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DICCIONARIO
DE GRAMÁTICA ESPAÑOLA
a1.
1. Primera letra del abecedario español y del orden latino internacional. Su
nombre es femenino: (la) a (no *el a, ya que el nombre de esta letra es una de
las excepciones a la regla que exige el empleo de la forma el del artículo ante
nombres femeninos que comienzan por /a/ tónica; ® el, ?); su plural es aes. 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido vocálico /a/. En la
formación de hiatos y diptongos, forma parte, junto con la e y la o, de las
llamadas vocales abiertas o fuertes. a1.
(Letra) a2.
(Preposición) abdomen. ABECEDARIO. aborigen. *aborígena. ABREVIACIÓN. ABREVIATURA. 2.
Métodos de formación de abreviaturas. 3.
Plural de las abreviaturas. 4.
Género de las abreviaturas. 5.
Ortografía de las abreviaturas. acápite. acedia
o acedía. acemita. acento1. ACENTO2. 1.
Acento prosódico. 1.1.
Palabras tónicas y átonas. 1.2.
Palabras agudas, llanas o graves, esdrújulas y sobresdrújulas. 2.
Acento gráfico u ortográfico. ACENTUACIÓN.
1. Acentuación prosódica. 2.
Acentuación gráfica u ortográfica. acera.
acidia.
acné.
ACORTAMIENTO.
acrobacia.
ACRÓNIMO.
advertir.
*aereo-.
aero-.
aeróbic
o aerobic. aerobics.
aerobismo.
aeromancia
o aeromancía. aerostato
o aeróstato. affiche. afiche.
áfilo,
la o afilo, la. afrodisíaco,
ca o afrodisiaco, ca. agrafia
o agrafía. ágrafo,
fa. *alcahué.
alderredor,
al derredor. alérgeno. ALFABETO.
áloe
o aloe. alrededor.
*alredor.
alvéolo
o alveolo. Amazonia
o Amazonía. ambrosía.
amoníaco
o amoniaco. anémona
o anemona. anemone.
anhídrido
o anhidrido. año.
apocalipsis.
apoplejía.
apostema.
*apostemilla.
APÓSTROFO.
apoteosis.
aquel,
lla, llo. aquiescencia.
*aquiesciencia.
areola
o aréola. *arrascar.
artritis.
artrosis.
asfixia.
ASTERISCO.
atiborrar.
*atiforrar.
atmósfera.
aun,
aún. aureola.
auriga.
austríaco,
ca o austriaco, ca. avaro,
ra. ávaro,
ra. avisar.
*axfisia.
abdomen.
‘Vientre’. Se tilda solamente su plural esdrújulo abdómenes. ABECEDARIO.
1. Para designar la serie ordenada de las letras con que se representan los
sonidos de una lengua, pueden usarse indistintamente en español los términos
abecedario y alfabeto (del lat. abecedarium y alphabetum, respectivamente). El
primer término está formado a partir del nombre de las cuatro primeras letras
de la serie latina (a, be, ce, de), y el segundo, a partir del nombre de las
dos primeras de la serie griega (alfa, beta). Aunque son ambos válidos, el
nombre alfabeto es el de uso más general y el que ha dado lugar a derivados:
alfabético, alfabetización, analfabeto, etc. 2.
Como las demás lenguas románicas, el español se sirvió básicamente desde sus
orígenes de la serie alfabética latina, que fue adaptada y completada a lo
largo de los siglos. Así, el abecedario español está hoy formado por las
veintinueve letras siguientes: a, b, c, ch, d, e, f, g, h, i, j, k, l, ll, m,
n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z (® a, b, c, etc.). 3.
Esta variante española del alfabeto latino universal ha sido utilizada por la
Academia desde 1803 (cuarta edición del Diccionario académico) en la confección
de todas sus listas alfabéticas. Desde esa fecha, la ch y la ll, que en
realidad son dígrafos, es decir, signos gráficos compuestos de dos letras,
pasaron a considerarse convencionalmente letras del abecedario por el hecho de
representar, cada uno de ellos, un solo sonido. No obstante, en el X Congreso
de la Asociación de Academias de la Lengua Española, celebrado en 1994, se
acordó adoptar, a petición de varios organismos internacionales, el orden
alfabético latino universal, en el que la ch y la ll no se consideran letras
independientes. En consecuencia, las palabras que comienzan por estas dos
letras, o que las contienen, pasan a alfabetizarse en los lugares que les
corresponden dentro de la c y dentro de la l, respectivamente. Esta reforma
afecta únicamente al proceso de ordenación alfabética de las palabras, no a la
composición del abecedario, del que los dígrafos ch y ll siguen formando parte. 4.
Mientras que los dígrafos ch y ll son las únicas grafías que representan,
respectivamente, los sonidos /ch/ y /ll/, el sonido que representa el dígrafo
rr es el mismo que el representado por la r en posición inicial de palabra o
precedida de las consonantes n, l o s (® r, 2 y 3). Este solapamiento explica
que, a diferencia de la ch y la ll, la rr no se haya considerado nunca una de
las letras del alfabeto. aborigen.
1. Puede ser adjetivo (‘originario de un territorio o lugar’) o sustantivo
(‘primitivo habitante de un país’). Tiene una única forma, válida para el masculino
y para el femenino: el/la aborigen. No debe emplearse la forma *aborígena,
achacable a un cruce con indígena. 2.Se
tilda solamente su plural esdrújulo aborígenes. *aborígena.
® aborigen. ABREVIACIóN.
1. Es todo procedimiento que busca economizar tiempo y espacio en la
representación gráfica de una palabra o expresión mediante la supresión de
letras o sílabas de su escritura completa. Existen distintos tipos de
abreviaciones, dependiendo de cuál sea su método de formación, su ortografía y
su modo de lectura; así, es necesario distinguir entre abreviaturas, acrónimos,
siglas y símbolos (® ABREVIATURA, ACRóNIMO, SIGLA, SíMBOLO). 2.
Otro tipo de abreviación es el ilustrado por palabras del tipo bici por
bicicleta, tele por televisión, metro por metropolitano, cine por
cinematógrafo, radio por radiodifusión, quimio por quimioterapia, depre por
depresión, cole por colegio, profe por profesor, compa por compadre, etc. A
estas palabras se las denomina «abreviamientos», «acortamientos léxicos» o,
simplemente, «acortamientos» (® ACORTAMIENTO). ABREVIATURA.
1. Es la representación gráfica reducida de una palabra o grupo de palabras,
obtenida por eliminación de algunas de las letras o sílabas finales o centrales
de su escritura completa, y que siempre se cierra con un punto. En principio,
cualquier palabra puede ser abreviada (salvo, claro está, las que tienen ya una
forma propia reducida), de ahí que suela distinguirse entre abreviaturas
«personales», las que cualquier hablante particular genera para uso propio en
su escritura privada, y «convencionales», que son aquellas reconocidas y
empleadas comúnmente por los usuarios de una lengua. Dentro de las abreviaturas
convencionales, unas son de uso general y otras se utilizan en contextos
particulares, como es el caso, por ejemplo, de las abreviaturas que un autor
emplea dentro de un libro y que deben recogerse al principio o al final de la
obra en una lista explicativa. Para ver la lista de abreviaturas convencionales
de uso general, consulte el apéndice 2. La
abreviatura ha de ser eficaz y, por este motivo, debe suprimir al menos dos
letras de la palabra abreviada, aunque haya ejemplos difundidos en que solo se
elimina una: vid. por vide (‘véase’). El
uso de las abreviaturas convencionales no es libre, sino que está limitado a
ciertos contextos y sometido a ciertas reglas; así, en general, no pueden
utilizarse las abreviaturas en cualquier lugar del texto: *De repente, miré a
la dcha. y los vi juntos. Las abreviaturas de tratamientos solo deben emplearse
cuando anteceden al nombre propio (Sr. González, D.ª Juana, etc.). Tampoco es
apropiado escribir una cantidad con letras seguida de la abreviatura del
concepto cuantificado: *veinte cts. por veinte centavos, *cinco pts. por cinco
pesetas. 2.
Métodos de formación de abreviaturas. Son dos los procedimientos para formar
abreviaturas: a)
Por truncamiento, esto es, por eliminación de las letras o sílabas finales de
una palabra: cód. por código, art. por artículo. En este caso, nunca deben
terminar en vocal: pról., y no *pró. ni *prólo., como abreviatura de prólogo. b)
Por contracción, esto es, eliminando letras centrales de la palabra y dejando
solo las sílabas o letras más representativas: dpto. o depto. por departamento,
cfr. por cónfer, admr. por administrador. Dentro de las abreviaturas formadas
por contracción, están las que presentan la letra o letras finales voladas: n.o
por número, af.mo por afectísimo. 3.
Plural de las abreviaturas. Según sea su método de obtención, las abreviaturas
forman el plural de los modos siguientes: a)
Si se obtuvieron por truncamiento, se añade una -s final: págs. por páginas.
Constituye una excepción el plural de las abreviaturas cent. (centavo,
centésimo) y cént. (céntimo), que es cts. y no *cents.ni *cénts. En caso de
truncamiento máximo, esto es, en abreviaturas formadas por una sola letra, el
plural se expresa duplicando dicha letra: ss. por siguientes, vv. por versos,
FF. AA. por Fuerzas Armadas, EE. UU. por Estados Unidos. b)
Si se obtuvieron por contracción, se aplican las reglas generales de formación
del plural, ya que la abreviatura mantiene las últimas letras de la palabra
abreviada. De este modo, se añade al final de la abreviatura la marca de plural
que corresponda según su terminación: -s para las terminadas en vocal y -es
para las terminadas en consonante: dptos. o deptos. por departamentos, admones.
por administraciones. Como excepción, Vd. y Ud. (usted) forman su plural en -s:
Vds., Uds. (ustedes). También constituye una excepción el plural de la
abreviatura pta., que es pts. (pesetas), aunque se usa frecuentemente la forma
regular ptas. El plural de las abreviaturas con letras voladas debe
representarse con este mismo tipo de letras: n.os por números, af.mos por afectísimos. 4.
Género de las abreviaturas. Cuando se abrevia una palabra de doble terminación,
una para cada género, el femenino se forma, si el masculino termina en vocal,
sustituyendo la -o final por una -a: Lcda. por licenciada (masc. Lcdo.); si el
masculino termina en consonante, se añade una a, volada o no; no obstante, hay
abreviaturas que sirven tanto para el masculino como para el femenino: Lic.
(licenciado o licenciada), izq. (izquierdo o izquierda). Cuando se añade una a
volada, esta puede escribirse subrayada o sin subrayar: D.a o D.a por doña.
Existe una pequeña diferencia en la formación del femenino de las abreviaturas,
cuando el masculino termina en consonante, según haya sido su método de
obtención: a)
Las abreviaturas obtenidas por truncamiento forman el femenino mediante la
adición de una a volada. Ejemplos: Dir. para el masculino director y Dir.ª,
Dir.a para el femenino directora (y no *Dira.). En muchos países de América es
frecuente que el femenino de estas abreviaturas se escriba con a no volada, por
lo que es posible encontrar formas como Profa., en lugar deProf.ª, Prof.a, para
el femenino profesora. Ello se debe a la dificultad que en las máquinas de
escribir tradicionales suponía la introducción de las letras voladas. Aunque
son válidas ambas formas, se recomiendan, por razones de unidad, las que llevan
la a volada. b)
Las abreviaturas obtenidas por contracción admiten las tres posibilidades
especificadas anteriormente para la formación del femenino: Sr. para el
masculino señor, y Sra., Sr.a o Sr.a para el femenino señora; Dr. para el
masculino doctor, y Dra., Dr.a o Dr.a para el femenino doctora. 5.
Ortografía de las abreviaturas. Para la correcta escritura de las abreviaturas
han de tenerse en cuenta, además, los aspectos siguientes: a)
Las abreviaturas mantienen la tilde en caso de incluir en su forma la sílaba
que la lleva en la palabra desarrollada: mín. por mínimo, pág. por página,
admón. por administración, C.íapor compañía. b)
Por regla general, las abreviaturas se escriben con mayúscula o minúscula según
corresponde a la palabra o expresión que se abrevia. Así, deben escribirse con
mayúscula las abreviaturas de aquellos nombres que se escriben con mayúscula
cuando se desarrollan: Bs. As. por Buenos Aires, JJ. OO. por Juegos Olímpicos,
mientras que las abreviaturas de nombres comunes se escriben normalmente con
minúscula: pág. por página, c. e. por correo electrónico (salvo,
naturalmente, si van después de punto o al principio de un enunciado). No
obstante, existen numerosas excepciones, y así, siempre se escriben con inicial
mayúscula las abreviaturas de fórmulas de tratamiento, incluso aquellas que se
escriben con minúscula cuando se desarrollan: S. S.por Su Santidad,
S. M. por Su Majestad, S. A. R. por Su Alteza Real, Ilmo. por
Ilustrísimo, Excmo. porExcelentísimo, Ud. por usted, Sr. por señor, D. por don.
También, por tradición, se escriben con inicial mayúscula las abreviaturas de
algunos nombres comunes: P. V. P. por precio de venta al público, D. L. por
depósito lega. Existen también usos dobles, en los que es posible el empleo
indistinto de mayúscula o minúscula: P. O. y p. o., abreviaturas de
por orden; P. A. y p. a., abreviaturas de por autorización; Q. D. G.
y q. D. g., abreviaturas de que Dios guarde. c)
Cuando la abreviatura corresponde a una expresión compleja o a una estructura
oracional, se separan mediante un espacio las letras que representan
abreviadamente cada una de las palabras que integran dicha expresión, a
diferencia de las siglas, que nunca se escriben con blancos de separación entre
las letras que las componen (® SIGLA, 5a). Ejemplo: P. V. P. por precio de
venta al público, b. l. m. por besa la mano. Cuando las abreviaturas van
precedidas de una cifra, se escriben separadas de esta por un espacio: 15 págs.
Sin embargo, las abreviaturas referidas al vuelto y recto de un folio se
escriben pegadas al número correspondiente. Ejemplo: 15v.º, 15r.º. d)
Se escribe siempre punto detrás de las abreviaturas, hecho que las distingue de
los otros tipos de abreviaciones, que se escriben sin punto (® SIGLA, 5a;
SíMBOLO, 2a). No obstante, existen algunas excepciones: las abreviaturas en que
el punto se sustituye por la barra: c/ por calle, c/c por cuenta corriente, d/f
por días fecha, d/v por días vista (como se ve por los ejemplos, no debe
dejarse espacio entre las letras y la barra; si la abreviatura se compone de
dos letras, el segundo elemento tampoco lleva punto, salvo que se trate del que
marca el final del enunciado); y las abreviaturas que se escriben entre
paréntesis, que también se escriben sin punto: (a) por alias. Tanto en
abreviaturas representadas con letras como con números (caso de los numerales
ordinales), antes de la letra volada se escribe siempre punto: Sr.a, 1.º, 3.er.
Si la abreviatura coincide con final de oración o de párrafo, el punto de la
abreviatura ocupa el lugar del punto final, es decir, solo se escribirá un
punto y no dos: Compré todo lo necesario para la cena: solomillos, patatas,
cebollas, etc. Los otros signos de puntuación (coma, punto y coma, puntos
suspensivos, interrogación, etc.) deben escribirse tras el punto de la
abreviatura. Así pues, si tras una abreviatura hay puntos suspensivos, se
escriben cuatro puntos: Algunas abreviaturas con tilde son pág., cód.,
admón.... e)
Las abreviaturas nunca deben dividirse mediante guion de final de línea: *ad- /
món. f)
Cuando la abreviatura es compleja, es decir, cuando se compone de más de un
elemento, no deben separarse estos en líneas diferentes: *p. / ej., como
tampoco deben aparecer en renglones diferentes la abreviatura y el término del
que esta depende: *15 / págs., *Sr. / Pérez. g)
Una abreviatura nunca debe quedar como único componente de una línea de texto;
en esos casos, debe escribirse la palabra completa: *En las librerías se venden
libros, carpetas, bolígrafos, / etc. Debe ser: En las librerías se venden
libros, carpetas, bolígrafos, / etcétera. 6.
Cuando se lee una abreviatura, ha de desarrollarse toda la palabra o expresión
abreviadas. La lectura de una abreviatura, al igual que la de un símbolo (®
SíMBOLO, 6),debe restablecer todas las letras eliminadas en su representación
gráfica. Las abreviaturas y los símbolos son, en este sentido, un fenómeno
puramente gráfico. 7.
Las abreviaturas que corresponden a fórmulas fijas abrevian todas y cada una de
las palabras que las integran, incluso artículos, preposiciones o conjunciones:
s. e. u o. por salvo error u omisión, q. e. p. d. por que en paz descanse. 8.
Las abreviaciones de las unidades de medida (m, km, g, l, etc.) son símbolos (®
SíMBOLO), no abreviaturas. acápite.
En algunos países de Hispanoamérica se utiliza la voz acápite para designar las
divisiones de un texto que terminan con punto y aparte. Es, por tanto, voz
sinónima de párrafo: «Dos años antes escribió una sentida poesía [...], que
desgraciadamente[...] no podemos trascribir in extenso, reduciéndola al primero
y último acápite» (Avendaño Perfiles [Perú 1974]). También significa ‘apartado,
serie de párrafos que tratan de un mismo asunto’: «Se expresa en el segundo
párrafo del acápite titulado “Cómo preparar la visita del Papa”» (Nuevo Herald
[EE. UU.] 14.7.97); y ‘título o epígrafe’: «El acápite, tomado de la
Biblia [...], decía: “Lo que es demasiado maravilloso para ti, no lo indagues»
(Sábato Abaddón [Arg. 1974]). No hay razón para censurar su uso, pues deriva de
la expresión latina a capite ‘desde el principio’, usada para indicar que se
debía comenzar a escribir desde el principio del renglón. De ahí que en algunos
países de Hispanoamérica se llame punto acápite al punto y aparte (® PUNTO,
1.1b). acedia
o acedía. 1. ‘Pereza, flojedad’ y ‘tristeza, angustia’. Además de acedia y
acedía, existe la variante admitida acidia. De entre ellas se prefiere acedia,
la forma más cercana a su etimología (del lat. acedia) y la más extendida en el
uso culto. 2.
La voz acedía significa también ‘acidez, cualidad de acedo’ y ‘pez marino
semejante al lenguado’. acemita.
® cemita. acento1.
No hay razón alguna para censurar las locuciones verbales poner o cargar el
acento en o sobre algo (‘hacer hincapié, poner énfasis, dar mayor
importancia’), existentes también en otras lenguas como el inglés (to lay
stress upon) o el francés (mettre l’accent sur), y que se documentan en español
desde el primer tercio del siglo XX: «El cuento es la simple narración de
peripecias. El acento en la fisiología del cuento carga sobre estas» (Ortega
Artículos [Esp. 1917-33]); «Ortega ha puesto el acento en la vocación
nobiliaria de Velázquez como punto esencial para la interpretación del carácter
[...] del artista» (Lafuente H.ª pintura [Esp. 1946-53]). La palabra acento
tiene en estas locuciones el sentido figurado de ‘importancia, relieve
particular que se da a determinadas ideas, palabras, hechos, fines, etc.’, que
se apoya en uno de los sentidos del verbo acentuar ‘intensificar, realzar’, que
comenzó a adquirir gran difusión a partir de la segunda mitad del siglo XIX: «A
estas causas indicadas pueden agregarse otras que [...] contribuyen a acentuar
la crisis por que atraviesa la filosofía» (Ganivet España [Esp. 1890]). ACENTO2.
Al hablar del acento, es necesario distinguir entre el acento prosódico, que es
el mayor relieve con que se pronuncia determinada sílaba dentro de una palabra,
y el acento gráfico u ortográfico —también llamado tilde—, que es el signo con
el cual, en determinados casos, se representa en la escritura el acento
prosódico. 1.
Acento prosódico. A lo largo de la cadena hablada no todas las sílabas se
pronuncian con igual relieve. El realce con que se pronuncia una sílaba con
respecto a las demás que la acompañan (dentro de una palabra o de un grupo de
palabras que forman una unidad acentual) se denomina acento prosódico. Así, en
la palabra gato, el acento prosódico recae sobre la primera sílaba: [gáto]; y
en la oración Dame mi libro el acento prosódico recae en la primera sílaba del
verbo y del sustantivo: [dáme | milíbro] (el posesivo mi, que carece de acento
propio dentro de la cadena hablada, se une al sustantivo libro, con el que
forma un grupo acentual). El acento prosódico también recibe los nombres de
acento de intensidad, tónico o fonético. Frente
a otras lenguas en las cuales el acento prosódico es fijo (como en francés,
donde todas las palabras se acentúan en la última sílaba), el español es una
lengua de acento libre. Esto significa que, en las palabras españolas, el
acento puede recaer en cualquier sílaba (normalmente en alguna de las tres
últimas). Además, el acento prosódico tiene en español valor distintivo, pues
existen palabras que solo se diferencian entre sí por la posición que en cada
una de ellas ocupa el acento: TÉRmino (sustantivo), terMIno (1.ª pers. del
pres. de indic. de terminar) y termiNÓ(3.ª pers. del pret. perf. simple o pret.
de indic. de terminar). La sílaba sobre la que recae el acento prosódico se
denomina sílaba tónica o acentuada, y la que carece de él se llama sílaba átona
o inacentuada. 1.1.
Palabras tónicas y átonas. Todas las palabras pronunciadas de manera aislada
tienen acento prosódico. Sin embargo, dentro de la cadena hablada, no todas las
palabras se pronuncian con acento. Así, dependiendo de si en el discurso se
pronuncian normalmente con acento o sin él, se distinguen dos clases de
palabras: acentuadas o tónicas e inacentuadas o átonas. a)
Palabras acentuadas o tónicas. La mayoría de las palabras son tónicas, esto es,
contienen, al menos, una sílaba tónica (algunas, excepcionalmente, dos). En
español son tónicas las siguientes clases de palabras: los sustantivos; los
adjetivos; los verbos, aunque sean auxiliares; la gran mayoría de los
adverbios; algunos pronombres personales, como yo, tú, él, ella, ello,
nosotros/as, vosotros/as, nos (en el plural mayestático), vos, ellos/as,
usted/es, mí, ti, sí, conmigo, contigo y consigo; los demostrativos; los
posesivos cuando no aparecen antepuestos al sustantivo, es decir, mío, tuyo,
suyo, nuestro, vuestro, y sus femeninos y plurales; los interrogativos y
exclamativos; el relativo cual/es cuando va precedido de artículo; los
indefinidos; los numerales; algunas conjunciones (normalmente las derivadas de
adverbios, como la concesiva así o la temporal apenas), y la preposición según. Los
adverbios terminados en -mente son las únicas palabras que se pronuncian, de
manera natural y no enfática, con dos sílabas tónicas: la que corresponde al
adjetivo del que derivan y la del elemento compositivo -mente, cuya primera
sílaba es tónica: HÁbilMENte, aLEgreMENte (sobre la acentuación gráfica de
estas palabras, ® TILDE2, 4.2). b)
Palabras inacentuadas o átonas. Algunas palabras carecen de sílaba tónica, por
lo que se unen, a efectos de pronunciación, a la palabra tónica que las sigue o
a la que las precede, formando con ella un grupo acentual. Si una palabra se
agrupa con la palabra tónica que la sigue, se llama proclítica: en mi casa
[enmikása] (la preposición y el posesivo, que son átonos, son aquí palabras
proclíticas); y si lo hace con la palabra tónica que la precede, se llama
enclítica: dímelo [dímelo] (los pronombres personales átonos me y lo son, en
este caso, palabras enclíticas; los pronombres enclíticos se escriben siempre
unidos al verbo). En español son átonas las siguientes clases de palabras: los
artículos el, la, lo, los, las; las conjunciones; los adverbios tan y medio;
los pronombres personales me, te, se, lo, la, le, los, las, les, nos, os; las
preposiciones, excepto según; los posesivos antepuestos al nombre, sean formas
apocopadas o no, esto es, mi, tu, su, nuestro, vuestro, y sus femeninos y
plurales; los relativos, salvo cual/es, que es tónico cuando va precedido de
artículo, y algunas fórmulas de tratamiento, como don, fray, san, sor. También
suele ser átono el primer elemento de los nombres de pila compuestos: José Luis
[joseluís], María Luisa [marialuísa]) y el de otras expresiones compuestas:
tres mil [tresmíl], veintidós mil [beintidosmíl], boca abajo [bokabájo], calle
arriba [kallearríba], etc. Sobre la acentuación gráfica de las expresiones
compuestas escritas en varias palabras, ® TILDE2, 4.5. 1.2.
Palabras agudas, llanas o graves, esdrújulas y sobresdrújulas. Según el lugar
que ocupa en ellas la sílaba tónica, las palabras se clasifican en agudas,
llanas o graves, esdrújulas y sobresdrújulas. a)
Las palabras agudas son aquellas cuya última sílaba es tónica: reLOJ, aVIÓN,
iGLÚ. También reciben el nombre de oxítonas. b)
Las palabras llanas o graves son aquellas cuya penúltima sílaba es tónica:
LÁpiz, BLANco, carTEra. También reciben el nombre de paroxítonas. c)
Las palabras esdrújulas son aquellas cuya antepenúltima sílaba es tónica:
PÁjaro, esDRÚjulo, SÁbado. También reciben el nombre de proparoxítonas. d)
Las palabras sobresdrújulas son aquellas en las que es tónica alguna de las
sílabas anteriores a la antepenúltima: CÓmetelo, haBIÉNdosenos, LLÉvesemela.
También reciben el nombre de superproparoxítonas. Como se ve por los ejemplos,
en español solo son sobresdrújulas las palabras compuestas de una forma verbal
y dos o tres pronombres enclíticos. 2.
Acento gráfico u ortográfico. ® TILDE2. ACENTUACIóN.
1. Acentuación prosódica: ® ACENTO2, 1. 2.
Acentuación gráfica u ortográfica: ® TILDE2. acera.
‘Parte lateral y ligeramente elevada de una calle, destinada al trásito de
peatones’. La variante hacera, de la que proviene acera, ha caído en desuso y
debe evitarse. acidia.
® acedia o acedía. acné.
1. ‘Enfermedad de la piel’. La forma etimológica llana acne, frecuente en obras
científicas del siglo XIX, no se emplea en la actualidad. Es preferible la forma
aguda acné, única usada hoy. 2.
En el español actual esta palabra se emplea casi exclusivamente en masculino:
«Las inflamaciones, el acné y las manchas de la piel se esfuman» (Prensa Libre
[Guat.] 24.5.97). Es hoy raro, pero admisible, usarla con el género femenino
etimológico: «El capítulo no finaliza sin tratar problemas de interés cotidiano
como [...] la acné y la alergia» (Brusco Comer [Arg. 1987]). Lo que no debe
hacerse es emplear ambos géneros conjuntamente: *el acné rosácea (debe decirse
el acné rosáceo o la acné rosácea). ACORTAMIENTO.
1. Los acortamientos son procesos espontáneos de abreviación (® ABREVIACIóN)
que tienden a eliminar las sílabas finales de palabras que se sienten demasiado
largas y cuyo uso frecuente hace que sea más cómodo mencionarlas
abreviadamente: moto por motocicleta, radio por radiodifusión. También existen,
aunque en menor número, casos de acortamiento por supresión de sílabas
iniciales: bus por autobús, fago por bacteriófago. 2.
La mayoría de los acortamientos suele reducir a dos sílabas el cuerpo de las
palabras abreviadas: bici por bicicleta, boli por bolígrafo, cine por
cinematógrafo, compa por compadre, cole por colegio, profe por profesor, etc.
Si la palabra completa está formada por un elemento prefijo, el acortamiento
suele reducirse a este: súper por supermercado, macro por macroinstrucción,
tele por televisión,etc. Los acortamientos suelen afectar normalmente a
sustantivos, aunque también se encuentran ejemplos de adjetivos, especialmente
en España: ridi por ridículo, tranqui por tranquilo, porno por pornográfico, e
incluso de algunas locuciones: porfa, en lugar de por favor. 3.
Se generan normalmente en el habla coloquial, en ámbitos juveniles o entornos
familiares y, mientras no se generalizan, difícilmente se encuentran en la
lengua escrita, si no es con fines determinados (estilísticos, literarios,
publicitarios). Su dimensión primera es, por tanto, oral, más que gráfica.
Muchos de ellos, no obstante, han acabado desplazando en el uso general a las
formas plenas, despojándose de su inicial carácter familiar o jergal, como ha
ocurrido, por ejemplo, con moto por motocicleta, radio por radiodifusión, taxi
por taxímetro, cine por cinematógrafo. En algunos de estos casos, el uso de las
formas plenas puede llegar incluso a sentirse como afectado. 4.
La mayoría de los acortamientos mantienen el género de la palabra completa: la
quimio por la quimioterapia, el cine por el cinematógrafo; no obstante, existen
algunas excepciones, como un cromo por una cromolitografía. Los acortamientos,
cuando son sustantivos, admiten el plural normal; pero si son adjetivos, su
plural es invariable: películas porno (‘pornográficas’), situaciones díver
(‘divertidas’). 5.
Los acortamientos se dan con frecuencia en la formación de hipocorísticos, que
son los nombres abreviados o deformados que se usan como designaciones
afectivas o familiares. Así, los nombres propios de persona, en el uso
familiar, tienden a apocoparse, es decir, a perder sílabas o letras finales; es
frecuente la presencia, en muchos de ellos, de una -i final inusual en español:
Montse por Montserrat, Javi por Javier, Marga por Margarita, Pili por Pilar,
Mili o Mila porMilagros. También existen hipocorísticos formados por supresión
de la parte inicial del nombre de pila: Nando por Fernando, Tino por
Constantino. acrobacia.
‘Ejercicio o pirueta’. Es una palabra llana cuyas dos últimas vocales forman
diptongo. Es errónea la forma *acrobacía. ACRóNIMO.
1. La palabra «acrónimo» designa, por un lado, el término formado por la unión
de elementos de dos o más palabras, constituido normalmente por el principio de
la primera y el final de la segunda o, también, por otras combinaciones.
Ejemplos: teleñeco, de televisión y muñeco; docudrama, de documental dramático;
módem, de modulación y demodulación; Mercosur, de Mercado Común del Sur; Pemex,
de Petróleos Mexicanos; Inserso, de Instituto Nacional de Servicios Sociales.
Por otro lado, también se llama acrónimo a la sigla que se pronuncia como una
palabra: OTAN, ovni, sida (® SIGLA). Debido a su forma pronunciable, es muy
frecuente que los acrónimos, tras una primera fase en que aparecen escritos con
mayúsculas por su condición de siglas (OVNI, SIDA), acaben por incorporarse al
léxico común del idioma y se escriban, por ello, con letras minúsculas (ovni,
sida), salvo, naturalmente, cuando se trata de nombres o denominaciones que
exigen su escritura con inicial mayúscula (Unesco, Unicef). 2.La
formación de siglas y acrónimos es un fenómeno muy extendido en países
anglosajones, especialmente en ámbitos científico-técnicos. Así, se han
incorporado a nuestro idioma numerosas palabras que son, originalmente, siglas
o acrónimos ingleses: radar, por radio detecting and ranging; sonar, por sound
navigation and ranging; láser, por light amplification by stimulated emission
of radiation; pulsar, por pulsating star; quásar, por quasi stellar radio
source; transistor, por transfer resistor; télex, por teleprinter exchange. En
algunos casos, los acrónimos extranjeros se han adaptado o traducido al
español, y así, no decimos aids (adquired immuned deficiency syndrome), sino
sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida); no decimos NATO (North Atlantic
Treaty Organization), sino OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte);
no decimos NAFTA (North American Free Trade Agreement) sino TLC (Tratado de
Libre Comercio) (® SIGLA, 6). 3.Una
vez incorporados al léxico común del idioma, los acrónimos forman el plural
siguiendo las reglas generales de su formación en español, esto es, añadiendo
-s si terminan en vocal (ovnis, ucis) o -es si terminan en consonante (radares,
transistores). 4.En
cuanto a su género, la mayoría de los acrónimos del primer tipo, es decir, los
formados por la unión de elementos de dos o más palabras, han adoptado el
género masculino, incluso cuando la traducción de la palabra núcleo de la
expresión extranjera abreviada es femenina: un pulsar, a pesar de que star
‘estrella’ es femenino; un quásar, a pesar de que source ‘fuente’ es femenino.
A veces, este masculino se explica porque se sobrentiende un concepto masculino
elidido: el [rayo] láser, a pesar de que light ‘luz’ es femenino. Por el
contrario, los acrónimos que se originan a partir de siglas adoptan el género
de la palabra núcleo de la denominación completa: la uci (por ‘unidad’,
femenino), el sida (por ‘síndrome’, masculino) (® SIGLA, 4). 5.
De los cuatro tipos de abreviaciones que existen, solamente los acrónimos que
se han incorporado al léxico general y que, por lo tanto, se escriben con
minúscula, admiten su división con guion de final de línea y se someten a las
reglas de acentuación gráfica en español: lá- / ser, ra- / dar (® ABREVIATURA,
5e; SIGLA, 5e). 6.Los
acrónimos, al igual que las siglas (® SIGLA, 7), se leen como se escriben. No
son solo, por tanto, abreviaciones gráficas, sino también orales: ante una
abreviatura o un símbolo, el lector debe leer, desarrollada, toda la palabra
abreviada (® ABREVIATURA, 6; SíMBOLO, 6), mientras que un acrónimo o una sigla
se leen sin desarrollar sus componentes abreviados. 7.
Los acrónimos suelen omitir para su formación los artículos, las preposiciones
y las conjunciones que aparecen en la denominación completa, salvo si son
necesarios para facilitar la pronunciación del resultado final: ACUDE (por
Asociación de Consumidores y Usuarios de España), pyme (por pequeña y mediana
empresa). INICIO
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Principal INICIO
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Principal advertir.
1. Verbo irregular: sigue el modelo de sentir(® APéNDICE 1, n.º 56). 2.
Para la correcta utilización de este verbo, han de tenerse en cuenta las
consideraciones siguientes: 2.1.
Cuando advertir significa ‘percatarse [de algo], reparar [en algo]’, es
transitivo; aquello en lo que se repara se expresa mediante un complemento
directo y se construye sin preposición: Los delincuentes advirtieron la
presencia de la policía en las inmediaciones. Con este sentido, advertir no
lleva nunca complemento indirecto, ni explícito ni implícito. Si el complemento
directo es una oración subordinada encabezada por la conjunción que, es
incorrecto, en esta acepción, el empleo de la preposición de delante de la
conjunción subordinante que: *Los delincuentes advirtieron DE QUE había
policías en las inmediaciones (sí sería correcto si hubiese un complemento
indirecto implícito, es decir, si lo que se quisiera decir es que los
delincuentes avisaron a otras personas de la presencia de la policía; ® 2.2a). 2.2.
Cuando advertir significa ‘hacer que [alguien] se percate [de algo] o repare
[en ello]’, puede construirse de dos modos diferentes: a)
Aquello en lo que debe repararse se expresa mediante un complemento de régimen
precedido de la preposición de: Advirtió a su cómplice DE la presencia de la
policía en las inmediaciones. Si el complemento de régimen, en lugar de un
sustantivo, es una oración subordinada encabezada por la conjunción que, es
correcto el empleo conjunto de la preposición y la conjunción: Advirtió a su
cómplice DE QUE había policía en las inmediaciones. Esta construcción es
habitual hoy en España, pero infrecuente en América. En ella, el complemento de
persona funciona como complemento directo, pues admite la transformación en
pasiva: Su cómplice fue advertido DE QUE había policía en las inmediaciones.
Por ello, deben emplearse las formas pronominales lo(s), para referente
masculino, yla(s), para referente femenino: Lo/La advertí de los peligros que
corría. No obstante, con este verbo se emplea mayoritariamente, incluso en
áreas no leístas (® LEíSMO) y en niveles cultos, el pronombre le(s), debido
posiblemente a la analogía con la construcción en la que el complemento de
persona es indirecto por ser directo el complemento de cosa (Le advertí [a
Juan, a María] los peligros que corría; ® 2.2b). b)
Aquello en lo que debe repararse se expresa mediante un complemento directo.
Este régimen es el habitual cuando el complemento directo es una oración
subordinada (encabezada por la conjunción que) o un pronombre, y especialmente
cuando la intención es admonitoria o amenazante: Advirtió al reo QUE no
toleraría más amenazas; Se lo advirtió. Y prácticamente es el único régimen
usado cuando, con esta misma intención, el verbo está en primera persona del
presente de indicativo: Te advierto QUE me estoy cansando de tus
impertinencias. El complemento de persona, en estos casos, es siempre indirecto
y, por tanto, la forma pronominal que le corresponde es le(s) (o se, cuando el
complemento directo también está representado mediante el pronombre
correspondiente): Le advirtió [a Juan o a María] QUE no toleraría más amenazas;
Se lo advirtió (no sería correcto decir *Lo/La advirtió QUE no toleraría más
amenazas; ® LOíSMO y LAíSMO). 2.3.
Cuando advertir significa ‘aconsejar’ es transitivo; aquello que se aconseja se
expresa mediante un complemento directo y se construye sin preposición: Le
advirtió (= le aconsejó)QUE no invirtiera en ese negocio si no quería perder dinero.
El complemento de persona es también aquí el complemento indirecto; por tanto,
no sería correcto decir *Lo advirtió QUE no invirtiera en ese negocio. *aereo-.
® aero-. aero-.
Elemento compositivo prefijo que significa ‘aire’, como en aerodinámica,
aerofagia, aerofobia, etc.; o ‘aéreo’, como en aeroclub, aeronáutica,
aeropuerto, etc. No debe utilizarse como elemento prefijo la forma *aereo-
(*aereopuerto, *aereonáutica, etc.), error debido al influjo del adjetivo aéreo
(‘del aire o de la aviación’). aeróbic
o aerobic. 1. La voz inglesa aerobics (‘técnica gimnástica consistente en
realizar ejercicio físico al ritmo de la música’), que se usa como
extranjerismo en algunas zonas de América, se ha adaptado al español con dos
acentuaciones: una llana, aeróbic, acorde con la pronunciación del étimo
inglés, y otra aguda, aerobic: «Vivo entregada al aeróbic y a mi trabajo»
(Reina Reflejos [Esp. 1990]); «Hago aerobic en un gimnasio» (Albamonte
Aerobismo [Esp. 1990]). Ambas son válidas, pero la llana aeróbic es la más
extendida en el uso actual y resulta, por ello, preferible. 2.
En algunos países americanos se ha optado por traducir esta voz inglesa como
gimnasia aeróbica o, simplemente, aeróbica: «Yo, agotada después de mi gimnasia
aeróbica, me había ido a acostar» (Donoso Elefantes [Chile 1995] 216); «La
modelo transmitirá a los invitados su estilo de vida, cómo sacarse partido,
cómo vestirse, conocimientos de aeróbica en el agua y yoga» (Caras [Chile]
9.6.97). En otras áreas, como, por ejemplo, en Colombia y los países caribeños,
han optado por el uso de la expresión ejercicios aeróbicos o, simplemente,
aeróbicos: «El instructor de aeróbicos le ordena al alumno arquear la espalda»
(Tiempo [Col.] 11.11.96). No deben confundirse estos términos con aerobismo (®
aerobismo). aerobics.
® aeróbic o aerobic. aerobismo.
En América del Sur, especialmente en los países del Río de la Plata, designa el
‘deporte que consiste en correr al aire libre’: «El aerobismo es un deporte de
los llamados de resistencia. El correr mejora la eficiencia muscular»
(Albamonte Aerobismo [Arg. 1990] 19). En otras zonas del mundo hispánico se
emplean, con este sentido, el término inglés jogging o el falso anglicismo
footing. Es preferible usar, en su lugar, el sustantivo aerobismo, o los verbos
trotar (raro en España aplicado a personas, pero frecuente en América con este
sentido) y correr: «Vuelvo a casa y salgo a trotar» (Época [Chile] 11.7.97);
«Si sale a correr al parque, al mes tiene diez amigos que corren» (Aguilar
Error [Méx. 1995]). aeromancia
o aeromancía. ® -mancia o -mancía. aerostato
o aeróstato. ‘Aeronave que flota en el aire’. Ambas acentuaciones son
correctas. Esta palabra se ha formado con el elemento compositivo prefijo aero-
‘aire’ más la voz griega statós ‘estable’. Como ha ocurrido en la mayoría de
las palabras españolas con esta terminación, la forma llana está desplazando
hoy en el uso a la forma etimológica esdrújula. (® giróstato o girostato;
heliostato o helióstato; reostato o reóstato; termostato o termóstato). affiche.
® cartel1. afiche.
® cartel1. áfilo,
la o afilo, la. En botánica, ‘carente de hojas’. La acentuación etimológica
esdrújula áfilo (del gr. áphyllos) es la preferida en el uso y la más
recomendable; pero también es válida la forma llana afilo. afrodisíaco,
ca o afrodisiaco, ca. ® -íaco o -iaco. agrafia
o agrafía. ‘Incapacidad para escribir, debida a una lesión cerebral’. Ambas
formas son correctas y tienen su justificación: agrafia, por analogía con otros
trastornos que implican la pérdida de una capacidad, como afasia (‘incapacidad
para hablar’), agnosia (‘incapacidad para reconocer seres u objetos’), apraxia
(‘incapacidad de realizar movimientos’), etc.; agrafía, por analogía con otras
palabras formadas con el elemento compositivo -grafía: biografía, criptografía,
fotografía, etc. La forma agrafia, con diptongo, preferida por los
profesionales de la medicina, campo al que pertenece este término, es la más
recomendable. El adjetivo correspondiente es ágrafo, no *agrafo. ágrafo,
fa. ® agrafia o agrafía. *alcahué.
®cacahuate. alderredor,
al derredor. ® alrededor. alérgeno.
‘Sustancia que provoca reacciones alérgicas’. Aunque también se ha usado la
forma llana alergeno, debe preferirse la forma esdrújula, como corresponde a la
pronunciación correcta de las voces formadas con el elemento compositivo -´geno
(de la raíz griega gen ‘generar, producir’): electrógeno, halógeno,
lacrimógeno, etc. ALFABETO.
® ABECEDARIO. áloe
o aloe. ‘Planta utilizada en medicina y cosmética’. En latín, lengua de la que
procede este sustantivo masculino, la vocal tónica era la a, por lo que la
forma esdrújula áloe es la más cercana a la etimología y la preferida en el uso
culto. Pero también se usa, y es válida, la forma llana aloe [alóe]. alrededor.
1. Adverbio que significa ‘en torno a algo’ o ‘por el perímetro de algo’. Suele
ir seguido de un complemento precedido de la preposición de: Se sentaron
alrededor del fuego; Daban vueltas alrededor de la plaza. Cuando precede a
cantidades, forma con de una locución preposicional que significa
‘aproximadamente’: Asistieron al acto alrededor de trescientas personas. Aunque
puede escribirse también en dos palabras (al rededor), es preferible y
mayoritaria la grafía simple. Han caído en desuso y, por tanto, deben evitarse
hoy las formas alderredor y al derredor. No es correcta la forma *alredor. En
la lengua literaria se usa también la locución en derredor, de igual
significado: «Miré en derredor, por si alguien había visto mi gesto» (Larreta
Volavérunt [Urug. 1980]). 2.Como
sustantivo significa ‘contorno, lugar situado en torno a algo’. En este caso se
escribe en una sola palabra y se usa normalmente en plural: Le gustaba pasear
por el parque y sus alrededores. Es correcto su empleo como sustantivo precedido
de un posesivo, en construcciones de valor adverbial: a mi (tu, su, etc.)
alrededor;o de valor adjetivo: de mi (tu, su, etc.) alrededor. 3.Es
legítimo el uso del adverbio seguido de los posesivos plenos mío, tuyo, suyo,
etc.: «Mira mi padre alrededor suyo» (Fuentes Cristóbal [Méx. 1987]); «Siento
una ola de temor alrededor mío» (Pinto Despertar [C. Rica 1994]). Se
justifica este uso porque el adverbio alrededor está formado por la contracción
al seguida del sustantivo rededor ‘contorno’: «Se trata de ir bordando todo el
rededor» (Tudela Costura [Méx. 1988]). *alredor.
® alrededor. alvéolo
o alveolo. ‘Celdilla, cavidad’. En latín, esta palabra era esdrújula. En
español, existen dos formas correctas: la etimológica esdrújula alvéolo,
preferida en el uso culto, y la llana alveolo[albeólo]. Amazonia
o Amazonía. La región de América del Sur correspondiente a la cuenca del río
Amazonas recibe en español los nombres de Amazonia o Amazonía. La forma
Amazonia es la más extendida en el uso general, tanto en España como en
América: «Al cabo de los meses se fugó a la Amazonia» (Collyer Pájaros [Chile
1995]); pero también se usa, especialmente en Perú, Ecuador y Venezuela, la
forma Amazonía, con acento en la i por analogía con la terminación en -ía de
otros topónimos como Hungría, Turquía, etc.: «Negocios que comprendían desde la
fabricación de casimires hasta la introducción del ardiente cultivo de la
pimienta en la Amazonía» (Vargas Llosa Tía [Perú 1977]). ambrosía.
‘Manjar de los dioses’. En el español actual solo se usa la forma ambrosía, con
hiato entre las dos vocales finales, acentuación correspondiente al étimo
griego de esta voz. La forma ambrosia [ambrósia], con diptongo entre las
vocales finales, responde a la acentuación latina, pero está en desuso y debe
evitarse. amoníaco
o amoniaco. ® -íaco o -iaco. anémona
o anemona. ‘Planta de flores vistosas’ y ‘pólipo marino’. Este sustantivo
femenino se ha usado en español con dos acentuaciones: una llana, anemona
[anemóna], correspondiente al étimo latino de esta voz (lat. anemone), y una
esdrújula, anémona [anémona]. Los hispanohablantes se han decidido claramente
por la forma esdrújula, cuyo uso es, por tanto, preferible. La variante llana
anemone es hoy rara. anemone.
® anémona o anemona. anhídrido
o anhidrido. ‘Compuesto químico’. Se admiten ambas acentuaciones, aunque la
forma esdrújula anhídrido es claramente mayoritaria en el uso. INICIO
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Principal año.
Para expresiones como los años veinte, etc., ® década, 2. INICIO
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Principal APÉNDICE
2: Lista de abreviaturas ADVERTENCIAS
PRELIMINARES: 1
En esta lista se recogen las abreviaturas convencionales más usuales en
español. Se trata de una lista necesariamente incompleta, ya que cualquier
usuario de la lengua puede crear cuantas abreviaturas considere oportunas,
siempre que lo haga de acuerdo con las reglas de formación de este tipo de
abreviaciones (®ABREVIATURA, en el cuerpo del Diccionario). 2
Cuando una abreviatura tiene variación de género, a continuación de la forma
masculina se da, entre paréntesis, la forma correspondiente del femenino,
aunque, por razones de economía de espacio, en el desarrollo únicamente aparece
el masculino. Solo cuando una abreviatura sirve indistintamente para el
masculino y para el femenino, se hacen explícitos ambos géneros en su
desarrollo. 3
No se registran las formas del plural, salvo las irregulares, por ser
fácilmente deducibles a partir de las reglas de formación del plural de las
abreviaturas (® ABREVIATURA, 3). 4
Cuando una misma abreviatura tiene distintos valores, estos se separan mediante
una pleca doble (||). 5
Cuando una abreviatura es de uso geográficamente limitado, se indica entre
corchetes la abreviatura del país al que corresponde. 6
Las abreviaturas cuyo uso actual es poco frecuente llevan, en cursiva y entre
paréntesis. la marca p. us. (= poco usada). 7
Aunque las abreviaturas de las formas de tratamiento se escriben siempre con
inicial mayúscula, los tratamientos, en su forma plena, normalmente se escriben
con minúscula. Así, en esta lista, el desarrollo de las abreviaturas de los tratamientos
se da en minúsculas, sin que esto suponga que estas palabras no deban o no
puedan usarse, según el contexto o la dignidad del referente, con letra inicial
mayúscula. a. arroba A. alteza (a) alias A.
A. a
la atención aa.
vv., AA. VV. autores
varios (cf. vv. aa., VV. AA.) Abg. abogado,
da (también Abg.do) Abg.do (fem. Abg.da) abogado
(también Abg.) a.
C. antes
de Cristo (también a. de C., a. de J. C. y a. J. C.; cf. d. C.) a/c a
cuenta acept. aceptación A.
D. anno
Dómini (lat.: ?en el año del Señor?) a.
de C. antes
de Cristo (también a. C., a. de J. C. y a. J. C.; cf. d. de C.) a.
de J. C. antes
de Jesucristo (también a. C., a. de C. y a. J. C.; cf. d. de J. C.) a.
D. g. a
Dios gracias admón. administración adm.or
(fem. adm.ora) administrador
(también admr.) admr.
(fem. admra., admr.a) administrador
(también adm.or) a/f a
favor afmo.,
af.mo (fem. afma., af.ma) afectísimo A.
I. alteza
imperial a.
J. C. antes
de Jesucristo (también a. de J. C.; cf. d. C. y d. de C.) Alfz. alférez Almte. almirante a.
m. ante
merídiem (lat.: ?antemeridiano, antes del mediodía?; cf. m. y p. m.) A.
M. D. G. ad
maiórem Dei glóriam (lat.: ?a mayor gloria de Dios?) ap. aparte apdo. apartado A.
R. alteza
real Arq. arquitecto,
ta art. artículo
(también art.º) art.º artículo
(también art.) Arz. arzobispo A.
S. alteza
serenísima A.
T. Antiguo
Testamento atte. atentamente atto.
(fem. atta.) atento av. avenida
(también avd. y avda.) avd. avenida
(también av. y avda.) avda. avenida
(también av. y avd.) B. beato,
ta (también Bto.) Barna. Barcelona
(ciudad de España) Bco. banco
(?entidad financiera?) Bibl. biblioteca b.
l. m. besa
la mano (p. us.; cf. q. b. s. m.) Bmo.
(fem. Bma.) beatísimo Bo.,
B.º barrio Brig. brigada
(?grado militar?) Bs.
As. Buenos
Aires (capital de la Argentina) Bto.
(fem. Bta.) beato
(también B.) c. calle
(también c/ y cl.) || capítulo (también cap. y cap.º) || centavo (también
cent., ctv. y ctvo.) c/ calle
(también c. y cl.) || cargo (también cgo.) || cuenta (también cta.) C.ª compañía
(también Cía., C.ía y Comp.) C.
A. compañía
anónima || comunidad autónoma [Esp.] caj. caja
|| cajón cap. capítulo
(también c. y cap.º) Cap. capital
|| capitán Cap.
Fed. capital
federal (también C. F.) cap.º capítulo
(también c. y cap.) c.
c. cédula
de ciudadanía C.
C. casilla
de correo c/c cuenta
corriente (también cta. cte.) Cdad. ciudad c.
e. correo
electrónico (cf. e-mail) cent.
(pl. irreg.: cts.) centavo
(también c., ctv., y ctvo.) || centésimo cént.
(pl. irreg.: cts.) céntimo C.
F. capital
federal (también Cap. Fed.) cf. cónfer
(lat.: ?compárese, véase?; también cfr., cónf. y cónfr.; cf. cp.) cfr. cónfer
(lat.: ?compárese, véase?; también cf., cónf. y cónfr.; cf. cp.) c.
f. s. coste,
flete y seguro cgo. cargo
(también c/) ch/ cheque C.
I. cédula
de identidad Cía.,
C.ía compañía
(también C.ª y Comp.) cje. corretaje cl. calle
(también c. y c/) Cmdt. comandante
(también Cmte., Comte. y Cte.) Cmte. comandante
(también Cmdt., Comte. y Cte.) Cnel. coronel
(también Col.) cód. código col. colección
|| colonia (?barrio?) [Méx.] || columna Col. colegio
|| coronel (también Cnel.) Comod. comodoro com.ón comisión Comp. compañía
(también C.ª y Cía., C.ía) Comte. comandante
(también Cmdt., Cmte. y Cte.) cónf. cónfer
(lat.: ?compárese, véase?; también cf., cfr. y cónfr.; cf. cp.) cónfr. cónfer
(lat.: ?compárese, véase?; también cf., cfr. y cónf.; cf. cp.) Contalmte. contraalmirante coord.
(fem. coord.ª) coordinador cp. compárese
(cf. cf., cfr., conf. y confr.) C.
P. código
postal (cf. D. P.) C.
por A. compañía
por acciones crec. creciente cta. cuenta
(también c/) cta.
cte. cuenta
corriente (también c/c) Cte. comandante
(también Cmdt., Cmte. y Comte.) ctv. centavo
(también c., cent. y ctvo.) ctvo. centavo
(también c., cent. y ctv.) c/u cada
uno D. don
(cf. D.ª y Dña.) D.ª doña
(también Dña.; cf. D.) d.
C. después
de Cristo (también d. de C., d. de J. C. y d. J. C.; cf. a. C.) dcho.
(fem. dcha.) derecho d.
de C. después
de Cristo (también d. C., d. de J. C. y d. J. C.; cf. a. de C.) d.
de J. C. después
de Jesucristo (también d. C., d. de C. y d. J. C.; cf. a. de J. C.) del. delegación D.
E. P. descanse
en paz (cf. e. p. d. y R. I. P.) depto. departamento
(también dpto.) desct.º descuento
(también dto.) D.
F. Distrito
Federal d/f días
fecha Diag. diagonal
(?calle?) [Arg.] dicc. diccionario Dir.
(fem. Dir.a) director
|| dirección d.
J. C. después
de Jesucristo (también d. de J. C.) D.
L. depósito
legal D.
m. Dios
mediante Dña. doña
(también D.ª; cf. D.) doc. documento D.
P. distrito
postal (cf. C. P.) dpto. departamento
(también depto.) Dr.
(fem. Dra., Dr.ª) doctor dto. descuento
(también desct.º) dupdo. duplicado d/v días
vista e/ envío e.
c. era
común e/c en
cuenta ed. edición
|| editorial (Ed., cuando forma parte del nombre propio de una editorial;
también edit., Edit.) || editor, ra edit.,
Edit. editorial
(también ed., Ed.) edo. estado
(?división territorial dentro de una nación?) ef. efectos ej. ejemplo,
ejemplar Em.a eminencia Emmo. eminentísimo entlo. entresuelo e.
p. d. en
paz descanse (cf. D. E. P., q. e. p. d. y R. I. P.) e.
p. m. en
propia mano e.
s. m. en
sus manos et
ál. et
álii (lat.: ?y otros?) etc. etcétera Exc.ª excelencia excl. exclusive
(cf. incl.) Excmo.
(fem. Excma.) excelentísimo f. folio
(también fol. y f.º) f.ª factura
(también fra.) fasc. fascículo F.
C. ferrocarril fca. fábrica Fdo. firmado féc. fécit
(lat: ?hizo?) fig. figura f.º folio
(también f. y fol.) fol. folio
(también f. y f.º) Fr. fray
|| frey fra. factura
(también f.ª) G. guaraní
(moneda oficial de Paraguay; cf. PYG, en apéndice 3) Gdor.
(fem. Gdora., Gdor.ª) gobernador Gob. gobernador
(también Gdor.) g.
p., g/p giro
postal Gral. general g.
v. gran
velocidad (cf. p. v.) H. hermano
(también Hno.) Hno.
(fem. Hna.) hermano
(también H.) I. ilustre
(también Il. e Iltre.) ib. ibídem
(lat: ?en el mismo lugar?; también ibíd.) ibíd. ibídem
(lat.: ?en el mismo lugar?; también ib.) íd. ídem
(lat.: ?el mismo, lo mismo?) i.
e. id
est (lat.: ?esto es?) igl.ª iglesia Il. ilustre
(también I. e Iltre.) Ilmo.
(fem. Ilma.) ilustrísimo Iltre. ilustre
(también I. e Il.) imp. imprenta
(también impr.) impr. imprenta
(también imp.) || impreso impto.,
imp.to impuesto incl. inclusive
(cf. excl.) Ing. ingeniero,
ra Inst. instituto izdo.
(fem. izda.) izquierdo
(también izq. e izqdo.) izq. izquierdo,
da (también izdo. e izqdo.) izqdo.
(fem. izqda.) izquierdo
(también izq. e izdo.) J.
C. Jesucristo
(cf. Jhs. y Xto.) Jhs. Jesús
(referido a Cristo; cf. J. C. y Xto.) k.
o. knock-out
(ingl.: ?fuera de combate?) L/ letra
(?de cambio?) l.
c. loco
citato (lat.: ?en el lugar citado?; también loc. cit.) Lcdo.
(fem. Lcda.) licenciado
(también Ldo. y Lic.) Ldo.
(fem. Lda.) licenciado
(también Lcdo. y Lic.) Lic. licenciado,
da (también Lcdo. y Ldo.) loc.
cit. loco
citato (lat.: ?en el lugar citado?; también l. c.) Lps. lempira(s)
(moneda oficial de Honduras; cf. HNL, en apéndice 3) Ltd. limited
(ingl.: ?limitado, limitada?; cf. Ltdo.) Ltdo.
(fem. Ltda.) limitado
(cf. Ltd.) m. meridies
(lat: ?mediodía?; cf. a. m. y p. m.) M. majestad
|| madre (?tratamiento religioso?; también M.e) Magfco.
(fem. Magfca.) magnífico máx. máximo
(cf. mín.) M.e madre
(?tratamiento religioso?; también M.) mín. mínimo
(cf. máx.) m.
n. moneda
nacional Mons. monseñor mr. mártir ms. manuscrito n. nota N.ª
S.ª Nuestra
Señora (referido a la Virgen; también Ntra. Sra., Ntr.ª Sr.ª) N.
B. nota
bene (lat.: ?nótese bien?) N.
del T. nota
del traductor n.º número
(también nro. y núm.) nro. número
(también n.º y núm.) N.
S. Nuestro
Señor (referido a Jesucristo; cf. N. S. J. C.) N.
S. J. C. Nuestro
Señor Jesucristo (cf. N. S.) Ntra.
Sra., Ntr.ª Sr.ª Nuestra
Señora (referido a la Virgen; también N.ª S.ª) núm. número
(también n.º y nro.) Ob. obispo ob.
cit. obra
citada (cf. óp. cit.) O.
F. M. Orden
de frailes menores (franciscanos) O.
M. Orden
Ministerial [Esp.] O.
P. Orden
de predicadores (dominicos) óp.
cit. ópere
citato (lat.: ?en la obra citada?; cf. ob. cit.) O.
S. A. Orden
de San Agustín (agustinos) p. página
(también pg. y pág.) P. papa
(cf. Pnt.) || padre (?tratamiento religioso?) p.
a. por
ausencia || por autorización (también P. A.) pág. página
(también p. y pg.) párr. párrafo Pat. patente Pbro. presbítero
(también Presb.) P.
D. posdata
(cf. P. S.) p.
d. porte(s)
debido(s) (cf. p. p.) pdo. pasado Pdte.
(fem. Pdta.) presidente p.
ej. por
ejemplo (cf. v. g. y v. gr.) pg. página
(también p. y pág.) p.
k. punto
kilométrico pl. plaza
(también plza. y pza.) plza. plaza
(también pl. y pza.) p.
m. post
merídiem (lat.: ?posmeridiano, después del mediodía?; cf. a. m. y m.) P.
M. policía
militar Pnt. pontífice
(cf. P.) p.
o., p/o por
orden p.º paseo p.
p. por
poder || porte(s) pagado(s) (cf. p. d.) ppal. principal
(también pral.) pral. principal
(también ppal.) Presb. presbítero
(también Pbro.) Prof.
(fem. Prof.ª) profesor pról. prólogo prov. provincia P.
S. post
scríptum (lat.: ?después de lo escrito?; cf. P. D.) pta.
(pl. irreg.: pts.) peseta
(moneda oficial de España; cf. ESP y PTA, en apéndice 3) p.
v. pequeña
velocidad (cf. g. v.) P.
V. P. precio
de venta al público pza. plaza
(también pl. y plza.) q.
b. s. m. que
besa su mano (p. us.; cf. b. l. m.) q.
b. s. p. que
besa sus pies (p. us.) q.
D. g., Q. D. G. que
Dios guarde (p. us.) q.
e. g. e. que
en gloria esté (p. us.) q.
e. p. d. que
en paz descanse (p. us.; cf. D. E. P., e. p. d. y R. I. P.) q.
e. s. m. que
estrecha su mano (p. us.) q.
s. g. h. que
santa gloria haya (p. us.) R. reverendo,
da (también Rdo., Rev., Rvd. y Rvdo.) R.
D. Real
Decreto [Esp.] (cf. R. O.) || República Dominicana Rdo.
(fem. Rda.) reverendo
(también Rev., Rvd., Rvdo. y R.) reg. registro Rep. república Rev. reverendo,
da (también Rdo., Rvd., Rvdo. y R.) R.
I. P. requiéscat
in pace (lat.: ?descanse en paz?; cf. D. E. P. y e. p. d.) R.
O. Real
Orden [Esp.] (cf. R. D.) r.
p. m. revoluciones
por minuto RR.
HH. recursos
humanos Rte. remitente Rvd. reverendo
(también R., Rdo., Rev. y Rvdo.) Rvdo.
(fem. Rvda.) reverendo
(también R., Rdo., Rev. y Rvd.) Rvdmo.
(fem. Rvdma.) reverendísimo s. siglo
|| siguiente (también sig.) S. san (cf. Sto.) s. a., s/a sin
año [de impresión o de edición] (cf. s. d., s. e. y s. l.) S.ª señoría
|| señora S.
A. sociedad
anónima (cf. S. L.) || su alteza S.
A. I. su
alteza imperial S.
A. R. su
alteza real S.
A. S. su
alteza serenísima s.
c. su
casa s/c su
cuenta s.
d. sine
data (lat.: ?sin fecha [de edición o de impresión]?; cf. s. a., s. e. y s. l.) Sdad. sociedad
(también Soc.) S.
D. M. su
divina majestad s.
e., s/e sin
[indicación de] editorial (cf. s. a., s. d. y s. l.) S.
E. su
excelencia Ser.mo
(fem. Ser.ma) serenísimo s.
e. u o. salvo
error u omisión s.
f., s/f sin
fecha Sgto. sargento S.
I. Societatis
Iesu (lat.: ?de la Compañía de Jesús?; también S. J.) sig. siguiente
(también s.) S.
J. Societatis
Iesu (lat.: ?de la Compañía de Jesús?; también S. I.) s.
l., s/l sin
[indicación del] lugar [de edición] (cf. s. a., s. d. y s. e.) S.
L. sociedad
limitada (cf. S. A.) S.
M. su
majestad s.
n., s/n sin
número (en una vía pública) Soc. sociedad
(también Sdad.) S.
P. servicio
público sq. et
sequentes (lat.: ?y siguientes?) Sr. (fem. Sra., Sr.ª, S.ª) señor S.
R. C. se
ruega contestación S.
R. M. su
real majestad Srta. señorita s.
s. seguro
servidor (p. us.) S.
S. su
santidad s.
s. s. su
seguro servidor (p. us.) Sto. (fem. Sta.) santo (cf. S.) s. v., s/v sub
voce (lat.: ?bajo la palabra?, en diccionarios y enciclopedias) t. tomo tel. teléfono
(también teléf. y tfno.) teléf. teléfono
(también tel. y tfno.) test.o testigo tfno. teléfono
(también tel. y teléf.) tít. título trad. traducción
|| traductor, ra Tte. teniente U. usted
(también Ud., V. y Vd.) Ud. usted
(también U., V. y Vd.) Univ. universidad v. véase
(cf. vid.) || verso V. usted
(p. us.; también U., Ud. y Vd.) || venerable v/ visto V.
A. vuestra
alteza Valmte. vicealmirante V.
A. R. vuestra
alteza real V.
B. vuestra
beatitud Vd. usted
(p. us.; también U., Ud. y V.) Vdo.
(fem. Vda.) viudo V.
E. vuestra
excelencia, vuecencia v.
g. verbi
gratia (lat.: ?verbigracia, por ejemplo?; también v. gr.; cf. p. ej.) v.
gr. verbi
gratia (lat.: ?verbigracia, por ejemplo?; también v. g.; cf. p. ej.) V.
I. usía
ilustrísima (cf. V. S. I.) vid. vide
(lat.: ?véase?; cf. v.) V.
M. vuestra
majestad V.
O. versión
original (cf. V. O. S.) V.º
B.º visto
bueno vol. volumen V.
O. S. versión
original subtitulada (cf. V. O.) V.
P. vuestra
paternidad vs. versus (lat.: ?contra?) V. S. vuestra
señoría V.
S. I. vuestra
señoría ilustrísima (cf. V. I.) vto.
