puede construirse como transitivo cuando el complemento directo es una oración interrogativa indirecta introducida por la conjunción si, o un pronombre: Duda si comprarse un abrigo nuevo; Lo duda.

 

 

 

e1. 1. Sexta letra del abecedario español y quinta del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) e; su plural es es o ees, siendo más recomendable la primera de estas formas.

2. Con esta letra se representa en la escritura el sonido vocálico /e/. En la formación de hiatos y diptongos, forma parte, junto con la a y la o, de las llamadas vocales abiertas o fuertes.

3. Debe evitarse en la pronunciación el cierre de la /e/ átona en /i/ (*[pidír] por pedir, *[bistído] por vestido), que se produce, sobre todo, cuando la /e/ aparece ante otra vocal abierta: *[piór] por peor, *[tiátro] por teatro, *[golpié] por golpeé. Este defecto provoca que algunas personas «corrijan» equivocadamente las terminaciones correctas /io, ia/ de algunas palabras, cambiando la /i/ por /e/: *espúreo por espurio, *geráneo por geranio. Debido también a este mismo fenómeno de ultracorrección, es frecuente que algunos hablantes americanos y de zonas noroccidentales de España sustituyan la terminación en -iar de muchos verbos por -ear: *cambear, *vacear, en lugar de cambiar, vaciar, con la consiguiente creación de formas verbales erróneas en la conjugación de estos verbos: *yo vaceo, *tu cambeas, etc.

 

 

 

 

 

 

 

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e1. (Letra)

e2. (Conjunción)

eclíptica.

ecuador.

égida.

egipcíaco, ca o egipciaco, ca.

*égira.

elegíaco, ca o elegiaco, ca.

élite o elite.

enhorabuena.

epidermis.

ese, sa, so.

eslalon.

eslogan.

esmoquin.

espécimen.

estado.

este1, ta, to. (Demostrativo)

este2. (Punto cardinal)

estratósfera o estratosfera.

examen.

exósfera o exosfera.

extra.

extra-.

 

eclíptica. ® MAYúSCULAS, 3.2.13.

 

 

 

ecuador. ® MAYúSCULAS, 3.2.13.

 

 

 

égida. 1. En mitología, ‘escudo hecho con la piel de la cabra Amaltea’ y, en sentido figurado, ‘protección o amparo’. Se emplea generalmente en la construcción bajo la égida de [alguien o algo]. La forma égida es la única usada en el español actual y en ella se conserva la acentuación esdrújula del étimo latino: «España y Francia se han pronunciado a favor de una operación militar humanitaria bajo la égida de las Naciones Unidas» (Universal [Ven.] 6.11.96). La forma llana egida [ejída], con la acentuación correspondiente al étimo griego, y en la que puede haber influido la pronunciación francesa de esta palabra, está en desuso y debe evitarse.

2. Es impropio el uso de esta voz con el significado de ‘mandato’ que se ve en los ejemplos siguientes: *«Los treinta y tantos años de égida conservadora en Nicaragua ofrecen un raro ejemplo de estabilidad progresiva» (PzBrignoli H.ª Centroamérica [C. Rica 1985]); *«Todo nos recuerda a Franco, la incuria y la desidia que durante su égida desgarró la vida cotidiana» (Mundo [Esp.] 22.11.94).

3. Es incorrecto el empleo de este término con el significado de ‘huida, exilio, emigración’, error que se debe a confusión con hégira (® hégira, 2): *«Planearán sobre el conjunto los efectos del golpe militar y la égida de tantos demócratas chilenos que no han conseguido olvidar la brutal represión» (Abc [Esp.] 13.9.96).

 

 

 

egipcíaco, ca o egipciaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

*égira. ® hégira.

 

 

 

 

 

 

 

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elegíaco, ca o elegiaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

élite o elite. Son válidas ambas formas. La palabra francesa élite, que significa ‘minoría selecta o rectora’ y se pronuncia en francés [elít], se adaptó al español en la forma elite [elíte], es decir, como palabra llana, no esdrújula. No obstante, la forma escrita francesa élite, que circuló como extranjerismo durante un tiempo, dio lugar a que muchas personas pronunciasen esta palabra francesa interpretando la tilde a la manera española, es decir, como si fuera una palabra esdrújula. Aunque esta pronunciación es antietimológica, ha adquirido tal extensión en nuestra lengua que es la normal incluso entre personas cultas. Así pues, la grafía élite y la pronunciación esdrújula correspondiente han de considerarse también correctas en español.

 

 

 

enhorabuena. 1. Se escribe en una sola palabra cuando se usa como sustantivo, con el significado de ‘felicitación’: «Todos querían darle la enhorabuena al vencedor de la jornada» (Época [Chile] 28.7.97); o cuando, también como sustantivo, forma parte de la locución adverbial de enhorabuena: «¡Estar siempre de enhorabuena!» (Nieva Nosferatu [Esp. 1993]).

2. Puede escribirse en una o en varias palabras en los casos siguientes:

a) Cuando se emplea sola, con valor interjectivo, para felicitar a alguien. En este uso se prefiere hoy claramente su escritura en una sola palabra: «Tiene su poco de sangre india, enhorabuena» (Benedetti Primavera [Urug. 1982]).

b) Cuando se usa como adverbio en fórmulas de felicitación: «—A lo mejor me caso. —Pues que sea enhorabuena» (Landero Juegos [Esp. 1989]); «Hale, que sea en hora buena» (Berlanga Gaznápira [Esp. 1984]). En el uso actual se está imponiendo la grafía en una sola palabra.

c) Cuando, como adverbio, se usa para denotar aprobación o conformidad: «Que venda enhorabuena al precio que más le acomode» (Picó Filo [P. Rico 1993]); «Si aún insistís en llamar a esto Justicia, llamadla en hora buena» (Heredia Fuente [Méx. 1932). En el uso actual se está imponiendo la grafía en una sola palabra.

3. La variante norabuena es hoy rara y debe evitarse.

 

 

 

epidermis. ‘Capa superior de la piel’. Es un sustantivo femenino: la epidermis. No debe usarse como masculino, como ocurre en el ejemplo siguiente: *«Epidermis verde azulado» (Tiscornia Plantas [Arg. 1991]); aquí debió escribirse epidermis verde azulada.

 

 

 

ese, sa, so. Demostrativo: ® TILDE2, 3.2.1.

 

 

 

eslalon. ‘Modalidad de esquí’. Este sustantivo masculino es adaptación al español de la voz noruega slalom. Se tilda solamente su plural esdrújuloeslálones. No deben usarse las formas *eslálom, para el singular, ni *eslalons, para el plural.

 

 

 

eslogan. ‘Lema publicitario o político’. Este sustantivo masculino es adaptación al español de la voz inglesa slogan. Se tilda solamente su plural esdrújulo eslóganes. No debe usarse para el plural la forma *eslógans.

 

 

 

esmoquin. ‘Traje masculino de etiqueta’. Este sustantivo masculino es adaptación al español de la voz inglesa smoking, adoptada por los franceses para nombrar este tipo de traje, cuya chaqueta se parece a la smoking jacket, chaqueta que se ponían los ingleses para fumar. Se tilda solamente su plural esdrújulo esmóquines. No debe usarse para el plural la forma *esmóquins.

 

 

 

espécimen. ‘Muestra, modelo, ejemplar’. Este sustantivo masculino es esdrújulo. En el plural, el acento prosódico cambia de lugar: especímenes, y no *espécimenes. Por contagio del plural especímenes, en el que es tónica la i, se usa con frecuencia en singular la forma llana *especimen [espesímen, espezímen], no admitida en la norma culta: *«Es necesario obtener células del especimen cuyo sexo se desea descubrir» (Vanguardia [Esp.] 2.7.95).

 

 

 

estado. 1. Se escribe con inicial mayúscula cuando significa ‘conjunto de los órganos de gobierno de un país soberano’: «Es un problema nacional cuya solución ciertamente tiene que venir de la cooperación entre diversos órganos del Estado» (Siglo [Pan.] 10.4.97); «El Estado francés [...] y el nuevo Estado alemán expresarán finalmente intereses divergentes» (Cronista [Arg.] 16.7.92), y cuando se refiere a la unidad política que constituye un país, o a su territorio, tanto en singular como en plural: «Es importante dar a conocer a Cataluña en el resto del Estado» (País Digital [Esp.] 20.9.97); «El derecho internacional no hace diferencia en cuanto al tamaño o la ubicación geopolítica de los Estados» (Ortega Combatiendo [Nic. 1988]). Con estos dos sentidos, forma parte de numerosas expresiones y locuciones: jefe del Estado, secretario de Estado, golpe de Estado, razón de Estado, etc.

2. Se escribe con minúscula en el resto de sus acepciones, incluida la que se refiere a la ‘porción del territorio de un Estado cuyos habitantes se rigen, en algunos asuntos, por leyes propias’ (como ocurre en el resto de entidades territoriales: comunidad autónoma, departamento, provincia, región, etc., que se escriben con inicial minúscula): «Ayer en el estado de Oaxaca hubo elecciones extraordinarias» (Excelsior [Méx.] 27.5.96); «La mitad de los 50 estados norteamericanos regula los experimentos relacionados con biotecnología» (Clarín [Arg.] 28.2.97).

 

 

 

este1, ta, to. Demostrativo: ® TILDE2, 3.2.1.

 

 

 

este2. ‘Punto cardinal’: ® MAYúSCULAS, 3.2.13.

 

 

 

estratósfera o estratosfera. ® -sfera.

 

 

 

examen. ‘Prueba de calificación’ y ‘estudio, indagación’. Se tilda solamente su plural esdrújulo exámenes.

 

 

 

exósfera o exosfera. ® -sfera.

 

 

 

extra-. Prefijo que significa ‘fuera de’, como en extrajudicial, extraordinario, extramuros, etc.; o ‘sumamente’, como en extraplano, extralargo, extrafino, etc. Debe escribirse unido sin guion al adjetivo, o con guion intemedio si se une a una sigla o a una palabra que comienza por mayúscula: «Clinton confirma a Menem su respaldo para que el país se convierta en aliado extra-OTAN» (Abc Electrónico [Esp.] 17.10.97); «Deberemos estar en condiciones de conquistar el voto favorable de siete senadores extra-Concertación» (Hoy [Chile] 10-16.11.97).

 

 

 

extra. 1. Como adjetivo significa ‘extraordinario’, en un doble sentido: ‘superior’, referido a calidad o a tamaño, y ‘adicional’. Es invariable en plural cuando significa ‘superior’, tanto en calidad (Yo solo uso aceites extra) como en tamaño (Los huevos extra son los más caros). Cuando significa ‘adicional’, aunque no faltan ejemplos de uso invariable, hoy es preferible añadir la -s en plural: «Esto de hacer horas extras mata» (Daneri Matar [Arg. 1981]); «Muchas personas luchan arduamente contra los kilos extras que llevan encima» (Tiempo [Col.] 7.1.88).

2. Como sustantivo, el plural es siempre extras y el género depende de las distintas acepciones:

a) ‘Persona que aparece en una película y se limita a figurar, sin hablar’. Adopta ambos géneros: el extra, si se trata de un hombre; la extra, si se trata de una mujer.

b) En España, ‘paga extraordinaria que reciben los trabajadores en verano y Navidad’. Es femenino: la extra.

c) ‘Cosa extraordinaria, fuera de lo ordinario o habitual’. Se emplea normalmente en plural y, en el uso general, es masculino: «Si se suman varios extras al sueldo base, los ingresos pueden ascender a dos millones mensuales» (Mundo [Esp.] 7.6.94). No obstante, en algunos países americanos se usa como femenino: «Unos pesillos nada más, don Manuel, para las extras. Lo de siempre: propinas, untar la mano a uno que otro» (Rovinski Herencia [C. Rica 1993]).

 

 

 

f. 1. Séptima letra del abecedario español y sexta del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) efe; su plural es efes.

2. Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico labiodental fricativo sordo /f/.

3. Debe evitarse la pronunciación como /j/ de este sonido: *[ajuéra, juérte, dijúnto, jelíz, jogón] por afuera, fuerte, difunto, feliz, fogón, así como su sustitución por /z/: *[zelípe] por Felipe.

 

 

f.

FECHA.

footing.

fotósfera o fotosfera.

franklin.

fútil.

 

FECHA. 1. La fecha es la indicación del día, mes y año en que sucede o se hace una cosa. El orden de mención de cada uno de estos elementos varía según distintos modelos:

a)En los países latinos se utiliza habitualmente el orden ascendente, esto es, día, mes, año: 31 de diciembre de 1992. Como se ve en el ejemplo, entre el día y el mes, así como entre el mes y el año, se intercala la preposición de(® 3c). Este es el modelo que debe utilizarse, por razones de unidad, en todos los países de habla hispana.

b)En los países anglosajones, el orden habitual es mes, día, año: diciembre 31 de 1992. En este caso, no se utiliza preposición alguna entre el mes y el día. Aunque este modelo tiene cierto uso en Hispanoamérica y cuenta con algunos antecedentes hispanos, debe evitarse su empleo en español, ya que hoy se debe a indudable influjo del inglés.

c)Las normas de la ISO (International Organization for Standardization ‘Organización Internacional de Normalización’) recomiendan el orden descendente, esto es, año, mes, día, sin preposición alguna entre cada uno de los elementos: 1992 diciembre 31. Este modelo solo debe utilizarse en documentos de carácter científico o técnico de circulación internacional.

2.Las fechas pueden escribirse enteramente con letras, con una combinación de letras y números o solo con números:

a)No es frecuente escribir las fechas enteramente con letras: Veintiocho de septiembre de mil novecientos noventa y seis. Esto suele hacerse solo en documentos especialmente solemnes, escrituras públicas, actas notariales o cheques bancarios. En estos casos, el primer día del mes puede escribirse con el ordinal primero (® PRIMERO), uso más habitual en América, o con el cardinal uno, uso más habitual en España.

b) El sistema más común combina letras y números. En este caso, el día y el año se escriben con números arábigos, y el mes, con letras y siempre con inicial minúscula: 12 de octubre de 1492. En documentos antiguos era frecuente escribir con números romanos, a veces en minúscula, la indicación de día y año: «Esta carta fue fecha domingo, a xxvi dias de setiembre, anno Domini mcclviiii» (Doc. [Esp. 1270]). Hoy solamente es frecuente escribir los años con números romanos en los monumentos o placas conmemorativas, y siempre en mayúsculas.

c)Con mucha frecuencia, para abreviar, las fechas se escriben solo con números, separando las cifras correspondientes a día, mes y año con guiones, barras o puntos, y sin blancos de separación: 12-5-98; 14/III/1970; 6.8.00. Como se ve por los ejemplos, el año puede aparecer indicado con sus cuatro cifras o solamente con las dos últimas, y el mes, en números arábigos o romanos. En estos casos, cuando el número que indica el mes o el día es inferior a diez, se recomienda no anteponer un cero a la cifra simple, salvo que ello sea necesario por razones técnicas (por ejemplo, en formularios informatizados) o de seguridad (para evitar alteraciones en la fecha en documentos bancarios o comerciales); así, es preferible escribir 5.7.99, 2-9-1940, mejor que 05.07.99, 02-09-1940.

3.En la expresión de las fechas se utilizan las preposiciones a, en y de.

a)La preposición a se antepone siempre a la indicación del día, tanto de la semana como del mes, cuando introduce un complemento del verbo estar: Estamos a lunes (la pregunta que corresponde es ¿A qué (día) estamos?); Estamos a 28 de septiembre (la pregunta que corresponde es ¿A cuántos estamos?). Si se utiliza el verbo ser para expresar la fecha, debe hacerse sin preposición y con el verbo en tercera persona del singular: Es lunes; Es 15 de julio (la pregunta que corresponde, en ambos casos, es ¿Qué día es hoy?). También se emplea la preposición a ante la indicación del día cuando este se menciona sin artículo y es complemento de un verbo expreso o sobreentendido: Expido el presente certificado a 3 de enero de 1998; [Firmado] En Madrid, a 8 de junio de 2000. En el resto de los casos, la indicación del día va sin preposición y precedida de artículo: Te llamaré el lunes; Comienzo mis vacaciones el 20 de junio.

b)La preposición en antecede a la indicación del mes: Estamos en mayo; En marzo cumplió treinta años; o del año, si este no va acompañado del mes: Estamos en 1978; En 1982 el verano fue muy caluroso. Hoy debe evitarse, por arcaico, el empleo de en precediendo inmediatamente al día del mes: La ley se aprobó en 3 de mayo; lo normal, en estos casos, es usar el artículo: La ley se aprobó el 3 de mayo.

c)La preposición de se emplea entre la mención del día y el mes, y entre la del mes y el año: 15 de julio de 1957; En febrero de 1917 estalló la revolución en Rusia. También se usa la preposición de cuando se antepone al nombre del mes la palabra mes: Estamos en el mes de septiembre. No es necesaria esta preposición si se antepone a la expresión numérica del año la palabra año, aunque en estilo literario o formal se pone a veces: Murió en el año (de) 1974.

4.En relación con el uso del artículo el (y, en consecuencia, de la contracción del) delante de la expresión numérica de los años, hay que tener en cuenta las siguientes consideraciones:

a) Del año 1 al 1100 es más frecuente el empleo del artículo, al menos en la lengua hablada: Los árabes invadieron la Península en el 711. No faltan, sin embargo, abundantes testimonios sin artículo en la lengua escrita: «El 31 de agosto de 1056 se hallaba Fernando en Oña con toda su corte» (MndzPidal España [Esp. 1929] I 134); «Ya en 206 a. de J. C. tiene lugar la fundación de Itálica» (Lapesa H.ª lengua [Esp. 1942]).

b) Del año 1101 a 1999 es claramente mayoritario el uso sin artículo, tanto en la lengua hablada como en la escrita: Los Reyes Católicos conquistaron Granada en 1492, si bien no dejan de encontrarse ejemplos con artículo: «Nací en el 1964» (RdgzJuliá Cruce [P. Rico 1989]); «Empezamos a hacer en el 1947 aquellos guiones que se radiaban a las diez quince de la noche» (Díaz Radio [Esp. 1992]). Si se menciona abreviadamente el año, suprimiendo los dos primeros dígitos, es obligatorio el empleo del artículo: En febrero del 97 estuve en París; En el 92 se celebraron las Olimpiadas de Barcelona.

c) A partir del año 2000, la novedad que supuso el cambio de millar explica la tendencia mayoritaria inicial al uso del artículo: Fui al Caribe en el verano del 2000 o La autovía estará terminada en el 2010.

Sin embargo, en la datación de cartas y documentos no son tan marcadas las fluctuaciones antes señaladas y se prefiere, desde la Edad Media, el uso sin artículo delante del año, consolidando en la práctica una fórmula establecida: 14 de marzo de 1420, 17 de diciembre de 1999. Por ello, se recomienda mantener este uso en la datación de cartas y documentos del año 2000 y sucesivos: 4 de marzo de 2000. Esta recomendación no implica que se considere incorrecto, en estos casos, el uso del artículo: 4 de marzo del 2000. Naturalmente, si se menciona expresamente la palabra año, resulta obligado anteponer el artículo: 5 de mayo del año 2000.

5. Los años anteriores o inmediatamente posteriores al nacimiento de Jesucristo se acompañan de las abreviaturas a. de J. C., a. de C. o a. C. (‘antes de (Jesu)Cristo’, para los años anteriores) y d. de J. C., d. de C. o d. C. (‘después de (Jesu)Cristo’, para los años posteriores). Ejemplos: 211 a. C., 123 d. C. No deben expresarse los años anteriores a Cristo mediante la colocación de un signo menos delante del año: *En –202 Escipión derrotó a Aníbal.

6. En la datación de cartas y documentos es frecuente que, antes de la fecha, se mencione también el lugar en que se escriben. En estos casos, se pone coma entre el lugar y la fecha: Quito, 21 de febrero de 1967; Firmado en Madrid, a 3 de enero de 2000. También se separa con coma la indicación del día de la semana de la mención de día, mes y año: Hoy es jueves, 28 de septiembre de 2000.

7. Es incorrecto escribir con punto la expresión numérica de los años: *1.992, *2.000.

 

 

 

 

 

 

 

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footing. ® aerobismo.

 

 

 

fotósfera o fotosfera. ® -sfera.

 

 

 

franklin. ‘Unidad de carga eléctrica’. No lleva tilde en singular por ser una palabra llana acabada en -n. Su plural es fránklins, con tilde, ya que la -s final va precedida de otra consonante (® TILDE, 1.1.2). Su símbolo es Fr (® APéNDICE 3 ).

 

 

 

fútil. ‘De poca importancia’. Esta palabra es llana. Son incorrectas la grafía y la pronunciación aguda *futil [futíl].

 

 

 

g. 1. Octava letra del abecedario español y séptima del orden latino universal. Su nombre es femenino: (la) ge, pronunciado [jé]; su plural es ges [jés].

2. Con esta letra pueden representarse en la escritura dos sonidos consonánticos distintos:

2.1. Cuando la letra g precede a las vocales a, o, u (gato, agorero, guante), va en posición final de sílaba (dogma, ignorar) o agrupada con otra consonante (glacial, gnomo, gritar), representa el sonido velar sonoro /g/. Este mismo sonido lo representa también el dígrafo gu ante las vocales e, i. En este caso, la u no se pronuncia: [gérra] por guerra, [agijón] por aguijón. Ante estas mismas vocales, cuando la g y la u no forman dígrafo y tiene cada una sonido independiente, la u debe escribirse con diéresis (® DIéRESIS): desagüe, pingüino, lingüística.

2.1.1. Se suele pronunciar un leve sonido consonántico cercano a una /g/ delante de los diptongos /ua/, /ue/, /ui/ cuando estos se escriben con h antepuesta, esto es, cuando van en posición inicial o en posición interior a comienzo de sílaba: [guáka, guéso, guébo, guíra, aguáte, pariguéla, desguesár] por huaca, hueso, huevo, huira, ahuate, parihuela, deshuesar. Esta pronunciación ha quedado a veces fijada en la escritura, y así, algunas palabras que comienzan por hua-, hue- o hui- pueden escribirse también con gua-, güe- y güi-, respectivamente (® h, 3).

2.1.2. Debe evitarse en la pronunciación la sustitución de /g/ por /b/: *[abúja, abujéro] por aguja, agujero. También debe evitarse pronunciar la /g/ como /j/ o como /z/, lo que algunos hablantes hacen cuando este sonido va en posición final de sílaba: *[ijnoránte, iznoránte] por ignorante.

2.1.3. El sonido /g/ en posición final de palabra aparece solo en palabras de origen extranjero como gong, ring, iceberg, etc., y en voces de carácter onomatopéyico como zigzag. Algunas palabras, generalmente cultismos de origen griego, presentan la letra g en posición inicial seguida de una n. Debido a la dificultad de articulación de este grupo consonántico a comienzo de palabra, la g no suele pronunciarse, por lo que en la mayoría de estas voces se admite también su escritura sin la g inicial: gneis / neis y su derivado gnéisico / néisico; gnetáceo / netáceo; gnómico / nómico; gnomo / nomo; gnomon / nomon y sus derivados gnomónica / nomónica y gnomónico / nomónico; gnóstico / nóstico y su derivado gnosticismo / nosticismo. Aunque ambas formas son admisibles, la norma culta prefiere la grafía con g. Solo el término filosófico gnosis, y sus derivados gnoseología y gnoseológico, no admiten su escritura sin g-.

2.2. Cuando la g precede a las vocales e, i (gente, regir) representa el sonido velar fricativo sordo /j/. Esta pronunciación es la normal en los dialectos del centro, este y norte de España, y en varias regiones de Hispanoamérica. Pero en los dialectos meridionales peninsulares, en Canarias y en amplias zonas de Hispanoamérica existe una tendencia generalizada a la aspiración de este sonido: [hitáno, eskohér] por gitano, escoger.

2.2.1. El sonido /j/ se representa también en la escritura por la letra j ante cualquier vocal o en posición final de palabra (® j) y, en algunos nombres propios y en sus derivados, por la grafía arcaica x (® x, 3 y4).

 

 

g.

gana.

Ganimedes.

*garraspear, *garraspera.

genesíaco, ca o genesiaco, ca.

génesis.

geomancia o geomancía.

germen.

giróstato o girostato.

gn-.

gravamen.

guion1o guión.

GUION2O GUIÓN.

1. Como signo de unión entre palabras u otros signos.

2. Como signo de división de palabras a final de línea.

3. Uso del guion en obras de contenido lingüístico.

*gulimia.

 

gana. 1. ‘Deseo’: «Yo ya no tengo gana ninguna de emprender otra historia» (Gala Petra [Esp. 1980]). Se usa más comúnmente en plural expresivo, esto es, con el mismo sentido que en singular: «A veces me entran ganas de casarme de nuevo» (Sepúlverda Viejo [Chile 1989]).

2.Dar la (real o realísima) gana. Locución verbal que significa ‘querer’. Se emplea solo en singular: «Voy donde me da la gana» (Montero Trenza [Cuba 1987]; «Están aquí porque les da la real gana» (Guelbenzu Río [Esp. 1981]). Cuando va seguida de un infinitivo o de una oración subordinada precedida de la conjunción que, es correcto anteponer a estos elementos la preposición de o prescindir de ella: «No le daba la gana hacerlo» (Pitol Juegos [Méx. 1982]); «Ahora no me da la gana de irme» (Buero Música [Esp. 1989]); «No me da la gana de que le entre aquí el telele» (Herrera Cero [Esp. 1976]); «Este árbol lo cortan porque a mí me da la gana que lo corten» (Magaña Signos [Méx. 1951]).

3.Dar gana(s). Acompañando sin artículo al verbo dar, lleva siempre un complemento preposicional con de: dar ganas (o gana) [de algo]. Para saber, en este caso, cuándo el verbo debe concordar o no con el sustantivo gana(s), ha de tenerse en cuenta lo siguiente:

a)Cuando en la oración hay otro sustantivo que expresa lo que provoca las ganas y que funciona como sujeto, gana(s) es el complemento directo y, por tanto, no exige la concordancia con el verbo: «Este frío [...] me da ganas de hibernar» (Arel Jardín [Urug. 1985]); «Las cebollas dan gana de comer» (Font Quer Plantas [Esp. 1962]).

b)Cuando no existe en la oración otro sustantivo que funcione como sujeto, esta función la desempeña gana(s). En ese caso, el verbo dar debe ir en singular o en plural dependiendo de si se usa el singular gana (hoy muy poco frecuente): «Hasta a mí me da gana de dale un rial a esa pobre gente» (Carrasquilla Tiempos [Col. 1935-36]); o el plural ganas, que es hoy lo habitual: «Me dan ganas de darle un par de bofetadas» (Ocampo Testimonios [Arg. 1977]). En este último caso, probablemente por analogía con expresiones como dar vergüenza, dar miedo, etc. (® dar, 2), que llevan siempre el verbo en singular, no se realiza a veces la obligada concordancia: *«Te juro que hay veces que me da ganas de mandar todo al diablo» (Rovner Mundo [Arg. 1988]).

4.mala gana.® malagana, 2 y 3.

 

 

 

Ganimedes. El nombre del joven al que, según la mitología, Zeus raptó por su belleza para que sirviera de copero en el Olimpo —y que hoy es también el nombre de uno de los satélites de Júpiter— es Ganimedes [ganimédes], con acentuación llana, no *Ganímedes.

 

 

 

*garraspear, *garraspera. ®carraspear.

 

 

 

genesíaco, ca o genesiaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

génesis. Este sustantivo es femenino cuando significa ‘origen o principio’: «Indique las principales causas de la génesis y del desarrollo de los monopolios» (Tamames Economía [Esp. 1992]). Es masculino cuando se refiere al título del primer libro del Antiguo Testamento y, en ese caso, debe escribirse con mayúscula inicial: «En el Génesis, la serpiente ofrece a Eva una manzana» (Tiempo [Col.] 28.4.97).

 

 

 

geomancia o geomancía. ® -mancia o -mancía.

 

 

 

germen. ‘Principio, origen’ y ‘microorganismo patógeno’. Se tilda solamente su plural esdrújulo gérmenes.

 

 

 

giróstato o girostato. ‘Volante que gira manteniendo constante su plano de rotación’. Término de la física que se emplea solo en ámbitos muy especializados, en los que se usa con preferencia la forma etimológica esdrújula giróstato. Pero, al igual que ha ocurrido con otras palabras españolas terminadas en -stato (del gr. statós ‘estable’), existe una variante llana, girostato, hoy todavía minoritaria, pero también válida. (® aerostato o aeróstato; heliostato o helióstato; termostato o termóstato; reostato o reóstato).

 

 

 

 

 

 

 

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gn-. ® g, 2.1.3.

 

 

 

gravamen. ‘Carga, obligación’. Se tilda solamente su plural esdrújulo gravámenes.

 

 

 

guion1 o guión. ‘Escrito que sirve de guía’ y ‘signo ortográfico’. La doble grafía, con o sin tilde, responde a las dos formas posibles de articular esta palabra: con diptongo entre las vocales en contacto (guion [gión]), caso en que es monosílaba y debe escribirse sin tilde; o con hiato (guión [gi - ón]), caso en que es bisílaba y se tilda por ser aguda acabada en -n. La articulación con diptongo es la normal en amplias zonas de Hispanoámerica, especialmente en México y en el área centroamericana; por el contrario, en otros países americanos como la Argentina, Ecuador, Colombia y Venezuela, al igual que en España, esta palabra se articula con hiato y resulta, pues, bisílaba. Debido a esta alternancia, y para evitar la dispersión gráfica, en la última edición de la Ortografía académica (1999) se establece que toda combinación de vocal cerrada átona y abierta tónica se considere diptongo a efectos de acentuación gráfica. Por ello, en guion / guión y otras palabras en la misma situación como ion / ión, prion / prión, Ruan / Ruán, Sion / Sión y truhan / truhán, se da preferencia a la grafía sin tilde, aunque se permite que aquellos hablantes que pronuncien estas voces en dos sílabas puedan seguir tildándolas. (® TILDE2, 1.2).

 

 

 

GUION2 O GUIóN. Este signo ortográfico (-) no debe confundirse con la raya (¾). Ambos se representan por medio de un trazo horizontal, pero el guion es de una longitud sensiblemente menor que la de la raya (® RAYA). Para la doble acentuación de esta palabra, ®guion1 o guión.

El guion se usa en los casos siguientes:

1. Como signo de unión entre palabras u otros signos.

Se utiliza, o bien para vincular, en determinados casos, los dos elementos que integran una palabra compuesta (franco-alemán, histórico-crítico, bomba-trampa), o bien para expresar distintos tipos de relaciones entre palabras simples (relación precio-calidad, dirección Norte-Sur, ferrocarril Madrid-Málaga), caso en que funciona con valor de enlace similar al de una preposición o una conjunción. En ambos casos, cada uno de los elementos unidos por el guion conserva la acentuación gráfica que le corresponde como palabra independiente.

1.1.Puede unir nombres propios, nombres comunes y adjetivos:

1.1.1.Con los nombres propios, el guion se usa:

a)Para unir dos nombres de pila cuando el segundo de ellos puede confundirse con un apellido: Antonio-Marcos; o para formar apellidos compuestos por la suma de dos simples: Fernández-Ballesteros, González-Meca.

b)Para marcar, con valor de enlace, distintas relaciones circunstanciales entre nombres propios: trasvase Tajo-Segura, enfrentamiento Agassi-Sampras.

