Las familias de las personas del Opus Dei
¿Le pedirías a una monja de clausura que abandonase su convento de vez en cuando para ir a visitar a su padre de 80 años?
Pues es lo mismo. Una vez que pides la admisión en la obra, además de tu familia de sangre, te unen unos lazos espirituales a tu familia en el OD, tus comaperñas, tus amigas, tus hermanas.
Es normal no entenderlo. A mi, todavía me cuesta comprender algunas actitudes. Pero no es cierto que las numerarias se desentiendan de sus padres. Te puedo contar de unas cuantas numerarias, que han tenido que dejar sus ciudades e irse a sus lugares de nacimiento, y a vivirse a casa de sus padres desatendiendo su "labor" dentro de la Obra. Cada una tiene sus circunstancias. No puedes generalizar.
Normalmente, desde la calle, se tiende a ver a los numerarios (y no digo a los agregados) como a los hijos solteros que deben de encargarse de sus padres, porque los supernumerarios, estamos para tener hijos y para tener una vida, "mas normal".... Pues de eso nada monada. Todos somos hijos, hermanos, nietos por igual. Y la labor hay que repartirla por igual. En la mayor parte de casos que conozco dentro de la Obra, sucede esto. Si conoces algun otro en el que no, creo que deberías hablar despacio con la persona y hacerle ver su actitud.
Y el 2º: Ya, pero luego si les dices que son "monjitas" o simplemente "religiosas" te aseguran que no, que ellas son de lo más normales.
Y en cuanto a lo de las monjas, yo recuerdo varias profesoras de mi colegio (religioso) que abandonaron su puesto de trabajo por un tiempo por ir con sus padres ancianos.
Me da igual, el mismo esfuerzo que hago yo "desatendiendo" mis labores de madre, de profesional o de ama de casa (intento compaginar los tres), para arrimar el hombro, podrían hacerlo ellas... Te repito que yo lo hago con mis suegros, no con mis padres, y también podría argumentar que no son mi verdadera familia...
Lo único que sé es que cuando hemos tenido marrones gordos (y ha sido a menudo) en los que yo he tenido que tirar del carro no he recibido ni una llamada, ni un apoyo. Mi marido me dice lo mismo que vosotros: que ella reza mucho. ¿Sabes que creo yo? Que a Dios rogando y con el mazo dando, y yo también rezo, sin tanta alharaca.
Seguís sin convencerme. Un saludo
Me hago cargo. No es algo fácil de entender, como te dije.
No pretendía convencerte. Como no pretendo convencer a nadie con mi blog. Lo único que quiero es contar lo que a mí me ocurre. Para que sea una opinión más en la web. No cuento teorías -o, al menos eso intento-, sino lo que me ocurre.
No pretendo juzgar a nadie, porque el que juzga es el Señor. En cambio, sí que prucuro comprender a todos. Por ello entiendo tu punto de vista, y también el de tu cuñada. Supongo que hará todo lo posible por atender a su familia. Aun así, yo le contaría, con calma, todo lo que pienso de lo que hace (soy de los que perefieren decir las cosas claras). Además, creo que hablando se entiende la gente.
Por si te sirve, te diré que suelo ir a ver a mis padres cada semana, o cada dos semanas, según las temporadas. Y rezo por ellos a diario. Por teléfono hablamos más a menudo, sobre todo ahora, porque mi padre me está ayudando a diseñar una gran página web, que saldrá a la luz dentro de poco.
Un saludo.