(fem. vta.) vuelto vv.
aa., VV. AA. varios
autores (cf. aa. vv., AA. VV.) W. C. water closet (ingl: ?servicio, retrete?) Xto. Cristo
(cf. J. C. y Jhs.) APÉNDICE
3: Lista de símbolos alfabetizables ADVERTENCIAS
PRELIMINARES: 1
En esta lista se recogen los símbolos alfabetizables más usuales, casi todos
ellos referidos a las unidades de medida, los elementos de la tabla periódica,
los puntos cardinales y las monedas oficiales de todos los países europeos y
americanos. 2
Los símbolos de los prefijos de las unidades de medida, que no se usan nunca
aislados, se transcriben seguidos de un guion. 3
Los símbolos son siempre invariables en plural. Por tanto, todas las formas
recogidas en esta lista sirven tanto para el singular como para el plural. 4
Cuando un mismo símbolo tiene distintos valores, estos se separan mediante una
pleca doble (||). 5
Aunque a partir del 1 de enero de 2002, los países de la Unión Europea
pertenecientes a la «zona euro» han sustituido su moneda nacional por la común
europea, denominada euro, se ha considerado útil incluir en esta lista los
símbolos de las distintas monedas nacionales. 6
En el caso de algunas monedas, además del símbolo trilítero establecido de
acuerdo con las normas de la ISO (International Organization for
Standardization ?Organización Internacional de Normalización?), se incluye(n)
otro(s) de uso corriente. a área a- atto- A amperio Ac actinio Ag plata Al aluminio ALL lek
(moneda oficial de Albania) Am americio Ar argón ARP peso
argentino (moneda oficial de la Argentina) As arsénico at atmósfera
técnica At ástato atm atmósfera
normal ATS chelín
(moneda oficial de Austria) Au oro b barn B boro
|| belio || octeto (del ingl. byte) Ba bario BAK marco
convertible (moneda oficial de Bosnia-Herzegovina) bar bar BBD dólar
barbadense (moneda oficial de Barbados) Be berilio BEC franco
belga convertible (moneda oficial de Bélgica) BEF franco
belga (moneda oficial de Bélgica) BEL franco
belga financiero (moneda oficial de Bélgica) BGL leva
(moneda oficial de Bulgaria) Bh bohrio Bi bismuto Bk berkelio BOB boliviano
(moneda oficial de Bolivia; también Bs) Bq becquerel Br bromo BRC cruceiro
(moneda oficial de Brasil) bs boliviano
(moneda oficial de Bolivia; también Bs y BOB) Bs bolívar
(moneda oficial de Venezuela; también VEB) || boliviano (moneda oficial de
Bolivia; también bs y BOB) BSD dólar
bahameño (moneda oficial de las Bahamas) BYR rublo
bielorruso (moneda oficial de Bielorrusia) BZD dólar
beliceño (moneda oficial de Belice) c ciclo
|| circa c- centi- C culombio
|| carbono Ca calcio CAD dólar
canadiense (moneda oficial de Canadá) cal caloría cd candela Cd cadmio Ce cerio Cf californio CHF franco
suizo (moneda oficial de Suiza y Liechtenstein) Ci curio
(?unidad de radiactividad?; cf. Cm) Cl cloro CLP peso
chileno (moneda oficial de Chile) cm centímetro cm2 centímetro
cuadrado cm3 centímetro
cúbico (incorrecto: *c. c.) Cm curio
(?elemento químico?; cf. Ci) Co cobalto COP peso
colombiano (moneda oficial de Colombia) Cr cromo CRC colón
costarricense (moneda oficial de Costa Rica) Cs cesio Cu cobre CUP peso
cubano (moneda oficial de Cuba) CV caballo
de vapor (también hp) CZK corona
checa (moneda oficial de la República Checa) d día d- deci- da- deca- dB decibelio DEM marco
alemán (moneda oficial de Alemania) dm decímetro dm2 decímetro
cuadrado dm3 decímetro
cúbico DKK corona
danesa (moneda oficial de Dinamarca) DOP peso
dominicano (moneda oficial de la República Dominicana) Dy disprosio dyn dina E Este
(?punto cardinal?) E- exa- ECS sucre
(moneda oficial de Ecuador) EEK corona
estonia (moneda oficial de Estonia) Er erbio erg ergio Es einstenio ESC escudo
(moneda oficial de Portugal) ESP peseta
(moneda oficial de España y Andorra; también PTA; cf. pta., en apéndice 2) Eu europio EUR euro
(moneda oficial de la Unión Europea) eV electronvoltio f- femto- F flúor
|| faradio || franco (?moneda?; también FF y FRF) Fe hierro FF franco
francés (moneda oficial de Francia, Andorra y Mónaco; también F y FRF) FIM marco
finlandés (moneda oficial de Finlandia) FL florín
(moneda oficial de los Países Bajos; también NLG) Fm fermio Fr francio
|| franklin FRF franco
francés (moneda oficial de Francia, Andorra y Mónaco; también F y FF) ft pie
(del ingl. foot ?unidad de longitud?) g gramo
(incorrecto: *gr) G- giga- Ga galio GBP libra
esterlina (moneda oficial del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte) Gd gadolinio Ge germanio GIP libra
gibraltareña (moneda oficial de Gibraltar) gr grano
[sic] (?unidad de peso?) GRD dracma
(moneda oficial de Grecia) Gs gauss GTQ quetzal
(moneda oficial de Guatemala) Gy gray GYD dólar
guyanés (moneda oficial de Guyana) h hora
|| altura (del ingl. height) h- hecto- H henrio
|| hidrógeno ha hectárea Ha hahnio He helio Hf hafnio Hg mercurio HNL lempira
(moneda oficial de Honduras; cf. Lps., en apéndice 2) Ho holmio hp caballo
de vapor (del ingl. horsepower ?unidad de potencia?; también CV) HRK kuna
(moneda oficial de Croacia) Hs hassio HUF forinto
(moneda oficial de Hungría) Hz hercio I yodo IEP libra
irlandesa (moneda oficial de Irlanda) in pulgada
(del ingl. inch ?unidad de longitud?) In indio Ir iridio ISK corona
islandesa (moneda oficial de Islandia) ITL lira
italiana (moneda oficial de Italia, San Marino y Ciudad del Vaticano; también
LIT) J julio JMD dólar
jamaicano (moneda oficial de Jamaica) k- kilo-
(incorrecto: *K-) K kelvin
|| potasio Kr kriptón Kv kurchatovio l,
L litro
(incorrecto: *lit y *Lit) La lantano lb libra
(?unidad de peso?) Li litio LIT lira
italiana (moneda oficial de Italia, San Marino y Ciudad del Vaticano; también
ITL) lm lumen Lr laurencio LTL litas
(moneda oficial de Lituania) Lu lutecio LUF franco
luxemburgués (moneda oficial de Luxemburgo) LVL lats
(moneda oficial de Letonia) lx lux m metro
(incorrecto: *mt y *mtr) m2 metro
cuadrado m3 metro
cúbico m- mili- M- mega- mbar milibar Mc megaciclo Md mendelevio MDL leu
moldavo (moneda oficial de Moldavia) mg miligramo Mg magnesio min minuto
(de tiempo) MKD dinar
macedonio (moneda oficial de Macedonia) mm milímetro Mn manganeso Mo molibdeno mol mol
o molécula gramo Mt meitnerio MTL lira
maltesa (moneda oficial de Malta) Mx maxwell MXP peso
mexicano (moneda oficial de México) n- nano- N Norte
|| newton || nitrógeno Na sodio Nb niobio Nd neodimio Ne neón NE Noreste Ni níquel NIC córdoba
(moneda oficial de Nicaragua) NLG florín
holandés (moneda oficial de los Países Bajos) No nobelio NO Noroeste
(también NW, en el sistema internacional) NOK corona
noruega (moneda oficial de Noruega) Np neptunio NW Noroeste
(del ingl. Northwest; también NO, en el ámbito hispánico) O Oeste
(también W, en el sistema internacional) || oxígeno Oe oersted Os osmio oz onza p- pico- P fósforo
|| poise P- peta- Pa pascal
|| protactinio PAB balboa
(moneda oficial de Panamá) Pb plomo pc parsec Pd paladio PES sol
(moneda oficial de Perú) PLZ esloti
(adaptación del polaco zloty, moneda oficial de Polonia) Pm prometio Po polonio Pr praseodimio pt pinta Pt platino PTE escudo
(moneda oficial de Portugal; también ESC) Pu plutonio PYG guaraní
(moneda oficial de Paraguay; cf. G., en apéndice 2) Qm quintal
métrico R roentgen Ra radio rad radián Rb rubidio Re renio Rf rutherfordio Rh rodio
|| Rhesus (?factor sanguíneo?) Rn radón ROL leu
rumano (moneda oficial de Rumanía) Ru rutenio RUR rublo
(moneda oficial de Rusia) s segundo
(de tiempo) (incorrecto: *sg) S Sur
|| siemens || azufre Sb antimonio Sc escandio Se selenio SE Sureste SEK corona
sueca (moneda oficial de Suecia) Sg seaborgio Si silicio SIT tólar
(moneda oficial de Eslovenia) SKK corona
eslovaca (moneda oficial de Eslovaquia) Sm samario Sn estaño SO Suroeste
(también SW, en el sistema internacional) sr estereorradián Sr estroncio SRG florín
surinamés (moneda oficial de Surinam) Sv sievert SVC colón
salvadoreño (moneda oficial de El Salvador) SW Suroeste
(del ingl. Southwest; también SO, en el ámbito hispánico) t tonelada T tesla T- tera- Ta tantalio Tb terbio Tc tecnecio Te telurio tex tex Th torio Ti titanio Tl talio Tm tulio TRL lira
turca (moneda oficial de Turquía) TTD dólar
trinitense (moneda oficial de Trinidad y Tobago) u unidad
de masa atómica U uranio UA unidad
astronómica UAH grivna
(moneda oficial de Ucrania) USD dólar
estadounidense (moneda oficial de los Estados Unidos de América, Haití, Panamá
y Puerto Rico) UYP peso
uruguayo (moneda oficial de Uruguay) V voltio
|| vanadio VEB bolívar
(moneda oficial de Venezuela; también bs) W Oeste
(del ingl. West; también O, en el ámbito hispánico) || vatio || wolframio Wb weber XCD dólar
del Caribe Oriental (moneda oficial de Antigua y Barbuda, Dominica, Granada,
San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas) Xe xenón Y itrio Yb iterbio yd yarda YUD dinar
yugoslavo (moneda oficial de Yugoslavia) Zn zinc Zr zirconio apocalipsis.
1. Cuando se refiere al título del último libro canónico del Nuevo Testamento,
se escribe con mayúscula: «También a San Juan se le atribuye el Apocalipsis o
Revelación» (Garrido Esoterismo [Esp. 1983]). Cuando se refiere a ‘fin del
mundo’, en sentido recto o figurado, se escribe con minúscula: «¿Seguirá
existiendo [el tiempo] después del apocalipsis?» (Abc [Esp.] 9.6.97); «Bastaría
un zarpazo táctico para desbaratar el apocalipsis que traman los ayatolás»
(Mundo [Esp.] 15.8.96). 2.Aunque
alguna vez se emplea con el género femenino etimológico, en español es hoy
mayoritario y, por tanto, preferible su uso en masculino. apoplejía.
‘Parálisis’. A diferencia de otras palabras con la misma terminación que
admiten dos acentuaciones (hemiplejia o hemiplejía, paraplejia o paraplejía,
etc.), solo es válida en este caso la forma apoplejía, acorde con la
pronunciación griega etimológica de esta voz (® -plejia o -plejía). apostema.
‘Absceso supurado’: «¿Te sobraría algo de ungüento para una apostema que me ha
salido en la laringe?» (GaHortelano Gramática [Esp. 1982]). Es también válida
la forma postema: «Podían contraer enfermedades como la gota, las postemas»
(Olivas Cocina [Perú 1996]). Ambas formas son femeninas, por lo que es un error
su empleo en masculino: *«Sirve para el tratamiento de los apostemas» (MñzCalvo
H.ª farmacia [Esp. 1994]). *apostemilla.
® postemilla. INICIO
El
recurso no está disponible Página
Principal APóSTROFO.
Signo ortográfico auxiliar en forma de coma alta (’), que apenas se usa en el
español actual. 1.Como
usos españoles, se distinguen principalmente dos: a)En
ediciones actuales no modernizadas de textos antiguos, sobre todo poéticos, se
mantiene la costumbre de otras épocas de usar este signo para indicar la
omisión o elisión de la vocal final de determinadas partículas (preposiciones,
artículos, conjunciones) cuando la palabra siguiente empieza por vocal: d’aquel
(por de aquel), l’aspereza (por la aspereza), qu’es (por que es). b)Para
indicar, con fines específicos (literarios, lingüísticos, publicitarios, etc.),
la supresión de sonidos que se produce en ciertos niveles de la lengua oral.
Este uso aparece con frecuencia en textos literarios cuando el autor desea
reproducir el habla de personajes de bajo nivel sociocultural: No m’apetece
irme p’al pueblo. 2.Por
otra parte, se conserva en la reproducción de nombres o expresiones procedentes
de lenguas en las que se mantiene el uso moderno del apóstrofo, como el
catalán, el inglés, el francés o el italiano. Puede aparecer en: a)Nombres
propios: O’Connor, D’Annunzio, L’Hospitalet de Llobregat. b)
Expresiones o frases hechas de otras lenguas que, por razones expresivas, se
emplean a veces en español: No siempre salen las cosas como querríamos. ¡Qué le
vamos a hacer! «C’est la vie»; «No nos quedemos aquí en este “no man’s land”,
parecemos tontos, vamos a la mesa» (Rossi María [C. Rica 1985]). 3.Hay
que evitar los siguientes usos del apóstrofo, ajenos al español, y que se deben
al influjo del inglés: a)Cuando
aparece en sustitución de las dos primeras cifras de un año: *’82 por 1982. Si
se desea hacer la abreviación, lo que es frecuente en la expresión de
acontecimientos relevantes celebrados en ciertos años, no debe utilizarse el
apóstrofo: *España ’82 (Campeonato Mundial de Fútbol), *Barcelona ’92 (Juegos
Olímpicos). Basta con las dos últimas cifras, que pueden unirse o no con guion
a la palabra precedente: España 82 o España-82. b)
Cuando se usa, seguido de una s, para indicar el plural de las siglas: *ONG’s.
El plural de las siglas es invariable en español: las ONG (® SIGLA, 3). 4.No
debe usarse el apóstrofo para separar las horas de los minutos: *las 20’30 h.
En este caso, debe usarse preferiblemente el punto o, también, los dos puntos
(® PUNTO, 3.1 y DOS PUNTOS, 2.1). 5.Tampoco
debe usarse el apóstrofo para separar, en los números, la parte entera de la
parte decimal: *3’1416. En este caso, debe usarse preferentemente la coma (®
COMA, 4), aunque también puede usarse el punto (® PUNTO, 3.4). 6.No
debe confundirse con apóstrofe (®apóstrofe). apoteosis.
1. ‘Exaltación o momento culminante’ y, en teatro, ‘escena final espectacular’.
Es un sustantivo femenino:la apoteosis. 2.Como
adjetivo (‘grandioso, espectacular’), son válidos tanto apoteósico, mayoritario
en el uso y, por tanto, preferible, como apoteótico: «El triunfo fue
apoteósico» (Vanguardia [Esp.] 30.1.95); «El pueblo [...] no le otorgó el
recibimiento apoteótico que se le había dispensado a Madero» (Leyva Piñata
[Méx. 1984]). aquel,
lla, llo. Demostrativo: ® TILDE2, 3.2.1. aquiescencia.
‘Consentimiento’. Es errónea la forma *aquiesciencia: *«Sin contar con mi
completa aquiesciencia» (Puértolas Noche [Esp. 1989]). *aquiesciencia.
® aquiescencia. areola
o aréola. ‘Círculo rojizo alrededor de una herida o del pezón’. Esta palabra
era esdrújula en latín, de ahí la forma aréola: «Se acordó de aquellos pezones
de aréola morada» (Pozo Novia [Esp. 1995]). Pero en el español actual se está
generalizando el uso de la forma llana areola [areóla], que se considera
preferible por este motivo: «Se debe fortificar la piel de la areola del pezón
desde dos meses antes del parto» (Barreiro Farmacia [Arg. 1996]). También se
usa con este mismo sentido la palabra aureola (® aureola). *arrascar.
® rascar. artritis.
‘Inflamación de las articulaciones’. Esta voz contiene el sufijo de origen
griego -itis ‘inflamación’, por lo que no debe confundirse con artrosis (®
artrosis). artrosis.
‘Enfermedad degenerativa de las articulaciones’. Esta voz contiene el sufijo de
origen griego -sis ‘estado irregular, enfermedad’, y no debe confundirse con
artritis (®artritis). asfixia.
‘Suspensión o dificultad en la respiración’. Se pronuncia [asfíksia]. Son
erróneas las pronunciaciones *[aksfísia] y *[aksfíksia], así como la grafía
*axfisia. ASTERISCO.
Signo ortográfico auxiliar en forma de estrella (*), que se coloca en la parte
superior del renglón. Se emplea en los casos siguientes: 1.Como
signo de llamada de nota al margen o a pie de página dentro de un texto. En
este caso, si hay más de una llamada en una misma página, se pueden ir
añadiendo asteriscos a las llamadas sucesivas (los asteriscos pueden escribirse
también encerrados entre paréntesis, aunque hoy es raro): Beethoven*
compuso una única ópera, titulada Fidelio**. ––––––––––––––– *
Bonn, 1770-Viena, 1827. **Estrenada
en Viena en 1805, durante la ocupación francesa de la ciudad. Dado
el efecto antiestético que puede producir en una página la acumulación de
asteriscos, cuando haya necesidad de hacer varias llamadas (normalmente, más de
tres), lo más recomendable es utilizar números arábigos con este fin. 2.En
obras lingüísticas de carácter normativo, cuya finalidad es describir el uso
correcto del idioma, se antepone el asterisco a las palabras, expresiones o
construcciones consideradas incorrectas: *geráneo (forma correcta: geranio), *a
grosso modo (forma correcta: grosso modo), *pienso de que vendrá (forma
correcta: pienso que vendrá). 3.En
obras lingüísticas de carácter descriptivo, se utiliza para indicar que una
determinada construcción es «agramatical», es decir, que incumple alguna regla
del sistema de la lengua: *Sus estos ojos; *Quiero que yo vaya a París. 4.En
lingüística histórica, antepuesto a una palabra, indica que se trata de un
vocablo hipotético, no documentado en ningún texto, pero cuya existencia en
algún momento del idioma se supone y es fruto de una reconstrucción: *bava,
*appariculare. atiborrar.
‘Llenar con exceso’. Es errónea la forma *atiforrar, debida quizá al cruce con
forrar: *«Esta carne de ahora tiene mucho merme desde que las atiforran [a las
ovejas] de piensos compuestos» (Berlanga Gaznápira [Esp. 1984]). *atiforrar.
®atiborrar. atmósfera.
‘Capa de aire que rodea la Tierra’. Solo se usa hoy con acentuación esdrújula,
única, por tanto, que debe considerarse correcta (® -sfera). aun,
aún. ® TILDE2, 3.2.4. aureola.
1. ‘Círculo luminoso alrededor de la cabeza de los santos’. Los
hispanohablantes se decantaron, hace ya muchos siglos, por la acentuación llana
para esta palabra. Por ello, la forma esdrújula auréola, aunque acorde con la
pronunciación etimológica latina, debe evitarse hoy. 2.
También significa, figuradamente, ‘brillo que da la fama o el prestigio’: «Wolf
podrá continuar alimentando su aureola» (País Digital [Esp.] 16.1.98); «Su fama
de transformista acrecienta su aureola de hombre capaz de burlar una y otra vez
a sus perseguidores» (Teitelboim País [Chile 1988]). 3.
Es válido su uso con el sentido de ‘círculo rojizo alrededor del pezón’: «El
nuevo tipo de implante sólo está contraindicado en las mujeres cuya aureola
mamaria es de pequeñas dimensiones» (Vanguardia [Esp.] 27.3.94), para lo que
también se emplea la palabra areola (® areola o aréola). auriga.
En la Grecia y la Roma antiguas, ‘conductor de un carro tirado por caballos’.
No es correcta la pronunciación esdrújula *[áuriga]. austríaco,
ca o austriaco, ca. ® -íaco o -iaco. avaro,
ra. 1. ‘Que tiene o muestra avaricia’. No debe confundirse con ávaro (®ávaro). 2.Cuando
lleva complemento, se construye con la preposición de: «Balthus, hombre avaro
DE detalles sobre sí mismo [...], se reserva hoscamente su vida y su intimidad»
(Abc [Esp.] 2.2.96). ávaro,
ra. ‘Perteneciente a un antiguo pueblo caucásico’: «Constantinopla tuvo que
combatir contra eslavos, ávaros y persas» (Bassegoda Atlas [Esp. 1989]). No
debe confundirse con avaro(® avaro). avisar.
Este verbo, cuando se usa con el sentido de ‘advertir o hacer saber [algo a
alguien]’, puede construirse de dos formas: a)
Lo que constituye el aviso se expresa mediante un complemento de régimen
encabezado por la preposición de: Avisaron al embajador DE la llegada del
presidente. Si el complemento de régimen, en lugar de un sustantivo, es una
oración subordinada encabezada por la conjunción que, es correcto el empleo
conjunto de la preposición y la conjunción: Avisaron al embajador DE QUE el
presidente había llegado. El complemento de persona es, en esta construcción,
el complemento directo, pues admite la transformación en pasiva: El embajador
fue avisado DE QUE el presidente había llegado. Por ello, deben emplearse las
formas pronominales lo(s), para referente masculino, y la(s), para referente
femenino: Lo/La avisaron DE QUE su padre había fallecido. No obstante, con este
verbo se emplea mayoritariamente, incluso en áreas no leístas (® LEíSMO) y en
niveles cultos, el pronombre le(s), debido posiblemente a la analogía con la
construcción en la que el complemento de persona es indirecto por ser directo
el complemento de cosa (Le avisaron [a Juan, a María] que su padre había
fallecido; ® b). b)
Lo que constituye el aviso se expresa mediante un complemento directo y se
construye sin preposición. En este caso, el complemento de persona funciona
como complemento indirecto. Este régimen es el habitual cuando el complemento
directo es una oración subordinada (encabezada por la conjunción que) o un
pronombre, y especialmente cuando la intención es admonitoria o amenazante:
Avisó a los alumnos QUE se le estaba acabando la paciencia; Se lo avisó. Pero
también es correcta en estos casos la construcción con preposición (® a): Les
avisó DE QUE se le estaba acabando la paciencia; Les avisó DE ello. No
obstante, cuando, con esta misma intención, el verbo está en primera persona
del presente de indicativo, prácticamente el único régimen usado es sin de: Te
aviso QUE me estoy cansando de tus impertinencias. Cuando el complemento de
cosa se construye sin preposición, el complemento de persona es siempre
indirecto y, por tanto, la forma pronominal que le corresponde es le(s) (o se,
si el complemento directo está representado también mediante el pronombre
correspondiente): Le avisé [al médico o a la enfermera] QUE me estaba haciendo
daño; Se lo avisé (sería incorrecto *Lo/La avisé QUE me estaba haciendo daño;®
LOíSMOy LAíSMO). *axfisia.
®asfixia. b.
1. Segunda letra del abecedario español y del orden latino internacional. Su
nombre es femenino: (la) be, be alta o be larga; su plural es bes. Con esta
letra se representa en la escritura el sonido consonántico bilabial sonoro /b/.
El sonido /b/ se representa también en la escritura por la letra v (® v) y, a
veces, por w (® w). 2.
Cuando la b va seguida de s y de otra consonante, su pronunciación se relaja,
pero debe evitarse su desaparición: *[astrúso] por abstruso, *[astraér] por
abstraer. No obstante, la reducción del grupo -bs- en -s- se ha fijado en la
escritura en algunos casos. Así, el grupo -bs- puede simplificarse en -s- en
las palabras obscuro, subscribir, substancia, substitución, substraer, y sus
compuestos y derivados: sustancia, sustancial, sustantivo, oscuro, etc. No es
propio de la pronunciación culta la vocalización de la /b/ en esta posición:
*[ausolúto] por absoluto, ni su cambio por los sonidos /k/ o /g/: *[aksolúto,
agsolúto] por absoluto. 3.
Debe evitarse la pronunciación como una /g/ de la /b/ ante /u/: *[aguélo] por
abuelo, *[guéno] por bueno. No obstante, esta pronunciación se ha fijado en
algún caso en la escritura, dando lugar a variantes gráficas admitidas:
buhardilla / guardilla. b. *bacalado. bacalao. bacallao. bádminton.
bálano
o balano. balaustrada.
*balustrada. balaustre
o balaústre. barahúnda.
*barahúnta.
barajar.
barajear.
baraúnda.
barísfera
o barisfera. BARRA.
batiscafo.
beba.
bebé
o bebe. beeper. Beijing.
beneficencia.
*beneficiencia.
berberí.
berberisco,
ca. bereber
o beréber. berebere.
bibliomancia
o bibliomancía. bimano,
na o bímano, na. biósfera
o biosfera. bíper.
blue
jean. bluyín.
bosníaco,
ca o bosniaco, ca. bronquiolo
o bronquíolo. -bs-.
bulimia.
busca1.
busca2.
buscapersonas.
búsqueda. *bacalado.
® bacalao. bacalao.
‘Pez’. Es errónea la forma *bacalado, que a veces se emplea por
ultracorrección. La variante bacallao está en desuso y debe evitarse. bacallao.
® bacalao. bádminton.
La voz inglesa badminton, ‘deporte que consiste en golpear con raquetas ligeras
una pequeña semiesfera bordeada de plumas’, ha conservado en su adaptación al
español la pronunciación esdrújula etimológica, por lo que debe escribirse con
tilde. Es incorrecta la forma *badmington, que no corresponde ni a la grafía
inglesa ni a la española. bálano
o balano. ‘Glande’ y ‘tipo de crustáceo’. Ambas acentuaciones son correctas,
aunque la forma esdrújula, que es la etimológica, es la más usada. balaustrada.
‘Barandilla, antepecho’. No debe usarse en castellano la forma catalana
*balustrada: *«Coronadas de almenas las balustradas del edificio principal»
(Vanguardia [Esp.] 21.5.94). balaustre
o balaústre. 1. ‘Columnilla de las varias que forman una balaustrada o
barandilla’. La forma con diptongo, balaustre [ba - láus - tre], es la más
usada entre los hablantes cultos. No obstante, la forma con hiato balaústre [ba
- la - ús - tre], también se considera aceptable. Deben evitarse en el habla
culta deformaciones vulgares o formas dialectales como *balostre, *balotre o
*balagostre, así como *balustre, que se usó en España y América en épocas
antiguas del idioma: *«Muchos años a través de mi vida he pasado por aquella
especie de plaza estancada, con oblicuos balustres de hierro» (GmzSerna
Automoribundia [Esp. 1948]). 2.
En algunos países de América, especialmente en Colombia y Ecuador, se usa
también esta palabra como variante de palustre ‘paleta de albañil’. *balustrada.
® balaustrada. barahúnda.
‘Ruido y confusión grandes’. También es válida la forma baraúnda: «La baraúnda
de sonidos era indescriptible» (José Keaton [Esp. 1991]). Es errónea la forma
*barahúnta, debida quizá al cruce con marabunta: *«Habituados a esta barahúnta
de cuentachistes» (Carbonell Apaga [Esp. 1992]). *barahúnta.
®barahúnda. barajar.
En sentido recto significa ‘mezclar los naipes antes de repartirlos’. De ahí
procede el uso figurado de ‘considerar varias posibilidades antes de decidir
algo’: «Su cerebro creativo barajaba diversas posibilidades» (Allende Eva
[Chile 1987]). No debe usarse este verbo como sinónimo de ‘considerar’,
referido a una sola cosa: *«Los sindicatos convocan nuevos paros y el
presidente baraja recurrir a un referéndum» (Vanguardia [Esp.] 2.12.95). Se
dice también barajear; pero en la lengua culta se usa más, y es preferible, la
forma barajar. barajear.
® barajar. baraúnda.
® barahúnda. barísfera
o barisfera. ® -sfera. BARRA.
Signo ortográfico auxiliar, que recibe diversos nombres según su disposición: 1.La
barra propiamente dicha consiste en una línea diagonal que se traza de arriba
abajo y de derecha a izquierda (/). Se usa en los casos siguientes: 1.1.Para
señalar el límite de los versos en los textos poéticos que se reproducen en
línea seguida. En este caso, la barra se escribe entre espacios: «¡Y si después
de tantas palabras, / no sobrevive la palabra! / ¡Si después de las alas de los
pájaros, / no sobrevive el pájaro parado! / ¡Más valdría, en verdad, / que se
lo coman todo y acabemos! (Vallejo Poemas [Perú 1923-38]). 1.2.En
algunas transcripciones de portadas de textos antiguos, la barra se utiliza
para señalar el cambio de línea en el original, y también se escribe entre
espacios:QVINTA / PARTE DE FLOR / DE ROMANCES NVE / uos, nu[n]ca hasta agora
impressos: / Llamado Ramillete de Flores: / De muchos, graues, y diuer / sos
Autores. Recopi / lados no co[n] po / co traba / jo. 1.3.Tiene
valor preposicional en expresiones como 120 km/h (= kilómetros por hora), Real
Decreto Legislativo 1/1995 de 24 de marzo (= primer decreto de 1995), salario
bruto 220 000 pts./mes (= pesetas al mes). En este uso se escribe sin
separación alguna de los signos gráficos que une. 1.4.Colocada
entre dos palabras, o entre una palabra y un morfema, indica la existencia de
dos o más opciones posibles. En este caso no se escribe entre espacios y puede
sustituirse por paréntesis (® PARéNTESIS, 2c): El/los día/s pasado/s; Querido/a
amigo/a; «Ese era el tipo de bromas y/o mentiras piadosas que Inés no
soportaba» (Bryce Vida [Perú 1981]) (® y2, ?). Este uso es poco elegante y debe
evitarse en documentos personalizados. Solo es admisible en anuncios,
circulares o algunos textos de tipo técnico. 1.5.Forma
parte de algunas abreviaturas: c/ (por calle), c/c (por cuenta corriente) (®
ABREVIATURA, 5d). 1.6.Se
utiliza para separar la mención de día, mes y año en la expresión numérica de
las fechas: 15/2/2000, para lo que también pueden utilizarse guiones o puntos
(® FECHA, 2c). 1.7.
En obras lingüísticas, se usan las barras para encerrar la representación de
los fonemas y las transcripciones fonológicas: el fonema /s/, /klábe/. 1.8.En
obras de ortografía, se utiliza para marcar el final de renglón cuando se deben
hacer indicaciones sobre la división correcta de palabras a final de línea, o
sobre la conveniencia o no de separar en líneas diferentes determinadas
palabras o elementos: Las abreviaturas compuestas de más de un elemento no
podrán separarse en líneas diferentes; así, será incorrecto separar *S. / M.
porSu Majestad. 1.9.
En la prensa, se utiliza la barra diagonal para separar los nombres de los dos
o más autores de un reportaje o noticia cualesquiera. Del mismo modo, se
utiliza para separar las dos procedencias geográficas de una información: «El
constante aumento de las cardiopatías. [...] M. Sánchez / M. Costa-Pau. Madrid
/ Barcelona» (País [Esp.] 6.6.00). Como se ve, en este uso la barra se coloca
entre espacios. 1.10.
En matemáticas significa ‘dividido por’, tanto en las divisiones, uso en que
equivale al símbolo ¸ o a los dos puntos: 15/3 (= 15 ¸ 3 o 15 : 3, ‘quince
dividido por tres’), como en los quebrados o fracciones, uso en que equivale a
la raya horizontal con que también se representan este tipo de números: 3/4
(‘tres dividido por cuatro’ o ‘tres cuartos’). En este uso, la barra se escribe
pegada a los números. 1.11.
En informática, se emplea para separar las distintas páginas jerarquizadas de
una dirección electrónica: http://www.rae.es/nivel1/adiccio.htm. 2.La
barra doble (//) se usa en los casos siguientes: 2.1.Para
señalar el cambio de estrofa en los textos poéticos que se reproducen en línea
seguida. En este caso, la barra doble se escribe entre espacios: «¡Más valdría,
en verdad, / que se lo coman todo y acabemos! // ¡Haber nacido para vivir de
nuestra muerte!» (Vallejo Poemas [Perú 1923-38]). 2.2.Para
indicar el cambio de párrafo o el cambio de página en las ediciones de textos
antiguos que ofrecen información sobre la disposición formal del original. En
este último caso, la doble barra va seguida del número del folio o de la página
correspondiente: [...] honrras e faziendas //35 destruyen los que a sabiendas
fazen pies de los costados. Como se ve, la doble barra se escribe separada por
un espacio del texto que se transcribe, y sin separación con respecto al número
que la acompaña. 2.3.
En informática, separa la sigla inglesa http (= hiper text transport protocol),
de la dirección electrónica: http://www.rae.es. 3.
La barra inversa (\) se usa en informática para separar los nombres de los
diferentes directorios o carpetas jerarquizados: c:\consulta\acento\tilde.doc. 4.
La barra vertical (|), llamada pleca en tipografía, tiene diversos usos
convencionales, entre los que cabe destacar los siguientes: 4.1.
En obras sobre versificación clásica, separa los distintos pies métricos que
componen los versos. 4.2.
En obras lingüísticas, marca la existencia de una pausa menor dentro de un
enunciado: Hay excepciones en eso | como en todo. 5.
La doble barra vertical o pleca doble (||) se usa, normalmente, en los casos
siguientes: 5.1.
En diccionarios y otras obras de carácter lexicográfico, separa los distintos
significados o acepciones de las palabras o entradas que se definen. 5.2.
En la edición de textos poéticos, señala la cesura o pausa interior del verso
determinada por el ritmo: «Delos sos oios || tan fuerte mientre lorando» (Mio
Cid [Esp. c1140] v. 1). 5.3.
En obras lingüísticas, marca la existencia de una pausa mayor dentro de un
texto: Pedro se levantó temprano. || Antes de salir, | se dio una ducha rápida. batiscafo.
‘Embarcación sumergible’. Esta palabra (del fr. bathyscaphe [batiskáf]) es
llana en español, acentuación que conserva la de su étimo francés. No debe
usarse, pues, la forma esdrújula *batíscafo. beba.
® bebé o bebe, 3. bebé
o bebe. 1. ‘Niño pequeño, especialmente el que aún mama’. En sentido figurado,
se usa referido a personas de más edad para ponderar su juventud o su
inexperiencia. Este término se introdujo en español a través del francés, lo
que explica la acentuación aguda de bebé, única forma que se usa en España. En
algunas zonas de América, especialmente en el Cono Sur, se usa también la forma
llana bebe [bébe]. 2.
En España, el término bebé funciona generalmente como sustantivo epiceno, esto
es, con un solo género gramatical, el masculino, independientemente de cuál sea
el sexo de la persona a la que se refiere: «En la mochila de Carolina apareció
un bebé muerto. La niña era de Carolina» (Mundo 20.11.96 [Esp.]); en algunas
zonas de América, salvo en los países del Río de la Plata (® 3), tanto la forma
aguda como la llana se usan a menudo como sustantivos comunes en cuanto al
género, es decir, el sustantivo permanece invariable, pero los artículos o
adjetivos que lo acompañan sí cambian de género (el bebé o la bebé; el bebe o
la bebe): «Dijo que la bebé estaba viva» (Tiempo [Col.] 16.11.94); «Tanto la
madre como la bebe fueron trasladadas al Hospital Jackson Memorial Hospital»
(Américas [EE. UU.] 14.4.97). 3.
En la Argentina, Paraguay y Uruguay, la forma llana se usa normalmente con dos
terminaciones, según el sexo de la persona a la que se refiera (el bebe o la
beba): «Franco sacó a la beba de su camita» (Abc Color [Par.] 19.12.96). 4.
El diminutivo regular de la forma aguda bebé, que casi no se usa en la
práctica, es bebecito: «La vaca rosada de una de sus pinturas dice más sobre
nosotros que miles de bebecitos de plástico» (Tiempo [Col.] 1.12.91). El
diminutivo de la forma llana, que tiene bastante uso en América y comienza a
extenderse también en España, es bebito, o bien bebita, si se usa con flexión
de género: «Es madre de un bebito de 2 meses» (Clarín [Arg.] 11.1.97); «La
bebita era puro llanto» (Galeano Días [Urug. 1978]). beeper.
® busca2. Beijing.
® Pekín. beneficencia.
‘Asistencia a los necesitados’. Es errónea la forma *beneficiencia: *«No somos
una empresa de beneficiencia» (Nueva Provincia [Arg.] 8.3.97). *beneficiencia.
® beneficencia. berberí.
® bereber o beréber. berberisco,
ca. ® bereber o beréber. berebere.
® bereber o beréber. bereber
o beréber. 1. ‘De Berbería, nombre dado antiguamente a la región del norte de
África’. Hoy se emplea para designar a los individuos pertenecientes al pueblo
más antiguo de los que habitan esta región africana. Ambas acentuaciones son
correctas, aunque la forma más usada hoy es bereber [berebér]. El plural es
bereberes y beréberes, respectivamente. Existe además, y es válida, la forma
berebere, de uso menos frecuente y cuyo plural es también bereberes. 2.
Existen otros dos términos sinónimos: berberisco, ca y berberí (pl. berberíes),
pero solo se usan en sentido histórico, esto es, para referirse a este pueblo
en épocas anteriores, cuando estaba vigente el topónimo Berbería. De estos dos,
hoy solo se usa el término berberisco: «No olvidemos que el propio Cervantes,
al ser apresada la galera Sol por los corsarios berberiscos, conoció el mercado
de los esclavos cristianos» (Tibón Aventuras [Méx. 1986]). El término berberí
está en desuso. bibliomancia
o bibliomancía. ® -mancia o -mancía. bimano,
na o bímano, na. ‘Que tiene dos manos’. Este adjetivo, formado por el prefijo
bi- ‘dos’ y el sustantivo latino manus ‘mano’, se contrapone a cuadrumano (‘que
tiene manos en sus cuatro extremidades’), que también presenta la variante
cuadrúmano. En ambos casos, la acentuación etimológica es la esdrújula, pero en
el uso son mayoritarias las formas llanas, por influjo de la pronunciación del
sustantivo mano [máno]. biósfera
o biosfera. ® -sfera. bíper.
® busca2. blue
jean. ® vaquero. bluyín.
® vaquero. bosníaco,
ca o bosniaco, ca. ® -íaco o -iaco. bronquiolo
o bronquíolo. ‘Pequeño conducto de los varios en que se dividen los bronquios’.
Esta palabra se ha creado a partir del sustantivo español bronquio más el
sufijo diminutivo latino -olus. Las voces españolas con esta terminación suelen
presentar dos acentuaciones, ambas válidas: una esdrújula, que es la
etimológica, y otra llana. En cada una de ellas, la preferencia en el uso se ha
inclinado por una u otra forma (® folíolo o foliolo; gladiolo o gladíolo;
pecíolo o peciolo). En este caso se usa más la forma llana bronquiolo. -bs-.
® b, 2. bulimia.
‘Gana desmedida de comer’. Es errónea la forma *gulimia, debida al cruce con
gula. busca1.
1. ‘Búsqueda’: «La busca serena, apacible y en ocasiones lúdica de la verdad»
(Marías España [Esp. 1985]). Su uso es más frecuente en locuciones: en busca
de, a la busca de, a la busca y captura de. También se emplea en la locución
nominal orden de busca y captura: «Se dictó orden de busca y captura
internacional contra él» (Vanguardia [Esp.] 30.6.95). Se considera igualmente
válida la fórmula orden de búsqueda y captura, ya que los sustantivos busca y
búsqueda son sinónimos: «Dictó una orden de búsqueda y captura contra él»
(Mundo [Esp.] 15.8.96). 2.Puesto
que busca es un sustantivo, es perfectamente correcto decir en mi (tu, su,
etc.) busca o en busca mía (tuya, suya, etc.). busca2.
Acortamiento de buscapersonas (‘aparato portátil para recibir mensajes a
distancia’): «Durante la representación sonó el busca» (Feo Años [Esp. 1993]).
Se usa sobre todo en España. En muchos países de América se emplea el término
inglés beeper, que debe usarse en la forma adaptada bíper: «Mantienen una
constante comunicación [...] a través del teléfono, fax y mensajes por medio
del bíper» (Abc Color [Par.] 27.10.96). buscapersonas.
® busca2. búsqueda.
Orden de búsqueda y captura. ®busca1. c.
1. Tercera letra del abecedario español y del orden latino internacional. Su
nombre es femenino: (la) ce; su plural es ces. 2.
Con esta letra pueden representarse en la escritura tres sonidos consonánticos
distintos: 2.1.
Cuando la letra c precede a las vocales a, o, u (casa, comer, cuerdo), va ante
consonante (clase, cráneo, acto, acción, acné) o está en posición final de
palabra (frac, vivac, chic) representa, en todas las zonas hispanohablantes, el
sonido velar oclusivo sordo /k/. Este sonido se representa también en la
escritura por la letra k en cualquier posición y por el grupo qu ante e, i y,
alguna vez, ante a, o: káiser, queso (® k, q). Cuando el sonido /k/ va seguido
de /s/, la secuencia de ambos se representa mediante la letra x (® x), excepto
en las palabras macsura, fucsia y su derivado fucsina, y facsímile y las
palabras de su familia (facsímil, facsimilar y telefacsímil). Naturalmente, en
las zonas de seseo, la secuencia /k + s/ también puede corresponder a la grafía
cc: acción [aksión]. 2.1.1.
Debe evitarse, en la pronunciación culta, la vocalización de este sonido ante
consonante: *[doutór] por doctor, *[páuto] por pacto, así como su pérdida:
*[aféto] por afecto, *[deféto] por defecto, *[diresión, direzión] por
dirección. En la lengua culta de España se admite esta pérdida únicamente
cuando precede al sonido /s/ seguido de otra consonante, lo que sucede en
palabras que contienen la grafía x seguida de otro sonido consonántico:
[estráño] por extraño, [estrémo] por extremo. 2.1.2.
El sonido /k/ en posición final de palabra aparece solo en palabras onomatopéyicas
y en voces de origen extranjero. Normalmente se representa con la letra c
(clic, cloc, tic, tictac, bloc, frac, vivac, coñac, cómic, cópec, etc.), salvo
en amok, anorak, bock, yak, cok, quark, rock, volapuk y algunas otras voces de
procedencia igualmente foránea. 2.2.
Cuando la letra c precede a las vocales e, i, representa dos sonidos distintos,
según las zonas: a)
En las hablas del centro, norte y este de España representa el sonido
interdental fricativo sordo /z/: cena [zéna], aciago [aziágo]. b)
En las hablas del suroeste peninsular, en Canarias y en toda Hispanoamérica
representa el sonido predorsodental fricativo sordo /s/ (cena [séna], aciago
[asiágo]). Este fenómeno recibe el nombre de “seseo” (® SESEO). Ambos
sonidos pueden representarse también en la escritura mediante la letra z (® z).
De hecho, algunas palabras pueden escribirse indistintamente con c o z: ácimo /
ázimo, bencina / benzina, cebra / zebra, etc., aunque la variante con c suele
ser la preferida. Excepcionalmente se escriben solo con z ante e, i las
siguientes palabras, casi todas de origen extranjero: azimut, chalazión,
elzevir y sus derivados elzeviriano, elzevirio; enzima ‘fermento’ y sus
derivados enzimático, enzimología; nazi y su derivado nazismo; razia, zéjel,
zen, zendal ‘individuo de un grupo indígena mexicano’, zendo, zepelín, zigurat,
zigzag y su derivado zigzaguear; zinguizarra, zipizape, ziranda, zis zas;
algunos topónimos, como Azerbaiyán, así como sus gentilicios azerbaiyano y
azerí; Zimbabue y su gentilicio zimbabuense; y también algunos nombres propios
de persona, como Ezequiel, Zenón, Zeus. 3.
Los derivados de nombres propios de persona que contienen una z en su última
sílaba pueden escribirse indistintamente con c o con z ante e, i: «Es cierto
que Einstein, al final de su vida, reconoce su ascendencia leibniciana»
(Lorente Teoría [Esp. 1987]); «Al racionalista principio leibniziano de razón
suficiente [...], Heidegger opone la imagen poética del místico Silesius» (Abc
[Esp.] 2.2.96); «El somocismo fue también un fenómeno económico» (Prensa
[Nicar.] 6.6.97); «Aquello marcó el principio del fin del somozismo» (País
[Esp.] 23.8.98). 4.
La letra c seguida de la letra h forma el dígrafo ch (® ch). c. cacahuate.
*cacahué.
*cacahuet.
cacahuete.
cacumen.
canon.
cantiga
o cántiga. Caracala.
*Caracalla.
carácter.
cardíaco,
ca o cardiaco, ca. carmen.
carraspear.
cartel1.
cartel2o
cártel. cartomancia
o cartomancía. CECEO.
celíaco,
ca o celiaco, ca. celtíbero,
ra o celtibero, ra. cemita.
cenit
o cénit. centimano,
na o centímano, na. cercén.
ceromancia
o ceromancía. certamen.
cerumen.
ch. chauffeur. chimbambas.
chofer
o chófer. cíclope.
cleptomaníaco,
ca o cleptomaniaco, ca. cocktail,
cock-tail. *cocreta.
coctel
o cóctel. cofrada.
cofrade.
coligüe. colihue. colindante.
colon.
colón.
coma1. COMA2.
1.
USOS LINGÜÍSTICOS DE LA COMA. 1.1.
Para delimitar incisos. 1.2.
Para separar o aislar elementos u oraciones dentro de un mismo enunciado. 1.3.
Para distinguir entre sentidos posibles de un mismo enunciado. 2.
USO DE LA COMA ANTES Y DESPUÉS DE LAS CONJUNCIONES COPULATIVAS Y DISYUNTIVAS. 3.
USOS INCORRECTOS DE LA COMA. 4.
USOS NO LINGÜÍSTICOS DE LA COMA. COMILLAS.
*concencia.
conciencia.
concienciación,
concienciar. *conciente.
concientización,
concientizar. cónclave.
condición.
consciencia,
consciente. contraorden.
convalecencia. convaleciente. *convalescencia,
*convalesciente. *coopartícipe. copartícipe.
CORCHETE.
CREMA. corporeizar.
corporizar. cortacircuitos. cortocircuito.
crátera.
crimen. cromósfera
o cromosfera. croqueta.
*cuadraplejia
o cuadraplejía. cuadriga.
cuadriplejia
o cuadriplejía. cuadrumano,
na o cuadrúmano, na. cuidado.
cuidar.
culmen.
cacahuate.
1. ‘Planta’ y, especialmente, su ‘fruto seco comestible’. Esta forma —la más
próxima a la etimología (del náhuatl cacahuatl)— es la única usada en México y
la preferida en la mayoría de los países americanos donde se utiliza esta voz:
«Se masajea la cara con aceite de cacahuates» (Ronald Frutoterapia [Col.
1998]). En España solo se emplea la variante cacahuete. Las formas *alcahué
(con pl. *alcahués o *alcahueses) y *cacahué(con pl. *cacahués o *cacahueses),
propias del habla popular de España, no deben usarse en la lengua culta. No es
válida la forma *cacahuet, que se usa a veces en el nivel culto: *«El cacahuet
es una semilla de gran valor biológico»(MtzLlopis Alimentos [Esp. 1961]). 2.Para
referirse a esta planta, y especialmente a su fruto, en amplias zonas de
América se usa la voz maní (® maní). *cacahué.
®cacahuate. *cacahuet.
® cacahuate. cacahuete.
®cacahuate. cacumen.
‘Inteligencia, agudeza’. Se tilda solamente su plural esdrújulo cacúmenes. canon.
‘Regla’, ‘modelo’, ‘lista o catálogo’ y ‘pago periódico establecido por ley’.
Se tilda solamente su plural esdrújulo cánones. cantiga
o cántiga. ‘Composición poética destinada al canto’. El uso de la forma
esdrújula es hoy raro, pero admisible: «También en la lírica medieval y las
cántigas populares se ha verificado el traspaso del sujeto de la enunciación»
(Russotto Tópicos [Ven. 1993]). Es más normal y, por tanto, recomendable la
forma llana cantiga. Caracala.El
sobrenombre con que se conoce comúnmente al emperador romano Marco Aurelio
Antonino Basiano (188-217 d. C.) debe escribirse en español Caracala, como
corresponde a su correcta pronunciación: [karakála]. Esta grafía ya se
documenta en español en el siglo XVI: «Dize de Caracala, emperador, que era
liberal y limosnero» (Toro Tesoro [Esp. 1548]). La grafía *Caracalla, que
mantiene la doble ele etimológica latina es un arcaísmo ortográfico que debe
evitarse. *Caracalla.
® Caracala. carácter.
‘Conjunto de rasgos característicos’ y ‘signo de la escritura’. Esta palabra es
llana y se pronuncia [karákter], no *[karaktér]. En el plural, el acento
prosódico se desplaza de la a a la e: caracteres (pron. [karaktéres]). Es
errónea la forma *carácteres. cardíaco,
ca o cardiaco, ca. ® -íaco o -iaco. carmen.
‘Poema’ y ‘casa con huerto o jardín en Granada (Esp.)’. Se tilda solamente su
plural esdrújulo cármenes. carraspear.
‘Emitir una especie de tosecilla voluntaria para aclarar la garganta’. Es
errónea la forma *garraspear, así como el sustantivo*garraspera: *«Garraspea
fuerte para aclarar su garganta» (Hayen Calle [Méx. 1993]). cartel1.
‘Lámina de papel que se exhibe con fines publicitarios o informativos’. Este
sustantivo masculino procede del provenzal y, como en esta lengua, es una
palabra aguda: cartel [kartél]. Es errónea, con este sentido, la acentuación
*cártel, que sí existe, sin embargo, como variante de otra palabra que se
escribe igual (® cartel2). Cuando el cartel se exhibe con fines publicitarios,
en algunos países americanos se emplea también con cierta frecuencia la voz
afiche, adaptación del fr. affiche: «¿Cuántas veces, a lo largo del día,
dirigimos nuestra mirada a una señorita que, desde un afiche callejero, nos
incita a tomar una bebida refrescante?» (Marafioti Significantes [Arg. 1988]).
Cuando el cartel se coloca en una pared interior con fines meramente
decorativos, se suele utilizar más la palabra póster (del ingl. poster), cuyo
plural, en español, debe ser pósteres: «Los de entonces aún tenemos tus
pósteres pegados en las paredes, y se organizan festivales en recuerdo de tus
mejores canciones» (Sierra Regreso [Esp. 1995]). cartel2
o cártel. ‘Organización ilícita que trafica con drogas o con armas’ y ‘convenio
entre empresas para evitar la competencia’. Este sustantivo masculino procede
del alemán Kartell,lengua en la que esta palabra es aguda: [kartél]. En español
son válidas tanto la acentuación etimológica aguda cartel (pl. carteles), usada
mayoritariamente en casi todo el mundo hispánico, como la llana cártel (pl.
cárteles). Se trata de un nombre común y, por consiguiente, debe escribirse con
inicial minúscula: «Allí se está fortaleciendo [...] lo que en Colombia ya se
está considerando como un nuevo cartel de la droga: el cartel de Guaviare»
(Nacional [Ven.] 1.7.96). cartomancia
o cartomancía. ® -mancia o -mancía. CECEO.
Consiste en pronunciar la letra s de forma igual o semejante a como se
pronuncian en las hablas del centro, norte y este de España las letras c (ante
e, i) y z, es decir, con sonido interdental fricativo sordo /z/ (® z, 2a). Así,
un hablante ceceante dirá *[káza] por casa, *[zermón] por sermón, *[perzóna]
por persona. El ceceo es un fenómeno dialectal propio de algunas zonas del sur
de la Península Ibérica. En América está muy poco extendido y solo se ha
registrado en algunos puntos. Se considera, por lo general, poco prestigioso
socialmente y suele asociarse con personas de escasa formación; de ahí que los
hablantes cultos de las zonas ceceantes lo eviten. celíaco,
ca o celiaco, ca. ® -íaco o -iaco. celtíbero,
ra o celtibero, ra. ‘De un pueblo hispánico prerromano’. Ambas acentuaciones
son correctas: la esdrújula celtíbero es la preferida en el uso y, por tanto,
la más recomendable; la llana celtibero es la etimológica latina. (® ibero o
íbero). cemita.
‘Tipo de harina’ y ‘pan o pastel hecho con ella’. Se usa en América. Son
también válidas las formas acemita y semita. cenit
o cénit. ‘Punto más alto del hemisferio celeste’ y, en sentido figurado,
‘apogeo, punto culminante’. En los textos astronómicos y, en general, en la
norma culta, se prefiere la forma aguda etimológica cenit[senít, zenít], aunque
también se considera válida la forma llana cénit: «También se utilizan nombres
como nadir, que es el punto de la esfera celeste opuesto al cenit» (Fierro
Mundos [Méx. 1997]); «Era entonces mi lenta, mayestática ascensión al cénit de
la gloria regia» (Hernández Secreter [Esp. 1995]). Aunque son también válidas
las variantes gráficas con z-, son hoy infrecuentes y, por tanto, menos
recomendables. centimano,
na o centímano, na. ‘Que tiene cien manos’. Este adjetivo culto, formado por el
elemento compositivo prefijo centi- ‘cien’ y el sustantivo latino manus ‘mano’,
presenta dos acentuaciones correctas. La etimológica esdrújula centímano y la
llana centimano, por influjo de la pronunciación del sustantivo mano [máno]. (®
bimano o bímano). cercén.
1. Esta voz procede del latín circen ‘círculo’ y su acentuación etimológica y
primera en español era llana: cercen [sérsen, zérzen]. Se empezó a usar como
adverbio, acompañando al verbo cortar y similares, con el sentido de
‘enteramente y en redondo’: «Y Basagante [...] pensole cortar la cabeça, mas
firiole en lo alto del yelmo, assí que le cortó toda la corona cercen [...],
sin le llegar a la carne» (RdgzMontalvo Amadís [Esp. 1482-92]). Muy pronto
comenzó a anteponérsele la preposición a: «Al segundo le cortó el braço derecho
a cercen» (Ortúñez Espejo [Esp. 1555]). Posteriormente se creó una forma aguda
cercén, que es la única usada hoy y siempre en la locución adverbial a cercén:
«Cabezas y cabezas cortadas a cercén» (Guillén Son [Cuba 1947]). 2.
Esporádicamente se documentan empleos como sustantivo masculino, con el
significado de ‘tajo, corte’: «Allí está la aldea y el bosque, el mundo, salido
sin cercén, de la boca del misterio»(FdzFlórez Bosque [Esp. 1943]). ceromancia
o ceromancía. ® -mancia o -mancía. certamen.
‘Concurso para estimular con premios una actividad’. Se tilda solamente su
plural esdrújulo certámenes. cerumen.
‘Cera de los oídos’. Se escribe sin tilde por ser una palabra llana acabada en
-n. No es normal su empleo en plural. ch.
1. Dígrafo que, por representar un solo sonido, es considerado desde 1803
cuarta letra del abecedario español (® ABECEDARIO, 3). Su nombre es femenino:
(la) che; su plural es ches. 2.
En general, este dígrafo o letra doble representa en la escritura el sonido
consonántico palatal africado /ch/, aunque en algunas hablas dialectales de
Hispanoamérica y del sur de España se hace fricativo y se pronuncia de forma
semejante a la sh inglesa. 3.
El sonido /ch/ solo puede aparecer en español en posición inicial de sílaba, de
ahí que no existan palabras acabadas en ch, excepción hecha de algunas voces
extranjeras o de origen extranjero como kitsch, crómlech, zarevich, etc., o de
topónimos como Múnich o Zúrich (® Múnich, Zúrich). También terminan en ch,
aunque alternando con la letra c, algunos nombres propios de origen catalán,
como Vich (también Vic) o Doménech (también Doménec), en los que esta letra
representa, como en su lengua de origen, el sonido velar oclusivo sordo /k/:
[bík], [domének]. (En catalán la grafía con c es hoy la preferida). 4.
Esta letra doble es indivisible en la escritura, de manera que sus componentes
no pueden separarse con guion de final de línea: ace- / char, no *acec- / har. 5.
La forma mayúscula del dígrafo ch es Ch, es decir, solo la primera de las
letras que lo componen debe escribirse con mayúscula (® MAYúSCULAS, 1.2).
Igualmente se escribe solo la c mayúscula cuando este dígrafo forma parte de
una sigla: PCCh por Partido Comunista de China (® SIGLA, 5c). chauffeur.
® chofer o chófer. chimbambas.
® quimbambas. chofer
o chófer. 1. ‘Persona que tiene por oficio conducir automóviles’. Este
sustantivo presenta dos acentuaciones correctas en español. La forma aguda
chofer [chofér] (pl. choferes), acorde con la pronunciación del étimo francés
chauffeur, es la que se usa en América: «Esa tarde vendría a verlo una señora
en un carrazo que manejaba un chofer uniformado de azul» (Vargas Llosa Tía
[Perú 1977]). En España, se usa solamente la forma llana chófer (pl. chóferes):
«Alquiló un gran automóvil, con chófer» (Torrente Filomeno [Esp. 1988]). 2.
En cuanto al género de este sustantivo, en francés es epiceno, esto es, tiene
un solo género gramatical, el masculino, independientemente del sexo de la
persona a la que se refiere, y así se recomienda usarlo en español: Mi hermana
es el chófer del presidente de la compañía; «En el jurado, de 15 miembros
figuran, entre otros: [...] una mujer blanca de 59 años, chofer de bus» (Tiempo
[Col.] 12.6.97). cíclope.
‘Gigante mitológico de un solo ojo’. Aunque tradicionalmente se han dado dos
acentuaciones correctas para esta palabra, una llana ciclope, acorde con el
étimo latino, y otra esdrújula cíclope, acorde con el étimo griego, la única
reconocida por el uso es la forma esdrújula y, por tanto, es la que debe
emplearse hoy. cleptomaníaco,
ca o cleptomaniaco, ca. ® -íaco o -iaco. cocktail,
cock-tail. ® coctel o cóctel. *cocreta.
® croqueta. coctel
o cóctel. 1. ‘Bebida compuesta de licores mezclados’ y ‘fiesta en la que se
toma esta bebida’. Este sustantivo masculino es adaptación de la voz inglesa
cocktail y tiene en español dos acentuaciones correctas. La forma cóctel (pl.
cócteles), que conserva la acentuación llana etimológica, es la única usada en
España y la preferida en los países del Cono Sur. En el resto de América esta
pronunciación alterna con la aguda coctel [koktél] (pl. cocteles). Debido a la
general aceptación del término españolizado, no deben usarse las grafías
extranjeras cock-tail o cocktail, ni su plural cocktails. Son incorrectas otras
grafías que no son ni inglesas ni españolas, como *coktail, *coctail,
*cócktail, *coktel, así como los plurales *coctels y *cóctels. 2.
Cóctel o coctel molotov. ® molotov. cofrada.
® cofrade. cofrade.
1. ‘Persona que pertenece a una cofradía’. Esta palabra es llana: [kofráde]. La
forma esdrújula cófrade no es propia del habla culta, salvo en Chile, donde se
usa con normalidad: «Aún te veo en las reuniones de camaradería [...], haciendo
correr, de cófrade a cófrade, tus revistas humorísticas» (Freire Tevedécada
[Chile 1990]). 2.
Se trata de un sustantivo común en cuanto al género (el/la cofrade): «Eran
fechas de alegre laboriosidad para las cofrades» (GmzOjea Cantiga [Esp. 1982]).
La forma femenina cofrada, documentada en épocas antiguas del idioma, no se usa
en el español actual. coligüe.
® colihue. colihue.
En la Argentina y Chile, ‘planta cuyos tallos son cañas muy resistentes’ y
‘caña de esta planta’: «Los actores 5.º y 6.º traen un largo colihue con un
lazo en la punta, enlazan al actor 2.º y lo derriban» (Arrau Digo [Chile
1981]). También se admite la grafía coligüe, pero la grafía con -h- es la
preferida en la lengua culta escrita. colindante.
‘Contiguo’. Se construye con la preposición con: «Las regiones colindantes CON
El Salvador y Honduras» (Prensa Libre [Guat.] 8.7.96). No debe construirse con
a: *«Se han habilitado varios campos colindantes a esa carretera como zona de
aparcamiento» (Diario Navarra [Esp.] 29.4.99). Lo mismo cabe decir del verbo
correspondiente colindar: «dos cosas colindan» o «colinda una CON otra». colon.
‘Porción del intestino grueso’. Se tilda solamente su plural esdrújulo
cólones.No debe confundirse con colón (® colón). colón.
‘Unidad monetaria de Costa Rica y de El Salvador’. No debe confundirse con
colon (® colon). INICIO
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Principal COMA2.
Signo de puntuación (,) que indica normalmente la existencia de una pausa breve
(la menor de las pausas que se marcan ortográficamente) dentro de un enunciado.
Señala, según los casos, un final de entonación ascendente, descendente o en
suspensión del segmento oracional anterior a ella. Se escribe sin separación de
la palabra o el signo que la precede y separada por un espacio de la palabra o
el signo que la sigue. Para usar correctamente la coma, hay que tener en cuenta
que no siempre su presencia responde a la necesidad de realizar una pausa en la
lectura y, viceversa, existen en la lectura pausas breves que no deben marcarse
gráficamente mediante comas. Por otra parte, aunque en algunos casos el usar la
coma en un determinado lugar del enunciado puede depender del gusto o de la
intención de quien escribe, existen comas de presencia obligatoria en un
escrito para que este pueda ser correctamente leído e interpretado. A
continuación se exponen los usos normativos de la coma. 1.
USOS LINGüíSTICOS DE LA COMA. 1.1.
Para delimitar incisos. Deben utilizarse dos comas, una delante del comienzo
del inciso y otra al final. En este caso, la coma sí indica pausa y el inciso
se lee en un tono más grave que el del resto del enunciado. La mayor parte de
las veces puede alternar, en este uso, con la raya (® RAYA, 1 y 2) y con los
paréntesis (® PARéNTESIS, 2a). Los incisos pueden ser: 1.1.1.Aposiciones
explicativas: Cuando llegó Adrián, el marido de mi hermana, todo se aclaró;
Juan González, presidente de la asociación, hizo unas polémicas declaraciones a
la prensa. 1.1.2.Adjetivos
explicativos pospuestos al sustantivo u oraciones adjetivas explicativas: Los
soldados, cansados, volvieron al campamento con dos horas de retraso (se
explica que los soldados estaban cansados, de ahí que se retrasaran);La casa,
que está al borde del mar, es muy luminosa (se explica que la casa de la que se
habla está al borde del mar). Por el contrario, si el adjetivo o la oración
adjetiva tienen función especificativa, no se escriben entre comas:Los soldados
cansados volvieron al campamento con dos horas de retraso (se especifica que,
del total de los soldados, algunos, los que estaban cansados, llegaron con
retraso); La casa que está al borde del mar es muy luminosa (se especifica que,
de entre todas las casas que hay en una zona determinada, hablamos de la que
está situada al borde del mar). 1.1.3.Sustantivos
en función vocativa, esto es, cuando sirven para llamar o nombrar al
interlocutor: Javier, no quiero que salgas tan tarde; Has de saber, muchacho,
que tu padre era un gran amigo mío; Venid aquí inmediatamente, niños. Cuando
los enunciados son muy breves, se escribe igualmente coma, aunque esta no
refleje pausa alguna en la lectura: No, señor; Sí, mujer. 1.1.4.Interjecciones
o locuciones interjectivas: Bah, no te preocupes; No sé, ¡ay de mí!, cuánto
tiempo más voy a poder soportarlo. 1.1.5.Expresiones
u oraciones de carácter accesorio, sin vinculación sintáctica con los elementos
del enunciado en que se insertan: Tus rosquillas, ¡qué delicia!, son las
mejores que he probado en mi vida; Se presentó a comer, dime tú si no es para
matarlo, con diez amigotes y sin avisar. En estos casos, son preferibles los
paréntesis. 1.1.6.Cualquier
otra clase de comentario, explicación o precisión a algo dicho: Toda mi
familia, incluido mi hermano, estaba de acuerdo; Nos proporcionó, después de
tantos disgustos, una gran alegría; El buen gobernante, según sostenía un
célebre político, debe estar siempre preparado para abandonar el poder. 1.2.
Para separar o aislar elementos u oraciones dentro de un mismo enunciado. 1.2.1.La
coma separa los elementos de una enumeración, siempre y cuando estos no sean
complejos y ya contengan comas en su expresión, pues, en ese caso, se utiliza
el punto y coma (® PUNTO Y COMA, 2a): Ayer me compré dos camisas, un pantalón,
una chaqueta y dos pares de zapatos. Cuando
la enumeración es completa o exhaustiva, el último elemento va introducido por
una conjunción (y, e, o, u, ni), delante de la cual no debe escribirse coma: Es
un chico muy reservado, estudioso y de buena familia. No
le gustan las manzanas, las peras ni los plátanos. ¿Quieres
té, café o manzanilla? Si
la enumeración es incompleta y se escogen solo algunos elementos
representativos, no se escribe conjunción alguna ante el último término, sino
coma. La enumeración puede cerrarse con etcétera (o su abreviatura etc.), con
puntos suspensivos (® PUNTOS SUSPENSIVOS, 2g) o, en usos expresivos,
simplemente con punto: Acudió
toda la familia: abuelos, padres, hijos, cuñados, etc. Estamos
amueblando el salón; hemos comprado el sofá, las alfombras, la lámpara... Todo
en el valle transmite paz: los pájaros, el clima, el silencio. 1.2.2.Se
separan mediante comas los miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un
mismo enunciado. Al igual que en el caso anterior, si el último de los miembros
va introducido por una conjunción (y, e, o, u, ni), no se escribe coma delante
de esta: Llegué,
vi, vencí. Estaba
preocupado por su familia, por su trabajo, por su salud. No
te vayas sin correr las cortinas, cerrar las ventanas, apagar la luz y echar la
llave. No
obstante, existen casos en que la conjunción sí puede ir precedida de coma (®
2). 1.2.3.En
las oraciones simples, se escribe coma para separar el sujeto de los
complementos verbales cuando el verbo está elidido por haber sido mencionado
con anterioridad o estar sobrentendido: Su
hijo mayor es rubio; el pequeño, moreno. Los
que no tengan invitación, por aquella puerta. Nueve
por tres, veintisiete. 1.2.4.Se
escribe coma delante de cada una de las oraciones o elementos coordinados
encabezados por adverbios correlativos que funcionan como conjunciones
distributivas o disyuntivas, como bien..., bien... / ora..., ora... / ya...,
ya...:Organizaremos la fiesta, bien en tu casa, bien en la mía; «Medio
atarantado dentro del huevo de metal, ora oliéndose a sí mismo, ora las
exudaciones de las láminas» (Fuentes Cristóbal [Méx. 1987]); «Habrá quienes
estén de acuerdo con el jeque Abdula, ya porque se quieran ir al desierto con
él, ya porque compartan su pesimismo sobre el futuro» (Schwartz Conspiración
[Esp. 1982]). Igualmente
se escribe coma delante de la correlación disyuntiva o bien..., o bien (a
veces, uno de los dos términos se encabeza simplemente con o): «Al dar la
pelota en uno de los nervios del lomo de la piel holandesa, o bien rebotaba tan
fulmínea, o bien perdía su elasticidad» (Lezama Paradiso [Cuba 1966]); «Los
adultos, en cambio, a partir de cierta edad, o bien tenían los síntomas sin las
enfermedades, o algo peor: enfermedades graves con síntomas de otras
inofensivas» (GaMárquez Amor [Col. 1985]). Se
separan por comas las oraciones yuxtapuestas de sentido distributivo: Unos se
ganaban la vida cazando, otros pescando, los más cultivando los campos; también
las expresiones correlativas que reproducen un mismo esquema gramatical,
propias de dichos populares o fórmulas fijas: Hecha la ley, hecha la trampa;
Ojo por ojo, diente por diente; Excusatio non petita, accusatio manifesta. 1.2.5.
Es conveniente escribir coma delante de excepto, incluso, salvo y menos, cuando
funcionan como conjunciones: «Todo me irrita, excepto la soledad» (Millás
Desorden [Esp. 1988]); «Todo, incluso el prodigio, se infectaba de los modos de
una relajante y conocida etiqueta» (GaHortelano Cuento [Esp. 1987]); «Los
pobres lo perdonan todo, menos el fracaso» (Sepúlveda Viejo [Chile 1989]); «Los
muebles grandes habían sido apartados, salvo el piano de concierto» (GaMárquez
Amor [Col. 1985]); «Las tales tienen respeto a no mezclarse con gente común,
excepto si son cristianos» (SchsSinisterra Retablo [Esp. 1985]); «Cristina
siempre estaba a mano, salvo cuando se daba una comilona de ratones» (Rossi
María [C. Rica 1985]). 1.2.6.Se
escribe coma delante de las conjunciones o locuciones conjuntivas que unen las
oraciones incluidas en una oración compuesta, en los casos siguientes: a)Ante
oraciones coordinadas adversativas introducidas por pero, mas, aunque, sino
(que): Hazlo si quieres, pero luego no digas que no te lo advertí; Jugó un gran
partido, aunque al final no pudo alzarse con la victoria. b)Ante
oraciones consecutivas introducidas por conque, así que, de manera que, etc.:
Prometiste acompañarla, así que ahora no te hagas el remolón; No quiero verte
más por aquí, conque ya te estás largando. c)Ante
oraciones causales lógicas o explicativas, también llamadas «de la
enunciación»: Ha llovido, porque está el suelo mojado. Por el contrario, las
causales puras o reales, también llamadas «del enunciado», no se introducen
mediante coma: El suelo está mojado porque ha llovido. La diferencia entre un
tipo de causales y otro es que las causales propiamente dichas expresan la
causa real del hecho enunciado en la principal (El suelo está mojado porque ha
llovido:la lluvia es la causa real de que el suelo esté mojado), mientras que
las lógicas o explicativas no introducen la causa real de lo expresado en la
oración principal, sino el hecho que permite al que habla afirmar o enunciar la
oración principal (Ha llovido, porque está el suelo mojado: lo que me lleva a
afirmar que ha llovido es que el suelo está mojado). Esta distinción se
extiende también a las oraciones finales: Se esfuerza mucho para que te enteres
(final real o del enunciado: se esfuerza mucho con el fin de que te enteres, de
que seas consciente de ello) / Se esfuerza mucho, para que te enteres (final
falsa o de la enunciación: se esfuerza mucho, y yo te lo digo, te lo hago
saber). 1.2.7.