1.1.2.Con los nombres comunes, el guion se usa:

a)Para crear compuestos ocasionales mediante la unión de dos sustantivos, de los cuales el segundo actúa, en aposición, como modificador del primero, formando ambos un concepto unitario: «Los dos nuevos edificios eran “viviendas-puente” [...]. Servían para alojar durante dos años —el tiempo que tardaba la Administración en hacer casas nuevas— a las familias que perdían sus pisos por grietas» (País [Esp.] 7.3.00). Este tipo de compuestos apositivos puede escribirse también sin guion, con espacio intermedio. Esto ocurre cuando la aparición conjunta de ambos sustantivos se generaliza en el uso y el concepto unitario que ambos designan pasa a formar parte del léxico asentado. Así ha sucedido con expresiones como sofá cama, ciudad dormitorio, hombre rana, etc., que el Diccionario académico recoge sin guion.

b)Para establecer relaciones entre conceptos, que pueden ser fijas (kilómetros-hora, calidad-precio, coste-beneficio), o bien circunstanciales (conversaciones gobierno-sindicatos). En ambos casos, el guion tiene un valor de enlace similar al de una preposición o una conjunción (kilómetros por hora, conversaciones entre gobierno y sindicatos).

c)Con valor de conjunción copulativa, para unir dos sustantivos que expresan la doble condición de una persona: El director-presentador del programa X ha dimitido esta mañana. En estos casos, es preferible el uso de la conjunción copulativa: El director y presentador..., que expresa lo mismo y con igual economía de medios.

1.1.3. Con los adjetivos, hay que distinguir entre los gentilicios, esto es, los adjetivos que denotan la nacionalidad o el origen geográfico, y los que no lo son:

a)Cuando se trata de unir dos gentilicios, pueden separarse con guion ambos elementos o escribirse unidos sin guion. En el caso de que en el sustantivo al que se aplica el gentilicio compuesto se fusionen los caracteres propios de cada uno de los adjetivos, no se escribe guion intermedio: (escritor)hispanorromano, (ciudadano) francocanadiense, (dialecto)navarroaragonés. Si el guion sirve simplemente para poner en relación dos adjetivos gentilicios que conservan su referencia independiente, se escribe guion entre ambos elementos: (relaciones) germano-soviéticas, (frontera)chileno-argentina. Aquí el guion funciona nuevamente con valor de enlace similar al de una preposición o una conjunción, y el primer elemento permanece invariable, mientras que el segundo concuerda en género y número con el sustantivo.

b)Cuando se trata de aplicar conjuntamente a un sustantivo dos adjetivos calificativos o relacionales, se escribe guion intermedio entre ambos en los compuestos de nueva creación. En ese caso, el primer elemento conserva invariable la terminación masculina singular, mientras que el segundo concuerda en género y número con el nombre al que se refiere: (tratado) teórico-práctico, (lección) teórico-práctica, (cuerpos) técnico-administrativos. Ambos miembros del compuesto son tónicos, por lo que cada uno de ellos conserva su acentuación gráfica independiente. Naturalmente, si el primer elemento no es ya un adjetivo independiente, sino un elemento compositivo átono que funciona como forma prefija, se une sin guion al segundo elemento: (análisis) morfosintáctico, (movimiento) anarcosindicalista.

1.2. Aunque normalmente los prefijos se unen directamente a la palabra base (antinatural), cuando el prefijo precede a una sigla o a una palabra que comienza por mayúscula, se escribe guion intermedio: anti-OTAN, anti-Mussolini.

1.3.Existe un uso del guion que puede denominarse estilístico, ya que se emplea con fines puramente expresivos:

a)Para separar el prefijo de su base, cuando se desea hacer hincapié en el valor semántico del precomponente: «Las danzas de los areítos eran, sin duda, miméticas, como lo son todas las pri[mi]tivas y particularmente las rituales que constituyen una presentación mágica, pre-presentación o re-presentación» (Ortiz Música [Cuba 1975]).

b)Para vincular varias palabras que quien escribe desea presentar como un todo unitario. Este uso es particularmente frecuente en textos filosóficos, para expresar conceptos complejos: «Las dos terminaciones ontológicas cardinales que en ella describe Sartre —ser-para-sí, ser-para-otro— tienen en el “ser-para” su fundamento común» (Laín Teoría [Esp. 1983] 645).

1.4.El guion también puede unir otras combinaciones gráficas:

a)Números, sean consecutivos o no, para la expresión del intervalo existente entre uno y otro. Este uso es válido tanto en el caso de números arábigos como en el de números romanos: Alfonso Reyes (1889-1959); las páginas 23-45; durante los siglos X-XII. En la expresión de períodos, los años pueden estar escritos en su forma plena (1998-1999, 1900-2000), o bien en forma abreviada, mediante la supresión de las dos primeras cifras (curso académico 71-72). También es posible combinar la forma plena del primer año y la forma abreviada del segundo, siempre y cuando las dos primeras cifras de ambos coincidan. Así, podrá escribirse temporada 1992-93, pero no *temporada 1999-00 (en este caso habría dos opciones válidas: temporada 1999-2000 o temporada 99-00). El guion se emplea también en la expresión de las fechas, para separar los números relativos al día, mes y año (este último puede expresarse, igualmente, en su forma plena o en su forma abreviada: 24-5-2000 o 24-5-00). Con esta misma función puede utilizarse la barra e incluso el punto (® FECHA, 2c). Pueden usarse guiones para separar las parejas o tríos de las cifras que componen los números de teléfono: 593-12-83, pero en estos casos es perferible la separación mediante espacios en blanco: 593 12 83.

b)Letras o palabras y números, o prefijos y números: DC-10 (modelo de avión), N-260, N-IV (carreteras nacionales españolas), Barcelona-92 (Juegos Olímpicos celebrados en Barcelona en 1992), sub-18 (categoría deportiva), super-8 (tipo de película cinematográfica), etc.

2. Como signo de división de palabras a final de línea.

Cuando, por motivos de espacio, se deba dividir una palabra al final de una línea, se utilizará el guion de acuerdo con las siguientes normas:

2.1.El guion no debe separar letras de una misma sílaba; por tanto, el guion de final de línea debe ir colocado detrás de alguna de las sílabas que componen la palabra: te- / léfono, telé-/ fono o teléfo- / no. Sin embargo, hay dos posibilidades de división en las palabras compuestas de otras dos, o en aquellas integradas por una palabra y un prefijo:

a)Se pueden dividir separando sus componentes: nos- / otros, des- / amparo, hispano- / americano, etc. Estas divisiones solo son posibles si los dos componentes del compuesto tienen existencia independiente, o si el prefijo sigue funcionando como tal en la lengua moderna; así, serían incorrectas divisiones etimológicas como *arz- / obispo, *pen- / ínsula, *arc- / ángel, etc., puesto que arz-, pen- y arc- no son partículas que hoy puedan considerarse prefijos. Tampoco es posible la división tras el prefijo, si la forma que queda aislada no es una palabra existente en la lengua; así, sería incorrecta una división como *in-/ erme (‘indefenso, sin armas’), puesto que «erme» no quiere decir nada en español.

b)Se pueden dividir coincidiendo con el silabeo de la palabra: no- / sotros, de- / samparo, hispa- / noamericano, etc.

2.2.Dos o más vocales seguidas nunca se separan al final de renglón, formen diptongo, triptongo o hiato. La única excepción se da si las vocales que van seguidas forman parte de dos elementos distintos de una palabra compuesta: contra- / espionaje, hispano- / americano.

2.3. Cuando la primera sílaba de una palabra es una vocal, no se dejará esta letra sola al final del renglón: amis- / tad, y no *a- / mistad. Si esta vocal va precedida de una h, sí puede dejarse esta primera sílaba separada al final de línea: he- / rederos.

2.4. A diferencia de lo establecido en normas ortográficas anteriores, cuando una palabra tenga h intercalada no se colocará delante de esta letra el guion de final de línea, con el fin de no romper sílabas ni secuencias vocálicas (no hay que olvidar que la h es una letra «muda»): alhón- / diga o alhóndi- / ga, y no *al- / hóndiga; al- / mohada o almoha- / da, y no *almo- / hada; prohi- / bir, y no *pro- / hibir; inhu- / mano o inhuma- / no, y no *in- / humano; de- / sahucio o desahu- / cio, y no *des- / haucio ni *desa- / hucio. La única excepción son los casos en que la h intercalada precede a los diptongos ie, ue, en que sí puede colocarse el guion de final de línea delante de la h: des- / hielo, des- / hierba, vi- / huela, des- / huesar; aquí la h sí es principio de sílaba y la vocal posterior es, en realidad, una semiconsonante, por lo que, en estos casos, el guion respeta la norma de no romper sílabas ni secuencias vocálicas.

2.5. Cuando la x va seguida de vocal, es indisociable de esta en la escritura, de forma que el guion de final de línea debe colocarse delante de la x: bo- / xeo, Alei- / xandre. Si va seguida de consonante, la x forma sílaba con la vocal precedente: ex- / traño, ex- / ceso.

2.6. En cuanto a la división a final de renglón de grupos de consonantes, deben tenerse en cuenta las consideraciones siguientes:

a)Los dígrafos o letras dobles ch, ll y r, no se pueden dividir con guion de final de línea, ya que representan, cada uno de ellos, un solo sonido: ca- / lle, pe- / rro, pena- / cho. Cuando en una palabra compuesta de dos formantes, el segundo de ellos se escribe con rr por ir el sonido /rr/ en posición intervocálica, debe mantenerse esta grafía doble a principio de renglón, como si todo el compuesto hubiese sido escrito dentro de la misma línea: vice- / rrector, Villa- / rreal, pre- / rrománico. Por tanto, al dividir este tipo de palabras compuestas, no debe devolverse a cada uno de sus componentes la grafía que tienen cuando se escriben como palabras aisladas:infra- / rrojo, y no *infra- / rojo.

b)Cuando en una palabra aparecen dos consonantes seguidas, iguales o diferentes, generalmente la primera pertenece a la sílaba anterior y la segunda a la sílaba siguiente: con - ten - to, es - pal - da, per - fec - ción, in - novación.

c)Los grupos formados por una consonante seguida de l o r, como bl, cl, fl, gl, kl, pl, br, cr, dr, fr, gr, kr, pr, tr, siempre inician sílaba y no pueden separarse: de- / clarar, redo- / blar, incum- / plir, su- / primir, con- / trariado. No obstante, cuando las secuencias br y bl surgen por la adición de un prefijo a otra palabra, sí pueden separarse, puesto que cada consonante pertenece a una sílaba distinta: sub- / rayar, ab- / rogar, sub- / lunar.

d) La secuencia de consonantes tl tiende a pronunciarse en sílabas distintas en la mayor parte de la Península Ibérica (at - las, at - le - ta), mientras que en Hispanoamérica, especialmente en México y en los territorios donde se emplean con cierta frecuencia voces de origen náhuatl (en las que este grupo es inseparable: tla - co -te, cen - zon - tle), en Canarias y en algunas áreas peninsulares se pronuncian dentro de la misma sílaba (a - tlas, a - tle - ta). Dentro de Hispanoamérica constituye una excepción el caso de Puerto Rico, donde cada consonante se pronuncia en una sílaba distinta. Teniendo en cuenta estas diferencias, el grupo tl podrá separarse o no con guion de final de línea según que las consonantes que lo componen se articulen en sílabas distintas o dentro de la misma sílaba: at- / leta, atle- / ta.

e)Los grupos formados por las consonantes st, ls, ns, rs, ds, bs siempre cierran sílaba y no deben separarse: ist- / mo, sols- / ticio, cons- / trucción, supers- / ticioso, ads- / cripción, abs- / tenerse.

f)Cuando tres consonantes van seguidas en una palabra, se reparten entre dos sílabas teniendo siempre en cuenta la inseparabilidad de los grupos señalados anteriormente (®2.6c y e). Así pues, la tercera consonante que se ha sumado a estos grupos formará parte de la sílaba anterior (en el caso de los grupos detallados en el apartado c) o de la posterior (en el caso de los grupos detallados en el apartado e): con- / glomerado, des- / plazar, con- / fraternizar, cons- / tante, pers- / picaz.

g)Cuando las consonantes consecutivas en una palabra son cuatro, las dos primeras pertenecen a la primera sílaba y las dos últimas a la segunda, y así deben separarse: cons- / treñir, abs- / tracto, ads- / cribir.

2.7.Es preferible no dividir las palabras procedentes de otras lenguas al final de renglón, a no ser que se conozcan las reglas vigentes para ello en los idiomas respectivos.

2.8.Las abreviaturas y las siglas no se dividen nunca al final de renglón. Solo los acrónimos que se han incorporado al léxico general pueden dividirse con guion de final de línea: si- / da, lá- / ser, ov- / ni.

2.9.Cuando coincide con el final de línea un guion de los que se usan para formar compuestos, debe repetirse este signo al comienzo de la línea siguiente, para evitar que quien lee considere que la palabra compuesta se escribe sin guion: teórico- / -práctico, crédito- / -vivienda. También es necesaria esta repetición del guion en los usos estilísticos que hemos reseñando en el párrafo 1.3. Por el contrario, de esta norma deben excluirse los nombres y apellidos compuestos, ya que, en ese caso, la mayúscula inicial del segundo componente indica de forma suficiente que el guion no es meramente de final de línea, al no existir en español la posibilidad de insertar letras mayúsculas dentro de una palabra: Calvo- / Sotelo no podría interpretarse más que como Calvo-Sotelo (y nunca *CalvoSotelo).

2.10.Las expresiones numéricas, tanto las escritas en números romanos como en números arábigos, deben escribirse enteras dentro de la misma línea: *Juan XX- / III, *1 325 / 000 pts.

2.11.En el ámbito de la composición tipográfíca de textos, suelen hacerse las recomendaciones siguientes:

a)Es conveniente evitar las particiones que generen voces malsonantes: artí- / culo, tor- / pedo, Chi- / cago; o puedan dar lugar a malentendidos: El Gobier- / no aprobó la ley.

b)Se recomienda no dividir palabras de solo cuatro letras.

c)Se procurará evitar que, al dividir una palabra, queden al final o al principio de renglón dos sílabas iguales seguidas: Me dijo que que- / ría ir al cine.

d)Después de punto y seguido, se procurará no dejar al final de línea una sílaba de menos de tres letras: El sábado fuimos de excursión. Co- / mimos en una tasca muy barata. Mejor: Comi- / mos...

e)La última línea de un párrafo no deberá tener menos de cinco caracteres, sin contar el signo de puntuación que corresponda.

3. Uso del guion en obras de contenido lingüístico.

3.1.Para marcar la separación entre las sílabas que componen una palabra. En este caso, el guion se escribe entre espacios en blanco: ca - len - da - rio.

3.2.1.Cuando se antepone el guion a una parte de una palabra (sílaba, morfema, etc.), se indica que esta parte va en posición final de palabra: -illo, -idad, -ar. En este caso, si a la sílaba que precede al morfema o elemento compositivo le corresponde llevar tilde, esta aparecerá sobre el guion: -´fago (litófago).

3.2.2.Cuando el guion se pospone a una parte de la palabra, se indica que esa parte va en posición inicial: post-, re-, cant-.

3.2.3.Si una parte de una palabra se coloca entre guiones, se indica que aparece en interior de palabra: -ec-, -in-, -bl-.

 

 

 

*gulimia. ®bulimia.

 

 

 

h. 1. Novena letra del abecedario español y octava del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) hache (no *el hache, ya que el nombre de esta letra es una de las excepciones a la regla que exige el empleo de la forma el del artículo ante nombres femeninos que comienzan por /a/ tónica; ® el, ?); su plural es haches.

2. Esta letra no representa, en el español estándar actual, ningún sonido, aunque hasta mediados del siglo XVI se pronunciaba, en determinados casos (concretamente cuando procedía de f inicial latina), de forma parecida a como se pronuncia hoy la h aspirada inglesa. Esta aspiración aún se conserva como rasgo dialectal en Andalucía, Extremadura, Canarias y otras zonas de España y América. A veces, la aspiración llega casi a convertirse en el sonido velar fricativo sordo /j/, pronunciación que en algún caso ha tomado carta de naturaleza en la escritura; así ha ocurrido, por ejemplo, con la palabra jondo (= hondo, del lat. fundus) con que se designa el cante más genuinamente andaluz, caracterizado por su profundo sentimiento, o con el verbo jalar, variante de halar usada en varios países americanos. En algunos extranjerismos usados corrientemente en español (generalmente tomados del inglés o del alemán, pero también de otras lenguas como el árabe), así como en algunos nombres propios extranjeros y sus derivados, la h se pronuncia también aspirada o con sonido cercano al de /j/: hippy, holding, hachís, hamudí, Hawai (hawaiano), Hegel (hegeliano), etc.

3. En las palabras que contienen los diptongos /ua/, /ue/, /ui/ en posición inicial o en posición interior a comienzo de sílaba, y que se escriben con h antepuesta (hua-, hue-, hui-), se suele pronunciar ante el diptongo un leve sonido consonántico cercano a una /g/: *[guáko, guéso, guébo, guíra, aguáte, pariguéla, desguesár] por huaco, hueso, huevo, huira, ahuate, parihuela, deshuesar. Esta pronunciación ha quedado, a veces, fijada en la escritura, y así, algunas palabras que comienzan por hua-, hue- o hui- pueden escribirse también con gua-, güe- y güi-, respectivamente, como huaca, huacal, huachalomo, huachar, huachinango, huaco, huairuro, huaje, huamúchil, huao, huaquear, huemul, huero, huillín, huipil, huiro, etc., escritas tambiénguaca, guacal, guachalomo, guachar, guachinango, guaco, guairuro, guaje, guamúchil, guao, guaquear, güemul, güero, güillín, güipil, güiro, etc.

4. El grupo hi en posición inicial de palabra seguido de una e tónica se pronuncia normalmente como el sonido palatal sonoro /y/(® y1), salvo detrás de pausa o de palabra que termina en vocal, en que la pronunciación oscila entre [ié] y [yé]. Así, es normal que palabras como hierro, hielo, hierba, hiedra se pronuncien [yérro, yélo, yérba, yédra]. También esta pronunciación se ha fijado en algún caso en la escritura, como ha ocurrido con las palabras hiedra y hierba, y con algunos derivados de esta última, que pueden escribirse también yedra, yerba, yerbajo, etc. En el Río de la Plata, las formas hierba y yerba no son simples variantes gráficas, sino que aluden a conceptos diferentes: mientras que hierba designa cualquier planta pequeña de tallo tierno, yerba designa solo la que se emplea para preparar el mate.

5. La letra h puede aparecer en español delante de cualquiera de las cinco vocales (hálito, heno, hilo, alcohol, ahumar). Solo en el caso de unas pocas palabras de origen extranjero aparece h ante consonante. Se trata de mihrab, ohm y sus derivados, y brahmán y los suyos. En posición final de palabra aparece en algunas interjecciones: bah, oh, ah, eh.

 

 

h.

hacera.

hégira.

héjira.

heliostato o helióstato.

hemiplejia o hemiplejía.

heterósfera o heterosfera.

HIATO.

hidromancia o hidromancía.

hidrósfera o hidrosfera.

himen.

hipocondría.

hipocondríaco, ca o hipocondriaco, ca.

homósfera u homosfera.

hora1.

1. A buena hora o a buenas horas.

2. De buena hora.

3. En buena hora.

4. En hora buena.

5. En mala hora.

6. Hacer hora o hacer horas.

7. Horas y horas u horas de horas.

8. Hora extra.

9. Hora pico o punta y hora valle.

HORA2.

 

hacera. ® acera.

 

 

 

hégira. 1. ‘Era musulmana’. Esta palabra procede de una voz árabe que significa ‘huida’, pues fue la huida de Mahoma de La Meca a Medina el acontecimiento que se tomó como punto de partida para el cómputo de la era musulmana: «El pasaje [...] se debe a un autor del siglo VII a VIII de la hégira» (Caro Baroja Tecnología [Esp. 1969]). Esta es la grafía de uso mayoritario, aunque la variante héjira también es válida: «Los almorávides fueron expulsados de Córdoba el año 539 de la héjira» (MndzPidal Poesía [Esp. 1924-57]). No se considera correcto el uso de la grafía *égira.

2. Además del sentido antes expuesto, es frecuente y admisible el empleo de hégira con el significado de ‘huida, emigración’ que tiene su étimo árabe: «Tuvo que dirigir la hégira del pueblo mormón americano hasta Salt Lake en Utah» (VqzMontalbán Galíndez [Esp. 1990]).

3. No debe usarse este término con el significado de ‘mandato’, error debido a su confusión con égida, término que, por otra parte, tampoco debe usarse con este sentido (® égida): *«Bajo la hégira de un gobierno postcastrista» (Diario [EE. UU.] 3.7.97).

 

 

 

héjira. ® hégira.

 

 

 

heliostato o helióstato. ‘Aparato que refleja la luz solar’. Ambas acentuaciones son correctas. Como ha ocurrido en la mayoría de las palabras españolas con esta terminación (del gr. statós ‘estable’), la forma llana está desplazando hoy en el uso a la forma etimológica esdrújula. (® aerostato o aeróstato; giróstato o girostato; reostato o reóstato; termostato o termóstato).

 

 

 

hemiplejia o hemiplejía. ® -plejia o -plejía.

 

 

 

heterósfera o heterosfera. ® -sfera.

 

 

 

HIATO. 1. Es la secuencia de dos vocales que se pronuncian en sílabas distintas: grú - a, pa - ís, ca - er, dis - cu - tí - ais. Desde el punto de vista fonético, son hiatos las combinaciones de una vocal abierta (a, e, o) átona seguida de una vocal cerrada (i, u) tónica: raíz, laúd, reír, transeúnte, oír; de una cerrada tónica seguida de una abierta átona: María, ríe, frío, cacatúa, acentúe, búho; de dos vocales abiertas distintas[1]: caer, aorta, teatro, etéreo, coágulo, poeta; y de dos vocales iguales: azahar, poseer, chiita, alcohol, aunque a menudo, especialmente cuando las dos vocales son átonas —reencuentro, cooperar, etc.—, se reducen a una sola en la pronunciación espontánea.

2. Las otras combinaciones posibles de dos vocales (salvo la secuencia de una vocal abierta tónica seguida de una cerrada átona, que forma siempre diptongo en español) se pueden pronunciar como hiatos o como diptongos (® DIPTONGO, 1 y 2), dependiendo de diversos factores: las palabras concretas en las que se encuentren incluidas, el origen geográfico o social del hablante (® 4 y 5), el mayor o menor esmero en la pronunciación, etc. No obstante, con el fin de evitar vacilaciones en la consideración como hiato o como diptongo de una determinada combinación vocálica dentro de una palabra, las secuencias vocálicas distintas de las descritas en el primer párrafo se considerarán siempre diptongos a efectos de acentuación gráfica (® TILDE2, 2.1.1 y 2.2.1).

3. La h intercalada no tiene ninguna implicación en la consideración como hiato o como diptongo de una determinada secuencia vocálica. Así, hay grupos de vocales con h intermedia que forman diptongo: ahijado, ahumar, prohibir, y otros que forman hiato: ahínco, turbohélice, prohíbe.

4. Tanto en el español de España como en el de América, existe una tendencia antihiática muy marcada en el habla de las personas de bajo nivel sociocultural, lo que provoca que determinadas secuencias vocálicas que son hiatos en el habla culta se pronuncien como diptongos entre hablantes poco instruidos, con el consiguiente cierre en el timbre de la vocal átona. Así, deben evitarse pronunciaciones como *[golpiár] por golpear, *[akordión] por acordeón, *[kuéte] por cohete, *[pelié] porpeleé, etc. No obstante, en algunos países de América, particularmente en México, este fenómeno puede darse incluso en el nivel culto.

5. En América es muy frecuente, y no está marcada social o culturalmente, la pronunciación como diptongos de combinaciones vocálicas formadas por una vocal cerrada átona y una vocal abierta tónica, o por dos vocales cerradas distintas, combinaciones que, por el contrario, se pronuncian mayoritariamente como hiatos en el español de España y de algunas zonas de América, como la Argentina y Ecuador. Así, la palabra guion se pronuncia como bisílaba, debido al hiato, en España y en algunas zonas de América (gui - on), y como monosílaba, debido al diptongo, en otras áreas americanas (guion); lo mismo sucede con jesuita, que vacila, según las zonas, entre el hiato (je - su - i - ta) y el diptongo (je - sui - ta). Sobre la acentuación gráfica de las palabras que incluyen estas combinaciones vocálicas, ® TILDE2, 2.1.

 

 

 

 

[1]Aunque, en el habla, la secuencia de dos vocales abiertas —especialmente cuando ninguna de ellas es tónica— puede articularse como diptongo, esta combinación vocálica se considera siempre hiato desde el punto de vista normativo.

 

hidromancia o hidromancía. ® -mancia o -mancía.

 

 

 

hidrósfera o hidrosfera. ® -sfera.

 

 

 

himen. ‘Membrana de la vagina’. Se tilda solamente su plural esdrújulo hímenes.

 

 

 

hipocondría. ‘Preocupación extrema por la salud, de carácter patológico’. No es correcta la forma *hipocondria [ipokóndria].

 

 

 

hipocondríaco, ca o hipocondriaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

homósfera u homosfera. ® -sfera.

 

 

 

hora1. ‘Cada una de las veinticuatro partes en que se divide el día’. Este sustantivo femenino forma parte de numerosas locuciones, de las cuales merecen comentarse las siguientes:

1.A buena hora o a buenas horas. Para expresar irónicamente que algo se produce cuando ya ha pasado el momento oportuno, pueden usarse indistintamente ambas formas; en España es más frecuente su empleo en plural, por analogía con la locución más larga y de igual sentido a buenas horas, mangas verdes: «—Hemos encargado que consigan un reemplazo. —A buena hora» (Ribeyro Santiago [Perú 1995]); «¡A buenas horas se acordaba de legalizar la situación!» (José Keaton [Esp. 1991]); «—Y mi reputación, ¿qué? —A buenas horas, mangas verdes» (Mendizábal Cuponazo[Esp. 1992]). Estas locuciones también se utilizan para expresar la negativa o el rechazo del hablante ante lo que se enuncia a continuación: «—El que busque ayuntamiento, que afloje. [...] Y si no, que se trabaje a las féminas por la cara. —¡A buena hora dejo yo que todos sigan tu política!» (Rellán Crónica [Esp. 1985]); «A buenas horas le iba a avasallar nadie a él» (MtnGaite Fragmentos [Esp. 1976]).

Con el sentido de ‘en un momento adecuado u oportuno, con tiempo suficiente’ se emplea solo en singular: «Llegó [usted] a buena hora. Mi madre está por servir el almuerzo» (Montero Trenza [Cuba 1987]); «Si llego a buena hora no se inquietan» (LpzPáez Herlinda [Méx. 1993]). No debe confundirse con en buena hora (®3).

2. De buena hora. Esta locución adverbial, de poco uso en español, es traducción del francés de bonne heure y significa ‘temprano’: «Para se recoger [las aves] de buena hora a sus aposientos [sic]» (Ciruelo Reprobación [Esp. c1530] II, 5); «Saliste conmigo esta mañana, de muy buena hora» (SchsSinisterra Lope [Esp. 1986]). Es preferible usar el adverbio español temprano, que además es más breve.

3. En buena hora. Locución adverbial que expresa conformidad o aprobación ante lo que se enuncia a continuación: «Ya la propia avenida Eldorado, en buena hora adornada con grandes esculturas, tiene también su culto al desgreño» (Tiempo [Col.] 16.11.94). No debe confundirse con a buena hora (® 1).

4. En hora buena. ® ENHORABUENA.

5. En mala hora. Locución adverbial que expresa desaprobación o disgusto ante lo que se enuncia a continuación: «En mala hora vinieron [ustedes] y nos pagaron la hospitalidad dejando el país lleno de huevos de serpiente» (VqzMontalbán Galíndez [Esp. 1990]). Con este sentido, no debe usarse la expresión *a mala hora: *«Ludo recordó que a mala hora le había dicho que esa casa era suya» (Ribeyro Geniecillos [Perú 1983]).

6. Hacer hora o hacer horas. Hacer hora se emplea con el mismo sentido que la locución de uso más general hacer tiempo (‘entretenerse esperando a que llegue el momento oportuno para algo’): «Al poco tiempo decidí que hacer hora en la calle me atraía más que quedarme en el colegio» (GaSoubriet Bruna [Esp. 1990]); «Estoy haciendo hora, el avión de Bob está atrasado» (Serrano Vida [Chile 1995]). No debe confundirse con la expresión hacer horas, que significa ‘hacer horas extraordinarias’: «—Le darán otro trabajo que pueda hacer. —Pero ganará menos. No podrá hacer horas» (Signes Antonio [Esp. 1976]).

7. Horas y horas u horas de horas. Ambas locuciones significan ‘durante horas, mucho tiempo seguido’. La primera es la de uso más general, mientras que la segunda se emplea en algunos países de América como Perú, Chile, Venezuela, Colombia, Costa Rica y Ecuador: «Lo ven sentado, columpiándose suavemente en la mecedora, mudo y pasmado, horas de horas» (Vargas Llosa Tía [Perú 1977]); «Me paso, horas de horas, mirando y suspirando» (Araya Luna [Chile 1982]); «Pasé horas de horas en el muelle, viendo llegar los barcos» (Rossi María [C. Rica 1985]); «Allí ha esperado horas de horas» (Aguilera Tigre [Ecuad. 1955]).

8. Hora extra. ® EXTRA, 1.

9.Hora pico o punta y hora valle.® PICO, PUNTA y VALLE, 1.

 

 

 

HORA2. La hora es la indicación del momento en que sucede o se hace una cosa en relación con cada una de las veinticuatro partes en que se divide el día (® hora1).

1.La pregunta que corresponde a la indicación de la hora se formula, en la lengua culta, en singular: ¿Qué hora es? (en ella, la palabra «hora» tiene el sentido genérico de ‘momento del día’). Su formulación en plural (¿Qué horas son?) es admisible, aunque menos recomendable, y se usa con cierta frecuencia en algunos países hispanoamericanos, especialmente en el nivel popular: «—¿Qué horas son, compa? —Van a dar las cinco» (Campos Carne [Méx. 1982]); «—¿Qué horas son? —La una casi» (Gamboa Páginas [Col. 1998]); «—¿Qué horas son, Ireneo? [...] —Faltan cuatro minutos para las ocho» (Borges Ficciones [Arg. 1944-56]). Solo es normal el plural en la frase hecha de intención reprobatoria ¿qué horas son estas?: «¡Oiga! ¿Cómo que qué horas son estas de llamar? ¡Pero si ha sido usted quien...!» (GaMay Operación [Esp. 1991]). En la respuesta, el verbo va en singular si se trata de la una (Es la una y diez) y en plural en el resto de los casos (Son las diez y media; Son las dos menos cuarto).

