Hablo cada dos semanas con una numeraria
Yo hablo cada dos semanas con la numeraria, lo mismito que tu. Pero en su día, primero lo hable con una persona que tenía la misma vocación que yo
[esto lo cuenta una supernumeraria del Opus Dei, refiriéndose a su
vocación] , y fue la que me aconsejo. Y luego ya vino, el cura que me casara, el puñetero jefe, que no es de la
Obra, pero le quiero como si fuese de mi familia, luego el de la Obra, y por ultimo la numeraria.
ah, y como no, mis
monjas. Que sin ellas no estaría donde estoy, y lo habría dejado mil veces. Ellas me ayudan a seguir
ahí cuando tengo ganas de huir.
Me alegro. Agradezco tu testimonio. Los caminos que Dios elige para cada uno son diferentes. Viva la libertad.