Se escribe coma para separar los dos términos de la construcción copulativa
intensiva no solo..., sino (también)...: Sus palabras fueron consideradas
ofensivas no solo por mí, sino (también) por todos los presentes. 1.2.8.Cuando
se invierte el orden regular de las partes de un enunciado, anteponiendo al
verbo elementos que suelen ir pospuestos, se escribe coma detrás del bloque
anticipado en los casos siguientes: a)En
las oraciones simples, cuando los complementos circunstanciales están colocados
al comienzo del enunciado, salvo que sean muy cortos: En aquellos calurosos
días de principios del verano pasado, la convivencia era idílica (pero: En casa
no puedo estudiar). Cuando otros complementos verbales (directos, indirectos,
complementos de régimen, etc.) anticipan su aparición, no debe escribirse coma
cuando la intención es destacar o enfatizar el elemento anticipado: Vergüenza
debería darte; Muy contento estás tú. Sin embargo, cuando el elemento
anticipado simplemente expresa el tema del que se va a decir algo, la coma es
opcional: De dinero, no hablamos nunca / De dinero no hablamos nunca; Carne, no
suelo comer mucha / Carne no suelo comer mucha. En este último caso, la
presencia de la coma es más conveniente cuanto más largo es el fragmento
anticipado: La costumbre de hacer regalos a los niños cuando terminan las
clases, nunca la hemos seguido en mi casa. b)En
las oraciones compuestas, cuando la oración subordinada adverbial (con verbo en
forma personal o no personal) precede a la principal: Si vas a llegar tarde, no
dejes de avisarme; De tanto como cenó, no pudo conciliar el sueño; Aunque no lo
creas, es verdad; Antes de entrar, dejen salir; Estudiando mucho, llegará
lejos; Dicho esto, el diputado bajó del estrado. También en estos casos, si la
subordinada es muy breve, puede prescindirse de la coma: Si lo sé no vengo. 1.2.9.Se
escribe coma detrás de determinados enlaces como o sea, esto es, es decir, a
saber, pues bien, ahora bien, en primer lugar, por un/otro lado, por una/otra
parte, en fin, por último, además, con todo, en tal caso, sin embargo, no
obstante, por el contrario, en cambio y otros similares, así como detrás de
muchos adverbios o locuciones adverbiales que modifican a toda la oración y no
solo a uno de sus elementos, como efectivamente, generalmente, naturalmente,
por regla general, etc.: Por lo tanto, los que no tengan invitación no podrán entrar
al recinto; no obstante, podrán seguir el acto a través de pantallas instaladas
en el exterior. Naturalmente, los invitados deben vestir de etiqueta. Si estas
expresiones van en medio de la oración, se escriben entre comas: Estas palabras
son sinónimas, es decir, significan lo mismo; los antónimos, en cambio, tienen
significados opuestos. Cuando
las locuciones son de carácter anunciativo, es posible sustituir la coma por
los dos puntos si se desea realizar una pausa mayor, de intención enfática (®
DOS PUNTOS, 1.7): Me voy ahora mismo de aquí; es más: no pienso volver nunca. 1.2.10.
Se escribe coma detrás de los complementos encabezados por locuciones
preposicionales con valor introductorio, del tipo en cuanto a, respecto de, con
respecto a, en relación con, con referencia a, a tenor de...: En cuanto a ti,
no quiero volver a verte; A tenor de lo visto, no creo que cambie mucho la
situación. De la misma manera, se pone coma detrás de locuciones
preposicionales o adverbiales con valor condicional, concesivo, final, causal,
etc.: En ese caso, nos quedaremos en casa; A pesar de todo, conseguimos nuestro
objetivo; Para eso, hubiera sido mejor que no hablaras; Aun así, nadie te lo va
a agradecer. 1.2.11.
Se escribe coma delante de una palabra que se acaba de mencionar cuando se
repite para introducir una explicación sobre ella: Se compró la mejor moto que
había en el mercado, moto que, a los pocos meses, acabó olvidada y polvorienta
en el garaje. 1.2.12.
La palabra etcétera (o su abreviatura etc.) siempre se separa con coma del
resto del enunciado: «Los bailes populares como la sardana, la jota, etcétera,
estaban proscritos en locales como L'Empori de la Patacada» (Mendoza Ciudad
[Esp. 1986]); «Los bailes autóctonos, las peregrinaciones, etc., perduran hasta
nuestros días» (Leyva Piñata [Méx. 1984]). 1.2.13.
Se escriben entre comas los sobrenombres o seudónimos cuando se mencionan tras
el nombre verdadero: «Simón Bolívar, el Libertador, se honra como padre de la
patria en Venezuela, en Colombia, en Ecuador, en Bolivia y, en cierto modo,
también en Perú» (Morón H.ª Venezuela [Méx. 1994]); José Martínez Ruiz, Azorín,
perteneció a la generación del 98. Al contrario que estos, los sobrenombres que
no pueden utilizarse solos, sino que deben necesariamente ir acompañados del
nombre propio, se unen a este sin coma: Alfonso II el Casto, Guzmán el Bueno,
Lorenzo el Magnífico. 1.2.14.Es
conveniente escribir entre comas la mención del autor cuando se pospone al
título de la obra: La escultura El pensador, de August Rodin, es la más
conocida de su autor. 1.2.15.
En la datación de cartas y documentos, se escribe coma entre el lugar y la
fecha: Santiago, 8 de enero de 1999; En Cartagena, a 16 de marzo de 2000; o
entre el día de la semana y el del mes: Lunes, 23 de enero de 2002 (® FECHA,
6). 1.2.16.
En las direcciones, en España se escribe coma entre la calle y el número del
portal: Calle del Sol, 34; Avenida de la Constitución, número 2. Este uso es
muy poco frecuente en Hispanoamérica. 1.2.17.
Se separan mediante coma el nombre de una colección y el número del volumen
correspondiente: Biblioteca de Autores Españoles, 24; Colección Melibea, 5. 1.2.18.Se
usa la coma para separar los componentes del nombre completo de una persona o
los de un sintagma cuando se ha invertido su orden normal para integrarlos en
una lista alfabética (bibliografía, índice, etc.): BELLO,
Andrés: Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos. CUERVO,
Rufino José: Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana. —
construcción, materiales de —
puntuación, signos de 1.3.
Para distinguir entre sentidos posibles de un mismo enunciado. La coma es
imprescindible, en muchos casos, para que un determinado texto sea
correctamente interpretado. Una misma secuencia de palabras puede tener varios
significados dependiendo de cómo esté puntuada. En un ejemplo como el
siguiente, la presencia o ausencia de la coma varía completamente el
significado del enunciado: Me he vestido, como me indicaron (me indicaron que
me vistiera) / Me he vestido como me indicaron (me indicaron cómo debía
vestirme). Si no se coloca coma detrás de mientras, esta palabra es conjunción
en lugar de adverbio temporal: Mientras hizo lo que debía y todo salió bien, no
hubo problemas. / Mientras, hizo lo que debía y todo salió bien. Algo parecido
ocurre con luego, que puede ser adverbio (‘después, más tarde’): Yo no estuve
allí luego, no pude hablar con él; o conjunción consecutiva (‘así que, por lo
tanto’): Yo no estuve allí, luego no pude hablar con él. De la misma manera, el
adverbio así pasa de ser un conector oracional cuando va seguido de coma
(‘entonces, por consiguiente’: Así, no hubo quien lo convenciera), a un
modificador verbal cuando no la lleva (‘de esa manera’: Así no hubo quien lo
convenciera). 2.
USO DE LA COMA ANTES Y DESPUéS DE LAS CONJUNCIONES COPULATIVAS Y DISYUNTIVAS. El
uso de la coma es incompatible con las conjunciones y, e, ni, o, u cuando este
signo se utiliza para separar elementos de una misma serie o miembros
gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado (®1.2.1 y 1.2.2). Sin
embargo, hay otros casos en que no solo el uso conjunto de la coma y la
conjunción es admisible, sino necesario: 2.1.En
una relación compuesta de elementos complejos que se separan unos de otros por
punto y coma, delante de la conjunción que introduce el último de ellos se
escribe una coma (o también un punto y coma; ® PUNTO Y COMA, 2a): En el armario
colocó la vajilla; en el cajón, los cubiertos; en los estantes, los vasos, y
los alimentos, en la despensa. 2.2.Se
escribe coma delante de estas conjunciones cuando la secuencia que encabezan
enlaza con todo el predicado anterior, y no con el último de sus miembros
coordinados: Pagó
el traje, el bolso y los zapatos, y salió de la tienda. No
sé si ir de vacaciones a Francia o Italia, o quedarme en casa. 2.3.Cuando
se enlazan miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado,
si el último de ellos es semánticamente heterogéneo con respecto a los
anteriores (es decir, no introduce un elemento perteneciente a la misma serie o
enumeración), por indicar normalmente una conclusión o una consecuencia, se
escribe coma delante de la conjunción: Pintaron las paredes de la habitación,
cambiaron la disposición de los muebles, pusieron alfombras nuevas, y quedaron
encantados con el resultado. 2.4.Es
frecuente, aunque no obligatorio, que entre oraciones coordinadas se ponga coma
delante de la conjunción cuando la primera tiene cierta extensión y,
especialmente, cuando cada una de ellas tiene distinto sujeto: La mujer salía
de casa a la misma hora todas las mañanas, y el agente seguía sus pasos sin
levantar sospechas; O vienes conmigo antes de que pierda la paciencia, o te
quedas aquí para siempre; No tenían ni idea de las graves consecuencias de su
mal comportamiento, ni nadie se atrevió a recriminárselo. 2.5.Cuando
la conjunción y tiene valor adversativo (equivalente a pero), es recomendable
que se anteponga una coma: Le aconsejé que no comprara esa casa, y no hizo
caso. 2.6.Debe
escribirse coma detrás de cualquiera de estas conjunciones si inmediatamente
después comienza un inciso: Te mirará y, en el mejor de los casos, esbozará una
sonrisa; Puedes venir con nosotros o, por el contrario, quedarte en casa todo
el día. 3.
USOS INCORRECTOS DE LA COMA. 3.1.Es
incorrecto escribir coma entre el sujeto y el verbo de una oración, incluso
cuando el sujeto está compuesto de varios elementos separados por comas: *Un
desgraciado accidente, ocasionó la dimisión de la junta directiva; *Mis padres,
mis tíos, mis abuelos, me felicitaron ayer. Cuando el sujeto es largo, suele
hacerse oralmente una pausa antes del comienzo del predicado, pero esta pausa
no debe marcarse gráficamente mediante coma: Los alumnos que no hayan entregado
el trabajo antes de la fecha fijada por el profesor || suspenderán la
asignatura. Dos
son las excepciones a esta regla: cuando el sujeto es una enumeración que se
cierra con etcétera (o su abreviatura etc.) y cuando inmediatamente después del
sujeto se abre un inciso. En ambos casos aparece necesariamente una coma
delante del verbo de la oración: El
curso estaba a punto de comenzar. Las sillas, los pupitres, la pizarra, etc.,
esperaban ya la llegada de los alumnos. Mi
hermano, como tú sabes, es un magnífico deportista. 3.2.Siguiendo
el uso actual más extendido entre los escritores y gramáticos, no debe
escribirse coma delante de la conjunción que cuando esta tiene sentido
consecutivo y va precedida, inmediatamente o no, de tan(to), tal: «Dependían
tanto uno del otro que la confianza era imposible» (Saer Entenado [Arg. 1988]);
«Los ojillos eran tan vivos y transparentes que parecía sonreír con la mirada»
(Sarduy Pájaros [Cuba 1993]); «Hay lectores que han leído tanto que confunden
lo leído con lo vivido» (Alegre Locus [Esp. 1989]); «La situación había llegado
a tal punto que ya no era posible ocultarla» (Uslar Pietri Visita [Ven. 1990]). 3.3.No
se escribe coma detrás de pero cuando precede a una oración interrogativa o
exclamativa: Pero ¿dónde vas a estas horas?; Pero ¡qué barbaridad! 3.4.
Tras las fórmulas de saludo en el encabezamiento de cartas y documentos se
emplean los dos puntos (® DOS PUNTOS, 1.4), y no la coma. El uso de la coma es,
en este caso, un anglicismo ortográfico que debe evitarse: *Querido
amigo, Te
escribo esta carta para comunicarte... El
uso correcto es: Querido
amigo: Te
escribo esta carta para comunicarte... 4.
USOS NO LINGüíSTICOS DE LA COMA. En
las expresiones numéricas escritas con cifras, la normativa internacional
establece el uso de la coma para separar la parte entera de la parte decima. La
coma debe escribirse en la parte inferior del renglón, nunca en la parte
superior: p = 3,1416. Pero también se acepta el uso anglosajón del
punto, normal en algunos países hispanoamericanos (® PUNTO, 3.4):
p = 3.1416. COMILLAS.
1. Signo ortográfico del cual se usan diferentes tipos en español: las comillas
angulares, también llamadas latinas o españolas (« »), las inglesas
(“ ”) y las simples (‘ ’). Las comillas inglesas y las simples se
escriben en la parte alta del renglón, mientras que las angulares se escriben
centradas. Las comillas que abren abajo y cierran arriba (,, ”) solo se
usan en alemán. 2.Se
trata de un signo de los llamados dobles, ya que existen comillas de apertura y
comillas de cierre. Todos los tipos de comillas se escriben sin espacio de
separación respecto de la primera y la última palabra del período que enmarcan,
y con un espacio de separación respecto de las palabras o signos que las
preceden o las siguen. Sin embargo, cuando lo que sigue a las comillas de
cierre es otro signo de puntuación, este se escribe pegado a ellas. 3.
Es necesario establecer una jerarquía en el uso de los distintos tipos de
comillas, al menos en los textos impresos. Se recomienda utilizar en primera
instancia, en los textos impresos, las comillas angulares, dejando los otros
tipos para cuando deban entrecomillarse partes de un texto ya entrecomillado. En
este caso, las comillas simples se emplearán en último lugar: «Antonio me dijo:
“Vaya ‘cacharro’ que se ha comprado Julián”». No obstante, en la escritura
manuscrita, por cuestiones de comodidad, no suelen utilizarse las comillas
angulares, y tampoco es corriente su empleo en la prensa, donde se usan
normalmente las comillas inglesas, que son las que pueden insertarse de modo
más inmediato desde los teclados de las computadoras u ordenadores. 4.Las
comillas se utilizan en los casos siguientes: a)Para
enmarcar la reproducción de citas textuales. Si el texto que se reproduce
consta de varios párrafos, antes era costumbre colocar comillas de cierre al
comienzo de cada uno de ellos (salvo, claro está, en el primero, que se inicia
con comillas de apertura): Dice
Rafael Lapesa en su obra Historia de la lengua española, a propósito de los
germanos: «En
el año 409 un conglomerado de pueblos germánicos —vándalos, suevos y alanos—
atravesaba el Pirineo y caía sobre España [...]. »Así
quedó cumplida la amenaza que secularmente venía pesando desde el Rhin y el
Danubio». Hoy,
lo normal es reproducir la cita con sangrado respecto del resto del texto y
generalmente en un cuerpo menor. En ese caso, ya no son necesarias las
comillas: Dice
Rafael Lapesa en su obra Historia de la lengua española, a propósito de los
germanos: En
el año 409 un conglomerado de pueblos germánicos —vándalos, suevos y alanos—
atravesaba el Pirineo y caía sobre España [...]. Así
quedó cumplida la amenaza que secularmente venía pesando desde el Rhin y el
Danubio. Cuando
se intercala un comentario del transcriptor de la cita, este debe enmarcarse
entre rayas (® RAYA, 5), sin necesidad de cerrar las comillas para volverlas a
abrir después del inciso: «Es imprescindible —señaló el ministro— que se refuercen
los controles sanitarios en las fronteras». También
se encierran entre comillas las palabras textuales que se reproducen dentro de
un enunciado en estilo indirecto: «Desde Medicus Mundi reconocieron ayer sentir
“impotencia y congoja” por este asesinato y exigieron “un compromiso de las
autoridades para el esclarecimiento de estos graves hechos”» (País [Esp.]
12.6.00). La inclusión, a través de las comillas, de un texto literal dentro de
un enunciado en estilo indirecto es aceptable siempre y cuando no se incumpla
alguna de las condiciones impuestas por el estilo indirecto, como, por ejemplo,
la correlación de tiempos verbales o los cambios en determinados elementos
deícticos como pronombres o adverbios. No sería aceptable, por tanto, un
enunciado como el siguiente: *Mi madre nos recomendó que “no salgáis a la calle
sin abrigo”. b)Para
encerrar, en las obras literarias de carácter narrativo, los textos que
reproducen de forma directa los pensamientos de los personajes: «“¡Hasta en
latín sabía maldecir el pillastre!”, pensó el padre» (Clarín Regenta [Esp.
1884-85]). Cuando los pensamientos del personaje ocupan varios párrafos, se
colocan comillas de cierre al comienzo de cada uno de ellos (salvo, claro está,
en el primero, que se inicia con comillas de apertura): «“¡Oh,
a él, a don Álvaro Mesía le pasaba aquello! ¿Y el ridículo? ¡Qué diría Visita,
[...] qué diría el mundo entero! ”Dirían
que un cura le había derrotado. ¡Aquello pedía sangre! Sí, pero esta era otra”.
Si don Álvaro se figuraba al Magistral vestido de levita, acudiendo a un duelo
a que él le retaba... sentía escalofríos»(Clarín Regenta [Esp. 1884-85]). c)Para
indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar, procede de otra lengua
o se utiliza irónicamente o con un sentido especial: Dijo que la comida llevaba
muchas «especies»; En el salón han puesto una «boiserie» que les ha costado un
dineral; Parece que últimamente le va muy bien en sus «negocios».No obstante,
hay que tener en cuenta que en textos impresos en letra redonda es más frecuente
y recomendable reproducir los extranjerismos en letra cursiva que escribirlos
entrecomillados. d)Cuando
en un texto manuscrito se comenta un término desde el punto de vista
lingüístico, este se escribe entrecomillado: La palabra «cándido» es esdrújula.
No obstante, en los textos impresos, en lugar de comillas, se distingue
tipográficamente el término en cuestión escribiéndolo en un tipo de letra
diferente al de la frase en que va inserto (en cursiva si el texto normal va en
redonda, o en redonda si el texto normal va en cursiva): La palabra entre,
incluida tradicionalmente en la lista de preposiciones, no funciona a veces
como tal. e)En
obras de carácter lingüístico, las comillas simples se utilizan para indicar el
significado de una palabra: La voz apicultura está formada a partir de los
términos latinos apis ‘abeja’ y cultura ‘cultivo, crianza’. f)Para
citar títulos de artículos, poemas, capítulos de un libro, reportajes o
artículos periodísticos y, en general, cualquier parte dependiente dentro de una
publicación, a diferencia de los títulos de los libros, que se escriben en
cursiva cuando aparecen en textos impresos en letra redonda, o subrayados si se
trata de textos manuscritos o mecanografiados: Ha publicado un interesante
artículo titulado “El léxico de hoy” en el libro El lenguaje en los medios de
comunicación. 5.En
cuanto a la combinación de las comillas con otros signos de puntuación, hay que
tener presentes las indicaciones siguientes: a)Los
signos de puntuación correspondientes al período en el que va inserto el texto
entre comillas se colocan siempre después de las comillas de cierre: Sus
palabras fueron: «No lo haré»; pero al final nos ayudó. ¿De
verdad ha dicho «Hasta nunca»? b)
El texto recogido dentro de las comillas tiene una puntuación independiente y
lleva sus propios signos ortográficos. Por eso, si el enunciado entre comillas
es interrogativo o exclamativo, los signos de interrogación y exclamación se
colocan dentro de las comillas: Le
preguntó al conserje: «¿Dónde están los baños, por favor?». «¡Qué
ganas tengo de que lleguen las vacaciones!», exclamó. De
esta regla debe excluirse el signo de punto, que se escribe siempre detrás de
las comillas de cierre cuando el texto entrecomillado ocupa la parte final de
un enunciado o de un texto (® 5c). c)
Cuando lo que va entrecomillado constituye el final de un enunciado o de un
texto, debe colocarse punto detrás de las comillas de cierre, incluso si
delante de las comillas va un signo de cierre de interrogación o de
exclamación, o puntos suspensivos: «No
está el horno para bollos». Con estas palabras zanjó la discusión y se marchó. «¿Dónde
te crees que vas?». Esa pregunta lo detuvo en seco. «Si
pudiera decirle lo que pienso realmente...». A Pedro no le resultaba fácil
hablar con sinceridad. En
el caso de que deba colocarse una llamada de nota que afecte a todo el texto
entrecomillado, esta debe colocarse entre las comillas de cierre y el punto: Rafael
Lapesa señalaba que «es muy discutido el posible influjo de las lenguas
indígenas en la pronunciación del español de América»1. ——— 1Historia
de la lengua española, p. 545. Si
la nota solo hace referencia a la última palabra del texto entrecomillado, la
llamada debe colocarse delante de las comillas de cierre: Rodolfo
Lenz llegó a afirmar que el habla vulgar de Chile era «principalmente español
con sonidos araucanos1». ——— 1
El araucano o mapuche es la lengua que hablaban los naturales de la antigua
región de Arauco, en la zona central de Chile. INICIO
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Principal *concencia.
® conciencia, 1. conciencia.
1. Los términos conciencia y consciencia no son intercambiables en todas sus
acepciones. Así, en sentido moral, como ‘capacidad de distinguir entre el bien
y el mal’, solo se usa la forma conciencia: «Mi conciencia fue la más cruel de
mis jueces... ¡nunca me perdonó!» (Olivera Enfermera [Méx. 1991]). Con este
sentido forma parte de numerosas locuciones, como tener mala conciencia,
remorderle [a alguien] la conciencia, no tener conciencia (‘no tener
escrúpulos’), tener cargo de conciencia, etc. En el sentido general de
‘percepción, conocimiento’, se usan ambas formas, aunque normalmente se
prefiere la grafía más simple: «Tengo conciencia de mis limitaciones» (Ocampo
Cornelia [Arg. 1988]); «Estas inclinaciones no venían refrenadas por los
dictados de la religión, la conciencia cívica ni la cultura» (Mendoza Ciudad
[Esp. 1986]); «Las religiones han sido socavadas por la conciencia de que son
meros mecanismos para la supervivencia» (Aguilera Hombre [Esp. 1995]). Es
errónea la forma *concencia, usada a veces en el nivel popular: *«Aquel médico
tenía más hechuras y maneras que concencia» (Sender Réquiem [Esp. 1953]). 2.El
adjetivo correspondiente, en todos los casos, es consciente, y su antónimo,
inconsciente.No son correctas las formas *conciente ni *inconciente. El
adjetivo consciente se construye con el verbo ser cuando significa ‘saber,
tener conciencia de algo’: «El técnico es consciente de que Bolivia arriesga
ante Argentina gran parte de sus chances para clasificar» (Clarín [Arg.]
2.4.97). No obstante, en Hispanoamérica se utiliza con frecuencia en este caso
el verbo estar: «Está consciente de que tendrá que trabajar duro» (Caras
[Chile] 29.9.97). Como se ve por los ejemplos, este adjetivo se construye con
la preposición de. Si lo que sigue a la preposición es una oración precedida de
la conjunción que, no debe omitirse esta (® QUEíSMO). Se construye con el verbo
estar cuando significa ‘que no se ha perdido el conocimiento’: «Su vida no
corre peligro y está consciente, según el parte médico» (Vanguardia [Esp.]
2.6.95). 3.El
verbo correspondiente a esta familia (‘hacer que alguien sea consciente de
algo’) es, en España, concienciar, que se conjuga, en cuanto al acento, como
anunciar (® APéNDICE 1, n.º 4): «Se conciencia a los padres del estado de su hijo,
para que el seguimiento sea más eficaz» (Mundo [Esp.] 3.7.97); en América es
concientizar: «¡Aquí necesitamos gente como ustedes para concientizar al
pueblo!» (Palencia Camino [Ven. 1989]). Esta última forma la usó en España
Unamuno, pero no como sinónimo de concienciar, sino con el sentido filosófico
particular de ‘hacerse conciencia, espiritualizarse’: «La obra de la caridad,
del amor a Dios, es tratar de libertarle de la materia bruta, tratar de
espiritualizarlo, concientizarlo, o universalizarlo todo» (Unamuno Sentimiento
[Esp. 1913]). Los sustantivos que designan la ‘acción de concienciar o
concientizar’ son, respectivamente, concienciación y concientización. 4.
Mala conciencia. El uso de esta locución, calco del francés mauvaise conscience
o del ingl. bad conscience (‘sentimiento de no obrar correctamente’), está ya
perfectamente asentado en nuestro idioma y no debe censurarse: «Más de una vez
siento la mala conciencia de no trabajar tanto como debiera» (Laín Descargo
[Esp. 1976]); «Ya no podían seguir soportando el asedio de la mala conciencia»
(Allende Eva [Chile 1987]). concienciación,
concienciar. ® conciencia, 3. *conciente.
® conciencia, 2. concientización,
concientizar. ® conciencia, 3. cónclave.
‘Junta de cardenales para elegir nuevo papa’. La forma esdrújula cónclave es la
única usada hoy en todo el mundo hispánico. La forma llana etimológica conclave
ha caído en desuso y debe evitarse. condición.
1. En el sentido de ‘requisito, circunstancia indispensable para algo’ lleva
implícita la idea de anterioridad. Por consiguiente, no debe usarse, por
redundante, la forma *precondición, salvo que expresamente se emplee en el
sentido de ‘condición previa a otra u otras condiciones’. Así, no es correcto
su empleo en el ejemplo siguiente: *«Estados Unidos debe proporcionar reactores
nucleares a esos tres países sin imponer ninguna precondición» (País [Esp.]
21.6.77). 2.Esta
palabra no debe usarse en español con el sentido de ‘enfermedad, trastorno’,
que es propio del inglés: *«Las estadísticas de la policía reflejan que ha
habido un aumento en el número de agentes [...] que sufren alguna condición
mental» (Nuevo Herald [EE. UU.] 15.3.98). 3.
A condición de o con la condición de. Locuciones preposicionales que preceden a
la expresión de una condición. Cuando esta se expresa por medio de una oración
introducida por la conjunción que, no debe suprimirse la preposición de (®
QUEíSMO): Te acompañaré con la condición de que me invites (incorrecto: *con la
condición que me invites); Todo el mundo es libre de no ir a condición de que
lo avise antes (incorrecto: *a condición que lo avise antes). consciencia,
consciente. ®conciencia. contraorden.
‘Orden contraria a otra’. Se tilda solamente su plural esdrújulo contraórdenes.
Debe escribirse en una sola palabra, no en dos: *contra orden. convalecencia.
‘Período de recuperación tras una enfermedad’. Es errónea la forma
*convalescencia: *«Después de la convalescencia, Luis regresa al trabajo»
(Paranaguá Ripstein [Méx. 1997]). El adjetivo es convaleciente, no
*convalesciente. convaleciente.
® convalecencia. *convalescencia,
*convalesciente. ® convalecencia. *coopartícipe.
® copartícipe. copartícipe.
‘Persona que tiene participación con otra en algo’. Es errónea la forma
*coopartícipe. CORCHETE.
1. Signo ortográfico formado por una línea vertical con dos más pequeñas en los
extremos con las que forma ángulo recto. Se trata de un signo doble, ya que
existe un corchete de apertura ( [ ) y otro de cierre ( ] ). Los corchetes se
utilizan, por regla general, de forma parecida a los paréntesis que incorporan
información complementaria o aclaratoria. Los corchetes se escriben sin espacio
de separación respecto de la primera y la última palabra del período que
enmarcan, y con un espacio de separación respecto de las palabras o signos que
los preceden o los siguen (hay, no obstante, algunas excepciones; ®2c). Sin
embargo, cuando lo que sigue al corchete de cierre es otro signo de puntuación,
no debe dejarse espacio de separación entre ambos signos. 2.
Los corchetes se utilizan en las ocasiones siguientes: a)
Cuando dentro de un enunciado o texto que va entre paréntesis es preciso
introducir alguna precisión o nota aclaratoria: Una de las últimas novelas que
publicó Benito Pérez Galdós (algunos estudiosos consideran su obra Fortunata y
Jacinta [1886-87] la mejor novela española del siglo XIX) fue El caballero
encantado (1909). Este orden de inclusión se invierte en las fórmulas
matemáticas o químicas, donde los corchetes encierran operaciones ya encerradas
entre paréntesis: [(4 + 2) ´ (5 + 3)] - (6 - 2) (® PARéNTESIS, 2h). b)
En poesía, se coloca un corchete de apertura delante de las últimas palabras de
un verso para indicar que no cabe en la línea anterior y se continúa, alineado
a la derecha, en el renglón siguiente: Y
los ritmos indóciles vinieron acercándose, Juntándose
en las sombras, huyéndose y [buscándose. (Silva
Obra poética [Col. 1880-95]). c)
En la transcripción de un texto, se usan los corchetes para marcar cualquier
interpolación ajena al original: una aclaración, la adición de una o varias
palabras, el desarrollo de una abreviatura, la corrección de lo que se
consideran errores o erratas, o cualquier otra alteración del texto original:
La nieve hermoseaba [texto tachado: los parques y edificios de] la ciudad
aquella mañana fría de diciembre; Hay otros [templos] de esta misma época de
los que no se conserva prácticamente nada; Acabose de imprimir el A[nno]
D[omini] de 1537; Subió la cue[s]ta con dificultad. [En el original, cuenta].
Al desarrollar abreviaturas, no se deja espacio de separación entre el corchete
de apertura y la letra que lo precede. d)También
se usan tres puntos entre corchetes para indicar, cuando se transcribe un
texto, que se ha omitido una parte de él, ya sea una sola palabra o un
fragmento. En este caso, aunque se prefieren los corchetes, también pueden
utilizarse los paréntesis (® PARéNTESIS, 2e): «Le sonreí para decírselo; pero
después pensé que él no pudo ver mi sonrisa [...] por lo negra que estaba la
noche» (Rulfo Páramo [Méx. 1955]). 3.La
combinación de los corchetes con otros signos ortográficos es idéntica a la de
los paréntesis (® PARéNTESIS, 3). corporeizar.
‘Dar cuerpo a algo no material’. Se usa más como pronominal: «Donde la cocina,
cualquier cocina, se corporeiza y hace tangible es en la mesa» (Vergara Comer
[Esp. 1981]). Su conjugación se acentúa como la de peinar (® apéndice 1, n.º
12). También se dice corporizar: «Los fantasmas de Scilingo se corporizaban»
(Verbitsky Vuelo [Arg. 1995]). corporizar.
® corporeizar. cortacircuitos.
‘Aparato que interrumpe automáticamente la corriente eléctrica’: «Empalme con
conmutador rotativo y doble juego de cortacircuitos» (Parés Instalador [Esp.
1974]). El singular es cortacircuitos, no *cortacircuito. No debe confundirse
con cortocircuito (® cortocircuito). Se escribe en una sola palabra, sin guion
intermedio (incorrecto: *corta circuitos, *corta-circuitos). cortocircuito.
‘Circuito de resistencia muy pequeña, especialmente el que se produce por
contacto accidental entre dos conductores y suele determinar una descarga’. Es
errónea la forma *cortacircuito, que se usa a veces por confusión con
cortacircuitos(® cortacircuitos): *«No utilice el mueble del televisor como
repisa o estante para colocar p. ej. jarrones con flores; recuerde que si estos
gotean pueden ser causa de cortacircuitos» (Folleto 1998). Debe escribirse en
una sola palabra, sin guion intermedio (incorrecto: *corto circuito,
*corto-circuito). El plural es cortocircuitos. crátera.
En la Grecia y la Roma antiguas, ‘vasija ancha para mezclar agua y vino’.
Aunque alguna vez se ha usado la forma llana cratera, acorde con el étimo
latino de esta voz, hoy la única forma usada es la esdrújula crátera. CREMA.
®DIéRESIS. crimen.
‘Delito grave, en especial si es sangriento’. Se tilda solamente su plural
esdrújulo crímenes. cromósfera
o cromosfera. ® -sfera. croqueta.
‘Masa rebozada y frita, de forma ovalada’. Es errónea la forma *cocreta, usada
a veces en la lengua popular, como ilustra el ejemplo siguiente: «La señorita
Pirula es una chica joven y con aire de ser muy fina y muy educadita, que aún
no hace mucho más de un año decía denén, y leñe, y cocretas» (Cela Colmena
[Esp. 1951]). *cuadraplejia
o cuadraplejía. ® cuadriplejia o cuadriplejía. cuadriga.
‘Carro tirado por cuatro caballos’. Esta palabra es llana (pron. [kuadríga]).
Son incorrectas la grafía y la pronunciación esdrújula *cuádriga. cuadriplejia
o cuadriplejía. ‘Parálisis que afecta a las cuatro extremidades’. Ambas
acentuaciones son correctas (® -plejia o -plejía). Este término se usa sobre
todo en América, especialmente en la Argentina: «Mural repartido en todos los
clubes y lugares de veraneo para prevenir las cuadriplejias» (Cibeira Bioética
[Arg. 1997]). En España se emplea más el sinónimo tetraplejia. Son incorrectas
las formas *cuadraplejia y *cuadraplejía y el adjetivo derivado cuadrapléjico,
ca: *«El jugador sufrió un paro respiratorio que le produjo un estado de
cuadraplejia» (Clarín [Arg.] 21.12.87). cuadrumano,
na o cuadrúmano, na. ® bimano o bímano. INICIO
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Principal cuidado.
1. ‘Atención o vigilancia’. Cuando se usa con el verbo tener, este sustantivo
puede ir seguido de un complemento encabezado por dos preposiciones: a)
Tener cuidado de [algo o alguien]. Es sinónimo de cuidar ‘estar a cargo de
alguien o algo para que no sufra perjuicio’: Ten cuidado DEL niño mientras voy
al mercado (= ‘cuídalo’). b)
Tener cuidado con [algo o alguien]. Es sinónimo de cuidarse ‘precaverse de
alguien o algo que puede causar daño’: Ten cuidado CON el niño, que es muy
travieso (= ‘cuídate de él’). 2.
La locución estar o dejar X al cuidado de Y puede ser interpretada de dos
formas: X es cuidado por Y o Y es cuidado por X. Así, puede decirse Dejé a mi
hermano al cuidado del negocio o Dejé el negocio al cuidado de mi hermano. En
este ejemplo, no hay ambigüedad posible, pues solo uno de los factores (mi
hermano) puede ser agente de la acción de «cuidar» implícita en el sustantivo
cuidado. Pero si ambos factores (X e Y) son seres animados y, por tanto,
susceptibles de ser agentes de la acción, sí se producen enunciados ambiguos:
Dejé al abuelo al cuidado del niño (¿quién cuida a quién?). Son razones
contextuales o extralingüísticas las que permiten eliminar, en la mayoría de
los casos, la ambigüedad (por ejemplo, en esta oración es más lógico
interpretar que el abuelo es quien cuida al niño, y no a la inversa, si se
trata de un niño de corta edad). cuidar.
1. Cuando se usa con el sentido de ‘estar a cargo [de alguien o algo] para que
no sufra perjuicio’, puede construirse de dos formas: a)
Como transitivo. En este caso, el complemento verbal es directo y se construye
sin preposición, o con la preposición a si el complemento directo es de persona:
Cuida la granja de sus abuelos; Cuida a sus hermanos pequeños. b)
Como intransitivo. En este caso se construye con un complemento de régimen
encabezado por la preposición de: Cuida DE sus hermanos pequeños; Cuida DE la
granja de sus abuelos. 2.
Cuando el complemento verbal, en lugar de un sustantivo, es una oración
subordinada encabezada por la conjunción que, significa ‘procurar [que se lleve
a cabo la acción expresada por el verbo subordinado]’. En este caso es
preferible que el complemento vaya precedido de la preposición de: Cuida DEque
sus hermanos pequeños vayan al colegio; Cuida DE que la granja de sus abuelos
no se arruine. También es admisible la supresión de la preposición de: Cuida
que sus hermanos pequeños vayan al colegio; Cuida que la granja de sus abuelos
no se arruine. 3.
Usado en forma pronominal, este verbo significa ‘precaverse o protegerse [de
alguien o algo que puede causar daño]’ y se construye siempre con la
preposición de: Cuídate DE ese amigo tuyo, que no es de fiar; Cuídate DE las malas
lenguas. culmen.
‘Cumbre o grado último de algo’. Se escribe sin tilde por ser una palabra llana
acabada en -n. No es normal su empleo en plural. d.
1. Quinta letra del abecedario español y cuarta del orden latino internacional.
Su nombre es femenino: (la) de; su plural es des. 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico dental
sonoro /d/. 3.
El fenómeno más destacable en relación con la pronunciación de este sonido es
su debilitamiento en posición intervocálica. Este debilitamiento es
especialmente notable en la terminación -ado propia de los participios de los
verbos de la primera conjugación y de algunos nombres. En el habla coloquial de
algunas zonas, especialmente en España, el debilitamiento es extremo y llega
con frecuencia a la total omisión de la /d/: (*[kansáo], por cansado; *[peskáo]
por pescado). Esta pérdida debe evitarse en el habla esmerada. La pérdida de la
-d- en la terminación -ido es propia de hablantes de muy bajo nivel cultural:
*[komío] por comido, *[benío] por venido. 4.
También es extremadamente débil la pronunciación de la /d/ final de palabra,
que en el habla poco esmerada de algunas zonas de España tiende normalmente a
perderse (*[madrí, usté, berdá], por Madrid, usted, verdad). En realidad, en la
pronunciación normal se articula una /d/ final muy relajada, apenas
perceptible. En zonas del centro de la Península Ibérica algunos hablantes
cambian por /z/ el sonido /d/ en final de sílaba o de palabra (*[azkirír] por
adquirir, *[birtúz] por virtud), pronunciación que debe evitarse. Entre
hablantes catalanes es frecuente pronunciar la /d/ final como /t/, por influjo
del catalán: [berdát] por verdad. d.
dar.
década.
decenio. demoníaco,
ca o demoniaco, ca. demonomancia
o demonomancía. DEQUEÍSMO.
dermis.
derredor. desorden.
dictamen.
DIÉRESIS.
dinamo
o dínamo. dionisíaco,
ca o dionisiaco, ca. dipsomaníaco,
ca o dipsomaniaco, ca. DIPTONGO.
DIVISIÓN
DE PALABRAS AL FINAL DE RENGLÓN. dolmen. domínica
o dominica. dominicano,
na. dominico,
ca. dominico-. dominiqués,
sa. dominó
o dómino. DOS
PUNTOS. 1.
Usos lingüísticos. 2.
Usos no lingüísticos. dudar.
dar.
1. Verbo irregular (® APéNDICE 1, n.º 27). 2.
Dar + algunos sustantivos abstractos de sentimiento como pena, vergüenza,
miedo, risa, rabia, etc. Todas estas expresiones suelen ir seguidas de un
sustantivo o de una oración subordinada (con infinitivo o con un verbo en forma
personal introducido por la conjunción que) que expresa lo que causa el
sentimiento de pena, vergüenza, rabia, etc. La causa del sentimiento, tanto si
se expresa por medio de un sustantivo como de una oración subordinada, puede ir
precedida o no de la preposición de. Por tanto, son igualmente correctas
oraciones como Me da pena tu hermano / Me da pena DE tu hermano; Nos da rabia
verte en ese estado / Nos da rabia DE verte en ese estado; Le da vergüenza que
lo vean así / Le da vergüenza DE que lo vean así. En la lengua culta suele ser
más habitual la construcción sin de. 3.Dar
la (real o realísima) gana.® gana, 2. 4.Dar
gana(s). ® gana, 3. 5.Dar
de sí. Esta locución tiene dos significados: a)‘Ensancharse,
perder tensión’. Con este sentido se aplica a cosas materiales, preferentemente
a tejidos y prendas de vestir, y solo se usa en tercera persona: Este traje ha
dado mucho de sí. En España se usa también como transitivo: Como hagas eso, vas
a dar de sí el traje. b)‘Rendir,
producir’. Con este sentido, puede aplicarse tanto a cosas (La reunión no ha
dado más de sí) como a personas (Si se esfuerza, aún puede dar más de sí).
Habitualmente se emplea solo en tercera persona, tanto del singular como del
plural. Si el sujeto es una primera o una segunda persona, deben usarse las
formas correspondiente del pronombre reflexivo: Estoy agotada y no doy más de
mí; Si no puedes dar más de ti, abandona. No es normal su empleo con la primera
y segunda personas del plural. década.
1. Los términos década y decenio,en sentido temporal, significan, ambos,
‘período de diez años consecutivos’. Pero mientras que decenio se usa para
designar el ‘período de diez años comprendido entre dos años cualesquiera’,
década designa en especial el ‘período de diez años referido a cada una de las
decenas del siglo’ (años diez, veinte, treinta, cuarenta, cincuenta, sesenta,
setenta, ochenta y noventa). Es muy frecuente expresar los decenios tomando
como límites años que terminan en la misma cifra, como se ve en el ejemplo siguiente:
«El fecundo decenio andaluz (1578-1588) se interrumpió cuando [...] tuvo que
trasladarse a Segovia» (Abc Cultural [Esp.] 13.12.91). Pero hay que saber que
esta costumbre implica una inexactitud, ya que esos límites comprenden, en
realidad, un período de once años y no de diez, pues en el cómputo debe
incluirse tanto el primer año como el último. Se recomienda mayor precisión en
la indicación de los decenios, como se ejemplifica a continuación: «Sus
exportaciones aumentaron el 82% en el decenio 1963-1972» (VV. AA. Crisis [Méx.
1979]). 2.
En cuanto a las diez décadas de cada siglo, cada una de ellas comienza en un
año acabado en 1 y termina en un año acabado en 0. Así, la primera década del
siglo XX es la que va de 1901 a 1910; la segunda, de 1911 a 1920; la tercera,
de 1921 a 1930, etc. A
partir de la tercera década es habitual utilizar expresiones como los años
veinte, la década de los treinta, los cuarenta, etc., que hacen referencia al
decenio comprendido entre los años de cada siglo que tienen la misma cifra en
su decena; así, la expresión los años veinte alude conjuntamente a los años
comprendidos entre 1920 y 1929, ambos inclusive. En estos casos, no se debe
poner en plural el cardinal referido a la decena: *«Se desarrolla
cuantitativamente [el ciclo narrativo] en los últimos años de la década de los
veintes y en la década de los treintas» (Coronado Fabuladores [Méx. 1984]); *«A
través de los veintes y de los treintas, muchos poetas de talento [...]
trabajaban en otros estilos» (Hora [Guat.] 14.7.97). Tampoco deben usarse
fórmulas como *los 20s o *los 20’s, copiadas del inglés. decenio.
® década. demoníaco,
ca o demoniaco, ca. ® -íaco o -iaco. demonomancia
o demonomancía. ® -mancia o -mancía. DEQUEíSMO.
Consiste en el uso indebido de la preposición de delante de la conjunción que
cuando la preposición no viene exigida por ninguna palabra del enunciado. 1.
Se incurre en dequeísmo en los siguientes casos: a)
Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada sustantiva de
sujeto. El sujeto de una oración nunca va precedido de preposición y, por
tanto, son incorrectas oraciones como: *Me alegra DE QUE seáis felices
(correcto: Me alegra QUE seáis felices); *Es seguro DE QUE nos quiere (correcto:
Es seguro QUE nos quiere); *Me preocupa DE QUE aún no hayan llegado (correcto:
Me preocupa QUE aún no hayan llegado); *Es posible DE QUE nieve mañana
(correcto: Es posible QUE nieve mañana). En estos casos, los pronombres me, te,
le, etc. que pueden aparecer ante el verbo funcionan como complemento
indirecto. Algunos de estos verbos, cuando se usan en forma pronominal
(alegrarse, preocuparse, olvidarse, etc.), sí exigen un complemento precedido
de la preposición de. En ese caso, el uso conjunto de la preposición y la
conjunción es obligatorio, y los pronombres reflexivos que anteceden al verbo
no ejercen ninguna función, sino que son parte integrante del verbo: *Me alegro
QUE seáis felices (correcto: Me alegro DE QUE seáis felices); *Me preocupo QUE
no os falte nada (correcto: Me preocupo DE QUE no os falte nada). (® QUEíSMO,
1). b)
Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada sustantiva de
complemento directo. Esto ocurre, sobre todo, con verbos de «pensamiento»
(pensar, opinar, creer, considerar, etc.), de «habla» (decir, comunicar,
exponer, etc.), de «temor» (temer, etc.) y de «percepción» (ver, oír, etc.). El
complemento directo nunca va precedido de la preposición de y, por tanto, son
incorrectas oraciones como *Opino DE QUE no tenéis razón (correcto: Opino QUE
no tenéis razón); *Pienso DE QUE conseguiremos ganar el campeonato (correcto:
Pienso QUE conseguiremos ganar el campeonato); *Me dijeron DE QUE se iban a
cambiar de casa (correcto: Me dijeron QUE se iban a cambiar de casa); *Le
comunicaron DE QUE tenía que dejar el cargo (correcto: Le comunicaron QUE tenía
que dejar el cargo); *Temo DE QUE no llegues a tiempo (correcto: Temo QUE no
llegues a tiempo); *He oído DE QUE te casas (correcto: He oído QUE te casas). c)
Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada que ejerce
funciones de atributo con el verbo ser. Este complemento, por lo general, no va
precedido de preposición y, por tanto, son incorrectas oraciones como *Mi
intención es DE QUE participemos todos (correcto: Mi intención es QUE
participemos todos); *Su deseo era DE QUE lo pasáramos bien (correcto: Su deseo
era QUE lo pasáramos bien). d)
Cuando se inserta la preposición de en locuciones conjuntivas que no la llevan:
*a no ser DE QUE (correcto: a no ser QUE), *a medida DE QUE (correcto: a medida
QUE), *una vez DE QUE (correcto: una vez QUE). e)
Cuando se usa la preposición de en lugar de la que realmente exige el verbo:
*Insistieron DE QUE fuéramos con ellos (correcto: Insistieron EN QUE fuéramos
con ellos); *Me fijé DE QUE llevaba corbata (correcto: Me fijé EN QUE llevaba
corbata); *Hizo hincapié DE QUE había que evitar el estrés (correcto: Hizo
hincapié EN QUE había que evitar el estrés). 2.
Los verbos dudar, informar, advertir, avisar y cuidar, en sus acepciones más
comunes, presentan dos regímenes en español, esto es, pueden construirse con
complemento directo (sin preposición) o con complemento de régimen (con
preposición): advertir [algo a alguien] y advertir [DE algo a alguien]; avisar
[algo a alguien] y avisar [DE algo a alguien]; cuidar [algo] y cuidar [DE
algo]; dudar [algo] y dudar [DE algo]; informar [algo] (en América) e informar
[DE algo] (en España). Por lo tanto, con estos verbos, la presencia de la
preposición de delante de la conjunción subordinante que no es obligatoria (®
advertir, avisar, cuidar, dudar, informar). 3.
Un procedimiento que puede servir en muchos de estos casos para determinar si
debe emplearse la secuencia de «preposición + que», o simplemente que, es el de
transformar el enunciado dudoso en interrogativo. Si la pregunta debe ir
encabezada por la preposición, esta ha de mantenerse en la modalidad
enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición, tampoco ha de usarse esta en
la modalidad enunciativa: ¿DE qué se preocupa? (Se preocupa DE que...); ¿Qué le
preocupa? (Le preocupa que...); ¿DE qué está seguro? (Está seguro DE que...);
¿Qué opina? (Opina que...); ¿EN qué insistió el instructor? (Insistió EN
que...). 4.
Antes (de) que, después (de) que, con tal (de) que, ® antes, después, tal. dermis.
‘Capa de la piel’. Es un sustantivo femenino: la dermis. No debe usarse como
masculino: *«Depositándose, en cambio, la hemosiderina en el dermis» (DzRubio
Lecciones [Esp. 1964]). derredor.
Al derredor, en derredor. ®alrededor. desorden.
‘Confusión’. Se tilda solamente su plural esdrújulo desórdenes. No debe usarse
esta palabra en el sentido de ‘afección, trastorno, alteración de la salud’,
que corresponden al inglés disorder: *«El hallazgo del gen de la ataxia de
Friedriech, un desorden del sistema nervioso» (Abc [Esp.] 20.12.96). INICIO
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Principal dictamen.
‘Opinión autorizada’. Se tilda solamente su plural esdrújulo dictámenes. DIéRESIS.
Signo ortográfico auxiliar, también llamado «crema», representado por dos
puntos (¨) que se disponen horizontalmente sobre la vocal a la que afectan. En
español tiene los usos siguientes: 1.Debe
colocarse obligatoriamente sobre la u para indicar que esta vocal ha de
pronunciarse en las combinaciones gue y gui: vergüenza, pingüino. Como ocurre
con la tilde, la diéresis debe escribirse también sobre las letras mayúsculas:
BILINGÜE, LINGÜÍSTICA. En ediciones actuales de textos antiguos no modernizados,
también puede encontrarse este signo escrito sobre la u en las combinaciones
que, qui, con esta misma finalidad: qüestión, qüistión (en lugar de la forma
moderna cuestión). 2.En
textos poéticos, la diéresis puede usarse colocada sobre la primera vocal de un
diptongo para indicar que las vocales que lo componen deben pronunciarse en
sílabas distintas. Esta licencia poética recibe igualmente el nombre de
diéresis. De este modo, la palabra a la que afecta y, en consecuencia, el verso
en que aparece cuentan con una sílaba más a efectos métricos: «Como tórtola
vïuda / quedé, pero no sin ramo, / pues en el de una taberna / estuve
arrullando tragos» (Quevedo Jácaras [Esp. 1610-45]); «¡Oh! ¡Cuán süave resonó
en mi oído / el bullicio del mundo y su rüido!» (Espronceda Diablo [Esp.
1840-41]). dinamo
o dínamo. 1. ‘Máquina que transforma energía mecánica en eléctrica, o
viceversa’. Ambas acentuaciones son correctas. Este término surge, en la
mayoría de las lenguas europeas, por acortamiento de la expresión (máquina)
dinamoeléctrica, origen que justifica en español la forma llana dinamo. La
forma esdrújula dínamo se explica por influjo del griego dýnamis ‘fuerza’. 2.
En cuanto al género, esta palabra se ha usado, desde su origen, tanto en
masculino como en femenino: «Hemos dicho muchas veces [...] que la dinamo (o el
dinamo) no es otra cosa que un ovillejo de alambres que se mueve
rapidísimamente en presencia de los polos de un imán o de un electroimán»
(Echegaray Ciencia [Esp. 1870-1903]). En España el uso en femenino está hoy
generalizado: «Hizo girar con fuerza la manivela de una dinamo» (Val Hendaya
[Esp. 1981]); pero sigue siendo frecuente su empleo en masculino en muchas
zonas de América: «Instalaron un teléfono desastroso y un dínamo para la
electricidad» (Rossi María [C. Rica 1985]). Se recomienda su uso en femenino,
por ser este el género que corresponde tanto al sustantivo sobrentendido
máquina como a la voz griega dýnamis. dionisíaco,
ca o dionisiaco, ca. ® -íaco o -iaco. dipsomaníaco,
ca o dipsomaniaco, ca. ® -íaco o -iaco. DIPTONGO.
1. Un diptongo es un grupo de dos vocales distintas que se pronuncian dentro de
la misma sílaba: vien - to, a - cei - te, cau - sa, sua - ve, hue - ve - ra.
Desde el punto de vista fonético, en español pueden dar lugar a diptongos las
siguientes combinaciones vocálicas: una vocal abierta (a, e, o) seguida de una
vocal cerrada (i, u) átona; una vocal cerrada átona seguida de una vocal
abierta; y una vocal cerrada seguida de otra vocal cerrada distinta (es decir, las
secuencias iu o ui): aula, cuadro, cantáis, peine, androide, justicia, cielo,
función, ciudad, descuido, vacuo. Aunque, en el habla, la secuencia de dos
vocales abiertas —especialmente cuando ninguna de ellas es tónica (petróleo,
raedera)— puede articularse como diptongo, esta combinación vocálica se
considera siempre hiato (® HIATO, 1) desde el punto de vista normativo. 2.
De las secuencias anteriores, se pronuncia siempre como diptongo el grupo
formado por una vocal abierta tónica y una cerrada átona (en ese orden): Sainz,
teméis, voy, causa. Pero, por lo general, aparte de este grupo, una misma
combinación vocálica de las mencionadas en el párrafo 1 se pronuncia, en unas
palabras, dentro de la misma sílaba —diptongo— y, en otras palabras, en dos
sílabas diferentes —hiato—. Así, por ejemplo, la secuencia ie se pronuncia como
diptongo en la palabra miedo (mie - do) y suele pronunciarse como hiato, al
menos en el español peninsular y en el de algunas zonas de América, en rieron
(ri - e - ron). Por otra parte, algunas de estas combinaciones vocálicas (las
formadas por una vocal cerrada átona y una abierta tónica, o por dos vocales
cerradas diferentes) pueden, en una misma palabra, fluctuar en su pronunciación
entre el hiato y el diptongo, dependiendo de diversos factores, como el mayor o
menor esmero en la pronunciación, el origen geográfico o social del hablante,
etc. Este es el caso, por ejemplo, de gratuito (que puede pronunciarse con
diptongo (gra - tui - to) o con hiato (gra - tu - i - to) y de cruel (cruel o
cru - el). Dada esta variabilidad, se ha optado por establecer una serie de
convenciones sobre qué ha de considerarse diptongo y qué ha de considerarse
hiato a la hora de acentuar gráficamente las palabras. Así, cada secuencia
vocálica será considerada siempre un hiato o siempre un diptongo al colocar las
tildes, con independencia de su pronunciación real dentro de la palabra (®
TILDE2, 2.1.1 y 2.2.1). 3.
La h intercalada no tiene ninguna implicación en la consideración como diptongo
o como hiato de una determinada secuencia vocálica. Así, hay grupos de vocales
con h intermedia que forman diptongo: ahijado, ahumar, prohibir, y otros que
forman hiato: ahínco, turbohélice, prohíbe. 4.
Debe evitarse en la pronunciación la reducción del diptongo a una sola vocal:
*[pasénsia, pazénzia] por paciencia, *[ulójio] por Eulogio, *[kontíno] por
continuo, *[bénte] por veinte,*[trénta] por treinta. En el caso de los numerales
compuestos de las series del veinte y del treinta, esta monoptongación es
común, a veces incluso entre personas cultas, aunque es conveniente evitarla en
el habla esmerada: *[bentikuátro] por veinticuatro, *[trentaidós] portreinta y
dos. En estas palabras, es inadmisible en la pronunciación culta el cierre de
la e en i: *[bintikuátro]. También debe evitarse la pronunciación como
diptongos de algunas combinaciones vocálicas que son siempre hiatos en la
dicción culta: *[golpiár] por golpear, *[kuéte] por cohete (® HIATO, 4). DIVISIóN
DE PALABRAS AL FINAL DE RENGLóN. ® GUION2 O GUIóN, 2. dolmen.
‘Monumento prehistórico’. Se tilda solamente su plural esdrújulo dólmenes. dominicano,
na. Este adjetivo tiene dos significados en español: ‘de la República
Dominicana’ y ‘de la Orden de Santo Domingo’. En este último sentido, es más
usual el término dominico (® dominico). domínica
o dominica. En el lenguaje eclesiástico, ‘domingo’ y ‘escrituras que se leen en
el oficio de cada domingo’. Su acentuación etimológica y más recomendable es la
esdrújula: «Se vendía [el pan de dulce] en la Semana Santa, en particular,
durante el periodo comprendido entre el viernes de Dolores y la domínica de
Cuasimodo» (Olivas Dulces [Perú 1996]). También se ha usado, y es válida, una
forma llana, dominica [dominíka], menos recomendable, ya que tiene el
inconveniente de coincidir con la forma femenina del adjetivo dominico (®
dominico). dominico,
ca. ‘De la Orden de Santo Domingo’: «La obra que sin duda más destaca en esa
lista es la enciclopedia medieval del fraile dominico Johannes de Geminiano»
(Trabulse Orígenes [Méx. 1994]). Esta palabra es llana: [dominíko]. La forma
esdrújula domínico no es propia del habla culta, salvo en Chile, donde se usa
con normalidad. No debe usarse este adjetivo como sinónimo de dominiqués (®
dominiqués). dominico-.
Elemento compositivo prefijo que significa ‘de la República Dominicana’: «En
las regiones de salud cercanas a la frontera dominico-haitiana [...], se montó
una vigilancia permanente» (Listín [R. Dom.] 7.5.97). No debe usarse esta
forma, aislada, como gentilicio, función que corresponde a dominicano (®
dominicano). dominiqués,
sa. ‘De Dominica, país caribeño situado en la isla del mismo nombre’. No debe
confundirse este término con dominicano (® dominicano) ni con dominico (®
dominico). dominó
o dómino. ‘Juego de mesa’ y ‘traje con capucha’. Este sustantivo masculino
conserva mayoritariamente en español la acentuación aguda que tiene en francés,
lengua de donde la hemos tomado. Solo en Puerto Rico se usa la forma dómino. En
plural es dominós (o dóminos): «Existía en una vieja casa un armario con
innumerables antifaces, caretas, dominós» (Ocampo Cornelia [Arg. 1988]). INICIO
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Principal DOS
PUNTOS. Signo de puntuación (:) que representa una pausa mayor que la de la
coma y menor que la del punto, y que marca un descenso entonativo. Detienen el
discurso para llamar la atención sobre lo que sigue, que siempre está en
estrecha relación con el texto precedente. Los dos puntos se escriben sin
blanco de separación con respecto a la palabra o el signo que los antecede, y
separados por un espacio de la palabra o el signo que los sigue. Hay que
distinguir entre usos lingüísticos y usos no ligüísticos de los dos puntos. 1.
Usos lingüísticos. 1.1.
Preceden a una enumeración de carácter explicativo: Ayer
me compré dos libros: uno de Carlos Fuentes y otro de Cortázar. Tres
son las provincias aragonesas: Huesca, Zaragoza y Teruel. 1.2.
Cuando, por interés, se anticipan los elementos de la enumeración, los dos
puntos sirven para cerrarla y dar paso al concepto que los engloba: Natural,
sana y equilibrada: así debe ser una buena alimentación; Cortesía, amabilidad,
generosidad, delicadeza...: esas son las cualidades de una persona educada. 1.3.
Preceden a la reproducción de citas o palabras textuales, que deben escribirse
entre comillas e iniciarse con mayúscula (® MAYúSCULAS, 3.1.3): Ya lo dijo
Ortega y Gasset: «La claridad es la cortesía del filósofo»; Las palabras del
médico fueron: «Reposo y una alimentación equilibrada». 1.4.
Se emplean tras las fórmulas de saludo en el encabezamiento de cartas y
documentos. En este caso, la palabra que sigue a los dos puntos, y que inicia
el cuerpo de la carta, se escribe con inicial mayúscula y en renglón aparte (®
MAYúSCULAS, 3.1.3): Muy
señor mío: Le
agradeceré que en el plazo más breve posible... Es
costumbre anglosajona, que debe evitarse en español, utilizar en este caso la
coma en lugar de los dos puntos: *Querido
amigo, Te
escribo esta carta para comunicarte... 1.5.
Sirven para separar una ejemplificación del resto de la oración: De vez en
cuando tiene algunos comportamientos inexplicables: hoy ha venido a la oficina
en zapatillas. 1.6.
En textos jurídicos y administrativos —decretos, sentencias, bandos, edictos,
certificados, instancias— se colocan después del verbo, escrito con todas sus
letras en mayúscula, que presenta el objetivo fundamental del documento (®
MAYúSCULAS 3.1.3). La primera palabra que sigue a ese verbo se escribe siempre
con inicial mayúscula y en párrafo aparte: CERTIFICA: Que
D. José Álvarez García ha seguido con aprovechamiento el Curso de Técnicas
Audiovisuales... Solamente
en estos casos los dos puntos son compatibles con la conjunción subordinante
que. 1.7.Sirven
para marcar una pausa enfática tras locuciones de carácter introductorio como a
saber, ahora bien, pues bien, esto es, dicho de otro modo, en otras palabras,
más aún..., y no precisan que la oración que los sigue se inicie con mayúscula:
Nunca me ha molestado colaborar. Dicho de otro modo: me gusta ayudar a los
demás; ¿Recuerdas lo que te conté de Ramiro? Pues bien: ha vuelto a hacerlo. En
la mayoría de estos casos, los dos puntos son sustituibles por la coma. La
diferencia entre el uso de uno u otro signo está en que con la coma el énfasis
desaparece y la expectación creada en el lector con respecto a lo que se va a
decir es menor. 1.8.
Se emplean también para conectar oraciones relacionadas entre sí sin necesidad
de utilizar otro nexo. Son varias las relaciones que pueden expresar: a)
Relación causa-efecto: Se ha quedado sin trabajo: no podrá ir de vacaciones
este verano; Empezó a pedir ayuda: nunca había sentido tanto miedo. b)
Conclusión, consecuencia o resumen de la oración anterior: Siempre tuvo un
carácter huraño con los demás: hoy se encuentra solo y amargado; Fueron
demasiados los errores cometidos: al final se perdió el partido. También puede
utilizarse, en estos casos, el punto y coma (® PUNTO Y COMA, 2b). c)
Verificación o explicación de la oración anterior, que suele tener un sentido
más general: La paella es un plato muy completo y nutritivo: tiene la fécula
del arroz, las proteínas de sus carnes y pescados, y la fibra de sus verduras.
También puede utilizarse, en este caso, el punto y coma (® PUNTO Y COMA, 2b). 1.9.
En títulos y epígrafes es frecuente su uso para separar el concepto general del
aspecto parcial del que va a tratarse: La literatura medieval: estudio
comparativo de los principales motivos recurrentes; El viento: una fuente de
energía alternativa. 1.10.
En los epígrafes internos de un libro, se utilizan para separar el epígrafe,
del texto que le sigue, cuando este comienza en la misma línea. En este uso
pueden alternar con la raya precedida de un punto (® RAYA, 8a): La revolución
industrial: Su origen hay que situarlo en Gran Bretaña, alrededor de 1780,
cuando la industria textil algodonera y la siderurgia experimentaron una rápida
aceleración de su capacidad productiva. 1.11.
Es incorrecto escribir dos puntos entre una preposición y el sustantivo o
sustantivos que esta introduce: *En la reunión había representantes de:
Bélgica, Holanda y Luxemburgo. *La obra estuvo coordinada por: Antonio Sánchez.
El uso correcto prescinde de los dos puntos: ... representantes de Bélgica,
Holanda y Luxemburgo; ... coordinada por Antonio Sánchez. 2.
Usos no lingüísticos. 2.1.
Se emplean los dos puntos para separar las horas de los minutos en la expresión
del tiempo. No debe dejarse espacio de separación entre los dos puntos y las
cifras colindantes. En este uso, que se ha extendido a partir de su aparición
en los relojes digitales, los dos puntos pueden alternar con el punto (® PUNTO,
3.1): 15:30 h, 12:00 h. 2.2.
Indican división en expresiones matemáticas. En este caso, se escriben con
espacio de separación respecto de las cifras colindantes: 8 : 2 = 4. En este
uso, alternan con la barra (® BARRA, 1.10) y con el símbolo ÷. dudar.
1. En el sentido de ‘tener duda [sobre algo], no dar[le] crédito, no confiar
[en ello]’ puede construirse de dos modos diferentes: a)
Como intransitivo. En este caso se construye con un complemento de régimen
encabezado por la preposición de: Dudo de su honestidad; Duda de mis
posibilidades de ganar. Este es el único régimen posible cuando el complemento
verbal es un sustantivo (no puede decirse: *Dudo su honestidad; *Dudo sus
posibilidades de ganar). Si el complemento de régimen es una oración
subordinada encabezada por la conjunción que, es correcto el empleo conjunto de
la preposición y la conjunción: Dudo DE QUE sea honesto; Duda DE QUE yo pueda
ganar. b)
Como transitivo. En este caso, el complemento verbal es directo y se construye
sin preposición. Este es el régimen habitual cuando el complemento directo es
una oración subordinada (encabezada por la conjunción que) o un pronombre átono
de 3.ª persona: Dudo QUE haya dicho la verdad; Lo dudo. Pero también es
correcta en estos casos la construcción con preposición (® 1a): Dudo DE QUE
haya dicho la verdad; Dudo DE ello. 2.
En el sentido de ‘vacilar, sentir indecisión’, normalmente se usa como
intransitivo y se construye preferentemente con las preposiciones en o entre
(esta última, cuando se hacen explícitas las distintas opciones): No dudes EN
acudir a mí si tienes problemas; Dudo ENTRE ir o no ir. Pero también puede
construirse como transitivo cuando el complemento directo es una oración interrogativa
indirecta introducida por la conjunción si, o un pronombre: Duda si comprarse
un abrigo nuevo; Lo duda. e1.
1. Sexta letra del abecedario español y quinta del orden latino internacional.
Su nombre es femenino: (la) e; su plural es es o ees, siendo más recomendable
la primera de estas formas. 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido vocálico /e/. En la
formación de hiatos y diptongos, forma parte, junto con la a y la o, de las
llamadas vocales abiertas o fuertes. 3.
Debe evitarse en la pronunciación el cierre de la /e/ átona en /i/ (*[pidír]
por pedir, *[bistído] por vestido), que se produce, sobre todo, cuando la /e/
aparece ante otra vocal abierta: *[piór] por peor, *[tiátro] por teatro,
*[golpié] por golpeé. Este defecto provoca que algunas personas «corrijan»
equivocadamente las terminaciones correctas /io, ia/ de algunas palabras,
cambiando la /i/ por /e/: *espúreo por espurio, *geráneo por geranio. Debido
también a este mismo fenómeno de ultracorrección, es frecuente que algunos
hablantes americanos y de zonas noroccidentales de España sustituyan la
terminación en -iar de muchos verbos por -ear: *cambear, *vacear, en lugar de
cambiar, vaciar, con la consiguiente creación de formas verbales erróneas en la
conjugación de estos verbos: *yo vaceo, *tu cambeas, etc. INICIO
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Principal e1.
(Letra) e2.
(Conjunción) eclíptica.
ecuador.
égida.
egipcíaco,
ca o egipciaco, ca. *égira.
elegíaco,
ca o elegiaco, ca. élite
o elite. enhorabuena. epidermis.
ese,
sa, so. eslalon.
eslogan.
esmoquin.
espécimen.
estado.
este1,
ta, to. (Demostrativo) este2.
(Punto cardinal) estratósfera
o estratosfera. examen.
exósfera
o exosfera. extra.
extra-.
eclíptica.
® MAYúSCULAS, 3.2.13. ecuador.
® MAYúSCULAS, 3.2.13. égida.
1. En mitología, ‘escudo hecho con la piel de la cabra Amaltea’ y, en sentido
figurado, ‘protección o amparo’. Se emplea generalmente en la construcción bajo
la égida de [alguien o algo]. La forma égida es la única usada en el español
actual y en ella se conserva la acentuación esdrújula del étimo latino: «España
y Francia se han pronunciado a favor de una operación militar humanitaria bajo
la égida de las Naciones Unidas» (Universal [Ven.] 6.11.96). La forma llana
egida [ejída], con la acentuación correspondiente al étimo griego, y en la que
puede haber influido la pronunciación francesa de esta palabra, está en desuso
y debe evitarse. 2.
Es impropio el uso de esta voz con el significado de ‘mandato’ que se ve en los
ejemplos siguientes: *«Los treinta y tantos años de égida conservadora en
Nicaragua ofrecen un raro ejemplo de estabilidad progresiva» (PzBrignoli H.ª
Centroamérica [C. Rica 1985]); *«Todo nos recuerda a Franco, la incuria y
la desidia que durante su égida desgarró la vida cotidiana» (Mundo [Esp.]
22.11.94). 3.
Es incorrecto el empleo de este término con el significado de ‘huida, exilio,
emigración’, error que se debe a confusión con hégira (® hégira, 2):
*«Planearán sobre el conjunto los efectos del golpe militar y la égida de
tantos demócratas chilenos que no han conseguido olvidar la brutal represión»
(Abc [Esp.] 13.9.96). egipcíaco,
ca o egipciaco, ca. ® -íaco o -iaco. *égira.
® hégira. INICIO
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Principal elegíaco,
ca o elegiaco, ca. ® -íaco o -iaco. élite
o elite. Son válidas ambas formas. La palabra francesa élite, que significa
‘minoría selecta o rectora’ y se pronuncia en francés [elít], se adaptó al
español en la forma elite [elíte], es decir, como palabra llana, no esdrújula.
No obstante, la forma escrita francesa élite, que circuló como extranjerismo
durante un tiempo, dio lugar a que muchas personas pronunciasen esta palabra
francesa interpretando la tilde a la manera española, es decir, como si fuera
una palabra esdrújula. Aunque esta pronunciación es antietimológica, ha
adquirido tal extensión en nuestra lengua que es la normal incluso entre
personas cultas. Así pues, la grafía élite y la pronunciación esdrújula
correspondiente han de considerarse también correctas en español. enhorabuena.
1. Se escribe en una sola palabra cuando se usa como sustantivo, con el
significado de ‘felicitación’: «Todos querían darle la enhorabuena al vencedor
de la jornada» (Época [Chile] 28.7.97); o cuando, también como sustantivo,
forma parte de la locución adverbial de enhorabuena: «¡Estar siempre de
enhorabuena!» (Nieva Nosferatu [Esp. 1993]). 2.