2.Para expresar la hora se utiliza la serie de los números cardinales, de acuerdo con dos modelos diferentes:

a)Aquel en que se utilizan solo los números del 1 al 12 y se añade, en caso de ser necesario, la indicación del tramo del día en el que se incluye la hora que se expresa: «de la mañana» (desde que sale el sol hasta el mediodía, o desde la medianoche hasta que amanece): A las nueve de la mañana hacía ya un calor insoportable; Me desperté a las tres de la mañana y ya no pude conciliar el sueño; «de la tarde» (desde el mediodía hasta que el sol se pone): Contraerán matrimonio mañana, a la una de la tarde; Falleció en su casa a las seis y cuarto de la tarde; «de la noche» (desde que anochece hasta la medianoche): No llegaron hasta pasadas las once de la noche; La puerta se cierra a las doce en punto de la noche; «de la madrugada» (desde la medianoche hasta que amanece): A las tres de la madrugada el frío era insoportable; Una llamada telefónica lo despertó a las cuatro y media de la madrugada. No es correcta la expresión *doce de la tarde, usada en lugar de doce de la mañana, del día o del mediodía. Para indicar las principales fracciones horarias se utilizan las expresiones en punto, y cuarto, y media y menos cuarto; en algunos países americanos como Chile, Venezuela, Perú, México y Ecuador, en lugar de menos cuarto se emplea la fórmula un o al [Méx.] cuarto para...: «Empiezo muy temprano, un cuarto para las siete» (Época [Chile] 11.7.97); «Era un cuarto para las diez» (Vargas LlosaConversación [Perú 1969]); «El sol sale a un cuarto para las seis» (Morón Gallo [Ven. 1986]); «Al cuarto para la una cierra el templo» (Elizondo Setenta [Méx. 1987]). El modelo de doce horas es el más utilizado cuando la hora se escribe con letras, y el más común en textos literarios y periodísticos. No obstante, este sistema también puede utilizarse si se opta por escribir la hora con cifras; pero, en ese caso, para evitar ambigüedades, deben emplearse, tras los números, las abreviaturas a. m. (del lat. ante merídiem ‘antes del mediodía’) y p. m. (del lat. post merídiem ‘después del mediodía’): 5.30 a. m. (‘cinco de la mañana o de la madrugada’) y 5.30 p. m. (‘cinco de la tarde’). Para las doce de la mañana se recomienda el empleo de la abreviatura m. (del lat. meridies ‘mediodía’): «Estudiantes con carné, gratis antes de las 12 m.» (Tiempo [Col.] 28.4.97).

b)Aquel en que se utilizan los números del 0 (para las doce de la noche) al 23, que presenta la ventaja de no requerir precisiones adicionales, ya que cada hora del día le corresponde un número diferente. Este modelo se expresa con preferencia en cifras, en lugar de letras, y se usa especialmente en contextos en que se requiere la máxima precisión con el mínimo de elementos: El autobús saldrá a las 15.30 h de la plaza de España. Aunque es menos común su empleo cuando la hora se escribe con letras, no faltan ejemplos de ello en contextos particulares, como demuestran los ejemplos siguientes: «Ingresó el 10 de octubre de 1930, a las diecinueve horas» (Baroja Vuelta [Esp. 1944-49]); «El sol se había puesto a las diecisiete y, a pesar de las nubes, pude bajar un par de astros» (Fogwill Cantos [Arg. 1998]); «[La campaña] comenzará oficialmente a las cero horas del viernes» (Vanguardia [Esp.] 2.11.95).

3. Como ya hemos visto, la expresión de las horas puede hacerse mediante letras o mediante números, y ello depende, básicamente, del tipo de texto de que se trate:

a) En textos literarios y periodísticos, así como en cualquier otro tipo de texto en que la precisión horaria no es un factor de especial relevancia, la hora se escribe preferentemente con letras: Su padre lo llamó a las diez de la noche para recordarle que debía acompañarlo al médico al día siguiente.

b)En horarios, convocatorias, actas, informes técnicos o científicos y cualquier otro tipo de texto en que la precisión en la indicación de la hora es un factor relevante, se utilizan preferentemente las cifras: La cena se servirá a las 22.30 en el comedor principal. Se ruega puntualidad.

No es recomendable mezclar el uso de letras y cifras; así, es preferible escribir las diez de la noche que las 10 de la noche.

En el uso de letras o cifras también influye el hecho de que se trate de horas exactas o aproximadas. En la expresión aproximada de las horas no suelen utilizarse cifras, sino letras, y se emplean fórmulas como alrededor de, hacia, y pico (® pico, 2), pasadas, etc.: «La orquesta debía comenzar a las ocho y eran las diez pasadas» (Vargas Llosa Casa [Perú 1966]);«Hacia las ocho de la tarde dieron por acabada la audiencia» (GaPavón Reinado [Esp. 1968]); «Aparecía por la clínica diariamente, alrededor de las cinco de la tarde» (Marsé Tardes [Esp. 1966]); «Serían las dos y pico de la tarde» (Chávez Batallador [Méx. 1986]). Cuando se expresan horas exactas, puede optarse por utilizar letras o números, teniendo en cuenta las preferencias señaladas anteriormente en función del tipo de texto.

4.Cuando se utilizan cifras en la expresión de la hora, hay que tener en cuenta lo siguiente:

a)Para separar las horas de los minutos, puede optarse por el uso del punto o de los dos puntos (® PUNTO, 3.1 y DOS PUNTOS, 2.1): 17.30 o 17:30.

b) Opcionalmente, puede emplearse tras las cifras el símbolo h (‘hora’), que, como todos los símbolos, debe escribirse sin punto (salvo, naturalmente, que se trate del punto que marca el final del enunciado): 17.30 h o 17:30 h. También es posible desglosar la mención de horas y minutos, e incluso segundos, utilizando para ello los símbolos correspondientes: La bomba se lanzó a las 15 h 24 min 12 s en un remoto paraje de Siberia. Este desglose es más común cuando se quiere expresar no tanto el momento en que ocurre un hecho, como su duración, especialmente en contextos científicos, deportivos y cualesquiera otros en que la precisión es esencial: El período de rotación de Marte es de 24 h 37 min 23 s; El primer clasificado hizo un tiempo de 13 h 35 min 14 s; El tiempo de cocción es de 2 h 40 min.

c) Las horas en punto se expresan mediante dos ceros en el lugar que corresponde a los minutos: 22.00 o 22:00. Pueden omitirse los dos ceros si tras la indicación de la hora se escribe el símbolo h(® b): El acto comenzará a las 22 h.

d) Cuando se utilicen las abreviaturasa. m., m. y p. m. (® 2a), no debe usarse, además, el símbolo h, por ser evidente que se trata de una referencia horaria. Lo correcto es escribir 17.30 h, 5.30 p. m. (o 17:30 h, 5:30 p. m.).

 

 

i. 1. Décima letra del abecedario español y novena del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) i; su plural es íes. También, para distinguirla de la i griega (® y1), recibe el nombre de i latina.

2. Con esta letra se representa en la escritura el sonido vocálico /i/. En la formación de hiatos y diptongos, la i forma parte, junto con la u, de las llamadas vocales cerradas o débiles.

3. En posición inicial de palabra, seguida de otra vocal (normalmente /e/, caso en que se escribe con h antepuesta, ® h, 3), se articula generalmente como el sonido palatal sonoro /y/ (® y1): [yatrojénia] por iatrogenia, [yóta] por iota, [yérba] por hierba, [yélo] por hielo, etc. (aunque, en la pronunciación esmerada, suele articularse como /i/: [iatrojénico, ióta, iérba, iélo]). La pronunciación general antes descrita ha dado lugar a la existencia de variantes gráficas en que la i- o la hi- se sustituyen por y: yatrogenia, yerba, yelo, etc.

4. Debe evitarse la pronunciación de la /i/ átona como /e/: *[melitár] por militar, *[medesína, medezína] por medicina.

5. El sonido /i/ puede ser representado también por la letra y. Esto ocurre en los casos siguientes:

a) Cuando se trata de la conjunción copulativa y (® y2): coser y cantar, Juan y Antonio, este y aquel.

b) Cuando el sonido /i/ va en posición final de palabra y está precedido de otra vocal con la que forma diptongo, o de dos con las que forma triptongo: ay, estoy, verdegay, Uruguay, buey, rey, muy, etc. (hay algunas excepciones: saharaui, bonsái, jai, samurái, agnusdéi).

Fuera de estos dos casos, puede encontrarse la grafía y con valor vocálico en algunos topónimos y antropónimos peninsulares: Ayllón, Goytisolo, Ynduráin, Yrigoyen, etc., vestigio de la antigua ortografía castellana, en que era frecuente el empleo de y con valor de /i/ en cualquier posición.

 

 

 

i.

-íaco, ca o -iaco, ca.

Iberia.

ibérico, ca.

ibero, ra o íbero, ra.

íleon.

ilíaco, ca o iliaco, ca.

ilion.

Ilión.

imagen.

*inconciente.

informar.

INTERROGACIÓN Y EXCLAMACIÓN (SIGNOS DE).

1. Signos de interrogación.

2. Signos de exclamación.

3. Indicaciones sobre el uso correcto de ambos signos.

4. Otros usos de los signos de interrogación y de exclamación.

intervalo.

Ío.

ion o ión.

ionósfera o ionosfera.

istmo.

*itsmo.

-íaco, ca o -iaco, ca. 1. Sufijo que sirve para formar, a partir de un nombre común o propio, adjetivos que indican relación: cardíaco o cardiaco ‘del corazón’, dionisíaco o dionisiaco ‘del dios griego Dioniso’, austríaco o austriaco ‘de Austria’.

2. Las palabras formadas con este sufijo presentan dos variantes acentuales: cardíaco o cardiaco, maníaco o maniaco, etc. La acentuación etimológica latina es -íaco [í - a - ko], con hiato entre las dos vocales en contacto. Pero también es correcta la acentuación llana -iaco [iá - ko], con diptongo en lugar de hiato. En el español americano, la norma culta prefiere la acentuación esdrújula ([kardíako], [maníako], etc.). En el español de España, es más corriente la pronunciación llana ([kardiáko], [maniáko], etc.), aunque al escribir suelen ser más frecuentes las grafías con tilde. Esta disociación debe ser evitada: es preferible la adecuación entre el uso oral y el escrito, de manera que quien pronuncie un hiato [í - a - ko] escriba -íaco y quien pronuncie un diptongo [iá - ko] escriba -iaco.

3. Muchos adjetivos con esta terminación han caído en desuso. Así, en el español actual se prefiere, por ejemplo, bosnio a bosníaco o bosniaco, cleptómano a cleptomaníaco o cleptomaniaco, dipsómano a dipsomaníaco o dipsomaniaco, egipcio a egipcíaco o egipciaco, olímpico a olimpíaco u olimpiaco, peloponesio a peloponesíaco o peloponesiaco, sirio a siríaco o siriaco.

 

Iberia. ® ibero o íbero.

 

 

 

ibérico, ca. ® ibero o íbero, 2.

 

 

 

ibero, ra o íbero, ra. 1. ‘De Iberia’ y, especialmente, ‘de un pueblo hispánico prerromano que habitaba el Levante peninsular’. Ambas acentuaciones son correctas: la forma llana ibero, acorde con el étimo latino de esta voz, es la preferida en el uso y la más recomendable; pero también se documenta, y es válida, la forma esdrújula íbero. (® celtíbero o celtibero).

2. Normalmente solo se usa en relación con la antigua Iberia, nombre con que era conocida por los antiguos la parte oriental, primero, y, después, toda la Península Ibérica. No es recomendable su empleo hoy como sinónimo de ‘español’ u ‘oriundo de la Península Ibérica’, como se ve en este ejemplo: «Los organizadores decidieron invitar a un matador de cada país del mundo taurino para rendir homenaje al maestro ibero [José Mari Manzanares]» (Yucatán [Méx.] 8.9.96). En este sentido es preferible utilizar el adjetivo ibérico, ca: «Hijo ilegítimo de un emigrante ibérico, heredó de él una tremenda bronca a todo cuanto sonara a autoridad» (SepúlvedaViejo [Chile 1989]); «Es una de las arañas más espectaculares [...] de la fauna ibérica» (Biológica n.º 24, 9.98).

3. Iberia también es el nombre con el que era conocida por los antiguos la región caucásica que ocupa la actual república de Georgia.

 

 

 

íleon. ‘Porción del intestino delgado, entre el yeyuno y el ciego’ e ‘ilion (hueso de la cadera)’. En este último sentido es preferible usar la forma ilion (® ilion), para evitar confusiones entre ambas partes anatómicas.

 

 

 

ilíaco, ca o iliaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

ilion. ‘Hueso de la cadera’. Esta palabra es llana: [ílion]. No debe confundirse con la aguda Ilión (® Ilión). Existe también la variante gráfica íleon, menos recomendable por existir un término homófono que alude a una parte anatómica distinta (® íleon).

 

 

 

Ilión. Uno de los nombres de la antigua ciudad de Troya, derivado del de su fundador, Ilos, hijo de Tros. A pesar de que en griego era esdrújula, la acentuación tradicional en español es aguda, por lo que no debe usarse la grafía sin tilde *Ilion, homófona de ilion (® ilion).

 

 

 

imagen. ‘Figura, representación’. Se tilda solamente su plural esdrújulo imágenes.

 

 

 

*inconciente. ® conciencia, 2.

 

 

 

informar. En el sentido de ‘hacer saber [algo a alguien]’, puede construirse de dos maneras diferentes:

a) Lo que se hace saber se expresa mediante un complemento de régimen encabezado por la preposición deo sobre: Informó DE su marcha a sus superiores; Informé al comité SOBRE los peligros del recalentamiento atmosférico. Si el complemento de régimen, en lugar de un sustantivo, es una oración subordinada encabezada por la conjunción que, es correcto el empleo conjunto de la preposición y la conjunción: Informó a sus superiores DE QUE se marchaba. Este es el régimen habitual en la lengua culta de España, aunque, cuando el complemento es una oración subordinada, tiende a construirse, también en España, sin preposición (® b). El complemento de persona es, en esta construcción, el complemento directo, pues admite la transformación en pasiva: Sus superiores fueron informados DE su marcha / DE QUE se marchaba). Por ello, deben emplearse las formas pronominales lo(s), para referente masculino, yla(s), para referente femenino: Lo/La informaron DE QUE su petición había sido denegada. No obstante, también se admite el uso de le para el masculino: Le informaron [a Juan] DE QUE su petición había sido denegada (® LEíSMO).

b) Lo que se hace saber se expresa mediante un complemento directo y se construye sin preposición. Este es el régimen habitual en la mayor parte de América: Informó la novedad a sus superiores; Se la informó. El complemento de persona es indirecto y, por tanto, la forma pronominal que debe utilizarse es le(s) (o se, si el complemento directo está representado por medio del pronombre correspondiente): Le informaron [a Juan o a María] QUE su petición había sido denegada; Se lo informaron (no sería correcto *Lo/La informaron QUE su petición había sido denegada; ® LOíSMO y LAíSMO).

 

 

 

INTERROGACIóN Y EXCLAMACIóN (SIGNOS DE). Los signos de interrogación (¿?) y de exclamación (¡!) son signos de puntuación que sirven para representar gráficamente la entonación interrogativa y exclamativa, respectivamente, de un enunciado. Son signos dobles, ya que existe un signo de apertura y otro de cierre, que deben colocarse de forma obligatoria al comienzo y al final del enunciado correspondiente. No obstante, hay usos específicos en nuestra lengua en los que solo se utilizan los signos de cierre (® 4a y d).

1.Signos de interrogación. Encierran enunciados interrogativos sintácticamente independientes, que poseen una entonación característica, compuesta por una o más líneas oblicuas ascendentes o descendentes. Se utilizan en los casos siguientes:

a)En enunciados interrogativos, tanto parciales —aquellos en los que la pregunta incide solo sobre una parte del enunciado y están introducidos por pronombres o adverbios interrogativos— como totales —aquellos en los que la pregunta incide sobre todo el enunciado y admiten simplemente un sí o no como respuesta—: ¿Cuándo llega tu madre?; ¿Vendrás a cenar a casa esta noche?

A veces, el enunciado interrogativo parcial está solo compuesto del pronombre o adverbio interrogativo, precedido o no de preposición: ¿Cómo?; ¿Quién?; ¿Qué?; ¿Cuándo?; ¿Por dónde?; ¿Con quién?; ¿Por qué?

b)En las llamadas interrogaciones retóricas, esto es, en enunciados interrogativos que no son verdaderas preguntas a las que se espera que responda el interlocutor, sino que constituyen un modo de expresar indirectamente una afirmación (¿Acaso nos resignaremos simplemente porque hemos fracasado la primera vez?), una exhortación (¿Por qué no te callas?), etc. A veces tienen intención irónica (¿Se han creído ustedes que soy tonto?) o intimidatoria (¿Es que quieres que se lo diga a tu padre y te castigue?).

2.Signos de exclamación. Encierran enunciados exclamativos, caracterizados por su mayor énfasis acentual y por una entonación que puede ser ascendente, descendente o circunfleja (ascendente-descendente). Se usan en los casos siguientes:

a)En enunciados exclamativos propiamente dichos: ¡Eso es una maravilla! ¡Qué magnífica organización!

b)En interjecciones, que son aquellas voces que se utilizan para expresar sentimientos o estados anímicos (¡ay!, ¡bah!, ¡oh!, ¡uf!), para estimular o incitar a la acción al interlocutor (¡ea!, ¡aúpa!), para imitar ruidos de la realidad (¡zas!, ¡pumba!, ¡plaf!) o como fórmulas de saludo, despedida o cortesía (¡hola!, ¡adiós!, ¡enhorabuena!).

c)En expresiones interjectivas, también llamadas interjecciones impropias, que son aquellas palabras o grupos de palabras que, no siendo normalmente interjecciones, pueden funcionar como tales en determinados contextos y con la entonación exclamativa correspondiente: ¡hombre!, ¡anda!, ¡cuidado!, ¡vaya por Dios!, ¡claro!

3.Indicaciones sobre el uso correcto de ambos signos. Para la correcta utilización y escritura de estos signos han de tenerse en cuenta las consideraciones siguientes:

a) Los signos de apertura (¿ ¡) son característicos del español y, por tanto, es incorrecto suprimirlos por imitación de otras lenguas en las que únicamente se coloca el signo final: *Qué hora es? *Qué alegría verte! Lo correcto es ¿Qué hora es? ¡Qué alegría verte!

b)Los signos de interrogación y de exclamación se escriben sin espacio de separación respecto de la primera y la última palabra del período que enmarcan, y con un espacio de separación respecto de las palabras que los preceden o los siguen. Sin embargo, cuando lo que sigue al signo de cierre es otro signo de puntuación, este se escribe sin espacio de separación: Vamos a ver... ¡Caramba!, ¿son ya las tres?; se me ha hecho tardísimo.

c)Tras los signos de cierre puede colocarse cualquier signo de puntuación, salvo el punto. Lógicamente, cuando la interrogación o exclamación terminan un enunciado y sus signos de cierre equivalen a un punto, la oración siguiente ha de comenzar con mayúscula (® MAYúSCULAS, 3.1.4.1): No he conseguido el trabajo. ¡Qué le vamos a hacer! Otra vez será.

d)Los signos de apertura (¿ ¡) se han de colocar justo donde empieza la pregunta o la exclamación, aunque no se corresponda con el inicio del enunciado. En estos casos, la interrogación o la exclamación se inician con minúscula (® MAYúSCULAS, 3.1.4.2b):

Por lo demás, ¿qué aspecto tenía tu hermano?

Si encuentras trabajo, ¡qué celebración vamos a hacer!

e)Los vocativos y las construcciones u oraciones dependientes, cuando ocupan el primer lugar del enunciado, se escriben fuera de la pregunta o de la exclamación. Sin embargo, si están colocados al final, se consideran dentro de ellas:

Raquel, ¿sabes ya cuándo vendrás? / ¿Sabes ya cuándo vendrás, Raquel?

En aquel tiempo, ¿dónde vivías? / ¿Dónde vivías en aquel tiempo?

Aunque te enfades, ¡no pienso cambiar de opinión! / ¡No pienso cambiar de opinión, aunque te enfades!

f)Cuando se escriben seguidas varias preguntas o exclamaciones breves, se pueden considerar como oraciones independientes, o bien como partes de un único enunciado. En el primer caso, cada interrogación o exclamación se iniciará con mayúscula:

¿Quién era? ¿De dónde salió? ¿Te dijo qué quería?

¡Cállate! ¡No quiero volver a verte! ¡Márchate!

En el segundo caso, las diversas preguntas o exclamaciones se separarán por coma o por punto y coma, y solo se iniciará con mayúscula la primera de ellas:

Me abordó en la calle y me preguntó: ¿Cómo te llamas?, ¿en qué trabajas?, ¿cuándo naciste?

¡Qué enfadado estaba!;¡cómo sudaba!; ¡qué voces daba!

Hay ocasiones en que la exclamación está compuesta por elementos breves que se duplican o se triplican. En ese caso, los signos de exclamación encierran a todos los elementos: ¡Ja, ja, ja! (si abre enunciado) o ¡ja, ja, ja! (si va inserto dentro de un enunciado mayor).

4.Otros usos de los signos de interrogación y de exclamación.

a) Los signos de cierre de interrogación (?) y de exclamación (!) escritos entre paréntesis se utilizan para expresar duda o sorpresa, respectivamente, no exentas, en la mayoría de los casos, de ironía: Tendría gracia (?) que llegara tarde el primer día; Ha terminado la carrera con treinta años y está tan orgulloso (!).

b)Cuando el sentido de una oración es interrogativo y exclamativo a la vez, pueden combinarse los signos de interrogación y de exclamación. Existen dos posibilidades: abrir con el signo de exclamación y cerrar con el de interrogación, o viceversa: ¡Cómo te has atrevido? / ¿Cómo te has atrevido!; o abrir y cerrar con los dos signos a la vez: ¿¡Qué estás diciendo!? / ¡¿Qué estás diciendo?! Se recomienda esta última opción.

c)En obras literarias es posible escribir dos o tres signos de exclamación para indicar mayor énfasis en la entonación exclamativa: ¡¡¡Traidor!!! No conviene abusar de este empleo, ni trasladarlo a otro tipo de escritos.

d)Es frecuente el uso de los signos de interrogación en la indicación de fechas dudosas, especialmente en obras de carácter enciclopédico, al informar del año de nacimiento y muerte de las personas. Se recomienda colocar ambos signos, el de apertura y el de cierre: Hernández, Gregorio (¿1576?-1636), aunque también es posible escribir únicamente el de cierre: Hernández, Gregorio (1576?-1636).

 

 

 

intervalo. ‘Tiempo o espacio entre dos límites’. Esta palabra es llana: [interbálo]. Son erróneas la grafía y la pronunciación esdrújulas *intérvalo: *«Conducía [...] en el estado de embriaguez de quien ha consumido una docena de güisquis en un intérvalo de tiempo relativamente breve» (Abc electr. [Esp.] 10.9.97).

 

 

 

Ío. Nombre de la joven que, según la mitología, fue seducida por Zeus y convertida después por este en una ternera blanca para protegerla de los celos de Hera; hoy es también el nombre de uno de los satélites de Júpiter. Aunque en griego la vocal tónica era la o, la pronunciación corriente en español hace tónica la i; por tanto, debe escribirse Ío, con tilde, para señalar el hiato entre las dos vocales.

 

 

 

ion o ión. ‘Átomo con carga eléctrica’. Sobre el uso de la grafía con o sin tilde, ® guion1 o guión.

 

 

 

ionósfera o ionosfera. ® -sfera.

 

 

 

istmo. ‘Lengua de tierra que une dos continentes, o una península con un continente’. La grafía correcta es istmo, pronunciada corrientemente [ísmo], ya que en posición final de sílaba precedida de s, la t no suele pronunciarse (® t, 4). La forma *itsmo es incorrecta.

 

 

 

*itsmo. ® istmo.

 

 

 

j. 1. Undécima letra del abecedario español y décima del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) jota; su plural es jotas.

2. Esta letra representa en la escritura el sonido consonántico velar fricativo sordo /j/. Esta pronunciación es la normal en los dialectos del centro, este y norte de España y en varias regiones de Hispanoamérica. Pero en los dialectos meridionales peninsulares, en Canarias y en amplias zonas de Hispanoamérica, existe una tendencia generalizada a la aspiración de este sonido (® h, 2): [muhér, hamón, tehádo] por mujer, jamón, tejado. El sonido /j/ se representa también en la escritura por la letra g ante e, i (® g,2.2) y, en algunos nombres propios y en sus derivados, por la grafía arcaica x (® x, 3 y4).

3. La letra j puede aparecer ante cualquier vocal (jarro, jefe, jinete, ojo, ajuar), así como en posición final de palabra (reloj, boj, carcaj).

 

 

j.

jean.

jeremíaco, ca o jeremiaco, ca.

jogging.

joven.

 

jean. ® vaquero.

 

 

 

jeremíaco, ca o jeremiaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

jogging. ® aerobismo.

 

 

 

joven. ‘De poca edad’. Se tilda solamente su plural esdrújulo jóvenes. Las formas con sufijo exigen el empleo del interfijo -c- o -z-: jovencísimo, jovencito, jovenzuelo, etc.

 

 

 

k. 1. Duodécima letra del abecedario español y undécima del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) ka; su plural es kas.

2. Esta letra representa siempre en la escritura el sonido consonántico velar oclusivo sordo /k/.

3. El sonido /k/ se representa más habitualmente en español con la letra c ante a, o, u, delante de consonanteoen posición final de palabra (® c, 2.1), y por el grupo qu ante e, i y, alguna vez, ante a, o (® q).

4. Se escriben con k palabras procedentes de otras lenguas en las que se ha intentado respetar la ortografía originaria: káiser, kiwi, kermés, krill, kurdo, anorak, búnker. También se escriben con k algunas voces procedentes del griego, como kappa o el prefijo kilo-. Muchas de ellas pueden también escribirse con qu o c, como quermés, quilo-, cappa o curdo.

 

 

k.

kelvin.

kilo.

kilo-.

kilogramo.

kilómetro.

 

kelvin. ‘Unidad de temperatura’. No lleva tilde en singular por ser una palabra llana acabada en -n. Su plural es kélvins, con tilde, ya que la -s final va precedida de otra consonante (® TILDE, 1.1.2). Su símbolo es K(® APéNDICE 3 ).

 

 

 

kilo-. Elemento compositivo prefijo que se antepone a unidades de medida para designar otras mil veces mayores: kilogramo, kilopondio, kilovatio. La variante quilo- está en desuso.

 

 

 

kilo. ® kilogramo.

 

 

 

kilogramo. ‘Unidad de peso’. Esta palabra es mayoritariamente llana en todo el ámbito hispánico (pron. [kilográmo]), salvo en Chile, donde se usa con normalidad la forma esdrújula kilógramo: «Una masa que aquí en la Tierra tiene un peso de 1 kilógramo, en la superficie del Sol pesaría 28» (Maza Astronomía [Chile 1988]). La variante quilogramo está en desuso. El acortamiento kilo (o quilo, hoy raro) ha desplazado en el uso corriente a la forma plena (® ACORTAMIENTO): «Deberé adelgazar, he aumentado dos kilos» (Adoum Ciudad [Ecuad. 1995]). Su símbolo es kg (® APéNDICE 3 ).

 

 

 

kilómetro. ‘Medida de longitud’. Esta palabra es esdrújula. Son erróneas la grafía y la pronunciación llanas *kilometro [kilométro]: *«Ese año corrió 223 kilometros sin la ayuda de nadie» (Mundo [Esp.] 16.7.94). Su símbolo es km(® APéNDICE 3 ).

 

 

 

l. 1. Decimotercera letra del abecedario español y duodécima del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) ele; su plural es eles.

2. Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico apicoalveolar lateral fricativo /l/.

3. Es normal que la pronunciación de la letra l en posición final de sílaba o de palabra se relaje. Es muy frecuente que esta /l/ relajada llegue a convertirse, en el habla de algunas zonas de España e Hispanoamérica, en una /r/: *[bórsa] por bolsa, *[mardíto] por maldito, etc., lo que debe evitarse en la pronunciación culta.

4. Antiguamente, el sonido /l/, en palabras de procedencia griega o latina, se representaba con el dígrafo ll: Hellesponto [elespónto], Sibilla [sibíla], Gallia [gália], etc. Estas palabras deben escribirse hoy con l (® Caracala).

 

 

l.

libido.

liquen.

litósfera o litosfera.

lívido, da.

ll.

LLAVE.

luna.

 

 

 

 

 

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libido. ‘Deseo sexual’. Este sustantivo femenino es llano: [libído], como corresponde a su etimología. Es errónea la forma esdrújula *líbido: *«La ingestión de esta píldora puede estimular la líbido» (Abc [Esp.] 27.11.87). No debe confundirse con el adjetivo lívido (® lívido).

 

 

 

liquen. ‘Organismo vegetal simbiótico’. Se tilda solamente su plural esdrújulo líquenes.

 

 

 

litósfera o litosfera. ® -sfera.

 

 

 

lívido, da. Aunque etimológicamente este adjetivo significa solamente ‘amoratado’, hoy es más frecuente, y ha de considerarse también válido, su empleo con el sentido de ‘intensamente pálido’. No debe confundirse con el sustantivo femenino libido (®libido).

 

 

 

ll. 1. Dígrafo que, por representar un solo sonido, es considerado desde 1803 decimocuarta letra del abecedario español (® ABECEDARIO, 3). Su nombre es femenino: (la) elle; su plural es elles.

2. Este dígrafo o letra doble, que en español solo aparece en posición inicial de sílaba seguida de vocal (llave, calle, gallina), puede representar en la escritura dos sonidos consonánticos distintos:

a)Actualmente, en la pronunciación normal de la mayor parte de los territorios de habla española, representa el sonido palatal central sonoro /y/ (® y1). La pronunciación como /y/ del dígrafo ll se conoce con el nombre de “yeísmo” (® YEíSMO).

b) En algunas zonas y, en general, entre hablantes de pronunciación esmerada, representa el sonido palatal lateral sonoro /ll/.

La letra ll aparece en posición final en algunas palabras de origen extranjero, procedentes mayoritariamente del inglés, como grill [gríl] o hall [jól], en las que representa el sonido /l/, y en algunos nombres propios de origen catalán, como Martorell o Moll.

3. Debe evitarse la pronunciación de ll como /li/ (*[kabálio] por caballo), con la que algunos hablantes yeístas (esto es, que espontáneamente pronuncian la ll como si fuera una y) tratan de diferenciar, artificialmente, la pronunciación de ambas letras.

4. En las palabras españolas, esta letra doble es indivisible en la escritura, de manera que no pueden separarse sus componentes con guion de final de línea:fa- / lleba, no *fal- / leba.

5. La forma mayúscula del dígrafo ll es Ll, es decir, solo la primera de las letras que lo componen debe escribirse en mayúscula (® MAYúSCULAS, 1.2).

6. Para la grafía antigua ll como representación del sonido /l/, ® l, 4.

 

 

 

LLAVE. Signo gráfico constituido por dos líneas sinuosas que, al juntarse, forman una pequeña punta en el centro. Se trata de un signo de los llamados dobles, ya que existe uno de apertura ({) y otro de cierre (}), aunque en su aplicación principal (®1) se usa únicamente uno de ellos.

1.Se utiliza principalmente en cuadros sinópticos o esquemas, para abarcar varios elementos —cada uno escrito en una línea diferente— que constituyen una enumeración a partir de un concepto dado, que es el que genera la apertura de la llave. Normalmente se emplea el signo de apertura, aunque en esquemas complejos pueden combinarse ambos. El concepto a partir del cual se genera la llave se coloca en el centro de esta, y en ningún caso deben usarse los dos puntos entre este concepto núcleo y la llave. Así mismo, se admiten rayas o cualquier otro tipo de marcador para resaltar los elementos abarcados por este signo:

 

 

 

Consonantes

{

 

— Sordas

— Sonoras

 

 

También es posible utilizar solamente el signo de cierre si a partir de los elementos que componen la clasificación se quiere indicar el concepto que los abarca:

 

 

Paleolítico

Mesolítico Neolítico

}

 

 

Edad de Piedra

 

 

 

2.También se emplean las llaves para presentar distintas alternativas en un determinado contexto:

 

 

Prometo

{

 

venir mañana

que vendré mañana

}

 

a la fiesta.

 

 

Si se prefiere presentar las alternativas escritas en línea seguida, estas deben separarse por medio de barras: «Según la naturaleza del verbo en cuestión, presentan diversas posibilidades [...]: Prometo {venir mañana/que vendré mañana}» (GDLE III 3893).

 

 

 

 

 

 

 

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luna. ® MAYúSCULAS, 3.2.11.

 

 

 

m. 1. Decimoquinta letra del abecedario español y decimotercera del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) eme; su plural es emes.

2. Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico nasal bilabial /m/.

3. Debe escribirse m en los casos siguientes:

a) Antes de b y p. Ejemplos: ambiguo, imperio, campo. En cambio, se escribe n ante la letra v. Ejemplos: envío, invitar, anverso. No obstante, hay algún caso en que puede aparecer n ante b: Canberra, Gutenberg (® n, 3).

b) A principio de palabra, precediendo inmediatamente a la n, en palabras que contienen la raíz griega mnéme ‘memoria’: mnemónica, mnemotecnia, mnemotécnico, etc. Ante la dificultad de pronunciación de este grupo consonántico inicial, por ser ajeno al sistema español, estas palabras pueden simplificar su grafía y escribirse sin m: nemónica, nemotecnia, nemotécnico, etc. No obstante, en la lengua culta se prefiere la grafía con mn-.

c) A final de palabra, en algunos latinismos y voces procedentes del árabe, del hebreo y del inglés, principalmente: álbum, currículum, tándem, tedeum, islam, imam, Abraham, Míriam, harem, film, zum, etc. Puesto que la m en posición final de palabra es ajena al sistema español, algunas de estas palabras se han adaptado a nuestro idioma escritas con -n, como ha sucedido con imán ‘guía espiritual musulmán’, harén o Abrahán.

d) En interior de palabra, se escribe m delante de n en algunas palabras procedentes del griego o del latín, como alumno, amnesia, amnistía, calumnia, columna, gimnasia, himno, indemne, insomnio, solemne, etc., y en todas las palabras que contienen la raíz latina omnis ‘todo’ (ómnibus, omnipotente, omnipresente, omnisciente, etc.).

e) Otras palabras, pocas, se escriben con m delante de otra m: commelinácea, gamma y sus compuestos (digamma, gammaglobulina, gammagrafía), ommiada, súmmum y algún nombre propio, como Emma.

 

 

m.

magnetósfera o magnetosfera.

-mancia o -mancía.

maní.

maníaco, ca o maniaco, ca.

maniático, ca.

margen.

MAYÚSCULAS.

1. Cuestiones formales generales.

2. Uso de la mayúscula en palabras o frases enteras.

3. Uso de la mayúscula inicial.

4. Otros usos de las mayúsculas.

5. Casos en que no debe usarse la mayúscula inicial.

meeting.

mejicano, na.

Méjico.

mejiquense.

mendigo, ga.

mesósfera o mesosfera.

metamorfosis.

mexicano, na.

México.

mexiquense.

miligramo.

milímetro.

mitin.

mn-.

molotov.

Múnich.

 

magnetósfera o magnetosfera. ® -sfera.

 

 

 

 

 

 

 

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-mancia o -mancía. 1. Elemento compositivo sufijo que significa ‘adivinación’. Aunque se admiten ambas acentuaciones, es preferible la forma con diptongo -mancia (pron. [mán - sia, mán - zia]), que se ajusta a la pronunciación latina de este sufijo y es la más extendida en el español moderno. La forma con hiato -mancía (pron. [man - sí - a, man - zí - a]), procedente de la voz griega manteía, se encuentra hoy en franco retroceso.

2. También se utiliza, de forma esporádica y generalmente en plural, como sustantivo femenino independiente con el sentido de ‘arte adivinatoria’; en este uso también se prefiere la forma mancia: «Bueno... soy, soy un poco esotérica, practico algunas mancias» (Hidalgo Hijas [Esp. 1988]).

 

 

 

maní. ‘Cacahuate’. Esta voz de origen taíno se usa fundamentalmente en la zona caribeña y en los países de América del Sur. El plural es maníes; la forma *manises, propia del habla popular, no debe usarse en la lengua culta.

 

 

 

maníaco, ca o maniaco, ca. 1. ‘De la manía (trastorno mental)’ y ‘que padece esta enfermedad’: «Estos neurolépticos crean [...] una acción antipsicótica, tanto del tipo esquizofrénico como maníaco» (Barrera Adolescente [Ven. 1976]). Siendo correctas las dos acentuaciones, la preferencia por una u otra forma en la escritura dependerá de su pronunciación (® -íaco o -iaco). No debe confundirse con maniático (® maniático).

2. Es muy frecuente encontrar maníaco asociado a la palabra depresivo. La aparición conjunta de estos dos adjetivos se refiere a la ‘[enfermedad mental] caracterizada por la alternancia de períodos de excitación y depresión de ánimo’ o a la ‘[persona] que padece esta enfermedad’. El compuesto resultante puede escribirse con guion intermedio, caso en que cada palabra conserva su acento prosódico y, si lo hubiere, ortográfico: «Estos son los altibajos que protagonizaron la vida del compositor Robert Schumann y que describen muy bien la enfermedad maníaco-depresiva» (Mundo [Esp.] 10.7.97). También puede escribirse en una sola palabra, caso en que el primer formante del compuesto pierde su acento, tanto prosódico como gráfico: «En los registros de los pacientes maniacodepresivos se encontró un voltaje mucho más bajo que en los sujetos normales» (Polaino-Lorente Depresión [Esp. 1985]). Es incorrecto, pues, escribir *maníacodepresivo. Como se ve por los ejemplos, en ambos casos el primer elemento del compuesto permanece invariable en género y número: enfermedad maníaco-depresiva (o maniaco-depresiva) y no *maníaca-depresiva; pacientes maniacodepresivos y no *maniacosdepresivos. No es correcta la grafía en dos palabras: *maníaco depresivo.

 

 

 

maniático, ca. ‘Que tiene costumbres extravagantes o una afición exagerada por algo’: «Aquel hombre era un maniático de las joyas» (Tomás Orilla [Esp. 1984]). No debe confundirse con maníaco (® maníaco o maniaco).

 

 

 

margen. 1. En el español actual es masculino cuando significa ‘espacio en blanco alrededor de lo escrito’ (el margen de la página), ‘espacio u ocasión para algo’ (el margen de actuación, el margen de confianza) y ‘diferencia prevista’ (el margen de beneficio, el margen de error). Cuando significa ‘orilla’, puede usarse en ambos géneros, aunque es más habitual el femenino: «El verdor es interrumpido por un sinnúmero de galpones ubicados en la margen derecha del municipio» (Tiempo [Col.] 12.6.97); «Sobre la margen derecha del río, veíase una roca de forma extraña» (Alonso Supremísimo [Esp. 1981]).

2. Se tilda solamente su plural esdrújulo márgenes.

 

 

 

MAYúSCULAS. Cada una de las letras del abecedario puede adoptar la figura y tamaño de mayúscula o minúscula. Las letras mayúsculas tienen mayor tamaño que las minúsculas y, en muchos casos, una figura distinta. He aquí sus formas: A/a, B/b, C/c, Ch/ch, D/d, E/e, F/f, G/g, H/h, I/i, J/j, K/k, L/l, Ll/ll, M/m, N/n, Ñ/ñ, O/o, P/p, Q/q, R/r, S/s, T/t, U/u, V/v, W/w, X/x, Y/y, Z/z.

La escritura normal, tanto manuscrita como mecanográfica, utiliza habitualmente las letras minúsculas, si bien, por distintos motivos, pueden escribirse enteramente con mayúsculas palabras, frases e incluso textos enteros (® 2); pero lo usual es que las mayúsculas se utilicen solo en posición inicial de palabra, y su aparición está condicionada por distintos factores (® 3).

1. Cuestiones formales generales.

1.1. El empleo de la mayúscula no exime de poner tilde cuando así lo exijan las reglas de acentuación (® TILDE2, 7). Deben, por tanto, escribirse con el acento gráfico que les corresponde, independientemente de que se escriban enteramente en mayúsculas o solo con mayúscula inicial, palabras como ÁFRICA o África, MÉXICO o México. Únicamente las siglas, que se escriben enteramente en mayúsculas, no llevan nunca tilde: CIA [sía, zía] (Central Intelligence Agency).

1.2. En el caso de los dígrafos o letras dobles ch, gu, ll y qu, cuando se emplean en mayúscula al inicio de una palabra escrita con minúsculas, solo adopta forma de mayúscula el primero de sus componentes: Chillida, Guinea, Llerena, Quevedo. Por el contrario, si los dígrafos forman parte de una palabra escrita enteramente en mayúsculas, deben escribirse sus dos componentes en mayúscula: CHILLIDA, GUINEA, LLERENA, QUEVEDO. Cuando los dígrafos forman parte de una sigla, se escribe en mayúscula solo el primero de sus componentes (® SIGLA, 5c): PCCh (Partido Comunista de China).

1.3. La forma mayúscula de las letras i y j carece del punto que llevan en su grafía minúscula: Inés, JAVIER, Juvenal. Dado que en la escritura mecanográfica las grafías están predefinidas en los teclados, esta consideración debe tenerse especialmente en cuenta en la escritura manual.

2. Uso de la mayúscula en palabras o frases enteras.

2.1. Normalmente se escriben enteramente en mayúscula las siglas y algunos acrónimos: ISBN, OTI, ONG. Se escriben en minúscula, en cambio, los acrónimos que el uso ha convertido en sustantivos comunes y que, por lo tanto, se han incorporado al Diccionarioacadémico: láser, radar, uvi. Cuando se trata de nombres propios y tienen más de cuatro letras, se escriben solo con la letra inicial en mayúscula: Insalud, Unicef, Unesco, Renfe. (® SIGLA, 5b).

2.2. Se utiliza la escritura en mayúsculas con el fin de destacar determinadas frases o palabras dentro de un escrito. Así, suelen escribirse enteramente en mayúsculas:

a)Las palabras o frases que aparecen en las cubiertas y portadas de los libros impresos, así como los títulos de cada una de sus divisiones internas (partes, capítulos, escenas, etc.).

b)Las cabeceras de diarios y revistas: HERALDO DE ARAGÓN, LA VOZ DEL TAJO, LA VANGUARDIA, LA NACIÓN.

c) Las inscripciones en lápidas y monumentos, en recuerdo de los primeros usos epigráficos de las letras mayúsculas.

d) En textos jurídicos y administrativos —decretos, sentencias, bandos, edictos, certificados o instancias—, el verbo o verbos que presentan el objetivo fundamental del documento: CERTIFICA, EXPONE, SOLICITA.

e) En textos de carácter informativo, las frases que expresan el contenido fundamental del escrito: Por orden expresa de la dirección, se comunica a todos los empleados que, a partir de ahora, ESTÁ PROHIBIDO FUMAR DENTRO DE LAS DEPENDENCIAS DE LA EMPRESA.

f) Los textos de los carteles de aviso, para asegurar su visibilidad: SE RUEGA NO FUMAR; PROHIBIDO EL PASO.

3. Uso de la mayúscula inicial.

3.1. Según la posición que ocupe una palabra en un escrito, la puntuación exige el uso de mayúscula inicial en los casos siguientes:

3.1.1. La primera palabra de un escrito y la que va después de punto: Hoy no iré. Mañana puede que sí.

3.1.2. La palabra que sigue a los puntos suspensivos, cuando estos cierran un enunciado:

Compramos mariscos, solomillos, vino... La cena resultó un éxito.

No por mucho madrugar... Ya sabes que a veces las prisas son malas consejeras.

Sin embargo, cuando los puntos suspensivos no cierran el enunciado, sino que este continúa tras ellos, la primera palabra que los sigue se escribe con inicial minúscula: Estoy pensando que... aceptaré; en esta ocasión debo arriesgarme. (® PUNTOS SUSPENSIVOS, 4).

3.1.3. Después de los dos puntos, debe comenzarse el texto con inicial mayúscula en los casos siguientes (® DOS PUNTOS, 1.3, 1.4 y 1.6):

a) Tras los dos puntos que siguen a la fórmula de encabezamiento o saludo de una carta: Muy señor mío: / Le agradeceré...

b) Tras los dos puntos que siguen al verbo fundamental de un documento jurídico-administrativo: CERTIFICA: / Que D. José Álvarez García ha seguido el Curso de Técnicas Audiovisuales...

c) Tras los dos puntos que anuncian la reproducción de una cita o palabras textuales: Pedro dijo: «No volveré hasta las nueve».

3.1.4. En frases interrogativas y exclamativas existen dos posibilidades:

3.1.4.1. Si la pregunta o la exclamación constituyen la totalidad del enunciado, y sus signos de cierre equivalen a un punto, la primera palabra de la pregunta o la exclamación se escribe con inicial mayúscula, así como la palabra que inicia la oración siguiente:

¿En qué año nació tu abuelo? Si no me equivoco, tenía la misma edad que el mío.

¡Qué miedo pasamos ayer! Se nos hizo de noche mientras bajábamos de la montaña.

3.1.4.2. Si la pregunta o la exclamación constituyen solo una parte de un enunciado, pueden darse dos casos:

a)La pregunta o la exclamación aparecen en el primer lugar del enunciado. En este caso, la primera palabra que sigue a los signos de apertura (¿ ¡) se escribe con mayúscula y la que sigue a los signos de cierre (? !) se escribe con minúscula: ¿Qué sorpresas me deparará este día?, me pregunto ante el espejo cada mañana. Esto ocurre también cuando se suceden varias preguntas o exclamaciones cortas que pueden ser consideradas un único enunciado y separarse con signos de coma o de punto y coma:

¿Cómo te llamas?, ¿en qué trabajas?, ¿dónde naciste?

¡Cómo ha nevado esta noche!; ¡qué blanco está todo!; ¡qué frío vamos a pasar!

b)La pregunta o la exclamación no están colocadas en el primer lugar del enunciado, sino que siguen a otra palabra o palabras que también forman parte de este. En ese caso, la primera palabra de la pregunta o de la exclamación (la que sigue a los signos ¿ o ¡) se escribe con minúscula:

Natalia, ¿puedes ayudarme?

Pero ¡qué alegría tan grande verte por aquí!

3.1.5. Antiguamente, en los poemas, solía emplearse la mayúscula al principio de cada verso, de donde las letras de esta forma tomaron el nombre de versales (mayúscula de imprenta). En la poesía moderna, este uso no es frecuente.

3.2. Se escriben con letra inicial mayúscula todos los nombres propios y también los comunes que, en un contexto dado o en virtud de determinados fenómenos (como, por ejemplo, la antonomasia), funcionan con valor de tales, es decir, cuando designan seres o realidades únicas y su función principal es la identificativa. En otras ocasiones, la mayúscula responde a otros factores, como la necesidad de distinguir entre sentidos diversos de una misma palabra, o a razones expresivas o de respeto. A continuación se enumeran los distintos casos en que se usa la inicial mayúscula en español. Se escriben con inicial mayúscula:

3.2.1.Los nombres propios de persona, tanto los de pila como los hipocorísticos (nombres que, en forma abreviada o deformada, se utilizan como designaciones familiares o afectivas): Jaime, Beatriz, Pili, Quique; nombres propios de animal: Platero, Chita; y nombres de cosa singularizada: Tizona, Olifante.

3.2.2. Los nombres de divinidades: Dios, Jehová, Alá, Afrodita, Júpiter, Amón.

3.2.3.Los apellidos: Hernández, García, Mendoza. Si un apellido español comienza por preposición, o por preposición y artículo, estos se escriben con minúscula cuando acompañan al nombre de pila (Juan de Ávalos, Pedro de la Calle); pero, si se omite el nombre de pila, la preposición debe escribirse con mayúscula (señor De Ávalos, De la Calle). Si el apellido no lleva preposición, sino solamente artículo, este se escribe siempre con mayúscula, independientemente de que se anteponga o no el nombre de pila (Antonio La Orden, señor La Orden). También se escriben con mayúscula los nombres de las dinastías derivados de un apellido: los Borbones, los Austrias, salvo que se utilicen como adjetivos, caso en que se escriben con minúscula: los reyes borbones. Por otra parte, deben conservar la mayúscula los apellidos de autores (a veces acompañados también del nombre de pila) cuando se aplican a sus obras: «Incendiaron la iglesia, y con ella las tres joyas pictóricas —un Goya [...], un Bayeu [...] y un José del Castillo» (Laín Descargo [Esp. 1976]); «No, no es el Walter que tú conoces, capaz de elegir no un Matisse ni un Picasso sino un Marchand Chabans y un Lhote para decorar su salón principal» (Navales Cuentos [Esp. 1991]).

3.2.4.Los sobrenombres, apodos y seudónimos: Manuel Benítez, el Cordobés; José Nemesio, alias el Chino; Alfonso X el Sabio; el Libertador; el Greco; el Pobrecito Hablador (seudónimo del escritor Mariano José de Larra). El artículo que antecede a los seudónimos, apodos y sobrenombres, tanto si estos acompañan al nombre propio como si lo sustituyen, debe escribirse con minúscula: Ayer el Cordobés realizó una estupenda faena; por lo tanto, si el artículo va precedido de las preposiciones a o de forma con ellas las contracciones al o del: Me gusta mucho este cuadro del Greco; El pueblo llano adoraba al Tempranillo.

3.2.5.Los nombres comunes que, por antonomasia, se utilizan para designar a una persona en lugar del nombre propio: el Mantuano (por Virgilio), el Sabio (por Salomón), el Magnánimo (por el rey Alfonso V), así como los que se refieren, también por antonomasia, a Dios, a Jesucristo o a la Virgen: el Creador, el Todopoderoso, el Mesías, el Salvador, la Purísima, la Inmaculada.

3.2.6.Los nombres abstractos personificados utilizados alegóricamente: la Muerte, la Esperanza, el Mal.

3.2.7. Los nombres propios geográficos (continentes, países, ciudades, comarcas, mares, ríos, etc.): América, Oceanía, España, Canadá, Toledo, Lima, las Alpujarras, la Rioja, la Mancha, el Adriático, el Mediterráneo, el Orinoco, el Ebro, los Andes, el Himalaya. Como se ve, determinados nombres propios geográficos van necesariamente acompañados de artículo, como ocurre con las comarcas, los mares, los ríos y las montañas. En otros casos, como ocurre con determinados países, el uso del artículo es opcional: Perú / el Perú (® el, ?). El artículo, en todos estos casos, debe escribirse con minúscula porque no forma parte del nombre propio. Pero cuando el nombre oficial de un país, una comunidad autónoma, una provincia o una ciudad lleve incorporado el artículo, este debe escribirse con mayúscula: El Salvador, La Rioja, Castilla-La Mancha, La Pampa, El Callao, La Habana, Las Palmas. En estos casos, no se realizan en la escritura las contracciones del o al cuando el artículo sigue a las preposiciones de o a: Mi padre es de El Escorial; Este verano iremos a El Salvador.

Los nombres comunes genéricos como ciudad, río, mar, océano, sierra, cordillera, cabo, golfo, estrecho, etc., que acompañan a los nombres propios geográficos se escriben con minúscula: la ciudad de Panamá, el río Ebro, la sierra de Gredos, la cordillera de los Andes, el cabo de Hornos. Solo si el nombre genérico forma parte del nombre propio se escribe con mayúscula: Ciudad Real, Río de la Plata, Sierra Nevada, los Picos de Europa. También se escriben con inicial mayúscula algunos de estos nombres genéricos cuando se emplean solos y, por antonomasia, funcionan como nombres propios al designar un lugar único. Estas antonomasias están lógicamente limitadas en su uso a la comunidad de hablantes que comparten una misma geografía, para los que la identificación de la referencia es inequívoca, como por ejemplo ocurre, entre los españoles, en casos como la Península(por el territorio peninsular español), la Meseta (por la meseta castellana) o el Estrecho (por el estrecho de Gibraltar). El hecho de escribir Península Ibérica con mayúsculas se debe a que con esta expresión nos referimos a una entidad de carácter histórico y político, y no a un mero accidente geográfico.

3.2.8. Las designaciones que, por antonomasia, tienen algunos nombres geográficos y que se usan como alternativa estilística a su nombre oficial: el Nuevo Mundo (por América), la Ciudad Imperial (por Toledo), la Ciudad Eterna (por Roma).

3.2.9. Los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de determinadas zonas geográficas, que generalmente abarcan distintos países, pero que se conciben como áreas geopolíticas con características comunes: Occidente, Oriente Medio, Lejano Oriente, Cono Sur, Hispanoamérica, el Magreb.

3.2.10. Los nombres de vías o espacios urbanos. Al igual que en el caso de los nombres geográficos, solo el nombre propio debe ir escrito con mayúscula, y no los nombres comunes genéricos que acompañan al nombre propio, como calle, plaza, avenida, paseo, etc., que deben escribirse con minúscula: calle (de) Alcalá, calle Mayor, plaza de España, avenida de la Ilustración, paseo de Recoletos. Sin embargo, se escribirán en mayúscula los nombres genéricos de vías o espacios urbanos procedentes del inglés: Oxford Street, Quinta Avenida, Central Park, como es usual en esa lengua.

3.2.11. Los nombres de galaxias, constelaciones, estrellas, planetas o satélites: la Vía Láctea, la Osa Mayor, la Estrella Polar, Venus, Ganimedes. Las palabras Sol y Luna solo suelen escribirse con mayúscula inicial en textos científicos de temática astronómica, en los que designan los respectivos astros: «Entre la esfera de fuego y la de las estrellas fijas están situadas las esferas de los distintos planetas, empezando por la esfera de la Luna, y a continuación las esferas de Mercurio, Venus, el Sol, Marte, Júpiter y Saturno» (Torroja Sistemas [Esp. 1981]); pero, excepto en este tipo de textos, se escriben normalmente con minúscula: El sol lucía esplendoroso esa mañana; Hace un sol de justicia; Entra mucho sol por la ventana; Negros nubarrones ocultaron la luna por completo; Me pongo muy nervioso cuando hay luna llena; Me quedé a la luna de Valencia. En el caso de Tierra, se escribe con mayúscula cuando designa el planeta: «Dios le hizo ver las estrellas jamás vistas desde la Tierra» (Fuentes Naranjo [Méx. 1993]). En el resto de sentidos, se escribe con minúscula: El avión tomó tierra; Esta tierra es muy fértil; He vuelto a la tierra de mis mayores.

3.2.12. Los nombres de los signos del Zodiaco: Aries, Piscis, Géminis, Sagitario, Virgo. De igual modo, los nombres alternativos que aluden a la representación iconográfica de cada signo, como Balanza (por Libra), Toro (por Tauro), Carnero (por Aries), Gemelos (por Géminis), Cangrejo (por Cáncer), Pez (por Piscis), Escorpión (por Escorpio), León (por Leo), Virgen (por Virgo). Sin embargo, se escriben con minúscula cuando dejan de ser nombres propios por designar, genéricamente, a las personas nacidas bajo cada signo: Raquel es sagitario; Los géminis son muy volubles.

3.2.13. Los nombres de los cuatro puntos cardinales (Norte, Sur, Este, Oeste) y de los puntos del horizonte (Noroeste, Sudeste, etc.), cuando nos referimos a ellos en su significado primario, como tales puntos, o cuando forman parte de un nombre propio: La brújula señala el Norte; La nave puso rumbo al Noroeste; Corea del Norte; la Cruz del Sur. También se escriben con mayúsculas los casos de Polo Norte y Polo Sur. Sin embargo, cuando los nombres de los puntos cardinales o de los puntos del horizonte están usados en sentidos derivados y se refieren a la orientación o la dirección correspondientes, se escribirán en minúscula: el sur de Europa, el noroeste de la ciudad, el viento norte. También se escribirán en minúscula estos puntos cuando estén usados en aposición: latitud norte, hemisferio sur, rumbo nornoroeste. En el caso de las líneas imaginarias, tanto de la esfera terrestre como celeste, el uso vacila entre la mayúscula y la minúscula inicial, pero hoy parece ser mayoritario, y más recomendable, el uso de la minúscula: ecuador, eclíptica, trópico de Cáncer.

3.2.14. Los sustantivos y adjetivos que componen el nombre de entidades, organismos, departamentos o divisiones administrativas, edificios, monumentos, locales o establecimientos públicos, partidos políticos, etc.: el Ministerio de Hacienda, la Casa Rosada, el Palacio de la Moneda, la Biblioteca Nacional, el Museo de Bellas Artes, la Real Academia de la Historia, el Instituto Caro y Cuervo, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Facultad de Medicina, el Departamento de Recursos Humanos, el Área de Gestión Administrativa, la Torre de Pisa, el Teatro Real, el Café de los Artistas, el Partido Demócrata. También se escribe con mayúscula el término que en el uso corriente nombra de forma abreviada una determinada institución o edificio: la Nacional (por la Biblioteca Nacional), el Cervantes (por el Instituto Cervantes), la Complutense (por la Universidad Complutense), el Real (por el Teatro Real).

3.2.15. Los nombres de los libros sagrados y sus designaciones antonomásticas: la Biblia, el Corán, el Avesta, el Talmud, la(s) Sagrada(s) Escritura(s), la(s) Escritura(s). También los nombres de los libros de la Biblia: Génesis, Levítico, Deuteronomio, Libro de los Reyes, Hechos de los Apóstoles.

3.2.16. Los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de publicaciones periódicas o colecciones: La Vanguardia, Nueva Revista de Filología Hispánica, Biblioteca de Autores Españoles.

3.2.17. La primera palabra del título de cualquier obra de creación (libros, películas, cuadros, esculturas, piezas musicales, programas de radio o televisión, etc.); el resto de las palabras que lo componen, salvo que se trate de nombres propios, deben escribirse con minúscula: Últimas tardes con Teresa, La vida es sueño, La lección de anatomía, El galo moribundo, Las cuatro estaciones, Las mañanas de la radio, Informe semanal. En el caso de los títulos abreviados con que se conocen comúnmente determinados textos literarios, el artículo que acompaña al nombre abreviado debe escribirse con minúscula: el Quijote, el Lazarillo, la Celestina.

3.2.18. Los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de documentos oficiales, como leyes o decretos, cuando se cita el nombre oficial completo: Real Decreto 125/1983 (pero el citado real decreto), Ley para la Ordenación General del Sistema Educativo (pero la ley de educación, la ley sálica, etc.). También se escriben con mayúscula los nombres de los documentos históricos: Edicto de Nantes, Declaración Universal de los Derechos Humanos.

3.2.19. Los nombres de festividades religiosas o civiles: Epifanía, Pentecostés, Navidad, Corpus, Día de la Constitución, Año Nuevo, Feria de Abril.

3.2.20. Las advocaciones de la Virgen: la Virgen de Guadalupe, la Virgen del Rocío. También las celebraciones a ellas dedicadas: el Rocío, el Pilar.

3.2.21. Los nombres de órdenes religiosas: el Carmelo, el Temple, la Merced. También se escribe con mayúscula la palabra Orden cuando acompaña al nombre propio: la Orden del Temple.

3.2.22. Los nombres de marcas comerciales. Las marcas comerciales son nombres propios, de forma que, utilizados específicamente para referirse a un producto de la marca, han de escribirse con mayúscula: Me gusta tanto el Cinzano como el Martini; Me he comprado un Seat. Muchas veces ocurre, sin embargo, que estos nombres pasan a referirse no exclusivamente a un objeto de la marca en cuestión, sino a cualquier otro con características similares, caso en que se escriben con minúscula: Para recorrer la zona necesitaremos un jeep (= ‘cualquier vehículo todo terreno’); Me aficioné al martini seco en mis años de estudiante (= ‘cualquier vermú seco’).

3.2.23. Las palabras que forman parte de la denominación oficial de premios, distinciones, certámenes y grandes acontecimientos culturales o deportivos: el Premio Cervantes, los Goya, la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio, la Bienal de Venecia, la Feria del Libro, los Juegos Olímpicos. En lo que se refiere a los premios, cuando nos referimos al objeto material que los representa o a la persona que los ha recibido, se utiliza la minúscula: Esa actriz ya tiene dos goyas; Ha colocado el óscar encima del televisor.

3.2.24. Los sustantivos y adjetivos que forman el nombre de disciplinas científicas, cuando nos referimos a ellas como materias de estudio, y especialmente en contextos académicos (nombres de asignaturas, cátedras, facultades, etc.) o curriculares: La Mecánica es una parte de la Física; Soy licenciado en Biología; Me he matriculado en Arquitectura; El profesor de Cálculo Numérico es extraordinario. Fuera de los contextos antes señalados, deben escribirse con minúscula: La medicina ha experimentado grandes avances en los últimos años; La psicología de los niños es muy complicada. Los nombres de asignaturas que no constituyen la denominación de una disciplina científica reciben el mismo tratamiento que si se tratase del título de un libro o de una conferencia, esto es, solo la primera palabra se escribe con mayúscula: Introducción al teatro breve del siglo XVII español, Historia de los sistemas filosóficos. También se escriben con mayúscula los sustantivos y adjetivos que dan nombre a cursos, congresos, seminarios, etc: 1.er Curso de Crítica Textual, XV Congreso Mundial de Neonatología, Seminario de Industrias de la Lengua.

3.2.25. El primero de los nombres latinos que designan especies de animales y plantas: Pimpinella anisum, Felis leo (los nombres científicos latinos deben escribirse, además, en cursiva). Se escriben también con mayúscula los nombres, latinos o no, de los grupos taxonómicos zoológicos y botánicos superiores al género, cuando se usan en aposición: orden Roedores, familia Leguminosas. Tanto unos términos como otros se escribirán en minúscula cuando estén usados como adjetivos o como nombres comunes: El castor es un mamífero roedor; Hemos tenido una buena cosecha de leguminosas.

3.2.26. Los nombres de edades y épocas históricas, cómputos cronológicos, acontecimientos históricos y movimientos religiosos, políticos o culturales: la Edad de los Metales, la Antigüedad, la Edad Media, la Hégira, el Cisma de Occidente, la Contrarreforma, la Revolución de los Claveles, el Renacimiento. Igualmente se escriben con mayúscula los sustantivos que dan nombre a eras y períodos geológicos: Cuaternario, Mioceno, Pleistoceno, Jurásico. En el caso de las revoluciones, el adjetivo especificador que las acompañe irá en minúscula: la Revolución francesa, la Revolución soviética, etc.

3.2.27. Determinados nombres comunes cuando, por antonomasia, designan una sola de las realidades de su misma clase: el Diluvio (referido al diluvio bíblico), la Reconquista (referida a la de los territorios ocupados por los musulmanes, realizada por los reinos cristianos peninsulares durante la Edad Media), el Muro (referido al que separaba en Berlín los sectores oriental y occidental).

3.2.28. Determinados nombres, cuando designan entidades o colectividades institucionales: la Universidad, el Estado, el Ejército, el Reino, la Marina, la Judicatura, el Gobierno. En muchos casos, esta mayúscula tiene una función diacrítica o diferenciadora, ya que permite distinguir entre acepciones distintas de una misma palabra: Iglesia (‘institución’) / iglesia (‘edificio’), Ejército (‘institución’) / ejército (‘conjunto de soldados’), Gobierno (‘conjunto de los ministros de un Estado’) / gobierno (‘acción de gobernar’). La mayúscula diacrítica afecta tanto al singular como al plural: «Europa es importante para los Gobiernos, pero sobre todo para los ciudadanos» (País Digital [Esp.] 9.1.97).