Puede escribirse en una o en varias palabras en los casos siguientes: a)
Cuando se emplea sola, con valor interjectivo, para felicitar a alguien. En
este uso se prefiere hoy claramente su escritura en una sola palabra: «Tiene su
poco de sangre india, enhorabuena» (Benedetti Primavera [Urug. 1982]). b)
Cuando se usa como adverbio en fórmulas de felicitación: «—A lo mejor me caso.
—Pues que sea enhorabuena» (Landero Juegos [Esp. 1989]); «Hale, que sea en hora
buena» (Berlanga Gaznápira [Esp. 1984]). En el uso actual se está imponiendo la
grafía en una sola palabra. c)
Cuando, como adverbio, se usa para denotar aprobación o conformidad: «Que venda
enhorabuena al precio que más le acomode» (Picó Filo [P. Rico 1993]); «Si
aún insistís en llamar a esto Justicia, llamadla en hora buena» (Heredia Fuente
[Méx. 1932). En el uso actual se está imponiendo la grafía en una sola palabra. 3.
La variante norabuena es hoy rara y debe evitarse. epidermis.
‘Capa superior de la piel’. Es un sustantivo femenino: la epidermis. No debe
usarse como masculino, como ocurre en el ejemplo siguiente: *«Epidermis verde
azulado» (Tiscornia Plantas [Arg. 1991]); aquí debió escribirse epidermis verde
azulada. ese,
sa, so. Demostrativo: ® TILDE2, 3.2.1. eslalon.
‘Modalidad de esquí’. Este sustantivo masculino es adaptación al español de la
voz noruega slalom. Se tilda solamente su plural esdrújuloeslálones. No deben
usarse las formas *eslálom, para el singular, ni *eslalons, para el plural. eslogan.
‘Lema publicitario o político’. Este sustantivo masculino es adaptación al
español de la voz inglesa slogan. Se tilda solamente su plural esdrújulo
eslóganes. No debe usarse para el plural la forma *eslógans. esmoquin.
‘Traje masculino de etiqueta’. Este sustantivo masculino es adaptación al
español de la voz inglesa smoking, adoptada por los franceses para nombrar este
tipo de traje, cuya chaqueta se parece a la smoking jacket, chaqueta que se
ponían los ingleses para fumar. Se tilda solamente su plural esdrújulo
esmóquines. No debe usarse para el plural la forma *esmóquins. espécimen.
‘Muestra, modelo, ejemplar’. Este sustantivo masculino es esdrújulo. En el
plural, el acento prosódico cambia de lugar: especímenes, y no *espécimenes.
Por contagio del plural especímenes, en el que es tónica la i, se usa con
frecuencia en singular la forma llana *especimen [espesímen, espezímen], no
admitida en la norma culta: *«Es necesario obtener células del especimen cuyo
sexo se desea descubrir» (Vanguardia [Esp.] 2.7.95). estado.
1. Se escribe con inicial mayúscula cuando significa ‘conjunto de los órganos
de gobierno de un país soberano’: «Es un problema nacional cuya solución
ciertamente tiene que venir de la cooperación entre diversos órganos del
Estado» (Siglo [Pan.] 10.4.97); «El Estado francés [...] y el nuevo Estado
alemán expresarán finalmente intereses divergentes» (Cronista [Arg.] 16.7.92),
y cuando se refiere a la unidad política que constituye un país, o a su
territorio, tanto en singular como en plural: «Es importante dar a conocer a
Cataluña en el resto del Estado» (País Digital [Esp.] 20.9.97); «El derecho
internacional no hace diferencia en cuanto al tamaño o la ubicación geopolítica
de los Estados» (Ortega Combatiendo [Nic. 1988]). Con estos dos sentidos, forma
parte de numerosas expresiones y locuciones: jefe del Estado, secretario de
Estado, golpe de Estado, razón de Estado, etc. 2.
Se escribe con minúscula en el resto de sus acepciones, incluida la que se
refiere a la ‘porción del territorio de un Estado cuyos habitantes se rigen, en
algunos asuntos, por leyes propias’ (como ocurre en el resto de entidades
territoriales: comunidad autónoma, departamento, provincia, región, etc., que
se escriben con inicial minúscula): «Ayer en el estado de Oaxaca hubo
elecciones extraordinarias» (Excelsior [Méx.] 27.5.96); «La mitad de los 50
estados norteamericanos regula los experimentos relacionados con biotecnología»
(Clarín [Arg.] 28.2.97). este1,
ta, to. Demostrativo: ® TILDE2, 3.2.1. este2.
‘Punto cardinal’: ® MAYúSCULAS, 3.2.13. estratósfera
o estratosfera. ® -sfera. examen.
‘Prueba de calificación’ y ‘estudio, indagación’. Se tilda solamente su plural
esdrújulo exámenes. exósfera
o exosfera. ® -sfera. extra-.
Prefijo que significa ‘fuera de’, como en extrajudicial, extraordinario,
extramuros, etc.; o ‘sumamente’, como en extraplano, extralargo, extrafino,
etc. Debe escribirse unido sin guion al adjetivo, o con guion intemedio si se
une a una sigla o a una palabra que comienza por mayúscula: «Clinton confirma a
Menem su respaldo para que el país se convierta en aliado extra-OTAN» (Abc
Electrónico [Esp.] 17.10.97); «Deberemos estar en condiciones de conquistar el
voto favorable de siete senadores extra-Concertación» (Hoy [Chile]
10-16.11.97). extra.
1. Como adjetivo significa ‘extraordinario’, en un doble sentido: ‘superior’,
referido a calidad o a tamaño, y ‘adicional’. Es invariable en plural cuando
significa ‘superior’, tanto en calidad (Yo solo uso aceites extra) como en
tamaño (Los huevos extra son los más caros). Cuando significa ‘adicional’,
aunque no faltan ejemplos de uso invariable, hoy es preferible añadir la -s en
plural: «Esto de hacer horas extras mata» (Daneri Matar [Arg. 1981]); «Muchas personas
luchan arduamente contra los kilos extras que llevan encima» (Tiempo [Col.]
7.1.88). 2.
Como sustantivo, el plural es siempre extras y el género depende de las
distintas acepciones: a)
‘Persona que aparece en una película y se limita a figurar, sin hablar’. Adopta
ambos géneros: el extra, si se trata de un hombre; la extra, si se trata de una
mujer. b)
En España, ‘paga extraordinaria que reciben los trabajadores en verano y
Navidad’. Es femenino: la extra. c)
‘Cosa extraordinaria, fuera de lo ordinario o habitual’. Se emplea normalmente
en plural y, en el uso general, es masculino: «Si se suman varios extras al
sueldo base, los ingresos pueden ascender a dos millones mensuales» (Mundo
[Esp.] 7.6.94). No obstante, en algunos países americanos se usa como femenino:
«Unos pesillos nada más, don Manuel, para las extras. Lo de siempre: propinas,
untar la mano a uno que otro» (Rovinski Herencia [C. Rica 1993]). f.
1. Séptima letra del abecedario español y sexta del orden latino internacional.
Su nombre es femenino: (la) efe; su plural es efes. 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico labiodental
fricativo sordo /f/. 3.
Debe evitarse la pronunciación como /j/ de este sonido: *[ajuéra, juérte,
dijúnto, jelíz, jogón] por afuera, fuerte, difunto, feliz, fogón, así como su
sustitución por /z/: *[zelípe] por Felipe. f.
FECHA.
footing. fotósfera
o fotosfera. franklin.
fútil.
FECHA.
1. La fecha es la indicación del día, mes y año en que sucede o se hace una
cosa. El orden de mención de cada uno de estos elementos varía según distintos
modelos: a)En
los países latinos se utiliza habitualmente el orden ascendente, esto es, día,
mes, año: 31 de diciembre de 1992. Como se ve en el ejemplo, entre el día y el
mes, así como entre el mes y el año, se intercala la preposición de(® 3c). Este
es el modelo que debe utilizarse, por razones de unidad, en todos los países de
habla hispana. b)En
los países anglosajones, el orden habitual es mes, día, año: diciembre 31 de
1992. En este caso, no se utiliza preposición alguna entre el mes y el día.
Aunque este modelo tiene cierto uso en Hispanoamérica y cuenta con algunos
antecedentes hispanos, debe evitarse su empleo en español, ya que hoy se debe a
indudable influjo del inglés. c)Las
normas de la ISO (International Organization for Standardization ‘Organización
Internacional de Normalización’) recomiendan el orden descendente, esto es,
año, mes, día, sin preposición alguna entre cada uno de los elementos: 1992
diciembre 31. Este modelo solo debe utilizarse en documentos de carácter
científico o técnico de circulación internacional. 2.Las
fechas pueden escribirse enteramente con letras, con una combinación de letras
y números o solo con números: a)No
es frecuente escribir las fechas enteramente con letras: Veintiocho de
septiembre de mil novecientos noventa y seis. Esto suele hacerse solo en
documentos especialmente solemnes, escrituras públicas, actas notariales o
cheques bancarios. En estos casos, el primer día del mes puede escribirse con
el ordinal primero (® PRIMERO), uso más habitual en América, o con el cardinal
uno, uso más habitual en España. b)
El sistema más común combina letras y números. En este caso, el día y el año se
escriben con números arábigos, y el mes, con letras y siempre con inicial
minúscula: 12 de octubre de 1492. En documentos antiguos era frecuente escribir
con números romanos, a veces en minúscula, la indicación de día y año: «Esta
carta fue fecha domingo, a xxvi dias de setiembre, anno Domini mcclviiii» (Doc.
[Esp. 1270]). Hoy solamente es frecuente escribir los años con números romanos
en los monumentos o placas conmemorativas, y siempre en mayúsculas. c)Con
mucha frecuencia, para abreviar, las fechas se escriben solo con números,
separando las cifras correspondientes a día, mes y año con guiones, barras o
puntos, y sin blancos de separación: 12-5-98; 14/III/1970; 6.8.00. Como se ve
por los ejemplos, el año puede aparecer indicado con sus cuatro cifras o
solamente con las dos últimas, y el mes, en números arábigos o romanos. En
estos casos, cuando el número que indica el mes o el día es inferior a diez, se
recomienda no anteponer un cero a la cifra simple, salvo que ello sea necesario
por razones técnicas (por ejemplo, en formularios informatizados) o de
seguridad (para evitar alteraciones en la fecha en documentos bancarios o
comerciales); así, es preferible escribir 5.7.99, 2-9-1940, mejor que 05.07.99,
02-09-1940. 3.En
la expresión de las fechas se utilizan las preposiciones a, en y de. a)La
preposición a se antepone siempre a la indicación del día, tanto de la semana
como del mes, cuando introduce un complemento del verbo estar: Estamos a lunes
(la pregunta que corresponde es ¿A qué (día) estamos?); Estamos a 28 de
septiembre (la pregunta que corresponde es ¿A cuántos estamos?). Si se utiliza
el verbo ser para expresar la fecha, debe hacerse sin preposición y con el
verbo en tercera persona del singular: Es lunes; Es 15 de julio (la pregunta
que corresponde, en ambos casos, es ¿Qué día es hoy?). También se emplea la
preposición a ante la indicación del día cuando este se menciona sin artículo y
es complemento de un verbo expreso o sobreentendido: Expido el presente
certificado a 3 de enero de 1998; [Firmado] En Madrid, a 8 de junio de 2000. En
el resto de los casos, la indicación del día va sin preposición y precedida de
artículo: Te llamaré el lunes; Comienzo mis vacaciones el 20 de junio. b)La
preposición en antecede a la indicación del mes: Estamos en mayo; En marzo
cumplió treinta años; o del año, si este no va acompañado del mes: Estamos en
1978; En 1982 el verano fue muy caluroso. Hoy debe evitarse, por arcaico, el
empleo de en precediendo inmediatamente al día del mes: La ley se aprobó en 3
de mayo; lo normal, en estos casos, es usar el artículo: La ley se aprobó el 3
de mayo. c)La
preposición de se emplea entre la mención del día y el mes, y entre la del mes
y el año: 15 de julio de 1957; En febrero de 1917 estalló la revolución en
Rusia. También se usa la preposición de cuando se antepone al nombre del mes la
palabra mes: Estamos en el mes de septiembre. No es necesaria esta preposición
si se antepone a la expresión numérica del año la palabra año, aunque en estilo
literario o formal se pone a veces: Murió en el año (de) 1974. 4.En
relación con el uso del artículo el (y, en consecuencia, de la contracción del)
delante de la expresión numérica de los años, hay que tener en cuenta las
siguientes consideraciones: a)
Del año 1 al 1100 es más frecuente el empleo del artículo, al menos en la
lengua hablada: Los árabes invadieron la Península en el 711. No faltan, sin
embargo, abundantes testimonios sin artículo en la lengua escrita: «El 31 de
agosto de 1056 se hallaba Fernando en Oña con toda su corte» (MndzPidal España
[Esp. 1929] I 134); «Ya en 206 a. de J. C. tiene lugar la fundación de Itálica»
(Lapesa H.ª lengua [Esp. 1942]). b)
Del año 1101 a 1999 es claramente mayoritario el uso sin artículo, tanto en la
lengua hablada como en la escrita: Los Reyes Católicos conquistaron Granada en
1492, si bien no dejan de encontrarse ejemplos con artículo: «Nací en el 1964»
(RdgzJuliá Cruce [P. Rico 1989]); «Empezamos a hacer en el 1947 aquellos
guiones que se radiaban a las diez quince de la noche» (Díaz Radio [Esp.
1992]). Si se menciona abreviadamente el año, suprimiendo los dos primeros
dígitos, es obligatorio el empleo del artículo: En febrero del 97 estuve en
París; En el 92 se celebraron las Olimpiadas de Barcelona. c)
A partir del año 2000, la novedad que supuso el cambio de millar explica la
tendencia mayoritaria inicial al uso del artículo: Fui al Caribe en el verano
del 2000 o La autovía estará terminada en el 2010. Sin
embargo, en la datación de cartas y documentos no son tan marcadas las
fluctuaciones antes señaladas y se prefiere, desde la Edad Media, el uso sin
artículo delante del año, consolidando en la práctica una fórmula establecida:
14 de marzo de 1420, 17 de diciembre de 1999. Por ello, se recomienda mantener
este uso en la datación de cartas y documentos del año 2000 y sucesivos: 4 de
marzo de 2000. Esta recomendación no implica que se considere incorrecto, en
estos casos, el uso del artículo: 4 de marzo del 2000. Naturalmente, si se
menciona expresamente la palabra año, resulta obligado anteponer el artículo: 5
de mayo del año 2000. 5.
Los años anteriores o inmediatamente posteriores al nacimiento de Jesucristo se
acompañan de las abreviaturas a. de J. C., a. de C. o
a. C. (‘antes de (Jesu)Cristo’, para los años anteriores) y
d. de J. C., d. de C. o d. C. (‘después de
(Jesu)Cristo’, para los años posteriores). Ejemplos: 211 a. C., 123
d. C. No deben expresarse los años anteriores a Cristo mediante la
colocación de un signo menos delante del año: *En –202 Escipión derrotó a
Aníbal. 6.
En la datación de cartas y documentos es frecuente que, antes de la fecha, se
mencione también el lugar en que se escriben. En estos casos, se pone coma
entre el lugar y la fecha: Quito, 21 de febrero de 1967; Firmado en Madrid, a 3
de enero de 2000. También se separa con coma la indicación del día de la semana
de la mención de día, mes y año: Hoy es jueves, 28 de septiembre de 2000. 7.
Es incorrecto escribir con punto la expresión numérica de los años: *1.992,
*2.000. INICIO
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Principal footing.
® aerobismo. fotósfera
o fotosfera. ® -sfera. franklin.
‘Unidad de carga eléctrica’. No lleva tilde en singular por ser una palabra
llana acabada en -n. Su plural es fránklins, con tilde, ya que la -s final va
precedida de otra consonante (® TILDE, 1.1.2). Su símbolo es Fr (® APéNDICE 3
). fútil.
‘De poca importancia’. Esta palabra es llana. Son incorrectas la grafía y la
pronunciación aguda *futil [futíl]. g.
1. Octava letra del abecedario español y séptima del orden latino universal. Su
nombre es femenino: (la) ge, pronunciado [jé]; su plural es ges [jés]. 2.
Con esta letra pueden representarse en la escritura dos sonidos consonánticos
distintos: 2.1.
Cuando la letra g precede a las vocales a, o, u (gato, agorero, guante), va en
posición final de sílaba (dogma, ignorar) o agrupada con otra consonante
(glacial, gnomo, gritar), representa el sonido velar sonoro /g/. Este mismo
sonido lo representa también el dígrafo gu ante las vocales e, i. En este caso,
la u no se pronuncia: [gérra] por guerra, [agijón] por aguijón. Ante estas
mismas vocales, cuando la g y la u no forman dígrafo y tiene cada una sonido
independiente, la u debe escribirse con diéresis (® DIéRESIS): desagüe,
pingüino, lingüística. 2.1.1.
Se suele pronunciar un leve sonido consonántico cercano a una /g/ delante de
los diptongos /ua/, /ue/, /ui/ cuando estos se escriben con h antepuesta, esto
es, cuando van en posición inicial o en posición interior a comienzo de sílaba:
[guáka, guéso, guébo, guíra, aguáte, pariguéla, desguesár] por huaca, hueso,
huevo, huira, ahuate, parihuela, deshuesar. Esta pronunciación ha quedado a
veces fijada en la escritura, y así, algunas palabras que comienzan por hua-,
hue- o hui- pueden escribirse también con gua-, güe- y güi-, respectivamente (®
h, 3). 2.1.2.
Debe evitarse en la pronunciación la sustitución de /g/ por /b/: *[abúja,
abujéro] por aguja, agujero. También debe evitarse pronunciar la /g/ como /j/ o
como /z/, lo que algunos hablantes hacen cuando este sonido va en posición
final de sílaba: *[ijnoránte, iznoránte] por ignorante. 2.1.3.
El sonido /g/ en posición final de palabra aparece solo en palabras de origen
extranjero como gong, ring, iceberg, etc., y en voces de carácter onomatopéyico
como zigzag. Algunas palabras, generalmente cultismos de origen griego,
presentan la letra g en posición inicial seguida de una n. Debido a la
dificultad de articulación de este grupo consonántico a comienzo de palabra, la
g no suele pronunciarse, por lo que en la mayoría de estas voces se admite
también su escritura sin la g inicial: gneis / neis y su derivado gnéisico /
néisico; gnetáceo / netáceo; gnómico / nómico; gnomo / nomo; gnomon / nomon y
sus derivados gnomónica / nomónica y gnomónico / nomónico; gnóstico / nóstico y
su derivado gnosticismo / nosticismo. Aunque ambas formas son admisibles, la
norma culta prefiere la grafía con g. Solo el término filosófico gnosis, y sus
derivados gnoseología y gnoseológico, no admiten su escritura sin g-. 2.2.
Cuando la g precede a las vocales e, i (gente, regir) representa el sonido
velar fricativo sordo /j/. Esta pronunciación es la normal en los dialectos del
centro, este y norte de España, y en varias regiones de Hispanoamérica. Pero en
los dialectos meridionales peninsulares, en Canarias y en amplias zonas de
Hispanoamérica existe una tendencia generalizada a la aspiración de este
sonido: [hitáno, eskohér] por gitano, escoger. 2.2.1.
El sonido /j/ se representa también en la escritura por la letra j ante
cualquier vocal o en posición final de palabra (® j) y, en algunos nombres
propios y en sus derivados, por la grafía arcaica x (® x, 3 y4). g.
gana.
Ganimedes.
*garraspear,
*garraspera. genesíaco,
ca o genesiaco, ca. génesis.
geomancia
o geomancía. germen.
giróstato
o girostato. gn-.
gravamen.
guion1o
guión. GUION2O
GUIÓN. 1.
Como signo de unión entre palabras u otros signos. 2.
Como signo de división de palabras a final de línea. 3.
Uso del guion en obras de contenido lingüístico. *gulimia.
gana.
1. ‘Deseo’: «Yo ya no tengo gana ninguna de emprender otra historia» (Gala
Petra [Esp. 1980]). Se usa más comúnmente en plural expresivo, esto es, con el
mismo sentido que en singular: «A veces me entran ganas de casarme de nuevo»
(Sepúlverda Viejo [Chile 1989]). 2.Dar
la (real o realísima) gana. Locución verbal que significa ‘querer’. Se emplea
solo en singular: «Voy donde me da la gana» (Montero Trenza [Cuba 1987]; «Están
aquí porque les da la real gana» (Guelbenzu Río [Esp. 1981]). Cuando va seguida
de un infinitivo o de una oración subordinada precedida de la conjunción que, es
correcto anteponer a estos elementos la preposición de o prescindir de ella:
«No le daba la gana hacerlo» (Pitol Juegos [Méx. 1982]); «Ahora no me da la
gana de irme» (Buero Música [Esp. 1989]); «No me da la gana de que le entre
aquí el telele» (Herrera Cero [Esp. 1976]); «Este árbol lo cortan porque a mí
me da la gana que lo corten» (Magaña Signos [Méx. 1951]). 3.Dar
gana(s). Acompañando sin artículo al verbo dar, lleva siempre un complemento
preposicional con de: dar ganas (o gana) [de algo]. Para saber, en este caso,
cuándo el verbo debe concordar o no con el sustantivo gana(s), ha de tenerse en
cuenta lo siguiente: a)Cuando
en la oración hay otro sustantivo que expresa lo que provoca las ganas y que
funciona como sujeto, gana(s) es el complemento directo y, por tanto, no exige
la concordancia con el verbo: «Este frío [...] me da ganas de hibernar» (Arel
Jardín [Urug. 1985]); «Las cebollas dan gana de comer» (Font Quer Plantas [Esp.
1962]). b)Cuando
no existe en la oración otro sustantivo que funcione como sujeto, esta función
la desempeña gana(s). En ese caso, el verbo dar debe ir en singular o en plural
dependiendo de si se usa el singular gana (hoy muy poco frecuente): «Hasta a mí
me da gana de dale un rial a esa pobre gente» (Carrasquilla Tiempos [Col.
1935-36]); o el plural ganas, que es hoy lo habitual: «Me dan ganas de darle un
par de bofetadas» (Ocampo Testimonios [Arg. 1977]). En este último caso,
probablemente por analogía con expresiones como dar vergüenza, dar miedo, etc.
(® dar, 2), que llevan siempre el verbo en singular, no se realiza a veces la
obligada concordancia: *«Te juro que hay veces que me da ganas de mandar todo
al diablo» (Rovner Mundo [Arg. 1988]). 4.mala
gana.® malagana, 2 y 3. Ganimedes.
El nombre del joven al que, según la mitología, Zeus raptó por su belleza para
que sirviera de copero en el Olimpo —y que hoy es también el nombre de uno de
los satélites de Júpiter— es Ganimedes [ganimédes], con acentuación llana, no
*Ganímedes. *garraspear,
*garraspera. ®carraspear. genesíaco,
ca o genesiaco, ca. ® -íaco o -iaco. génesis.
Este sustantivo es femenino cuando significa ‘origen o principio’: «Indique las
principales causas de la génesis y del desarrollo de los monopolios» (Tamames
Economía [Esp. 1992]). Es masculino cuando se refiere al título del primer
libro del Antiguo Testamento y, en ese caso, debe escribirse con mayúscula
inicial: «En el Génesis, la serpiente ofrece a Eva una manzana» (Tiempo [Col.]
28.4.97). geomancia
o geomancía. ® -mancia o -mancía. germen.
‘Principio, origen’ y ‘microorganismo patógeno’. Se tilda solamente su plural
esdrújulo gérmenes. giróstato
o girostato. ‘Volante que gira manteniendo constante su plano de rotación’.
Término de la física que se emplea solo en ámbitos muy especializados, en los
que se usa con preferencia la forma etimológica esdrújula giróstato. Pero, al
igual que ha ocurrido con otras palabras españolas terminadas en -stato (del
gr. statós ‘estable’), existe una variante llana, girostato, hoy todavía
minoritaria, pero también válida. (® aerostato o aeróstato; heliostato o
helióstato; termostato o termóstato; reostato o reóstato). INICIO
El
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Principal gn-.
® g, 2.1.3. gravamen.
‘Carga, obligación’. Se tilda solamente su plural esdrújulo gravámenes. guion1
o guión. ‘Escrito que sirve de guía’ y ‘signo ortográfico’. La doble grafía,
con o sin tilde, responde a las dos formas posibles de articular esta palabra:
con diptongo entre las vocales en contacto (guion [gión]), caso en que es
monosílaba y debe escribirse sin tilde; o con hiato (guión [gi - ón]), caso en
que es bisílaba y se tilda por ser aguda acabada en -n. La articulación con
diptongo es la normal en amplias zonas de Hispanoámerica, especialmente en
México y en el área centroamericana; por el contrario, en otros países
americanos como la Argentina, Ecuador, Colombia y Venezuela, al igual que en
España, esta palabra se articula con hiato y resulta, pues, bisílaba. Debido a
esta alternancia, y para evitar la dispersión gráfica, en la última edición de
la Ortografía académica (1999) se establece que toda combinación de vocal
cerrada átona y abierta tónica se considere diptongo a efectos de acentuación
gráfica. Por ello, en guion / guión y otras palabras en la misma situación como
ion / ión, prion / prión, Ruan / Ruán, Sion / Sión y truhan / truhán, se da
preferencia a la grafía sin tilde, aunque se permite que aquellos hablantes que
pronuncien estas voces en dos sílabas puedan seguir tildándolas. (® TILDE2,
1.2). GUION2
O GUIóN. Este signo ortográfico (-) no debe confundirse con la raya (¾). Ambos
se representan por medio de un trazo horizontal, pero el guion es de una
longitud sensiblemente menor que la de la raya (® RAYA). Para la doble
acentuación de esta palabra, ®guion1 o guión. El
guion se usa en los casos siguientes: 1.
Como signo de unión entre palabras u otros signos. Se
utiliza, o bien para vincular, en determinados casos, los dos elementos que
integran una palabra compuesta (franco-alemán, histórico-crítico,
bomba-trampa), o bien para expresar distintos tipos de relaciones entre
palabras simples (relación precio-calidad, dirección Norte-Sur, ferrocarril
Madrid-Málaga), caso en que funciona con valor de enlace similar al de una
preposición o una conjunción. En ambos casos, cada uno de los elementos unidos
por el guion conserva la acentuación gráfica que le corresponde como palabra
independiente. 1.1.Puede
unir nombres propios, nombres comunes y adjetivos: 1.1.1.Con
los nombres propios, el guion se usa: a)Para
unir dos nombres de pila cuando el segundo de ellos puede confundirse con un
apellido: Antonio-Marcos; o para formar apellidos compuestos por la suma de dos
simples: Fernández-Ballesteros, González-Meca. b)Para
marcar, con valor de enlace, distintas relaciones circunstanciales entre
nombres propios: trasvase Tajo-Segura, enfrentamiento Agassi-Sampras. 1.1.2.Con
los nombres comunes, el guion se usa: a)Para
crear compuestos ocasionales mediante la unión de dos sustantivos, de los
cuales el segundo actúa, en aposición, como modificador del primero, formando
ambos un concepto unitario: «Los dos nuevos edificios eran “viviendas-puente”
[...]. Servían para alojar durante dos años —el tiempo que tardaba la
Administración en hacer casas nuevas— a las familias que perdían sus pisos por
grietas» (País [Esp.] 7.3.00). Este tipo de compuestos apositivos puede
escribirse también sin guion, con espacio intermedio. Esto ocurre cuando la
aparición conjunta de ambos sustantivos se generaliza en el uso y el concepto
unitario que ambos designan pasa a formar parte del léxico asentado. Así ha
sucedido con expresiones como sofá cama, ciudad dormitorio, hombre rana, etc.,
que el Diccionario académico recoge sin guion. b)Para
establecer relaciones entre conceptos, que pueden ser fijas (kilómetros-hora,
calidad-precio, coste-beneficio), o bien circunstanciales (conversaciones
gobierno-sindicatos). En ambos casos, el guion tiene un valor de enlace similar
al de una preposición o una conjunción (kilómetros por hora, conversaciones entre
gobierno y sindicatos). c)Con
valor de conjunción copulativa, para unir dos sustantivos que expresan la doble
condición de una persona: El director-presentador del programa X ha dimitido
esta mañana. En estos casos, es preferible el uso de la conjunción copulativa:
El director y presentador..., que expresa lo mismo y con igual economía de
medios. 1.1.3.
Con los adjetivos, hay que distinguir entre los gentilicios, esto es, los
adjetivos que denotan la nacionalidad o el origen geográfico, y los que no lo son: a)Cuando
se trata de unir dos gentilicios, pueden separarse con guion ambos elementos o
escribirse unidos sin guion. En el caso de que en el sustantivo al que se
aplica el gentilicio compuesto se fusionen los caracteres propios de cada uno
de los adjetivos, no se escribe guion intermedio: (escritor)hispanorromano,
(ciudadano) francocanadiense, (dialecto)navarroaragonés. Si el guion sirve
simplemente para poner en relación dos adjetivos gentilicios que conservan su
referencia independiente, se escribe guion entre ambos elementos: (relaciones)
germano-soviéticas, (frontera)chileno-argentina. Aquí el guion funciona
nuevamente con valor de enlace similar al de una preposición o una conjunción,
y el primer elemento permanece invariable, mientras que el segundo concuerda en
género y número con el sustantivo. b)Cuando
se trata de aplicar conjuntamente a un sustantivo dos adjetivos calificativos o
relacionales, se escribe guion intermedio entre ambos en los compuestos de
nueva creación. En ese caso, el primer elemento conserva invariable la
terminación masculina singular, mientras que el segundo concuerda en género y
número con el nombre al que se refiere: (tratado) teórico-práctico, (lección)
teórico-práctica, (cuerpos) técnico-administrativos. Ambos miembros del
compuesto son tónicos, por lo que cada uno de ellos conserva su acentuación
gráfica independiente. Naturalmente, si el primer elemento no es ya un adjetivo
independiente, sino un elemento compositivo átono que funciona como forma
prefija, se une sin guion al segundo elemento: (análisis) morfosintáctico,
(movimiento) anarcosindicalista. 1.2.
Aunque normalmente los prefijos se unen directamente a la palabra base
(antinatural), cuando el prefijo precede a una sigla o a una palabra que
comienza por mayúscula, se escribe guion intermedio: anti-OTAN, anti-Mussolini. 1.3.Existe
un uso del guion que puede denominarse estilístico, ya que se emplea con fines
puramente expresivos: a)Para
separar el prefijo de su base, cuando se desea hacer hincapié en el valor
semántico del precomponente: «Las danzas de los areítos eran, sin duda,
miméticas, como lo son todas las pri[mi]tivas y particularmente las rituales
que constituyen una presentación mágica, pre-presentación o re-presentación»
(Ortiz Música [Cuba 1975]). b)Para
vincular varias palabras que quien escribe desea presentar como un todo
unitario. Este uso es particularmente frecuente en textos filosóficos, para
expresar conceptos complejos: «Las dos terminaciones ontológicas cardinales que
en ella describe Sartre —ser-para-sí, ser-para-otro— tienen en el “ser-para” su
fundamento común» (Laín Teoría [Esp. 1983] 645). 1.4.El
guion también puede unir otras combinaciones gráficas: a)Números,
sean consecutivos o no, para la expresión del intervalo existente entre uno y
otro. Este uso es válido tanto en el caso de números arábigos como en el de
números romanos: Alfonso Reyes (1889-1959); las páginas 23-45; durante los
siglos X-XII. En la expresión de períodos, los años pueden estar escritos en su
forma plena (1998-1999, 1900-2000), o bien en forma abreviada, mediante la
supresión de las dos primeras cifras (curso académico 71-72). También es
posible combinar la forma plena del primer año y la forma abreviada del
segundo, siempre y cuando las dos primeras cifras de ambos coincidan. Así,
podrá escribirse temporada 1992-93, pero no *temporada 1999-00 (en este caso
habría dos opciones válidas: temporada 1999-2000 o temporada 99-00). El guion
se emplea también en la expresión de las fechas, para separar los números
relativos al día, mes y año (este último puede expresarse, igualmente, en su
forma plena o en su forma abreviada: 24-5-2000 o 24-5-00). Con esta misma
función puede utilizarse la barra e incluso el punto (® FECHA, 2c). Pueden
usarse guiones para separar las parejas o tríos de las cifras que componen los
números de teléfono: 593-12-83, pero en estos casos es perferible la separación
mediante espacios en blanco: 593 12 83. b)Letras
o palabras y números, o prefijos y números: DC-10 (modelo de avión), N-260,
N-IV (carreteras nacionales españolas), Barcelona-92 (Juegos Olímpicos
celebrados en Barcelona en 1992), sub-18 (categoría deportiva), super-8 (tipo
de película cinematográfica), etc. 2.
Como signo de división de palabras a final de línea. Cuando,
por motivos de espacio, se deba dividir una palabra al final de una línea, se
utilizará el guion de acuerdo con las siguientes normas: 2.1.El
guion no debe separar letras de una misma sílaba; por tanto, el guion de final
de línea debe ir colocado detrás de alguna de las sílabas que componen la
palabra: te- / léfono, telé-/ fono o teléfo- / no. Sin embargo, hay dos
posibilidades de división en las palabras compuestas de otras dos, o en
aquellas integradas por una palabra y un prefijo: a)Se
pueden dividir separando sus componentes: nos- / otros, des- / amparo, hispano-
/ americano, etc. Estas divisiones solo son posibles si los dos componentes del
compuesto tienen existencia independiente, o si el prefijo sigue funcionando
como tal en la lengua moderna; así, serían incorrectas divisiones etimológicas
como *arz- / obispo, *pen- / ínsula, *arc- / ángel, etc., puesto que arz-, pen-
y arc- no son partículas que hoy puedan considerarse prefijos. Tampoco es
posible la división tras el prefijo, si la forma que queda aislada no es una
palabra existente en la lengua; así, sería incorrecta una división como *in-/
erme (‘indefenso, sin armas’), puesto que «erme» no quiere decir nada en
español. b)Se
pueden dividir coincidiendo con el silabeo de la palabra: no- / sotros, de- /
samparo, hispa- / noamericano, etc. 2.2.Dos
o más vocales seguidas nunca se separan al final de renglón, formen diptongo,
triptongo o hiato. La única excepción se da si las vocales que van seguidas
forman parte de dos elementos distintos de una palabra compuesta: contra- /
espionaje, hispano- / americano. 2.3.
Cuando la primera sílaba de una palabra es una vocal, no se dejará esta letra
sola al final del renglón: amis- / tad, y no *a- / mistad. Si esta vocal va
precedida de una h, sí puede dejarse esta primera sílaba separada al final de
línea: he- / rederos. 2.4.
A diferencia de lo establecido en normas ortográficas anteriores, cuando una
palabra tenga h intercalada no se colocará delante de esta letra el guion de
final de línea, con el fin de no romper sílabas ni secuencias vocálicas (no hay
que olvidar que la h es una letra «muda»): alhón- / diga o alhóndi- / ga, y no
*al- / hóndiga; al- / mohada o almoha- / da, y no *almo- / hada; prohi- / bir,
y no *pro- / hibir; inhu- / mano o inhuma- / no, y no *in- / humano; de- /
sahucio o desahu- / cio, y no *des- / haucio ni *desa- / hucio. La única
excepción son los casos en que la h intercalada precede a los diptongos ie, ue,
en que sí puede colocarse el guion de final de línea delante de la h: des- /
hielo, des- / hierba, vi- / huela, des- / huesar; aquí la h sí es principio de
sílaba y la vocal posterior es, en realidad, una semiconsonante, por lo que, en
estos casos, el guion respeta la norma de no romper sílabas ni secuencias
vocálicas. 2.5.
Cuando la x va seguida de vocal, es indisociable de esta en la escritura, de
forma que el guion de final de línea debe colocarse delante de la x: bo- / xeo,
Alei- / xandre. Si va seguida de consonante, la x forma sílaba con la vocal
precedente: ex- / traño, ex- / ceso. 2.6.
En cuanto a la división a final de renglón de grupos de consonantes, deben
tenerse en cuenta las consideraciones siguientes: a)Los
dígrafos o letras dobles ch, ll y r, no se pueden dividir con guion de final de
línea, ya que representan, cada uno de ellos, un solo sonido: ca- / lle, pe- /
rro, pena- / cho. Cuando en una palabra compuesta de dos formantes, el segundo
de ellos se escribe con rr por ir el sonido /rr/ en posición intervocálica,
debe mantenerse esta grafía doble a principio de renglón, como si todo el
compuesto hubiese sido escrito dentro de la misma línea: vice- / rrector,
Villa- / rreal, pre- / rrománico. Por tanto, al dividir este tipo de palabras
compuestas, no debe devolverse a cada uno de sus componentes la grafía que
tienen cuando se escriben como palabras aisladas:infra- / rrojo, y no *infra- /
rojo. b)Cuando
en una palabra aparecen dos consonantes seguidas, iguales o diferentes,
generalmente la primera pertenece a la sílaba anterior y la segunda a la sílaba
siguiente: con - ten - to, es - pal - da, per - fec - ción, in - novación. c)Los
grupos formados por una consonante seguida de l o r, como bl, cl, fl, gl, kl,
pl, br, cr, dr, fr, gr, kr, pr, tr, siempre inician sílaba y no pueden
separarse: de- / clarar, redo- / blar, incum- / plir, su- / primir, con- /
trariado. No obstante, cuando las secuencias br y bl surgen por la adición de
un prefijo a otra palabra, sí pueden separarse, puesto que cada consonante
pertenece a una sílaba distinta: sub- / rayar, ab- / rogar, sub- / lunar. d)
La secuencia de consonantes tl tiende a pronunciarse en sílabas distintas en la
mayor parte de la Península Ibérica (at - las, at - le - ta), mientras que en
Hispanoamérica, especialmente en México y en los territorios donde se emplean
con cierta frecuencia voces de origen náhuatl (en las que este grupo es inseparable:
tla - co -te, cen - zon - tle), en Canarias y en algunas áreas peninsulares se
pronuncian dentro de la misma sílaba (a - tlas, a - tle - ta). Dentro de
Hispanoamérica constituye una excepción el caso de Puerto Rico, donde cada
consonante se pronuncia en una sílaba distinta. Teniendo en cuenta estas
diferencias, el grupo tl podrá separarse o no con guion de final de línea según
que las consonantes que lo componen se articulen en sílabas distintas o dentro
de la misma sílaba: at- / leta, atle- / ta. e)Los
grupos formados por las consonantes st, ls, ns, rs, ds, bs siempre cierran
sílaba y no deben separarse: ist- / mo, sols- / ticio, cons- / trucción,
supers- / ticioso, ads- / cripción, abs- / tenerse. f)Cuando
tres consonantes van seguidas en una palabra, se reparten entre dos sílabas
teniendo siempre en cuenta la inseparabilidad de los grupos señalados
anteriormente (®2.6c y e). Así pues, la tercera consonante que se ha sumado a
estos grupos formará parte de la sílaba anterior (en el caso de los grupos detallados
en el apartado c) o de la posterior (en el caso de los grupos detallados en el
apartado e): con- / glomerado, des- / plazar, con- / fraternizar, cons- /
tante, pers- / picaz. g)Cuando
las consonantes consecutivas en una palabra son cuatro, las dos primeras
pertenecen a la primera sílaba y las dos últimas a la segunda, y así deben
separarse: cons- / treñir, abs- / tracto, ads- / cribir. 2.7.Es
preferible no dividir las palabras procedentes de otras lenguas al final de
renglón, a no ser que se conozcan las reglas vigentes para ello en los idiomas
respectivos. 2.8.Las
abreviaturas y las siglas no se dividen nunca al final de renglón. Solo los
acrónimos que se han incorporado al léxico general pueden dividirse con guion
de final de línea: si- / da, lá- / ser, ov- / ni. 2.9.Cuando
coincide con el final de línea un guion de los que se usan para formar
compuestos, debe repetirse este signo al comienzo de la línea siguiente, para
evitar que quien lee considere que la palabra compuesta se escribe sin guion: teórico-
/ -práctico, crédito- / -vivienda. También es necesaria esta repetición del
guion en los usos estilísticos que hemos reseñando en el párrafo 1.3. Por el
contrario, de esta norma deben excluirse los nombres y apellidos compuestos, ya
que, en ese caso, la mayúscula inicial del segundo componente indica de forma
suficiente que el guion no es meramente de final de línea, al no existir en
español la posibilidad de insertar letras mayúsculas dentro de una palabra:
Calvo- / Sotelo no podría interpretarse más que como Calvo-Sotelo (y nunca
*CalvoSotelo). 2.10.Las
expresiones numéricas, tanto las escritas en números romanos como en números
arábigos, deben escribirse enteras dentro de la misma línea: *Juan XX- / III,
*1 325 / 000 pts. 2.11.En
el ámbito de la composición tipográfíca de textos, suelen hacerse las
recomendaciones siguientes: a)Es
conveniente evitar las particiones que generen voces malsonantes: artí- / culo,
tor- / pedo, Chi- / cago; o puedan dar lugar a malentendidos: El Gobier- / no
aprobó la ley. b)Se
recomienda no dividir palabras de solo cuatro letras. c)Se
procurará evitar que, al dividir una palabra, queden al final o al principio de
renglón dos sílabas iguales seguidas: Me dijo que que- / ría ir al cine. d)Después
de punto y seguido, se procurará no dejar al final de línea una sílaba de menos
de tres letras: El sábado fuimos de excursión. Co- / mimos en una tasca muy
barata. Mejor: Comi- / mos... e)La
última línea de un párrafo no deberá tener menos de cinco caracteres, sin
contar el signo de puntuación que corresponda. 3.
Uso del guion en obras de contenido lingüístico. 3.1.Para
marcar la separación entre las sílabas que componen una palabra. En este caso,
el guion se escribe entre espacios en blanco: ca - len - da - rio. 3.2.1.Cuando
se antepone el guion a una parte de una palabra (sílaba, morfema, etc.), se
indica que esta parte va en posición final de palabra: -illo, -idad, -ar. En
este caso, si a la sílaba que precede al morfema o elemento compositivo le
corresponde llevar tilde, esta aparecerá sobre el guion: -´fago (litófago). 3.2.2.Cuando
el guion se pospone a una parte de la palabra, se indica que esa parte va en
posición inicial: post-, re-, cant-. 3.2.3.Si
una parte de una palabra se coloca entre guiones, se indica que aparece en interior
de palabra: -ec-, -in-, -bl-. *gulimia.
®bulimia. h.
1. Novena letra del abecedario español y octava del orden latino internacional.
Su nombre es femenino: (la) hache (no *el hache, ya que el nombre de esta letra
es una de las excepciones a la regla que exige el empleo de la forma el del
artículo ante nombres femeninos que comienzan por /a/ tónica; ® el, ?); su
plural es haches. 2.
Esta letra no representa, en el español estándar actual, ningún sonido, aunque
hasta mediados del siglo XVI se pronunciaba, en determinados casos
(concretamente cuando procedía de f inicial latina), de forma parecida a como
se pronuncia hoy la h aspirada inglesa. Esta aspiración aún se conserva como
rasgo dialectal en Andalucía, Extremadura, Canarias y otras zonas de España y
América. A veces, la aspiración llega casi a convertirse en el sonido velar
fricativo sordo /j/, pronunciación que en algún caso ha tomado carta de
naturaleza en la escritura; así ha ocurrido, por ejemplo, con la palabra jondo
(= hondo, del lat. fundus) con que se designa el cante más genuinamente
andaluz, caracterizado por su profundo sentimiento, o con el verbo jalar,
variante de halar usada en varios países americanos. En algunos extranjerismos
usados corrientemente en español (generalmente tomados del inglés o del alemán,
pero también de otras lenguas como el árabe), así como en algunos nombres
propios extranjeros y sus derivados, la h se pronuncia también aspirada o con
sonido cercano al de /j/: hippy, holding, hachís, hamudí, Hawai (hawaiano),
Hegel (hegeliano), etc. 3.
En las palabras que contienen los diptongos /ua/, /ue/, /ui/ en posición
inicial o en posición interior a comienzo de sílaba, y que se escriben con h
antepuesta (hua-, hue-, hui-), se suele pronunciar ante el diptongo un leve
sonido consonántico cercano a una /g/: *[guáko, guéso, guébo, guíra, aguáte,
pariguéla, desguesár] por huaco, hueso, huevo, huira, ahuate, parihuela,
deshuesar. Esta pronunciación ha quedado, a veces, fijada en la escritura, y
así, algunas palabras que comienzan por hua-, hue- o hui- pueden escribirse
también con gua-, güe- y güi-, respectivamente, como huaca, huacal, huachalomo,
huachar, huachinango, huaco, huairuro, huaje, huamúchil, huao, huaquear,
huemul, huero, huillín, huipil, huiro, etc., escritas tambiénguaca, guacal,
guachalomo, guachar, guachinango, guaco, guairuro, guaje, guamúchil, guao,
guaquear, güemul, güero, güillín, güipil, güiro, etc. 4.
El grupo hi en posición inicial de palabra seguido de una e tónica se pronuncia
normalmente como el sonido palatal sonoro /y/(® y1), salvo detrás de pausa o de
palabra que termina en vocal, en que la pronunciación oscila entre [ié] y [yé].
Así, es normal que palabras como hierro, hielo, hierba, hiedra se pronuncien
[yérro, yélo, yérba, yédra]. También esta pronunciación se ha fijado en algún
caso en la escritura, como ha ocurrido con las palabras hiedra y hierba, y con
algunos derivados de esta última, que pueden escribirse también yedra, yerba,
yerbajo, etc. En el Río de la Plata, las formas hierba y yerba no son simples
variantes gráficas, sino que aluden a conceptos diferentes: mientras que hierba
designa cualquier planta pequeña de tallo tierno, yerba designa solo la que se
emplea para preparar el mate. 5.
La letra h puede aparecer en español delante de cualquiera de las cinco vocales
(hálito, heno, hilo, alcohol, ahumar). Solo en el caso de unas pocas palabras
de origen extranjero aparece h ante consonante. Se trata de mihrab, ohm y sus
derivados, y brahmán y los suyos. En posición final de palabra aparece en
algunas interjecciones: bah, oh, ah, eh. h.
hacera.
hégira.
héjira.
heliostato
o helióstato. hemiplejia
o hemiplejía. heterósfera
o heterosfera. HIATO.
hidromancia
o hidromancía. hidrósfera
o hidrosfera. himen.
hipocondría.
hipocondríaco,
ca o hipocondriaco, ca. homósfera
u homosfera. hora1.
1.
A buena hora o a buenas horas. 2.
De buena hora. 3.
En buena hora. 4.
En hora buena. 5.
En mala hora. 6.
Hacer hora o hacer horas. 7.
Horas y horas u horas de horas. 8.
Hora extra. 9.
Hora pico o punta y hora valle. HORA2.
hacera.
® acera. hégira.
1. ‘Era musulmana’. Esta palabra procede de una voz árabe que significa
‘huida’, pues fue la huida de Mahoma de La Meca a Medina el acontecimiento que
se tomó como punto de partida para el cómputo de la era musulmana: «El pasaje
[...] se debe a un autor del siglo VII a VIII de la hégira» (Caro Baroja
Tecnología [Esp. 1969]). Esta es la grafía de uso mayoritario, aunque la
variante héjira también es válida: «Los almorávides fueron expulsados de
Córdoba el año 539 de la héjira» (MndzPidal Poesía [Esp. 1924-57]). No se
considera correcto el uso de la grafía *égira. 2.
Además del sentido antes expuesto, es frecuente y admisible el empleo de hégira
con el significado de ‘huida, emigración’ que tiene su étimo árabe: «Tuvo que
dirigir la hégira del pueblo mormón americano hasta Salt Lake en Utah»
(VqzMontalbán Galíndez [Esp. 1990]). 3.
No debe usarse este término con el significado de ‘mandato’, error debido a su
confusión con égida, término que, por otra parte, tampoco debe usarse con este
sentido (® égida): *«Bajo la hégira de un gobierno postcastrista» (Diario
[EE. UU.] 3.7.97). héjira.
® hégira. heliostato
o helióstato. ‘Aparato que refleja la luz solar’. Ambas acentuaciones son
correctas. Como ha ocurrido en la mayoría de las palabras españolas con esta
terminación (del gr. statós ‘estable’), la forma llana está desplazando hoy en
el uso a la forma etimológica esdrújula. (® aerostato o aeróstato; giróstato o
girostato; reostato o reóstato; termostato o termóstato). hemiplejia
o hemiplejía. ® -plejia o -plejía. heterósfera
o heterosfera. ® -sfera. HIATO.
1. Es la secuencia de dos vocales que se pronuncian en sílabas distintas: grú -
a, pa - ís, ca - er, dis - cu - tí - ais. Desde el punto de vista fonético, son
hiatos las combinaciones de una vocal abierta (a, e, o) átona seguida de una
vocal cerrada (i, u) tónica: raíz, laúd, reír, transeúnte, oír; de una cerrada
tónica seguida de una abierta átona: María, ríe, frío, cacatúa, acentúe, búho;
de dos vocales abiertas distintas[1]: caer, aorta, teatro, etéreo, coágulo,
poeta; y de dos vocales iguales: azahar, poseer, chiita, alcohol, aunque a
menudo, especialmente cuando las dos vocales son átonas —reencuentro, cooperar,
etc.—, se reducen a una sola en la pronunciación espontánea. 2.
Las otras combinaciones posibles de dos vocales (salvo la secuencia de una
vocal abierta tónica seguida de una cerrada átona, que forma siempre diptongo
en español) se pueden pronunciar como hiatos o como diptongos (® DIPTONGO, 1 y
2), dependiendo de diversos factores: las palabras concretas en las que se
encuentren incluidas, el origen geográfico o social del hablante (® 4 y 5), el
mayor o menor esmero en la pronunciación, etc. No obstante, con el fin de
evitar vacilaciones en la consideración como hiato o como diptongo de una
determinada combinación vocálica dentro de una palabra, las secuencias
vocálicas distintas de las descritas en el primer párrafo se considerarán
siempre diptongos a efectos de acentuación gráfica (® TILDE2, 2.1.1 y 2.2.1). 3.
La h intercalada no tiene ninguna implicación en la consideración como hiato o como
diptongo de una determinada secuencia vocálica. Así, hay grupos de vocales con
h intermedia que forman diptongo: ahijado, ahumar, prohibir, y otros que forman
hiato: ahínco, turbohélice, prohíbe. 4.
Tanto en el español de España como en el de América, existe una tendencia
antihiática muy marcada en el habla de las personas de bajo nivel
sociocultural, lo que provoca que determinadas secuencias vocálicas que son
hiatos en el habla culta se pronuncien como diptongos entre hablantes poco
instruidos, con el consiguiente cierre en el timbre de la vocal átona. Así,
deben evitarse pronunciaciones como *[golpiár] por golpear, *[akordión] por
acordeón, *[kuéte] por cohete, *[pelié] porpeleé, etc. No obstante, en algunos
países de América, particularmente en México, este fenómeno puede darse incluso
en el nivel culto. 5.
En América es muy frecuente, y no está marcada social o culturalmente, la
pronunciación como diptongos de combinaciones vocálicas formadas por una vocal
cerrada átona y una vocal abierta tónica, o por dos vocales cerradas distintas,
combinaciones que, por el contrario, se pronuncian mayoritariamente como hiatos
en el español de España y de algunas zonas de América, como la Argentina y
Ecuador. Así, la palabra guion se pronuncia como bisílaba, debido al hiato, en
España y en algunas zonas de América (gui - on), y como monosílaba, debido al
diptongo, en otras áreas americanas (guion); lo mismo sucede con jesuita, que
vacila, según las zonas, entre el hiato (je - su - i - ta) y el diptongo (je -
sui - ta). Sobre la acentuación gráfica de las palabras que incluyen estas
combinaciones vocálicas, ® TILDE2, 2.1. [1]Aunque,
en el habla, la secuencia de dos vocales abiertas —especialmente cuando ninguna
de ellas es tónica— puede articularse como diptongo, esta combinación vocálica
se considera siempre hiato desde el punto de vista normativo. hidromancia
o hidromancía. ® -mancia o -mancía. hidrósfera
o hidrosfera. ® -sfera. himen.
‘Membrana de la vagina’. Se tilda solamente su plural esdrújulo hímenes. hipocondría.
‘Preocupación extrema por la salud, de carácter patológico’. No es correcta la
forma *hipocondria [ipokóndria]. hipocondríaco,
ca o hipocondriaco, ca. ® -íaco o -iaco. homósfera
u homosfera. ® -sfera. hora1.
‘Cada una de las veinticuatro partes en que se divide el día’. Este sustantivo
femenino forma parte de numerosas locuciones, de las cuales merecen comentarse
las siguientes: 1.A
buena hora o a buenas horas. Para expresar irónicamente que algo se produce
cuando ya ha pasado el momento oportuno, pueden usarse indistintamente ambas
formas; en España es más frecuente su empleo en plural, por analogía con la
locución más larga y de igual sentido a buenas horas, mangas verdes: «—Hemos
encargado que consigan un reemplazo. —A buena hora» (Ribeyro Santiago [Perú
1995]); «¡A buenas horas se acordaba de legalizar la situación!» (José Keaton
[Esp. 1991]); «—Y mi reputación, ¿qué? —A buenas horas, mangas verdes»
(Mendizábal Cuponazo[Esp. 1992]). Estas locuciones también se utilizan para
expresar la negativa o el rechazo del hablante ante lo que se enuncia a
continuación: «—El que busque ayuntamiento, que afloje. [...] Y si no, que se
trabaje a las féminas por la cara. —¡A buena hora dejo yo que todos sigan tu
política!» (Rellán Crónica [Esp. 1985]); «A buenas horas le iba a avasallar
nadie a él» (MtnGaite Fragmentos [Esp. 1976]). Con
el sentido de ‘en un momento adecuado u oportuno, con tiempo suficiente’ se
emplea solo en singular: «Llegó [usted] a buena hora. Mi madre está por servir
el almuerzo» (Montero Trenza [Cuba 1987]); «Si llego a buena hora no se
inquietan» (LpzPáez Herlinda [Méx. 1993]). No debe confundirse con en buena
hora (®3). 2.
De buena hora. Esta locución adverbial, de poco uso en español, es traducción
del francés de bonne heure y significa ‘temprano’: «Para se recoger [las aves]
de buena hora a sus aposientos [sic]» (Ciruelo Reprobación [Esp. c1530] II, 5);
«Saliste conmigo esta mañana, de muy buena hora» (SchsSinisterra Lope [Esp.
1986]). Es preferible usar el adverbio español temprano, que además es más
breve. 3.
En buena hora. Locución adverbial que expresa conformidad o aprobación ante lo
que se enuncia a continuación: «Ya la propia avenida Eldorado, en buena hora
adornada con grandes esculturas, tiene también su culto al desgreño» (Tiempo
[Col.] 16.11.94). No debe confundirse con a buena hora (® 1). 4.
En hora buena. ® ENHORABUENA. 5.
En mala hora. Locución adverbial que expresa desaprobación o disgusto ante lo
que se enuncia a continuación: «En mala hora vinieron [ustedes] y nos pagaron
la hospitalidad dejando el país lleno de huevos de serpiente» (VqzMontalbán
Galíndez [Esp. 1990]). Con este sentido, no debe usarse la expresión *a mala
hora: *«Ludo recordó que a mala hora le había dicho que esa casa era suya»
(Ribeyro Geniecillos [Perú 1983]). 6.
Hacer hora o hacer horas. Hacer hora se emplea con el mismo sentido que la
locución de uso más general hacer tiempo (‘entretenerse esperando a que llegue
el momento oportuno para algo’): «Al poco tiempo decidí que hacer hora en la
calle me atraía más que quedarme en el colegio» (GaSoubriet Bruna [Esp. 1990]);
«Estoy haciendo hora, el avión de Bob está atrasado» (Serrano Vida [Chile
1995]). No debe confundirse con la expresión hacer horas, que significa ‘hacer
horas extraordinarias’: «—Le darán otro trabajo que pueda hacer. —Pero ganará
menos. No podrá hacer horas» (Signes Antonio [Esp. 1976]). 7.
Horas y horas u horas de horas. Ambas locuciones significan ‘durante horas,
mucho tiempo seguido’. La primera es la de uso más general, mientras que la
segunda se emplea en algunos países de América como Perú, Chile, Venezuela,
Colombia, Costa Rica y Ecuador: «Lo ven sentado, columpiándose suavemente en la
mecedora, mudo y pasmado, horas de horas» (Vargas Llosa Tía [Perú 1977]); «Me
paso, horas de horas, mirando y suspirando» (Araya Luna [Chile 1982]); «Pasé
horas de horas en el muelle, viendo llegar los barcos» (Rossi María
[C. Rica 1985]); «Allí ha esperado horas de horas» (Aguilera Tigre [Ecuad.
1955]). 8.
Hora extra. ® EXTRA, 1. 9.Hora
pico o punta y hora valle.® PICO, PUNTA y VALLE, 1. HORA2.
La hora es la indicación del momento en que sucede o se hace una cosa en
relación con cada una de las veinticuatro partes en que se divide el día (®
hora1). 1.La
pregunta que corresponde a la indicación de la hora se formula, en la lengua
culta, en singular: ¿Qué hora es? (en ella, la palabra «hora» tiene el sentido
genérico de ‘momento del día’). Su formulación en plural (¿Qué horas son?) es
admisible, aunque menos recomendable, y se usa con cierta frecuencia en algunos
países hispanoamericanos, especialmente en el nivel popular: «—¿Qué horas son,
compa? —Van a dar las cinco» (Campos Carne [Méx. 1982]); «—¿Qué horas son? —La
una casi» (Gamboa Páginas [Col. 1998]); «—¿Qué horas son, Ireneo? [...] —Faltan
cuatro minutos para las ocho» (Borges Ficciones [Arg. 1944-56]). Solo es normal
el plural en la frase hecha de intención reprobatoria ¿qué horas son estas?:
«¡Oiga! ¿Cómo que qué horas son estas de llamar? ¡Pero si ha sido usted
quien...!» (GaMay Operación [Esp. 1991]). En la respuesta, el verbo va en
singular si se trata de la una (Es la una y diez) y en plural en el resto de
los casos (Son las diez y media; Son las dos menos cuarto). 2.Para
expresar la hora se utiliza la serie de los números cardinales, de acuerdo con
dos modelos diferentes: a)Aquel
en que se utilizan solo los números del 1 al 12 y se añade, en caso de ser
necesario, la indicación del tramo del día en el que se incluye la hora que se
expresa: «de la mañana» (desde que sale el sol hasta el mediodía, o desde la
medianoche hasta que amanece): A las nueve de la mañana hacía ya un calor
insoportable; Me desperté a las tres de la mañana y ya no pude conciliar el
sueño; «de la tarde» (desde el mediodía hasta que el sol se pone): Contraerán
matrimonio mañana, a la una de la tarde; Falleció en su casa a las seis y
cuarto de la tarde; «de la noche» (desde que anochece hasta la medianoche): No
llegaron hasta pasadas las once de la noche; La puerta se cierra a las doce en
punto de la noche; «de la madrugada» (desde la medianoche hasta que amanece): A
las tres de la madrugada el frío era insoportable; Una llamada telefónica lo
despertó a las cuatro y media de la madrugada. No es correcta la expresión
*doce de la tarde, usada en lugar de doce de la mañana, del día o del mediodía.
Para indicar las principales fracciones horarias se utilizan las expresiones en
punto, y cuarto, y media y menos cuarto; en algunos países americanos como
Chile, Venezuela, Perú, México y Ecuador, en lugar de menos cuarto se emplea la
fórmula un o al [Méx.] cuarto para...: «Empiezo muy temprano, un cuarto para
las siete» (Época [Chile] 11.7.97); «Era un cuarto para las diez» (Vargas
LlosaConversación [Perú 1969]); «El sol sale a un cuarto para las seis» (Morón
Gallo [Ven. 1986]); «Al cuarto para la una cierra el templo» (Elizondo Setenta
[Méx. 1987]). El modelo de doce horas es el más utilizado cuando la hora se
escribe con letras, y el más común en textos literarios y periodísticos. No
obstante, este sistema también puede utilizarse si se opta por escribir la hora
con cifras; pero, en ese caso, para evitar ambigüedades, deben emplearse, tras
los números, las abreviaturas a. m. (del lat. ante merídiem ‘antes del
mediodía’) y p. m. (del lat. post merídiem ‘después del mediodía’):
5.30 a. m. (‘cinco de la mañana o de la madrugada’) y
5.30 p. m. (‘cinco de la tarde’). Para las doce de la mañana se
recomienda el empleo de la abreviatura m. (del lat. meridies ‘mediodía’):
«Estudiantes con carné, gratis antes de las 12 m.» (Tiempo [Col.] 28.4.97). b)Aquel
en que se utilizan los números del 0 (para las doce de la noche) al 23, que
presenta la ventaja de no requerir precisiones adicionales, ya que cada hora
del día le corresponde un número diferente. Este modelo se expresa con
preferencia en cifras, en lugar de letras, y se usa especialmente en contextos
en que se requiere la máxima precisión con el mínimo de elementos: El autobús
saldrá a las 15.30 h de la plaza de España. Aunque es menos común su empleo
cuando la hora se escribe con letras, no faltan ejemplos de ello en contextos
particulares, como demuestran los ejemplos siguientes: «Ingresó el 10 de
octubre de 1930, a las diecinueve horas» (Baroja Vuelta [Esp. 1944-49]); «El
sol se había puesto a las diecisiete y, a pesar de las nubes, pude bajar un par
de astros» (Fogwill Cantos [Arg. 1998]); «[La campaña] comenzará oficialmente a
las cero horas del viernes» (Vanguardia [Esp.] 2.11.95). 3.
Como ya hemos visto, la expresión de las horas puede hacerse mediante letras o
mediante números, y ello depende, básicamente, del tipo de texto de que se
trate: a)
En textos literarios y periodísticos, así como en cualquier otro tipo de texto
en que la precisión horaria no es un factor de especial relevancia, la hora se
escribe preferentemente con letras: Su padre lo llamó a las diez de la noche
para recordarle que debía acompañarlo al médico al día siguiente. b)En
horarios, convocatorias, actas, informes técnicos o científicos y cualquier
otro tipo de texto en que la precisión en la indicación de la hora es un factor
relevante, se utilizan preferentemente las cifras: La cena se servirá a las
22.30 en el comedor principal. Se ruega puntualidad. No
es recomendable mezclar el uso de letras y cifras; así, es preferible escribir
las diez de la noche que las 10 de la noche. En
el uso de letras o cifras también influye el hecho de que se trate de horas
exactas o aproximadas. En la expresión aproximada de las horas no suelen
utilizarse cifras, sino letras, y se emplean fórmulas como alrededor de, hacia,
y pico (® pico, 2), pasadas, etc.: «La orquesta debía comenzar a las ocho y
eran las diez pasadas» (Vargas Llosa Casa [Perú 1966]);«Hacia las ocho de la
tarde dieron por acabada la audiencia» (GaPavón Reinado [Esp. 1968]); «Aparecía
por la clínica diariamente, alrededor de las cinco de la tarde» (Marsé Tardes
[Esp. 1966]); «Serían las dos y pico de la tarde» (Chávez Batallador [Méx.
1986]). Cuando se expresan horas exactas, puede optarse por utilizar letras o
números, teniendo en cuenta las preferencias señaladas anteriormente en función
del tipo de texto. 4.Cuando
se utilizan cifras en la expresión de la hora, hay que tener en cuenta lo
siguiente: a)Para
separar las horas de los minutos, puede optarse por el uso del punto o de los
dos puntos (® PUNTO, 3.1 y DOS PUNTOS, 2.1): 17.30 o 17:30. b)
Opcionalmente, puede emplearse tras las cifras el símbolo h (‘hora’), que, como
todos los símbolos, debe escribirse sin punto (salvo, naturalmente, que se
trate del punto que marca el final del enunciado): 17.30 h o 17:30 h. También
es posible desglosar la mención de horas y minutos, e incluso segundos,
utilizando para ello los símbolos correspondientes: La bomba se lanzó a las 15
h 24 min 12 s en un remoto paraje de Siberia. Este desglose es más común cuando
se quiere expresar no tanto el momento en que ocurre un hecho, como su
duración, especialmente en contextos científicos, deportivos y cualesquiera
otros en que la precisión es esencial: El período de rotación de Marte es de 24
h 37 min 23 s; El primer clasificado hizo un tiempo de 13 h 35 min 14 s; El
tiempo de cocción es de 2 h 40 min. c)
Las horas en punto se expresan mediante dos ceros en el lugar que corresponde a
los minutos: 22.00 o 22:00. Pueden omitirse los dos ceros si tras la indicación
de la hora se escribe el símbolo h(® b): El acto comenzará a las 22 h. d)
Cuando se utilicen las abreviaturasa. m., m. y p. m. (® 2a), no debe
usarse, además, el símbolo h, por ser evidente que se trata de una referencia
horaria. Lo correcto es escribir 17.30 h, 5.30 p. m. (o 17:30 h, 5:30 p. m.). i.
1. Décima letra del abecedario español y novena del orden latino internacional.
Su nombre es femenino: (la) i; su plural es íes. También, para distinguirla de
la i griega (® y1), recibe el nombre de i latina. 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido vocálico /i/. En la
formación de hiatos y diptongos, la i forma parte, junto con la u, de las
llamadas vocales cerradas o débiles. 3.
En posición inicial de palabra, seguida de otra vocal (normalmente /e/, caso en
que se escribe con h antepuesta, ® h, 3), se articula generalmente como el
sonido palatal sonoro /y/ (® y1): [yatrojénia] por iatrogenia, [yóta] por iota,
[yérba] por hierba, [yélo] por hielo, etc. (aunque, en la pronunciación
esmerada, suele articularse como /i/: [iatrojénico, ióta, iérba, iélo]). La
pronunciación general antes descrita ha dado lugar a la existencia de variantes
gráficas en que la i- o la hi- se sustituyen por y: yatrogenia, yerba, yelo,
etc. 4.
Debe evitarse la pronunciación de la /i/ átona como /e/: *[melitár] por
militar, *[medesína, medezína] por medicina. 5.
El sonido /i/ puede ser representado también por la letra y. Esto ocurre en los
casos siguientes: a)
Cuando se trata de la conjunción copulativa y (® y2): coser y cantar, Juan y
Antonio, este y aquel. b)
Cuando el sonido /i/ va en posición final de palabra y está precedido de otra
vocal con la que forma diptongo, o de dos con las que forma triptongo: ay,
estoy, verdegay, Uruguay, buey, rey, muy, etc. (hay algunas excepciones:
saharaui, bonsái, jai, samurái, agnusdéi). Fuera
de estos dos casos, puede encontrarse la grafía y con valor vocálico en algunos
topónimos y antropónimos peninsulares: Ayllón, Goytisolo, Ynduráin, Yrigoyen,
etc., vestigio de la antigua ortografía castellana, en que era frecuente el empleo
de y con valor de /i/ en cualquier posición. i.
-íaco,
ca o -iaco, ca. Iberia.
ibérico,
ca. ibero,
ra o íbero, ra. íleon. ilíaco,
ca o iliaco, ca. ilion.
Ilión.
imagen. *inconciente. informar.
INTERROGACIÓN
Y EXCLAMACIÓN (SIGNOS DE). 1.
Signos de interrogación. 2.
Signos de exclamación. 3.
Indicaciones sobre el uso correcto de ambos signos. 4.
Otros usos de los signos de interrogación y de exclamación. intervalo.
Ío.
ion
o ión. ionósfera
o ionosfera. istmo.
*itsmo.
-íaco,
ca o -iaco, ca. 1. Sufijo que sirve para formar, a partir de un nombre común o
propio, adjetivos que indican relación: cardíaco o cardiaco ‘del corazón’,
dionisíaco o dionisiaco ‘del dios griego Dioniso’, austríaco o austriaco ‘de
Austria’. 2.