3.2.29. Los nombres de conceptos religiosos como el Paraíso, el Infierno, el Purgatorio, etc., siempre que se usen en su sentido religioso originario, y no en usos derivados o metafóricos: Aquella isla era un paraíso; La noche pasada fue un infierno.

3.2.30. En textos religiosos, suelen escribirse con mayúscula, en señal de respeto, los pronombres personales Tú, Ti, Sí, Tuyo, Vos, Él, Ella, referidos a Dios o a la Virgen.

3.2.31. Los títulos, cargos y nombres de dignidad como rey, papa, duque, presidente, ministro, etc., que normalmente se escriben con minúscula (® 5.8), pueden aparecer en determinados casos escritos con mayúscula. Así, es frecuente, aunque no preceptivo, que se escriban con mayúscula estas palabras cuando se usan referidas a una persona concreta sin mención expresa del nombre propio: El Rey inaugurará la nueva biblioteca; El Papa visitará la India en su próximo viaje. Por otra parte, por razones de respeto, los títulos de los miembros de la familia reinante en España suelen escribirse con mayúscula, aunque vayan seguidos del nombre propio que los ostenta, así como los tratamientos de don y doña a ellos referidos: el Rey Don Juan Carlos, el Príncipe Felipe, la Infanta Doña Margarita. También es costumbre particular de las leyes, decretos y documentos oficiales, por razones de solemnidad, escribir con mayúsculas las palabras de este tipo: el Rey de España, el Jefe del Estado, el Presidente del Gobierno, el Secretario de Estado de Comercio. Por último, es muy frecuente que los cargos de cierta categoría se escriban con mayúscula en el encabezamiento de las cartas dirigidas a las personas que los ostentan.

3.2.32. En textos de carácter publicitario, propagandístico o similar, es frecuente la aparición de mayúsculas no justificadas desde el punto de vista ortográfico, así como el fenómeno inverso, esto es, la aparición de minúsculas donde las normas prescriben la mayúscula. Estos usos expresivos o estilísticos, cuya finalidad es llamar la atención del receptor para asegurar así la eficacia del mensaje, en ningún caso deben extenderse a otro tipo de escritos.

3.2.33. También es habitual que en textos pertenecientes a ámbitos particulares se escriban con mayúscula las palabras que designan conceptos de especial relevancia dentro de esos ámbitos. Así, por ejemplo, es normal ver escritos con mayúscula dentro de textos religiosos palabras como Sacramento, Bautismo, Misa, etc.; o, en textos militares, las palabras Bandera o Patria. Estas mayúsculas, que no deben extenderse a la lengua general, obedecen únicamente a razones expresivas o de respeto.

4. Otros usos de las mayúsculas.Además, se escriben con mayúsculas:

4.1. Los números romanos (® NúMEROS, ?).

4.2. Algunas abreviaturas (® ABREVIATURA, 5b).

4.3. Algunos símbolos (® SíMBOLO, 4).

5. Casos en que no debe usarse la mayúscula inicial.

Se escriben con minúscula inicial (salvo que la mayúscula venga exigida por la puntuación, ® 3.1):

5.1.Los nombres de los días de la semana, de los meses y de las estaciones del año: lunes, abril, verano. No obstante, se escriben con mayúscula cuando forman parte de fechas históricas, festividades o nombres propios: Dos de Mayo, Primavera de Praga, Viernes Santo, Hospital Doce de Octubre.

5.2. Los nombres de las notas musicales: do, re, mi, fa, sol, la, si.

5.3. Los nombres propios que se usan como nombres comunes. Es muy frecuente que determinados nombres propios acaben designando un género o una clase de objetos o personas. Esto ocurre en los casos siguientes:

a) Nombres propios de persona que pasan a designar genéricamente a quienes poseen el rasgo más característico o destacable del original: Mi tía Petra es una auténtica celestina; Siempre vas de quijote por la vida; Mi padre, de joven, era un donjuán.

b) Muchos objetos, aparatos, sistemas y productos que pasan a ser designados con el nombre propio de su inventor, descubridor, fabricante o persona que los popularizó o en honor de la cual se hicieron (zepelín, roentgen, braille, quevedos, rebeca, napoleón), o del lugar en que se producen o del que son originarios (cabrales, rioja, damasco, fez). Por el contrario, conservan la mayúscula los nombres de los autores aplicados a sus obras (® 3.2.3).

c) Nombres de marcas comerciales, cuando no designan ya un objeto de la marca sino, genéricamente, cualquier objeto de características similares (® 3.2.22).

5.4. Los nombres comunes genéricos que acompañan a los nombres propios de lugar, sean geográficos (® 3.2.7) o de espacios o vías urbanas (® 3.2.10).

5.5. Los nombres de los vientos, salvo que estén personificados en poemas o relatos mitológicos: céfiro, austro, bóreas, tramontana.

5.6. Los nombres de las religiones: catolicismo, budismo, islamismo, judaísmo.

5.7. Los tratamientos, como usted, señor, don, fray, san/to, sor, reverendo, etc., salvo que se escriban en abreviatura, caso en que se escriben con mayúscula: Ud., Sr., D., Fr., Sto., Rvdo., etc. Solo cuando, por tradición, se han formado acuñaciones que funcionan como nombres propios, se escribirán estos tratamientos en mayúscula: Fray Luis, referido a fray Luis de León; Sor Juana, referido a sor Juana Inés de la Cruz; Santa Teresa, referido a santa Teresa de Jesús.

5.8. Los títulos, cargos y nombres de dignidad como rey, papa, duque, presidente, ministro, etc., se escriben con minúscula cuando aparecen acompañados del nombre propio de la persona o del lugar al que corresponden (el rey Felipe IV, el papa Juan Pablo II, el presidente de Nicaragua, el ministro de Trabajo), o cuando están usados en sentido genérico (El papa, el rey, el duque están sujetos a morir, como lo está cualquier otro hombre). Existen casos, sin embargo, en que estas palabras pueden escribirse con mayúsculas (® 3.2.31).

 

 

 

meeting. ® mitin.

 

 

 

mejicano, na. ® MEXICANO y MéXICO.

 

 

 

Méjico. ® MéXICO.

 

 

 

mejiquense. ® MEXIQUENSE y MéXICO.

 

 

 

mendigo, ga. ‘Persona que pide limosna’. Esta palabra es llana: [mendígo]. Son incorrectas con este sentido la grafía y la pronunciación esdrújulas *méndigo.

 

 

 

mesósfera o mesosfera. ® -sfera.

 

 

 

metamorfosis. ‘Cambio, transformación’. Este sustantivo femenino es llano: [metamorfósis]. Son erróneas la grafía y la pronunciación esdrújulas *metamórfosis.

 

 

mexicano, na. Los naturales de la república americana denominada comúnmente México (el nombre oficial es Estados Unidos Mexicanos) se llaman mexicanos. No debe confundirse este gentilicio con mexiquense, que es como se denomina a la persona oriunda del estado de México, uno de los treinta y uno que forman parte de los Estados Unidos Mexicanos, ni con mexiqueño, que es el gentilicio de los naturales de la capital del país.

 

México. La grafía recomendada para este topónimo es México, y su pronunciación correcta es [méjiko], no *[méksiko]. Igualmente se recomienda escribir con x todos sus derivados: mexicano, mexicanismo, mexiquense (pron. [mejikáno, mejikanísmo, mejikénse]). Esta aparente falta de correspondencia entre la grafía y su pronunciación se debe a que la letra x que aparece en la forma escrita de este y otros topónimos americanos (® OAXACA, TEXAS) conserva el valor que tenía en épocas antiguas del idioma, en las que representaba el sonido que hoy corresponde a la letra j (o, también, a la g ante e, i) (® X, 3 y 4). Este arcaísmo ortográfico se conservó en México y, por extensión, en el español de América, mientras que en España, las grafías usuales hasta no hace mucho eran Méjico, mejicano, etc. Aunque son también correctas las formas con j, se recomiendan las grafías con x por ser las usadas en el propio país y, mayoritariamente, en el resto de Hispanoamérica.

 

 

 

mexiquense, mexiqueño, ña. ® MEXICANO.

 

 

 

miligramo. ‘Milésima parte de un gramo’. Esta palabra es mayoritariamente llana en todo el ámbito hispánico (pron. [miligrámo]), salvo en Chile, donde se usa con normalidad la forma esdrújula milígramo: «El monóxido de carbono tiene dos umbrales, uno equivalente al nivel tolerable en una hora (40 milígramos por metro cúbico)» (Hoy [Chile] 18-24.8.97). Su símbolo es mg(® APéNDICE 3 ).

 

 

 

milímetro. ‘Milésima parte de un metro’. Esta pañabra es esdrújula. Son erróneas la grafía y la pronunciación llanas *milimetro [milimétro]: *«No mide más de 23 milimetros» (Prensa Libre [Guat.] 8.7.96). Su símbolo es mm (® APéNDICE 3 ).

 

 

 

mitin. ‘Reunión de personas para escuchar discursos políticos’. Este sustantivo masculino es adaptación al español de la voz inglesa meeting. La pronunciación llana [mítin] es hoy mayoritaria en todo el ámbito hispánico, por lo que no se recomienda el uso de la forma aguda *mitín. En plural es mítines, aunque en la Argentina es frecuente el plural mitines [mitínes]. En España se usa también esta voz para designar el propio discurso: «Pronunció un mitin ante cerca de 3.000 personas» (Mundo [Esp.] 7.6.94).

 

 

 

mn-. ® m, 3b.

 

 

 

molotov. 1. Voz que, unida en aposición a los sustantivos cóctel [Esp.] o bomba [Am.], designa una ‘bomba incendiaria de fabricación casera’: «Se sirvieron de diversas armas, desde obuses hasta cohetes de guerra, sin olvidar las bombas de relojería [...] e incluso los modestos cócteles molotov» (Arrabal Torre [Esp. 1982]); «Pueden [...]utilizar armamento casero como bombas molotov» (Vistazo [Ecuad.] 16.10.97). Procede del sobrenombre de un político soviético que participó en la revolución rusa, apodado Mólotov (del ruso mólot ‘martillo’), pero en español es nombre común y debe escribirse con minúscula. Aunque en ruso esta palabra es esdrújula, en español se ha usado siempre como palabra aguda, por lo que deben evitarse la grafía y la pronunciación esdrújulas *mólotov. No varía en el plural: cócteles o bombas molotov.

2.En ocasiones, esta palabra adopta por sí sola el valor de toda la construcción, y presenta género masculino o femenino según que el sustantivo elidido sea cóctel o bomba: «Yo a las torres de marfil les meto un molotov» (Bryce Vida [Perú 1981] 340); «Se desató otra lluvia de bombas incendiarias [...]. Una de las molotov dio en la ventana superior de la Sastrería Nabila» (Caretas [Perú] 27.3.97).

 

 

 

Múnich. El nombre de la ciudad de Alemania que en alemán se escribe München se ha incorporado al español a través de las adaptaciones francesa e inglesa de este topónimo, ya que la ch en posición final es ajena al sistema español. La forma Múnich (pron. [múnich o múnik]), es la que debe usarse en español, ya que la pronunciación llana es la más extendida en el uso actual y, como topónimo adaptado, debe ajustarse a las reglas de acentuación gráfica de nuestro idioma. El gentilicio correspondiente es muniqués (pl. muniqueses): «El muniqués Peter Sehr ha trabajado con el parisiense Claude Lelouch» (País Digital[Esp.] 20.9.97). Debe evitarse en español la pronunciación con diptongo *[miúnik], propia del inglés.

 

 

 

n. 1. Decimosexta letra del abecedario español y decimocuarta del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) ene; su plural es enes.

2. Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico nasal alveolar /n/.

3. Delante de b nunca se escribe n, salvo en el caso de algunos nombres propios extranjeros en los que se respeta la grafía originaria, como Gutenberg, Hartzenbusch o Canberra.

4. La n seguida de s dentro de la misma sílaba, caso de cons- (construir), ins- (instaurar) y trans- (transporte), se pronuncia muy relajada, pero debe evitarse su pérdida: *[costruir] por construir, *[istaurar] por instaurar. No obstante, en el caso del prefijo latino trans-, presente en numerosas palabras españolas, el uso de los hispanohablantes ha admitido, e incluso en muchas ocasiones con clara preferencia, su escritura simplificada en tras-: trascendente, traslación, traslucir. En otros casos, aunque se admiten también ambas grafías, la preferida en el uso culto es la forma con trans-: transcurrir, transgredir, transmisión. Por último, hay palabras en las que el uso solo ha consagrado una de las dos formas: o trans-, como en transgénico, transliterar, transoceánico, etc.; o tras-, como en trasfondo, trasluz, trastienda, etc. (® trans-). En el caso de la palabra consciencia el uso ha fijado una grafía simplificada conciencia, con pérdida de la s y no de la n (® conciencia).

 

 

n.

nailon.

necromancia o necromancía.

nigromancia o nigromancía.

nilón.

Nobel.

noósfera o noosfera.

norabuena.

norte.

novel.

-ns-.

numen.

nylon, *nylón.

 

nailon. ‘Material sintético usado para fabricar tejidos’. La voz inglesa nylon (en su origen, una marca comercial registrada) se ha adaptado al español en dos formas: una llana, nailon (pron. [náilon]), hoy mayoritaria; y otra aguda nilón, vigente en el español de algunas zonas como Estados Unidos y Puerto Rico. No debe usarse la grafía *nylón, que no es ni inglesa ni española.

 

 

 

necromancia o necromancía. ‘Adivinación por los muertos’. Son válidas ambas formas, pero es preferible la primera (® -mancia o -mancía). Con este sentido, es más frecuente el uso de nigromancia o nigromancía.

 

 

 

nigromancia o nigromancía. ‘Adivinación por los muertos’. Son válidas ambas formas, pero es preferible la primera (® -mancia o -mancía). También se dice, aunque se usa menos, necromancia o necromancía.

 

 

 

nilón. ® nailon.

 

 

 

Nobel. 1.Nombre de los premios instituidos por el químico sueco Alfred Nobel. En su lengua de origen, el sueco, es palabra aguda [nobél], y así se recomienda pronunciarla en español, a pesar de que la pronunciación llana [nóbel] está muy extendida, incluso entre personas cultas. No debe confundirse con el adjetivo novel (®novel).

2. Referida al nombre del premio, se escribe con incial mayúscula y es invariable en plural: Los premios Nobel son los más prestigiosos del mundo; La ceremonia de entrega de los Nobel es muy vistosa. Cuando se refiere a la persona que ha recibido este premio se escribe con inicial minúscula y hace el plural en -es: Al congreso acudieron cinco nobeles; «La venta de los nobeles aumenta el primer año principalmente, luego la gente no se acuerda de quién ha ganado el premio» (Proceso [Méx.] 13.10.96).

 

 

 

noósfera o noosfera. ® -sfera.

 

 

 

norabuena. ® enhorabuena, 3.

 

 

 

norte. ® MAYúSCULAS, 3.2.13.

 

 

 

novel. ‘Que se estrena en una actividad’. Es palabra aguda: [nobél]. Son erróneas la grafía y la pronunciación llanas *nóvel: *«El más favorecido por el sorteo fue Croacia a la que le tocó Ucrania, una selección nóvel en lides internacionales» (País digital [Esp.] 14.10.97). No debe confundirse con Nobel(® Nobel).

 

 

 

-ns-. ® n, 4.

 

 

 

numen. ‘Deidad’ e ‘inspiración del artista’. Se tilda solamente su plural esdrújulo númenes.

 

 

 

 

 

 

 

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nylon, *nylón. ® NAILON.

 

 

 

ñ. 1. Decimoséptima letra del abecedario español, que no existe en el orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) eñe; su plural es eñes.

2. Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico nasal palatal /ñ/.

3. Esta letra solo existe en el abecedario español y nace de la necesidad de representar un nuevo sonido, inexistente en latín. Determinados grupos consonánticos latinos como gn, nn o ni evolucionaron en las lenguas derivadas del latín hacia un sonido nasal palatal. Cada una de estas lenguas adoptó una grafía distinta para representar este sonido: gn en italiano y francés; ny en catalán, y nh en portugués. El castellano medieval escogió el dígrafo nn, que se solía representar abreviadamente mediante una sola n con una rayita más o menos ondulada encima. Esta rayita ondulada se llama tilde, nombre dado también al acento gráfico (® TILDE2).

 

 

ñ.

 

o1. 1. Decimoctava letra del abecedario español y decimoquinta del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) o; su plural es oes.

2. Con esta letra se representa en la escritura el sonido vocálico /o/. En la formación de hiatos y diptongos, forma parte, junto con la a y la e, de las llamadas vocales abiertas o fuertes.

3. Debe evitarse en la pronunciación el cierre de la /o/ átona en /u/ (*[kulúmpio] por columpio], *[kuéte] por cohete, *[tuáya, tuálla] por toalla), así como su cambio en /e/ (*[eskúro] por oscuro, *[sémos] por somos).

 

 

 

 

 

 

 

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o1. (Letra)

o2. (Conjunción)

Oaxaca.

oboe.

obué.

océano.

oeste.

olimpíaco, ca u olimpiaco, ca.

oniromancia u oniromancía.

onomancia u onomancía.

oósfera u oosfera.

opimo, ma.

orden.

origen.

ornitomancia u ornitomancía.

ozonósfera u ozonosfera.

 

Oaxaca. El nombre de este estado de México se pronuncia [oajáka], no *[oaksáka] (® México). El gentilicio correspondiente es oaxaqueño, pronunciado [oajakéño].

 

 

 

oboe. ‘Instrumento músico de viento’. Es palabra llana: [obóe]. Son incorrectas la grafía y la pronunciación esdrújulas *óboe. La forma obué está en desuso.

 

 

 

obué. ® oboe.

 

 

 

océano. 1. ‘Mar extenso’. Esta palabra es esdrújula. No son admisibles ni la grafía ni la pronunciación llanas *oceano [oseáno, ozeáno]: *«Tienen que atravesar el oceano Atlántico» (Tiempo [Col.] 2.1.89).

2. Es nombre común y, por tanto, debe escribirse con minúscula, incluso cuando acompaña a un nombre propio: el océano Atlántico, el océano Índico (® MAYúSCULAS, 3.2.7).

 

 

 

oeste. ® MAYúSCULAS, 3.2.13.

 

 

 

olimpíaco, ca u olimpiaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

oniromancia u oniromancía. ® -mancia o -mancía.

 

 

 

onomancia u onomancía. ® -mancia o -mancía.

 

 

 

oósfera u oosfera. ® -sfera.

 

 

 

opimo, ma. ‘Rico, fértil, abundante’. Esta palabra es llana: [opímo]. Son incorrectas la grafía y la pronunciación esdrújulas *ópimo, error debido al cruce con óptimo.

 

 

 

orden. 1. En el español actual, es masculino en las acepciones siguientes: ‘colocación o disposición apropiada’ (Es muy amante del orden), ‘serie o sucesión’ (el orden alfabético), ‘categoría o nivel’ (el orden senatorial), ‘estilo arquitectónico’ (el orden corintio), ‘grupo taxonómico’ (el orden Primates), ‘sacramento del sacerdocio’ (el orden sacerdotal). Es femenino en estas otras: ‘mandato’ (Dio la orden de continuar), ‘instituto religioso, militar o civil’ (la Orden de la Merced, la Orden del Temple, la Orden de Isabel la Católica), ‘cada uno de los grados del orden sacerdotal’ (se usa normalmente en plural: las órdenes sagradas).

2.Se tilda solamente su plural esdrújulo órdenes.

3.Se escribe con mayúscula en el sentido de ‘instituto religioso, militar o civil’: la Orden de la Merced, la Orden del Temple, la Orden de Isabel la Católica.

4. En orden a. Esta locución preposicional significa, por un lado, ‘en lo tocante a, en lo que respecta a’: «La perjudicial influencia que la generalización del uso de la bicicleta ha producido en orden a las excursiones lejos de la ciudad» (MtnGaite Usos [Esp. 1987]). En el lenguaje político y administrativo se usa frecuentemente con el significado de ‘para, con el fin de’, que ya existía en el español clásico: «Cercada la cama de vecinos y parientes la decían varias cosas, todas en orden a ayudarla a bien morir» (Tirso Cigarrales [Esp. 1624]); «Al segundo operador de telefonía móvil y al segundo operador de telefonía fija les interesa sobremanera alcanzar algún tipo de colaboración en orden a potenciar sus respectivas cuotas de mercado» (Abc electr. [Esp.] 6.10.97). Con este sentido, su uso en el español moderno puede deberse también al influjo del inglés in order to.

5. Orden de busca y captura.® BUSCA1.

6. Orden del día. Esta locución es masculina cuando se refiere a la ‘lista ordenada de temas que se deben tratar en una reunión’: «Otro punto del orden del día fue tratar el asunto pendiente de los deportes colectivos» (Diario Hoy [Ecuad.] 7.10.97). Es femenina cuando se refiere a la ‘orden que se da cada día a los cuerpos del Ejército’: «Prueba de lo afirmado fue la felicitación que por la orden del día del Ministerio de Defensa se expresó al Brigadier General José María Rivas Forero» (Alape Paz [Col. 1985]). También es femenina en la expresión estar a la orden del día ‘estar de moda, ser muy usual’: «Los extremismos de todo tipo están a la orden del día» (Excelsior [Méx.] 18.1.97).

 

 

 

origen. ‘Principio, causa’. Se tilda solamente su plural esdrújulo orígenes.

 

 

 

ornitomancia u ornitomancía. ® -mancia o -mancía.

 

 

 

ozonósfera u ozonosfera. ® -sfera.

 

 

 

p. 1. Decimonovena letra del abecedario español y decimosexta del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) pe; su plural es pes.

2. Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico bilabial oclusivo sordo /p/.

3. Debe evitarse en la pronunciación cualquier deformación del sonido /p/, lo que a veces ocurre cuando va en posición final de sílaba seguido de c, s o t: *[konseksión, konzekzión] por concepción, *[káksula] o *[káusula] por cápsula, *[adoztár] por adoptar; así como su pérdida cuando va seguido de s: *[eklíse] por eclipse, *[autósia] por autopsia.

4. En posición inicial de palabra, el grupo ps-, resultado de la transcripción de la letra griega psi, está presente en numerosas palabras cultas formadas sobre raíces o palabras griegas que comienzan por esta letra (psyché ‘alma’, pseudo- ‘falso’, psitakkós ‘papagayo’, etc.). En todos los casos se admite en la escritura la simplificación del grupo ps- en s-, grafía que se corresponde con la pronunciación normal de las palabras que contienen este grupo inicial, en las que la p- no suele articularse: sicología, sicosis, sitacismo, sicrómetro, seudoprofeta,etc. No obstante, la norma culta sigue prefiriendo la grafía con ps-: psicología, psicosis, psitacismo, psicrómetro, pseudoprofeta, etc., salvo en las palabras seudónimo y seudópodo, que se escriben normalmente sin p-.

5. En algunas palabras se mantiene el grupo inicial pt-, presente en voces cultas de origen griego o formadas sobre raíces griegas: pteridofito, pterodáctilo, ptosis, etc., aunque lo normal ha sido que las palabras procedentes de voces o raíces con grupo pt- inicial en griego se hayan incorporado al español sin p-: tisana, tialina, tialismo, Tolomeo, tomaína, etc. Sin embargo, la conservación del grupo pt- es muy frecuente en el vocabulario científico-técnico.

6. En el grupo -pt- en posición interior de palabra, la p se relaja considerablemente en la pronunciación, pero solo es corriente su pérdida en casos como séptimo o septiembre (que se pronuncian en el habla espontánea, al menos en España, [sétimo, setiémbre]). En todos los demás casos (abrupto, aceptar, concepto, corrupto, Egipto, óptimo, etc.), la reducción de -pt- a -t- debe evitarse. Y aunque el DRAE admite como válidas las grafías sétimo y setiembre, en el uso culto se prefieren decididamente las grafías con -pt-. Constituyen una excepción a esta regla las palabras de la familia de escribir, que por influencia de escrito (forma usual hoy frente a la anticuada escripto), se escriben preferiblemente sin -p-: adscrito, descrito, inscrito, suscrito, transcrito, etc. (aunque en algunas zonas de América, especialmente en la Argentina, son de uso normal las formas con -pt-). No obstante, cuando acaban en -tor conservan la -p- en todas las zonas del ámbito hispánico: inscriptor, descriptor, suscriptor, transcriptor, etc.

 

 

p.

pachulí o pachuli.

palustre.

paradisíaco, ca o paradisiaco, ca.

paraplejia o paraplejía.

PARÉNTESIS.

PÁRRAFO (SIGNO DE).

patchouli.

Pekín.

pelamen.

peloponesíaco, ca o peloponesiaco, ca.

Pequín.

periferia.

período o periodo.

perito, ta.

pico.

piromancia o piromancía.

pirósfera o pirosfera.

-plejia o -plejía.

polen.

policíaco, ca o policiaco, ca.

policial.

polo.

*Postdam.

postema.

postemilla.

poster, póster.

Potsdam.

precondición.

prerrequisito.

prion o prión.

prístino, na.

ps-.

pt-, -pt-.

punta.

PUNTO.

1. Usos lingüísticos del punto.

2. Combinación del punto con otros signos.

3. Usos no lingüísticos del punto.

4. Usos incorrectos del punto.

PUNTO ACÁPITE.

PUNTOS SUSPENSIVOS.

PUNTO Y COMA.

PUNTUACIÓN.

 

pachulí o pachuli. ‘Planta olorosa’ y, especialmente, ‘perfume que se obtiene de ella’. Proveniente del francés patchouli, se adaptó al español con la pronunciación aguda que tiene en esa lengua: «Apestando a una hedionda combinación de sudor y pachulí» (Savater Caronte [Esp. 1981]). No obstante, hoy es frecuente y también válida, la forma llana pachuli [pachúli]: «Otro olor a incienso, a pachuli, a chocolate, conquistó los pulmones de cada uno de los asistentes» (Rubio Sal [Esp. 1992]).

 

 

 

palustre. ® balaustre o balaústre, 2

 

 

 

paradisíaco, ca o paradisiaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

paraplejia o paraplejía. ® -plejia o -plejía.

 

 

 

PARéNTESIS. 1. Signo ortográfico doble ( ) que se utiliza para insertar en un enunciado una información complementaria o aclaratoria. Los paréntesis se escriben sin espacio de separación respecto de la primera y la última palabra del período que enmarcan, y con un espacio de separación respecto de las palabras o los signos que los preceden o los siguen. Sin embargo, cuando lo que sigue al paréntesis de cierre es otro signo de puntuación, no debe dejarse espacio de separación entre ambos signos. Hay, sin embargo, algunas excepciones (® 2c y d).

2.Los paréntesis se utilizan en las ocasiones siguientes:

a)Cuando se interrumpe el sentido y la sintaxis de un enunciado con un inciso aclaratorio o accesorio, sobre todo si este inciso es largo o de escasa relación con el texto circundante: El abuelo de Alberto (en su juventud fue un brillante cirujano) parecía una estatua sentado en aquel sillón; Las asambleas (la última duró casi cuatro horas sin ningún descanso) se celebran en el salón de actos. Aunque también las comas (® COMA, 1.1) y las rayas (® RAYA, 1) se utilizan para enmarcar incisos, el uso de los paréntesis implica un mayor grado de aislamiento del enunciado que encierran con respecto al texto en que se inserta. Por ello, normalmente los incisos entre paréntesis suelen ser oraciones con sentido pleno y poca o nula vinculación sintáctica con los elementos del período en que se insertan.

b)Para intercalar algún dato o precisión, como fechas, lugares, desarrollo de siglas, un autor u obra citados, etc.: El año de su nacimiento (1616) es el mismo en que murió Cervantes; Toda su familia nació en Córdoba (Argentina); La OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) ha decidido aumentar la producción de crudo; «Más obran quintaesencias que fárragos» (Gracián).

c)Para introducir opciones en un texto. En estos casos, se encierra entre paréntesis el elemento que constituye la alternativa, sea este una palabra completa, sea uno de sus segmentos: En el documento se indicará(n) el (los) día(s) en que haya tenido lugar la baja; Se necesita chico(a) para repartir pedidos. Este uso, poco elegante, solo es admisible en anuncios, circulares o algunos textos de tipo técnico, y debe evitarse en documentos personalizados. Como se ve, los paréntesis que añaden segmentos no se separan por espacios de la palabra a la que se refieren. En este uso, el paréntesis puede alternar con la barra (® BARRA, 1.4).

d)Cuando se reproducen o transcriben textos, códices o inscripciones, pueden utilizarse los paréntesis para desarrollar las abreviaturas o reconstruir las palabras incompletas del texto original. Los elementos que se añaden se enmarcan entre paréntesis y sin espacios de separación: Imp(eratori) Caes(ari). No obstante, es más recomendable en estos casos utilizar los corchetes (® CORCHETE, 2c).

e)En la reproducción de citas textuales, se usan tres puntos entre paréntesis para indicar quese omite un fragmento del original: «Le sonreí para decírselo; pero después pensé que él no pudo ver mi sonrisa (...) por lo negra que estaba la noche» (Rulfo Páramo [Méx. 1955]). No obstante, en este caso es más recomendable y frecuente el uso de los corchetes (® CORCHETE,2d).

f)En las obras teatrales, las acotaciones del autor (escritas, además, en letra cursiva) y los apartes de los personajes se encierran entre paréntesis:

BERNARDA (golpeando en el suelo).

No os hagáis ilusiones de que vais a poder conmigo. ¡Hasta que salga de esta casa con los pies adelante mandaré en lo mío y en lo vuestro!

(Se oyen unas voces y entra en escena MARíA JOSEFA, la madre de BERNARDA, viejísima, ataviada con flores en la cabeza y en el pecho).

(Lorca Bernarda [Esp. 1936]).

 

 

INéS.

BRíGIDA.

INéS.

BRíGIDA.

¡Ay, Jesús!

           ¿Qué es lo que os da?

Nada, Brígida, no es nada.

No, no; si estáis inmutada.

(Ya presa en la red está).

¿Se os pasa?

(Zorrilla Tenorio [Esp. 1844]).

 

 

g)Las letras o números que encabezan clasificaciones, enumeraciones, etc., pueden escribirse entre paréntesis o, más frecuentemente, seguidas solo del paréntesis de cierre:

Los libros podrán encontrarse en los lugares siguientes:

(a)  En los estantes superiores de la sala de juntas.

(b)  En los armarios de la biblioteca principal.

O bien:

Los libros podrán encontrarse en los lugares siguientes:

a) En los estantes superiores de la sala de juntas.

b) En los armarios de la biblioteca principal.

h)Al contrario de lo que ocurre en los textos escritos —donde se utilizan los corchetes para enmarcar dentro de paréntesis—, en las fórmulas matemáticas o químicas los corchetes encierran operaciones dentro de las cuales ya se han utilizado los paréntesis: [(4 + 2) ´ (5 + 3)] - (6 - 2) (® CORCHETE, 2a).

3.En cuanto a la combinación de los paréntesis con otros signos, hay que tener en cuenta lo siguiente:

a)Los signos de puntuación correspondientes al período en el que va inserto el texto entre paréntesis se colocan siempre después del paréntesis de cierre:

Llevaban casados mucho tiempo (el año pasado cumplieron sus bodas de oro), pero nunca lograron entenderse.