Las palabras formadas con este sufijo presentan dos variantes acentuales:
cardíaco o cardiaco, maníaco o maniaco, etc. La acentuación etimológica latina
es -íaco [í - a - ko], con hiato entre las dos vocales en contacto. Pero
también es correcta la acentuación llana -iaco [iá - ko], con diptongo en lugar
de hiato. En el español americano, la norma culta prefiere la acentuación
esdrújula ([kardíako], [maníako], etc.). En el español de España, es más
corriente la pronunciación llana ([kardiáko], [maniáko], etc.), aunque al escribir
suelen ser más frecuentes las grafías con tilde. Esta disociación debe ser
evitada: es preferible la adecuación entre el uso oral y el escrito, de manera
que quien pronuncie un hiato [í - a - ko] escriba -íaco y quien pronuncie un
diptongo [iá - ko] escriba -iaco. 3.
Muchos adjetivos con esta terminación han caído en desuso. Así, en el español
actual se prefiere, por ejemplo, bosnio a bosníaco o bosniaco, cleptómano a
cleptomaníaco o cleptomaniaco, dipsómano a dipsomaníaco o dipsomaniaco, egipcio
a egipcíaco o egipciaco, olímpico a olimpíaco u olimpiaco, peloponesio a
peloponesíaco o peloponesiaco, sirio a siríaco o siriaco. Iberia.
® ibero o íbero. ibérico,
ca. ® ibero o íbero, 2. ibero,
ra o íbero, ra. 1. ‘De Iberia’ y, especialmente, ‘de un pueblo hispánico
prerromano que habitaba el Levante peninsular’. Ambas acentuaciones son
correctas: la forma llana ibero, acorde con el étimo latino de esta voz, es la
preferida en el uso y la más recomendable; pero también se documenta, y es
válida, la forma esdrújula íbero. (® celtíbero o celtibero). 2.
Normalmente solo se usa en relación con la antigua Iberia, nombre con que era
conocida por los antiguos la parte oriental, primero, y, después, toda la
Península Ibérica. No es recomendable su empleo hoy como sinónimo de ‘español’
u ‘oriundo de la Península Ibérica’, como se ve en este ejemplo: «Los
organizadores decidieron invitar a un matador de cada país del mundo taurino
para rendir homenaje al maestro ibero [José Mari Manzanares]» (Yucatán [Méx.]
8.9.96). En este sentido es preferible utilizar el adjetivo ibérico, ca: «Hijo
ilegítimo de un emigrante ibérico, heredó de él una tremenda bronca a todo
cuanto sonara a autoridad» (SepúlvedaViejo [Chile 1989]); «Es una de las arañas
más espectaculares [...] de la fauna ibérica» (Biológica n.º 24, 9.98). 3.
Iberia también es el nombre con el que era conocida por los antiguos la región
caucásica que ocupa la actual república de Georgia. íleon.
‘Porción del intestino delgado, entre el yeyuno y el ciego’ e ‘ilion (hueso de
la cadera)’. En este último sentido es preferible usar la forma ilion (®
ilion), para evitar confusiones entre ambas partes anatómicas. ilíaco,
ca o iliaco, ca. ® -íaco o -iaco. ilion.
‘Hueso de la cadera’. Esta palabra es llana: [ílion]. No debe confundirse con
la aguda Ilión (® Ilión). Existe también la variante gráfica íleon, menos
recomendable por existir un término homófono que alude a una parte anatómica
distinta (® íleon). Ilión.
Uno de los nombres de la antigua ciudad de Troya, derivado del de su fundador,
Ilos, hijo de Tros. A pesar de que en griego era esdrújula, la acentuación
tradicional en español es aguda, por lo que no debe usarse la grafía sin tilde
*Ilion, homófona de ilion (® ilion). imagen.
‘Figura, representación’. Se tilda solamente su plural esdrújulo imágenes. *inconciente.
® conciencia, 2. informar.
En el sentido de ‘hacer saber [algo a alguien]’, puede construirse de dos
maneras diferentes: a)
Lo que se hace saber se expresa mediante un complemento de régimen encabezado
por la preposición deo sobre: Informó DE su marcha a sus superiores; Informé al
comité SOBRE los peligros del recalentamiento atmosférico. Si el complemento de
régimen, en lugar de un sustantivo, es una oración subordinada encabezada por
la conjunción que, es correcto el empleo conjunto de la preposición y la
conjunción: Informó a sus superiores DE QUE se marchaba. Este es el régimen
habitual en la lengua culta de España, aunque, cuando el complemento es una
oración subordinada, tiende a construirse, también en España, sin preposición
(® b). El complemento de persona es, en esta construcción, el complemento
directo, pues admite la transformación en pasiva: Sus superiores fueron
informados DE su marcha / DE QUE se marchaba). Por ello, deben emplearse las
formas pronominales lo(s), para referente masculino, yla(s), para referente
femenino: Lo/La informaron DE QUE su petición había sido denegada. No obstante,
también se admite el uso de le para el masculino: Le informaron [a Juan] DE QUE
su petición había sido denegada (® LEíSMO). b)
Lo que se hace saber se expresa mediante un complemento directo y se construye
sin preposición. Este es el régimen habitual en la mayor parte de América:
Informó la novedad a sus superiores; Se la informó. El complemento de persona
es indirecto y, por tanto, la forma pronominal que debe utilizarse es le(s) (o
se, si el complemento directo está representado por medio del pronombre
correspondiente): Le informaron [a Juan o a María] QUE su petición había sido
denegada; Se lo informaron (no sería correcto *Lo/La informaron QUE su petición
había sido denegada; ® LOíSMO y LAíSMO). INTERROGACIóN
Y EXCLAMACIóN (SIGNOS DE). Los signos de interrogación (¿?) y de exclamación
(¡!) son signos de puntuación que sirven para representar gráficamente la
entonación interrogativa y exclamativa, respectivamente, de un enunciado. Son
signos dobles, ya que existe un signo de apertura y otro de cierre, que deben
colocarse de forma obligatoria al comienzo y al final del enunciado
correspondiente. No obstante, hay usos específicos en nuestra lengua en los que
solo se utilizan los signos de cierre (® 4a y d). 1.Signos
de interrogación. Encierran enunciados interrogativos sintácticamente
independientes, que poseen una entonación característica, compuesta por una o
más líneas oblicuas ascendentes o descendentes. Se utilizan en los casos
siguientes: a)En
enunciados interrogativos, tanto parciales —aquellos en los que la pregunta
incide solo sobre una parte del enunciado y están introducidos por pronombres o
adverbios interrogativos— como totales —aquellos en los que la pregunta incide
sobre todo el enunciado y admiten simplemente un sí o no como respuesta—:
¿Cuándo llega tu madre?; ¿Vendrás a cenar a casa esta noche? A
veces, el enunciado interrogativo parcial está solo compuesto del pronombre o
adverbio interrogativo, precedido o no de preposición: ¿Cómo?; ¿Quién?; ¿Qué?;
¿Cuándo?; ¿Por dónde?; ¿Con quién?; ¿Por qué? b)En
las llamadas interrogaciones retóricas, esto es, en enunciados interrogativos
que no son verdaderas preguntas a las que se espera que responda el
interlocutor, sino que constituyen un modo de expresar indirectamente una
afirmación (¿Acaso nos resignaremos simplemente porque hemos fracasado la
primera vez?), una exhortación (¿Por qué no te callas?), etc. A veces tienen
intención irónica (¿Se han creído ustedes que soy tonto?) o intimidatoria (¿Es
que quieres que se lo diga a tu padre y te castigue?). 2.Signos
de exclamación. Encierran enunciados exclamativos, caracterizados por su mayor
énfasis acentual y por una entonación que puede ser ascendente, descendente o
circunfleja (ascendente-descendente). Se usan en los casos siguientes: a)En
enunciados exclamativos propiamente dichos: ¡Eso es una maravilla! ¡Qué
magnífica organización! b)En
interjecciones, que son aquellas voces que se utilizan para expresar
sentimientos o estados anímicos (¡ay!, ¡bah!, ¡oh!, ¡uf!), para estimular o
incitar a la acción al interlocutor (¡ea!, ¡aúpa!), para imitar ruidos de la
realidad (¡zas!, ¡pumba!, ¡plaf!) o como fórmulas de saludo, despedida o
cortesía (¡hola!, ¡adiós!, ¡enhorabuena!). c)En
expresiones interjectivas, también llamadas interjecciones impropias, que son
aquellas palabras o grupos de palabras que, no siendo normalmente
interjecciones, pueden funcionar como tales en determinados contextos y con la
entonación exclamativa correspondiente: ¡hombre!, ¡anda!, ¡cuidado!, ¡vaya por
Dios!, ¡claro! 3.Indicaciones
sobre el uso correcto de ambos signos. Para la correcta utilización y escritura
de estos signos han de tenerse en cuenta las consideraciones siguientes: a)
Los signos de apertura (¿ ¡) son característicos del español y, por tanto, es
incorrecto suprimirlos por imitación de otras lenguas en las que únicamente se
coloca el signo final: *Qué hora es? *Qué alegría verte! Lo correcto es ¿Qué
hora es? ¡Qué alegría verte! b)Los
signos de interrogación y de exclamación se escriben sin espacio de separación
respecto de la primera y la última palabra del período que enmarcan, y con un
espacio de separación respecto de las palabras que los preceden o los siguen.
Sin embargo, cuando lo que sigue al signo de cierre es otro signo de
puntuación, este se escribe sin espacio de separación: Vamos a ver...
¡Caramba!, ¿son ya las tres?; se me ha hecho tardísimo. c)Tras
los signos de cierre puede colocarse cualquier signo de puntuación, salvo el
punto. Lógicamente, cuando la interrogación o exclamación terminan un enunciado
y sus signos de cierre equivalen a un punto, la oración siguiente ha de
comenzar con mayúscula (® MAYúSCULAS, 3.1.4.1): No he conseguido el trabajo.
¡Qué le vamos a hacer! Otra vez será. d)Los
signos de apertura (¿ ¡) se han de colocar justo donde empieza la pregunta o la
exclamación, aunque no se corresponda con el inicio del enunciado. En estos
casos, la interrogación o la exclamación se inician con minúscula (®
MAYúSCULAS, 3.1.4.2b): Por
lo demás, ¿qué aspecto tenía tu hermano? Si
encuentras trabajo, ¡qué celebración vamos a hacer! e)Los
vocativos y las construcciones u oraciones dependientes, cuando ocupan el
primer lugar del enunciado, se escriben fuera de la pregunta o de la exclamación.
Sin embargo, si están colocados al final, se consideran dentro de ellas: Raquel,
¿sabes ya cuándo vendrás? / ¿Sabes ya cuándo vendrás, Raquel? En
aquel tiempo, ¿dónde vivías? / ¿Dónde vivías en aquel tiempo? Aunque
te enfades, ¡no pienso cambiar de opinión! / ¡No pienso cambiar de opinión,
aunque te enfades! f)Cuando
se escriben seguidas varias preguntas o exclamaciones breves, se pueden
considerar como oraciones independientes, o bien como partes de un único
enunciado. En el primer caso, cada interrogación o exclamación se iniciará con
mayúscula: ¿Quién
era? ¿De dónde salió? ¿Te dijo qué quería? ¡Cállate!
¡No quiero volver a verte! ¡Márchate! En
el segundo caso, las diversas preguntas o exclamaciones se separarán por coma o
por punto y coma, y solo se iniciará con mayúscula la primera de ellas: Me
abordó en la calle y me preguntó: ¿Cómo te llamas?, ¿en qué trabajas?, ¿cuándo
naciste? ¡Qué
enfadado estaba!;¡cómo sudaba!; ¡qué voces daba! Hay
ocasiones en que la exclamación está compuesta por elementos breves que se
duplican o se triplican. En ese caso, los signos de exclamación encierran a
todos los elementos: ¡Ja, ja, ja! (si abre enunciado) o ¡ja, ja, ja! (si va
inserto dentro de un enunciado mayor). 4.Otros
usos de los signos de interrogación y de exclamación. a)
Los signos de cierre de interrogación (?) y de exclamación (!) escritos entre
paréntesis se utilizan para expresar duda o sorpresa, respectivamente, no
exentas, en la mayoría de los casos, de ironía: Tendría gracia (?) que llegara
tarde el primer día; Ha terminado la carrera con treinta años y está tan
orgulloso (!). b)Cuando
el sentido de una oración es interrogativo y exclamativo a la vez, pueden
combinarse los signos de interrogación y de exclamación. Existen dos
posibilidades: abrir con el signo de exclamación y cerrar con el de
interrogación, o viceversa: ¡Cómo te has atrevido? / ¿Cómo te has atrevido!; o
abrir y cerrar con los dos signos a la vez: ¿¡Qué estás diciendo!? / ¡¿Qué
estás diciendo?! Se recomienda esta última opción. c)En
obras literarias es posible escribir dos o tres signos de exclamación para
indicar mayor énfasis en la entonación exclamativa: ¡¡¡Traidor!!! No conviene
abusar de este empleo, ni trasladarlo a otro tipo de escritos. d)Es
frecuente el uso de los signos de interrogación en la indicación de fechas
dudosas, especialmente en obras de carácter enciclopédico, al informar del año
de nacimiento y muerte de las personas. Se recomienda colocar ambos signos, el
de apertura y el de cierre: Hernández, Gregorio (¿1576?-1636), aunque también
es posible escribir únicamente el de cierre: Hernández, Gregorio (1576?-1636). intervalo.
‘Tiempo o espacio entre dos límites’. Esta palabra es llana: [interbálo]. Son
erróneas la grafía y la pronunciación esdrújulas *intérvalo: *«Conducía [...]
en el estado de embriaguez de quien ha consumido una docena de güisquis en un
intérvalo de tiempo relativamente breve» (Abc electr. [Esp.] 10.9.97). Ío.
Nombre de la joven que, según la mitología, fue seducida por Zeus y convertida
después por este en una ternera blanca para protegerla de los celos de Hera;
hoy es también el nombre de uno de los satélites de Júpiter. Aunque en griego la
vocal tónica era la o, la pronunciación corriente en español hace tónica la i;
por tanto, debe escribirse Ío, con tilde, para señalar el hiato entre las dos
vocales. ion
o ión. ‘Átomo con carga eléctrica’. Sobre el uso de la grafía con o sin tilde, ®
guion1 o guión. ionósfera
o ionosfera. ® -sfera. istmo.
‘Lengua de tierra que une dos continentes, o una península con un continente’.
La grafía correcta es istmo, pronunciada corrientemente [ísmo], ya que en
posición final de sílaba precedida de s, la t no suele pronunciarse (® t, 4).
La forma *itsmo es incorrecta. *itsmo.
® istmo. j.
1. Undécima letra del abecedario español y décima del orden latino
internacional. Su nombre es femenino: (la) jota; su plural es jotas. 2.
Esta letra representa en la escritura el sonido consonántico velar fricativo
sordo /j/. Esta pronunciación es la normal en los dialectos del centro, este y
norte de España y en varias regiones de Hispanoamérica. Pero en los dialectos
meridionales peninsulares, en Canarias y en amplias zonas de Hispanoamérica,
existe una tendencia generalizada a la aspiración de este sonido (® h, 2):
[muhér, hamón, tehádo] por mujer, jamón, tejado. El sonido /j/ se representa
también en la escritura por la letra g ante e, i (® g,2.2) y, en algunos
nombres propios y en sus derivados, por la grafía arcaica x (® x, 3 y4). 3.
La letra j puede aparecer ante cualquier vocal (jarro, jefe, jinete, ojo,
ajuar), así como en posición final de palabra (reloj, boj, carcaj). j.
jean. jeremíaco,
ca o jeremiaco, ca. jogging. joven.
jean.
® vaquero. jeremíaco,
ca o jeremiaco, ca. ® -íaco o -iaco. jogging.
® aerobismo. joven.
‘De poca edad’. Se tilda solamente su plural esdrújulo jóvenes. Las formas con
sufijo exigen el empleo del interfijo -c- o -z-: jovencísimo, jovencito,
jovenzuelo, etc. k.
1. Duodécima letra del abecedario español y undécima del orden latino
internacional. Su nombre es femenino: (la) ka; su plural es kas. 2.
Esta letra representa siempre en la escritura el sonido consonántico velar
oclusivo sordo /k/. 3.
El sonido /k/ se representa más habitualmente en español con la letra c ante a,
o, u, delante de consonanteoen posición final de palabra (® c, 2.1), y por el
grupo qu ante e, i y, alguna vez, ante a, o (® q). 4.
Se escriben con k palabras procedentes de otras lenguas en las que se ha
intentado respetar la ortografía originaria: káiser, kiwi, kermés, krill,
kurdo, anorak, búnker. También se escriben con k algunas voces procedentes del
griego, como kappa o el prefijo kilo-. Muchas de ellas pueden también
escribirse con qu o c, como quermés, quilo-, cappa o curdo. k.
kelvin.
kilo.
kilo-.
kilogramo.
kilómetro.
kelvin.
‘Unidad de temperatura’. No lleva tilde en singular por ser una palabra llana
acabada en -n. Su plural es kélvins, con tilde, ya que la -s final va precedida
de otra consonante (® TILDE, 1.1.2). Su símbolo es K(® APéNDICE 3 ). kilo-.
Elemento compositivo prefijo que se antepone a unidades de medida para designar
otras mil veces mayores: kilogramo, kilopondio, kilovatio. La variante quilo-
está en desuso. kilo.
® kilogramo. kilogramo.
‘Unidad de peso’. Esta palabra es mayoritariamente llana en todo el ámbito
hispánico (pron. [kilográmo]), salvo en Chile, donde se usa con normalidad la
forma esdrújula kilógramo: «Una masa que aquí en la Tierra tiene un peso de 1
kilógramo, en la superficie del Sol pesaría 28» (Maza Astronomía [Chile 1988]).
La variante quilogramo está en desuso. El acortamiento kilo (o quilo, hoy raro)
ha desplazado en el uso corriente a la forma plena (® ACORTAMIENTO): «Deberé
adelgazar, he aumentado dos kilos» (Adoum Ciudad [Ecuad. 1995]). Su símbolo es
kg (® APéNDICE 3 ). kilómetro.
‘Medida de longitud’. Esta palabra es esdrújula. Son erróneas la grafía y la
pronunciación llanas *kilometro [kilométro]: *«Ese año corrió 223 kilometros
sin la ayuda de nadie» (Mundo [Esp.] 16.7.94). Su símbolo es km(® APéNDICE 3 ). l.
1. Decimotercera letra del abecedario español y duodécima del orden latino
internacional. Su nombre es femenino: (la) ele; su plural es eles. 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico
apicoalveolar lateral fricativo /l/. 3.
Es normal que la pronunciación de la letra l en posición final de sílaba o de
palabra se relaje. Es muy frecuente que esta /l/ relajada llegue a convertirse,
en el habla de algunas zonas de España e Hispanoamérica, en una /r/: *[bórsa]
por bolsa, *[mardíto] por maldito, etc., lo que debe evitarse en la
pronunciación culta. 4.
Antiguamente, el sonido /l/, en palabras de procedencia griega o latina, se
representaba con el dígrafo ll: Hellesponto [elespónto], Sibilla [sibíla],
Gallia [gália], etc. Estas palabras deben escribirse hoy con l (® Caracala). l.
libido.
liquen.
litósfera
o litosfera. lívido,
da. ll.
LLAVE.
luna.
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Principal INICIO
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Principal libido.
‘Deseo sexual’. Este sustantivo femenino es llano: [libído], como corresponde a
su etimología. Es errónea la forma esdrújula *líbido: *«La ingestión de esta
píldora puede estimular la líbido» (Abc [Esp.] 27.11.87). No debe confundirse
con el adjetivo lívido (® lívido). liquen.
‘Organismo vegetal simbiótico’. Se tilda solamente su plural esdrújulo
líquenes. litósfera
o litosfera. ® -sfera. lívido,
da. Aunque etimológicamente este adjetivo significa solamente ‘amoratado’, hoy
es más frecuente, y ha de considerarse también válido, su empleo con el sentido
de ‘intensamente pálido’. No debe confundirse con el sustantivo femenino libido
(®libido). ll.
1. Dígrafo que, por representar un solo sonido, es considerado desde 1803
decimocuarta letra del abecedario español (® ABECEDARIO, 3). Su nombre es
femenino: (la) elle; su plural es elles. 2.
Este dígrafo o letra doble, que en español solo aparece en posición inicial de
sílaba seguida de vocal (llave, calle, gallina), puede representar en la
escritura dos sonidos consonánticos distintos: a)Actualmente,
en la pronunciación normal de la mayor parte de los territorios de habla
española, representa el sonido palatal central sonoro /y/ (® y1). La
pronunciación como /y/ del dígrafo ll se conoce con el nombre de “yeísmo” (®
YEíSMO). b)
En algunas zonas y, en general, entre hablantes de pronunciación esmerada,
representa el sonido palatal lateral sonoro /ll/. La
letra ll aparece en posición final en algunas palabras de origen extranjero,
procedentes mayoritariamente del inglés, como grill [gríl] o hall [jól], en las
que representa el sonido /l/, y en algunos nombres propios de origen catalán,
como Martorell o Moll. 3.
Debe evitarse la pronunciación de ll como /li/ (*[kabálio] por caballo), con la
que algunos hablantes yeístas (esto es, que espontáneamente pronuncian la ll
como si fuera una y) tratan de diferenciar, artificialmente, la pronunciación
de ambas letras. 4.
En las palabras españolas, esta letra doble es indivisible en la escritura, de
manera que no pueden separarse sus componentes con guion de final de línea:fa-
/ lleba, no *fal- / leba. 5.
La forma mayúscula del dígrafo ll es Ll, es decir, solo la primera de las
letras que lo componen debe escribirse en mayúscula (® MAYúSCULAS, 1.2). 6.
Para la grafía antigua ll como representación del sonido /l/, ® l, 4. LLAVE.
Signo gráfico constituido por dos líneas sinuosas que, al juntarse, forman una
pequeña punta en el centro. Se trata de un signo de los llamados dobles, ya que
existe uno de apertura ({) y otro de cierre (}), aunque en su aplicación
principal (®1) se usa únicamente uno de ellos. 1.Se
utiliza principalmente en cuadros sinópticos o esquemas, para abarcar varios
elementos —cada uno escrito en una línea diferente— que constituyen una
enumeración a partir de un concepto dado, que es el que genera la apertura de
la llave. Normalmente se emplea el signo de apertura, aunque en esquemas
complejos pueden combinarse ambos. El concepto a partir del cual se genera la
llave se coloca en el centro de esta, y en ningún caso deben usarse los dos
puntos entre este concepto núcleo y la llave. Así mismo, se admiten rayas o
cualquier otro tipo de marcador para resaltar los elementos abarcados por este
signo: Consonantes { —
Sordas —
Sonoras También
es posible utilizar solamente el signo de cierre si a partir de los elementos
que componen la clasificación se quiere indicar el concepto que los abarca: Paleolítico Mesolítico
Neolítico } Edad
de Piedra 2.También
se emplean las llaves para presentar distintas alternativas en un determinado
contexto: Prometo { venir
mañana que
vendré mañana } a
la fiesta. Si
se prefiere presentar las alternativas escritas en línea seguida, estas deben
separarse por medio de barras: «Según la naturaleza del verbo en cuestión,
presentan diversas posibilidades [...]: Prometo {venir mañana/que vendré
mañana}» (GDLE III 3893). INICIO
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Principal luna.
® MAYúSCULAS, 3.2.11. m.
1. Decimoquinta letra del abecedario español y decimotercera del orden latino
internacional. Su nombre es femenino: (la) eme; su plural es emes. 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico nasal
bilabial /m/. 3.
Debe escribirse m en los casos siguientes: a)
Antes de b y p. Ejemplos: ambiguo, imperio, campo. En cambio, se escribe n ante
la letra v. Ejemplos: envío, invitar, anverso. No obstante, hay algún caso en
que puede aparecer n ante b: Canberra, Gutenberg (® n, 3). b)
A principio de palabra, precediendo inmediatamente a la n, en palabras que
contienen la raíz griega mnéme ‘memoria’: mnemónica, mnemotecnia, mnemotécnico,
etc. Ante la dificultad de pronunciación de este grupo consonántico inicial,
por ser ajeno al sistema español, estas palabras pueden simplificar su grafía y
escribirse sin m: nemónica, nemotecnia, nemotécnico, etc. No obstante, en la
lengua culta se prefiere la grafía con mn-. c)
A final de palabra, en algunos latinismos y voces procedentes del árabe, del
hebreo y del inglés, principalmente: álbum, currículum, tándem, tedeum, islam,
imam, Abraham, Míriam, harem, film, zum, etc. Puesto que la m en posición final
de palabra es ajena al sistema español, algunas de estas palabras se han
adaptado a nuestro idioma escritas con -n, como ha sucedido con imán ‘guía
espiritual musulmán’, harén o Abrahán. d)
En interior de palabra, se escribe m delante de n en algunas palabras
procedentes del griego o del latín, como alumno, amnesia, amnistía, calumnia,
columna, gimnasia, himno, indemne, insomnio, solemne, etc., y en todas las
palabras que contienen la raíz latina omnis ‘todo’ (ómnibus, omnipotente,
omnipresente, omnisciente, etc.). e)
Otras palabras, pocas, se escriben con m delante de otra m: commelinácea, gamma
y sus compuestos (digamma, gammaglobulina, gammagrafía), ommiada, súmmum y
algún nombre propio, como Emma. m.
magnetósfera
o magnetosfera. -mancia
o -mancía. maní.
maníaco,
ca o maniaco, ca. maniático,
ca. margen.
MAYÚSCULAS.
1.
Cuestiones formales generales. 2.
Uso de la mayúscula en palabras o frases enteras. 3.
Uso de la mayúscula inicial. 4.
Otros usos de las mayúsculas. 5.
Casos en que no debe usarse la mayúscula inicial. meeting. mejicano,
na. Méjico. mejiquense. mendigo,
ga. mesósfera
o mesosfera. metamorfosis. mexicano,
na. México.
mexiquense. miligramo.
milímetro.
mitin.
mn-. molotov.
Múnich.
magnetósfera
o magnetosfera. ® -sfera. INICIO
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Principal -mancia
o -mancía. 1. Elemento compositivo sufijo que significa ‘adivinación’. Aunque
se admiten ambas acentuaciones, es preferible la forma con diptongo -mancia
(pron. [mán - sia, mán - zia]), que se ajusta a la pronunciación latina de este
sufijo y es la más extendida en el español moderno. La forma con hiato -mancía
(pron. [man - sí - a, man - zí - a]), procedente de la voz griega manteía, se
encuentra hoy en franco retroceso. 2.
También se utiliza, de forma esporádica y generalmente en plural, como
sustantivo femenino independiente con el sentido de ‘arte adivinatoria’; en
este uso también se prefiere la forma mancia: «Bueno... soy, soy un poco
esotérica, practico algunas mancias» (Hidalgo Hijas [Esp. 1988]). maní.
‘Cacahuate’. Esta voz de origen taíno se usa fundamentalmente en la zona
caribeña y en los países de América del Sur. El plural es maníes; la forma
*manises, propia del habla popular, no debe usarse en la lengua culta. maníaco,
ca o maniaco, ca. 1. ‘De la manía (trastorno mental)’ y ‘que padece esta
enfermedad’: «Estos neurolépticos crean [...] una acción antipsicótica, tanto
del tipo esquizofrénico como maníaco» (Barrera Adolescente [Ven. 1976]). Siendo
correctas las dos acentuaciones, la preferencia por una u otra forma en la
escritura dependerá de su pronunciación (® -íaco o -iaco). No debe confundirse
con maniático (® maniático). 2.
Es muy frecuente encontrar maníaco asociado a la palabra depresivo. La
aparición conjunta de estos dos adjetivos se refiere a la ‘[enfermedad mental]
caracterizada por la alternancia de períodos de excitación y depresión de
ánimo’ o a la ‘[persona] que padece esta enfermedad’. El compuesto resultante
puede escribirse con guion intermedio, caso en que cada palabra conserva su
acento prosódico y, si lo hubiere, ortográfico: «Estos son los altibajos que
protagonizaron la vida del compositor Robert Schumann y que describen muy bien
la enfermedad maníaco-depresiva» (Mundo [Esp.] 10.7.97). También puede
escribirse en una sola palabra, caso en que el primer formante del compuesto
pierde su acento, tanto prosódico como gráfico: «En los registros de los
pacientes maniacodepresivos se encontró un voltaje mucho más bajo que en los
sujetos normales» (Polaino-Lorente Depresión [Esp. 1985]). Es incorrecto, pues,
escribir *maníacodepresivo. Como se ve por los ejemplos, en ambos casos el
primer elemento del compuesto permanece invariable en género y número:
enfermedad maníaco-depresiva (o maniaco-depresiva) y no *maníaca-depresiva;
pacientes maniacodepresivos y no *maniacosdepresivos. No es correcta la grafía
en dos palabras: *maníaco depresivo. maniático,
ca. ‘Que tiene costumbres extravagantes o una afición exagerada por algo’:
«Aquel hombre era un maniático de las joyas» (Tomás Orilla [Esp. 1984]). No
debe confundirse con maníaco (® maníaco o maniaco). margen.
1. En el español actual es masculino cuando significa ‘espacio en blanco
alrededor de lo escrito’ (el margen de la página), ‘espacio u ocasión para
algo’ (el margen de actuación, el margen de confianza) y ‘diferencia prevista’
(el margen de beneficio, el margen de error). Cuando significa ‘orilla’, puede
usarse en ambos géneros, aunque es más habitual el femenino: «El verdor es
interrumpido por un sinnúmero de galpones ubicados en la margen derecha del
municipio» (Tiempo [Col.] 12.6.97); «Sobre la margen derecha del río, veíase
una roca de forma extraña» (Alonso Supremísimo [Esp. 1981]). 2.
Se tilda solamente su plural esdrújulo márgenes. MAYúSCULAS.
Cada una de las letras del abecedario puede adoptar la figura y tamaño de
mayúscula o minúscula. Las letras mayúsculas tienen mayor tamaño que las
minúsculas y, en muchos casos, una figura distinta. He aquí sus formas: A/a,
B/b, C/c, Ch/ch, D/d, E/e, F/f, G/g, H/h, I/i, J/j, K/k, L/l, Ll/ll, M/m, N/n,
Ñ/ñ, O/o, P/p, Q/q, R/r, S/s, T/t, U/u, V/v, W/w, X/x, Y/y, Z/z. La
escritura normal, tanto manuscrita como mecanográfica, utiliza habitualmente
las letras minúsculas, si bien, por distintos motivos, pueden escribirse
enteramente con mayúsculas palabras, frases e incluso textos enteros (® 2);
pero lo usual es que las mayúsculas se utilicen solo en posición inicial de
palabra, y su aparición está condicionada por distintos factores (® 3). 1.
Cuestiones formales generales. 1.1.
El empleo de la mayúscula no exime de poner tilde cuando así lo exijan las
reglas de acentuación (® TILDE2, 7). Deben, por tanto, escribirse con el acento
gráfico que les corresponde, independientemente de que se escriban enteramente
en mayúsculas o solo con mayúscula inicial, palabras como ÁFRICA o África,
MÉXICO o México. Únicamente las siglas, que se escriben enteramente en
mayúsculas, no llevan nunca tilde: CIA [sía, zía] (Central Intelligence
Agency). 1.2.
En el caso de los dígrafos o letras dobles ch, gu, ll y qu, cuando se emplean
en mayúscula al inicio de una palabra escrita con minúsculas, solo adopta forma
de mayúscula el primero de sus componentes: Chillida, Guinea, Llerena, Quevedo.
Por el contrario, si los dígrafos forman parte de una palabra escrita
enteramente en mayúsculas, deben escribirse sus dos componentes en mayúscula:
CHILLIDA, GUINEA, LLERENA, QUEVEDO. Cuando los dígrafos forman parte de una
sigla, se escribe en mayúscula solo el primero de sus componentes (® SIGLA,
5c): PCCh (Partido Comunista de China). 1.3.
La forma mayúscula de las letras i y j carece del punto que llevan en su grafía
minúscula: Inés, JAVIER, Juvenal. Dado que en la escritura mecanográfica las
grafías están predefinidas en los teclados, esta consideración debe tenerse
especialmente en cuenta en la escritura manual. 2.
Uso de la mayúscula en palabras o frases enteras. 2.1.
Normalmente se escriben enteramente en mayúscula las siglas y algunos
acrónimos: ISBN, OTI, ONG. Se escriben en minúscula, en cambio, los acrónimos
que el uso ha convertido en sustantivos comunes y que, por lo tanto, se han
incorporado al Diccionarioacadémico: láser, radar, uvi. Cuando se trata de
nombres propios y tienen más de cuatro letras, se escriben solo con la letra
inicial en mayúscula: Insalud, Unicef, Unesco, Renfe. (® SIGLA, 5b). 2.2.
Se utiliza la escritura en mayúsculas con el fin de destacar determinadas
frases o palabras dentro de un escrito. Así, suelen escribirse enteramente en
mayúsculas: a)Las
palabras o frases que aparecen en las cubiertas y portadas de los libros
impresos, así como los títulos de cada una de sus divisiones internas (partes,
capítulos, escenas, etc.). b)Las
cabeceras de diarios y revistas: HERALDO DE ARAGÓN, LA VOZ DEL TAJO, LA
VANGUARDIA, LA NACIÓN. c)
Las inscripciones en lápidas y monumentos, en recuerdo de los primeros usos
epigráficos de las letras mayúsculas. d)
En textos jurídicos y administrativos —decretos, sentencias, bandos, edictos,
certificados o instancias—, el verbo o verbos que presentan el objetivo
fundamental del documento: CERTIFICA, EXPONE, SOLICITA. e)
En textos de carácter informativo, las frases que expresan el contenido
fundamental del escrito: Por orden expresa de la dirección, se comunica a todos
los empleados que, a partir de ahora, ESTÁ PROHIBIDO FUMAR DENTRO DE LAS
DEPENDENCIAS DE LA EMPRESA. f)
Los textos de los carteles de aviso, para asegurar su visibilidad: SE RUEGA NO
FUMAR; PROHIBIDO EL PASO. 3.
Uso de la mayúscula inicial. 3.1.
Según la posición que ocupe una palabra en un escrito, la puntuación exige el
uso de mayúscula inicial en los casos siguientes: 3.1.1.
La primera palabra de un escrito y la que va después de punto: Hoy no iré.
Mañana puede que sí. 3.1.2.
La palabra que sigue a los puntos suspensivos, cuando estos cierran un
enunciado: Compramos
mariscos, solomillos, vino... La cena resultó un éxito. No
por mucho madrugar... Ya sabes que a veces las prisas son malas consejeras. Sin
embargo, cuando los puntos suspensivos no cierran el enunciado, sino que este
continúa tras ellos, la primera palabra que los sigue se escribe con inicial
minúscula: Estoy pensando que... aceptaré; en esta ocasión debo arriesgarme. (®
PUNTOS SUSPENSIVOS, 4). 3.1.3.
Después de los dos puntos, debe comenzarse el texto con inicial mayúscula en
los casos siguientes (® DOS PUNTOS, 1.3, 1.4 y 1.6): a)
Tras los dos puntos que siguen a la fórmula de encabezamiento o saludo de una
carta: Muy señor mío: / Le agradeceré... b)
Tras los dos puntos que siguen al verbo fundamental de un documento
jurídico-administrativo: CERTIFICA: / Que D. José Álvarez García ha seguido el
Curso de Técnicas Audiovisuales... c)
Tras los dos puntos que anuncian la reproducción de una cita o palabras
textuales: Pedro dijo: «No volveré hasta las nueve». 3.1.4.
En frases interrogativas y exclamativas existen dos posibilidades: 3.1.4.1.
Si la pregunta o la exclamación constituyen la totalidad del enunciado, y sus
signos de cierre equivalen a un punto, la primera palabra de la pregunta o la
exclamación se escribe con inicial mayúscula, así como la palabra que inicia la
oración siguiente: ¿En
qué año nació tu abuelo? Si no me equivoco, tenía la misma edad que el mío. ¡Qué
miedo pasamos ayer! Se nos hizo de noche mientras bajábamos de la montaña. 3.1.4.2.
Si la pregunta o la exclamación constituyen solo una parte de un enunciado,
pueden darse dos casos: a)La
pregunta o la exclamación aparecen en el primer lugar del enunciado. En este
caso, la primera palabra que sigue a los signos de apertura (¿ ¡) se escribe
con mayúscula y la que sigue a los signos de cierre (? !) se escribe con
minúscula: ¿Qué sorpresas me deparará este día?, me pregunto ante el espejo
cada mañana. Esto ocurre también cuando se suceden varias preguntas o
exclamaciones cortas que pueden ser consideradas un único enunciado y separarse
con signos de coma o de punto y coma: ¿Cómo
te llamas?, ¿en qué trabajas?, ¿dónde naciste? ¡Cómo
ha nevado esta noche!; ¡qué blanco está todo!; ¡qué frío vamos a pasar! b)La
pregunta o la exclamación no están colocadas en el primer lugar del enunciado,
sino que siguen a otra palabra o palabras que también forman parte de este. En
ese caso, la primera palabra de la pregunta o de la exclamación (la que sigue a
los signos ¿ o ¡) se escribe con minúscula: Natalia,
¿puedes ayudarme? Pero
¡qué alegría tan grande verte por aquí! 3.1.5.
Antiguamente, en los poemas, solía emplearse la mayúscula al principio de cada
verso, de donde las letras de esta forma tomaron el nombre de versales
(mayúscula de imprenta). En la poesía moderna, este uso no es frecuente. 3.2.
Se escriben con letra inicial mayúscula todos los nombres propios y también los
comunes que, en un contexto dado o en virtud de determinados fenómenos (como,
por ejemplo, la antonomasia), funcionan con valor de tales, es decir, cuando
designan seres o realidades únicas y su función principal es la identificativa.
En otras ocasiones, la mayúscula responde a otros factores, como la necesidad
de distinguir entre sentidos diversos de una misma palabra, o a razones
expresivas o de respeto. A continuación se enumeran los distintos casos en que
se usa la inicial mayúscula en español. Se escriben con inicial mayúscula: 3.2.1.Los
nombres propios de persona, tanto los de pila como los hipocorísticos (nombres
que, en forma abreviada o deformada, se utilizan como designaciones familiares
o afectivas): Jaime, Beatriz, Pili, Quique; nombres propios de animal: Platero,
Chita; y nombres de cosa singularizada: Tizona, Olifante. 3.2.2.
Los nombres de divinidades: Dios, Jehová, Alá, Afrodita, Júpiter, Amón. 3.2.3.Los
apellidos: Hernández, García, Mendoza. Si un apellido español comienza por
preposición, o por preposición y artículo, estos se escriben con minúscula
cuando acompañan al nombre de pila (Juan de Ávalos, Pedro de la Calle); pero,
si se omite el nombre de pila, la preposición debe escribirse con mayúscula
(señor De Ávalos, De la Calle). Si el apellido no lleva preposición, sino
solamente artículo, este se escribe siempre con mayúscula, independientemente
de que se anteponga o no el nombre de pila (Antonio La Orden, señor La Orden).
También se escriben con mayúscula los nombres de las dinastías derivados de un
apellido: los Borbones, los Austrias, salvo que se utilicen como adjetivos,
caso en que se escriben con minúscula: los reyes borbones. Por otra parte,
deben conservar la mayúscula los apellidos de autores (a veces acompañados
también del nombre de pila) cuando se aplican a sus obras: «Incendiaron la
iglesia, y con ella las tres joyas pictóricas —un Goya [...], un Bayeu [...] y
un José del Castillo» (Laín Descargo [Esp. 1976]); «No, no es el Walter que tú
conoces, capaz de elegir no un Matisse ni un Picasso sino un Marchand Chabans y
un Lhote para decorar su salón principal» (Navales Cuentos [Esp. 1991]). 3.2.4.Los
sobrenombres, apodos y seudónimos: Manuel Benítez, el Cordobés; José Nemesio,
alias el Chino; Alfonso X el Sabio; el Libertador; el Greco; el Pobrecito
Hablador (seudónimo del escritor Mariano José de Larra). El artículo que
antecede a los seudónimos, apodos y sobrenombres, tanto si estos acompañan al
nombre propio como si lo sustituyen, debe escribirse con minúscula: Ayer el Cordobés
realizó una estupenda faena; por lo tanto, si el artículo va precedido de las
preposiciones a o de forma con ellas las contracciones al o del: Me gusta mucho
este cuadro del Greco; El pueblo llano adoraba al Tempranillo. 3.2.5.Los
nombres comunes que, por antonomasia, se utilizan para designar a una persona
en lugar del nombre propio: el Mantuano (por Virgilio), el Sabio (por Salomón),
el Magnánimo (por el rey Alfonso V), así como los que se refieren, también por
antonomasia, a Dios, a Jesucristo o a la Virgen: el Creador, el Todopoderoso,
el Mesías, el Salvador, la Purísima, la Inmaculada. 3.2.6.Los
nombres abstractos personificados utilizados alegóricamente: la Muerte, la
Esperanza, el Mal. 3.2.7.
Los nombres propios geográficos (continentes, países, ciudades, comarcas,
mares, ríos, etc.): América, Oceanía, España, Canadá, Toledo, Lima, las
Alpujarras, la Rioja, la Mancha, el Adriático, el Mediterráneo, el Orinoco, el
Ebro, los Andes, el Himalaya. Como se ve, determinados nombres propios
geográficos van necesariamente acompañados de artículo, como ocurre con las
comarcas, los mares, los ríos y las montañas. En otros casos, como ocurre con
determinados países, el uso del artículo es opcional: Perú / el Perú (® el, ?).
El artículo, en todos estos casos, debe escribirse con minúscula porque no
forma parte del nombre propio. Pero cuando el nombre oficial de un país, una
comunidad autónoma, una provincia o una ciudad lleve incorporado el artículo, este
debe escribirse con mayúscula: El Salvador, La Rioja, Castilla-La Mancha, La
Pampa, El Callao, La Habana, Las Palmas. En estos casos, no se realizan en la
escritura las contracciones del o al cuando el artículo sigue a las
preposiciones de o a: Mi padre es de El Escorial; Este verano iremos a El
Salvador. Los
nombres comunes genéricos como ciudad, río, mar, océano, sierra, cordillera,
cabo, golfo, estrecho, etc., que acompañan a los nombres propios geográficos se
escriben con minúscula: la ciudad de Panamá, el río Ebro, la sierra de Gredos,
la cordillera de los Andes, el cabo de Hornos. Solo si el nombre genérico forma
parte del nombre propio se escribe con mayúscula: Ciudad Real, Río de la Plata,
Sierra Nevada, los Picos de Europa. También se escriben con inicial mayúscula
algunos de estos nombres genéricos cuando se emplean solos y, por antonomasia,
funcionan como nombres propios al designar un lugar único. Estas antonomasias
están lógicamente limitadas en su uso a la comunidad de hablantes que comparten
una misma geografía, para los que la identificación de la referencia es
inequívoca, como por ejemplo ocurre, entre los españoles, en casos como la
Península(por el territorio peninsular español), la Meseta (por la meseta
castellana) o el Estrecho (por el estrecho de Gibraltar). El hecho de escribir
Península Ibérica con mayúsculas se debe a que con esta expresión nos referimos
a una entidad de carácter histórico y político, y no a un mero accidente
geográfico. 3.2.8.
Las designaciones que, por antonomasia, tienen algunos nombres geográficos y
que se usan como alternativa estilística a su nombre oficial: el Nuevo Mundo
(por América), la Ciudad Imperial (por Toledo), la Ciudad Eterna (por Roma). 3.2.9.
Los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de determinadas zonas
geográficas, que generalmente abarcan distintos países, pero que se conciben
como áreas geopolíticas con características comunes: Occidente, Oriente Medio,
Lejano Oriente, Cono Sur, Hispanoamérica, el Magreb. 3.2.10.
Los nombres de vías o espacios urbanos. Al igual que en el caso de los nombres
geográficos, solo el nombre propio debe ir escrito con mayúscula, y no los
nombres comunes genéricos que acompañan al nombre propio, como calle, plaza,
avenida, paseo, etc., que deben escribirse con minúscula: calle (de) Alcalá,
calle Mayor, plaza de España, avenida de la Ilustración, paseo de Recoletos.
Sin embargo, se escribirán en mayúscula los nombres genéricos de vías o
espacios urbanos procedentes del inglés: Oxford Street, Quinta Avenida, Central
Park, como es usual en esa lengua. 3.2.11.
Los nombres de galaxias, constelaciones, estrellas, planetas o satélites: la
Vía Láctea, la Osa Mayor, la Estrella Polar, Venus, Ganimedes. Las palabras Sol
y Luna solo suelen escribirse con mayúscula inicial en textos científicos de
temática astronómica, en los que designan los respectivos astros: «Entre la
esfera de fuego y la de las estrellas fijas están situadas las esferas de los
distintos planetas, empezando por la esfera de la Luna, y a continuación las
esferas de Mercurio, Venus, el Sol, Marte, Júpiter y Saturno» (Torroja Sistemas
[Esp. 1981]); pero, excepto en este tipo de textos, se escriben normalmente con
minúscula: El sol lucía esplendoroso esa mañana; Hace un sol de justicia; Entra
mucho sol por la ventana; Negros nubarrones ocultaron la luna por completo; Me
pongo muy nervioso cuando hay luna llena; Me quedé a la luna de Valencia. En el
caso de Tierra, se escribe con mayúscula cuando designa el planeta: «Dios le
hizo ver las estrellas jamás vistas desde la Tierra» (Fuentes Naranjo [Méx.
1993]). En el resto de sentidos, se escribe con minúscula: El avión tomó
tierra; Esta tierra es muy fértil; He vuelto a la tierra de mis mayores. 3.2.12.
Los nombres de los signos del Zodiaco: Aries, Piscis, Géminis, Sagitario,
Virgo. De igual modo, los nombres alternativos que aluden a la representación
iconográfica de cada signo, como Balanza (por Libra), Toro (por Tauro), Carnero
(por Aries), Gemelos (por Géminis), Cangrejo (por Cáncer), Pez (por Piscis),
Escorpión (por Escorpio), León (por Leo), Virgen (por Virgo). Sin embargo, se
escriben con minúscula cuando dejan de ser nombres propios por designar,
genéricamente, a las personas nacidas bajo cada signo: Raquel es sagitario; Los
géminis son muy volubles. 3.2.13.
Los nombres de los cuatro puntos cardinales (Norte, Sur, Este, Oeste) y de los
puntos del horizonte (Noroeste, Sudeste, etc.), cuando nos referimos a ellos en
su significado primario, como tales puntos, o cuando forman parte de un nombre
propio: La brújula señala el Norte; La nave puso rumbo al Noroeste; Corea del
Norte; la Cruz del Sur. También se escriben con mayúsculas los casos de Polo
Norte y Polo Sur. Sin embargo, cuando los nombres de los puntos cardinales o de
los puntos del horizonte están usados en sentidos derivados y se refieren a la
orientación o la dirección correspondientes, se escribirán en minúscula: el sur
de Europa, el noroeste de la ciudad, el viento norte. También se escribirán en
minúscula estos puntos cuando estén usados en aposición: latitud norte,
hemisferio sur, rumbo nornoroeste. En el caso de las líneas imaginarias, tanto
de la esfera terrestre como celeste, el uso vacila entre la mayúscula y la
minúscula inicial, pero hoy parece ser mayoritario, y más recomendable, el uso
de la minúscula: ecuador, eclíptica, trópico de Cáncer. 3.2.14.
Los sustantivos y adjetivos que componen el nombre de entidades, organismos,
departamentos o divisiones administrativas, edificios, monumentos, locales o
establecimientos públicos, partidos políticos, etc.: el Ministerio de Hacienda,
la Casa Rosada, el Palacio de la Moneda, la Biblioteca Nacional, el Museo de
Bellas Artes, la Real Academia de la Historia, el Instituto Caro y Cuervo, la
Universidad Nacional Autónoma de México, la Facultad de Medicina, el
Departamento de Recursos Humanos, el Área de Gestión Administrativa, la Torre
de Pisa, el Teatro Real, el Café de los Artistas, el Partido Demócrata. También
se escribe con mayúscula el término que en el uso corriente nombra de forma
abreviada una determinada institución o edificio: la Nacional (por la
Biblioteca Nacional), el Cervantes (por el Instituto Cervantes), la Complutense
(por la Universidad Complutense), el Real (por el Teatro Real). 3.2.15.
Los nombres de los libros sagrados y sus designaciones antonomásticas: la
Biblia, el Corán, el Avesta, el Talmud, la(s) Sagrada(s) Escritura(s), la(s)
Escritura(s). También los nombres de los libros de la Biblia: Génesis,
Levítico, Deuteronomio, Libro de los Reyes, Hechos de los Apóstoles. 3.2.16.
Los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de publicaciones
periódicas o colecciones: La Vanguardia, Nueva Revista de Filología Hispánica,
Biblioteca de Autores Españoles. 3.2.17.
La primera palabra del título de cualquier obra de creación (libros, películas,
cuadros, esculturas, piezas musicales, programas de radio o televisión, etc.);
el resto de las palabras que lo componen, salvo que se trate de nombres
propios, deben escribirse con minúscula: Últimas tardes con Teresa, La vida es
sueño, La lección de anatomía, El galo moribundo, Las cuatro estaciones, Las
mañanas de la radio, Informe semanal. En el caso de los títulos abreviados con
que se conocen comúnmente determinados textos literarios, el artículo que
acompaña al nombre abreviado debe escribirse con minúscula: el Quijote, el
Lazarillo, la Celestina. 3.2.18.
Los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de documentos
oficiales, como leyes o decretos, cuando se cita el nombre oficial completo:
Real Decreto 125/1983 (pero el citado real decreto), Ley para la Ordenación
General del Sistema Educativo (pero la ley de educación, la ley sálica, etc.).
También se escriben con mayúscula los nombres de los documentos históricos:
Edicto de Nantes, Declaración Universal de los Derechos Humanos. 3.2.19.
Los nombres de festividades religiosas o civiles: Epifanía, Pentecostés,
Navidad, Corpus, Día de la Constitución, Año Nuevo, Feria de Abril. 3.2.20.
Las advocaciones de la Virgen: la Virgen de Guadalupe, la Virgen del Rocío.
También las celebraciones a ellas dedicadas: el Rocío, el Pilar. 3.2.21.
Los nombres de órdenes religiosas: el Carmelo, el Temple, la Merced. También se
escribe con mayúscula la palabra Orden cuando acompaña al nombre propio: la
Orden del Temple. 3.2.22.
Los nombres de marcas comerciales. Las marcas comerciales son nombres propios,
de forma que, utilizados específicamente para referirse a un producto de la
marca, han de escribirse con mayúscula: Me gusta tanto el Cinzano como el
Martini; Me he comprado un Seat. Muchas veces ocurre, sin embargo, que estos
nombres pasan a referirse no exclusivamente a un objeto de la marca en
cuestión, sino a cualquier otro con características similares, caso en que se
escriben con minúscula: Para recorrer la zona necesitaremos un jeep (=
‘cualquier vehículo todo terreno’); Me aficioné al martini seco en mis años de
estudiante (= ‘cualquier vermú seco’). 3.2.23.
Las palabras que forman parte de la denominación oficial de premios,
distinciones, certámenes y grandes acontecimientos culturales o deportivos: el
Premio Cervantes, los Goya, la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio, la
Bienal de Venecia, la Feria del Libro, los Juegos Olímpicos. En lo que se
refiere a los premios, cuando nos referimos al objeto material que los
representa o a la persona que los ha recibido, se utiliza la minúscula: Esa
actriz ya tiene dos goyas; Ha colocado el óscar encima del televisor. 3.2.24.
Los sustantivos y adjetivos que forman el nombre de disciplinas científicas,
cuando nos referimos a ellas como materias de estudio, y especialmente en
contextos académicos (nombres de asignaturas, cátedras, facultades, etc.) o
curriculares: La Mecánica es una parte de la Física; Soy licenciado en
Biología; Me he matriculado en Arquitectura; El profesor de Cálculo Numérico es
extraordinario. Fuera de los contextos antes señalados, deben escribirse con
minúscula: La medicina ha experimentado grandes avances en los últimos años; La
psicología de los niños es muy complicada. Los nombres de asignaturas que no
constituyen la denominación de una disciplina científica reciben el mismo
tratamiento que si se tratase del título de un libro o de una conferencia, esto
es, solo la primera palabra se escribe con mayúscula: Introducción al teatro
breve del siglo XVII español, Historia de los sistemas filosóficos. También se
escriben con mayúscula los sustantivos y adjetivos que dan nombre a cursos,
congresos, seminarios, etc: 1.er Curso de Crítica Textual, XV Congreso Mundial
de Neonatología, Seminario de Industrias de la Lengua. 3.2.25.
El primero de los nombres latinos que designan especies de animales y plantas:
Pimpinella anisum, Felis leo (los nombres científicos latinos deben escribirse,
además, en cursiva). Se escriben también con mayúscula los nombres, latinos o
no, de los grupos taxonómicos zoológicos y botánicos superiores al género,
cuando se usan en aposición: orden Roedores, familia Leguminosas. Tanto unos
términos como otros se escribirán en minúscula cuando estén usados como
adjetivos o como nombres comunes: El castor es un mamífero roedor; Hemos tenido
una buena cosecha de leguminosas. 3.2.26.
Los nombres de edades y épocas históricas, cómputos cronológicos,
acontecimientos históricos y movimientos religiosos, políticos o culturales: la
Edad de los Metales, la Antigüedad, la Edad Media, la Hégira, el Cisma de
Occidente, la Contrarreforma, la Revolución de los Claveles, el Renacimiento.
Igualmente se escriben con mayúscula los sustantivos que dan nombre a eras y
períodos geológicos: Cuaternario, Mioceno, Pleistoceno, Jurásico. En el caso de
las revoluciones, el adjetivo especificador que las acompañe irá en minúscula:
la Revolución francesa, la Revolución soviética, etc. 3.2.27.
Determinados nombres comunes cuando, por antonomasia, designan una sola de las
realidades de su misma clase: el Diluvio (referido al diluvio bíblico), la
Reconquista (referida a la de los territorios ocupados por los musulmanes,
realizada por los reinos cristianos peninsulares durante la Edad Media), el
Muro (referido al que separaba en Berlín los sectores oriental y occidental). 3.2.28.
Determinados nombres, cuando designan entidades o colectividades
institucionales: la Universidad, el Estado, el Ejército, el Reino, la Marina,
la Judicatura, el Gobierno. En muchos casos, esta mayúscula tiene una función
diacrítica o diferenciadora, ya que permite distinguir entre acepciones
distintas de una misma palabra: Iglesia (‘institución’) / iglesia (‘edificio’),
Ejército (‘institución’) / ejército (‘conjunto de soldados’), Gobierno
(‘conjunto de los ministros de un Estado’) / gobierno (‘acción de gobernar’).
La mayúscula diacrítica afecta tanto al singular como al plural: «Europa es
importante para los Gobiernos, pero sobre todo para los ciudadanos» (País
Digital [Esp.] 9.1.97). 3.2.29.
Los nombres de conceptos religiosos como el Paraíso, el Infierno, el
Purgatorio, etc., siempre que se usen en su sentido religioso originario, y no
en usos derivados o metafóricos: Aquella isla era un paraíso; La noche pasada
fue un infierno. 3.2.30.
En textos religiosos, suelen escribirse con mayúscula, en señal de respeto, los
pronombres personales Tú, Ti, Sí, Tuyo, Vos, Él, Ella, referidos a Dios o a la
Virgen. 3.2.31.
Los títulos, cargos y nombres de dignidad como rey, papa, duque, presidente,
ministro, etc., que normalmente se escriben con minúscula (® 5.8), pueden
aparecer en determinados casos escritos con mayúscula. Así, es frecuente,
aunque no preceptivo, que se escriban con mayúscula estas palabras cuando se
usan referidas a una persona concreta sin mención expresa del nombre propio: El
Rey inaugurará la nueva biblioteca; El Papa visitará la India en su próximo
viaje. Por otra parte, por razones de respeto, los títulos de los miembros de
la familia reinante en España suelen escribirse con mayúscula, aunque vayan
seguidos del nombre propio que los ostenta, así como los tratamientos de don y
doña a ellos referidos: el Rey Don Juan Carlos, el Príncipe Felipe, la Infanta
Doña Margarita. También es costumbre particular de las leyes, decretos y
documentos oficiales, por razones de solemnidad, escribir con mayúsculas las
palabras de este tipo: el Rey de España, el Jefe del Estado, el Presidente del
Gobierno, el Secretario de Estado de Comercio. Por último, es muy frecuente que
los cargos de cierta categoría se escriban con mayúscula en el encabezamiento
de las cartas dirigidas a las personas que los ostentan. 3.2.32.
En textos de carácter publicitario, propagandístico o similar, es frecuente la
aparición de mayúsculas no justificadas desde el punto de vista ortográfico,
así como el fenómeno inverso, esto es, la aparición de minúsculas donde las
normas prescriben la mayúscula. Estos usos expresivos o estilísticos, cuya
finalidad es llamar la atención del receptor para asegurar así la eficacia del
mensaje, en ningún caso deben extenderse a otro tipo de escritos. 3.2.33.
También es habitual que en textos pertenecientes a ámbitos particulares se
escriban con mayúscula las palabras que designan conceptos de especial
relevancia dentro de esos ámbitos. Así, por ejemplo, es normal ver escritos con
mayúscula dentro de textos religiosos palabras como Sacramento, Bautismo, Misa,
etc.; o, en textos militares, las palabras Bandera o Patria. Estas mayúsculas,
que no deben extenderse a la lengua general, obedecen únicamente a razones
expresivas o de respeto. 4.
Otros usos de las mayúsculas.Además, se escriben con mayúsculas: 4.1.
Los números romanos (® NúMEROS, ?). 4.2.
Algunas abreviaturas (® ABREVIATURA, 5b). 4.3.
Algunos símbolos (® SíMBOLO, 4). 5.
Casos en que no debe usarse la mayúscula inicial. Se
escriben con minúscula inicial (salvo que la mayúscula venga exigida por la
puntuación, ® 3.1): 5.1.Los
nombres de los días de la semana, de los meses y de las estaciones del año:
lunes, abril, verano. No obstante, se escriben con mayúscula cuando forman
parte de fechas históricas, festividades o nombres propios: Dos de Mayo,
Primavera de Praga, Viernes Santo, Hospital Doce de Octubre. 5.2.
Los nombres de las notas musicales: do, re, mi, fa, sol, la, si. 5.3.
Los nombres propios que se usan como nombres comunes. Es muy frecuente que
determinados nombres propios acaben designando un género o una clase de objetos
o personas. Esto ocurre en los casos siguientes: a)
Nombres propios de persona que pasan a designar genéricamente a quienes poseen
el rasgo más característico o destacable del original: Mi tía Petra es una
auténtica celestina; Siempre vas de quijote por la vida; Mi padre, de joven,
era un donjuán. b)
Muchos objetos, aparatos, sistemas y productos que pasan a ser designados con
el nombre propio de su inventor, descubridor, fabricante o persona que los
popularizó o en honor de la cual se hicieron (zepelín, roentgen, braille,
quevedos, rebeca, napoleón), o del lugar en que se producen o del que son
originarios (cabrales, rioja, damasco, fez). Por el contrario, conservan la
mayúscula los nombres de los autores aplicados a sus obras (® 3.2.3). c)
Nombres de marcas comerciales, cuando no designan ya un objeto de la marca
sino, genéricamente, cualquier objeto de características similares (® 3.2.22). 5.4.
Los nombres comunes genéricos que acompañan a los nombres propios de lugar,
sean geográficos (® 3.2.7) o de espacios o vías urbanas (® 3.2.10). 5.5.
Los nombres de los vientos, salvo que estén personificados en poemas o relatos
mitológicos: céfiro, austro, bóreas, tramontana. 5.6.
Los nombres de las religiones: catolicismo, budismo, islamismo, judaísmo. 5.7.
Los tratamientos, como usted, señor, don, fray, san/to, sor, reverendo, etc.,
salvo que se escriban en abreviatura, caso en que se escriben con mayúscula:
Ud., Sr., D., Fr., Sto., Rvdo., etc. Solo cuando, por tradición, se han formado
acuñaciones que funcionan como nombres propios, se escribirán estos
tratamientos en mayúscula: Fray Luis, referido a fray Luis de León; Sor Juana,
referido a sor Juana Inés de la Cruz; Santa Teresa, referido a santa Teresa de
Jesús. 5.8.
Los títulos, cargos y nombres de dignidad como rey, papa, duque, presidente,
ministro, etc., se escriben con minúscula cuando aparecen acompañados del
nombre propio de la persona o del lugar al que corresponden (el rey Felipe IV,
el papa Juan Pablo II, el presidente de Nicaragua, el ministro de Trabajo), o
cuando están usados en sentido genérico (El papa, el rey, el duque están
sujetos a morir, como lo está cualquier otro hombre). Existen casos, sin
embargo, en que estas palabras pueden escribirse con mayúsculas (® 3.2.31). meeting.
® mitin. mejicano,
na. ® MEXICANO y MéXICO. Méjico.
® MéXICO. mejiquense.
® MEXIQUENSE y MéXICO. mendigo,
ga. ‘Persona que pide limosna’. Esta palabra es llana: [mendígo]. Son
incorrectas con este sentido la grafía y la pronunciación esdrújulas *méndigo. mesósfera
o mesosfera. ® -sfera. metamorfosis.
‘Cambio, transformación’. Este sustantivo femenino es llano: [metamorfósis].
Son erróneas la grafía y la pronunciación esdrújulas *metamórfosis. mexicano,
na. Los naturales de la república americana denominada comúnmente México (el
nombre oficial es Estados Unidos Mexicanos) se llaman mexicanos. No debe
confundirse este gentilicio con mexiquense, que es como se denomina a la
persona oriunda del estado de México, uno de los treinta y uno que forman parte
de los Estados Unidos Mexicanos, ni con mexiqueño, que es el gentilicio de los
naturales de la capital del país. México.
La grafía recomendada para este topónimo es México, y su pronunciación correcta
es [méjiko], no *[méksiko]. Igualmente se recomienda escribir con x todos sus
derivados: mexicano, mexicanismo, mexiquense (pron. [mejikáno, mejikanísmo,
mejikénse]). Esta aparente falta de correspondencia entre la grafía y su
pronunciación se debe a que la letra x que aparece en la forma escrita de este
y otros topónimos americanos (® OAXACA, TEXAS) conserva el valor que tenía en
épocas antiguas del idioma, en las que representaba el sonido que hoy
corresponde a la letra j (o, también, a la g ante e, i) (® X, 3 y 4). Este
arcaísmo ortográfico se conservó en México y, por extensión, en el español de
América, mientras que en España, las grafías usuales hasta no hace mucho eran
Méjico, mejicano, etc. Aunque son también correctas las formas con j, se
recomiendan las grafías con x por ser las usadas en el propio país y,
mayoritariamente, en el resto de Hispanoamérica. mexiquense,
mexiqueño, ña. ® MEXICANO. miligramo.
‘Milésima parte de un gramo’. Esta palabra es mayoritariamente llana en todo el
ámbito hispánico (pron. [miligrámo]), salvo en Chile, donde se usa con
normalidad la forma esdrújula milígramo: «El monóxido de carbono tiene dos
umbrales, uno equivalente al nivel tolerable en una hora (40 milígramos por
metro cúbico)» (Hoy [Chile] 18-24.8.97). Su símbolo es mg(® APéNDICE 3 ). milímetro.
‘Milésima parte de un metro’. Esta pañabra es esdrújula. Son erróneas la grafía
y la pronunciación llanas *milimetro [milimétro]: *«No mide más de 23
milimetros» (Prensa Libre [Guat.] 8.7.96). Su símbolo es mm (® APéNDICE 3 ). mitin.
‘Reunión de personas para escuchar discursos políticos’. Este sustantivo
masculino es adaptación al español de la voz inglesa meeting. La pronunciación
llana [mítin] es hoy mayoritaria en todo el ámbito hispánico, por lo que no se
recomienda el uso de la forma aguda *mitín. En plural es mítines, aunque en la
Argentina es frecuente el plural mitines [mitínes]. En España se usa también
esta voz para designar el propio discurso: «Pronunció un mitin ante cerca de
3.000 personas» (Mundo [Esp.] 7.6.94). mn-.
® m, 3b. molotov.
1. Voz que, unida en aposición a los sustantivos cóctel [Esp.] o bomba [Am.],
designa una ‘bomba incendiaria de fabricación casera’: «Se sirvieron de
diversas armas, desde obuses hasta cohetes de guerra, sin olvidar las bombas de
relojería [...] e incluso los modestos cócteles molotov» (Arrabal Torre [Esp.
1982]); «Pueden [...]utilizar armamento casero como bombas molotov» (Vistazo
[Ecuad.] 16.10.97). Procede del sobrenombre de un político soviético que
participó en la revolución rusa, apodado Mólotov (del ruso mólot ‘martillo’),
pero en español es nombre común y debe escribirse con minúscula. Aunque en ruso
esta palabra es esdrújula, en español se ha usado siempre como palabra aguda,
por lo que deben evitarse la grafía y la pronunciación esdrújulas *mólotov. No
varía en el plural: cócteles o bombas molotov. 2.En
ocasiones, esta palabra adopta por sí sola el valor de toda la construcción, y
presenta género masculino o femenino según que el sustantivo elidido sea cóctel
o bomba: «Yo a las torres de marfil les meto un molotov» (Bryce Vida [Perú
1981] 340); «Se desató otra lluvia de bombas incendiarias [...]. Una de las
molotov dio en la ventana superior de la Sastrería Nabila» (Caretas [Perú]
27.3.97). Múnich.
El nombre de la ciudad de Alemania que en alemán se escribe München se ha
incorporado al español a través de las adaptaciones francesa e inglesa de este
topónimo, ya que la ch en posición final es ajena al sistema español. La forma
Múnich (pron. [múnich o múnik]), es la que debe usarse en español, ya que la
pronunciación llana es la más extendida en el uso actual y, como topónimo
adaptado, debe ajustarse a las reglas de acentuación gráfica de nuestro idioma.
El gentilicio correspondiente es muniqués (pl. muniqueses): «El muniqués Peter
Sehr ha trabajado con el parisiense Claude Lelouch» (País Digital[Esp.]
20.9.97). Debe evitarse en español la pronunciación con diptongo *[miúnik],
propia del inglés. n.
1. Decimosexta letra del abecedario español y decimocuarta del orden latino
internacional. Su nombre es femenino: (la) ene; su plural es enes. 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico nasal
alveolar /n/. 3.
Delante de b nunca se escribe n, salvo en el caso de algunos nombres propios
extranjeros en los que se respeta la grafía originaria, como Gutenberg,
Hartzenbusch o Canberra. 4.
La n seguida de s dentro de la misma sílaba, caso de cons- (construir), ins-
(instaurar) y trans- (transporte), se pronuncia muy relajada, pero debe
evitarse su pérdida: *[costruir] por construir, *[istaurar] por instaurar. No
obstante, en el caso del prefijo latino trans-, presente en numerosas palabras
españolas, el uso de los hispanohablantes ha admitido, e incluso en muchas
ocasiones con clara preferencia, su escritura simplificada en tras-:
trascendente, traslación, traslucir. En otros casos, aunque se admiten también
ambas grafías, la preferida en el uso culto es la forma con trans-:
transcurrir, transgredir, transmisión. Por último, hay palabras en las que el
uso solo ha consagrado una de las dos formas: o trans-, como en transgénico,
transliterar, transoceánico, etc.; o tras-, como en trasfondo, trasluz,
trastienda, etc. (® trans-). En el caso de la palabra consciencia el uso ha
fijado una grafía simplificada conciencia, con pérdida de la s y no de la n (®
conciencia). n.
nailon.
necromancia
o necromancía. nigromancia
o nigromancía. nilón.
Nobel.
noósfera
o noosfera. norabuena. norte.
novel.
-ns-.
numen.
nylon,
*nylón. nailon.
‘Material sintético usado para fabricar tejidos’. La voz inglesa nylon (en su
origen, una marca comercial registrada) se ha adaptado al español en dos
formas: una llana, nailon (pron. [náilon]), hoy mayoritaria; y otra aguda
nilón, vigente en el español de algunas zonas como Estados Unidos y Puerto
Rico. No debe usarse la grafía *nylón, que no es ni inglesa ni española. necromancia
o necromancía. ‘Adivinación por los muertos’. Son válidas ambas formas, pero es
preferible la primera (® -mancia o -mancía). Con este sentido, es más frecuente
el uso de nigromancia o nigromancía. nigromancia
o nigromancía. ‘Adivinación por los muertos’. Son válidas ambas formas, pero es
preferible la primera (® -mancia o -mancía). También se dice, aunque se usa menos,
necromancia o necromancía. nilón.