¿Cuántos países integran la ONU (Organización de las Naciones Unidas)?

No debe colocarse ningún signo de puntuación que no sería necesario si se suprimieran los paréntesis. Por ello, si el texto entre paréntesis está colocado entre el sujeto y el verbo de la oración, nunca debe escribirse coma después del paréntesis de cierre: *Las asambleas (la última duró casi cuatro horas sin ningún descanso), se celebran en el salón de actos.

b)El texto contenido dentro de los paréntesis tiene una puntuación independiente: La manía de Ernesto por el coleccionismo (lo colecciona todo: sellos, monedas, relojes, plumas, llaveros...) ha convertido su casa en un almacén. Por ello, si el enunciado entre paréntesis es interrogativo o exclamativo, los signos de interrogación o de exclamación deben colocarse dentro de los paréntesis:

Su facilidad para los idiomas (¡habla con fluidez siete lenguas!) le ha abierto muchas puertas.

Me dijo tan tranquilo (¿habrase visto cosa igual?) que no pensaba devolverme el dinero que me debía.

c) Independientemente de que el texto entre paréntesis abarque todo el enunciado o solo parte de este, el punto se colocará siempre detrás del paréntesis de cierre (® PUNTO, 2.1): Se fue dando un portazo. (Creo que estaba muy enfadado).

 

 

 

PáRRAFO (SIGNO DE). Signo ortográfico auxiliar (§) que se usa, seguido de un número, para indicar divisiones internas dentro de los capítulos de una obra (§ 12, § 32), o para remitir o aludir a ellas. También pueden aparecer series de números e, incluso, letras, cuando se remite o alude a subdivisiones dentro del párrafo: «El adjetivo mismo [...]carece de la función deíctica y anafórica de los pronombres, de que hablamos en el § 2.5.1b» (RAE Esbozo [Esp. 1973] 211). Como se ve por los ejemplos, debe dejarse siempre un espacio entre el signo y la numeración que lo acompaña. Cuando se hace referencia a más de un párrafo, el signo debe duplicarse: «Para los compuestos con numerales, véanse los §§ 2.9.3e y 2.9.5c» (RAE Esbozo [Esp. 1973] 141).

 

 

 

 

 

patchouli. ® pachulí o pachuli.

 

 

 

 

 

 

 

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Pekín. El nombre tradicional en español para designar la capital de China es Pekín (también con la grafía Pequín, hoy poco frecuente). El nombre Beijing es resultado de la transcripción de los caracteres chinos al alfabeto latino según el sistema «pinyin», desarrollado en China a partir de 1958 con el fin de unificar los diversos sistemas de transcripción del chino aplicados por distintos países. Este sistema se puso en práctica oficialmente en 1979 y es hoy mayoritariamente utilizado por las agencias de prensa. No obstante, se recomienda usar en nuestro idioma el nombre tradicional español, cuyo gentilicio es pekinés (o pequinés, si se utiliza la grafía minoritaria Pequín).

 

 

 

pelamen. ‘Pelaje, conjunto de pelo’. Se tilda solamente su plural esdrújulo pelámenes.

 

 

 

peloponesíaco, ca o peloponesiaco, ca. ® -íaco o –iaco.

 

 

 

Pequín. ® PEKíN.

 

 

 

periferia. ‘Contorno, alrededores’. Palabra llana cuyas dos últimas vocales forman diptongo, no hiato: [periféria]. Son incorrectas la grafía y la pronunciación esdrújulas *perifería.

 

 

 

período o periodo. ‘Espacio de tiempo’ y ‘menstruación’. Este sustantivo masculino presenta dos variantes acentuales: una esdrújula, período [pe - rí - o - do], con hiato entre las vocales contiguas, que es la forma etimológica; y otra llana, periodo [pe - rió - do], con diptongo en lugar de hiato, también válida. Aunque gráficamente es más usual la forma con tilde, la preferencia de una u otra en la escritura debe adecuarse a la pronunciación. Así pues, quien diga [período] debe escribir período, y quien diga [periódo] debe escribir periodo.

 

 

 

perito, ta. 1. Puede ser adjetivo (‘experimentado, práctico en una materia’) o sustantivo (‘persona con titulación técnica’). En ambos casos, el femenino es perita: «Son muy buenos pisteros y gente perita en los raros monstruos que pueblan el África» (Eslava Unicornio [Esp. 1987]); Mi hermana es perita agrícola.

2.Esta palabra es llana: [períto]. Son erróneas la grafía y la pronunciación esdrújulas *périto.

 

 

 

pico. 1. Hora pico. En la mayoría de los países hispanoamericanos se utiliza la locución hora pico para referirse a aquella en la que se produce mayor aglomeración en los transportes o mayor demanda en el uso de determinados servicios: «Seleccione un lugar visible y populoso, un día trascendental y una hora pico para realizar la protesta cívica» (Prensa [Nicar.] 3.6.97); «Los intervalos entre ómnibus aumentarían de 10 a 15 minutos en la hora pico» (Nuevo Herald [EE. UU.] 11.9.97); «Los opositores seguirán promoviendo el no uso del teléfono de 10 a 13 (hora pico para las tarifas telefónicas)» (Clarín [Arg.] 10.2.97). El plural es horas pico: «En las horas pico, las guaguas deberán salir cada tres minutos» (Listín [R. Dom.] 20.10.97). En Chile —donde la palabra pico es tabú lingüístico (‘órgano sexual masculino)— y en España, la expresión habitual en estos casos es hora punta (® punta). En el español de España existe también la locución de sentido opuesto hora valle (®valle, 1).

2. Y pico. La expresión y pico se utiliza, pospuesta a un numeral, cuando no se pueden o no se quieren precisar las fracciones inferiores de este: veinte y pico, doscientos y pico, mil y pico (= ‘veinte y algunas unidades más’, ‘doscientos y algunas decenas o unidades más’, ‘mil y algunas centenas, decenas o unidades más’). Lo mismo ocurre con y tantos/as, que sirve también para el mismo fin.

2.1.El uso de cada una de estas expresiones es diverso:

a)y tantos/as solo puede ir con decenas y, por consiguiente, solo señala imprecisión en las unidades: treinta y tantos años, ciento cincuenta y tantas fichas, cuatro mil trescientos cincuenta y tantos aficionados. En este uso, es intercambiable con y pico: treinta y pico años, ciento cincuenta y pico fichas, cuatro mil trescientos noventa y pico aficionados.

b)y pico no solo puede ir con decenas, sino también con centenas, millares y todas las cantidades superiores: noventa y pico libros, ciento y pico alumnos, seis mil y pico palabras. Es también correcto el uso de la preposición de antepuesto al sustantivo: noventa y pico DE libros, ciento y pico DE alumnos, etc.

En Chile, debido al tabú lingüístico antes señalado (®1), solo se emplea en este caso la expresión y tantos/as, y aquí no es posible anteponer al sustantivo la preposición de: «Una de las dieciocho mil y tantas [lanzas] que rodeaban el reducto del parque» (Donoso Casa [Chile 1978]); «¿Podemos explicar [...] los colores de las flores en términos de esas ciento y tantas especies de esferitas primordiales que [...] llamamos átomos?» (Claro Sombra [Chile 1995]). En el resto de países de habla hispana se habría usado, en ambos casos, la expresión y pico.

2.2.Las dos primeras decenas del orden numérico no admiten el uso de ninguna de las dos expresiones: *diez y pico páginas, *cinco y pico unidades, *diez y tantos libros. Solo es posible el uso de y pico con estas cifras en la expresión imprecisa de las horas: Son las cinco y pico; «Sobre las diez y pico llamaría» (SchzFerlosio Jarama [Esp. 1956]); o cuando acompaña a sustantivos de significado temporal (año, mes, día, hora), siempre que estos incluyan unidades de orden inferior; pero, en este caso, necesariamente y pico ha de ir pospuesto al sustantivo: «Tres años y pico esperando que me pasara algo» (Zamora Traque [Esp. 1972]); «Vagabundea por él [el museo] hora y pico» (Goytisolo Señas [Esp. 1966]).

2.3.Mientras que y pico puede aparecer antepuesto o pospuesto al sustantivo determinado por el numeral, y tantos debe ir necesariamente antepuesto: «A sesenta y pico metros no alcanzabas a oírlos» (MtnVigil Defensa [Esp. 1985]); «Ella vivía a cinco horas y pico, camino arriba» (Calvo Colombia [Col. 1987]); «Eran treinta y tantos episodios» (Zamora Traque [Esp. 1972]).

2.4.Cuando se trata de numerales compuestos de mil, la colocación de y pico no es indiferente: no es lo mismo decir ochenta mil y pico libros que ochenta y pico mil libros:

a)Ochenta y pico mil libros: En este caso, la fracción inferior a que se refiere la expresión y pico ha de constar necesariamente de unidades de millar (ochenta y un mil, ochenta y dos mil, ochenta y tres mil, etc.).

b)Ochenta mil y pico libros: En este caso, el número entero es ochenta mil, y la fracción inferior a que se refiere y pico son centenas, decenas o unidades (ochenta mil doscientos libros, ochenta mil cuarenta libros, ochenta mil tres libros, etc.).

3.Pico y tanto, referidos a cantidad, pueden funcionar también como sustantivos independientes, pero en ese caso significan cosas diversas. Mientras pico significa ‘cantidad que excede de un número entero o redondo’: «Entrega a Salaverri el importe de la cuenta, el pico y las mil pesetas» (Palomino Torremolinos [Esp. 1971]), tanto significa ‘cantidad de dinero previamente estipulada’: «Me dijo que como yo revendía, pues no me iba a pagar el tanto por cuidarle el costo» (Mundo [Esp.] 15.1.95).

 

 

 

piromancia o piromancía. ® -mancia o -mancía.

 

 

 

pirósfera o pirosfera. ® -sfera.

 

 

 

-plejia o -plejía. Las palabras españolas con esta terminación son cultismos procedentes del griego y del latín (gr. -plexía, lat. -plexia, del gr. plegé ‘golpe’). Son siempre sustantivos femeninos que designan diferentes tipos de parálisis. Todos ellos, salvo apoplejía (® apoplejía), presentan dos variantes acentuales: una con hiato entre las dos vocales finales, acorde con la pronunciación griega: hemiplejía, paraplejía, etc.; y otra con diptongo, acorde con la pronunciación latina: hemiplejia, paraplejia, etc. En el español actual son más frecuentes las formas en -plejia.

 

 

 

polen. ‘Conjunto de los granos de las flores’. Se tilda solamente su plural esdrújulo pólenes.

 

 

 

policíaco, ca o policiaco, ca. 1. ‘De la policía’ y ‘[obra narrativa] cuyo tema es el esclarecimiento de un crimen’. En el primer sentido, es más habitual y preferible usar el término policial.

2. Este adjetivo tiene dos acentuaciones correctas. La preferencia por una u otra forma en la escritura dependerá de la pronunciación (® -íaco o -iaco).

 

 

 

policial. ® policíaco o policiaco.

 

 

 

polo. ® MAYúSCULAS, 3.2.13.

 

 

 

 

 

 

 

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*Postdam. ® Potsdam.

 

 

 

postema. ®apostema.

 

 

 

postemilla. ‘Absceso en la encía’. Con este sentido es voz de uso en América y no admite la variante *apostemilla.

 

 

 

poster, póster. ® cartel1.

 

 

 

Potsdam. Esta ciudad alemana, célebre por haber sido sede de la Conferencia en la que Truman, Churchill y Stalin decidieron las condiciones de la capitulación de Alemania al término de la Segunda Guerra Mundial, se escribe Potsdam, no *Postdam.

 

 

 

precondición. ® condición.

 

 

 

prerrequisito. ® requisito.

 

 

 

 

 

 

 

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prion o prión. ‘Agente infeccioso’. Sobre el uso de la grafía con o sin tilde, ® guion1 o guión.

 

 

 

prístino, na. ‘Primigenio, original’: «Dicho programa incursionó gloriosamente en el ballet contemporáneo, [...] pero también conservó la prístina línea clásica» (Provincia [Arg.] 6.10.97). Este adjetivo conserva la acentuación esdrújula etimológica y, por tanto, son erróneas la grafía y la pronunciación llanas *pristino: *«Parece como si después del puritanismo conceptual y el desenfreno posmoderno hubiera aumentado la necesidad de retornar a la pintura en sus más pristinas esencias» (Abc Cultural[Esp.] 8.3.96). Dada su frecuente aparición junto a sustantivos como inocencia, pureza o virginidad, existe hoy una tendencia a usar prístino como sinónimo de ‘limpio, puro’: *«Y recién partida la lluvia, el aire se volvió prístino, transparente» (Serrano Vida [Chile 1995]). Esta confusión semántica debe ser evitada.

 

 

 

ps-. ® p, 4.

 

 

 

pt-, -pt-. ® p, 5 y 6.

 

punta. En España se utiliza la locución hora punta para referirse a aquella en la que se produce mayor aglomeración en los transportes y mayor demanda en el uso de determinados servicios: «Coge el metro en una hora punta» (VqzMontalbán Soledad [Esp. 1977]). En Chile lo normal es hora de punta: «No se le asignó beneficio alguno por la menor congestión, ya sea a las horas de punta o fuera de ellas» (Claro Rol [Chile 1999]). El plural es horas (de) punta: «Los tranvías eran muy estrechos y en las horas punta las apreturas agobiaban en extremo» (Ussía Tratado III [Esp. 1995]). En gran parte de América se dice hora pico (® pico, 1).

 

 

 

PUNTO. Signo de puntuación (.) cuyo uso principal es señalar gráficamente la pausa que marca el final de un enunciado —que no sea interrogativo o exclamativo—, de un párrafo o de un texto, y que implica un descenso entonativo. Se escribe sin separación de la palabra que lo precede y separado por un espacio de la palabra o el signo que lo sigue. Tras el punto que marca el fin de un enunciado o de un párrafo, la primera palabra debe escribirse siempre con inicial mayúscula.

1. Usos lingüísticos del punto.

1.1.Como signo que marca el final de un enunciado, un párrafo o un texto, hay que distinguir tres tipos de punto:

a)Si se escribe al final de un enunciado y en el mismo renglón se inicia otro enunciado, el punto se denomina punto y seguido. En algunas zonas de América la denominación normal es punto seguido. Si el punto y seguido coincide con el final de una línea, se comienza a escribir en la siguiente con el mismo margen de la línea anterior, esto es, sin blanco inicial. El punto y seguido es, pues, el que separa los enunciados que integran un párrafo.

b)Si se escribe al final de un párrafo y el siguiente enunciado abre un párrafo nuevo, el punto se denomina punto y aparte. En algunas zonas de América la denominación normal es punto aparte o punto acápite (®acápite). La primera línea de cada párrafo debe tener un margen mayor que el resto de las líneas que lo componen, es decir, ha de quedar sangrada. Ejemplo:

 

Estuvo rondando la casa varias horas, silbando claves privadas, hasta que la proximidad del alba lo obligó a regresar. En el cuarto de su madre, jugando con la hermanita recién nacida y con una cara que se le caía de inocencia, encontró a José Arcadio.

Úrsula había cumplido apenas su reposo de cuarenta días, cuando volvieron los gitanos. Eran los mismos saltimbanquis y malabaristas que llevaron el hielo.

(GaMárquez Soledad [Col. 1967]).

 

El punto y aparte es, pues, el que separa dos párrafos distintos, que suelen desarrollar, dentro de la unidad del texto, ideas o contenidos diferentes.

c)Si se escribe al final de un escrito o de una división importante del texto, el punto se denomina punto final (es incorrecta la denominación *punto y final).

1.2. Se escribe siempre punto detrás de las abreviaturas. Si la abreviatura incluye alguna letra volada, el punto se coloca delante de esta (® ABREVIATURA, 5d): Sra., Excmo., D.ª.

1.3.Hasta hace unos años era frecuente el empleo del punto tras cada una de las letras que formaban parte de una sigla (O.T.A.N.). Actualmente, las siglas se escriben sin puntos (OTAN), salvo que formen parte de un enunciado escrito todo él en mayúsculas (® SIGLA, 5a).

2. Combinación del punto con otros signos.

2.1.El punto se escribirá siempre detrás de las comillas, los paréntesis y las rayas de cierre:

Dijo: «Tú y yo hemos terminado». Tras estas palabras se marchó, dando un portazo. (Creo que estaba muy enfadada). En la calle la esperaba Emilio —un buen amigo—. Este, al verla llegar, sonrió.

2.2.No debe escribirse punto tras los signos de cierre de interrogación o de exclamación, aunque con ellos termine el enunciado. Está, pues, incorrectamente puntuada una secuencia como la siguiente: *¿Quieres darte prisa?. ¡Vamos a llegar tarde por tu culpa!. Pero ¿se puede saber qué estás haciendo?. Solo si tras los signos de interrogación o de exclamación hay paréntesis o comillas de cierre, debe colocarse el punto: Se puso a gritar como un loco (¡vaya genio que tiene el amigo!).

Me preguntó muy serio: «¿De veras puedo contar contigo?».

2.3.Si el punto de una abreviatura coincide con el punto de cierre del enunciado, solo debe escribirse un punto, nunca dos: A la boda fueron todos sus parientes: tíos, primos, sobrinos, etc. Fueron en total ciento veinte invitados.

2.4.Nunca se escribe otro punto tras los puntos suspensivos cuando estos cierran un enunciado: Le gusta todo tipo de cine: negro, histórico, de aventuras... Es un cinéfilo empedernido.

3. Usos no lingüísticos del punto.

3.1.En la expresión numérica de la hora, se utiliza para separar las horas de los minutos: 8.30 h, 12.00 h. En este uso puede alternar con los dos puntos (® DOS PUNTOS, 2.1).

3.2.En la expresión numérica de las fechas, pueden separarse mediante puntos las indicaciones de día, mes y año: 21.6.2000. En este uso, el punto puede alternar con el guion y con la barra (® FECHA, 2c).

3.3.En matemáticas, el punto indica la multiplicación de dos cantidades o expresiones, y se coloca siempre a media altura: 5 · 4 = 20; 2 · (x + y) = 30. En este uso, se escribe entre espacios y puede alternar con el símbolo tradicional en forma de aspa (´).

3.4.En las expresiones numéricas escritas con cifras, la normativa internacional establece el uso de la coma para separar la parte entera de la parte decimal: p = 3,1416 (® COMA, 4). Pero también se acepta el uso del punto, propio de países de habla inglesa y extendido en varios países hispanoamericanos. El uso del punto como separador de la parte entera y la decimal se ha generalizado para señalar la ubicación de las emisoras de radio en el dial: Radio Alcalá, 97.6; Radio Intercontinental, 104.9.

4. Usos incorrectos del punto.

4.1.No debe escribirse punto tras las unidades de millar en la expresión numérica de los años, en la numeración de páginas, portales de vías urbanas y códigos postales, ni en los números de artículos, decretos o leyes: año 1987; página 1150; avenida de Mayo, 1370; 28010 Madrid; Real Decreto 1099/1986.

4.2.Aunque todavía es práctica común en la expresión numérica de las cantidades separar los millares, millones, etc., mediante un punto (o una coma en algunos lugares de América), la norma internacional establece que se prescinda de él. Para facilitar la lectura de estas expresiones, cuando constan de más de cuatro cifras, se recomienda separarlas mediante espacios por grupos de tres: 52 345, 6 462 749, salvo en documentos contables, auditorías y cualquier otro tipo de escrito en que la separación arriesgue la seguridad. No se utiliza nunca esta separación, ni tampoco el punto (®4.1), en la expresión numérica de los años, en la numeración de páginas, portales de vías urbanas y códigos postales, ni en los números de artículos, decretos o leyes.

4.3.A diferencia de las abreviaturas, los símbolos no llevan punto (® SíMBOLO, 2a).

4.4.Nunca se escribe punto tras los títulos y subtítulos de libros, artículos, capítulos, obras de arte, etc., cuando aparecen aislados y son el único texto en su renglón:

El llano en llamas

La Venus del espejo

Tampoco llevan punto los nombres de autor en cubiertas, portadas, prólogos, firmas de cartas y otros documentos, o en cualquier otra ocasión en que aparezcan solos en un renglón.

 

 

 

PUNTO ACáPITE. ® acápite y PUNTO, 1.1b.

 

 

 

PUNTOS SUSPENSIVOS. 1. Signo de puntuación formado por tres puntos (...) —y solo tres—, llamado así porque, entre sus usos principales, está el dejar en suspenso el discurso.

2. Se utilizan en los casos siguientes:

a) Para indicar la existencia en el discurso de una pausa transitoria que expresa duda, temor, vacilación o suspense: No sé si ir o si no ir... No sé qué hacer; Te llaman del hospital... Espero que sean buenas noticias; Quería preguntarte... No sé..., bueno..., que si quieres ir conmigo a la fiesta; Si yo te contara...

b) Para señalar la interrupción voluntaria de un discurso cuyo final se da por conocido o sobrentendido por el interlocutor: A pesar de que prepararon cuidadosamente la expedición, llevaron materiales de primera y guías muy experimentados... Bueno, ya sabéis cómo acabó la cosa. Es especialmente frecuente este uso cuando se reproduce un refrán, una sentencia proverbial o un fragmento literario de sobra conocido: Más vale pájaro en mano..., así que dámelo ahora mismo; Y en mitad de la fiesta, se subió a una mesa y comenzó a recitar: «Con diez cañones por banda...».

c) Para evitar repetir la cita completa del título largo de una obra que debe volver a mencionarse: Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos, de Rafael Alberti, es una obra llena de grandes aciertos. Los versos de Yo era un tonto...contienen algunos de los mejores hallazgos expresivos del autor.

d) Para insinuar, evitando su reproducción, expresiones o palabras malsonantes o inconvenientes: ¡Qué hijo de... está hecho! A veces se colocan tras la letra inicial del término que se insinúa: Vete a la m... No te aguanto más.

e) Cuando, por cualquier otro motivo, se desea dejar el enunciado incompleto y en suspenso: Fue todo muy violento, estuvo muy desagradable... No quiero seguir hablando de ello.

f) Sin valor de interrupción del discurso, sino con intención enfática o expresiva, para alargar entonativamente un texto: Ser... o no ser... Esa es la cuestión.

g) Al final de enumeraciones abiertas o incompletas, con el mismo valor que la palabra etcétera o su abreviatura: Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música...

Por tanto, es redundante y debe evitarse la aparición conjunta de ambos elementos: *Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música..., etc. *Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música, etcétera...

h) Entre corchetes [...] (® CORCHETE, 2d) o entre paréntesis (...) (® PARéNTESIS, 2e), los puntos suspensivos indican la supresión de una palabra o un fragmento en una cita textual: «Yo fui loco y ya soy cuerdo; fui don Quijote de la Mancha y soy agora [...] Alonso Quijano el Bueno» (Cervantes Quijote II [Esp. 1615]).

Si se quiere dejar claro que la reproducción de una cita textual no se hace desde el inicio de su enunciado, es posible escribir puntos suspensivos al inicio de la cita, sin paréntesis ni corchetes, pero dejando un blanco de separación respecto de la palabra a la que preceden: Al final de la obra, don Quijote pide «... un confesor que me confiese y un escribano que haga mi testamento». Así mismo, cuando la reproducción de la cita queda incompleta por su parte final, es posible escribir puntos suspensivos sin paréntesis ni corchetes, y sin blanco de separación con respecto al texto que antecede, para indicar que el enunciado continúa más allá de la última palabra reproducida: Al final de la obra, don Quijote pide «... un confesor que me confiese y un escribano que haga mi testamento...», evidenciando la cordura que le asiste en sus últimos momentos.

3. En cuanto a su combinación con otros signos de puntuación, hay que tener en cuenta lo siguiente:

a) Si los puntos suspensivos finalizan una oración, un párrafo o un texto, no debe añadirse a ellos el punto de cierre: Me encanta esta casa. Es hermoso despertarse y ver el sol, los árboles, la luz en las ventanas... Creo que volveré el año que viene. Cuando se han de colocar los puntos suspensivos detrás de una abreviatura, el punto de la abreviatura se suma a ellos, con lo que deben escribirse cuatro puntos en total (® ABREVIATURA, 5d): Algunas abreviaturas con tilde son pág., cód., admón....

b)Tras los puntos suspensivos sí pueden colocarse otros signos de puntuación, como la coma, el punto y coma y los dos puntos:

Cuando decidas los colores, las telas, el tipo de mobiliario..., ven a verme y te haré el presupuesto.

Mañana traerán la mesa, las sillas, los cuadros...; entonces sí parecerá una casa.

Pensándolo bien...: mejor que no se presente.

Como se ve, la coma, el punto y coma y los dos puntos se escriben sin dejar espacio de separación entre ellos y los puntos suspensivos.

c)Los signos de interrogación o de exclamación se escriben delante o detrás de los puntos suspensivos dependiendo de que el enunciado que encierran esté completo o incompleto: ¿Me habrá traído los libros?... Seguro que sí.

¡Si te dije que...! Es inútil, nunca haces caso a nadie.

Como el resto de los signos de puntuación, los de interrogación y exclamación se escriben sin espacio de separación respecto de los puntos suspensivos.

Pueden darse casos en que se junten el punto de una abreviatura, los tres puntos suspensivos y el de los signos de interrogación o de exclamación: —¿Viste a ese Sr....? —Sí, el Sr. González estuvo aquí ayer.

4. Cuando los puntos suspensivos cierran un enunciado, se escribe mayúscula inicial tras ellos: El caso es que si lloviese... Mejor no pensar en esa posibilidad. Por el contrario, cuando los puntos suspensivos no cierran el enunciado y este continúa tras ellos, se escribe minúscula: Estoy pensando que... aceptaré; en esta ocasión debo arriesgarme.

 

 

 

PUNTO Y COMA. 1. Signo de puntuación (;) que indica una pausa mayor que la marcada por la coma y menor que la señalada por el punto. Generalmente, el punto y coma se diferencia de la coma en que el punto y coma tiene una entonación final descendente porque cierra enunciados, mientras que la coma lo tiene ascendente o en suspensión porque no cierra enunciados, sino partes de enunciados (palabras, grupos sintácticos u oraciones). El punto y coma se escribe sin dejar un espacio de separación con respecto a la palabra o el signo que lo precede, y separado por un espacio de la palabra o el signo que lo sigue. La primera palabra que sigue al punto y coma debe escribirse con minúscula. El punto y coma es, de todos los signos de puntuación, el que presenta un mayor grado de subjetividad en su uso, ya que, en muchos casos, es posible optar, en su lugar, por otro signo de puntuación, como el punto y seguido, los dos puntos o la coma. Pero esto no significa, de ningún modo, que el punto y coma sea un signo prescindible.

2.Se utiliza en los casos siguientes:

a)Para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones complejas que incluyen comas:

Cada grupo irá por un lado diferente: el primero, por la izquierda; el segundo, por la derecha; el tercero, de frente.

Se dieron cita el presidente ejecutivo, Francisco Ruiz; el consejero delegado, Pedro García; el vocal, Antonio Sánchez; y el secretario general, Juan González.

Cuando el último elemento de la relación va precedido por una conjunción,delante de esta puede usarse también la coma (® COMA, 2.1).

b) Para separar oraciones sintácticamente independientes entre las que existe una estrecha relación semántica:

Era necesario que el hospital permaneciese abierto toda la noche; hubo que establecer turnos.

La muchacha, gozosa, corría hacia su casa; todos se preguntaban por qué.

Todo el mundo a casa; ya no hay nada más que hacer.

En la mayor parte de estos casos, se podría optar por utilizar el punto y seguido. La elección de uno u otro signo depende de la vinculación semántica que quien escribe considera que existe entre las oraciones. Si el vínculo se estima débil, se prefiere usar el punto y seguido; si se juzga más sólido, es conveniente optar por el punto y coma.

También sería posible utilizar los dos puntos, puesto que casi siempre subyacen las mismas relaciones que expresan estos cuando conectan oraciones (® DOS PUNTOS, 1.8).

c) Se coloca punto y coma —en lugar de coma— delante de conectores de sentido adversativo, concesivo o consecutivo, como pero, mas, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente, etc., cuando las oraciones que encabezan tienen cierta longitud:

Los jugadores se entrenaron intensamente durante todo el mes; sin embargo, los resultados no fueron los que el entrenador esperaba.

Si el período encabezado por la conjunción es corto, se usa la coma; y si tiene una extensión considerable, es mejor utilizar el punto y seguido:

Vendrá, pero tarde.

Este año han sido muy escasos los días en que ha llovido desde que se sembraron los campos. Por consiguiente, no se esperan buenas cosechas en la recolección.

d)Se escribe punto y coma al final de cada uno de los conceptos de una lista o relación cuando se escriben en líneas independientes y con minúscula inicial, salvo el último, que se cierra con punto:

Conjugaciones en español:

— verbos terminados en -ar (primera conjugación);

— verbos terminados en -er (segunda conjugación);

— verbos terminados en -ir (tercera conjugación).

3.El plural del nombre punto y coma es invariable: Coloque las comas y los punto y coma que considere necesarios en los siguientes enunciados.No obstante, cuando el contexto lo requiera, se utilizará, antepuesto, el sustantivo signos: Aquel texto estaba plagado de signos de punto y coma.

 

 

 

PUNTUACIóN. ® SIGNOS ORTOGRáFICOS.

 

 

 

q. 1. Vigésima letra del abecedario español y decimoséptima del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) cu; su plural es cus (no *qus), aunque en Chile la forma normal es cúes.

2. Esta letra se escribe siempre seguida de una u, con la que forma, ante las vocales e, i, un dígrafo que representa el sonido velar oclusivo sordo /k/. La u no se pronuncia en este caso: queso [késo], esquina [eskína], salvo en algunas locuciones latinas, como ad quem [ad kuém], quid pro quo [kuíd pro kuó], etc. Ocasionalmente, el grupo qu puede aparecer ante las vocales a, o, representando también el sonido /k/; pero en este caso la u sí se pronuncia. Esto ocurre en algunas voces científicas y en palabras o locuciones latinas como quark [kuárk], quásar [kuásar], quáter [kuáter], quórum [kuórum]. Únicamente en el topónimo Qatar [katár] representa esta letra por sí sola el sonido /k/.

3. El sonido /k/ puede representarse también en la escritura por la letra c ante a, o, u, delante de consonanteoen posición final de palabra (® c, 2.1), y por la letra k en cualquier posición, aunque únicamente en vocablos procedentes de otras lenguas en los que se ha intentado respetar la ortografía originaria (® k).

 

 

q.

QUEÍSMO.

quilo.

quilo-.

quimbambas.

quiromancia o quiromancía.

 

 

 

 

 

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QUEíSMO. Consiste en la supresión indebida de una preposición (generalmente de) delante de la conjunción que, cuando la preposición viene exigida por alguna palabra del enunciado.