® nailon. Nobel.
1.Nombre de los premios instituidos por el químico sueco Alfred Nobel. En su
lengua de origen, el sueco, es palabra aguda [nobél], y así se recomienda
pronunciarla en español, a pesar de que la pronunciación llana [nóbel] está muy
extendida, incluso entre personas cultas. No debe confundirse con el adjetivo
novel (®novel). 2.
Referida al nombre del premio, se escribe con incial mayúscula y es invariable
en plural: Los premios Nobel son los más prestigiosos del mundo; La ceremonia
de entrega de los Nobel es muy vistosa. Cuando se refiere a la persona que ha
recibido este premio se escribe con inicial minúscula y hace el plural en -es:
Al congreso acudieron cinco nobeles; «La venta de los nobeles aumenta el primer
año principalmente, luego la gente no se acuerda de quién ha ganado el premio»
(Proceso [Méx.] 13.10.96). noósfera
o noosfera. ® -sfera. norabuena.
® enhorabuena, 3. norte.
® MAYúSCULAS, 3.2.13. novel.
‘Que se estrena en una actividad’. Es palabra aguda: [nobél]. Son erróneas la
grafía y la pronunciación llanas *nóvel: *«El más favorecido por el sorteo fue
Croacia a la que le tocó Ucrania, una selección nóvel en lides internacionales»
(País digital [Esp.] 14.10.97). No debe confundirse con Nobel(® Nobel). -ns-.
® n, 4. numen.
‘Deidad’ e ‘inspiración del artista’. Se tilda solamente su plural esdrújulo
númenes. INICIO
El
recurso no está disponible Página
Principal nylon,
*nylón. ® NAILON. ñ.
1. Decimoséptima letra del abecedario español, que no existe en el orden latino
internacional. Su nombre es femenino: (la) eñe; su plural es eñes. 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico nasal
palatal /ñ/. 3.
Esta letra solo existe en el abecedario español y nace de la necesidad de
representar un nuevo sonido, inexistente en latín. Determinados grupos
consonánticos latinos como gn, nn o ni evolucionaron en las lenguas derivadas
del latín hacia un sonido nasal palatal. Cada una de estas lenguas adoptó una
grafía distinta para representar este sonido: gn en italiano y francés; ny en
catalán, y nh en portugués. El castellano medieval escogió el dígrafo nn, que
se solía representar abreviadamente mediante una sola n con una rayita más o
menos ondulada encima. Esta rayita ondulada se llama tilde, nombre dado también
al acento gráfico (® TILDE2). ñ.
o1.
1. Decimoctava letra del abecedario español y decimoquinta del orden latino
internacional. Su nombre es femenino: (la) o; su plural es oes. 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido vocálico /o/. En la
formación de hiatos y diptongos, forma parte, junto con la a y la e, de las
llamadas vocales abiertas o fuertes. 3.
Debe evitarse en la pronunciación el cierre de la /o/ átona en /u/ (*[kulúmpio]
por columpio], *[kuéte] por cohete, *[tuáya, tuálla] por toalla), así como su
cambio en /e/ (*[eskúro] por oscuro, *[sémos] por somos). INICIO
El
recurso no está disponible Página
Principal o1.
(Letra) o2.
(Conjunción) Oaxaca.
oboe.
obué.
océano.
oeste.
olimpíaco,
ca u olimpiaco, ca. oniromancia
u oniromancía. onomancia
u onomancía. oósfera
u oosfera. opimo,
ma. orden.
origen.
ornitomancia
u ornitomancía. ozonósfera
u ozonosfera. Oaxaca.
El nombre de este estado de México se pronuncia [oajáka], no *[oaksáka] (®
México). El gentilicio correspondiente es oaxaqueño, pronunciado [oajakéño]. oboe.
‘Instrumento músico de viento’. Es palabra llana: [obóe]. Son incorrectas la
grafía y la pronunciación esdrújulas *óboe. La forma obué está en desuso. obué.
® oboe. océano.
1. ‘Mar extenso’. Esta palabra es esdrújula. No son admisibles ni la grafía ni
la pronunciación llanas *oceano [oseáno, ozeáno]: *«Tienen que atravesar el
oceano Atlántico» (Tiempo [Col.] 2.1.89). 2.
Es nombre común y, por tanto, debe escribirse con minúscula, incluso cuando
acompaña a un nombre propio: el océano Atlántico, el océano Índico (®
MAYúSCULAS, 3.2.7). oeste.
® MAYúSCULAS, 3.2.13. olimpíaco,
ca u olimpiaco, ca. ® -íaco o -iaco. oniromancia
u oniromancía. ® -mancia o -mancía. onomancia
u onomancía. ® -mancia o -mancía. oósfera
u oosfera. ® -sfera. opimo,
ma. ‘Rico, fértil, abundante’. Esta palabra es llana: [opímo]. Son incorrectas
la grafía y la pronunciación esdrújulas *ópimo, error debido al cruce con
óptimo. orden.
1. En el español actual, es masculino en las acepciones siguientes: ‘colocación
o disposición apropiada’ (Es muy amante del orden), ‘serie o sucesión’ (el
orden alfabético), ‘categoría o nivel’ (el orden senatorial), ‘estilo
arquitectónico’ (el orden corintio), ‘grupo taxonómico’ (el orden Primates),
‘sacramento del sacerdocio’ (el orden sacerdotal). Es femenino en estas otras:
‘mandato’ (Dio la orden de continuar), ‘instituto religioso, militar o civil’
(la Orden de la Merced, la Orden del Temple, la Orden de Isabel la Católica),
‘cada uno de los grados del orden sacerdotal’ (se usa normalmente en plural:
las órdenes sagradas). 2.Se
tilda solamente su plural esdrújulo órdenes. 3.Se
escribe con mayúscula en el sentido de ‘instituto religioso, militar o civil’:
la Orden de la Merced, la Orden del Temple, la Orden de Isabel la Católica. 4.
En orden a. Esta locución preposicional significa, por un lado, ‘en lo tocante
a, en lo que respecta a’: «La perjudicial influencia que la generalización del
uso de la bicicleta ha producido en orden a las excursiones lejos de la ciudad»
(MtnGaite Usos [Esp. 1987]). En el lenguaje político y administrativo se usa
frecuentemente con el significado de ‘para, con el fin de’, que ya existía en
el español clásico: «Cercada la cama de vecinos y parientes la decían varias cosas,
todas en orden a ayudarla a bien morir» (Tirso Cigarrales [Esp. 1624]); «Al
segundo operador de telefonía móvil y al segundo operador de telefonía fija les
interesa sobremanera alcanzar algún tipo de colaboración en orden a potenciar
sus respectivas cuotas de mercado» (Abc electr. [Esp.] 6.10.97). Con este
sentido, su uso en el español moderno puede deberse también al influjo del
inglés in order to. 5.
Orden de busca y captura.® BUSCA1. 6.
Orden del día. Esta locución es masculina cuando se refiere a la ‘lista
ordenada de temas que se deben tratar en una reunión’: «Otro punto del orden
del día fue tratar el asunto pendiente de los deportes colectivos» (Diario Hoy
[Ecuad.] 7.10.97). Es femenina cuando se refiere a la ‘orden que se da cada día
a los cuerpos del Ejército’: «Prueba de lo afirmado fue la felicitación que por
la orden del día del Ministerio de Defensa se expresó al Brigadier General José
María Rivas Forero» (Alape Paz [Col. 1985]). También es femenina en la
expresión estar a la orden del día ‘estar de moda, ser muy usual’: «Los
extremismos de todo tipo están a la orden del día» (Excelsior [Méx.] 18.1.97). origen.
‘Principio, causa’. Se tilda solamente su plural esdrújulo orígenes. ornitomancia
u ornitomancía. ® -mancia o -mancía. ozonósfera
u ozonosfera. ® -sfera. p.
1. Decimonovena letra del abecedario español y decimosexta del orden latino
internacional. Su nombre es femenino: (la) pe; su plural es pes. 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico bilabial
oclusivo sordo /p/. 3.
Debe evitarse en la pronunciación cualquier deformación del sonido /p/, lo que
a veces ocurre cuando va en posición final de sílaba seguido de c, s o t:
*[konseksión, konzekzión] por concepción, *[káksula] o *[káusula] por cápsula,
*[adoztár] por adoptar; así como su pérdida cuando va seguido de s: *[eklíse]
por eclipse, *[autósia] por autopsia. 4.
En posición inicial de palabra, el grupo ps-, resultado de la transcripción de
la letra griega psi, está presente en numerosas palabras cultas formadas sobre
raíces o palabras griegas que comienzan por esta letra (psyché ‘alma’, pseudo-
‘falso’, psitakkós ‘papagayo’, etc.). En todos los casos se admite en la
escritura la simplificación del grupo ps- en s-, grafía que se corresponde con
la pronunciación normal de las palabras que contienen este grupo inicial, en
las que la p- no suele articularse: sicología, sicosis, sitacismo, sicrómetro,
seudoprofeta,etc. No obstante, la norma culta sigue prefiriendo la grafía con
ps-: psicología, psicosis, psitacismo, psicrómetro, pseudoprofeta, etc., salvo
en las palabras seudónimo y seudópodo, que se escriben normalmente sin p-. 5.
En algunas palabras se mantiene el grupo inicial pt-, presente en voces cultas
de origen griego o formadas sobre raíces griegas: pteridofito, pterodáctilo,
ptosis, etc., aunque lo normal ha sido que las palabras procedentes de voces o
raíces con grupo pt- inicial en griego se hayan incorporado al español sin p-:
tisana, tialina, tialismo, Tolomeo, tomaína, etc. Sin embargo, la conservación
del grupo pt- es muy frecuente en el vocabulario científico-técnico. 6.
En el grupo -pt- en posición interior de palabra, la p se relaja
considerablemente en la pronunciación, pero solo es corriente su pérdida en
casos como séptimo o septiembre (que se pronuncian en el habla espontánea, al
menos en España, [sétimo, setiémbre]). En todos los demás casos (abrupto,
aceptar, concepto, corrupto, Egipto, óptimo, etc.), la reducción de -pt- a -t-
debe evitarse. Y aunque el DRAE admite como válidas las grafías sétimo y
setiembre, en el uso culto se prefieren decididamente las grafías con -pt-.
Constituyen una excepción a esta regla las palabras de la familia de escribir,
que por influencia de escrito (forma usual hoy frente a la anticuada escripto),
se escriben preferiblemente sin -p-: adscrito, descrito, inscrito, suscrito,
transcrito, etc. (aunque en algunas zonas de América, especialmente en la
Argentina, son de uso normal las formas con -pt-). No obstante, cuando acaban
en -tor conservan la -p- en todas las zonas del ámbito hispánico: inscriptor,
descriptor, suscriptor, transcriptor, etc. p.
pachulí
o pachuli. palustre.
paradisíaco,
ca o paradisiaco, ca. paraplejia
o paraplejía. PARÉNTESIS.
PÁRRAFO
(SIGNO DE). patchouli. Pekín.
pelamen.
peloponesíaco,
ca o peloponesiaco, ca. Pequín.
periferia.
período
o periodo. perito,
ta. pico. piromancia
o piromancía. pirósfera
o pirosfera. -plejia
o -plejía. polen.
policíaco,
ca o policiaco, ca. policial.
polo.
*Postdam.
postema. postemilla. poster,
póster. Potsdam.
precondición. prerrequisito. prion
o prión. prístino,
na. ps-.
pt-,
-pt-. punta.
PUNTO.
1.
Usos lingüísticos del punto. 2.
Combinación del punto con otros signos. 3.
Usos no lingüísticos del punto. 4.
Usos incorrectos del punto. PUNTO
ACÁPITE. PUNTOS
SUSPENSIVOS. PUNTO
Y COMA. PUNTUACIÓN. pachulí
o pachuli. ‘Planta olorosa’ y, especialmente, ‘perfume que se obtiene de ella’.
Proveniente del francés patchouli, se adaptó al español con la pronunciación
aguda que tiene en esa lengua: «Apestando a una hedionda combinación de sudor y
pachulí» (Savater Caronte [Esp. 1981]). No obstante, hoy es frecuente y también
válida, la forma llana pachuli [pachúli]: «Otro olor a incienso, a pachuli, a
chocolate, conquistó los pulmones de cada uno de los asistentes» (Rubio Sal
[Esp. 1992]). palustre.
® balaustre o balaústre, 2 paradisíaco,
ca o paradisiaco, ca. ® -íaco o -iaco. paraplejia
o paraplejía. ® -plejia o -plejía. PARéNTESIS.
1. Signo ortográfico doble ( ) que se utiliza para insertar en un
enunciado una información complementaria o aclaratoria. Los paréntesis se
escriben sin espacio de separación respecto de la primera y la última palabra
del período que enmarcan, y con un espacio de separación respecto de las
palabras o los signos que los preceden o los siguen. Sin embargo, cuando lo que
sigue al paréntesis de cierre es otro signo de puntuación, no debe dejarse
espacio de separación entre ambos signos. Hay, sin embargo, algunas excepciones
(® 2c y d). 2.Los
paréntesis se utilizan en las ocasiones siguientes: a)Cuando
se interrumpe el sentido y la sintaxis de un enunciado con un inciso
aclaratorio o accesorio, sobre todo si este inciso es largo o de escasa
relación con el texto circundante: El abuelo de Alberto (en su juventud fue un
brillante cirujano) parecía una estatua sentado en aquel sillón; Las asambleas
(la última duró casi cuatro horas sin ningún descanso) se celebran en el salón
de actos. Aunque también las comas (® COMA, 1.1) y las rayas (® RAYA, 1) se
utilizan para enmarcar incisos, el uso de los paréntesis implica un mayor grado
de aislamiento del enunciado que encierran con respecto al texto en que se
inserta. Por ello, normalmente los incisos entre paréntesis suelen ser
oraciones con sentido pleno y poca o nula vinculación sintáctica con los
elementos del período en que se insertan. b)Para
intercalar algún dato o precisión, como fechas, lugares, desarrollo de siglas,
un autor u obra citados, etc.: El año de su nacimiento (1616) es el mismo en
que murió Cervantes; Toda su familia nació en Córdoba (Argentina); La OPEP
(Organización de Países Exportadores de Petróleo) ha decidido aumentar la
producción de crudo; «Más obran quintaesencias que fárragos» (Gracián). c)Para
introducir opciones en un texto. En estos casos, se encierra entre paréntesis
el elemento que constituye la alternativa, sea este una palabra completa, sea
uno de sus segmentos: En el documento se indicará(n) el (los) día(s) en que
haya tenido lugar la baja; Se necesita chico(a) para repartir pedidos. Este
uso, poco elegante, solo es admisible en anuncios, circulares o algunos textos
de tipo técnico, y debe evitarse en documentos personalizados. Como se ve, los
paréntesis que añaden segmentos no se separan por espacios de la palabra a la
que se refieren. En este uso, el paréntesis puede alternar con la barra (® BARRA,
1.4). d)Cuando
se reproducen o transcriben textos, códices o inscripciones, pueden utilizarse
los paréntesis para desarrollar las abreviaturas o reconstruir las palabras
incompletas del texto original. Los elementos que se añaden se enmarcan entre
paréntesis y sin espacios de separación: Imp(eratori) Caes(ari). No obstante,
es más recomendable en estos casos utilizar los corchetes (® CORCHETE, 2c). e)En
la reproducción de citas textuales, se usan tres puntos entre paréntesis para
indicar quese omite un fragmento del original: «Le sonreí para decírselo; pero
después pensé que él no pudo ver mi sonrisa (...) por lo negra que estaba la
noche» (Rulfo Páramo [Méx. 1955]). No obstante, en este caso es más
recomendable y frecuente el uso de los corchetes (® CORCHETE,2d). f)En
las obras teatrales, las acotaciones del autor (escritas, además, en letra
cursiva) y los apartes de los personajes se encierran entre paréntesis: BERNARDA
(golpeando en el suelo). No
os hagáis ilusiones de que vais a poder conmigo. ¡Hasta que salga de esta casa
con los pies adelante mandaré en lo mío y en lo vuestro! (Se
oyen unas voces y entra en escena MARíA JOSEFA, la madre de BERNARDA,
viejísima, ataviada con flores en la cabeza y en el pecho). (Lorca
Bernarda [Esp. 1936]). INéS. BRíGIDA. INéS. BRíGIDA. ¡Ay,
Jesús!
¿Qué es lo que os da? Nada,
Brígida, no es nada. No,
no; si estáis inmutada. (Ya
presa en la red está). ¿Se
os pasa? (Zorrilla
Tenorio [Esp. 1844]). g)Las
letras o números que encabezan clasificaciones, enumeraciones, etc., pueden
escribirse entre paréntesis o, más frecuentemente, seguidas solo del paréntesis
de cierre: Los
libros podrán encontrarse en los lugares siguientes: (a) En
los estantes superiores de la sala de juntas. (b) En
los armarios de la biblioteca principal. O
bien: Los
libros podrán encontrarse en los lugares siguientes: a)
En los estantes superiores de la sala de juntas. b)
En los armarios de la biblioteca principal. h)Al
contrario de lo que ocurre en los textos escritos —donde se utilizan los
corchetes para enmarcar dentro de paréntesis—, en las fórmulas matemáticas o
químicas los corchetes encierran operaciones dentro de las cuales ya se han
utilizado los paréntesis: [(4 + 2) ´ (5 + 3)] - (6 - 2) (® CORCHETE, 2a). 3.En
cuanto a la combinación de los paréntesis con otros signos, hay que tener en
cuenta lo siguiente: a)Los
signos de puntuación correspondientes al período en el que va inserto el texto
entre paréntesis se colocan siempre después del paréntesis de cierre: Llevaban
casados mucho tiempo (el año pasado cumplieron sus bodas de oro), pero nunca
lograron entenderse. ¿Cuántos
países integran la ONU (Organización de las Naciones Unidas)? No
debe colocarse ningún signo de puntuación que no sería necesario si se
suprimieran los paréntesis. Por ello, si el texto entre paréntesis está
colocado entre el sujeto y el verbo de la oración, nunca debe escribirse coma
después del paréntesis de cierre: *Las asambleas (la última duró casi cuatro
horas sin ningún descanso), se celebran en el salón de actos. b)El
texto contenido dentro de los paréntesis tiene una puntuación independiente: La
manía de Ernesto por el coleccionismo (lo colecciona todo: sellos, monedas,
relojes, plumas, llaveros...) ha convertido su casa en un almacén. Por ello, si
el enunciado entre paréntesis es interrogativo o exclamativo, los signos de
interrogación o de exclamación deben colocarse dentro de los paréntesis: Su
facilidad para los idiomas (¡habla con fluidez siete lenguas!) le ha abierto
muchas puertas. Me
dijo tan tranquilo (¿habrase visto cosa igual?) que no pensaba devolverme el
dinero que me debía. c)
Independientemente de que el texto entre paréntesis abarque todo el enunciado o
solo parte de este, el punto se colocará siempre detrás del paréntesis de
cierre (® PUNTO, 2.1): Se fue dando un portazo. (Creo que estaba muy enfadado). PáRRAFO
(SIGNO DE). Signo ortográfico auxiliar (§) que se usa, seguido de un número,
para indicar divisiones internas dentro de los capítulos de una obra
(§ 12, § 32), o para remitir o aludir a ellas. También pueden
aparecer series de números e, incluso, letras, cuando se remite o alude a
subdivisiones dentro del párrafo: «El adjetivo mismo [...]carece de la función
deíctica y anafórica de los pronombres, de que hablamos en el § 2.5.1b»
(RAE Esbozo [Esp. 1973] 211). Como se ve por los ejemplos, debe dejarse siempre
un espacio entre el signo y la numeración que lo acompaña. Cuando se hace
referencia a más de un párrafo, el signo debe duplicarse: «Para los compuestos con
numerales, véanse los §§ 2.9.3e y 2.9.5c» (RAE Esbozo [Esp. 1973] 141). patchouli.
® pachulí o pachuli. INICIO
El
recurso no está disponible Página
Principal Pekín.
El nombre tradicional en español para designar la capital de China es Pekín
(también con la grafía Pequín, hoy poco frecuente). El nombre Beijing es
resultado de la transcripción de los caracteres chinos al alfabeto latino según
el sistema «pinyin», desarrollado en China a partir de 1958 con el fin de
unificar los diversos sistemas de transcripción del chino aplicados por
distintos países. Este sistema se puso en práctica oficialmente en 1979 y es
hoy mayoritariamente utilizado por las agencias de prensa. No obstante, se
recomienda usar en nuestro idioma el nombre tradicional español, cuyo
gentilicio es pekinés (o pequinés, si se utiliza la grafía minoritaria Pequín). pelamen.
‘Pelaje, conjunto de pelo’. Se tilda solamente su plural esdrújulo pelámenes. peloponesíaco,
ca o peloponesiaco, ca. ® -íaco o –iaco. Pequín.
® PEKíN. periferia.
‘Contorno, alrededores’. Palabra llana cuyas dos últimas vocales forman
diptongo, no hiato: [periféria]. Son incorrectas la grafía y la pronunciación
esdrújulas *perifería. período
o periodo. ‘Espacio de tiempo’ y ‘menstruación’. Este sustantivo masculino
presenta dos variantes acentuales: una esdrújula, período [pe - rí - o - do],
con hiato entre las vocales contiguas, que es la forma etimológica; y otra
llana, periodo [pe - rió - do], con diptongo en lugar de hiato, también válida.
Aunque gráficamente es más usual la forma con tilde, la preferencia de una u
otra en la escritura debe adecuarse a la pronunciación. Así pues, quien diga
[período] debe escribir período, y quien diga [periódo] debe escribir periodo. perito,
ta. 1. Puede ser adjetivo (‘experimentado, práctico en una materia’) o
sustantivo (‘persona con titulación técnica’). En ambos casos, el femenino es
perita: «Son muy buenos pisteros y gente perita en los raros monstruos que
pueblan el África» (Eslava Unicornio [Esp. 1987]); Mi hermana es perita
agrícola. 2.Esta
palabra es llana: [períto]. Son erróneas la grafía y la pronunciación
esdrújulas *périto. pico.
1. Hora pico. En la mayoría de los países hispanoamericanos se utiliza la
locución hora pico para referirse a aquella en la que se produce mayor
aglomeración en los transportes o mayor demanda en el uso de determinados
servicios: «Seleccione un lugar visible y populoso, un día trascendental y una
hora pico para realizar la protesta cívica» (Prensa [Nicar.] 3.6.97); «Los
intervalos entre ómnibus aumentarían de 10 a 15 minutos en la hora pico» (Nuevo
Herald [EE. UU.] 11.9.97); «Los opositores seguirán promoviendo el no uso
del teléfono de 10 a 13 (hora pico para las tarifas telefónicas)» (Clarín
[Arg.] 10.2.97). El plural es horas pico: «En las horas pico, las guaguas
deberán salir cada tres minutos» (Listín [R. Dom.] 20.10.97). En Chile
—donde la palabra pico es tabú lingüístico (‘órgano sexual masculino)— y en
España, la expresión habitual en estos casos es hora punta (® punta). En el
español de España existe también la locución de sentido opuesto hora valle
(®valle, 1). 2.
Y pico. La expresión y pico se utiliza, pospuesta a un numeral, cuando no se
pueden o no se quieren precisar las fracciones inferiores de este: veinte y
pico, doscientos y pico, mil y pico (= ‘veinte y algunas unidades más’,
‘doscientos y algunas decenas o unidades más’, ‘mil y algunas centenas, decenas
o unidades más’). Lo mismo ocurre con y tantos/as, que sirve también para el
mismo fin. 2.1.El
uso de cada una de estas expresiones es diverso: a)y
tantos/as solo puede ir con decenas y, por consiguiente, solo señala
imprecisión en las unidades: treinta y tantos años, ciento cincuenta y tantas
fichas, cuatro mil trescientos cincuenta y tantos aficionados. En este uso, es
intercambiable con y pico: treinta y pico años, ciento cincuenta y pico fichas,
cuatro mil trescientos noventa y pico aficionados. b)y
pico no solo puede ir con decenas, sino también con centenas, millares y todas
las cantidades superiores: noventa y pico libros, ciento y pico alumnos, seis
mil y pico palabras. Es también correcto el uso de la preposición de antepuesto
al sustantivo: noventa y pico DE libros, ciento y pico DE alumnos, etc. En
Chile, debido al tabú lingüístico antes señalado (®1), solo se emplea en este
caso la expresión y tantos/as, y aquí no es posible anteponer al sustantivo la
preposición de: «Una de las dieciocho mil y tantas [lanzas] que rodeaban el
reducto del parque» (Donoso Casa [Chile 1978]); «¿Podemos explicar [...] los
colores de las flores en términos de esas ciento y tantas especies de esferitas
primordiales que [...] llamamos átomos?» (Claro Sombra [Chile 1995]). En el
resto de países de habla hispana se habría usado, en ambos casos, la expresión
y pico. 2.2.Las
dos primeras decenas del orden numérico no admiten el uso de ninguna de las dos
expresiones: *diez y pico páginas, *cinco y pico unidades, *diez y tantos
libros. Solo es posible el uso de y pico con estas cifras en la expresión
imprecisa de las horas: Son las cinco y pico; «Sobre las diez y pico llamaría»
(SchzFerlosio Jarama [Esp. 1956]); o cuando acompaña a sustantivos de
significado temporal (año, mes, día, hora), siempre que estos incluyan unidades
de orden inferior; pero, en este caso, necesariamente y pico ha de ir pospuesto
al sustantivo: «Tres años y pico esperando que me pasara algo» (Zamora Traque
[Esp. 1972]); «Vagabundea por él [el museo] hora y pico» (Goytisolo Señas [Esp.
1966]). 2.3.Mientras
que y pico puede aparecer antepuesto o pospuesto al sustantivo determinado por
el numeral, y tantos debe ir necesariamente antepuesto: «A sesenta y pico
metros no alcanzabas a oírlos» (MtnVigil Defensa [Esp. 1985]); «Ella vivía a
cinco horas y pico, camino arriba» (Calvo Colombia [Col. 1987]); «Eran treinta
y tantos episodios» (Zamora Traque [Esp. 1972]). 2.4.Cuando
se trata de numerales compuestos de mil, la colocación de y pico no es
indiferente: no es lo mismo decir ochenta mil y pico libros que ochenta y pico
mil libros: a)Ochenta
y pico mil libros: En este caso, la fracción inferior a que se refiere la
expresión y pico ha de constar necesariamente de unidades de millar (ochenta y
un mil, ochenta y dos mil, ochenta y tres mil, etc.). b)Ochenta
mil y pico libros: En este caso, el número entero es ochenta mil, y la fracción
inferior a que se refiere y pico son centenas, decenas o unidades (ochenta mil
doscientos libros, ochenta mil cuarenta libros, ochenta mil tres libros, etc.). 3.Pico
y tanto, referidos a cantidad, pueden funcionar también como sustantivos
independientes, pero en ese caso significan cosas diversas. Mientras pico
significa ‘cantidad que excede de un número entero o redondo’: «Entrega a
Salaverri el importe de la cuenta, el pico y las mil pesetas» (Palomino
Torremolinos [Esp. 1971]), tanto significa ‘cantidad de dinero previamente
estipulada’: «Me dijo que como yo revendía, pues no me iba a pagar el tanto por
cuidarle el costo» (Mundo [Esp.] 15.1.95). piromancia
o piromancía. ® -mancia o -mancía. pirósfera
o pirosfera. ® -sfera. -plejia
o -plejía. Las palabras españolas con esta terminación son cultismos
procedentes del griego y del latín (gr. -plexía, lat. -plexia, del gr. plegé
‘golpe’). Son siempre sustantivos femeninos que designan diferentes tipos de
parálisis. Todos ellos, salvo apoplejía (® apoplejía), presentan dos variantes
acentuales: una con hiato entre las dos vocales finales, acorde con la
pronunciación griega: hemiplejía, paraplejía, etc.; y otra con diptongo, acorde
con la pronunciación latina: hemiplejia, paraplejia, etc. En el español actual
son más frecuentes las formas en -plejia. polen.
‘Conjunto de los granos de las flores’. Se tilda solamente su plural esdrújulo
pólenes. policíaco,
ca o policiaco, ca. 1. ‘De la policía’ y ‘[obra narrativa] cuyo tema es el
esclarecimiento de un crimen’. En el primer sentido, es más habitual y
preferible usar el término policial. 2.
Este adjetivo tiene dos acentuaciones correctas. La preferencia por una u otra
forma en la escritura dependerá de la pronunciación (® -íaco o -iaco). policial.
® policíaco o policiaco. polo.
® MAYúSCULAS, 3.2.13. INICIO
El
recurso no está disponible Página
Principal *Postdam.
® Potsdam. postema.
®apostema. postemilla.
‘Absceso en la encía’. Con este sentido es voz de uso en América y no admite la
variante *apostemilla. poster,
póster. ® cartel1. Potsdam.
Esta ciudad alemana, célebre por haber sido sede de la Conferencia en la que
Truman, Churchill y Stalin decidieron las condiciones de la capitulación de
Alemania al término de la Segunda Guerra Mundial, se escribe Potsdam, no
*Postdam. precondición.
® condición. prerrequisito.
® requisito. INICIO
El
recurso no está disponible Página
Principal prion
o prión. ‘Agente infeccioso’. Sobre el uso de la grafía con o sin tilde, ®
guion1 o guión. prístino,
na. ‘Primigenio, original’: «Dicho programa incursionó gloriosamente en el ballet
contemporáneo, [...] pero también conservó la prístina línea clásica»
(Provincia [Arg.] 6.10.97). Este adjetivo conserva la acentuación esdrújula
etimológica y, por tanto, son erróneas la grafía y la pronunciación llanas
*pristino: *«Parece como si después del puritanismo conceptual y el desenfreno
posmoderno hubiera aumentado la necesidad de retornar a la pintura en sus más
pristinas esencias» (Abc Cultural[Esp.] 8.3.96). Dada su frecuente aparición
junto a sustantivos como inocencia, pureza o virginidad, existe hoy una
tendencia a usar prístino como sinónimo de ‘limpio, puro’: *«Y recién partida
la lluvia, el aire se volvió prístino, transparente» (Serrano Vida [Chile
1995]). Esta confusión semántica debe ser evitada. ps-.
® p, 4. pt-,
-pt-. ® p, 5 y 6. punta.
En España se utiliza la locución hora punta para referirse a aquella en la que
se produce mayor aglomeración en los transportes y mayor demanda en el uso de
determinados servicios: «Coge el metro en una hora punta» (VqzMontalbán Soledad
[Esp. 1977]). En Chile lo normal es hora de punta: «No se le asignó beneficio
alguno por la menor congestión, ya sea a las horas de punta o fuera de ellas»
(Claro Rol [Chile 1999]). El plural es horas (de) punta: «Los tranvías eran muy
estrechos y en las horas punta las apreturas agobiaban en extremo» (Ussía
Tratado III [Esp. 1995]). En gran parte de América se dice hora pico (® pico,
1). PUNTO.
Signo de puntuación (.) cuyo uso principal es señalar gráficamente la pausa que
marca el final de un enunciado —que no sea interrogativo o exclamativo—, de un
párrafo o de un texto, y que implica un descenso entonativo. Se escribe sin
separación de la palabra que lo precede y separado por un espacio de la palabra
o el signo que lo sigue. Tras el punto que marca el fin de un enunciado o de un
párrafo, la primera palabra debe escribirse siempre con inicial mayúscula. 1.
Usos lingüísticos del punto. 1.1.Como
signo que marca el final de un enunciado, un párrafo o un texto, hay que
distinguir tres tipos de punto: a)Si
se escribe al final de un enunciado y en el mismo renglón se inicia otro
enunciado, el punto se denomina punto y seguido. En algunas zonas de América la
denominación normal es punto seguido. Si el punto y seguido coincide con el
final de una línea, se comienza a escribir en la siguiente con el mismo margen
de la línea anterior, esto es, sin blanco inicial. El punto y seguido es, pues,
el que separa los enunciados que integran un párrafo. b)Si
se escribe al final de un párrafo y el siguiente enunciado abre un párrafo
nuevo, el punto se denomina punto y aparte. En algunas zonas de América la
denominación normal es punto aparte o punto acápite (®acápite). La primera
línea de cada párrafo debe tener un margen mayor que el resto de las líneas que
lo componen, es decir, ha de quedar sangrada. Ejemplo: Estuvo
rondando la casa varias horas, silbando claves privadas, hasta que la
proximidad del alba lo obligó a regresar. En el cuarto de su madre, jugando con
la hermanita recién nacida y con una cara que se le caía de inocencia, encontró
a José Arcadio. Úrsula
había cumplido apenas su reposo de cuarenta días, cuando volvieron los gitanos.
Eran los mismos saltimbanquis y malabaristas que llevaron el hielo. (GaMárquez
Soledad [Col. 1967]). El
punto y aparte es, pues, el que separa dos párrafos distintos, que suelen
desarrollar, dentro de la unidad del texto, ideas o contenidos diferentes. c)Si
se escribe al final de un escrito o de una división importante del texto, el
punto se denomina punto final (es incorrecta la denominación *punto y final). 1.2.
Se escribe siempre punto detrás de las abreviaturas. Si la abreviatura incluye
alguna letra volada, el punto se coloca delante de esta (® ABREVIATURA, 5d):
Sra., Excmo., D.ª. 1.3.Hasta
hace unos años era frecuente el empleo del punto tras cada una de las letras
que formaban parte de una sigla (O.T.A.N.). Actualmente, las siglas se escriben
sin puntos (OTAN), salvo que formen parte de un enunciado escrito todo él en
mayúsculas (® SIGLA, 5a). 2.
Combinación del punto con otros signos. 2.1.El
punto se escribirá siempre detrás de las comillas, los paréntesis y las rayas
de cierre: Dijo:
«Tú y yo hemos terminado». Tras estas palabras se marchó, dando un portazo.
(Creo que estaba muy enfadada). En la calle la esperaba Emilio —un buen amigo—.
Este, al verla llegar, sonrió. 2.2.No
debe escribirse punto tras los signos de cierre de interrogación o de
exclamación, aunque con ellos termine el enunciado. Está, pues, incorrectamente
puntuada una secuencia como la siguiente: *¿Quieres darte prisa?. ¡Vamos a
llegar tarde por tu culpa!. Pero ¿se puede saber qué estás haciendo?. Solo si
tras los signos de interrogación o de exclamación hay paréntesis o comillas de
cierre, debe colocarse el punto: Se puso a gritar como un loco (¡vaya genio que
tiene el amigo!). Me
preguntó muy serio: «¿De veras puedo contar contigo?». 2.3.Si
el punto de una abreviatura coincide con el punto de cierre del enunciado, solo
debe escribirse un punto, nunca dos: A la boda fueron todos sus parientes:
tíos, primos, sobrinos, etc. Fueron en total ciento veinte invitados. 2.4.Nunca
se escribe otro punto tras los puntos suspensivos cuando estos cierran un
enunciado: Le gusta todo tipo de cine: negro, histórico, de aventuras... Es un
cinéfilo empedernido. 3.
Usos no lingüísticos del punto. 3.1.En
la expresión numérica de la hora, se utiliza para separar las horas de los
minutos: 8.30 h, 12.00 h. En este uso puede alternar con los dos puntos (® DOS
PUNTOS, 2.1). 3.2.En
la expresión numérica de las fechas, pueden separarse mediante puntos las
indicaciones de día, mes y año: 21.6.2000. En este uso, el punto puede alternar
con el guion y con la barra (® FECHA, 2c). 3.3.En
matemáticas, el punto indica la multiplicación de dos cantidades o expresiones,
y se coloca siempre a media altura: 5 · 4 = 20; 2 · (x + y) = 30. En este uso,
se escribe entre espacios y puede alternar con el símbolo tradicional en forma
de aspa (´). 3.4.En
las expresiones numéricas escritas con cifras, la normativa internacional
establece el uso de la coma para separar la parte entera de la parte decimal: p
= 3,1416 (® COMA, 4). Pero también se acepta el uso del punto, propio de países
de habla inglesa y extendido en varios países hispanoamericanos. El uso del
punto como separador de la parte entera y la decimal se ha generalizado para
señalar la ubicación de las emisoras de radio en el dial: Radio Alcalá, 97.6;
Radio Intercontinental, 104.9. 4.
Usos incorrectos del punto. 4.1.No
debe escribirse punto tras las unidades de millar en la expresión numérica de
los años, en la numeración de páginas, portales de vías urbanas y códigos
postales, ni en los números de artículos, decretos o leyes: año 1987; página
1150; avenida de Mayo, 1370; 28010 Madrid; Real Decreto 1099/1986. 4.2.Aunque
todavía es práctica común en la expresión numérica de las cantidades separar
los millares, millones, etc., mediante un punto (o una coma en algunos lugares
de América), la norma internacional establece que se prescinda de él. Para
facilitar la lectura de estas expresiones, cuando constan de más de cuatro
cifras, se recomienda separarlas mediante espacios por grupos de tres:
52 345, 6 462 749, salvo en documentos contables, auditorías y
cualquier otro tipo de escrito en que la separación arriesgue la seguridad. No
se utiliza nunca esta separación, ni tampoco el punto (®4.1), en la expresión
numérica de los años, en la numeración de páginas, portales de vías urbanas y
códigos postales, ni en los números de artículos, decretos o leyes. 4.3.A
diferencia de las abreviaturas, los símbolos no llevan punto (® SíMBOLO, 2a). 4.4.Nunca
se escribe punto tras los títulos y subtítulos de libros, artículos, capítulos,
obras de arte, etc., cuando aparecen aislados y son el único texto en su
renglón: El
llano en llamas La
Venus del espejo Tampoco
llevan punto los nombres de autor en cubiertas, portadas, prólogos, firmas de
cartas y otros documentos, o en cualquier otra ocasión en que aparezcan solos
en un renglón. PUNTO
ACáPITE. ® acápite y PUNTO, 1.1b. PUNTOS
SUSPENSIVOS. 1. Signo de puntuación formado por tres puntos (...) —y solo
tres—, llamado así porque, entre sus usos principales, está el dejar en suspenso
el discurso. 2.
Se utilizan en los casos siguientes: a)
Para indicar la existencia en el discurso de una pausa transitoria que expresa
duda, temor, vacilación o suspense: No sé si ir o si no ir... No sé qué hacer;
Te llaman del hospital... Espero que sean buenas noticias; Quería
preguntarte... No sé..., bueno..., que si quieres ir conmigo a la fiesta; Si yo
te contara... b)
Para señalar la interrupción voluntaria de un discurso cuyo final se da por
conocido o sobrentendido por el interlocutor: A pesar de que prepararon
cuidadosamente la expedición, llevaron materiales de primera y guías muy
experimentados... Bueno, ya sabéis cómo acabó la cosa. Es especialmente
frecuente este uso cuando se reproduce un refrán, una sentencia proverbial o un
fragmento literario de sobra conocido: Más vale pájaro en mano..., así que
dámelo ahora mismo; Y en mitad de la fiesta, se subió a una mesa y comenzó a
recitar: «Con diez cañones por banda...». c)
Para evitar repetir la cita completa del título largo de una obra que debe
volver a mencionarse: Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos,
de Rafael Alberti, es una obra llena de grandes aciertos. Los versos de Yo era
un tonto...contienen algunos de los mejores hallazgos expresivos del autor. d)
Para insinuar, evitando su reproducción, expresiones o palabras malsonantes o
inconvenientes: ¡Qué hijo de... está hecho! A veces se colocan tras la letra
inicial del término que se insinúa: Vete a la m... No te aguanto más. e)
Cuando, por cualquier otro motivo, se desea dejar el enunciado incompleto y en
suspenso: Fue todo muy violento, estuvo muy desagradable... No quiero seguir
hablando de ello. f)
Sin valor de interrupción del discurso, sino con intención enfática o
expresiva, para alargar entonativamente un texto: Ser... o no ser... Esa es la
cuestión. g)
Al final de enumeraciones abiertas o incompletas, con el mismo valor que la
palabra etcétera o su abreviatura: Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la
televisión, oír música... Por
tanto, es redundante y debe evitarse la aparición conjunta de ambos elementos:
*Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música..., etc.
*Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música, etcétera... h)
Entre corchetes [...] (® CORCHETE, 2d) o entre paréntesis (...) (® PARéNTESIS,
2e), los puntos suspensivos indican la supresión de una palabra o un fragmento
en una cita textual: «Yo fui loco y ya soy cuerdo; fui don Quijote de la Mancha
y soy agora [...] Alonso Quijano el Bueno» (Cervantes Quijote II [Esp. 1615]). Si
se quiere dejar claro que la reproducción de una cita textual no se hace desde
el inicio de su enunciado, es posible escribir puntos suspensivos al inicio de
la cita, sin paréntesis ni corchetes, pero dejando un blanco de separación
respecto de la palabra a la que preceden: Al final de la obra, don Quijote pide
«... un confesor que me confiese y un escribano que haga mi testamento». Así
mismo, cuando la reproducción de la cita queda incompleta por su parte final,
es posible escribir puntos suspensivos sin paréntesis ni corchetes, y sin
blanco de separación con respecto al texto que antecede, para indicar que el
enunciado continúa más allá de la última palabra reproducida: Al final de la
obra, don Quijote pide «... un confesor que me confiese y un escribano que haga
mi testamento...», evidenciando la cordura que le asiste en sus últimos
momentos. 3.
En cuanto a su combinación con otros signos de puntuación, hay que tener en cuenta
lo siguiente: a)
Si los puntos suspensivos finalizan una oración, un párrafo o un texto, no debe
añadirse a ellos el punto de cierre: Me encanta esta casa. Es hermoso
despertarse y ver el sol, los árboles, la luz en las ventanas... Creo que
volveré el año que viene. Cuando se han de colocar los puntos suspensivos
detrás de una abreviatura, el punto de la abreviatura se suma a ellos, con lo
que deben escribirse cuatro puntos en total (® ABREVIATURA, 5d): Algunas
abreviaturas con tilde son pág., cód., admón.... b)Tras
los puntos suspensivos sí pueden colocarse otros signos de puntuación, como la
coma, el punto y coma y los dos puntos: Cuando
decidas los colores, las telas, el tipo de mobiliario..., ven a verme y te haré
el presupuesto. Mañana
traerán la mesa, las sillas, los cuadros...; entonces sí parecerá una casa. Pensándolo
bien...: mejor que no se presente. Como
se ve, la coma, el punto y coma y los dos puntos se escriben sin dejar espacio
de separación entre ellos y los puntos suspensivos. c)Los
signos de interrogación o de exclamación se escriben delante o detrás de los
puntos suspensivos dependiendo de que el enunciado que encierran esté completo
o incompleto: ¿Me habrá traído los libros?... Seguro que sí. ¡Si
te dije que...! Es inútil, nunca haces caso a nadie. Como
el resto de los signos de puntuación, los de interrogación y exclamación se
escriben sin espacio de separación respecto de los puntos suspensivos. Pueden
darse casos en que se junten el punto de una abreviatura, los tres puntos
suspensivos y el de los signos de interrogación o de exclamación: —¿Viste a ese
Sr....? —Sí, el Sr. González estuvo aquí ayer. 4.
Cuando los puntos suspensivos cierran un enunciado, se escribe mayúscula
inicial tras ellos: El caso es que si lloviese... Mejor no pensar en esa
posibilidad. Por el contrario, cuando los puntos suspensivos no cierran el
enunciado y este continúa tras ellos, se escribe minúscula: Estoy pensando
que... aceptaré; en esta ocasión debo arriesgarme. PUNTO
Y COMA. 1. Signo de puntuación (;) que indica una pausa mayor que la marcada
por la coma y menor que la señalada por el punto. Generalmente, el punto y coma
se diferencia de la coma en que el punto y coma tiene una entonación final
descendente porque cierra enunciados, mientras que la coma lo tiene ascendente
o en suspensión porque no cierra enunciados, sino partes de enunciados
(palabras, grupos sintácticos u oraciones). El punto y coma se escribe sin
dejar un espacio de separación con respecto a la palabra o el signo que lo
precede, y separado por un espacio de la palabra o el signo que lo sigue. La
primera palabra que sigue al punto y coma debe escribirse con minúscula. El
punto y coma es, de todos los signos de puntuación, el que presenta un mayor
grado de subjetividad en su uso, ya que, en muchos casos, es posible optar, en
su lugar, por otro signo de puntuación, como el punto y seguido, los dos puntos
o la coma. Pero esto no significa, de ningún modo, que el punto y coma sea un
signo prescindible. 2.Se
utiliza en los casos siguientes: a)Para
separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones
complejas que incluyen comas: Cada
grupo irá por un lado diferente: el primero, por la izquierda; el segundo, por
la derecha; el tercero, de frente. Se
dieron cita el presidente ejecutivo, Francisco Ruiz; el consejero delegado,
Pedro García; el vocal, Antonio Sánchez; y el secretario general, Juan
González. Cuando
el último elemento de la relación va precedido por una conjunción,delante de
esta puede usarse también la coma (® COMA, 2.1). b)
Para separar oraciones sintácticamente independientes entre las que existe una
estrecha relación semántica: Era
necesario que el hospital permaneciese abierto toda la noche; hubo que
establecer turnos. La
muchacha, gozosa, corría hacia su casa; todos se preguntaban por qué. Todo
el mundo a casa; ya no hay nada más que hacer. En
la mayor parte de estos casos, se podría optar por utilizar el punto y seguido.
La elección de uno u otro signo depende de la vinculación semántica que quien
escribe considera que existe entre las oraciones. Si el vínculo se estima
débil, se prefiere usar el punto y seguido; si se juzga más sólido, es
conveniente optar por el punto y coma. También
sería posible utilizar los dos puntos, puesto que casi siempre subyacen las
mismas relaciones que expresan estos cuando conectan oraciones (® DOS PUNTOS,
1.8). c)
Se coloca punto y coma —en lugar de coma— delante de conectores de sentido
adversativo, concesivo o consecutivo, como pero, mas, aunque, sin embargo, por
tanto, por consiguiente, etc., cuando las oraciones que encabezan tienen cierta
longitud: Los
jugadores se entrenaron intensamente durante todo el mes; sin embargo, los
resultados no fueron los que el entrenador esperaba. Si
el período encabezado por la conjunción es corto, se usa la coma; y si tiene
una extensión considerable, es mejor utilizar el punto y seguido: Vendrá,
pero tarde. Este
año han sido muy escasos los días en que ha llovido desde que se sembraron los
campos. Por consiguiente, no se esperan buenas cosechas en la recolección. d)Se
escribe punto y coma al final de cada uno de los conceptos de una lista o
relación cuando se escriben en líneas independientes y con minúscula inicial,
salvo el último, que se cierra con punto: Conjugaciones
en español: —
verbos terminados en -ar (primera conjugación); —
verbos terminados en -er (segunda conjugación); —
verbos terminados en -ir (tercera conjugación). 3.El
plural del nombre punto y coma es invariable: Coloque las comas y los punto y
coma que considere necesarios en los siguientes enunciados.No obstante, cuando
el contexto lo requiera, se utilizará, antepuesto, el sustantivo signos: Aquel
texto estaba plagado de signos de punto y coma. PUNTUACIóN.
® SIGNOS ORTOGRáFICOS. q.
1. Vigésima letra del abecedario español y decimoséptima del orden latino
internacional. Su nombre es femenino: (la) cu; su plural es cus (no *qus),
aunque en Chile la forma normal es cúes. 2.
Esta letra se escribe siempre seguida de una u, con la que forma, ante las
vocales e, i, un dígrafo que representa el sonido velar oclusivo sordo /k/. La
u no se pronuncia en este caso: queso [késo], esquina [eskína], salvo en
algunas locuciones latinas, como ad quem [ad kuém], quid pro quo [kuíd pro
kuó], etc. Ocasionalmente, el grupo qu puede aparecer ante las vocales a, o,
representando también el sonido /k/; pero en este caso la u sí se pronuncia.
Esto ocurre en algunas voces científicas y en palabras o locuciones latinas
como quark [kuárk], quásar [kuásar], quáter [kuáter], quórum [kuórum].
Únicamente en el topónimo Qatar [katár] representa esta letra por sí sola el
sonido /k/. 3.
El sonido /k/ puede representarse también en la escritura por la letra c ante
a, o, u, delante de consonanteoen posición final de palabra (® c, 2.1), y por
la letra k en cualquier posición, aunque únicamente en vocablos procedentes de
otras lenguas en los que se ha intentado respetar la ortografía originaria (®
k). q.
QUEÍSMO.
quilo. quilo-.
quimbambas.
quiromancia
o quiromancía. INICIO
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Principal QUEíSMO.
Consiste en la supresión indebida de una preposición (generalmente de) delante
de la conjunción que, cuando la preposición viene exigida por alguna palabra
del enunciado. 1.
No debe suprimirse la preposición en los casos siguientes: a)
Con verbos pronominales que se construyen con un complemento de régimen:
acordarse [DE algo], alegrarse [DE algo], arrepentirse [DE algo], fijarse [EN
algo], olvidarse [DE algo], preocuparse [DE o POR algo], etc.: Me alegro DE QUE
hayáis venido (no: *Me alegro QUE hayáis venido); Me olvidé DE QUE tenía que
llamarte (no: *Me olvidé QUE tenía que llamarte); Te preocupaste DE o POR QUE
no pasáramos calamidades (no: *Te preocupaste QUE no pasáramos calamidades); Se
acordaba DE QUE en esa casa había vivido un amigo suyo (no: *Se acordaba QUE en
esa casa había vivido un amigo suyo); Me fijé EN QUE tenía manchas en la cara
(no: *Me fijé QUE tenía manchas en la cara); No me acordé DE QUE era tu
cumpleaños (no: *No me acordé QUE era tu cumpleaños). Algunos de estos verbos,
cuando se usan en forma no pronominal, se construyen sin preposición, pues, en
ese caso, la oración subordinada ejerce de sujeto o de complemento directo: Me
alegró QUE vinieras (no: *Me alegró DE QUE vinieras); Le preocupa QUE se
retrasen (no: * Le preocupa DE QUE se retrasen); Olvidé QUE tenía que ir al
dentista (no: *Olvidé DE QUE tenía que ir al dentista). (® DEQUEíSMO). (Los
pronombres me, le, etc. que aparecen en estas últimas oraciones no son meros
pronombres asociados al verbo, como ocurre en el caso de los verbos
pronominales, sino que ejercen la función de complemento indirecto). b)
Con verbos no pronominales que se construyen con un complemento de régimen:
convencer [DE algo], insistir [EN algo], tratar [DE algo] (en el sentido de
‘procurar[lo], intentar[lo]’), etc.: Lo convencí DE QUE escribiera el artículo
(no: *Lo convencí QUE escribiera el artículo); Insistió EN QUE nos quedáramos a
cenar (no: *Insistió QUE nos quedáramos a cenar); Trato DE QUE estéis a gusto
(no: *Trato QUE estéis a gusto). c)
Con sustantivos que llevan complementos preposicionales: Iré con la condición
DE QUE vayáis a recogerme (no: *Iré con la condición QUE vayáis a recogerme);
Tengo ganas DE QUE llueva (no: *Tengo ganas QUE llueva); Ardo en deseos DE QUE
vengas a verme (no: *Ardo en deseos QUE vengas a verme); El hecho DE QUE grites
no te da la razón (no: *El hecho QUE grites no te da la razón). d)
Con adjetivos que llevan complementos preposicionales: Estamos seguros DE QUE
acertaremos (no: *Estamos seguros QUE acertaremos); Estoy convencido DE QUE
llegarás lejos (no: *Estoy convencido QUE llegarás lejos). e)
En las locuciones a pesar DE QUE (no: *a pesar QUE), a fin DE QUE (no: *a fin
QUE), a condición DE QUE (no: *a condición QUE). f)
En la construcción hasta el punto DE QUE (no: *hasta el punto QUE). g)
En las locuciones verbales no caber duda [DE algo], no haber duda [DE algo],
caer en la cuenta [DE algo], darse cuenta [DE algo]: No cabe duda DE QUE es un
gran escritor (no: *No cabe duda QUE es un gran escritor); No hay duda DE QUE
es un gran escritor (no: *No hay duda QUE es un gran escritor); Pronto cayó en
la cuenta DE QUE estaba solo (no: *Pronto cayó en la cuenta QUE estaba solo);
Nos dimos cuenta DE QUE era tarde (no: *Nos dimos cuenta QUE era tarde). No
deben confundirse las locuciones caer en la cuenta, darse cuenta, que exigen
de, con tener en cuenta, que no exige la preposición: No tiene en cuenta QUE
nos esforzamos (no: *No tiene en cuenta DE QUE nos esforzamos). 2.
Los verbos dudar, informar, advertir, avisar y cuidar presentan dos regímenes
en español, esto es, pueden construirse con complemento directo (sin
preposición) o con complemento de régimen (con preposición): advertir [algo a
alguien] y advertir [DE algo a alguien]; avisar [algo a alguien] y avisar [DE
algo a alguien]; cuidar [algo] y cuidar [DE algo]; dudar [algo] y dudar [DE
algo]; informar [algo] (en América) e informar [DE algo] (en España). Por lo
tanto, con estos verbos, la presencia de la preposición de delante de la
conjunción subordinante que no es obligatoria (® advertir, avisar, cuidar,
dudar, informar). 3.
Un procedimiento que puede servir en muchos de estos casos para determinar si
debe emplearse la secuencia de «preposición + que», o simplemente que, consiste
en transformar el enunciado dudoso en interrogativo. Si la pregunta debe ir
encabezada por la preposición, esta ha de mantenerse en la modalidad
enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición, tampoco ha de usarse esta en
la modalidad enunciativa: ¿DE qué se preocupa? (Se preocupa DE que...); ¿Qué le
preocupa? (Le preocupa que...); ¿DE qué está seguro? (Está seguro DE que...);
¿Qué opina? (Opina que...); ¿EN qué insistió el instructor? (Insistió EN
que...); ¿Qué dudó o DE qué dudó el testigo? (Dudó que... o dudó DE que...);
¿Qué informó [Am.] o DE qué informó [Esp.] el comité? (Informó que... o informó
DE que...). 4.
Para las expresiones formadas por el verbo dar seguido de algunos sustantivos
abstractos que designan un sentimiento como vergüenza, miedo, pena, rabia,
etc., ® dar, 2. 5.
Antes (de) que, después (de) que, con tal (de) que, ® antes, después, tal. INICIO
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Principal quilo-.
® kilo-. quilo.
® kilogramo. quimbambas.
‘Lugar lejano e impreciso’: «Me da igual Madrid que las quimbambas» (Pombo
Metro [Esp. 1990]). También se dice chimbambas: «Llueve en todas partes, desde
Irún a Tarifa, desde Alicante a Vigo. Y en París, Roma, Londres, Bilbao y las
chimbambas» (Aldecoa Cuentos [Esp. 1971] II 136). quiromancia
o quiromancía. ® -mancia o -mancía. r.
1. Vigésima primera letra del abecedario español y decimoctava del orden latino
internacional. Su nombre es femenino: (la) erre, aunque también recibe el
nombre ere cuando se quiere precisar que representa el sonido vibrante simple
(® 2a); su plural es erres o eres. El dígrafo rr (® 3) se denomina erre doble o
doble erre; también simplemente erre cuando la r recibe el nombre de ere. 2.
Con esta letra se representan en la escritura dos sonidos consonánticos
vibrantes distintos, según que la vibración sea simple o múltiple. Ello depende
de la posición que esta letra ocupe dentro de la palabra: a)
En posición intervocálica o precedida de consonante distinta de /n/, /l/ o /s/
(cara, brazo, atrio), representa el sonido apicoalveolar vibrante simple /r/.
En posición final de sílaba o de palabra, la r se pronuncia generalmente como
vibrante simple, a no ser que, por énfasis, el hablante la pronuncie como
vibrante múltiple: ¡Qué arte tienes! [ké árrte tiénes]; Quiero comer [kiéro
comérr]. b)
En posición inicial de palabra o precedida de las consonantes /n/, /l/ o /s/
(reto, inri, alrededor, israelí), representa el sonido apicoalveolar vibrante
múltiple /rr/. Cuando la r aparece tras los prefijos ab-, sub- y post-, no
forma sílaba con la consonante precedente, por lo que en estos casos representa
el sonido /rr/: abrogar [ab.rrogár], subrayar [sub.rrayár], postromanticismo
[post.rromantizísmo]. No obstante, para algunas personas, la r detrás de los
prefijos ab- y sub- sí forma con la b grupo consonántico, y, por lo tanto, el
sonido que representa es simple; pero esta pronunciación se desvía de la norma
culta estándar. En el caso del gentilicio ciudadrealeño (‘de Ciudad Real
[Esp.]’), la r no forma sílaba con la d precedente: [siudad.rrealéño,
ziudad.rrealéño]. 3.
La letra r forma también un dígrafo o letra doble: la rr. Este dígrafo
representa siempre el sonido vibrante múltiple /rr/ cuando este aparece en
posición intervocálica (carro, terreno, arriba). En las palabras compuestas con
prefijo, también debe escribirse rr si la posición del sonido vibrante es
intervocálica: infrarrojo, vicerrector, contrarréplica (a pesar de que estas
palabras, sin prefijo, se escriban con una sola r). La grafía rr, por tratarse
de un dígrafo, esto es, de un grupo de dos letras que representan un único
sonido, es indivisible en la escritura, de manera que no pueden separarse sus
componentes con guion de final de línea: pe-/ rro, no * per- / ro (® GUION2 O
GUIóN, 2.6a). 4.
Deben evitarse en el habla culta los siguientes fenómenos en relación con la
pronunciación de la r: a)
Cambio de la /r/ en /l/: *[kálne] por carne, *[tólpe] por torpe, *[amól] por
amor, fenómeno que también se produce a la inversa (® l, 3) b)
Cambio de la /r/ en /s/: *[kásne] por carne. c)
Pérdida de la /r/ en posición final de palabra: *[akabá] por acabar, *[señó]
por señor. d)
Asimilación de la /r/ en posición final de sílaba a la consonante siguiente:
*[kobbáta] por corbata, *[kuénno] por cuerno. e)
Pérdida de la /r/ intervocálica, que arrastra a veces a otras vocales, haciendo
que estas desaparezcan o cambien su timbre: *[pá] por para, *[miá] por mira,
*[paése, paéze; páise, páize] por parece, *[señá] por señora. Este fenómeno
llega al límite en las formas de los verbos haber, ser y querer cuando lar
sigue a los diptongos ie, ue: *[ubiás] por hubieras, *[fuán] por fueran,
*[kiés] por quieres. r.
radiactividad. radiactivo,
va. radioactividad,
radioactivo. rascar. RAYA.
rededor. régimen.
reostato
o reóstato. requisito.
resumen.
retahíla.
Rouen. Ruan
o Ruán. rubeola
o rubéola. rubiola.
radiactividad.
® radiactivo. radiactivo,
va. ‘De la radiactividad’ y ‘[cuerpo] cuyos átomos se desintegran
espontáneamente’. La forma radiactivo es mayoritaria en el uso y resulta, por
tanto preferible; pero también es válida la forma radioactivo. Lo mismo cabe
decir del sustantivo correspondiente, que puede ser radiactividad o
radioactividad. radioactividad,
radioactivo. ® radiactivo. rascar.
‘Frotar con las uñas’. La forma *arrascar no es propia del habla culta. RAYA.
Signo de puntuación representado por un trazo horizontal (—) de mayor longitud
que el guion (-) (® GUION2 O GUIóN), con el cual no debe confundirse. Puede
utilizarse aisladamente, o bien, como en el caso de otros signos de puntuación,
para introducir, mediante el uso de un signo de apertura y otro de cierre, un
inciso dentro de un período más extenso. En este último caso, las rayas se
escriben sin espacio de separación respecto de la primera y la última palabra
del enunciado que enmarcan. Si tras las rayas de apertura o de cierre debe
aparecer algún signo de puntuación, este se escribirá sin blanco de separación
con respecto a ellas. La raya se utiliza en los casos siguientes: 1.Para
encerrar aclaraciones o incisos: Para él la fidelidad —cualidad que valoraba
por encima de cualquier otra— era algo sagrado; Su piel ¾tersa y suave¾ estaba
humedecida por la lluvia. Para enmarcar este tipo de incisos pueden utilizarse
también las comas (® COMA, 1.1) o los paréntesis (® PARéNTESIS, 2a). La
diferencia entre el uso de unos u otros signos está en el grado de conexión
que, para el que escribe, mantiene el inciso con el resto del enunciado. Así,
los incisos entre rayas suponen un aislamiento mayor con respecto al texto en
el que se insertan que los que se escriben entre comas, pero menor que los que
se escriben entre paréntesis. La
raya de cierre en los incisos no se suprime aunque detrás de ella deba aparecer
un punto o cualquier otro signo de puntuación: Esperaba
a Emilio ¾un gran amigo¾. Lamentablemente, no vino. Esperaba
a Emilio ¾un gran amigo¾, que, lamentablemente, no vino. 2.Para
introducir una nueva aclaración o inciso en un texto ya encerrado entre
paréntesis: Si desea más información sobre este tema (la bibliografía existente
¾incluso en español¾ es bastante extensa), deberá acudir a textos de carácter
no divulgativo. Para intercalar algún dato o precisión en un inciso escrito
entre rayas, han de usarse los paréntesis (® PARéNTESIS, 2b): Venezuela¾que fue
el primer lugar de tierra firme avistado por Colón en su tercer viaje a América
(1498)¾ tenía, en el momento de su descubrimiento, unos 300 000 habitantes
pertenecientes a distintas tribus indígenas; La cerámica ¾que tiene en Talavera
de la Reina (Toledo) y en Manises (Valencia) dos de sus mejores ejemplos¾ es
una industria extendida por toda España. 3.
En la reproducción escrita de un diálogo, la raya precede a la intervención de
cada uno de los interlocutores, sin que se mencione el nombre de estos:
¾¿Cuándo volverás? ¾No tengo ni idea. ¾¡No tardes mucho! ¾No te preocupes.
Volveré lo antes posible. Normalmente, en las novelas y otros textos de
carácter narrativo, las intervenciones de cada uno de los personajes se
escriben en líneas distintas. Como se ve en el ejemplo, no debe dejarse espacio
de separación entre la raya y el comienzo de cada una de las intervenciones. 4.
En textos narrativos, la raya se utiliza también para introducir o enmarcar los
comentarios y precisiones del narrador a las intervenciones de los personajes.
Para el uso correcto de la raya y otros signos de puntuación en estos casos,
deben tenerse en cuenta las indicaciones siguientes: a)Se
coloca una sola raya delante del comentario del narrador, sin necesidad de
cerrarlo con otra, cuando las palabras del personaje no continúan inmediatamente
después del comentario: ¾Espero que todo salga bien ¾dijo Azucena con gesto
ilusionado. A
la mañana siguiente, Azucena se levantó nerviosa. b)Se
escriben dos rayas, una de apertura y otra de cierre, cuando las palabras del
narrador interrumpen la intervención del personaje y esta continúa
inmediatamente después: ¾Lo principal es sentirse viva ¾añadió Pilar¾.
Afortunada o desafortunada, pero viva. c)Cuando
el comentario o aclaración del narrador va introducido por un verbo de habla
(decir, añadir, asegurar, expresar, preguntar, exclamar, etc.), su intervención
se inicia en minúscula, aunque venga precedida de un signo de puntuación que
tenga valor de punto, como el signo de cierre de interrogación o de
exclamación: ¾¡Qué le vamos a hacer! ¾exclamó resignada doña Patro (y no *¾¡Qué
le vamos a hacer! ¾Exclamó resignada doña Patro).Si la intervención del
personaje continúa tras las palabras del narrador, el signo de puntuación que
corresponda al parlamento interrumpido se debe colocar tras la raya que cierra
el inciso del narrador: ¾Está bien ¾dijo Carlos¾; lo haré, pero que sea la
última vez que me lo pides. d)Cuando
el comentario del narrador no se introduce con un verbo de habla, las palabras
del personaje deben cerrarse con punto y el inciso del narrador debe iniciarse
con mayúscula: ¾No se moleste. ¾Cerró la puerta y salió de mala gana. Si tras
el comentario del narrador continúa el parlamento del personaje, el punto que
marca el fin del inciso narrativo se coloca tras la raya de cierre: ¾¿Puedo
irme ya? ¾Se puso en pie con gesto decidido¾. No hace falta que me acompañe.
Conozco el camino. e)Si
el signo de puntuación que corresponde colocar tras el inciso del narrador son
los dos puntos, estos se colocan también tras la raya de cierre: ¾Anoche estuve
en una fiesta ¾me confesó, y añadió¾: Conocí a personas muy interesantes. 5.También
se utilizan las rayas para enmarcar los comentarios del transcriptor de una
cita textual: «Es imprescindible —señaló el ministro— que se refuercen los
sistemas de control sanitario en las fronteras». 6.Se
utiliza la raya para introducir cada uno de los conceptos de una relación que
se escriben en líneas independientes. En este uso, debe dejarse un espacio en
blanco entre la raya y el texto que sigue. En cuanto a la puntuación que debe
utilizarse en este tipo de relaciones, puede escogerse entre una de estas dos
opciones: a)Escribir
con inicial minúscula cada uno de los conceptos, cerrando los enunciados con
punto y coma, excepto el último, que se cerrará con punto: Las
funciones del lenguaje, según Jakobson, son seis: —
expresiva; —
fática; —
conativa; —
referencial; —
poética; —
metalingüística. Cuando
los elementos que se relacionan son simples, como ocurre en el ejemplo
anterior, es posible eliminar la puntuación, lo que no debe hacerse cuando los
elementos de la relación son oraciones (®6b): Las
funciones del lenguaje, según Jakobson, son seis: —
expresiva —
fática —
conativa —
referencial —
poética —
metalingüística b)Escribir
con inicial mayúscula cada uno de los conceptos, cerrando los enunciados con
punto: Entre
los rasgos del castellano hablado en Aragón, sobresalen los siguientes: —
La entonación es claramente ascendente y hay tendencia a alargar la vocal
final. —
Se evita el acento en posición esdrújula. —
El sufijo diminutivo dominante es -ico. —
Se emplea mucho la partícula pues. Para
esta misma función pueden emplearse, en lugar de la raya, letras con paréntesis,
números u otros signos. 7.En
listas alfabéticas, índices bibliográficos y otros repertorios, la raya al
comienzo de una línea se usa para indicar que en ese renglón se omite, para no
repetirlo, el concepto o el nombre propio ya expresados anteriormente en la
primera de sus menciones. En este caso, debe dejarse también un espacio en
blanco después de la raya: Verbos
intransitivos ¾
irregulares ¾
regulares ¾
transitivos No
debe repetirse tras la raya el signo de puntuación que sigue, si lo hubiere, a
la expresión sustituida: ORTEGA
Y GASSET, J.: España invertebrada (1920-22). ¾
Idea del teatro (1946). ¾
La rebelión de las masas (1930). 8.
La raya, precedida de un punto (.—), puede usarse en los casos siguientes: a)
En los epígrafes internos de un libro, para separarlos del texto que los sigue
cuando este comienza en la misma línea: Género
de los sustantivos.— Por el género, los sustantivos se dividen en español en
femeninos y masculinos. El género neutro no existe en español. Decimos que un
nombre es femenino o masculino cuando... b)
En la edición de obras teatrales, para separar el nombre de cada uno de los
personajes del texto de sus intervenciones: MARíA.—
¿Dónde vas? JUAN.—
A dar una vuelta. c)
Para separar cada uno de los enunciados que componen los resúmenes de contenido
que se colocan, en algunos libros, al comienzo de cada capítulo: Definición
de la concordancia.— La concordancia nominal.— La concordancia verbal.— Reglas
generales de la concordancia.— Casos particulares. Hay
que señalar, no obstante, que la costumbre de colocar estos resúmenes previos
está hoy en desuso. rededor.
® alrededor. régimen.
Sustantivo masculino que significa, principalmente, ‘sistema político’,
‘conjunto de normas, especialmente las relativas a la alimentación’ y ‘cierto
tipo de dependencia gramatical’. Es palabra esdrújula tanto en singular como en
plural, pero en el plural el acento cambia de lugar: es regímenes, y no
*régimenes. reostato
o reóstato. ‘Instrumento para variar la resistencia de un circuito eléctrico’.
Ambas acentuaciones son correctas. Como ha ocurrido en la mayoría de las
palabras españolas con esta terminación (del gr. statós ‘estable’), la forma
llana está desplazando hoy en el uso a la forma etimológica esdrújula. (®
aerostato o aeróstato; giróstato o girostato; heliostato o helióstato;
termostato o termóstato). requisito.
‘Condición necesaria para algo’. Esta palabra ya lleva implícita la idea de
anterioridad (del lat. requisitus, part. de requirere, formado de re- ‘hacia
atrás’ + quaero ‘buscar’). Por tanto, la forma prerrequisito solo debe usarse
si se refiere expresamente a un requisito previo a otro u otros requisitos.
Así, en Puerto Rico y otros países de América, se llama prerrequisito a la
‘asignatura obligatoria y previa a otra que también lo sea para alcanzar un
grado’: Seminario de Derecho de la Persona y la Familia. Prerrequisito: Derecho
de Familia. 3 créditos. resumen.
‘Exposición que se limita a lo esencial’. Se tilda solamente su plural
esdrújulo resúmenes. retahíla.
‘Serie de muchas cosas’. Se escribe con tilde para marcar el hiato existente
entre la a (vocal abierta átona) y la i (vocal cerrada tónica) (® HIATO). No es
correcta la grafía sin tilde *retahila ni la pronunciación con diptongo
(*[rretáila]) que se deduce de esta grafía. Rouen.
®Ruan o Ruán. Ruan
o Ruán. Nombre español de la ciudad de Francia que en francés se escribe Rouen.
Sobre el uso de la grafía con o sin tilde, ® guion1 o guión. rubeola
o rubéola. ‘Enfermedad infecciosa’. Hoy es mayoritaria, incluso entre los
propios médicos, la pronunciación llana [rrubeóla], por lo que la grafía rubeola,
sin tilde, debe ser la preferida. No obstante, sigue siendo válida la forma
etimológica esdrújula rubéola. También se acepta la variante rubiola, de uso
generalizado en los países caribeños. rubiola.
® rubeola o rubéola. s.
1. Vigésima segunda letra del abecedario español y decimonovena del orden
latino internacional. Su nombre es femenino: (la) ese; su plural es eses. 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido fricativo sordo /s/, que
en español tiene muy variadas realizaciones, aunque son dos sus variantes
principales: a)
/s/ apicoalveolar: Esta variedad es la más extendida en el español de España
(domina en todo su territorio, excepto en Andalucía y Canarias) y se da también
en zonas andinas de Perú y Colombia. b)
/s/ predorsal: Es característica de Andalucía, Canarias y la mayor parte de
Hispanoamérica. Aunque presenta numerosas variedades, la más extendida es la
predorsodental. 3.
En algunas zonas del sur de España y en algunos puntos de Hispanoamérica, hay
hablantes que pronuncian la letra s como si representase el sonido interdental
fricativo sordo /z/ (® z, 2a). Este fenómeno dialectal se conoce con el nombre
de “ceceo” (® CECEO). 4.
En todos los dialectos del sur de España (andaluz, extremeño, murciano y
canario) y en gran parte de Hispanoamérica (fundamentalmente en las zonas
bajas), está muy extendido el fenómeno de la aspiración de la s en posición
final de sílaba o de palabra, de manera que esta letra viene a pronunciarse
como la h inglesa: [pehkádo] por pescado, [íhla] por isla, [animáleh] por
animales. En ocasiones, esta aspiración se hace tan fuerte que puede llegar a
sonar como /j/, pronunciación que debe evitarse en el habla esmerada: *[bójke]
por bosque, *[únoj animáleh] por unos animales. En
muchas zonas de estas mismas áreas llega a perderse totalmente en la
pronunciación la -s final de palabra, dando como resultado, en algunos casos,
la mayor abertura de la vocal precedente (como ocurre, por ejemplo, en el
andaluz oriental, el murciano y en áreas de América como el Caribe, los Llanos
de Bolivia y Uruguay): *[lo ómbre y la muhére], por los hombres y las mujeres.
Los hablantes cultos de muchas de estas regiones tienden a restituir el sonido
/s/ en posición final. La
aspiración de la s en posición final de sílaba o de palabra se ha extendido en
algunas zonas a la -s- intervocálica (*[nohótro(h)] por nosotros, *[éhe] por
ese), e incluso a la s- inicial de palabra (*[heñoríta] por señorita). s.
semita1.
semita2.
SESEO.
-sfera.
Sídney.
SIGLA.
2.
Tipos de siglas según su lectura. 3.
Plural de las siglas. 4.
Género de las siglas. 5.
Ortografía de las siglas. 6.
Hispanización de las siglas. SIGNOS
ORTOGRÁFICOS. 1.
Signos de puntuación. 2.
Signos auxiliares. SÍMBOLO.
simoníaco,
ca o simoniaco, ca. Sion
o Sión. siríaco,
ca o siriaco, ca. slalom. slogan. smoking. sol.
solo,
sólo. -st-. sur. *Sydney. semita1.
‘De un grupo étnico originario del Asia occidental, que engloba principalmente
a los árabes y los hebreos’. Este adjetivo deriva de Sem, hijo de Noé, de quien
se considera que descienden estos pueblos. Debe evitarse su uso como sinónimo
de judío, a pesar de que ese es el sentido que tiene esta voz en algunos
derivados como antisemita. semita2.
® CEMITA. SESEO.
1. Consiste en pronunciar como /s/ las letras c (ante e, i) y z, que en otras
zonas del dominio hispánico representan el sonido /z/ (® z, 2a). Así, un
hablante seseante dirá [serésa] por cereza, [siérto] por cierto, [sapáto] por
zapato. 2.
El seseo es general en toda Hispanoamérica, a excepción de unos pequeños
enclaves ceceantes (® CECEO). En España, es general en Canarias y, dentro de
Andalucía, se extiende por la zona occidental del sur de Huelva, por el norte
de Sevilla y la zona de la capital, por el sur de Córdoba y norte de Málaga,
así como por una estrecha franja que va del centro al este de la provincia de
Jaén. Fuera de Andalucía, pero dentro también de los dialectos meridionales
españoles, existen enclaves seseantes en la parte más occidental de Badajoz, en
algunos núcleos de la provincia de Murcia (concretamente en Cartagena y La
Unión), así como en la parte sur de la provincia de Alicante. También
existe seseo entre las clases populares de Valencia, Cataluña, Mallorca y País
Vasco, cuando hablan castellano, y se da asimismo en Galicia, en zonas rurales
de las provincias de La Coruña, Pontevedra y un pequeño enclave en Orense. 3.
Mientras que el seseo meridional peninsular (andaluz y canario) y el
hispanoamericano gozan de total aceptación en la norma culta del español, no
ocurre lo mismo con el resto de los seseos peninsulares, que se asocian, por lo
general, a personas de bajo nivel cultural. -sfera.
Elemento compositivo sufijo (del lat. sphaera y este del gr. sphaîra ‘esfera’)
que forma parte de varios sustantivos que designan, por lo general, distintas
zonas o capas de la Tierra y del Sol. En el español de América, por analogía
con atmósfera (® atmósfera), la acentuación esdrújula es la preferida en todos
los casos: biósfera, estratósfera, hidrósfera, litósfera, pirósfera, etc. En el
español de España, por el contrario, todas las palabras formadas con este
elemento compositivo, salvo atmósfera, son llanas: biosfera, estratosfera,
hidrosfera, litosfera, pirosfera, etc. Sídney.
La ciudad de Australia cuyo nombre en inglés es Sydney debe escribirse en
español en la forma Sídney, puesto que, como topónimo adaptado, debe somenterse
a las normas de acentuación gráfica del español, que obligan a poner tilde a
las palabras llanas terminadas en consonante distinta de -n o -s (la i griega
en posición final precedida de vocal se considera consonante a efectos de
acentuación). No deben usarse, pues, las grafías *Sydney ni *Sidney. No existe
gentilicio español para este topónimo. SIGLA.
1. La palabra sigla designa, por un lado, cada una de las letras iniciales de
las palabras que forman parte de una denominación y, por otro, la palabra
formada por el conjunto de estas letras iniciales. Las siglas se utilizan para
referirse de forma abreviada a organismos, instituciones, empresas, objetos,
sistemas, asociaciones, etc., cuyos nombres complejos hacen enojosa su
denominación completa cada vez que se quiere hacer referencia a ellos. 2.Tipos
de siglas según su lectura. Dependiendo de su estructura formal, pueden
distinguirse tres tipos de siglas: a)Aquellas
de lectura silábica normal, que se leen tal y como se escriben (® ACRóNIMO):
ONU, OTAN, talgo [Esp.], ovni. Por esta razón, muchas de estas siglas acaban
incorporándose como sustantivos comunes al caudal léxico del idioma. Hay que
tener en cuenta, no obstante, que cuando una sigla está compuesta solo por
vocales, cada una de ellas se pronuncia de manera independiente y conserva su
acento fonético: la UE (Unión Europea) debe pronunciarse [ú-é], y no *[ué] ni
*[úe]; la OEA (Organización de Estados Americanos) debe pronunciarse [ó-é-á], y
no *[oéa] ni *[oeá]. b)Aquellas
cuya forma impronunciable obliga a leerlas con deletreo: FBI [éfe-bé-í], DDT
[dé-dé-té], KGB [ká-jé-bé]. En ocasiones, se han creado a partir de estas
siglas, integrando las vocales necesarias para su pronunciación, verdaderas
palabras que se han incorporado como tales a los diccionarios: elepé, de LP
‘long play’; dedeté, de DDT ‘dicloro-difenil-tricloroetano’; penene, de PNN
‘profesor no numerario’ [Esp.]. c)Aquellas
que se leen combinando ambos métodos: PCUS [pe-cús] (Partido Comunista de la
Unión Soviética), CTIC [se-tik, ze-tík] (Consejo Técnico de Investigación
Científica [Méx.]), CD-ROM [se-de-rrón, ze-de-rrón] (Compact Disc Read-Only
Memory). También en este caso pueden generarse palabras a partir de la sigla:
cederrón, e incluso acortamientos: cedé [Esp.] o cidí [Am.] (esta última a partir
de la pronunciación inglesa de la sigla CD). 3.
Plural de las siglas. Aunque pueden pluralizarse en la pronunciación ([oenejés]
= ‘organizaciones no gubernamentales’), en la escritura el plural de las siglas
es invariable, es decir, no modifican su forma cuando designan un referente
múltiple. La indicación de pluralidad se hace mediante las palabras que las
introducen: unas ONG, los ISBN, dos PC. Es, por ello, recomendable en la
escritura introducir siempre la sigla plural con un determinante: Representantes
de [algunas, varias] ONG se reunieron en Madrid. Debe evitarse el uso, tomado
del inglés, de realizar el plural de las siglas añadiendo una s minúscula,
precedida o no de apóstrofo: *PC’s, *ONGs. 4.Género
de las siglas. Las siglas adoptan el género de la palabra que constituye el
núcleo de la expresión abreviada, que normalmente ocupa el primer lugar en la
denominación: el FMI, por el «Fondo»Monetario Internacional; la OEA, por la
«Organización» de Estados Americanos; la Unesco, por la United Nations Educational,
Scientific and Cultural «Organization». Una excepción es la sigla AVE [Esp.],
por Alta Velocidad Española, que es masculina (el AVE), a pesar de que el
sustantivo velocidad es femenino; en este caso, el género masculino de la sigla
se explica por el sustantivo oculto ‘tren’. Las
siglas son una excepción a la regla que obliga a utilizar la forma el del
artículo cuando la palabra femenina que sigue comienza por a- tónica (® el, ?);
así, se dice la APA, y no *el APA, por «Asociación»de Padres de Alumnos [Esp.]
o «Asociación» de Automovilistas Panameños; la AFE, y no *el AFE, por
«Asociación» de Futbolistas Españoles, ya que la palabra asociación no comienza
por a- tónica. 5.Ortografía
de las siglas. a)Las
siglas, en el uso actual, se escriben sin puntos ni blancos de separación. Solo
se escribe punto tras las letras que componen las siglas cuando van integradas
en textos escritos completamente en mayúsculas: MEMORIA ANUAL DEL C.S.I.C. b)Las
siglas presentan normalmente en mayúscula todas las letras que las componen
(OCDE, DNI, ISO). En este caso, no llevan nunca tilde, aunque su pronunciación
la requiriese según las reglas de acentuación. Así, la sigla CIA (Central
Intelligence Agency) no lleva tilde, a pesar de pronunciarse [sía, zía], con un
hiato entre las vocales que exigiría acentuar gráficamente la vocal cerrada
tónica. No obstante, las siglas que se pronuncian como se escriben, también
denominadas acrónimos, pueden escribirse solo con la inicial mayúscula, cuando
se trata de nombres propios y tienen más de cuatro letras: Unicef, Unesco, o
con todas sus letras minúsculas, si se trata de nombres comunes incorporados al
caudal léxico del idioma: uci, ovni, sida. En ese caso, sí deben someterse a
las reglas de acentuación gráfica en español: láser, radar. c)Si
los dígrafos ch y ll deben formar parte de una sigla, se escribe con mayúscula
el primer carácter y con minúscula el segundo: PCCh por Partido Comunista de
China. d)
Se escriben en cursiva las siglas que corresponden a una expresión que debe
aparecer en este tipo de letra cuando se escribe de manera completa; esto
ocurre, por ejemplo, con las siglas de títulos de obras o de publicaciones
periódicas: DHLE por Diccionario Histórico de la Lengua Española, BOE por
Boletín Oficial del Estado, RFE por Revista de Filología Española. e)
Las siglas nunca deben dividirse mediante guion de final de línea. 6.Hispanización
de las siglas. Siempre que sea posible, se hispanizarán las siglas: OTAN, y no
NATO; ONU, y no UNO. Solo en casos excepcionales de difusión general de la
sigla extranjera y dificultad para hispanizarla, se mantendrá la forma
original: Unesco, por United Nations Educational, Scientific and Cultural
Organization; IBM, por International Business Machines; KGB, por Komitet
Gosudárstvennoy Bezopásnosti; CD-ROM, por Compact Disc Read-Only Memory.
Tampoco deben hispanizarse las siglas de realidades que se circunscriben a un
país extranjero, sin correspondencia en el propio: IRA, por Irish Republic
Army; FBI, por Federal Bureau of Investigation. La primera vez que se emplea
una sigla en un texto, y salvo que sea de difusión tan generalizada que se sepa
fácilmente interpretable por la inmensa mayoría de los lectores, es conveniente
poner a continuación, y entre paréntesis, el nombre completo al que reemplaza,
y, si es una sigla extranjera, su traducción o equivalencia: DEA (Drug
Enforcement Administration, ‘Departamento Estadounidense de Lucha contra las
Drogas’); o bien escribir primero la traducción o equivalencia, poniendo
después la sigla entre paréntesis: la Unión Nacional Africana de Zimbabue
(ZANU). A partir de ese momento, ya puede usarse normalmente la sigla a lo
largo del texto, sin que exista riesgo de no ser comprendida por el lector. 7.Las
siglas, al igual que los acrónimos (® ACRóNIMO, 6) y a diferencia de las
abreviaturas y de los símbolos (® ABREVIATURA, 6; SíMBOLO, 6), se leen sin
restablecer el texto al que reemplazan, siguiendo, según sea su estructura
formal, alguno de los tres procedimientos señalados anteriormente (® 2):
lectura silábica, deletreo o lectura mixta. Las siglas y los acrónimos, por
tanto, no son solo abreviaciones gráficas, sino también orales. 8.
Las siglas suelen omitir para su formación los artículos, las preposiciones y
las conjunciones que aparecen en la denominación completa, salvo cuando se
desea facilitar su pronunciación como palabras, caso en que se consideran
acrónimos (® ACRóNIMO, 7). SIGNOS
ORTOGRáFICOS. Son todas aquellas marcas gráficas que, no siendo números ni
letras, aparecen en los textos escritos con el fin de contribuir a su correcta
lectura e interpretación. Cada uno de ellos tiene una función propia y unos
usos establecidos por convención. Los signos ortográficos se dividen en signos
de puntuación y signos auxiliares. 1.
Signos de puntuación. Entre sus funciones están la de marcar las pausas y la
entonación con que deben leerse los enunciados, organizar el discurso y sus
diferentes elementos para facilitar su comprensión, evitar posibles
ambigüedades en textos que, sin su empleo, podrían tener interpretaciones
diferentes y señalar el carácter especial de determinados fragmentos de texto
—citas, incisos, intervenciones de distintos interlocutores en un diálogo,
etc.—. Los signos de puntuación en español son los siguientes: el punto, la
coma, el punto y coma, los dos puntos, los puntos suspensivos, los signos de
interrogación y exclamación, los paréntesis, los corchetes, la raya y las
comillas (® PUNTO; COMA; PUNTO Y COMA; DOS PUNTOS; PUNTOS SUSPENSIVOS;
INTERROGACIóN Y EXCLAMACIóN (SIGNOS DE); PARéNTESIS; CORCHETE; RAYA; COMILLAS). 2.
Signos auxiliares. Sus funciones son muy variadas y se explican en las entradas
correspondientes a cada uno de estos signos, que son la tilde, la diéresis o
crema, el guion, la barra, el apóstrofo, el párrafo, el asterisco y la llave (®
TILDE2; DIéRESIS; GUION2 O GUIóN; BARRA; APóSTROFO; PáRRAFO; ASTERISCO; LLAVE). SíMBOLO.
1. Los símbolos son abreviaciones de carácter científico-técnico, constituidos
por letras o, en ocasiones, por signos no alfabetizables, que, en general, son
fijados convencionalmente por instituciones de normalización y poseen validez
internacional. No obstante, existen símbolos de uso tradicional que no han sido
fijados por las instituciones de normalización y cuya validez se restringe
muchas veces a ámbitos geográficos limitados. Este es el caso, por ejemplo, del
símbolo O (Oeste), usado en el ámbito hispánico, y que, en el sistema
internacional, es W (del ingl. West); o del símbolo PTA (peseta), que en el
sistema internacional establecido por la ISO (International Organization for
Standardization ‘Organización Internacional de Normalización’) es ESP. Los
símbolos más comunes son los referidos a unidades de medida (m, kg, lx),
elementos químicos (Ag, C, Fe), operaciones y conceptos matemáticos (+, Ö, %),
monedas ($, £, ¥, ESC, FRF, ITL) y puntos cardinales (N, S, SE). Para ver la
lista de símbolos alfabetizables, consulte el apéndice 3. 2.Los
símbolos constituidos por letras son semejantes a las abreviaturas, pero se
distinguen de ellas en los aspectos siguientes: a)Se
escriben siempre sin punto. Ejemplos: cg por centigramo, N por Norte, He por
Helio. b)No
llevan nunca tilde, aunque mantengan la letra que la lleva en la palabra que
representan. Ejemplos: a (y no *á) por área y ha (y no *há) por hectárea. c)No
varían de forma en el plural. Ejemplos: 25 km por veinticinco kilómetros, 2 C
por dos carbonos. 3.Suelen
escribirse tomando solo la primera letra de la palabra que representan: N por
Norte, H por hidrógeno, K por el lat. kalium (‘potasio’); o la primera letra de
cada uno de los formantes, en el caso de las unidades de medida formadas por un
prefijo y una unidad simple: kg por kilogramo, cm por centímetro. En algunos
casos, para evitar la confusión con otro símbolo, se añade a la inicial una
segunda letra: Fe por el lat. ferrum (‘hierro’), para evitar su confusión con
la F de flúor. 4.Los
símbolos de los puntos cardinales se escriben siempre con mayúscula, aunque
estén constituidos por dos letras: N, SE. Los de los elementos químicos se
escriben, o bien con una sola letra mayúscula: C, O, o bien con una combinación
de mayúscula y minúscula, si están constituidos por dos letras: Ag, Fe. Las
unidades de medida se escriben normalmente con minúscula: g, dm, ha, salvo
aquellas que tienen su origen en nombres propios de persona, que se escriben
con mayúscula: N por newton (de Isaac Newton), W por vatio (de Jacobo Watt); o
las que incorporan prefijos para formar múltiplos (unidades superiores a la
establecida como referencia), ya que estos prefijos, con la excepción de kilo-
(k-), hecto- (h-) y deca- (da-), se escriben con mayúscula: M- (mega-), G-
(giga-), T- (tera-), etc. Por el contrario, los prefijos utilizados para formar
submúltiplos (unidades inferiores a la establecida como referencia) se escriben
siempre con minúscula: d- (deci-), c- (centi-), m- (mili-), etc. Los símbolos
de las unidades monetarias, cuando están constituidos por letras, se escriben
con todos sus componentes en mayúscula (FF, PTA). 5.1.
Cuando van acompañando a una cifra, se escriben normalmente pospuestos y con un
blanco de separación entre el número y el símbolo: 18 $, 4 km,
125 m2, 4 H. Sin embargo, el símbolo del porcentaje y el de los
grados han fijado su uso escribiéndose sin blanco de separación respecto de la
cifra a la que acompañan: 25%, 12º. Los grados de temperatura tienen una
ortografía diversa, dependiendo de si aparece o no especificada la escala en que
se miden. Así, se escribirá 12º, pero 12 ºC por doce grados Celsius. 5.2.
Para las monedas, el uso en España prefiere la escritura pospuesta y con blanco
de separación entre el símbolo y la cifra, como es normal en el resto de
símbolos: 3 £, 50 $, 18 €; en cambio, en Hispanoamérica, por
influjo anglosajón, los símbolos monetarios suelen aparecer antepuestos y sin
blanco de separación: £3, $50. Hay que tener siempre cuidado de no separar en
renglones diferentes la cifra, del símbolo que la acompaña (*3 / $).
Algunas monedas pueden representarse tanto por medio de un símbolo, como por
medio de una abreviatura: 21 000 ESP o PTA (símbolos y, por tanto,
invariables en plural) y 21 000 pts. o ptas. (abreviaturas, que sí tienen
forma de plural). En los usos normales, se prefiere la abreviatura, mientras
que el uso de símbolos normalizados es obligatorio en ámbitos en los que se
realizan operaciones económicas internacionales (bancos, mercados de valores,
etc.). 6.
Cuando se lee un símbolo, ha de desarrollarse toda la palabra representada,
salvo cuando forman parte de fórmulas químicas o matemáticas, en que lo normal
es el deletreo: H2O [áche-dós-ó], 2pr([dós-pí-érre]). Pero lo normal es que la
lectura de un símbolo, al igual que la de una abreviatura (® ABREVIATURA, 6),
recupere todas las letras eliminadas en su representación gráfica. Los símbolos
y las abreviaturas son, en este sentido, un fenómeno puramente gráfico. simoníaco,
ca o simoniaco, ca. ® -íaco o -iaco. Sion
o Sión. Nombre que, en tono poético y profético, se usa en muchas ocasiones en
la Biblia para referirse a la ciudad de Jerusalén, y del que derivan términos
como sionismo o sionista. Sobre el uso de la grafía con o sin tilde, ® guion1 o
guión. siríaco,
ca o siriaco, ca. ® -íaco o -iaco. slalom.
® eslalon. slogan.
® eslogan. smoking.
® esmoquin. sol.
® MAYúSCULAS, 3.2.11. solo,
sólo. ® TILDE2, 3.2.3. -st-.
® t, 4. sur.
® MAYúSCULAS, 3.2.13. *Sydney.
® Sídney. t.
1. Vigésima tercera letra del abecedario español y vigésima del orden latino
internacional. Su nombre es femenino: (la) te; su plural es tes. 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico dental
oclusivo sordo /t/. 3.
En el español de España, en posición final de sílaba, y especialmente si la
sílaba es átona, en la pronunciación espontánea la t suena como una /d/
fricativa: [ádlas] por atlas, [rrídmo] por ritmo, [admósfera] por atmósfera,
[ednolojía] por etnología. (Debe evitarse la pronunciación de esta t como /z/:
*[rrízmo] por ritmo). En Hispanoamérica, por el contrario, se articula una
verdadera /t/ en esta posición. 4.
En posición final de sílaba precedida de s, la t no suele pronunciarse: [ísmo]
por istmo (® istmo). Puesto que la t del prefijo latino post- es de difícil
articulación, es preferible utilizar la variante pos-, que suele ser también la
de mayor frecuencia de uso. Así pues, formas como posdata o posoperatorio son
preferibles a postdata y postoperatorio (® pos-). 5.
No es propio del sistema español que la t aparezca en posición final de
palabra; no obstante se han incorporado a nuestro idioma numerosos latinismos y
extranjerismos que se escriben con -t final: déficit, superávit, robot, boicot,
argot, salacot, fuet, etc. Muchos de ellos se han adaptado al español
suprimiendo la -t: bufé (del fr. buffet), chalé (del fr. chalet), chevió (del
ingl. Cheviot); o añadiendo vocales de apoyo: pailebote (del ingl. pailebot),
voltio (del ingl. volt), fagote (del fr. fagot). 6.
Para la división silábica del grupo -tl-, ® GUION2 O GUIóN, 2.6d. t.
táctil.
Taipéi. Taiwán.
tángana
o tangana. tanto. tejano,
na. Tejas.
termósfera
o termosfera. termostato
o termóstato. tetraplejia
o tetraplejía. Texas.
tierra.
tildar.
tilde1.
TILDE2.
1.
REGLAS GENERALES DE ACENTUACIÓN. 1.1.
Polisílabos. 1.2.
Monosílabos. 2.
REGLAS DE ACENTUACIÓN DE PALABRAS CON DIPTONGOS, HIATOS Y TRIPTONGOS. 2.1.
Diptongos. 2.1.1.
Diptongos ortográficos. 2.1.2.
Acentuación de palabras con diptongo. 2.1.3.
Colocación de la tilde en los diptongos. 2.2.
Hiatos. 2.2.1.
Hiatos ortográficos. 2.2.2.
Acentuación de las palabras con hiato. 2.3.
Triptongos. 2.3.1.
Triptongos ortográficos. 2.3.2.
Acentuación de palabras con triptongo. 2.3.3.
Colocación de la tilde en los triptongos. 3.
TILDE DIACRÍTICA. 3.1.
Tilde diacrítica en monosílabos. 3.2.
Otros casos de tilde diacrítica. 3.2.1.
Demostrativos. 3.2.2.
Interrogativos y exclamativos. 3.2.3.
sólo / solo. 3.2.4.
aún / aun. 4.
ACENTUACIÓN DE PALABRAS Y EXPRESIONES COMPUESTAS. 4.1.
Palabras compuestas sin guion. 4.2.
Adverbios en -mente. 4.3.
Formas verbales con pronombres enclíticos. 4.4.
Palabras compuestas con guion. 4.5.
Expresiones compuestas escritas en varias palabras. a)
Antropónimos compuestos. b)
Numerales formados por varias palabras. 5.
ACENTUACIÓN DE VOCES Y EXPRESIONES LATINAS. 6.
ACENTUACIÓN DE PALABRAS EXTRANJERAS. 6.1.
Palabras extranjeras no adaptadas. 6.2.
Palabras extranjeras adaptadas. 7.
ACENTUACIÓN DE LETRAS MAYÚSCULAS. 8.
ACENTUACIÓN DE ABREVIATURAS, ACRÓNIMOS, SIGLAS Y SÍMBOLOS. -tl-.
TRIPTONGO.
trópico.
tropósfera
o troposfera. truhan
o truhán. táctil.
‘Referente al tacto’. Es palabra llana y debe escribirse con tilde. Son
erróneas la grafía y la pronunciación agudas *tactil [taktíl]. Taipéi.
El nombre de la capital de Taiwán debe escribirse con tilde, Taipéi, por ser
palabra aguda terminada en vocal. No existe gentilicio español para este
topónimo. Taiwán.
El nombre chino de la isla de Formosa debe hispanizarse en la forma Taiwán, con
tilde, como corresponde a su pronunciación corriente en español. El gentilicio
correspondiente es taiwanés. INICIO
El
recurso no está disponible Página
Principal tángana
o tangana. ‘Riña, alboroto’. Son válidas ambas formas: «El agravio comparativo
por parte del Comité al considerar únicamente como tarjeta amarilla la acción
de Albelda, el otro protagonista de la tángana» (Norte Castilla [Esp.] 6.5.99);
«En los postres de aquel homenaje a este querido compañero se organiza una
tangana entre dos camareros que protagonizan un espectáculo denigrante» (Díaz
Radio [Esp. 1992]). tanto.
Para la expresión y tantos, ® pico, 2. tejano,
na. 1. ‘Del estado norteamericano de Tejas’. ® Texas. 2.
‘Pantalón tejano’. ® vaquero. Tejas.
® Texas. termósfera
o termosfera. ® -sfera. termostato
o termóstato. ‘Aparato que mantiene constante la temperatura’. Ambas
acentuaciones son correctas. Como ha ocurrido en la mayoría de las palabras
españolas con esta terminación (del gr. statós ‘estable’), la forma llana está
desplazando hoy en el uso a la forma etimológica esdrújula. (® aerostato o
aeróstato; giróstato o girostato; heliostato o helióstato; reostato o
reóstato). tetraplejia
o tetraplejía. ‘Parálisis que afecta a las cuatro extremidades’. Ambas
acentuaciones son correctas (® -plejia o -plejía). En América, especialmente en
la Argentina, es muy frecuente el empleo del término sinónimo cuadriplejia (®
cuadriplejia o cuadriplejía). Texas.
La grafía recomendada para el nombre de este estado norteamericano es Texas,
cuya pronunciación correcta es [téjas], no *[téksas] (® México). Igualmente se
recomienda escribir con x el gentilicio correspondiente: texano. No obstante,
se consideran también válidas las grafías con j (Tejas, tejano), de uso
mayoritario en España. Para referirse al pantalón vaquero, solo se admite la
grafía con j (tejano), puesto que esta denominación solo se usa en España (®
vaquero). tierra.
® MAYúSCULAS, 3.2.11. tildar.
‘Poner tilde’ y ‘señalar con una nota denigrativa a una persona’. En este
último sentido solo puede usarse con adjetivos de significado negativo y se
construye con la preposición de (y no *como): «Teme ser tildada de ambiciosa»
(Chacel Barrio [Esp. 1976]). Es incorrecto su empleo con adjetivos de
significado positivo: *«Un actor tildado de sexy como George Clooney» (Hoy
[Chile] 15-21.12.97). Tampoco debe usarse con el sentido general de
‘calificar’: *«Algunas de estas formas culturales [el sainete, la zarzuela,
etc.] bien podían ser tildadas como genuinamente madrileñas» (PzPerucha
Narración [Esp. 1995]). tilde1.
1. Se llama tilde, por un lado, al ‘rasgo o trazo pequeño que forma parte de
algunas letras, como la ç, la ñ, la t, etc.’ y, por otro, al ‘acento gráfico’
(® TILDE2). En ambos casos admite los dos géneros, aunque su uso hoy es casi
exclusivamente femenino: «Los cargadores, curvados como enes, con el tilde del
racimo en el hombro, se le antojaban una procesión de eñes a don Cosme» (Asturias
Papa [Guat. 1954]); «Funciona entre el alumnado una regla maldita de los
acentos: en la duda, poner la tilde» (Miguel Perversión [Esp. 1994]). En el
sentido de ‘tacha o nota denigrativa’ admite también ambos géneros: «Ese tilde
de hereje le faltaba a ese Napoleón Malaparte» (Fernán Caballero Clemencia
[Esp. 1852]); «En otras castas es lícito perdonar ciertos leves errores y
algunas tildes» (Ortega Artíc. [Esp. 1907] 69). 2.
No debe confundirse con tinte (‘rasgo o matiz’), como ocurre en este ejemplo:
*«Afirmó [...] que algunos discursos en favor de la convocatoria de huelga
general “tienen tildes claramente fascistas”» (Mundo [Esp.] 26.1.94). TILDE2.
Signo ortográfico auxiliar con el que, según determinadas reglas, se representa
en la escritura el acento prosódico (® ACENTO2, 1). Por ello, la tilde recibe
también los nombres de acento gráfico u ortográfico. En español consiste en una
rayita oblicua que, colocada sobre una vocal, indica que la sílaba de la que
forma parte es tónica. La tilde debe trazarse siempre de derecha a izquierda,
esto es, como un acento agudo ( ´ ), y no de izquierda a derecha
( ` ), trazo que corresponde al acento grave, que carece de uso en
español: camión, no *camiòn. No
en todas las palabras se señala con tilde la sílaba tónica. La colocación de la
tilde en español se atiene a una serie de normas que se detallan a
continuación. Estas reglas afectan a todas las palabras españolas, incluidos
los nombres propios. Sobre la acentuación de palabras de origen extranjero, ®
6. 1.
REGLAS GENERALES DE ACENTUACIóN. 1.1.
Polisílabos. La acentuación gráfica de las palabras formadas por más de una
sílaba sigue las reglas que se enuncian a continuación: 1.1.1.
Las palabras agudas (® ACENTO, 1.2a) llevan tilde cuando terminan en -n,en -s o
en vocal: balón, compás, café, colibrí. No obstante, las palabras agudas
terminadas en -s precedida de otra consonante no llevan tilde: zigzags, robots,
tictacs. Por otra parte, las palabras agudas terminadas en -y precedida de
vocal no llevan tilde porque, aunque en estos casos la y representa el sonido
vocálico /i/, a efectos de acentuación esta letra se considera una consonante:
guirigay, virrey, convoy, estoy. 1.1.2.
Las palabras llanas (® ACENTO, 1.2b) llevan tilde cuando no terminan en -n,en
-s o en vocal: clímax, hábil, tándem. No obstante, las palabras llanas
terminadas en -s precedida de otra consonante sí se acentúan gráficamente:
bíceps, cómics, fórceps. Por otra parte, las pocas palabras llanas terminadas
en -y precedida de vocal siempre llevan tilde porque, aunque en estos casos la
y representa el sonido vocálico /i/, a efectos de acentuación esta letra se
considera una consonante: póney, yóquey. 1.1.3.
Las palabras esdrújulas (® ACENTO, 1.2c) y sobresdrújulas (® ACENTO, 1.2d)
siempre llevan tilde: cántaro, mecánica, cómetelo, llévesemelo. 1.2.
Monosílabos. Las palabras de una sola sílaba no se acentúan nunca gráficamente,
salvo en los casos de tilde diacrítica (® 3.1): mes, bien, fe, fui, pan, vio. Puesto
que, dependiendo de distintos factores —como el mayor o menor esmero en la
pronunciación, el origen geográfico o social del hablante, etc.—, una misma
secuencia de vocales puede articularse como diptongo (® DIPTONGO) o como hiato
(® HIATO), para saber si una palabra es monosílaba o no desde el punto de vista
ortográfico, hay que tener en cuenta que algunas combinaciones vocálicas se
consideran siempre diptongos a efectos de acentuación gráfica, sea cual sea su
pronunciación. En concreto, toda combinación de una vocal abierta (a, e, o) y
una vocal cerrada (i, u), o viceversa, siempre que la cerrada no sea tónica,
así como la combinación de dos vocales cerradas distintas, han de considerarse
diptongos desde el punto de vista ortográfico. Esta convención es una de las
novedades introducidas en la Ortografía académica de 1999. Por eso, algunas
palabras que antes de esta fecha se consideraban bisílabas pasan ahora a ser
consideradas monosílabas a efectos de acentuación gráfica, por contener alguna
de las secuencias vocálicas antes señaladas, y, como consecuencia de ello,
deben escribirse sin tilde. Estas palabras son, entre los verbos de uso común,
las formas crie, crio, criais, crieis (de criar); fie, fio, fiais, fieis (de
fiar); frio, friais (de freír); guie, guio, guiais, guieis (de guiar); hui,
huis(de huir); lie, lio, liais, lieis (de liar); pie, pio, piais, pieis (de
piar); rio, riais (de reír); los sustantivos guion, ion, prion, ruan y truhan;
y, entre los nombres propios, Ruan y Sion. No obstante, es admisible acentuar
gráficamente estas palabras, por ser agudas acabadas en-n, -s o vocal, si quien
escribe articula nítidamente como hiatos las secuencias vocálicas que contienen
y, en consecuencia, las considera bisílabas: fié, huí, riáis, guión, truhán,
etc. La pronunciación monosilábica es predominante en amplias zonas de
Hispanoamérica, especialmente en México y en el área centroamericana, mientras
que en otros países americanos como la Argentina, Ecuador, Colombia y
Venezuela, al igual que en España, es mayoritaria la pronunciación bisilábica. 2.
REGLAS DE ACENTUACIóN DE PALABRAS CON DIPTONGOS, HIATOS Y TRIPTONGOS. En
la descripción de diptongos, hiatos y triptongos que se hace a continuación, se
utilizará la clasificación de las vocales en abiertas (a, e, o), también
llamadas fuertes, y cerradas (i, u), también llamadas débiles. 2.1.
Diptongos. 2.1.1.
Diptongos ortográficos. A efectos de acentuación gráfica, se consideran
diptongos las secuencias vocálicas siguientes: a)
Vocal abierta + vocal cerrada o, en orden inverso, vocal cerrada + vocal abierta,
siempre que la vocal cerrada no sea tónica: amáis, peine, alcaloide, aplauso,
Eugenio, estadounidense, suave, huevo, continuo, confiado, viento, canción. b)
Dos vocales cerradas distintas: huida, ciudad, jesuítico, veintiún, diurno,
viudo. 2.1.2.
Acentuación de palabras con diptongo. Las palabras con diptongo se acentúan
siguiendo las reglas generales de acentuación (® 1). Así, guion o vio no llevan
tilde por ser monosílabas (aunque guion pueda llevarla si se articula como
bisílaba; ® 1.2); bonsái, también, hacéis llevan acento gráfico por ser
palabras agudas terminadas en vocal, en -n y en -s, respectivamente, mientras
que virrey, infiel, adecuar no lo llevan por ser agudas y terminar en otras
consonantes; huésped lleva tilde por ser una palabra llana terminada en
consonante distinta de -n y -s, mientras que incluido, superfluo, cuentan,
viernes no la llevan por ser palabras llanas terminadas en vocal, -n y -s;
finalmente, miércoles, cuáquero, lingüístico llevan tilde por ser palabras
esdrújulas. 2.1.3.
Colocación de la tilde en los diptongos. a)
En los diptongos formados por una vocal abierta tónica y una cerrada átona, o
viceversa, la tilde se coloca sobre la vocal abierta: adiós, después, marramáu,
soñéis, inició, náutico, murciélago, Cáucaso. b)
En los diptongos formados por dos vocales cerradas, la tilde se coloca sobre la
segunda vocal: acuífero, casuística, demiúrgico, interviú. 2.2.
Hiatos. 2.2.1.
Hiatos ortográficos. A efectos de acentuación gráfica, se consideran hiatos las
combinaciones vocálicas siguientes: a)
Dos vocales iguales:afrikáans, albahaca, poseer, dehesa, chiita, microondas,
duunviro. b)
Dos vocales abiertas: anchoa, ahogo, teatro, aéreo, eólico, héroe. c)
Vocal cerrada tónica + vocal abierta átona o, en orden inverso, vocal abierta
átona + vocal cerrada tónica: alegría, acentúa, insinúe, enfríe, río, búho;
raíz, baúl, transeúnte, reír, oír. 2.2.2.
Acentuación de las palabras con hiato. a)
Las palabras con hiato formado por dos vocales iguales, o por dos vocales
abiertas distintas, siguen las reglas generales de acentuación. Así, creó y
deán llevan tilde por ser palabras agudas terminadas en vocal y en -n,
respectivamente, mientras que caer, peor, poseer, también agudas, no la llevan
por terminar en consonante distinta de -n o -s; bóer y Sáez llevan tilde por
ser palabras llanas terminadas en consonante distinta de -n o -s, mientras que
bacalao, chiita, vean, anchoas no se acentúan gráficamente por ser llanas
terminadas en vocal, -n y -s, respectivamente; océano, coágulo, zoólogo llevan
tilde por ser palabras esdrújulas. b)
Las palabras con hiato formado por una vocal cerrada tónica y una vocal abierta
átona, o por una vocal abierta átona y una cerrada tónica, siempre llevan tilde
sobre la vocal cerrada, con independencia de que lo exijan o no las reglas
generales de acentuación: armonía, grúa, insinúe, dúo, río, hematíe, laúd,
caída, raíz, feúcho, cafeína, egoísmo, oír. 2.3.
Triptongos. 2.3.1.
Triptongos ortográficos. Cualquier grupo de tres vocales formado por una vocal
abierta situada entre dos vocales cerradas, siempre que ninguna de las vocales
cerradas sea tónica, se considera un triptongo a efectos de acentuación
gráfica:averiguáis, buey, Paraguay, vieira, confiáis, opioide. 2.3.2.
Acentuación de palabras con triptongo. Las palabras con triptongo siguen las
reglas generales de acentuación. Así, lieis no lleva tilde por ser monosílaba
(aunque pueda llevarla si se articula como bisílaba; ® 1.2); continuéis y
despreciáis se acentúan gráficamente por ser palabras agudas terminadas en -s,
mientras que biaural y Uruguay, que también son agudas, no se acentúan por
terminar en consonante distinta de -n o -s; tuáutem lleva tilde por ser palabra
llana terminada en consonante distinta de -n o -s, mientras que vieira y
opioide se escriben sin tilde por ser llanas terminadas en vocal. 2.3.3.
Colocación de la tilde en los triptongos. Cuando un triptongo debe llevar tilde
según las reglas generales de acentuación, esta se coloca sobre la vocal
abierta: consensuéis, habituáis, tuáutem. 3.
TILDE DIACRíTICA. Se
llama tilde diacrítica al acento gráfico que permite distinguir palabras con
idéntica forma, es decir, escritas con las mismas letras, pero que pertenecen a
categorías gramaticales diferentes. En general, llevan tilde diacrítica las formas
tónicas (esto es, las que se pronuncian con acento prosódico o de intensidad) y
no la llevan las formas átonas (esto es, las que carecen de acento prosódico o
de intensidad dentro de la cadena hablada; ® ACENTO2, 1.1). Existen, no
obstante, algunas excepciones, como es el caso de los nombres de las letras te
y de y los de las notas musicales mi y si que, siendo palabras tónicas, no
llevan tilde (al igual que sus respectivos homófonos átonos: la preposición de,
el pronombre personal te, el adjetivo posesivo mi y la conjunción si); o la
palabra más, que aunque tiende a pronunciarse átona cuando se usa con valor de
adición o suma (dos más dos son cuatro) se escribe con tilde. En otras
ocasiones, la tilde diacrítica tiene como función evitar posibles anfibologías,
esto es, dobles sentidos, como en el caso de los demostrativos este, ese y
aquel (® 3.2.1) o de la palabra solo (® 3.2.3). Salvo
en estos dos últimos casos, la tilde diacrítica no distingue parejas de
palabras de igual forma y que siempre son tónicas, como di del verbo decir y di
del verbo dar, fue y fui del verbo ir y fue y fui del verbo ser, ve del verbo
ver y ve del verbo ir, vino del verbo venir y vino sustantivo, etc. 3.1.
Tilde diacrítica en monosílabos. Muchos de los usos de la tilde diacrítica en
español afectan a palabras de una sola sílaba (® cuadro). TILDE
DIACRíTICA EN MONOSíLABOS* de preposición: Hace
pajaritas DE papel. sustantivo
(‘letra’): Le
bordó una DE en el pañuelo. dé forma
del verbo dar: Dé
recuerdos a su madre de mi parte. el artículo: EL
problema está resuelto. él pronombre
personal: ÉL
se hace responsable. mas conjunción
adversativa: Lo
sabía, MAS no dijo nada. más adverbio: Tu
coche es MáS rápido que el mío. Ponme
MáS azúcar en el café. No
quiero MáS. conjunción: Tres
MáS cuatro son siete. sustantivo
(‘signo matemático’): En
esta suma falta el MáS. mi posesivo: Andrés
es MI amigo. sustantivo
(‘nota musical’): Empieza
de nuevo en el MI. mí pronombre
personal o reflexivo: A
Mí no me gusta. Me
prometí a Mí misma no volver a hacerlo. se pronombre,
con distintos valores: SE
lo compré ayer. Juan
SE mancha mucho. SE
casaron por la iglesia. SE
arrepiente de sus palabras. El
barco SE hundió en pocos minutos. signo
de impersonalidad: SE
duerme bien aquí. signo
de pasiva refleja: SE
venden manzanas. sé formas
del verbo ser o saber: Sé
bueno y pórtate bien. Yo
Sé lo que ha pasado. si conjunción,
con distintos valores: SI
llueve, te mojarás. Dime
SI lo hiciste. ¡Cómo
voy a olvidarlo, SI me lo has repetido veinte veces! SI
será bobo... ¡SI
está lloviendo! sustantivo
(‘nota musical’): Compuso
una melodía en SI mayor. sí adverbio
de afirmación: Sí,
estoy preparado. pronombre
reflexivo: Vive
encerrado en Sí mismo. sustantivo
(‘aprobación, asentimiento’): Tardó
varios días en dar el Sí al proyecto. te pronombre
personal: TE
agradezco que vengas. sustantivo
(‘letra’): La
TE parece aquí una ele. té sustantivo
(‘planta’ o ‘infusión’): Es
dueño de una plantación de Té. ¿Te
apetece un Té? tu posesivo: Dame
TU dirección. tú pronombre
personal: Tú
ya me entiendes. 3.2.
Otros casos de tilde diacrítica. 3.2.1.
Demostrativos. Los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y
plurales, pueden ser pronombres (cuando ejercen funciones propias del
sustantivo): Eligió este; Ese ganará; Quiero dos de aquellas; o adjetivos
(cuando acompañan al sustantivo): Esas actitudes nos preocupan; El perro este
siempre está estorbando. Sea cual sea la función que desempeñan, los
demostrativos siempre son tónicos y, al ser palabras llanas terminadas en vocal
(los singulares) o en -s (los plurales), se escriben sin tilde, según
establecen las reglas generales de acentuación (® 1.1.2). Solamente cuando en
una oración exista riesgo de ambigüedad porque el demostrativo pueda
interpretarse en una u otra de las funciones antes señaladas, el demostrativo
llevará obligatoriamente tilde en su uso pronominal. Así, en una oración como
la del ejemplo siguiente, únicamente la presencia o ausencia de la tilde en el
demostrativo permite interpretar correctamente el enunciado: ¿Por qué compraron
aquéllos libros usados? (aquéllos es el sujeto de la oración); ¿Por qué
compraron aquellos libros usados? (el sujeto de esta oración no está expreso, y
aquellos acompaña al sustantivo libros). Las formas neutras de los
demostrativos, es decir, las palabras esto, eso y aquello, que son siempre pronombres,
se escriben sin tilde: Eso no es cierto; No entiendo esto. 3.2.2.
Interrogativos y exclamativos. Las palabras adónde, cómo, cuál/es, cuán,
cuándo, cuánto/a/os/as, dónde, qué y quién/es, que tienen valor interrogativo o
exclamativo, son tónicas y llevan tilde diacrítica. Los interrogativos y
exclamativos introducen enunciados interrogativos y exclamativos: ¿Adónde
vamos?; ¡Cómo te has puesto!; ¿Cuál es el suyo?; ¡Cuán hermoso es!; ¿Cuándo
tienes que volver?; ¿Cuántos años tiene?; ¿Dónde ocurrió?; ¡Qué suerte ha
tenido!; ¿De quién ha sido la idea? También introducen oraciones interrogativas
o exclamativas indirectas: Pregúntales dónde está el ayuntamiento; Ya sé cuándo
vendrá; No tenían qué comer; Estaba seguro de quién iba a ganar; Imagínate cómo
habrá crecido que no lo reconocí; Verá usted qué frío hace dentro. Además,
pueden funcionar como sustantivos: Se propuso averiguar el cómo, el cuándo y el
dónde de aquellos sucesos. (® adónde, cómo, cuál, cuán, cuándo, cuánto, dónde,
qué, quién). Cuando
estas palabras son átonas, (salvo cual, que es tónico cuando va precedido de
artículo) funcionan como relativos o como conjunciones y se escriben sin tilde:
El lugar adonde vamos te gustará; Quien mal anda, mal acaba; El que lo sepa que
lo diga.(® adonde, como, cual, cuando, cuanto, donde, que, quien). 3.2.3.
sólo / solo. La palabra solo puede ser un adjetivo: No me gusta el café solo;
Vive él solo en esa gran mansión; o un adverbio: Solo nos llovió dos días;
Contesta solo sí o no. Se trata de una palabra llana terminada en vocal, por lo
que, según las reglas generales de acentuación (® 1.1.2), no debe llevar tilde.
Ahora bien, cuando esta palabra pueda interpretarse en un mismo enunciado como
adverbio o como adjetivo, de modo que el sentido sea ambiguo, se utilizará
obligatoriamente la tilde en el uso adverbial:Estaré solo un mes (al no llevar
tilde, solo se interpreta como adjetivo: ‘en soledad, sin compañía’); Estaré
sólo un mes (al llevar tilde, sólo se interpreta como adverbio: ‘solamente,
únicamente’). 3.2.4.
aún / aun. Este adverbio oscila en su pronunciación entre el hiato [a - ún] y
el diptongo [aun], dependiendo de diferentes factores: su valor semántico, su
situación dentro del enunciado, la mayor o menor rapidez o énfasis con que se
emite, el origen geográfico del hablante (en algunos países de América se
articula siempre con hiato, independientemente de su significado y posición
dentro del enunciado), etc. Dado que no es posible, por tanto, establecer una
correspondencia unívoca entre los usos de esta palabra y sus formas monosílaba
(con diptongo) o bisílaba (con hiato), es preferible considerarla un caso más
de tilde diacrítica. a)
La palabra aún lleva tilde cuando puede sustituirse por todavía (tanto con
significado temporal como con valor ponderativo o intensivo) sin alterar el
sentido de la frase: Aún la espera; Este modelo tiene aún más potencia; Tiene
una biblioteca de más de cinco mil volúmenes y aún se queja de tener pocos
libros; Aún si se notara en los resultados..., pero no creo que mejore. b)
Cuando se utiliza con el mismo significado de hasta, también, incluso (o
siquiera, con la negación ni), se escribe sin tilde: Aprobaron todos, aun los
que no estudian nunca; Puedes quejarte y aun negarte a venir, pero al final
iremos; Ni aun de lejos se parece a su hermano. Cuando la palabra aun tiene
sentido concesivo, tanto en la locución conjuntiva aun cuando, como si va
seguida de un adverbio o de un gerundio, se escribe también sin tilde: Aun
cuando no lo pidas, te lo darán; Me esmeraré, pero aun así, él no quedará
satisfecho; Me referiré, aun brevemente, a su obra divulgativa; Aun conociendo
sus limitaciones, decidió intentarlo. 4.
ACENTUACIóN DE PALABRAS Y EXPRESIONES COMPUESTAS. 4.1.
Palabras compuestas sin guion. Las palabras compuestas escritas sin guion entre
sus formantes se pronuncian con un único acento prosódico (a excepción de los
adverbios en -mente, que tienen dos; ® 4.2). Este acento, que recae sobre la
sílaba tónica del último elemento, es el que se tiene en cuenta a efectos de
acentuación gráfica. Es decir, las palabras compuestas se comportan como las
palabras simples y siguen las reglas de acentuación, con independencia de cómo
se acentúen gráficamente sus formantes por separado. Así, por ejemplo,
dieciséis (diez + y + seis) lleva tilde por ser una palabra aguda terminada en
-s; baloncesto (balón + cesto) no lleva acento gráfico por ser una palabra
llana terminada en vocal; y vendehúmos (vende + humos) sí lo lleva para marcar
el hiato de vocal abierta átona y cerrada tónica. 4.2.
Adverbios en -mente. Los adverbios terminados en -mente se pronuncian, de forma
natural y no enfática, con dos sílabas tónicas: la que corresponde al adjetivo
del que derivan y la del elemento compositivo -mente (LENtaMENte). En lo que
respecta a su acentuación gráfica, estas palabras conservan la tilde, si la
había, del adjetivo del que derivan: fácilmente (de fácil), rápidamente (de
rápido); pero cordialmente (de cordial), bruscamente (de brusco). 4.3.
Formas verbales con pronombres enclíticos. Los pronombres personales me, te,
lo, la, le, se, los, las, les, nos, os son palabras átonas que se pronuncian en
el discurso formando un único grupo acentual con el verbo al que preceden (y
entonces se llaman proclíticos) o al que siguen (y entonces se llaman
enclíticos) (® ACENTO2,1.1b). Los pronombres enclíticos, a diferencia de los
proclíticos, siempre se escriben unidos al verbo: mírame, dilo, dáselo (pero me
miró, lo dijo, se lo di). A diferencia de lo establecido en normas ortográficas
anteriores, las formas verbales con enclíticos se acentuarán gráficamente
siguiendo las reglas de acentuación de las palabras agudas, llanas y
esdrújulas. Así, estate, suponlo, dele, fijaos se escribirán sin tilde por ser
palabras llanas terminadas en vocal y en -s; mirándome, déselo, léela, fíjate
deben llevar tilde por ser palabras esdrújulas; y oídme, salíos, reírte se
escriben con tilde por contener un hiato formado por una vocal cerrada tónica y
una vocal abierta átona. Las
formas voseantes (® VOSEO) del imperativo de segunda persona del singular,
tanto si llevan pronombre enclítico como si no lo llevan, siguen, igualmente,
las reglas de acentuación. Así, cuando se usan sin enclítico, llevan tilde por
tratarse de palabras agudas terminadas en vocal: pensá, comé, decí; cuando van
seguidas de un solo enclítico, pierden la tilde al convertirse en llanas
terminadas en vocal (decime, andate, ponelo) o en -s (avisanos, buscanos) y, si
van seguidas de más de un enclítico, llevan tilde por tratarse de palabras
esdrújulas: decímelo, ponételo. 4.4.
Palabras compuestas con guion. Las palabras unidas entre sí mediante un guion,
sean del tipo que sean (® GUION2 O GUIóN, 1) y con independencia de cómo se
pronuncien, siempre conservan la acentuación gráfica que corresponde a cada uno
de los términos por separado: Luis-Martín, Hernández-Carnero, crédito-vivienda,
kilómetros-hora, germano-soviético, teórico-práctico. 4.5.
Expresiones compuestas escritas en varias palabras. A diferencia de los
compuestos anteriores, en los que los elementos léxicos se unen, bien
directamente, formando una sola palabra, bien mediante un guion, hay
expresiones compuestas formadas por palabras escritas separadamente, que, no
obstante, constituyen una unidad fónica y léxica. En estas expresiones se
conserva siempre la acentuación gráfica independiente de cada una de las
palabras que las componen: a)
Antropónimos compuestos. Los nombres propios de persona que se combinan entre
sí para formar un antropónimo compuesto se escriben normalmente en dos palabras
y sin guion intermedio (® GUION2 O GUIóN, 1.1.1a). Aunque en la pronunciación
solo suele ser tónico el segundo nombre, ambos conservan su acentuación gráfica
independiente: José Luis [joseluís o josé luís], María José [mariajosé o maría
josé], Jesús Ángel [jesusánjel o jesús ánjel]. b)
Numerales formados por varias palabras. Estos numerales conservan la
acentuación gráfica que corresponde a cada una de las palabras que los
componen, con independencia de que, en su pronunciación, la primera palabra sea
normalmente átona: veintidós mil [beintidosmíl], cuarenta y seis
[kuarentaiséis], vigésimo séptimo [bijesimoséptimo] (en los casos en que es
posible escribir el numeral en una o en dos palabras, como ocurre con los
ordinales correspondientes a la serie del veinte, el primer elemento pierde la
tilde cuando el ordinal se escribe en una sola palabra: vigesimoséptimo; ®
4.1). 5.
ACENTUACIóN DE VOCES Y EXPRESIONES LATINAS. 5.1.
Las voces y expresiones latinas utilizadas corrientemente en español se someten
a las reglas de acentuación de nuestra lengua: tedeum (sin tilde, por ser
palabra aguda terminada en-m); quórum (con tilde, por ser palabra llana
terminada en -m); hábeas corpus (hábeas lleva tilde por ser una palabra
esdrújula, mientras que corpus no la lleva por ser llana terminada en -s). 5.2.
Las palabras latinas que forman parte de los nombres científicos de las
categorías taxonómicas de animales y plantas (especie, género, familia, etc.),
por tratarse de nomenclaturas de carácter internacional, no llevan nunca tilde:
Rana sphenocephala, Quercus ilex, Malva hispanica, familia Pongidae. 6.
ACENTUACIóN DE PALABRAS EXTRANJERAS. Para
determinar la acentuación gráfica de las palabras usadas en nuestro idioma que
proceden de lenguas extranjeras, incluidos los nombres propios, hay que tener
en cuenta si su grafía ha sido o no adaptada al español. 6.1.
Palabras extranjeras no adaptadas.En los extranjerismos que conservan su grafía
original y no han sido adaptados (razón por la cual se deben escribir en
cursiva, en los textos impresos, o entre comillas, en la escritura manual), así
como en los nombres propios originales de otras lenguas (que se escriben en
redonda), no debe utilizarse ningún acento que no exista en el idioma al que
pertenecen, pues estas palabras no se someten a las reglas de acentuación del
español: disc-jockey, catering, gourmet, Wellington, Mompou, Düsseldorf. 6.2.
Palabras extranjeras adaptadas.Las palabras de origen extranjero ya
incorporadas al español o adaptadas completamente a su pronunciación y
escritura, incluidos los nombres propios, deben someterse a las reglas de
acentuación de nuestro idioma: béisbol, del ingl. base ball; bidé, del fr.
bidet; Milán, del it. Milano; Icíar, del vasc. Itziar. Las
transcripciones de palabras procedentes de lenguas que utilizan alfabetos no
latinos, incluidos los nombres propios, se consideran adaptaciones y deben
seguir, por tanto, las reglas de acentuación del español: glásnost, Tolstói,
Shanghái, Taiwán. 7.
ACENTUACIóN DE LETRAS MAYúSCULAS. Las
letras mayúsculas, tanto si se trata de mayúsculas iniciales, como si se
utilizan para escribir una palabra o enunciado completos, deben llevar tilde si
lo exigen las reglas de acentuación: Ángel, BERLÍN, PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED.
No se acentúan, sin embargo, las letras mayúsculas que forman parte de las
siglas (® SIGLA, 5b). 8.
ACENTUACIóN DE ABREVIATURAS, ACRóNIMOS, SIGLAS Y SíMBOLOS: ® ABREVIATURA, 5a;
ACRóNIMO, 5; SIGLA, 5b; SíMBOLO, 2b. *
Se tratan fuera de este cuadro otras parejas de monosílabos afectadas por la
tilde diacrítica, como qué / que, cuál / cual, cuán / cuan, quién / quien
porque forman serie con palabras polisílabas (® 3.2.2). También se trata aparte
el caso del par aún / aun, puesto que esta palabra puede articularse como
bisílaba o como monosílaba (® 3.2.4). Sobre el uso de la tilde en la conjunción
o, ® O2. -tl-.
® GUION2 O GUIóN, 2.6d. INICIO
El
recurso no está disponible Página
Principal TRIPTONGO.
1. Es una secuencia de tres vocales que forman parte de la misma sílaba: a -
pre - ciáis, co - piéis, buey. Para que exista un triptongo han de combinarse
dos vocales cerradas (i, u) átonas y una vocal abierta (a, e, o), la cual ha de
ocupar la posición intermedia entre las dos cerradas: anunciáis, guau, miau,
confiéis. No son triptongos en español secuencias formadas por una vocal
cerrada, una vocal abierta y otra vocal cerrada cuando alguna de las dos
vocales cerradas es tónica. Lo que hay en esos casos es un hiato seguido de un
diptongo, cuando es tónica la primera vocal cerrada: vivíais (vi - ví - ais); o
un diptongo seguido de un hiato, cuando es tónica la segunda vocal cerrada:
limpiaúñas (lim - pia - ú - ñas). 2.
Una misma secuencia de vocal cerrada átona, vocal abierta y vocal cerrada átona
puede pronunciarse, en unas palabras, formando parte de la misma sílaba, esto
es, como un triptongo y, en otras, en dos sílabas diferentes, es decir, como un
hiato (® HIATO, 1) seguido de un diptongo (® DIPTONGO, 1), o viceversa. Por
ejemplo, la secuencia iei se pronuncia como triptongo en la palabra
cambiéis(cam - biéis) y como hiato más diptongo en confiéis (con - fi - éis),
al menos en España y en los países americanos en los que la tendencia
antihiática es menos fuerte. Sin embargo, a efectos de acentuación gráfica,
cualquier secuencia formada por una vocal abierta entre dos vocales cerradas
átonas siempre se considerará un triptongo, con independencia de su articulación
real en una o en dos sílabas (® TILDE2, 2.3.1). trópico.
® MAYúSCULAS, 3.2.13. tropósfera
o troposfera. ® -sfera. truhan
o truhán. Forma masculina del adjetivo que significa ‘sinvergüenza’. Sobre el
uso de la grafía con o sin tilde, ® guion1 o guión. u1.
1. Vigésima cuarta letra del abecedario español y vigésima primera del orden
latino internacional. Su nombre es femenino: (la) u; su plural es úes. 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido vocálico /u/. Este
sonido vocálico puede estar representado, en ocasiones, por la letra w (® w,
2b). En la formación de hiatos y diptongos, la u forma parte, junto con la i,
de las llamadas vocales cerradas o débiles. 3.
En posición inicial de palabra o entre vocales, cuando la /u/ forma diptongo
con la vocal siguiente, se suele pronunciar delante un sonido levemente
consonántico cercano a una /g/: [guérfano] por huérfano, [aguekár] por ahuecar.
Pero no debe pronunciarse esta /g/ cuando la /u/ va en interior de palabra
detrás de una consonante: *[cirguéla] por ciruela. 4.
Debe evitarse, en la pronunciación, el cambio de la /u/ átona en /o/:
*[hostísia, jostízia] por justicia, así como su transformación en /b/: *[buébo]
por huevo, *[buéle] por huele. 5.
En el dígrafo gu, que se escribe ante las vocales e, i, la u no se pronuncia
—salvo que lleve diéresis (ü)— y sirve solo para indicar que la letra g
representa el sonido /g/ y no el sonido /j/: guiso [gíso], guerra [gérra], no
*[jíso, jérra]. También es letra muda en el dígrafo qu, que se escribe
obligatoriamente ante esas mismas vocales para representar el sonido /k/:
querer [kerér], aquí [akí]. Cuando el dígrafo qu precede a las vocales a, o, la
u sí se pronuncia (® q, 2). u1.
v.
1. Vigésima quinta letra del abecedario español y vigésima segunda del orden
latino internacional. Su nombre es femenino:(la) uve, ve, ve baja, ve corta o
ve chica; su plural es uves o ves. El nombre más habitual es uve, que es
también el más recomendable, pues permite distinguir claramente —y sin
necesidad de recurrir a los adjetivos baja, corta o chica— el nombre de esta
letra del de la letra b (® b, 1). 2.
Con esta letra se representa en la escritura el sonido consonántico bilabial
sonoro /b/. Este sonido puede representarse también por medio de la letra b (®
b) y, a veces, por medio de w (® w). 3.
No existe en la lengua española actual diferencia alguna en la pronunciación de
las letras b y v. Ambas representan hoy el sonido bilabial sonoro /b/. La
ortografía española mantuvo por tradición ambas letras, que en latín
representaban sonidos distintos. En el español medieval muy pronto comenzó a
extenderse la confusión entre ambas grafías, como prueba de la confluencia
progresiva de estas dos letras en la representación indistinta del mismo
sonido, confluencia que era ya general en el siglo XVI. La
pronunciación de la v como labiodental, pronunciación que sí se da en otras
lenguas de nuestro entorno como el francés, el inglés y el italiano, no ha
existido nunca en español, y solo se da de forma espontánea en hablantes
valencianos o mallorquines y en los de algunas zonas del sur de Cataluña,
cuando hablan en castellano, por influencia de su lengua regional. También se
da espontáneamente en algunos puntos de América por influjo de las lenguas
amerindias. En el resto de los casos, es un error que cometen algunas personas
por un equivocado prurito de corrección, que puede muy bien tener su origen en
enseñanzas escolares ancladas en normas del pasado. Aunque
la Academia reconoció ya desde el Diccionario de Autoridades (1726-1739) que
“los españoles no hacemos distinción en la pronunciación de estas dos letras”,
varias ediciones de la Ortografía y de la Gramática académicas de los siglos
XVIII, XIX y principios del XX describieron, e incluso recomendaron, la
pronunciación de la v como labiodental. Se creyó entonces conveniente
distinguirla de la b, como ocurría en varias de las grandes lenguas europeas,
entre ellas el francés y el inglés, de tan notable influjo en esas épocas. Pero
ya desde la Gramática de 1911 la Academia dejó de recomendar explícitamente
esta distinción. En
resumen, la pronunciación correcta de la letra v en español es idéntica a la de
b. Así pues, no existe oralmente ninguna diferencia en nuestro idioma entre
palabras como baca y vaca, bello y vello, acerbo y acervo. 4.
En los nombres propios alemanes, la pronunciación que corresponde a la v es
/f/: von Karajan [fón Káraian], Volkswagen [folksvágen]. v.
valle.
vaquero.
vejamen.
velamen.
vesania.
virgen. volumen.
valle.
1. En España se usa la locución hora valle para referirse, por oposición a hora
punta (® punta), a la ‘hora de menor aglomeración en los transportes y de menor
demanda en el uso de determinados servicios’. Se emplea normalmente en plural,
cuya forma es horas valle: «En las “horas valle” [...], la frecuencia de paso
[del tranvía] no superará los diez minutos» (Vanguardia [Esp.] 21.5.94). 2.
Cuando, referido al terreno llano entre montañas, acompaña a un nombre propio,
se escribe con minúscula:valle de Cochabamba, valle de Arán. (® MAYúSCULAS,
3.2.7). vaquero.
El ‘pantalón de tela recia, generalmente azul, usado originariamente por los
vaqueros de Texas’ recibe en español los nombres de (pantalón) vaquero o
(pantalón) tejano. Normalmente se emplea en plural: unos vaqueros, unos
tejanos. La denominación tejano solo se utiliza en España, junto a la de
vaquero, voz usada también en varios países americanos. Aunque en muchos
países, especialmente en América, se utilizan los términos ingleses jean(s) o blue
jean(s), es preferible utilizar los términos propios del español o, en todo
caso, las voces inglesas en las formas bluyín (pl. bluyines) o yin (pl. yins o
yines), que ya se documentan en nuestro idioma: «A Nidia le gusta salir los
domingos, en bluyín y camisola los dos» (Carrera Cuentos [Ven. 1980]);
«Apolinario se había colocado un magnífico chaquetón de cuero, que combinaba a
la perfección con sus bluyines de buena calidad» (Edwards Anfitrión [Chile
1987]); «Se está quitando el vestido de fiesta para volver a sus yins» (Viñas
Maniobras [Arg. 1985]). vejamen.
‘Ofensa, humillación’. Se tilda solamente su plural esdrújulo vejámenes. velamen.
‘Conjunto de velas’. Se tilda solamente su plural esdrújulo velámenes. vesania.
1. ‘Locura, furia’. Las dos vocales finales forman diptongo, no hiato: [be - sá
- nia]. Son erróneas la grafía y la pronunciación *vesanía. 2.Es
incorrecto su empleo con el sentido de ‘maldad’: *«El presidente cometió no
sólo un error, sino también una vesania» (Abc [Esp.] 7.5.85). virgen.
1. Como sustantivo, se escribe con mayúscula cuando se refiere a la madre de
Jesucristo y a cada una de sus advocaciones: la Virgen del Pilar, la Virgen de
Guadalupe. Se escribe con minúscula cuando designa la ‘persona que no ha
practicado el coito’: «Va y le cuenta a la mujer que estuvo con una virgen»
(Paranaguá Ripstein [Méx. 1997]). Como adjetivo, se escribe siempre con
minúscula. 2.Se
tilda solamente su plural esdrújulo vírgenes. volumen.
‘Cuerpo de una cosa’ e ‘intensidad de un sonido’. Se tilda solamente su plural
esdrújulo volúmenes. INICIO
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recurso no está disponible Página
Principal w.