1. No debe suprimirse la preposición en los casos siguientes:

a) Con verbos pronominales que se construyen con un complemento de régimen: acordarse [DE algo], alegrarse [DE algo], arrepentirse [DE algo], fijarse [EN algo], olvidarse [DE algo], preocuparse [DE o POR algo], etc.: Me alegro DE QUE hayáis venido (no: *Me alegro QUE hayáis venido); Me olvidé DE QUE tenía que llamarte (no: *Me olvidé QUE tenía que llamarte); Te preocupaste DE o POR QUE no pasáramos calamidades (no: *Te preocupaste QUE no pasáramos calamidades); Se acordaba DE QUE en esa casa había vivido un amigo suyo (no: *Se acordaba QUE en esa casa había vivido un amigo suyo); Me fijé EN QUE tenía manchas en la cara (no: *Me fijé QUE tenía manchas en la cara); No me acordé DE QUE era tu cumpleaños (no: *No me acordé QUE era tu cumpleaños). Algunos de estos verbos, cuando se usan en forma no pronominal, se construyen sin preposición, pues, en ese caso, la oración subordinada ejerce de sujeto o de complemento directo: Me alegró QUE vinieras (no: *Me alegró DE QUE vinieras); Le preocupa QUE se retrasen (no: * Le preocupa DE QUE se retrasen); Olvidé QUE tenía que ir al dentista (no: *Olvidé DE QUE tenía que ir al dentista). (® DEQUEíSMO). (Los pronombres me, le, etc. que aparecen en estas últimas oraciones no son meros pronombres asociados al verbo, como ocurre en el caso de los verbos pronominales, sino que ejercen la función de complemento indirecto).

b) Con verbos no pronominales que se construyen con un complemento de régimen: convencer [DE algo], insistir [EN algo], tratar [DE algo] (en el sentido de ‘procurar[lo], intentar[lo]’), etc.: Lo convencí DE QUE escribiera el artículo (no: *Lo convencí QUE escribiera el artículo); Insistió EN QUE nos quedáramos a cenar (no: *Insistió QUE nos quedáramos a cenar); Trato DE QUE estéis a gusto (no: *Trato QUE estéis a gusto).

c) Con sustantivos que llevan complementos preposicionales: Iré con la condición DE QUE vayáis a recogerme (no: *Iré con la condición QUE vayáis a recogerme); Tengo ganas DE QUE llueva (no: *Tengo ganas QUE llueva); Ardo en deseos DE QUE vengas a verme (no: *Ardo en deseos QUE vengas a verme); El hecho DE QUE grites no te da la razón (no: *El hecho QUE grites no te da la razón).

d) Con adjetivos que llevan complementos preposicionales: Estamos seguros DE QUE acertaremos (no: *Estamos seguros QUE acertaremos); Estoy convencido DE QUE llegarás lejos (no: *Estoy convencido QUE llegarás lejos).

e) En las locuciones a pesar DE QUE (no: *a pesar QUE), a fin DE QUE (no: *a fin QUE), a condición DE QUE (no: *a condición QUE).

f) En la construcción hasta el punto DE QUE (no: *hasta el punto QUE).

g) En las locuciones verbales no caber duda [DE algo], no haber duda [DE algo], caer en la cuenta [DE algo], darse cuenta [DE algo]: No cabe duda DE QUE es un gran escritor (no: *No cabe duda QUE es un gran escritor); No hay duda DE QUE es un gran escritor (no: *No hay duda QUE es un gran escritor); Pronto cayó en la cuenta DE QUE estaba solo (no: *Pronto cayó en la cuenta QUE estaba solo); Nos dimos cuenta DE QUE era tarde (no: *Nos dimos cuenta QUE era tarde). No deben confundirse las locuciones caer en la cuenta, darse cuenta, que exigen de, con tener en cuenta, que no exige la preposición: No tiene en cuenta QUE nos esforzamos (no: *No tiene en cuenta DE QUE nos esforzamos).

2. Los verbos dudar, informar, advertir, avisar y cuidar presentan dos regímenes en español, esto es, pueden construirse con complemento directo (sin preposición) o con complemento de régimen (con preposición): advertir [algo a alguien] y advertir [DE algo a alguien]; avisar [algo a alguien] y avisar [DE algo a alguien]; cuidar [algo] y cuidar [DE algo]; dudar [algo] y dudar [DE algo]; informar [algo] (en América) e informar [DE algo] (en España). Por lo tanto, con estos verbos, la presencia de la preposición de delante de la conjunción subordinante que no es obligatoria (® advertir, avisar, cuidar, dudar, informar).

3. Un procedimiento que puede servir en muchos de estos casos para determinar si debe emplearse la secuencia de «preposición + que», o simplemente que, consiste en transformar el enunciado dudoso en interrogativo. Si la pregunta debe ir encabezada por la preposición, esta ha de mantenerse en la modalidad enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición, tampoco ha de usarse esta en la modalidad enunciativa: ¿DE qué se preocupa? (Se preocupa DE que...); ¿Qué le preocupa? (Le preocupa que...); ¿DE qué está seguro? (Está seguro DE que...); ¿Qué opina? (Opina que...); ¿EN qué insistió el instructor? (Insistió EN que...); ¿Qué dudó o DE qué dudó el testigo? (Dudó que... o dudó DE que...); ¿Qué informó [Am.] o DE qué informó [Esp.] el comité? (Informó que... o informó DE que...).

4. Para las expresiones formadas por el verbo dar seguido de algunos sustantivos abstractos que designan un sentimiento como vergüenza, miedo, pena, rabia, etc., ® dar, 2.

5. Antes (de) que, después (de) que, con tal (de) que, ® antes, después, tal.

 

 

 

 

 

 

 

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quilo-. ® kilo-.

 

 

 

quilo. ® kilogramo.

 

 

 

quimbambas. ‘Lugar lejano e impreciso’: «Me da igual Madrid que las quimbambas» (Pombo Metro [Esp. 1990]). También se dice chimbambas: «Llueve en todas partes, desde Irún a Tarifa, desde Alicante a Vigo. Y en París, Roma, Londres, Bilbao y las chimbambas» (Aldecoa Cuentos [Esp. 1971] II 136).

 

 

 

quiromancia o quiromancía. ® -mancia o -mancía.

 

 

 

r. 1. Vigésima primera letra del abecedario español y decimoctava del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) erre, aunque también recibe el nombre ere cuando se quiere precisar que representa el sonido vibrante simple (® 2a); su plural es erres o eres. El dígrafo rr (® 3) se denomina erre doble o doble erre; también simplemente erre cuando la r recibe el nombre de ere.

2. Con esta letra se representan en la escritura dos sonidos consonánticos vibrantes distintos, según que la vibración sea simple o múltiple. Ello depende de la posición que esta letra ocupe dentro de la palabra:

a) En posición intervocálica o precedida de consonante distinta de /n/, /l/ o /s/ (cara, brazo, atrio), representa el sonido apicoalveolar vibrante simple /r/. En posición final de sílaba o de palabra, la r se pronuncia generalmente como vibrante simple, a no ser que, por énfasis, el hablante la pronuncie como vibrante múltiple: ¡Qué arte tienes! [ké árrte tiénes]; Quiero comer [kiéro comérr].

b) En posición inicial de palabra o precedida de las consonantes /n/, /l/ o /s/ (reto, inri, alrededor, israelí), representa el sonido apicoalveolar vibrante múltiple /rr/. Cuando la r aparece tras los prefijos ab-, sub- y post-, no forma sílaba con la consonante precedente, por lo que en estos casos representa el sonido /rr/: abrogar [ab.rrogár], subrayar [sub.rrayár], postromanticismo [post.rromantizísmo]. No obstante, para algunas personas, la r detrás de los prefijos ab- y sub- sí forma con la b grupo consonántico, y, por lo tanto, el sonido que representa es simple; pero esta pronunciación se desvía de la norma culta estándar. En el caso del gentilicio ciudadrealeño (‘de Ciudad Real [Esp.]’), la r no forma sílaba con la d precedente: [siudad.rrealéño, ziudad.rrealéño].

3. La letra r forma también un dígrafo o letra doble: la rr. Este dígrafo representa siempre el sonido vibrante múltiple /rr/ cuando este aparece en posición intervocálica (carro, terreno, arriba). En las palabras compuestas con prefijo, también debe escribirse rr si la posición del sonido vibrante es intervocálica: infrarrojo, vicerrector, contrarréplica (a pesar de que estas palabras, sin prefijo, se escriban con una sola r). La grafía rr, por tratarse de un dígrafo, esto es, de un grupo de dos letras que representan un único sonido, es indivisible en la escritura, de manera que no pueden separarse sus componentes con guion de final de línea: pe-/ rro, no * per- / ro (® GUION2 O GUIóN, 2.6a).

4. Deben evitarse en el habla culta los siguientes fenómenos en relación con la pronunciación de la r:

a) Cambio de la /r/ en /l/: *[kálne] por carne, *[tólpe] por torpe, *[amól] por amor, fenómeno que también se produce a la inversa (® l, 3)

b) Cambio de la /r/ en /s/: *[kásne] por carne.

c) Pérdida de la /r/ en posición final de palabra: *[akabá] por acabar, *[señó] por señor.

d) Asimilación de la /r/ en posición final de sílaba a la consonante siguiente: *[kobbáta] por corbata, *[kuénno] por cuerno.

e) Pérdida de la /r/ intervocálica, que arrastra a veces a otras vocales, haciendo que estas desaparezcan o cambien su timbre: *[pá] por para, *[miá] por mira, *[paése, paéze; páise, páize] por parece, *[señá] por señora. Este fenómeno llega al límite en las formas de los verbos haber, ser y querer cuando lar sigue a los diptongos ie, ue: *[ubiás] por hubieras, *[fuán] por fueran, *[kiés] por quieres.

 

 

r.

radiactividad.

radiactivo, va.

radioactividad, radioactivo.

rascar.

RAYA.

rededor.

régimen.

reostato o reóstato.

requisito.

resumen.

retahíla.

Rouen.

Ruan o Ruán.

rubeola o rubéola.

rubiola.

 

radiactividad. ® radiactivo.

 

 

 

radiactivo, va. ‘De la radiactividad’ y ‘[cuerpo] cuyos átomos se desintegran espontáneamente’. La forma radiactivo es mayoritaria en el uso y resulta, por tanto preferible; pero también es válida la forma radioactivo. Lo mismo cabe decir del sustantivo correspondiente, que puede ser radiactividad o radioactividad.

 

 

 

radioactividad, radioactivo. ® radiactivo.

 

 

 

rascar. ‘Frotar con las uñas’. La forma *arrascar no es propia del habla culta.

 

 

 

RAYA. Signo de puntuación representado por un trazo horizontal (—) de mayor longitud que el guion (-) (® GUION2 O GUIóN), con el cual no debe confundirse. Puede utilizarse aisladamente, o bien, como en el caso de otros signos de puntuación, para introducir, mediante el uso de un signo de apertura y otro de cierre, un inciso dentro de un período más extenso. En este último caso, las rayas se escriben sin espacio de separación respecto de la primera y la última palabra del enunciado que enmarcan. Si tras las rayas de apertura o de cierre debe aparecer algún signo de puntuación, este se escribirá sin blanco de separación con respecto a ellas. La raya se utiliza en los casos siguientes:

1.Para encerrar aclaraciones o incisos: Para él la fidelidad —cualidad que valoraba por encima de cualquier otra— era algo sagrado; Su piel ¾tersa y suave¾ estaba humedecida por la lluvia. Para enmarcar este tipo de incisos pueden utilizarse también las comas (® COMA, 1.1) o los paréntesis (® PARéNTESIS, 2a). La diferencia entre el uso de unos u otros signos está en el grado de conexión que, para el que escribe, mantiene el inciso con el resto del enunciado. Así, los incisos entre rayas suponen un aislamiento mayor con respecto al texto en el que se insertan que los que se escriben entre comas, pero menor que los que se escriben entre paréntesis.

La raya de cierre en los incisos no se suprime aunque detrás de ella deba aparecer un punto o cualquier otro signo de puntuación:

Esperaba a Emilio ¾un gran amigo¾. Lamentablemente, no vino.

Esperaba a Emilio ¾un gran amigo¾, que, lamentablemente, no vino.

2.Para introducir una nueva aclaración o inciso en un texto ya encerrado entre paréntesis: Si desea más información sobre este tema (la bibliografía existente ¾incluso en español¾ es bastante extensa), deberá acudir a textos de carácter no divulgativo. Para intercalar algún dato o precisión en un inciso escrito entre rayas, han de usarse los paréntesis (® PARéNTESIS, 2b): Venezuela¾que fue el primer lugar de tierra firme avistado por Colón en su tercer viaje a América (1498)¾ tenía, en el momento de su descubrimiento, unos 300 000 habitantes pertenecientes a distintas tribus indígenas; La cerámica ¾que tiene en Talavera de la Reina (Toledo) y en Manises (Valencia) dos de sus mejores ejemplos¾ es una industria extendida por toda España.

3. En la reproducción escrita de un diálogo, la raya precede a la intervención de cada uno de los interlocutores, sin que se mencione el nombre de estos: ¾¿Cuándo volverás? ¾No tengo ni idea. ¾¡No tardes mucho! ¾No te preocupes. Volveré lo antes posible. Normalmente, en las novelas y otros textos de carácter narrativo, las intervenciones de cada uno de los personajes se escriben en líneas distintas. Como se ve en el ejemplo, no debe dejarse espacio de separación entre la raya y el comienzo de cada una de las intervenciones.

4. En textos narrativos, la raya se utiliza también para introducir o enmarcar los comentarios y precisiones del narrador a las intervenciones de los personajes. Para el uso correcto de la raya y otros signos de puntuación en estos casos, deben tenerse en cuenta las indicaciones siguientes:

a)Se coloca una sola raya delante del comentario del narrador, sin necesidad de cerrarlo con otra, cuando las palabras del personaje no continúan inmediatamente después del comentario: ¾Espero que todo salga bien ¾dijo Azucena con gesto ilusionado.

A la mañana siguiente, Azucena se levantó nerviosa.

b)Se escriben dos rayas, una de apertura y otra de cierre, cuando las palabras del narrador interrumpen la intervención del personaje y esta continúa inmediatamente después: ¾Lo principal es sentirse viva ¾añadió Pilar¾. Afortunada o desafortunada, pero viva.

c)Cuando el comentario o aclaración del narrador va introducido por un verbo de habla (decir, añadir, asegurar, expresar, preguntar, exclamar, etc.), su intervención se inicia en minúscula, aunque venga precedida de un signo de puntuación que tenga valor de punto, como el signo de cierre de interrogación o de exclamación: ¾¡Qué le vamos a hacer! ¾exclamó resignada doña Patro (y no *¾¡Qué le vamos a hacer! ¾Exclamó resignada doña Patro).Si la intervención del personaje continúa tras las palabras del narrador, el signo de puntuación que corresponda al parlamento interrumpido se debe colocar tras la raya que cierra el inciso del narrador: ¾Está bien ¾dijo Carlos¾; lo haré, pero que sea la última vez que me lo pides.

d)Cuando el comentario del narrador no se introduce con un verbo de habla, las palabras del personaje deben cerrarse con punto y el inciso del narrador debe iniciarse con mayúscula: ¾No se moleste. ¾Cerró la puerta y salió de mala gana. Si tras el comentario del narrador continúa el parlamento del personaje, el punto que marca el fin del inciso narrativo se coloca tras la raya de cierre: ¾¿Puedo irme ya? ¾Se puso en pie con gesto decidido¾. No hace falta que me acompañe. Conozco el camino.

e)Si el signo de puntuación que corresponde colocar tras el inciso del narrador son los dos puntos, estos se colocan también tras la raya de cierre: ¾Anoche estuve en una fiesta ¾me confesó, y añadió¾: Conocí a personas muy interesantes.

5.También se utilizan las rayas para enmarcar los comentarios del transcriptor de una cita textual: «Es imprescindible —señaló el ministro— que se refuercen los sistemas de control sanitario en las fronteras».

6.Se utiliza la raya para introducir cada uno de los conceptos de una relación que se escriben en líneas independientes. En este uso, debe dejarse un espacio en blanco entre la raya y el texto que sigue. En cuanto a la puntuación que debe utilizarse en este tipo de relaciones, puede escogerse entre una de estas dos opciones:

a)Escribir con inicial minúscula cada uno de los conceptos, cerrando los enunciados con punto y coma, excepto el último, que se cerrará con punto:

Las funciones del lenguaje, según Jakobson, son seis:

— expresiva;

— fática;

— conativa;

— referencial;

— poética;

— metalingüística.

Cuando los elementos que se relacionan son simples, como ocurre en el ejemplo anterior, es posible eliminar la puntuación, lo que no debe hacerse cuando los elementos de la relación son oraciones (®6b):

Las funciones del lenguaje, según Jakobson, son seis:

— expresiva

— fática

— conativa

— referencial

— poética

— metalingüística

b)Escribir con inicial mayúscula cada uno de los conceptos, cerrando los enunciados con punto:

Entre los rasgos del castellano hablado en Aragón, sobresalen los siguientes:

— La entonación es claramente ascendente y hay tendencia a alargar la vocal final.

— Se evita el acento en posición esdrújula.

— El sufijo diminutivo dominante es -ico.

— Se emplea mucho la partícula pues.

Para esta misma función pueden emplearse, en lugar de la raya, letras con paréntesis, números u otros signos.

7.En listas alfabéticas, índices bibliográficos y otros repertorios, la raya al comienzo de una línea se usa para indicar que en ese renglón se omite, para no repetirlo, el concepto o el nombre propio ya expresados anteriormente en la primera de sus menciones. En este caso, debe dejarse también un espacio en blanco después de la raya:

 

Verbos intransitivos

¾ irregulares

¾ regulares

¾ transitivos

 

No debe repetirse tras la raya el signo de puntuación que sigue, si lo hubiere, a la expresión sustituida:

 

ORTEGA Y GASSET, J.: España invertebrada (1920-22).

¾ Idea del teatro (1946).

¾ La rebelión de las masas (1930).

 

8. La raya, precedida de un punto (.—), puede usarse en los casos siguientes:

a) En los epígrafes internos de un libro, para separarlos del texto que los sigue cuando este comienza en la misma línea:

Género de los sustantivos.— Por el género, los sustantivos se dividen en español en femeninos y masculinos. El género neutro no existe en español. Decimos que un nombre es femenino o masculino cuando...

b) En la edición de obras teatrales, para separar el nombre de cada uno de los personajes del texto de sus intervenciones:

MARíA.— ¿Dónde vas?

JUAN.— A dar una vuelta.

c) Para separar cada uno de los enunciados que componen los resúmenes de contenido que se colocan, en algunos libros, al comienzo de cada capítulo:

Definición de la concordancia.— La concordancia nominal.— La concordancia verbal.— Reglas generales de la concordancia.— Casos particulares.

Hay que señalar, no obstante, que la costumbre de colocar estos resúmenes previos está hoy en desuso.

 

 

 

rededor. ® alrededor.

 

 

 

régimen. Sustantivo masculino que significa, principalmente, ‘sistema político’, ‘conjunto de normas, especialmente las relativas a la alimentación’ y ‘cierto tipo de dependencia gramatical’. Es palabra esdrújula tanto en singular como en plural, pero en el plural el acento cambia de lugar: es regímenes, y no *régimenes.

 

 

 

reostato o reóstato. ‘Instrumento para variar la resistencia de un circuito eléctrico’. Ambas acentuaciones son correctas. Como ha ocurrido en la mayoría de las palabras españolas con esta terminación (del gr. statós ‘estable’), la forma llana está desplazando hoy en el uso a la forma etimológica esdrújula. (® aerostato o aeróstato; giróstato o girostato; heliostato o helióstato; termostato o termóstato).

 

 

 

requisito. ‘Condición necesaria para algo’. Esta palabra ya lleva implícita la idea de anterioridad (del lat. requisitus, part. de requirere, formado de re- ‘hacia atrás’ + quaero ‘buscar’). Por tanto, la forma prerrequisito solo debe usarse si se refiere expresamente a un requisito previo a otro u otros requisitos. Así, en Puerto Rico y otros países de América, se llama prerrequisito a la ‘asignatura obligatoria y previa a otra que también lo sea para alcanzar un grado’: Seminario de Derecho de la Persona y la Familia. Prerrequisito: Derecho de Familia. 3 créditos.

 

 

 

resumen. ‘Exposición que se limita a lo esencial’. Se tilda solamente su plural esdrújulo resúmenes.

 

 

 

retahíla. ‘Serie de muchas cosas’. Se escribe con tilde para marcar el hiato existente entre la a (vocal abierta átona) y la i (vocal cerrada tónica) (® HIATO). No es correcta la grafía sin tilde *retahila ni la pronunciación con diptongo (*[rretáila]) que se deduce de esta grafía.

 

 

 

Rouen. ®Ruan o Ruán.

 

 

 

Ruan o Ruán. Nombre español de la ciudad de Francia que en francés se escribe Rouen. Sobre el uso de la grafía con o sin tilde, ® guion1 o guión.

 

 

 

rubeola o rubéola. ‘Enfermedad infecciosa’. Hoy es mayoritaria, incluso entre los propios médicos, la pronunciación llana [rrubeóla], por lo que la grafía rubeola, sin tilde, debe ser la preferida. No obstante, sigue siendo válida la forma etimológica esdrújula rubéola. También se acepta la variante rubiola, de uso generalizado en los países caribeños.

 

 

 

rubiola. ® rubeola o rubéola.

 

 

 

s. 1. Vigésima segunda letra del abecedario español y decimonovena del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) ese; su plural es eses.

2. Con esta letra se representa en la escritura el sonido fricativo sordo /s/, que en español tiene muy variadas realizaciones, aunque son dos sus variantes principales:

a) /s/ apicoalveolar: Esta variedad es la más extendida en el español de España (domina en todo su territorio, excepto en Andalucía y Canarias) y se da también en zonas andinas de Perú y Colombia.

b) /s/ predorsal: Es característica de Andalucía, Canarias y la mayor parte de Hispanoamérica. Aunque presenta numerosas variedades, la más extendida es la predorsodental.

3. En algunas zonas del sur de España y en algunos puntos de Hispanoamérica, hay hablantes que pronuncian la letra s como si representase el sonido interdental fricativo sordo /z/ (® z, 2a). Este fenómeno dialectal se conoce con el nombre de “ceceo” (® CECEO).

4. En todos los dialectos del sur de España (andaluz, extremeño, murciano y canario) y en gran parte de Hispanoamérica (fundamentalmente en las zonas bajas), está muy extendido el fenómeno de la aspiración de la s en posición final de sílaba o de palabra, de manera que esta letra viene a pronunciarse como la h inglesa: [pehkádo] por pescado, [íhla] por isla, [animáleh] por animales. En ocasiones, esta aspiración se hace tan fuerte que puede llegar a sonar como /j/, pronunciación que debe evitarse en el habla esmerada: *[bójke] por bosque, *[únoj animáleh] por unos animales.

En muchas zonas de estas mismas áreas llega a perderse totalmente en la pronunciación la -s final de palabra, dando como resultado, en algunos casos, la mayor abertura de la vocal precedente (como ocurre, por ejemplo, en el andaluz oriental, el murciano y en áreas de América como el Caribe, los Llanos de Bolivia y Uruguay): *[lo ómbre y la muhére], por los hombres y las mujeres. Los hablantes cultos de muchas de estas regiones tienden a restituir el sonido /s/ en posición final.

La aspiración de la s en posición final de sílaba o de palabra se ha extendido en algunas zonas a la -s- intervocálica (*[nohótro(h)] por nosotros, *[éhe] por ese), e incluso a la s- inicial de palabra (*[heñoríta] por señorita).

 

 

s.

semita1.

semita2.

SESEO.

-sfera.

Sídney.

SIGLA.

2. Tipos de siglas según su lectura.

3. Plural de las siglas.

4. Género de las siglas.

5. Ortografía de las siglas.

6. Hispanización de las siglas.

SIGNOS ORTOGRÁFICOS.

1. Signos de puntuación.

2. Signos auxiliares.

SÍMBOLO.

simoníaco, ca o simoniaco, ca.

Sion o Sión.

siríaco, ca o siriaco, ca.

slalom.

slogan.

smoking.

sol.

solo, sólo.

-st-.

sur.

*Sydney.

 

semita1. ‘De un grupo étnico originario del Asia occidental, que engloba principalmente a los árabes y los hebreos’. Este adjetivo deriva de Sem, hijo de Noé, de quien se considera que descienden estos pueblos. Debe evitarse su uso como sinónimo de judío, a pesar de que ese es el sentido que tiene esta voz en algunos derivados como antisemita.

 

 

 

semita2. ® CEMITA.

 

 

 

SESEO. 1. Consiste en pronunciar como /s/ las letras c (ante e, i) y z, que en otras zonas del dominio hispánico representan el sonido /z/ (® z, 2a). Así, un hablante seseante dirá [serésa] por cereza, [siérto] por cierto, [sapáto] por zapato.

2. El seseo es general en toda Hispanoamérica, a excepción de unos pequeños enclaves ceceantes (® CECEO). En España, es general en Canarias y, dentro de Andalucía, se extiende por la zona occidental del sur de Huelva, por el norte de Sevilla y la zona de la capital, por el sur de Córdoba y norte de Málaga, así como por una estrecha franja que va del centro al este de la provincia de Jaén. Fuera de Andalucía, pero dentro también de los dialectos meridionales españoles, existen enclaves seseantes en la parte más occidental de Badajoz, en algunos núcleos de la provincia de Murcia (concretamente en Cartagena y La Unión), así como en la parte sur de la provincia de Alicante.

También existe seseo entre las clases populares de Valencia, Cataluña, Mallorca y País Vasco, cuando hablan castellano, y se da asimismo en Galicia, en zonas rurales de las provincias de La Coruña, Pontevedra y un pequeño enclave en Orense.

3. Mientras que el seseo meridional peninsular (andaluz y canario) y el hispanoamericano gozan de total aceptación en la norma culta del español, no ocurre lo mismo con el resto de los seseos peninsulares, que se asocian, por lo general, a personas de bajo nivel cultural.

 

 

 

-sfera. Elemento compositivo sufijo (del lat. sphaera y este del gr. sphaîra ‘esfera’) que forma parte de varios sustantivos que designan, por lo general, distintas zonas o capas de la Tierra y del Sol. En el español de América, por analogía con atmósfera (® atmósfera), la acentuación esdrújula es la preferida en todos los casos: biósfera, estratósfera, hidrósfera, litósfera, pirósfera, etc. En el español de España, por el contrario, todas las palabras formadas con este elemento compositivo, salvo atmósfera, son llanas: biosfera, estratosfera, hidrosfera, litosfera, pirosfera, etc.

 

 

 

Sídney. La ciudad de Australia cuyo nombre en inglés es Sydney debe escribirse en español en la forma Sídney, puesto que, como topónimo adaptado, debe somenterse a las normas de acentuación gráfica del español, que obligan a poner tilde a las palabras llanas terminadas en consonante distinta de -n o -s (la i griega en posición final precedida de vocal se considera consonante a efectos de acentuación). No deben usarse, pues, las grafías *Sydney ni *Sidney. No existe gentilicio español para este topónimo.

 

 

 

SIGLA. 1. La palabra sigla designa, por un lado, cada una de las letras iniciales de las palabras que forman parte de una denominación y, por otro, la palabra formada por el conjunto de estas letras iniciales. Las siglas se utilizan para referirse de forma abreviada a organismos, instituciones, empresas, objetos, sistemas, asociaciones, etc., cuyos nombres complejos hacen enojosa su denominación completa cada vez que se quiere hacer referencia a ellos.

2.Tipos de siglas según su lectura. Dependiendo de su estructura formal, pueden distinguirse tres tipos de siglas:

a)Aquellas de lectura silábica normal, que se leen tal y como se escriben (® ACRóNIMO): ONU, OTAN, talgo [Esp.], ovni. Por esta razón, muchas de estas siglas acaban incorporándose como sustantivos comunes al caudal léxico del idioma. Hay que tener en cuenta, no obstante, que cuando una sigla está compuesta solo por vocales, cada una de ellas se pronuncia de manera independiente y conserva su acento fonético: la UE (Unión Europea) debe pronunciarse [ú-é], y no *[ué] ni *[úe]; la OEA (Organización de Estados Americanos) debe pronunciarse [ó-é-á], y no *[oéa] ni *[oeá].

b)Aquellas cuya forma impronunciable obliga a leerlas con deletreo: FBI [éfe-bé-í], DDT [dé-dé-té], KGB [ká-jé-bé]. En ocasiones, se han creado a partir de estas siglas, integrando las vocales necesarias para su pronunciación, verdaderas palabras que se han incorporado como tales a los diccionarios: elepé, de LP ‘long play’; dedeté, de DDT ‘dicloro-difenil-tricloroetano’; penene, de PNN ‘profesor no numerario’ [Esp.].

c)Aquellas que se leen combinando ambos métodos: PCUS [pe-cús] (Partido Comunista de la Unión Soviética), CTIC [se-tik, ze-tík] (Consejo Técnico de Investigación Científica [Méx.]), CD-ROM [se-de-rrón, ze-de-rrón] (Compact Disc Read-Only Memory). También en este caso pueden generarse palabras a partir de la sigla: cederrón, e incluso acortamientos: cedé [Esp.] o cidí [Am.] (esta última a partir de la pronunciación inglesa de la sigla CD).

3. Plural de las siglas. Aunque pueden pluralizarse en la pronunciación ([oenejés] = ‘organizaciones no gubernamentales’), en la escritura el plural de las siglas es invariable, es decir, no modifican su forma cuando designan un referente múltiple. La indicación de pluralidad se hace mediante las palabras que las introducen: unas ONG, los ISBN, dos PC. Es, por ello, recomendable en la escritura introducir siempre la sigla plural con un determinante: Representantes de [algunas, varias] ONG se reunieron en Madrid. Debe evitarse el uso, tomado del inglés, de realizar el plural de las siglas añadiendo una s minúscula, precedida o no de apóstrofo: *PC’s, *ONGs.

4.Género de las siglas. Las siglas adoptan el género de la palabra que constituye el núcleo de la expresión abreviada, que normalmente ocupa el primer lugar en la denominación: el FMI, por el «Fondo»Monetario Internacional; la OEA, por la «Organización» de Estados Americanos; la Unesco, por la United Nations Educational, Scientific and Cultural «Organization». Una excepción es la sigla AVE [Esp.], por Alta Velocidad Española, que es masculina (el AVE), a pesar de que el sustantivo velocidad es femenino; en este caso, el género masculino de la sigla se explica por el sustantivo oculto ‘tren’.

Las siglas son una excepción a la regla que obliga a utilizar la forma el del artículo cuando la palabra femenina que sigue comienza por a- tónica (® el, ?); así, se dice la APA, y no *el APA, por «Asociación»de Padres de Alumnos [Esp.] o «Asociación» de Automovilistas Panameños; la AFE, y no *el AFE, por «Asociación» de Futbolistas Españoles, ya que la palabra asociación no comienza por a- tónica.

5.Ortografía de las siglas.

a)Las siglas, en el uso actual, se escriben sin puntos ni blancos de separación. Solo se escribe punto tras las letras que componen las siglas cuando van integradas en textos escritos completamente en mayúsculas: MEMORIA ANUAL DEL C.S.I.C.

b)Las siglas presentan normalmente en mayúscula todas las letras que las componen (OCDE, DNI, ISO). En este caso, no llevan nunca tilde, aunque su pronunciación la requiriese según las reglas de acentuación. Así, la sigla CIA (Central Intelligence Agency) no lleva tilde, a pesar de pronunciarse [sía, zía], con un hiato entre las vocales que exigiría acentuar gráficamente la vocal cerrada tónica. No obstante, las siglas que se pronuncian como se escriben, también denominadas acrónimos, pueden escribirse solo con la inicial mayúscula, cuando se trata de nombres propios y tienen más de cuatro letras: Unicef, Unesco, o con todas sus letras minúsculas, si se trata de nombres comunes incorporados al caudal léxico del idioma: uci, ovni, sida. En ese caso, sí deben someterse a las reglas de acentuación gráfica en español: láser, radar.

c)Si los dígrafos ch y ll deben formar parte de una sigla, se escribe con mayúscula el primer carácter y con minúscula el segundo: PCCh por Partido Comunista de China.

d) Se escriben en cursiva las siglas que corresponden a una expresión que debe aparecer en este tipo de letra cuando se escribe de manera completa; esto ocurre, por ejemplo, con las siglas de títulos de obras o de publicaciones periódicas: DHLE por Diccionario Histórico de la Lengua Española, BOE por Boletín Oficial del Estado, RFE por Revista de Filología Española.

e) Las siglas nunca deben dividirse mediante guion de final de línea.