1. Vigésima sexta letra del abecedario español y vigésima tercera del orden
latino internacional. Su nombre es femenino: (la) uve doble. En América existen
otras denominaciones, como ve doble, doble ve y, en México, doble u; su plural
es uves dobles, ves dobles, dobles ves o dobles úes. Puesto que el nombre
recomendado para la letra v es uve, la denominación más recomendable para la
letra w es uve doble. 2.
Esta letra solo se usa en palabras de origen germánico, principalmente inglesas
y alemanas, y en transcripciones al alfabeto latino de palabras procedentes de
lenguas orientales, como el chino o el coreano. Puede representar dos sonidos
diferentes, según la procedencia de las voces: a)
el sonido bilabial sonoro /b/ (® b). La w se pronuncia como /b/ en determinados
nombres propios de origen visigodo: Wamba [bámba], Witiza [bitísa, bitíza]; en
algunos derivados de nombres propios alemanes: wagneriano [bagneriáno],
weimarés [beimarés]. No obstante, los nombres propios alemanes pueden decirse
con arreglo a la pronunciación labiodental fricativa sonora que tiene la letra
w en lengua alemana (equivalente a la de la v francesa), o, más corrientemente,
puesto que ese sonido labiodental no existe en español, con el sonido /b/:
Wagner [bágner o vágner], Weimar [béimar o véimar]. b)
el sonido /u/ (® u). La w se pronuncia como /u/ (o como /gu/ cuando, precedida
de vocal, forma diptongo con la vocal siguiente) en la mayoría de las palabras
de origen inglés que conservan esta grafía: whisky [guíski], hawaiano [jaguaiáno,
haguaiáno], newton [niúton], así como en transcripciones de voces orientales,
muchas de ellas incorporadas al español a través del inglés: Taiwán [taiguán]
(® Taiwán), taekwondo [taekuóndo]. 3.
En las palabras totalmente incorporadas al español, la grafía w ha sido
reemplazada por v: vagón, vals, vatio. En palabras de uso menos frecuente
alternan las dos grafías, como sucede en wolframio / volframio; o existen dos
variantes, una más próxima a la palabra de origen y otra adaptada, como
wellingtonia / velintonia. w.
x.
1. Vigésima séptima letra del abecedario español y vigésima cuarta del orden
latino internacional. Su nombre es femenino:(la) equis; su plural, invariable,
es equis. 2.
Según la posición que ocupa dentro de la palabra, representa sonidos
diferentes: a)
En posición intervocálica o en final de palabra, representa la sucesión de dos
sonidos: /k + s/ (en pronunciación enfática) o /g + s/ (en pronunciación
relajada): examen [eksámen, egsámen], exhibir [eksibír, egsibír], relax
[reláks, relágs]. Debe
evitarse la pronunciación de la x intervocálica como simple /s/: *[ésito], en
lugar de [éksito o égsito] por éxito. b)
En posición inicial de palabra, se pronuncia como /s/: xilófono [silófono],
xenofobia [senofóbia]. c)
En posición final de sílaba seguida de consonante, la pronunciación más general
en España es la de /s/: extraño [estráño], exponer [esponér], exfoliante
[esfoliánte]; pero en Hispanoamérica se pronuncia normalmente como /ks/ o /gs/. 3.
En la Edad Media, la grafía x representaba un sonido palatal fricativo sordo,
cuya pronunciación era muy similar a la de la sh inglesa o la ch francesa
actuales. Así, palabras como dixo (hoy dijo) o traxo (hoy trajo) se
pronunciaban [dísho] o [trásho] (donde sh representa un sonido parecido al que
emitimos cuando queremos imponer silencio). Este sonido arcaico se conserva en
el español de México y de otras zonas de América en palabras de origen azteca o
maya, como Xola o mixiote (salvo enXochimilco, que suena como /s/), y en la
pronunciación arcaizante de ciertos apellidos que conservan su forma gráfica
antigua, como Ximénez o Mexía. 4.
El sonido medieval antes descrito evolucionó a partir del siglo XVI hasta
convertirse en el sonido velar fricativo sordo /j/, que en la escritura moderna
se representa con las letras g (ante e, i) y j (® g, 2.2 y j). No obstante,
esta x arcaica se conserva hoy en varios topónimos americanos, como México,
Oaxaca, Texas (® México, Oaxaca, Texas), con sus respectivos derivados
mexicano, oaxaqueño, texano, etc., y en algunos apellidos como los citados
anteriormente. No debe olvidarse que la pronunciación correcta de estas voces
es con sonido /j/ ([méjiko], [oajáka], [téjas], [jiménez]), y no con sonido
/ks/ (*[méksiko], *[oaksáka], *[téksas], *[ksiménez]). También quedan restos de
esta grafía arcaica en algunos topónimos españoles que hoy se pronuncian
corrientemente con sonido [k + s], como Almorox, Borox, Guadix y Sax. Sus
gentilicios respectivos (almorojano, borojeño, guadijeño y sajeño) demuestran
que, en su origen, la x que contienen se pronunciaba /j/. 5.
Para la separación silábica de palabras que contienen la letra x, ® GUION2 O
GUIóN, 2.5. x.
y1.
1. Vigésima octava letra del abecedario español y vigésima quinta del orden
latino internacional. Su nombre es femenino: (la) i griega o ye; su plural es
íes griegas o yes. 2.
Con esta letra pueden representarse en la escritura dos sonidos distintos, uno
consonántico y otro vocálico: a)
En posición inicial de palabra o de sílaba representa el sonido consonántico
palatal central sonoro /y/. El sonido /y/ puede aparecer representado en la
escritura por el grupo gráfico hi- en posición inicial de palabra seguido de la
vocal e (® h, 4), o por la letra i en esta misma posición, seguida de las
vocales a, o (® i, 3). Además, en casi todo el mundo hispánico, la letra ll se
pronuncia como /y/ (® ll), fenómeno que se conoce con el nombre de “yeísmo” (®
YEíSMO). b)
En otros casos, la letra y representa el sonido vocálico /i/ (® i, 5). 3.
La -y final de palabra precedida de vocal, aunque representa un sonido
vocálico, se considera siempre consonante a efectos de acentuación ortográfica
(® TILDE2, 1.1.1 y 1.1.2). INICIO
El
recurso no está disponible Página
Principal y1.
(Letra) y2.
(Conjunción) YEÍSMO.
yins.
YEíSMO.
Consiste en pronunciar como /y/, con sus distintas variedades regionales, el
dígrafo ll (® ll). Así, un hablante yeísta dirá [kabáyo] por caballo, [yéno]
por lleno. El yeísmo es general en amplias zonas de España e Hispanoamérica y,
aunque quedan aún lugares en que persiste la distinción entre ll e y, es un
fenómeno en creciente expansión, que irradia desde las ciudades y es
prácticamente general entre los jóvenes, incluso entre los de regiones
tradicionalmente distinguidoras. Su presencia en amplias zonas, así como su
creciente expansión, hacen del yeísmo un fenómeno aceptado en la norma culta. yins.
® vaquero. z.
1. Vigésima novena y última letra del abecedario español y vigésima sexta del
orden latino internacional. Su nombre es femenino: (la) zeta. Se desaconseja el
uso de la grafía ceta, antes considerada válida. Se prefiere el nombre zeta por
incluir en su forma la letra designada. 2.
Con esta letra pueden representarse en la escritura dos sonidos consonánticos
distintos, según las zonas: a)
En las hablas del centro, norte y este de España representa el sonido
interdental fricativo sordo /z/ (zapato[zapáto]). b)
En las hablas del suroeste peninsular, en Canarias y en toda Hispanoamérica
representa el sonido predorsodental fricativo sordo /s/ (zapato [sapáto]) (® s,
2b). Este fenómeno recibe el nombre de “seseo” (® SESEO). 3.
Se escribe z para representar estos sonidos ante las vocales a, o, u (plaza,
zona, azúcar) y en posición final de sílaba o de palabra (hazmerreír, azteca,
paz). Ocasionalmente puede aparecer también ante las vocales e, i (zeugma,
enzima ‘fermento’), posición en la que es más habitual la grafía c (® c, 2.2). z.
zenit
o zénit. Zodíaco
o Zodiaco. Zúrich.
zenit
o zénit. ® cenit o cénit. Zodíaco
o Zodiaco. 1. ‘Faja celeste que contiene las doce constelaciones o signos’. En
este sentido se escribe con mayúscula: «Ese registro queda asegurado por medio
de las diversas combinaciones planetarias y sus posiciones en el Zodíaco»
(Parodi Astrología [Arg. 1996]). Cuando, con este término, nos referimos al
‘círculo dividido en sectores con el que se representa gráficamente esta faja’,
se escribe con minúscula: «El zodíaco del palacio omeya [...] parece ser una
copia de una proyección estereográfica de una esfera celeste de origen
helénico» (Samsó Instrumentos [Esp. 1981]). 2.
Sobre el uso de la grafía con o sin tilde, ® -íaco o -iaco. ACRóNIMO.
1. La palabra «acrónimo» designa, por un lado, el término formado por la unión
de elementos de dos o más palabras, constituido normalmente por el principio de
la primera y el final de la segunda o, también, por otras combinaciones.
Ejemplos: teleñeco, de televisión y muñeco; docudrama, de documental dramático;
módem, de modulación y demodulación; Mercosur, de Mercado Común del Sur; Pemex,
de Petróleos Mexicanos; Inserso, de Instituto Nacional de Servicios Sociales.
Por otro lado, también se llama acrónimo a la sigla que se pronuncia como una
palabra: OTAN, ovni, sida (® SIGLA). Debido a su forma pronunciable, es muy
frecuente que los acrónimos, tras una primera fase en que aparecen escritos con
mayúsculas por su condición de siglas (OVNI, SIDA), acaben por incorporarse al
léxico común del idioma y se escriban, por ello, con letras minúsculas (ovni,
sida), salvo, naturalmente, cuando se trata de nombres o denominaciones que
exigen su escritura con inicial mayúscula (Unesco, Unicef). 2.La
formación de siglas y acrónimos es un fenómeno muy extendido en países
anglosajones, especialmente en ámbitos científico-técnicos. Así, se han
incorporado a nuestro idioma numerosas palabras que son, originalmente, siglas
o acrónimos ingleses: radar, por radio detecting and ranging; sonar, por sound
navigation and ranging; láser, por light amplification by stimulated emission of
radiation; pulsar, por pulsating star; quásar, por quasi stellar radio source;
transistor, por transfer resistor; télex, por teleprinter exchange. En algunos
casos, los acrónimos extranjeros se han adaptado o traducido al español, y así,
no decimos aids (adquired immuned deficiency syndrome), sino sida (síndrome de
inmunodeficiencia adquirida); no decimos NATO (North Atlantic Treaty
Organization), sino OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte); no
decimos NAFTA (North American Free Trade Agreement) sino TLC (Tratado de Libre
Comercio) (® SIGLA, 6). 3.Una
vez incorporados al léxico común del idioma, los acrónimos forman el plural
siguiendo las reglas generales de su formación en español, esto es, añadiendo
-s si terminan en vocal (ovnis, ucis) o -es si terminan en consonante (radares,
transistores). 4.En
cuanto a su género, la mayoría de los acrónimos del primer tipo, es decir, los
formados por la unión de elementos de dos o más palabras, han adoptado el
género masculino, incluso cuando la traducción de la palabra núcleo de la
expresión extranjera abreviada es femenina: un pulsar, a pesar de que star
‘estrella’ es femenino; un quásar, a pesar de que source ‘fuente’ es femenino.
A veces, este masculino se explica porque se sobrentiende un concepto masculino
elidido: el [rayo] láser, a pesar de que light ‘luz’ es femenino. Por el
contrario, los acrónimos que se originan a partir de siglas adoptan el género
de la palabra núcleo de la denominación completa: la uci (por ‘unidad’,
femenino), el sida (por ‘síndrome’, masculino) (® SIGLA, 4). 5.
De los cuatro tipos de abreviaciones que existen, solamente los acrónimos que
se han incorporado al léxico general y que, por lo tanto, se escriben con
minúscula, admiten su división con guion de final de línea y se someten a las
reglas de acentuación gráfica en español: lá- / ser, ra- / dar (® ABREVIATURA,
5e; SIGLA, 5e). 6.Los
acrónimos, al igual que las siglas (® SIGLA, 7), se leen como se escriben. No
son solo, por tanto, abreviaciones gráficas, sino también orales: ante una
abreviatura o un símbolo, el lector debe leer, desarrollada, toda la palabra
abreviada (® ABREVIATURA, 6; SíMBOLO, 6), mientras que un acrónimo o una sigla
se leen sin desarrollar sus componentes abreviados. 7.
Los acrónimos suelen omitir para su formación los artículos, las preposiciones
y las conjunciones que aparecen en la denominación completa, salvo si son
necesarios para facilitar la pronunciación del resultado final: ACUDE (por
Asociación de Consumidores y Usuarios de España), pyme (por pequeña y mediana
empresa). SíMBOLO.
1. Los símbolos son abreviaciones de carácter científico-técnico, constituidos
por letras o, en ocasiones, por signos no alfabetizables, que, en general, son
fijados convencionalmente por instituciones de normalización y poseen validez
internacional. No obstante, existen símbolos de uso tradicional que no han sido
fijados por las instituciones de normalización y cuya validez se restringe
muchas veces a ámbitos geográficos limitados. Este es el caso, por ejemplo, del
símbolo O (Oeste), usado en el ámbito hispánico, y que, en el sistema
internacional, es W (del ingl. West); o del símbolo PTA (peseta), que en el
sistema internacional establecido por la ISO (International Organization for
Standardization ‘Organización Internacional de Normalización’) es ESP. Los
símbolos más comunes son los referidos a unidades de medida (m, kg, lx),
elementos químicos (Ag, C, Fe), operaciones y conceptos matemáticos (+, Ö, %),
monedas ($, £, ¥, ESC, FRF, ITL) y puntos cardinales (N, S, SE). Para ver la
lista de símbolos alfabetizables, consulte el apéndice 3. 2.Los
símbolos constituidos por letras son semejantes a las abreviaturas, pero se
distinguen de ellas en los aspectos siguientes: a)Se
escriben siempre sin punto. Ejemplos: cg por centigramo, N por Norte, He por
Helio. b)No
llevan nunca tilde, aunque mantengan la letra que la lleva en la palabra que
representan. Ejemplos: a (y no *á) por área y ha (y no *há) por hectárea. c)No
varían de forma en el plural. Ejemplos: 25 km por veinticinco kilómetros, 2 C
por dos carbonos. 3.Suelen
escribirse tomando solo la primera letra de la palabra que representan: N por
Norte, H por hidrógeno, K por el lat. kalium (‘potasio’); o la primera letra de
cada uno de los formantes, en el caso de las unidades de medida formadas por un
prefijo y una unidad simple: kg por kilogramo, cm por centímetro. En algunos
casos, para evitar la confusión con otro símbolo, se añade a la inicial una
segunda letra: Fe por el lat. ferrum (‘hierro’), para evitar su confusión con la
F de flúor. 4.Los
símbolos de los puntos cardinales se escriben siempre con mayúscula, aunque
estén constituidos por dos letras: N, SE. Los de los elementos químicos se
escriben, o bien con una sola letra mayúscula: C, O, o bien con una combinación
de mayúscula y minúscula, si están constituidos por dos letras: Ag, Fe. Las
unidades de medida se escriben normalmente con minúscula: g, dm, ha, salvo
aquellas que tienen su origen en nombres propios de persona, que se escriben
con mayúscula: N por newton (de Isaac Newton), W por vatio (de Jacobo Watt); o
las que incorporan prefijos para formar múltiplos (unidades superiores a la
establecida como referencia), ya que estos prefijos, con la excepción de kilo-
(k-), hecto- (h-) y deca- (da-), se escriben con mayúscula: M- (mega-), G-
(giga-), T- (tera-), etc. Por el contrario, los prefijos utilizados para formar
submúltiplos (unidades inferiores a la establecida como referencia) se escriben
siempre con minúscula: d- (deci-), c- (centi-), m- (mili-), etc. Los símbolos
de las unidades monetarias, cuando están constituidos por letras, se escriben
con todos sus componentes en mayúscula (FF, PTA). 5.1.
Cuando van acompañando a una cifra, se escriben normalmente pospuestos y con un
blanco de separación entre el número y el símbolo: 18 $, 4 km,
125 m2, 4 H. Sin embargo, el símbolo del porcentaje y el de los
grados han fijado su uso escribiéndose sin blanco de separación respecto de la
cifra a la que acompañan: 25%, 12º. Los grados de temperatura tienen una
ortografía diversa, dependiendo de si aparece o no especificada la escala en
que se miden. Así, se escribirá 12º, pero 12 ºC por doce grados Celsius. 5.2.
Para las monedas, el uso en España prefiere la escritura pospuesta y con blanco
de separación entre el símbolo y la cifra, como es normal en el resto de
símbolos: 3 £, 50 $, 18 €; en cambio, en Hispanoamérica, por
influjo anglosajón, los símbolos monetarios suelen aparecer antepuestos y sin
blanco de separación: £3, $50. Hay que tener siempre cuidado de no separar en
renglones diferentes la cifra, del símbolo que la acompaña (*3 / $).
Algunas monedas pueden representarse tanto por medio de un símbolo, como por
medio de una abreviatura: 21 000 ESP o PTA (símbolos y, por tanto,
invariables en plural) y 21 000 pts. o ptas. (abreviaturas, que sí tienen
forma de plural). En los usos normales, se prefiere la abreviatura, mientras
que el uso de símbolos normalizados es obligatorio en ámbitos en los que se
realizan operaciones económicas internacionales (bancos, mercados de valores,
etc.). 6.
Cuando se lee un símbolo, ha de desarrollarse toda la palabra representada,
salvo cuando forman parte de fórmulas químicas o matemáticas, en que lo normal
es el deletreo: H2O [áche-dós-ó], 2pr([dós-pí-érre]). Pero lo normal es que la
lectura de un símbolo, al igual que la de una abreviatura (® ABREVIATURA, 6),
recupere todas las letras eliminadas en su representación gráfica. Los símbolos
y las abreviaturas son, en este sentido, un fenómeno puramente gráfico. ABREVIACIóN.
1. Es todo procedimiento que busca economizar tiempo y espacio en la
representación gráfica de una palabra o expresión mediante la supresión de
letras o sílabas de su escritura completa. Existen distintos tipos de
abreviaciones, dependiendo de cuál sea su método de formación, su ortografía y
su modo de lectura; así, es necesario distinguir entre abreviaturas, acrónimos,
siglas y símbolos (® ABREVIATURA, ACRóNIMO, SIGLA, SíMBOLO). 2.
Otro tipo de abreviación es el ilustrado por palabras del tipo bici por
bicicleta, tele por televisión, metro por metropolitano, cine por
cinematógrafo, radio por radiodifusión, quimio por quimioterapia, depre por
depresión, cole por colegio, profe por profesor, compa por compadre, etc. A
estas palabras se las denomina «abreviamientos», «acortamientos léxicos» o,
simplemente, «acortamientos» (® ACORTAMIENTO). QUEíSMO.
Consiste en la supresión indebida de una preposición (generalmente de) delante
de la conjunción que, cuando la preposición viene exigida por alguna palabra
del enunciado. 1.
No debe suprimirse la preposición en los casos siguientes: a)
Con verbos pronominales que se construyen con un complemento de régimen:
acordarse [DE algo], alegrarse [DE algo], arrepentirse [DE algo], fijarse [EN
algo], olvidarse [DE algo], preocuparse [DE o POR algo], etc.: Me alegro DE QUE
hayáis venido (no: *Me alegro QUE hayáis venido); Me olvidé DE QUE tenía que
llamarte (no: *Me olvidé QUE tenía que llamarte); Te preocupaste DE o POR QUE
no pasáramos calamidades (no: *Te preocupaste QUE no pasáramos calamidades); Se
acordaba DE QUE en esa casa había vivido un amigo suyo (no: *Se acordaba QUE en
esa casa había vivido un amigo suyo); Me fijé EN QUE tenía manchas en la cara
(no: *Me fijé QUE tenía manchas en la cara); No me acordé DE QUE era tu
cumpleaños (no: *No me acordé QUE era tu cumpleaños). Algunos de estos verbos,
cuando se usan en forma no pronominal, se construyen sin preposición, pues, en
ese caso, la oración subordinada ejerce de sujeto o de complemento directo: Me
alegró QUE vinieras (no: *Me alegró DE QUE vinieras); Le preocupa QUE se
retrasen (no: * Le preocupa DE QUE se retrasen); Olvidé QUE tenía que ir al
dentista (no: *Olvidé DE QUE tenía que ir al dentista). (® DEQUEíSMO). (Los
pronombres me, le, etc. que aparecen en estas últimas oraciones no son meros
pronombres asociados al verbo, como ocurre en el caso de los verbos
pronominales, sino que ejercen la función de complemento indirecto). b)
Con verbos no pronominales que se construyen con un complemento de régimen:
convencer [DE algo], insistir [EN algo], tratar [DE algo] (en el sentido de
‘procurar[lo], intentar[lo]’), etc.: Lo convencí DE QUE escribiera el artículo
(no: *Lo convencí QUE escribiera el artículo); Insistió EN QUE nos quedáramos a
cenar (no: *Insistió QUE nos quedáramos a cenar); Trato DE QUE estéis a gusto
(no: *Trato QUE estéis a gusto). c)
Con sustantivos que llevan complementos preposicionales: Iré con la condición
DE QUE vayáis a recogerme (no: *Iré con la condición QUE vayáis a recogerme);
Tengo ganas DE QUE llueva (no: *Tengo ganas QUE llueva); Ardo en deseos DE QUE
vengas a verme (no: *Ardo en deseos QUE vengas a verme); El hecho DE QUE grites
no te da la razón (no: *El hecho QUE grites no te da la razón). d)
Con adjetivos que llevan complementos preposicionales: Estamos seguros DE QUE
acertaremos (no: *Estamos seguros QUE acertaremos); Estoy convencido DE QUE
llegarás lejos (no: *Estoy convencido QUE llegarás lejos). e)
En las locuciones a pesar DE QUE (no: *a pesar QUE), a fin DE QUE (no: *a fin
QUE), a condición DE QUE (no: *a condición QUE). f)
En la construcción hasta el punto DE QUE (no: *hasta el punto QUE). g)
En las locuciones verbales no caber duda [DE algo], no haber duda [DE algo],
caer en la cuenta [DE algo], darse cuenta [DE algo]: No cabe duda DE QUE es un
gran escritor (no: *No cabe duda QUE es un gran escritor); No hay duda DE QUE
es un gran escritor (no: *No hay duda QUE es un gran escritor); Pronto cayó en
la cuenta DE QUE estaba solo (no: *Pronto cayó en la cuenta QUE estaba solo);
Nos dimos cuenta DE QUE era tarde (no: *Nos dimos cuenta QUE era tarde). No
deben confundirse las locuciones caer en la cuenta, darse cuenta, que exigen
de, con tener en cuenta, que no exige la preposición: No tiene en cuenta QUE
nos esforzamos (no: *No tiene en cuenta DE QUE nos esforzamos). 2.
Los verbos dudar, informar, advertir, avisar y cuidar presentan dos regímenes
en español, esto es, pueden construirse con complemento directo (sin
preposición) o con complemento de régimen (con preposición): advertir [algo a
alguien] y advertir [DE algo a alguien]; avisar [algo a alguien] y avisar [DE
algo a alguien]; cuidar [algo] y cuidar [DE algo]; dudar [algo] y dudar [DE
algo]; informar [algo] (en América) e informar [DE algo] (en España). Por lo
tanto, con estos verbos, la presencia de la preposición de delante de la
conjunción subordinante que no es obligatoria (® advertir, avisar, cuidar,
dudar, informar). 3.
Un procedimiento que puede servir en muchos de estos casos para determinar si
debe emplearse la secuencia de «preposición + que», o simplemente que, consiste
en transformar el enunciado dudoso en interrogativo. Si la pregunta debe ir
encabezada por la preposición, esta ha de mantenerse en la modalidad
enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición, tampoco ha de usarse esta en
la modalidad enunciativa: ¿DE qué se preocupa? (Se preocupa DE que...); ¿Qué le
preocupa? (Le preocupa que...); ¿DE qué está seguro? (Está seguro DE que...);
¿Qué opina? (Opina que...); ¿EN qué insistió el instructor? (Insistió EN
que...); ¿Qué dudó o DE qué dudó el testigo? (Dudó que... o dudó DE que...);
¿Qué informó [Am.] o DE qué informó [Esp.] el comité? (Informó que... o informó
DE que...). 4.
Para las expresiones formadas por el verbo dar seguido de algunos sustantivos
abstractos que designan un sentimiento como vergüenza, miedo, pena, rabia,
etc., ® dar, 2. 5.
Antes (de) que, después (de) que, con tal (de) que, ® antes, después, tal. DIéRESIS.
Signo ortográfico auxiliar, también llamado «crema», representado por dos puntos
(¨) que se disponen horizontalmente sobre la vocal a la que afectan. En español
tiene los usos siguientes: 1.Debe
colocarse obligatoriamente sobre la u para indicar que esta vocal ha de
pronunciarse en las combinaciones gue y gui: vergüenza, pingüino. Como ocurre
con la tilde, la diéresis debe escribirse también sobre las letras mayúsculas:
BILINGÜE, LINGÜÍSTICA. En ediciones actuales de textos antiguos no
modernizados, también puede encontrarse este signo escrito sobre la u en las
combinaciones que, qui, con esta misma finalidad: qüestión, qüistión (en lugar
de la forma moderna cuestión). 2.En
textos poéticos, la diéresis puede usarse colocada sobre la primera vocal de un
diptongo para indicar que las vocales que lo componen deben pronunciarse en sílabas
distintas. Esta licencia poética recibe igualmente el nombre de diéresis. De
este modo, la palabra a la que afecta y, en consecuencia, el verso en que
aparece cuentan con una sílaba más a efectos métricos: «Como tórtola vïuda /
quedé, pero no sin ramo, / pues en el de una taberna / estuve arrullando
tragos» (Quevedo Jácaras [Esp. 1610-45]); «¡Oh! ¡Cuán süave resonó en mi oído /
el bullicio del mundo y su rüido!» (Espronceda Diablo [Esp. 1840-41]). YEíSMO.
Consiste en pronunciar como /y/, con sus distintas variedades regionales, el
dígrafo ll (® ll). Así, un hablante yeísta dirá [kabáyo] por caballo, [yéno]
por lleno. El yeísmo es general en amplias zonas de España e Hispanoamérica y,
aunque quedan aún lugares en que persiste la distinción entre ll e y, es un
fenómeno en creciente expansión, que irradia desde las ciudades y es
prácticamente general entre los jóvenes, incluso entre los de regiones
tradicionalmente distinguidoras. Su presencia en amplias zonas, así como su
creciente expansión, hacen del yeísmo un fenómeno aceptado en la norma culta. SIGNOS
ORTOGRáFICOS. Son todas aquellas marcas gráficas que, no siendo números ni
letras, aparecen en los textos escritos con el fin de contribuir a su correcta
lectura e interpretación. Cada uno de ellos tiene una función propia y unos
usos establecidos por convención. Los signos ortográficos se dividen en signos
de puntuación y signos auxiliares. 1.
Signos de puntuación. Entre sus funciones están la de marcar las pausas y la
entonación con que deben leerse los enunciados, organizar el discurso y sus
diferentes elementos para facilitar su comprensión, evitar posibles
ambigüedades en textos que, sin su empleo, podrían tener interpretaciones
diferentes y señalar el carácter especial de determinados fragmentos de texto
—citas, incisos, intervenciones de distintos interlocutores en un diálogo,
etc.—. Los signos de puntuación en español son los siguientes: el punto, la
coma, el punto y coma, los dos puntos, los puntos suspensivos, los signos de
interrogación y exclamación, los paréntesis, los corchetes, la raya y las
comillas (® PUNTO; COMA; PUNTO Y COMA; DOS PUNTOS; PUNTOS SUSPENSIVOS;
INTERROGACIóN Y EXCLAMACIóN (SIGNOS DE); PARéNTESIS; CORCHETE; RAYA; COMILLAS). 2.
Signos auxiliares. Sus funciones son muy variadas y se explican en las entradas
correspondientes a cada uno de estos signos, que son la tilde, la diéresis o
crema, el guion, la barra, el apóstrofo, el párrafo, el asterisco y la llave (®
TILDE2; DIéRESIS; GUION2 O GUIóN; BARRA; APóSTROFO; PáRRAFO; ASTERISCO; LLAVE). DEQUEíSMO.
Consiste en el uso indebido de la preposición de delante de la conjunción que
cuando la preposición no viene exigida por ninguna palabra del enunciado. 1.
Se incurre en dequeísmo en los siguientes casos: a)
Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada sustantiva de
sujeto. El sujeto de una oración nunca va precedido de preposición y, por
tanto, son incorrectas oraciones como: *Me alegra DE QUE seáis felices
(correcto: Me alegra QUE seáis felices); *Es seguro DE QUE nos quiere
(correcto: Es seguro QUE nos quiere); *Me preocupa DE QUE aún no hayan llegado
(correcto: Me preocupa QUE aún no hayan llegado); *Es posible DE QUE nieve
mañana (correcto: Es posible QUE nieve mañana). En estos casos, los pronombres
me, te, le, etc. que pueden aparecer ante el verbo funcionan como complemento
indirecto. Algunos de estos verbos, cuando se usan en forma pronominal
(alegrarse, preocuparse, olvidarse, etc.), sí exigen un complemento precedido
de la preposición de. En ese caso, el uso conjunto de la preposición y la
conjunción es obligatorio, y los pronombres reflexivos que anteceden al verbo
no ejercen ninguna función, sino que son parte integrante del verbo: *Me alegro
QUE seáis felices (correcto: Me alegro DE QUE seáis felices); *Me preocupo QUE
no os falte nada (correcto: Me preocupo DE QUE no os falte nada). (® QUEíSMO,
1). b)
Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada sustantiva de
complemento directo. Esto ocurre, sobre todo, con verbos de «pensamiento»
(pensar, opinar, creer, considerar, etc.), de «habla» (decir, comunicar,
exponer, etc.), de «temor» (temer, etc.) y de «percepción» (ver, oír, etc.). El
complemento directo nunca va precedido de la preposición de y, por tanto, son
incorrectas oraciones como *Opino DE QUE no tenéis razón (correcto: Opino QUE
no tenéis razón); *Pienso DE QUE conseguiremos ganar el campeonato (correcto:
Pienso QUE conseguiremos ganar el campeonato); *Me dijeron DE QUE se iban a
cambiar de casa (correcto: Me dijeron QUE se iban a cambiar de casa); *Le
comunicaron DE QUE tenía que dejar el cargo (correcto: Le comunicaron QUE tenía
que dejar el cargo); *Temo DE QUE no llegues a tiempo (correcto: Temo QUE no
llegues a tiempo); *He oído DE QUE te casas (correcto: He oído QUE te casas). c)
Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada que ejerce
funciones de atributo con el verbo ser. Este complemento, por lo general, no va
precedido de preposición y, por tanto, son incorrectas oraciones como *Mi
intención es DE QUE participemos todos (correcto: Mi intención es QUE participemos
todos); *Su deseo era DE QUE lo pasáramos bien (correcto: Su deseo era QUE lo
pasáramos bien). d)
Cuando se inserta la preposición de en locuciones conjuntivas que no la llevan:
*a no ser DE QUE (correcto: a no ser QUE), *a medida DE QUE (correcto: a medida
QUE), *una vez DE QUE (correcto: una vez QUE). e)
Cuando se usa la preposición de en lugar de la que realmente exige el verbo:
*Insistieron DE QUE fuéramos con ellos (correcto: Insistieron EN QUE fuéramos
con ellos); *Me fijé DE QUE llevaba corbata (correcto: Me fijé EN QUE llevaba
corbata); *Hizo hincapié DE QUE había que evitar el estrés (correcto: Hizo
hincapié EN QUE había que evitar el estrés). 2.
Los verbos dudar, informar, advertir, avisar y cuidar, en sus acepciones más
comunes, presentan dos regímenes en español, esto es, pueden construirse con
complemento directo (sin preposición) o con complemento de régimen (con
preposición): advertir [algo a alguien] y advertir [DE algo a alguien]; avisar
[algo a alguien] y avisar [DE algo a alguien]; cuidar [algo] y cuidar [DE
algo]; dudar [algo] y dudar [DE algo]; informar [algo] (en América) e informar
[DE algo] (en España). Por lo tanto, con estos verbos, la presencia de la
preposición de delante de la conjunción subordinante que no es obligatoria (®
advertir, avisar, cuidar, dudar, informar). 3.
Un procedimiento que puede servir en muchos de estos casos para determinar si
debe emplearse la secuencia de «preposición + que», o simplemente que, es el de
transformar el enunciado dudoso en interrogativo. Si la pregunta debe ir
encabezada por la preposición, esta ha de mantenerse en la modalidad
enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición, tampoco ha de usarse esta en
la modalidad enunciativa: ¿DE qué se preocupa? (Se preocupa DE que...); ¿Qué le
preocupa? (Le preocupa que...); ¿DE qué está seguro? (Está seguro DE que...);
¿Qué opina? (Opina que...); ¿EN qué insistió el instructor? (Insistió EN
que...). 4.
Antes (de) que, después (de) que, con tal (de) que, ® antes, después, tal. GUION2
O GUIóN. Este signo ortográfico (-) no debe confundirse con la raya (¾). Ambos
se representan por medio de un trazo horizontal, pero el guion es de una
longitud sensiblemente menor que la de la raya (® RAYA). Para la doble
acentuación de esta palabra, ®guion1 o guión. El
guion se usa en los casos siguientes: 1.
Como signo de unión entre palabras u otros signos. Se
utiliza, o bien para vincular, en determinados casos, los dos elementos que
integran una palabra compuesta (franco-alemán, histórico-crítico, bomba-trampa),
o bien para expresar distintos tipos de relaciones entre palabras simples
(relación precio-calidad, dirección Norte-Sur, ferrocarril Madrid-Málaga), caso
en que funciona con valor de enlace similar al de una preposición o una
conjunción. En ambos casos, cada uno de los elementos unidos por el guion
conserva la acentuación gráfica que le corresponde como palabra independiente. 1.1.Puede
unir nombres propios, nombres comunes y adjetivos: 1.1.1.Con
los nombres propios, el guion se usa: a)Para
unir dos nombres de pila cuando el segundo de ellos puede confundirse con un
apellido: Antonio-Marcos; o para formar apellidos compuestos por la suma de dos
simples: Fernández-Ballesteros, González-Meca. b)Para
marcar, con valor de enlace, distintas relaciones circunstanciales entre
nombres propios: trasvase Tajo-Segura, enfrentamiento Agassi-Sampras. 1.1.2.Con
los nombres comunes, el guion se usa: a)Para
crear compuestos ocasionales mediante la unión de dos sustantivos, de los
cuales el segundo actúa, en aposición, como modificador del primero, formando
ambos un concepto unitario: «Los dos nuevos edificios eran “viviendas-puente”
[...]. Servían para alojar durante dos años —el tiempo que tardaba la Administración
en hacer casas nuevas— a las familias que perdían sus pisos por grietas» (País
[Esp.] 7.3.00). Este tipo de compuestos apositivos puede escribirse también sin
guion, con espacio intermedio. Esto ocurre cuando la aparición conjunta de
ambos sustantivos se generaliza en el uso y el concepto unitario que ambos
designan pasa a formar parte del léxico asentado. Así ha sucedido con
expresiones como sofá cama, ciudad dormitorio, hombre rana, etc., que el
Diccionario académico recoge sin guion. b)Para
establecer relaciones entre conceptos, que pueden ser fijas (kilómetros-hora,
calidad-precio, coste-beneficio), o bien circunstanciales (conversaciones
gobierno-sindicatos). En ambos casos, el guion tiene un valor de enlace similar
al de una preposición o una conjunción (kilómetros por hora, conversaciones
entre gobierno y sindicatos). c)Con
valor de conjunción copulativa, para unir dos sustantivos que expresan la doble
condición de una persona: El director-presentador del programa X ha dimitido
esta mañana. En estos casos, es preferible el uso de la conjunción copulativa:
El director y presentador..., que expresa lo mismo y con igual economía de
medios. 1.1.3.
Con los adjetivos, hay que distinguir entre los gentilicios, esto es, los
adjetivos que denotan la nacionalidad o el origen geográfico, y los que no lo
son: a)Cuando
se trata de unir dos gentilicios, pueden separarse con guion ambos elementos o
escribirse unidos sin guion. En el caso de que en el sustantivo al que se
aplica el gentilicio compuesto se fusionen los caracteres propios de cada uno
de los adjetivos, no se escribe guion intermedio: (escritor)hispanorromano,
(ciudadano) francocanadiense, (dialecto)navarroaragonés. Si el guion sirve
simplemente para poner en relación dos adjetivos gentilicios que conservan su
referencia independiente, se escribe guion entre ambos elementos: (relaciones)
germano-soviéticas, (frontera)chileno-argentina. Aquí el guion funciona
nuevamente con valor de enlace similar al de una preposición o una conjunción,
y el primer elemento permanece invariable, mientras que el segundo concuerda en
género y número con el sustantivo. b)Cuando
se trata de aplicar conjuntamente a un sustantivo dos adjetivos calificativos o
relacionales, se escribe guion intermedio entre ambos en los compuestos de
nueva creación. En ese caso, el primer elemento conserva invariable la
terminación masculina singular, mientras que el segundo concuerda en género y
número con el nombre al que se refiere: (tratado) teórico-práctico, (lección)
teórico-práctica, (cuerpos) técnico-administrativos. Ambos miembros del
compuesto son tónicos, por lo que cada uno de ellos conserva su acentuación
gráfica independiente. Naturalmente, si el primer elemento no es ya un adjetivo
independiente, sino un elemento compositivo átono que funciona como forma
prefija, se une sin guion al segundo elemento: (análisis) morfosintáctico,
(movimiento) anarcosindicalista. 1.2.
Aunque normalmente los prefijos se unen directamente a la palabra base
(antinatural), cuando el prefijo precede a una sigla o a una palabra que
comienza por mayúscula, se escribe guion intermedio: anti-OTAN, anti-Mussolini. 1.3.Existe
un uso del guion que puede denominarse estilístico, ya que se emplea con fines
puramente expresivos: a)Para
separar el prefijo de su base, cuando se desea hacer hincapié en el valor
semántico del precomponente: «Las danzas de los areítos eran, sin duda,
miméticas, como lo son todas las pri[mi]tivas y particularmente las rituales
que constituyen una presentación mágica, pre-presentación o re-presentación»
(Ortiz Música [Cuba 1975]). b)Para
vincular varias palabras que quien escribe desea presentar como un todo
unitario. Este uso es particularmente frecuente en textos filosóficos, para
expresar conceptos complejos: «Las dos terminaciones ontológicas cardinales que
en ella describe Sartre —ser-para-sí, ser-para-otro— tienen en el “ser-para” su
fundamento común» (Laín Teoría [Esp. 1983] 645). 1.4.El
guion también puede unir otras combinaciones gráficas: a)Números,
sean consecutivos o no, para la expresión del intervalo existente entre uno y
otro. Este uso es válido tanto en el caso de números arábigos como en el de
números romanos: Alfonso Reyes (1889-1959); las páginas 23-45; durante los
siglos X-XII. En la expresión de períodos, los años pueden estar escritos en su
forma plena (1998-1999, 1900-2000), o bien en forma abreviada, mediante la
supresión de las dos primeras cifras (curso académico 71-72). También es
posible combinar la forma plena del primer año y la forma abreviada del
segundo, siempre y cuando las dos primeras cifras de ambos coincidan. Así,
podrá escribirse temporada 1992-93, pero no *temporada 1999-00 (en este caso
habría dos opciones válidas: temporada 1999-2000 o temporada 99-00). El guion
se emplea también en la expresión de las fechas, para separar los números
relativos al día, mes y año (este último puede expresarse, igualmente, en su
forma plena o en su forma abreviada: 24-5-2000 o 24-5-00). Con esta misma
función puede utilizarse la barra e incluso el punto (® FECHA, 2c). Pueden
usarse guiones para separar las parejas o tríos de las cifras que componen los
números de teléfono: 593-12-83, pero en estos casos es perferible la separación
mediante espacios en blanco: 593 12 83. b)Letras
o palabras y números, o prefijos y números: DC-10 (modelo de avión), N-260,
N-IV (carreteras nacionales españolas), Barcelona-92 (Juegos Olímpicos
celebrados en Barcelona en 1992), sub-18 (categoría deportiva), super-8 (tipo
de película cinematográfica), etc. 2.
Como signo de división de palabras a final de línea. Cuando,
por motivos de espacio, se deba dividir una palabra al final de una línea, se
utilizará el guion de acuerdo con las siguientes normas: 2.1.El
guion no debe separar letras de una misma sílaba; por tanto, el guion de final
de línea debe ir colocado detrás de alguna de las sílabas que componen la
palabra: te- / léfono, telé-/ fono o teléfo- / no. Sin embargo, hay dos
posibilidades de división en las palabras compuestas de otras dos, o en
aquellas integradas por una palabra y un prefijo: a)Se
pueden dividir separando sus componentes: nos- / otros, des- / amparo, hispano-
/ americano, etc. Estas divisiones solo son posibles si los dos componentes del
compuesto tienen existencia independiente, o si el prefijo sigue funcionando
como tal en la lengua moderna; así, serían incorrectas divisiones etimológicas
como *arz- / obispo, *pen- / ínsula, *arc- / ángel, etc., puesto que arz-, pen-
y arc- no son partículas que hoy puedan considerarse prefijos. Tampoco es
posible la división tras el prefijo, si la forma que queda aislada no es una
palabra existente en la lengua; así, sería incorrecta una división como *in-/
erme (‘indefenso, sin armas’), puesto que «erme» no quiere decir nada en
español. b)Se
pueden dividir coincidiendo con el silabeo de la palabra: no- / sotros, de- /
samparo, hispa- / noamericano, etc. 2.2.Dos
o más vocales seguidas nunca se separan al final de renglón, formen diptongo,
triptongo o hiato. La única excepción se da si las vocales que van seguidas
forman parte de dos elementos distintos de una palabra compuesta: contra- /
espionaje, hispano- / americano. 2.3.
Cuando la primera sílaba de una palabra es una vocal, no se dejará esta letra
sola al final del renglón: amis- / tad, y no *a- / mistad. Si esta vocal va
precedida de una h, sí puede dejarse esta primera sílaba separada al final de
línea: he- / rederos. 2.4.
A diferencia de lo establecido en normas ortográficas anteriores, cuando una
palabra tenga h intercalada no se colocará delante de esta letra el guion de
final de línea, con el fin de no romper sílabas ni secuencias vocálicas (no hay
que olvidar que la h es una letra «muda»): alhón- / diga o alhóndi- / ga, y no
*al- / hóndiga; al- / mohada o almoha- / da, y no *almo- / hada; prohi- / bir,
y no *pro- / hibir; inhu- / mano o inhuma- / no, y no *in- / humano; de- /
sahucio o desahu- / cio, y no *des- / haucio ni *desa- / hucio. La única
excepción son los casos en que la h intercalada precede a los diptongos ie, ue,
en que sí puede colocarse el guion de final de línea delante de la h: des- /
hielo, des- / hierba, vi- / huela, des- / huesar; aquí la h sí es principio de
sílaba y la vocal posterior es, en realidad, una semiconsonante, por lo que, en
estos casos, el guion respeta la norma de no romper sílabas ni secuencias
vocálicas. 2.5.
Cuando la x va seguida de vocal, es indisociable de esta en la escritura, de
forma que el guion de final de línea debe colocarse delante de la x: bo- / xeo,
Alei- / xandre. Si va seguida de consonante, la x forma sílaba con la vocal
precedente: ex- / traño, ex- / ceso. 2.6.
En cuanto a la división a final de renglón de grupos de consonantes, deben
tenerse en cuenta las consideraciones siguientes: a)Los
dígrafos o letras dobles ch, ll y r, no se pueden dividir con guion de final de
línea, ya que representan, cada uno de ellos, un solo sonido: ca- / lle, pe- /
rro, pena- / cho. Cuando en una palabra compuesta de dos formantes, el segundo
de ellos se escribe con rr por ir el sonido /rr/ en posición intervocálica,
debe mantenerse esta grafía doble a principio de renglón, como si todo el
compuesto hubiese sido escrito dentro de la misma línea: vice- / rrector,
Villa- / rreal, pre- / rrománico. Por tanto, al dividir este tipo de palabras
compuestas, no debe devolverse a cada uno de sus componentes la grafía que
tienen cuando se escriben como palabras aisladas:infra- / rrojo, y no *infra- /
rojo. b)Cuando
en una palabra aparecen dos consonantes seguidas, iguales o diferentes,
generalmente la primera pertenece a la sílaba anterior y la segunda a la sílaba
siguiente: con - ten - to, es - pal - da, per - fec - ción, in - novación. c)Los
grupos formados por una consonante seguida de l o r, como bl, cl, fl, gl, kl,
pl, br, cr, dr, fr, gr, kr, pr, tr, siempre inician sílaba y no pueden
separarse: de- / clarar, redo- / blar, incum- / plir, su- / primir, con- /
trariado. No obstante, cuando las secuencias br y bl surgen por la adición de
un prefijo a otra palabra, sí pueden separarse, puesto que cada consonante
pertenece a una sílaba distinta: sub- / rayar, ab- / rogar, sub- / lunar. d)
La secuencia de consonantes tl tiende a pronunciarse en sílabas distintas en la
mayor parte de la Península Ibérica (at - las, at - le - ta), mientras que en
Hispanoamérica, especialmente en México y en los territorios donde se emplean
con cierta frecuencia voces de origen náhuatl (en las que este grupo es
inseparable: tla - co -te, cen - zon - tle), en Canarias y en algunas áreas
peninsulares se pronuncian dentro de la misma sílaba (a - tlas, a - tle - ta).
Dentro de Hispanoamérica constituye una excepción el caso de Puerto Rico, donde
cada consonante se pronuncia en una sílaba distinta. Teniendo en cuenta estas
diferencias, el grupo tl podrá separarse o no con guion de final de línea según
que las consonantes que lo componen se articulen en sílabas distintas o dentro
de la misma sílaba: at- / leta, atle- / ta. e)Los
grupos formados por las consonantes st, ls, ns, rs, ds, bs siempre cierran
sílaba y no deben separarse: ist- / mo, sols- / ticio, cons- / trucción,
supers- / ticioso, ads- / cripción, abs- / tenerse. f)Cuando
tres consonantes van seguidas en una palabra, se reparten entre dos sílabas
teniendo siempre en cuenta la inseparabilidad de los grupos señalados
anteriormente (®2.6c y e). Así pues, la tercera consonante que se ha sumado a
estos grupos formará parte de la sílaba anterior (en el caso de los grupos
detallados en el apartado c) o de la posterior (en el caso de los grupos
detallados en el apartado e): con- / glomerado, des- / plazar, con- /
fraternizar, cons- / tante, pers- / picaz. g)Cuando
las consonantes consecutivas en una palabra son cuatro, las dos primeras
pertenecen a la primera sílaba y las dos últimas a la segunda, y así deben
separarse: cons- / treñir, abs- / tracto, ads- / cribir. 2.7.Es
preferible no dividir las palabras procedentes de otras lenguas al final de
renglón, a no ser que se conozcan las reglas vigentes para ello en los idiomas
respectivos. 2.8.Las
abreviaturas y las siglas no se dividen nunca al final de renglón. Solo los
acrónimos que se han incorporado al léxico general pueden dividirse con guion
de final de línea: si- / da, lá- / ser, ov- / ni. 2.9.Cuando
coincide con el final de línea un guion de los que se usan para formar
compuestos, debe repetirse este signo al comienzo de la línea siguiente, para
evitar que quien lee considere que la palabra compuesta se escribe sin guion:
teórico- / -práctico, crédito- / -vivienda. También es necesaria esta
repetición del guion en los usos estilísticos que hemos reseñando en el párrafo
1.3. Por el contrario, de esta norma deben excluirse los nombres y apellidos
compuestos, ya que, en ese caso, la mayúscula inicial del segundo componente
indica de forma suficiente que el guion no es meramente de final de línea, al
no existir en español la posibilidad de insertar letras mayúsculas dentro de
una palabra: Calvo- / Sotelo no podría interpretarse más que como Calvo-Sotelo
(y nunca *CalvoSotelo). 2.10.Las
expresiones numéricas, tanto las escritas en números romanos como en números
arábigos, deben escribirse enteras dentro de la misma línea: *Juan XX- / III,
*1 325 / 000 pts. 2.11.En
el ámbito de la composición tipográfíca de textos, suelen hacerse las
recomendaciones siguientes: a)Es
conveniente evitar las particiones que generen voces malsonantes: artí- / culo,
tor- / pedo, Chi- / cago; o puedan dar lugar a malentendidos: El Gobier- / no
aprobó la ley. b)Se
recomienda no dividir palabras de solo cuatro letras. c)Se
procurará evitar que, al dividir una palabra, queden al final o al principio de
renglón dos sílabas iguales seguidas: Me dijo que que- / ría ir al cine. d)Después
de punto y seguido, se procurará no dejar al final de línea una sílaba de menos
de tres letras: El sábado fuimos de excursión. Co- / mimos en una tasca muy
barata. Mejor: Comi- / mos... e)La
última línea de un párrafo no deberá tener menos de cinco caracteres, sin
contar el signo de puntuación que corresponda. 3.
Uso del guion en obras de contenido lingüístico. 3.1.Para
marcar la separación entre las sílabas que componen una palabra. En este caso,
el guion se escribe entre espacios en blanco: ca - len - da - rio. 3.2.1.Cuando
se antepone el guion a una parte de una palabra (sílaba, morfema, etc.), se
indica que esta parte va en posición final de palabra: -illo, -idad, -ar. En
este caso, si a la sílaba que precede al morfema o elemento compositivo le
corresponde llevar tilde, esta aparecerá sobre el guion: -´fago (litófago). 3.2.2.Cuando
el guion se pospone a una parte de la palabra, se indica que esa parte va en
posición inicial: post-, re-, cant-. 3.2.3.Si
una parte de una palabra se coloca entre guiones, se indica que aparece en
interior de palabra: -ec-, -in-, -bl-. INTERROGACIóN
Y EXCLAMACIóN (SIGNOS DE). Los signos de interrogación (¿?) y de exclamación
(¡!) son signos de puntuación que sirven para representar gráficamente la
entonación interrogativa y exclamativa, respectivamente, de un enunciado. Son
signos dobles, ya que existe un signo de apertura y otro de cierre, que deben
colocarse de forma obligatoria al comienzo y al final del enunciado
correspondiente. No obstante, hay usos específicos en nuestra lengua en los que
solo se utilizan los signos de cierre (® 4a y d). 1.Signos
de interrogación. Encierran enunciados interrogativos sintácticamente
independientes, que poseen una entonación característica, compuesta por una o
más líneas oblicuas ascendentes o descendentes. Se utilizan en los casos
siguientes: a)En
enunciados interrogativos, tanto parciales —aquellos en los que la pregunta
incide solo sobre una parte del enunciado y están introducidos por pronombres o
adverbios interrogativos— como totales —aquellos en los que la pregunta incide
sobre todo el enunciado y admiten simplemente un sí o no como respuesta—:
¿Cuándo llega tu madre?; ¿Vendrás a cenar a casa esta noche? A
veces, el enunciado interrogativo parcial está solo compuesto del pronombre o
adverbio interrogativo, precedido o no de preposición: ¿Cómo?; ¿Quién?; ¿Qué?;
¿Cuándo?; ¿Por dónde?; ¿Con quién?; ¿Por qué? b)En
las llamadas interrogaciones retóricas, esto es, en enunciados interrogativos
que no son verdaderas preguntas a las que se espera que responda el
interlocutor, sino que constituyen un modo de expresar indirectamente una
afirmación (¿Acaso nos resignaremos simplemente porque hemos fracasado la
primera vez?), una exhortación (¿Por qué no te callas?), etc. A veces tienen
intención irónica (¿Se han creído ustedes que soy tonto?) o intimidatoria (¿Es
que quieres que se lo diga a tu padre y te castigue?). 2.Signos
de exclamación. Encierran enunciados exclamativos, caracterizados por su mayor
énfasis acentual y por una entonación que puede ser ascendente, descendente o
circunfleja (ascendente-descendente). Se usan en los casos siguientes: a)En
enunciados exclamativos propiamente dichos: ¡Eso es una maravilla! ¡Qué
magnífica organización! b)En
interjecciones, que son aquellas voces que se utilizan para expresar
sentimientos o estados anímicos (¡ay!, ¡bah!, ¡oh!, ¡uf!), para estimular o
incitar a la acción al interlocutor (¡ea!, ¡aúpa!), para imitar ruidos de la
realidad (¡zas!, ¡pumba!, ¡plaf!) o como fórmulas de saludo, despedida o
cortesía (¡hola!, ¡adiós!, ¡enhorabuena!). c)En
expresiones interjectivas, también llamadas interjecciones impropias, que son
aquellas palabras o grupos de palabras que, no siendo normalmente
interjecciones, pueden funcionar como tales en determinados contextos y con la
entonación exclamativa correspondiente: ¡hombre!, ¡anda!, ¡cuidado!, ¡vaya por
Dios!, ¡claro! 3.Indicaciones
sobre el uso correcto de ambos signos. Para la correcta utilización y escritura
de estos signos han de tenerse en cuenta las consideraciones siguientes: a)
Los signos de apertura (¿ ¡) son característicos del español y, por tanto, es
incorrecto suprimirlos por imitación de otras lenguas en las que únicamente se
coloca el signo final: *Qué hora es? *Qué alegría verte! Lo correcto es ¿Qué
hora es? ¡Qué alegría verte! b)Los
signos de interrogación y de exclamación se escriben sin espacio de separación
respecto de la primera y la última palabra del período que enmarcan, y con un
espacio de separación respecto de las palabras que los preceden o los siguen.
Sin embargo, cuando lo que sigue al signo de cierre es otro signo de
puntuación, este se escribe sin espacio de separación: Vamos a ver...
¡Caramba!, ¿son ya las tres?; se me ha hecho tardísimo. c)Tras
los signos de cierre puede colocarse cualquier signo de puntuación, salvo el
punto. Lógicamente, cuando la interrogación o exclamación terminan un enunciado
y sus signos de cierre equivalen a un punto, la oración siguiente ha de
comenzar con mayúscula (® MAYúSCULAS, 3.1.4.1): No he conseguido el trabajo.
¡Qué le vamos a hacer! Otra vez será. d)Los
signos de apertura (¿ ¡) se han de colocar justo donde empieza la pregunta o la
exclamación, aunque no se corresponda con el inicio del enunciado. En estos
casos, la interrogación o la exclamación se inician con minúscula (®
MAYúSCULAS, 3.1.4.2b): Por
lo demás, ¿qué aspecto tenía tu hermano? Si
encuentras trabajo, ¡qué celebración vamos a hacer! e)Los
vocativos y las construcciones u oraciones dependientes, cuando ocupan el
primer lugar del enunciado, se escriben fuera de la pregunta o de la exclamación.
Sin embargo, si están colocados al final, se consideran dentro de ellas: Raquel,
¿sabes ya cuándo vendrás? / ¿Sabes ya cuándo vendrás, Raquel? En
aquel tiempo, ¿dónde vivías? / ¿Dónde vivías en aquel tiempo? Aunque
te enfades, ¡no pienso cambiar de opinión! / ¡No pienso cambiar de opinión,
aunque te enfades! f)Cuando
se escriben seguidas varias preguntas o exclamaciones breves, se pueden
considerar como oraciones independientes, o bien como partes de un único
enunciado. En el primer caso, cada interrogación o exclamación se iniciará con
mayúscula: ¿Quién
era? ¿De dónde salió? ¿Te dijo qué quería? ¡Cállate!
¡No quiero volver a verte! ¡Márchate! En
el segundo caso, las diversas preguntas o exclamaciones se separarán por coma o
por punto y coma, y solo se iniciará con mayúscula la primera de ellas: Me
abordó en la calle y me preguntó: ¿Cómo te llamas?, ¿en qué trabajas?, ¿cuándo
naciste? ¡Qué
enfadado estaba!;¡cómo sudaba!; ¡qué voces daba! Hay
ocasiones en que la exclamación está compuesta por elementos breves que se
duplican o se triplican. En ese caso, los signos de exclamación encierran a
todos los elementos: ¡Ja, ja, ja! (si abre enunciado) o ¡ja, ja, ja! (si va
inserto dentro de un enunciado mayor). 4.Otros
usos de los signos de interrogación y de exclamación. a)
Los signos de cierre de interrogación (?) y de exclamación (!) escritos entre
paréntesis se utilizan para expresar duda o sorpresa, respectivamente, no
exentas, en la mayoría de los casos, de ironía: Tendría gracia (?) que llegara
tarde el primer día; Ha terminado la carrera con treinta años y está tan
orgulloso (!). b)Cuando
el sentido de una oración es interrogativo y exclamativo a la vez, pueden
combinarse los signos de interrogación y de exclamación. Existen dos
posibilidades: abrir con el signo de exclamación y cerrar con el de
interrogación, o viceversa: ¡Cómo te has atrevido? / ¿Cómo te has atrevido!; o
abrir y cerrar con los dos signos a la vez: ¿¡Qué estás diciendo!? / ¡¿Qué
estás diciendo?! Se recomienda esta última opción. c)En
obras literarias es posible escribir dos o tres signos de exclamación para
indicar mayor énfasis en la entonación exclamativa: ¡¡¡Traidor!!! No conviene
abusar de este empleo, ni trasladarlo a otro tipo de escritos. d)Es
frecuente el uso de los signos de interrogación en la indicación de fechas
dudosas, especialmente en obras de carácter enciclopédico, al informar del año
de nacimiento y muerte de las personas. Se recomienda colocar ambos signos, el
de apertura y el de cierre: Hernández, Gregorio (¿1576?-1636), aunque también
es posible escribir únicamente el de cierre: Hernández, Gregorio (1576?-1636). PARéNTESIS.
1. Signo ortográfico doble ( ) que se utiliza para insertar en un
enunciado una información complementaria o aclaratoria. Los paréntesis se escriben
sin espacio de separación respecto de la primera y la última palabra del
período que enmarcan, y con un espacio de separación respecto de las palabras o
los signos que los preceden o los siguen. Sin embargo, cuando lo que sigue al
paréntesis de cierre es otro signo de puntuación, no debe dejarse espacio de
separación entre ambos signos. Hay, sin embargo, algunas excepciones (® 2c y
d). 2.Los
paréntesis se utilizan en las ocasiones siguientes: a)Cuando
se interrumpe el sentido y la sintaxis de un enunciado con un inciso
aclaratorio o accesorio, sobre todo si este inciso es largo o de escasa
relación con el texto circundante: El abuelo de Alberto (en su juventud fue un
brillante cirujano) parecía una estatua sentado en aquel sillón; Las asambleas
(la última duró casi cuatro horas sin ningún descanso) se celebran en el salón
de actos. Aunque también las comas (® COMA, 1.1) y las rayas (® RAYA, 1) se
utilizan para enmarcar incisos, el uso de los paréntesis implica un mayor grado
de aislamiento del enunciado que encierran con respecto al texto en que se
inserta. Por ello, normalmente los incisos entre paréntesis suelen ser
oraciones con sentido pleno y poca o nula vinculación sintáctica con los elementos
del período en que se insertan. b)Para
intercalar algún dato o precisión, como fechas, lugares, desarrollo de siglas,
un autor u obra citados, etc.: El año de su nacimiento (1616) es el mismo en
que murió Cervantes; Toda su familia nació en Córdoba (Argentina); La OPEP
(Organización de Países Exportadores de Petróleo) ha decidido aumentar la
producción de crudo; «Más obran quintaesencias que fárragos» (Gracián). c)Para
introducir opciones en un texto. En estos casos, se encierra entre paréntesis
el elemento que constituye la alternativa, sea este una palabra completa, sea
uno de sus segmentos: En el documento se indicará(n) el (los) día(s) en que
haya tenido lugar la baja; Se necesita chico(a) para repartir pedidos. Este
uso, poco elegante, solo es admisible en anuncios, circulares o algunos textos
de tipo técnico, y debe evitarse en documentos personalizados. Como se ve, los
paréntesis que añaden segmentos no se separan por espacios de la palabra a la
que se refieren. En este uso, el paréntesis puede alternar con la barra (®
BARRA, 1.4). d)Cuando
se reproducen o transcriben textos, códices o inscripciones, pueden utilizarse
los paréntesis para desarrollar las abreviaturas o reconstruir las palabras
incompletas del texto original. Los elementos que se añaden se enmarcan entre
paréntesis y sin espacios de separación: Imp(eratori) Caes(ari). No obstante,
es más recomendable en estos casos utilizar los corchetes (® CORCHETE, 2c). e)En
la reproducción de citas textuales, se usan tres puntos entre paréntesis para
indicar quese omite un fragmento del original: «Le sonreí para decírselo; pero
después pensé que él no pudo ver mi sonrisa (...) por lo negra que estaba la
noche» (Rulfo Páramo [Méx. 1955]). No obstante, en este caso es más
recomendable y frecuente el uso de los corchetes (® CORCHETE,2d). f)En
las obras teatrales, las acotaciones del autor (escritas, además, en letra
cursiva) y los apartes de los personajes se encierran entre paréntesis: BERNARDA
(golpeando en el suelo). No
os hagáis ilusiones de que vais a poder conmigo. ¡Hasta que salga de esta casa
con los pies adelante mandaré en lo mío y en lo vuestro! (Se
oyen unas voces y entra en escena MARíA JOSEFA, la madre de BERNARDA,
viejísima, ataviada con flores en la cabeza y en el pecho). (Lorca
Bernarda [Esp. 1936]). INéS. BRíGIDA. INéS. BRíGIDA. ¡Ay,
Jesús!
¿Qué es lo que os da? Nada,
Brígida, no es nada. No,
no; si estáis inmutada. (Ya
presa en la red está). ¿Se
os pasa? (Zorrilla
Tenorio [Esp. 1844]). g)Las
letras o números que encabezan clasificaciones, enumeraciones, etc., pueden
escribirse entre paréntesis o, más frecuentemente, seguidas solo del paréntesis
de cierre: Los
libros podrán encontrarse en los lugares siguientes: (a) En
los estantes superiores de la sala de juntas. (b) En
los armarios de la biblioteca principal. O
bien: Los
libros podrán encontrarse en los lugares siguientes: a)
En los estantes superiores de la sala de juntas. b)
En los armarios de la biblioteca principal. h)Al
contrario de lo que ocurre en los textos escritos —donde se utilizan los
corchetes para enmarcar dentro de paréntesis—, en las fórmulas matemáticas o
químicas los corchetes encierran operaciones dentro de las cuales ya se han
utilizado los paréntesis: [(4 + 2) ´ (5 + 3)] - (6 - 2) (® CORCHETE, 2a). 3.En
cuanto a la combinación de los paréntesis con otros signos, hay que tener en
cuenta lo siguiente: a)Los
signos de puntuación correspondientes al período en el que va inserto el texto
entre paréntesis se colocan siempre después del paréntesis de cierre: Llevaban
casados mucho tiempo (el año pasado cumplieron sus bodas de oro), pero nunca
lograron entenderse. ¿Cuántos
países integran la ONU (Organización de las Naciones Unidas)? No
debe colocarse ningún signo de puntuación que no sería necesario si se
suprimieran los paréntesis. Por ello, si el texto entre paréntesis está
colocado entre el sujeto y el verbo de la oración, nunca debe escribirse coma
después del paréntesis de cierre: *Las asambleas (la última duró casi cuatro
horas sin ningún descanso), se celebran en el salón de actos. b)El
texto contenido dentro de los paréntesis tiene una puntuación independiente: La
manía de Ernesto por el coleccionismo (lo colecciona todo: sellos, monedas,
relojes, plumas, llaveros...) ha convertido su casa en un almacén. Por ello, si
el enunciado entre paréntesis es interrogativo o exclamativo, los signos de
interrogación o de exclamación deben colocarse dentro de los paréntesis: Su
facilidad para los idiomas (¡habla con fluidez siete lenguas!) le ha abierto
muchas puertas. Me
dijo tan tranquilo (¿habrase visto cosa igual?) que no pensaba devolverme el
dinero que me debía. c)
Independientemente de que el texto entre paréntesis abarque todo el enunciado o
solo parte de este, el punto se colocará siempre detrás del paréntesis de
cierre (® PUNTO, 2.1): Se fue dando un portazo. (Creo que estaba muy enfadado). APóSTROFO.
Signo ortográfico auxiliar en forma de coma alta (’), que apenas se usa en el
español actual. 1.Como
usos españoles, se distinguen principalmente dos: a)En
ediciones actuales no modernizadas de textos antiguos, sobre todo poéticos, se
mantiene la costumbre de otras épocas de usar este signo para indicar la
omisión o elisión de la vocal final de determinadas partículas (preposiciones,
artículos, conjunciones) cuando la palabra siguiente empieza por vocal: d’aquel
(por de aquel), l’aspereza (por la aspereza), qu’es (por que es). b)Para
indicar, con fines específicos (literarios, lingüísticos, publicitarios, etc.),
la supresión de sonidos que se produce en ciertos niveles de la lengua oral.
Este uso aparece con frecuencia en textos literarios cuando el autor desea
reproducir el habla de personajes de bajo nivel sociocultural: No m’apetece
irme p’al pueblo. 2.Por
otra parte, se conserva en la reproducción de nombres o expresiones procedentes
de lenguas en las que se mantiene el uso moderno del apóstrofo, como el
catalán, el inglés, el francés o el italiano. Puede aparecer en: a)Nombres
propios: O’Connor, D’Annunzio, L’Hospitalet de Llobregat. b)
Expresiones o frases hechas de otras lenguas que, por razones expresivas, se
emplean a veces en español: No siempre salen las cosas como querríamos. ¡Qué le
vamos a hacer! «C’est la vie»; «No nos quedemos aquí en este “no man’s land”,
parecemos tontos, vamos a la mesa» (Rossi María [C. Rica 1985]). 3.Hay
que evitar los siguientes usos del apóstrofo, ajenos al español, y que se deben
al influjo del inglés: a)Cuando
aparece en sustitución de las dos primeras cifras de un año: *’82 por 1982. Si
se desea hacer la abreviación, lo que es frecuente en la expresión de
acontecimientos relevantes celebrados en ciertos años, no debe utilizarse el
apóstrofo: *España ’82 (Campeonato Mundial de Fútbol), *Barcelona ’92 (Juegos
Olímpicos). Basta con las dos últimas cifras, que pueden unirse o no con guion
a la palabra precedente: España 82 o España-82. b)
Cuando se usa, seguido de una s, para indicar el plural de las siglas: *ONG’s.
El plural de las siglas es invariable en español: las ONG (® SIGLA, 3). 4.No
debe usarse el apóstrofo para separar las horas de los minutos: *las 20’30 h.
En este caso, debe usarse preferiblemente el punto o, también, los dos puntos
(® PUNTO, 3.1 y DOS PUNTOS, 2.1). 5.Tampoco
debe usarse el apóstrofo para separar, en los números, la parte entera de la
parte decimal: *3’1416. En este caso, debe usarse preferentemente la coma (®
COMA, 4), aunque también puede usarse el punto (® PUNTO, 3.4). 6.No
debe confundirse con apóstrofe (®apóstrofe). PáRRAFO
(SIGNO DE). Signo ortográfico auxiliar (§) que se usa, seguido de un número,
para indicar divisiones internas dentro de los capítulos de una obra
(§ 12, § 32), o para remitir o aludir a ellas. También pueden
aparecer series de números e, incluso, letras, cuando se remite o alude a
subdivisiones dentro del párrafo: «El adjetivo mismo [...]carece de la función
deíctica y anafórica de los pronombres, de que hablamos en el § 2.5.1b»
(RAE Esbozo [Esp. 1973] 211). Como se ve por los ejemplos, debe dejarse siempre
un espacio entre el signo y la numeración que lo acompaña. Cuando se hace
referencia a más de un párrafo, el signo debe duplicarse: «Para los compuestos
con numerales, véanse los §§ 2.9.3e y 2.9.5c» (RAE Esbozo [Esp. 1973]
141). | |||