6.Hispanización de las siglas. Siempre que sea posible, se hispanizarán las siglas: OTAN, y no NATO; ONU, y no UNO. Solo en casos excepcionales de difusión general de la sigla extranjera y dificultad para hispanizarla, se mantendrá la forma original: Unesco, por United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization; IBM, por International Business Machines; KGB, por Komitet Gosudárstvennoy Bezopásnosti; CD-ROM, por Compact Disc Read-Only Memory. Tampoco deben hispanizarse las siglas de realidades que se circunscriben a un país extranjero, sin correspondencia en el propio: IRA, por Irish Republic Army; FBI, por Federal Bureau of Investigation. La primera vez que se emplea una sigla en un texto, y salvo que sea de difusión tan generalizada que se sepa fácilmente interpretable por la inmensa mayoría de los lectores, es conveniente poner a continuación, y entre paréntesis, el nombre completo al que reemplaza, y, si es una sigla extranjera, su traducción o equivalencia: DEA (Drug Enforcement Administration, ‘Departamento Estadounidense de Lucha contra las Drogas’); o bien escribir primero la traducción o equivalencia, poniendo después la sigla entre paréntesis: la Unión Nacional Africana de Zimbabue (ZANU). A partir de ese momento, ya puede usarse normalmente la sigla a lo largo del texto, sin que exista riesgo de no ser comprendida por el lector.

7.Las siglas, al igual que los acrónimos (® ACRóNIMO, 6) y a diferencia de las abreviaturas y de los símbolos (® ABREVIATURA, 6; SíMBOLO, 6), se leen sin restablecer el texto al que reemplazan, siguiendo, según sea su estructura formal, alguno de los tres procedimientos señalados anteriormente (® 2): lectura silábica, deletreo o lectura mixta. Las siglas y los acrónimos, por tanto, no son solo abreviaciones gráficas, sino también orales.

8. Las siglas suelen omitir para su formación los artículos, las preposiciones y las conjunciones que aparecen en la denominación completa, salvo cuando se desea facilitar su pronunciación como palabras, caso en que se consideran acrónimos (® ACRóNIMO, 7).

 

 

 

SIGNOS ORTOGRáFICOS. Son todas aquellas marcas gráficas que, no siendo números ni letras, aparecen en los textos escritos con el fin de contribuir a su correcta lectura e interpretación. Cada uno de ellos tiene una función propia y unos usos establecidos por convención. Los signos ortográficos se dividen en signos de puntuación y signos auxiliares.

1. Signos de puntuación. Entre sus funciones están la de marcar las pausas y la entonación con que deben leerse los enunciados, organizar el discurso y sus diferentes elementos para facilitar su comprensión, evitar posibles ambigüedades en textos que, sin su empleo, podrían tener interpretaciones diferentes y señalar el carácter especial de determinados fragmentos de texto —citas, incisos, intervenciones de distintos interlocutores en un diálogo, etc.—. Los signos de puntuación en español son los siguientes: el punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos, los puntos suspensivos, los signos de interrogación y exclamación, los paréntesis, los corchetes, la raya y las comillas (® PUNTO; COMA; PUNTO Y COMA; DOS PUNTOS; PUNTOS SUSPENSIVOS; INTERROGACIóN Y EXCLAMACIóN (SIGNOS DE); PARéNTESIS; CORCHETE; RAYA; COMILLAS).

2. Signos auxiliares. Sus funciones son muy variadas y se explican en las entradas correspondientes a cada uno de estos signos, que son la tilde, la diéresis o crema, el guion, la barra, el apóstrofo, el párrafo, el asterisco y la llave (® TILDE2; DIéRESIS; GUION2 O GUIóN; BARRA; APóSTROFO; PáRRAFO; ASTERISCO; LLAVE).

 

 

 

SíMBOLO. 1. Los símbolos son abreviaciones de carácter científico-técnico, constituidos por letras o, en ocasiones, por signos no alfabetizables, que, en general, son fijados convencionalmente por instituciones de normalización y poseen validez internacional. No obstante, existen símbolos de uso tradicional que no han sido fijados por las instituciones de normalización y cuya validez se restringe muchas veces a ámbitos geográficos limitados. Este es el caso, por ejemplo, del símbolo O (Oeste), usado en el ámbito hispánico, y que, en el sistema internacional, es W (del ingl. West); o del símbolo PTA (peseta), que en el sistema internacional establecido por la ISO (International Organization for Standardization ‘Organización Internacional de Normalización’) es ESP. Los símbolos más comunes son los referidos a unidades de medida (m, kg, lx), elementos químicos (Ag, C, Fe), operaciones y conceptos matemáticos (+, Ö, %), monedas ($, £, ¥, ESC, FRF, ITL) y puntos cardinales (N, S, SE). Para ver la lista de símbolos alfabetizables, consulte el apéndice 3.

2.Los símbolos constituidos por letras son semejantes a las abreviaturas, pero se distinguen de ellas en los aspectos siguientes:

a)Se escriben siempre sin punto. Ejemplos: cg por centigramo, N por Norte, He por Helio.

b)No llevan nunca tilde, aunque mantengan la letra que la lleva en la palabra que representan. Ejemplos: a (y no *á) por área y ha (y no *há) por hectárea.

c)No varían de forma en el plural. Ejemplos: 25 km por veinticinco kilómetros, 2 C por dos carbonos.

3.Suelen escribirse tomando solo la primera letra de la palabra que representan: N por Norte, H por hidrógeno, K por el lat. kalium (‘potasio’); o la primera letra de cada uno de los formantes, en el caso de las unidades de medida formadas por un prefijo y una unidad simple: kg por kilogramo, cm por centímetro. En algunos casos, para evitar la confusión con otro símbolo, se añade a la inicial una segunda letra: Fe por el lat. ferrum (‘hierro’), para evitar su confusión con la F de flúor.

4.Los símbolos de los puntos cardinales se escriben siempre con mayúscula, aunque estén constituidos por dos letras: N, SE. Los de los elementos químicos se escriben, o bien con una sola letra mayúscula: C, O, o bien con una combinación de mayúscula y minúscula, si están constituidos por dos letras: Ag, Fe. Las unidades de medida se escriben normalmente con minúscula: g, dm, ha, salvo aquellas que tienen su origen en nombres propios de persona, que se escriben con mayúscula: N por newton (de Isaac Newton), W por vatio (de Jacobo Watt); o las que incorporan prefijos para formar múltiplos (unidades superiores a la establecida como referencia), ya que estos prefijos, con la excepción de kilo- (k-), hecto- (h-) y deca- (da-), se escriben con mayúscula: M- (mega-), G- (giga-), T- (tera-), etc. Por el contrario, los prefijos utilizados para formar submúltiplos (unidades inferiores a la establecida como referencia) se escriben siempre con minúscula: d- (deci-), c- (centi-), m- (mili-), etc. Los símbolos de las unidades monetarias, cuando están constituidos por letras, se escriben con todos sus componentes en mayúscula (FF, PTA).

5.1. Cuando van acompañando a una cifra, se escriben normalmente pospuestos y con un blanco de separación entre el número y el símbolo: 18 $, 4 km, 125 m2, 4 H. Sin embargo, el símbolo del porcentaje y el de los grados han fijado su uso escribiéndose sin blanco de separación respecto de la cifra a la que acompañan: 25%, 12º. Los grados de temperatura tienen una ortografía diversa, dependiendo de si aparece o no especificada la escala en que se miden. Así, se escribirá 12º, pero 12 ºC por doce grados Celsius.

5.2. Para las monedas, el uso en España prefiere la escritura pospuesta y con blanco de separación entre el símbolo y la cifra, como es normal en el resto de símbolos: 3 £, 50 $, 18 €; en cambio, en Hispanoamérica, por influjo anglosajón, los símbolos monetarios suelen aparecer antepuestos y sin blanco de separación: £3, $50. Hay que tener siempre cuidado de no separar en renglones diferentes la cifra, del símbolo que la acompaña (*3 / $). Algunas monedas pueden representarse tanto por medio de un símbolo, como por medio de una abreviatura: 21 000 ESP o PTA (símbolos y, por tanto, invariables en plural) y 21 000 pts. o ptas. (abreviaturas, que sí tienen forma de plural). En los usos normales, se prefiere la abreviatura, mientras que el uso de símbolos normalizados es obligatorio en ámbitos en los que se realizan operaciones económicas internacionales (bancos, mercados de valores, etc.).

6. Cuando se lee un símbolo, ha de desarrollarse toda la palabra representada, salvo cuando forman parte de fórmulas químicas o matemáticas, en que lo normal es el deletreo: H2O [áche-dós-ó], 2pr([dós-pí-érre]). Pero lo normal es que la lectura de un símbolo, al igual que la de una abreviatura (® ABREVIATURA, 6), recupere todas las letras eliminadas en su representación gráfica. Los símbolos y las abreviaturas son, en este sentido, un fenómeno puramente gráfico.

 

 

 

simoníaco, ca o simoniaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

Sion o Sión. Nombre que, en tono poético y profético, se usa en muchas ocasiones en la Biblia para referirse a la ciudad de Jerusalén, y del que derivan términos como sionismo o sionista. Sobre el uso de la grafía con o sin tilde, ® guion1 o guión.

 

 

 

siríaco, ca o siriaco, ca. ® -íaco o -iaco.

 

 

 

slalom. ® eslalon.

 

 

 

slogan. ® eslogan.

 

 

 

smoking. ® esmoquin.

 

 

 

sol. ® MAYúSCULAS, 3.2.11.

 

 

 

solo, sólo. ® TILDE2, 3.2.3.

 

 

 

-st-. ® t, 4.

 

 

 

sur. ® MAYúSCULAS, 3.2.13.

 

 

 

*Sydney. ® Sídney.

 

 

 

t. 1. Vigésima tercera letra del abecedario español y vigésima del orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) te; su plural es tes.

2. Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico dental oclusivo sordo /t/.

3. En el español de España, en posición final de sílaba, y especialmente si la sílaba es átona, en la pronunciación espontánea la t suena como una /d/ fricativa: [ádlas] por atlas, [rrídmo] por ritmo, [admósfera] por atmósfera, [ednolojía] por etnología. (Debe evitarse la pronunciación de esta t como /z/: *[rrízmo] por ritmo). En Hispanoamérica, por el contrario, se articula una verdadera /t/ en esta posición.

4. En posición final de sílaba precedida de s, la t no suele pronunciarse: [ísmo] por istmo (® istmo). Puesto que la t del prefijo latino post- es de difícil articulación, es preferible utilizar la variante pos-, que suele ser también la de mayor frecuencia de uso. Así pues, formas como posdata o posoperatorio son preferibles a postdata y postoperatorio (® pos-).

5. No es propio del sistema español que la t aparezca en posición final de palabra; no obstante se han incorporado a nuestro idioma numerosos latinismos y extranjerismos que se escriben con -t final: déficit, superávit, robot, boicot, argot, salacot, fuet, etc. Muchos de ellos se han adaptado al español suprimiendo la -t: bufé (del fr. buffet), chalé (del fr. chalet), chevió (del ingl. Cheviot); o añadiendo vocales de apoyo: pailebote (del ingl. pailebot), voltio (del ingl. volt), fagote (del fr. fagot).

6. Para la división silábica del grupo -tl-, ® GUION2 O GUIóN, 2.6d.

 

 

t.

táctil.

Taipéi.

Taiwán.

tángana o tangana.

tanto.

tejano, na.

Tejas.

termósfera o termosfera.

termostato o termóstato.

tetraplejia o tetraplejía.

Texas.

tierra.

tildar.

tilde1.

TILDE2.

1. REGLAS GENERALES DE ACENTUACIÓN.

1.1. Polisílabos.

1.2. Monosílabos.

2. REGLAS DE ACENTUACIÓN DE PALABRAS CON DIPTONGOS, HIATOS Y TRIPTONGOS.

2.1. Diptongos.

2.1.1. Diptongos ortográficos.

2.1.2. Acentuación de palabras con diptongo.

2.1.3. Colocación de la tilde en los diptongos.

2.2. Hiatos.

2.2.1. Hiatos ortográficos.

2.2.2. Acentuación de las palabras con hiato.

2.3. Triptongos.

2.3.1. Triptongos ortográficos.

2.3.2. Acentuación de palabras con triptongo.

2.3.3. Colocación de la tilde en los triptongos.

3. TILDE DIACRÍTICA.

3.1. Tilde diacrítica en monosílabos.

3.2. Otros casos de tilde diacrítica.

3.2.1. Demostrativos.

3.2.2. Interrogativos y exclamativos.

3.2.3. sólo / solo.

3.2.4. aún / aun.

4. ACENTUACIÓN DE PALABRAS Y EXPRESIONES COMPUESTAS.

4.1. Palabras compuestas sin guion.

4.2. Adverbios en -mente.

4.3. Formas verbales con pronombres enclíticos.

4.4. Palabras compuestas con guion.

4.5. Expresiones compuestas escritas en varias palabras.

a) Antropónimos compuestos.

b) Numerales formados por varias palabras.

5. ACENTUACIÓN DE VOCES Y EXPRESIONES LATINAS.

6. ACENTUACIÓN DE PALABRAS EXTRANJERAS.

6.1. Palabras extranjeras no adaptadas.

6.2. Palabras extranjeras adaptadas.

7. ACENTUACIÓN DE LETRAS MAYÚSCULAS.

8. ACENTUACIÓN DE ABREVIATURAS, ACRÓNIMOS, SIGLAS Y SÍMBOLOS.

-tl-.

TRIPTONGO.

trópico.

tropósfera o troposfera.

truhan o truhán.

 

táctil. ‘Referente al tacto’. Es palabra llana y debe escribirse con tilde. Son erróneas la grafía y la pronunciación agudas *tactil [taktíl].

 

 

 

Taipéi. El nombre de la capital de Taiwán debe escribirse con tilde, Taipéi, por ser palabra aguda terminada en vocal. No existe gentilicio español para este topónimo.

 

 

 

Taiwán. El nombre chino de la isla de Formosa debe hispanizarse en la forma Taiwán, con tilde, como corresponde a su pronunciación corriente en español. El gentilicio correspondiente es taiwanés.

 

 

 

 

 

 

 

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tángana o tangana. ‘Riña, alboroto’. Son válidas ambas formas: «El agravio comparativo por parte del Comité al considerar únicamente como tarjeta amarilla la acción de Albelda, el otro protagonista de la tángana» (Norte Castilla [Esp.] 6.5.99); «En los postres de aquel homenaje a este querido compañero se organiza una tangana entre dos camareros que protagonizan un espectáculo denigrante» (Díaz Radio [Esp. 1992]).

 

 

 

tanto. Para la expresión y tantos, ® pico, 2.

 

 

 

tejano, na. 1. ‘Del estado norteamericano de Tejas’. ® Texas.

2. ‘Pantalón tejano’. ® vaquero.

 

 

 

Tejas. ® Texas.

 

 

 

 

termósfera o termosfera. ® -sfera.

 

 

 

termostato o termóstato. ‘Aparato que mantiene constante la temperatura’. Ambas acentuaciones son correctas. Como ha ocurrido en la mayoría de las palabras españolas con esta terminación (del gr. statós ‘estable’), la forma llana está desplazando hoy en el uso a la forma etimológica esdrújula. (® aerostato o aeróstato; giróstato o girostato; heliostato o helióstato; reostato o reóstato).

 

 

 

tetraplejia o tetraplejía. ‘Parálisis que afecta a las cuatro extremidades’. Ambas acentuaciones son correctas (® -plejia o -plejía). En América, especialmente en la Argentina, es muy frecuente el empleo del término sinónimo cuadriplejia (® cuadriplejia o cuadriplejía).

 

 

 

Texas. La grafía recomendada para el nombre de este estado norteamericano es Texas, cuya pronunciación correcta es [téjas], no *[téksas] (® México). Igualmente se recomienda escribir con x el gentilicio correspondiente: texano. No obstante, se consideran también válidas las grafías con j (Tejas, tejano), de uso mayoritario en España. Para referirse al pantalón vaquero, solo se admite la grafía con j (tejano), puesto que esta denominación solo se usa en España (® vaquero).

 

 

 

tierra. ® MAYúSCULAS, 3.2.11.

 

 

 

tildar. ‘Poner tilde’ y ‘señalar con una nota denigrativa a una persona’. En este último sentido solo puede usarse con adjetivos de significado negativo y se construye con la preposición de (y no *como): «Teme ser tildada de ambiciosa» (Chacel Barrio [Esp. 1976]). Es incorrecto su empleo con adjetivos de significado positivo: *«Un actor tildado de sexy como George Clooney» (Hoy [Chile] 15-21.12.97). Tampoco debe usarse con el sentido general de ‘calificar’: *«Algunas de estas formas culturales [el sainete, la zarzuela, etc.] bien podían ser tildadas como genuinamente madrileñas» (PzPerucha Narración [Esp. 1995]).

 

 

 

tilde1. 1. Se llama tilde, por un lado, al ‘rasgo o trazo pequeño que forma parte de algunas letras, como la ç, la ñ, la t, etc.’ y, por otro, al ‘acento gráfico’ (® TILDE2). En ambos casos admite los dos géneros, aunque su uso hoy es casi exclusivamente femenino: «Los cargadores, curvados como enes, con el tilde del racimo en el hombro, se le antojaban una procesión de eñes a don Cosme» (Asturias Papa [Guat. 1954]); «Funciona entre el alumnado una regla maldita de los acentos: en la duda, poner la tilde» (Miguel Perversión [Esp. 1994]). En el sentido de ‘tacha o nota denigrativa’ admite también ambos géneros: «Ese tilde de hereje le faltaba a ese Napoleón Malaparte» (Fernán Caballero Clemencia [Esp. 1852]); «En otras castas es lícito perdonar ciertos leves errores y algunas tildes» (Ortega Artíc. [Esp. 1907] 69).

2. No debe confundirse con tinte (‘rasgo o matiz’), como ocurre en este ejemplo: *«Afirmó [...] que algunos discursos en favor de la convocatoria de huelga general “tienen tildes claramente fascistas”» (Mundo [Esp.] 26.1.94).

 

 

 

TILDE2. Signo ortográfico auxiliar con el que, según determinadas reglas, se representa en la escritura el acento prosódico (® ACENTO2, 1). Por ello, la tilde recibe también los nombres de acento gráfico u ortográfico. En español consiste en una rayita oblicua que, colocada sobre una vocal, indica que la sílaba de la que forma parte es tónica. La tilde debe trazarse siempre de derecha a izquierda, esto es, como un acento agudo ( ´ ), y no de izquierda a derecha ( ` ), trazo que corresponde al acento grave, que carece de uso en español: camión, no *camiòn.

No en todas las palabras se señala con tilde la sílaba tónica. La colocación de la tilde en español se atiene a una serie de normas que se detallan a continuación. Estas reglas afectan a todas las palabras españolas, incluidos los nombres propios. Sobre la acentuación de palabras de origen extranjero, ® 6.

 

1. REGLAS GENERALES DE ACENTUACIóN.

1.1. Polisílabos. La acentuación gráfica de las palabras formadas por más de una sílaba sigue las reglas que se enuncian a continuación:

1.1.1. Las palabras agudas (® ACENTO, 1.2a) llevan tilde cuando terminan en -n,en -s o en vocal: balón, compás, café, colibrí. No obstante, las palabras agudas terminadas en -s precedida de otra consonante no llevan tilde: zigzags, robots, tictacs. Por otra parte, las palabras agudas terminadas en -y precedida de vocal no llevan tilde porque, aunque en estos casos la y representa el sonido vocálico /i/, a efectos de acentuación esta letra se considera una consonante: guirigay, virrey, convoy, estoy.

1.1.2. Las palabras llanas (® ACENTO, 1.2b) llevan tilde cuando no terminan en -n,en -s o en vocal: clímax, hábil, tándem. No obstante, las palabras llanas terminadas en -s precedida de otra consonante sí se acentúan gráficamente: bíceps, cómics, fórceps. Por otra parte, las pocas palabras llanas terminadas en -y precedida de vocal siempre llevan tilde porque, aunque en estos casos la y representa el sonido vocálico /i/, a efectos de acentuación esta letra se considera una consonante: póney, yóquey.

1.1.3. Las palabras esdrújulas (® ACENTO, 1.2c) y sobresdrújulas (® ACENTO, 1.2d) siempre llevan tilde: cántaro, mecánica, cómetelo, llévesemelo.

1.2. Monosílabos. Las palabras de una sola sílaba no se acentúan nunca gráficamente, salvo en los casos de tilde diacrítica (® 3.1): mes, bien, fe, fui, pan, vio.

Puesto que, dependiendo de distintos factores —como el mayor o menor esmero en la pronunciación, el origen geográfico o social del hablante, etc.—, una misma secuencia de vocales puede articularse como diptongo (® DIPTONGO) o como hiato (® HIATO), para saber si una palabra es monosílaba o no desde el punto de vista ortográfico, hay que tener en cuenta que algunas combinaciones vocálicas se consideran siempre diptongos a efectos de acentuación gráfica, sea cual sea su pronunciación. En concreto, toda combinación de una vocal abierta (a, e, o) y una vocal cerrada (i, u), o viceversa, siempre que la cerrada no sea tónica, así como la combinación de dos vocales cerradas distintas, han de considerarse diptongos desde el punto de vista ortográfico. Esta convención es una de las novedades introducidas en la Ortografía académica de 1999. Por eso, algunas palabras que antes de esta fecha se consideraban bisílabas pasan ahora a ser consideradas monosílabas a efectos de acentuación gráfica, por contener alguna de las secuencias vocálicas antes señaladas, y, como consecuencia de ello, deben escribirse sin tilde. Estas palabras son, entre los verbos de uso común, las formas crie, crio, criais, crieis (de criar); fie, fio, fiais, fieis (de fiar); frio, friais (de freír); guie, guio, guiais, guieis (de guiar); hui, huis(de huir); lie, lio, liais, lieis (de liar); pie, pio, piais, pieis (de piar); rio, riais (de reír); los sustantivos guion, ion, prion, ruan y truhan; y, entre los nombres propios, Ruan y Sion. No obstante, es admisible acentuar gráficamente estas palabras, por ser agudas acabadas en-n, -s o vocal, si quien escribe articula nítidamente como hiatos las secuencias vocálicas que contienen y, en consecuencia, las considera bisílabas: fié, huí, riáis, guión, truhán, etc. La pronunciación monosilábica es predominante en amplias zonas de Hispanoamérica, especialmente en México y en el área centroamericana, mientras que en otros países americanos como la Argentina, Ecuador, Colombia y Venezuela, al igual que en España, es mayoritaria la pronunciación bisilábica.

 

2. REGLAS DE ACENTUACIóN DE PALABRAS CON DIPTONGOS, HIATOS Y TRIPTONGOS.

En la descripción de diptongos, hiatos y triptongos que se hace a continuación, se utilizará la clasificación de las vocales en abiertas (a, e, o), también llamadas fuertes, y cerradas (i, u), también llamadas débiles.

2.1. Diptongos.

2.1.1. Diptongos ortográficos. A efectos de acentuación gráfica, se consideran diptongos las secuencias vocálicas siguientes:

a) Vocal abierta + vocal cerrada o, en orden inverso, vocal cerrada + vocal abierta, siempre que la vocal cerrada no sea tónica: amáis, peine, alcaloide, aplauso, Eugenio, estadounidense, suave, huevo, continuo, confiado, viento, canción.

b) Dos vocales cerradas distintas: huida, ciudad, jesuítico, veintiún, diurno, viudo.

2.1.2. Acentuación de palabras con diptongo. Las palabras con diptongo se acentúan siguiendo las reglas generales de acentuación (® 1). Así, guion o vio no llevan tilde por ser monosílabas (aunque guion pueda llevarla si se articula como bisílaba; ® 1.2); bonsái, también, hacéis llevan acento gráfico por ser palabras agudas terminadas en vocal, en -n y en -s, respectivamente, mientras que virrey, infiel, adecuar no lo llevan por ser agudas y terminar en otras consonantes; huésped lleva tilde por ser una palabra llana terminada en consonante distinta de -n y -s, mientras que incluido, superfluo, cuentan, viernes no la llevan por ser palabras llanas terminadas en vocal, -n y -s; finalmente, miércoles, cuáquero, lingüístico llevan tilde por ser palabras esdrújulas.

2.1.3. Colocación de la tilde en los diptongos.

a) En los diptongos formados por una vocal abierta tónica y una cerrada átona, o viceversa, la tilde se coloca sobre la vocal abierta: adiós, después, marramáu, soñéis, inició, náutico, murciélago, Cáucaso.

b) En los diptongos formados por dos vocales cerradas, la tilde se coloca sobre la segunda vocal: acuífero, casuística, demiúrgico, interviú.

2.2. Hiatos.

2.2.1. Hiatos ortográficos. A efectos de acentuación gráfica, se consideran hiatos las combinaciones vocálicas siguientes:

a) Dos vocales iguales:afrikáans, albahaca, poseer, dehesa, chiita, microondas, duunviro.

b) Dos vocales abiertas: anchoa, ahogo, teatro, aéreo, eólico, héroe.

c) Vocal cerrada tónica + vocal abierta átona o, en orden inverso, vocal abierta átona + vocal cerrada tónica: alegría, acentúa, insinúe, enfríe, río, búho; raíz, baúl, transeúnte, reír, oír.

2.2.2. Acentuación de las palabras con hiato.

a) Las palabras con hiato formado por dos vocales iguales, o por dos vocales abiertas distintas, siguen las reglas generales de acentuación. Así, creó y deán llevan tilde por ser palabras agudas terminadas en vocal y en -n, respectivamente, mientras que caer, peor, poseer, también agudas, no la llevan por terminar en consonante distinta de -n o -s; bóer y Sáez llevan tilde por ser palabras llanas terminadas en consonante distinta de -n o -s, mientras que bacalao, chiita, vean, anchoas no se acentúan gráficamente por ser llanas terminadas en vocal, -n y -s, respectivamente; océano, coágulo, zoólogo llevan tilde por ser palabras esdrújulas.

b) Las palabras con hiato formado por una vocal cerrada tónica y una vocal abierta átona, o por una vocal abierta átona y una cerrada tónica, siempre llevan tilde sobre la vocal cerrada, con independencia de que lo exijan o no las reglas generales de acentuación: armonía, grúa, insinúe, dúo, río, hematíe, laúd, caída, raíz, feúcho, cafeína, egoísmo, oír.

2.3. Triptongos.

2.3.1. Triptongos ortográficos. Cualquier grupo de tres vocales formado por una vocal abierta situada entre dos vocales cerradas, siempre que ninguna de las vocales cerradas sea tónica, se considera un triptongo a efectos de acentuación gráfica:averiguáis, buey, Paraguay, vieira, confiáis, opioide.

2.3.2. Acentuación de palabras con triptongo. Las palabras con triptongo siguen las reglas generales de acentuación. Así, lieis no lleva tilde por ser monosílaba (aunque pueda llevarla si se articula como bisílaba; ® 1.2); continuéis y despreciáis se acentúan gráficamente por ser palabras agudas terminadas en -s, mientras que biaural y Uruguay, que también son agudas, no se acentúan por terminar en consonante distinta de -n o -s; tuáutem lleva tilde por ser palabra llana terminada en consonante distinta de -n o -s, mientras que vieira y opioide se escriben sin tilde por ser llanas terminadas en vocal.

2.3.3. Colocación de la tilde en los triptongos. Cuando un triptongo debe llevar tilde según las reglas generales de acentuación, esta se coloca sobre la vocal abierta: consensuéis, habituáis, tuáutem.

 

3. TILDE DIACRíTICA.

Se llama tilde diacrítica al acento gráfico que permite distinguir palabras con idéntica forma, es decir, escritas con las mismas letras, pero que pertenecen a categorías gramaticales diferentes. En general, llevan tilde diacrítica las formas tónicas (esto es, las que se pronuncian con acento prosódico o de intensidad) y no la llevan las formas átonas (esto es, las que carecen de acento prosódico o de intensidad dentro de la cadena hablada; ® ACENTO2, 1.1). Existen, no obstante, algunas excepciones, como es el caso de los nombres de las letras te y de y los de las notas musicales mi y si que, siendo palabras tónicas, no llevan tilde (al igual que sus respectivos homófonos átonos: la preposición de, el pronombre personal te, el adjetivo posesivo mi y la conjunción si); o la palabra más, que aunque tiende a pronunciarse átona cuando se usa con valor de adición o suma (dos más dos son cuatro) se escribe con tilde. En otras ocasiones, la tilde diacrítica tiene como función evitar posibles anfibologías, esto es, dobles sentidos, como en el caso de los demostrativos este, ese y aquel (® 3.2.1) o de la palabra solo (® 3.2.3).

Salvo en estos dos últimos casos, la tilde diacrítica no distingue parejas de palabras de igual forma y que siempre son tónicas, como di del verbo decir y di del verbo dar, fue y fui del verbo ir y fue y fui del verbo ser, ve del verbo ver y ve del verbo ir, vino del verbo venir y vino sustantivo, etc.

3.1. Tilde diacrítica en monosílabos. Muchos de los usos de la tilde diacrítica en español afectan a palabras de una sola sílaba (® cuadro).

 

 

TILDE DIACRíTICA EN MONOSíLABOS*

de

preposición:

Hace pajaritas DE papel.

sustantivo (‘letra’):

Le bordó una DE en el pañuelo.

 

forma del verbo dar:

Dé recuerdos a su madre de mi parte.

 

el

artículo:

EL problema está resuelto.

 

él

pronombre personal:

ÉL se hace responsable.

 

mas

conjunción adversativa:

Lo sabía, MAS no dijo nada.

 

más

adverbio:

Tu coche es MáS rápido que el mío.

Ponme MáS azúcar en el café.

No quiero MáS.

conjunción:

Tres MáS cuatro son siete.

sustantivo (‘signo matemático’):

En esta suma falta el MáS.

 

mi

posesivo:

Andrés es MI amigo.

sustantivo (‘nota musical’):

Empieza de nuevo en el MI.

 

pronombre personal o reflexivo:

A Mí no me gusta.

Me prometí a Mí misma no volver a hacerlo.

 

se

pronombre, con distintos valores:

SE lo compré ayer.

Juan SE mancha mucho.

SE casaron por la iglesia.

SE arrepiente de sus palabras.

El barco SE hundió en pocos minutos.

signo de impersonalidad:

SE duerme bien aquí.

 

signo de pasiva refleja:

SE venden manzanas.

 

formas del verbo ser o saber:

Sé bueno y pórtate bien.

Yo Sé lo que ha pasado.

 

si

conjunción, con distintos valores:

SI llueve, te mojarás.

Dime SI lo hiciste.

¡Cómo voy a olvidarlo, SI me lo has repetido veinte veces!

SI será bobo...

¡SI está lloviendo!

sustantivo (‘nota musical’):